El dinero no lo es todo


Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.

El resto de los personajes y esta historia me pertenecen a mí y a mi imaginación.

Esta historia no puede ser reproducida de forma total o parcial ni bajo ningún concepto en ningún otro sitio web ni este mismo. En caso de hacerlo será denunciado.


Capitulo 25: mi vida de nuevo

Casi no hablamos nada durante el vuelo. Y fue… incomodo

¿Por qué había sucedido eso? ¿Por qué él había tenido que decirme todas esas cosas?

Emmett se había dedicado a mirar su teléfono como si fuera la cosa más interesante del universo y yo solo… miré por la ventanilla y juegue con mi cabello, trenzándolo y luego volviendo a alisarlo, una y otra vez.

Fueron… dos horas, pero parecieron una eternidad.

Y para cuando finalmente aterrizamos, y uno de los pilotos abrió la puerta y la escalera para que bajáramos, Emmett pareció preocuparse repentinamente. Como si se estuviera quedando sin tiempo.

Yo baje por las escaleras y a lo lejos pude ver como a unos 50 metros la Ferrari de Emmett con Tyler aguardando a un lado, fumándose un cigarrillo.

Ya tenía mi maleta conmigo, solo… conseguiría un taxi y me iría de allí.

-Rose- la voz de Emmett resonó luego de haber pasado demasiado tiempo sin siquiera verme a los ojos.

Yo me volví a verlo cuando ya había llegado al suelo

El estaba vacilando. ¿Ahora que mas podía llegar a decirme?

-lo siento- el sonó arrepentido. Bajó los 3 escalones restantes y entonces estuvo frente a mi- lamento todo lo que hice.

Yo no contesté

-Rose, yo solo… fui un idiota- yo seguí sin hablar y eso lo estaba matando, pero no me importaba. Esto era toda culpa suya- no debí decirte todas esas cosas.

-olvídalo- dije y llevando mis ojos hacia el suelo

-no voy a hacerlo-dijo el- y prometo no volver a hacer algo así. A no abrir mi bocota y decirte cosas como esas.

Yo asentí con la cabeza y solo entonces volviendo a mirarlo

-se que… probablemente este no haya sido el tipo de fin de semana que esperabas o que yo esperaba. Ciertamente yo solo quería pasarla bien contigo.

-en realidad, no esperaba nada, Emmett- y eso le dolió.

El asintió con la cabeza y apretó sus labios

-bien, me iré a casa entonces

-yo…

-¿qué?- él no sabía que decir

-deja que Tyler te lleve a casa. Sé que... parece una estupidez, pero voy a quedarme más tranquilo de que llegues a salvo

Iba a decirle que no había diferencia entre eso y tomar un taxi, con excepción de que estaría subida a un auto de lujo y en el otro caso no, pero preferí no hacerlo. Tampoco es como si pudiera tener un accidente de camino… pero no tenía idea de que estaba sucediendo en la cabeza de Emmett.

-bien-acepté. El asintió- entonces… nos vemos Emmett

Yo lo vi tragar con dificultad.

Oh, realmente había muchas cosas que él no estaba diciendo, tal vez por orgullo, pero nadie lo estaba deteniendo.

-yo…

-¿qué?

-¿puedo…?- el abrió su boca y extendió una de sus manos hacia mi acariciando mi cabello. Yo no dije nada. El acercó su cuerpo al mío y yo mordí mis labios, pero en su lugar el dejó un beso sobre mi frente. Como si fuera una niña pequeña.

Entonces me miró a los ojos como si estuviera a punto de romperse en pedazos

-realmente lo siento- dijo-de verdad

Oh, Dios… no me hagas esto, pensé.

-lo sé- dije

-¿crees que pueda llamarte… en algunos días o… la semana entrante?

El tenía miedo de que yo fuera a desaparecer, cosa que tal vez hubiera sido lo más inteligente y sano para ambos. Pero también era consciente de que necesitaba tiempo y el también.

Yo asentí sin saber que decir

-está bien- el sonrió apenas

Yo apreté mi maleta entre mis dedos y di dos pasos hacia atrás antes de darle la espalda y comenzar a caminar hacia la Ferrari roja.

Tyler ya se había terminado su cigarrillo y estaba esperando junto al auto, parado tan derecho como siempre. Lo vi removerse y entonces sacó su celular del bolsillo de sus pantalones y se lo llevó al oído. Asintió un par de veces con la cabeza y digo algo que no llegue a entender y luego colgó.

-señorita, Rose- dijo cuando estuve frente a él. Yo le sonreí a medias-¿puedo tomar su maleta?

Yo se la di y el la guardó en el baúl del coche para luego abrirme la puerta trasera del auto y que yo me metiera adentro.

El se metió en la parte delantera del auto y lo puso en marcha sin dudar.

No me volví a ver a Emmett, y tampoco me sentí tentada a hacerlo.

Dejamos el aeropuerto y entonces Tyler tomó la cerrera de regreso a la ciudad

-¿largo viaje?- el me sonrió por el espejo retrovisor

-algo así- contesté

-debe estar cansada

-si…- dije- ¿fue Emmett quien te llamó antes de que me subiera al auto?

Sabía que eso era ser entrometida, pero no pude evitarlo

-si- él contestó- me dio su dirección

-oh

Aparentemente Emmett no había olvidado donde vivía. Solo esperaba que no se apareciera por allí en cualquier momento y haciéndome una escena como la de hace un rato.

-me pidió que la llevara a casa y luego fuera a buscarlo a el

¿Así que Emmett esperaría que Tyler me levara y luego volviera al aeropuerto para ir por él? ¿Por qué? ¿Por qué no dejar que yo me tomara un taxi y el su auto con su chofer?

-¿te dijo porqué?

Eso era, demasiado ¿no? Es decir, era la conversación más larga que tenía con Tyler, que parecía un buen tipo y honesto, pero aun así me sentía como si estuviera preguntando cosas de más, cosas a las que él y sin molestarse me daba respuestas.

-no. No lo dijo- el me sonrió divertido, tal vez al verme tan curiosa y algo preocupada- lo siento. Yo solo me limito a hacer lo que él me pide y no hago demasiadas preguntas

-entiendo- dije

-¿suena raro?-ahora el curioso era el

-eres su chofer, no lo sé- dije- la verdad es que no sé cómo se supone que sea la relación entre… ustedes.

Tyler se rió con ganas

-lo sé- dijo- a mi me funciona y a él también. Aunque si me pregunta, creí que los llevaría a ambos hasta su departamento o a algún otro lugar cuando hablamos esta mañana confirmando el horario al que aterrizarían

Yo asentí. Esta mañana, había sido antes de nuestra pelea. Y entonces ni Emmett ni Tyler tenían idea de que lo pasaría.

-¿y tuviste que viajar de regreso ayer?

-ayer por la noche- aseguró- si. Por supuesto, no tomé un avión. Los detesto- el negó con la cabeza- vine en la Ferrari

-¿conduciendo desde Filadelfia?

-por la noche no viaja mucha gente y soy realmente bueno al volante si me permite presumir- yo sonreí- y cuidadoso. Emmett me confía sus autos y yo los cuido como si fueran míos.

Eso era una sorpresa. No sabía que él y Emmett fueran tan unidos.

Vi que ya estábamos llegando al centro y entonces noté que ya no tendría demasiado tiempo más con él. Con alguien que parecía saber bastante sobre Emmett y que no era parte de su familia; alguien con una opinión más… imparcial.

-Tyler- lo llamé

-¿si?- le me dio una rápida ojeada por el espejo

-¿puedo preguntar algo que no es tan… profesional?

-pregunté y veré si puedo responder

-¿ha llevado muchas chicas con Emmett o solas? Chicas que… salen o salían con el

El se detuvo a pensarlo

-Emmett realmente no habla mucho sobre su vida personal conmigo-me dijo- hablamos de deportes o...comida. Pero no sobre chicas.

-entiendo- el no iba a decir nada. Tal vez Emmett se lo hubiera prohibido, creyendo que yo podría interrogarlo. Cosa que estaba haciendo ahora, de algún modo

-pero…- Tyler continuó- la única chica que he llevado en los últimos… ocho meses ha sido usted. Con Emmett y ahora... sin el- yo asentí- y antes de eso… realmente no han sido tantas. Sé que Emmett tiene fama de… dandi o mujeriego si quiere decirlo de algún modo, o al menos así lo pintan las revistas pero las personas que me pide llevar a mi son importantes para el o de otro modo supongo que él lo maneja por su cuenta. Como sabe solo me dedicó a conducir para él en ocasiones especiales

-¿estás diciendo que soy importante?

-debe serlo- dijo- he llevado a su familia también, y chicas, solo he llevado 2, con usted incluida en los últimos 2 años.

Wow. Eso era sorpresivo.

-además…- el sonrió- discúlpeme si digo esto, pero soy un hombre casado y me doy cuenta cuando un hombre mira a una mujer de cierta manera. Y Emmett la mira a usted de esa forma

Tyler dobló repentinamente a la derecha y yo me sujete del asiento

-lo siento- dijo

-descuida

Pero después de escuchar eso, no pude preguntar nada más. No sabía qué.

Y unas calles después ya estuvimos frente a mi edificio.

El se bajó el auto y sacó mi maleta de baúl antes de volver a abrir mi puerta.

-gracias-dije y tomando la mano que él me ofrecía

-no hay porqué- dijo y entonces dándome mi maleta

Yo le sonreí sin saber qué hacer. ¿Debería darle una propina u algo? Sabía que Emmett le pagaba, probablemente bastante, considerando que el cuidada de sus autos sobreevaluados.

-gracias por traerme Tyler

-ha sido un gusto-dijo- espero que este bien y tal vez… pueda llevarla con Emmett a algún otro sitio pronto

Yo le sonreí a medias.

El cerró la puerta del auto y se giró hasta quedar en el frente de este.

-nos vemos, señorita Rose

-Adiós Tyler

El se subió al coche y entonces lo vi llegar a la esquina y doblar en U, de regresó por donde habíamos venido.

Yo saque las llaves de mi bolso, teniendo que hacer a un lado el sobre con el dinero y sintiendo un nudo en el estomago y entonces entré al edificio.

.

La siguiente semana solo me dedique a terminar trabajos y preparar exámenes ¿acaso no tenía suficiente con tener finales que debían agregarme aun mas?

Reduje mis citas al mínimo. No solo porque necesitaba tiempo para mí, sino porque realmente no estaba con ánimos de ver a ningún tipo, mucho menos escuchar sus problemas. Aun así no pude librarme del todo de ello.

Tuve 4 citas, una por día. Y sorprendentemente todos ellos fueron nuevos y para nada impresionantes, considerando que tuve que fingir para que se terminara la mayoría de las veces. Ninguno de ellos había estado antes conmigo, aunque uno de ellos si lo había hecho con Jess, cosa que el mismo me había dicho, pero que en realidad solo quería probar algo nuevo. No estuvo tan mal. Su nombre era Tom y tenía 32 años. Era empresario en la rama textil y sorprendentemente no estaba casado. Y también había estado bastante bien. El hizo que me corriera una vez y otra lo conseguí por mi cuenta antes de que él se viniera sobre mi estomago. Dios… los hombres y su necesidad de ver como sale todo ellos ¿no? Y me pagó el doble del tiempo que estuve con él.

Todo eso se fue directo a mi caja fuerte.

Donde no iba a estar por mucho tiempo, ya que tenía que hacer las compras, pagar el alquiler y la cuota de la universidad.

Pero si había una pila de dinero que aun no me podía creer que tuviera. 45 mil.

Eso era lo que Emmett había escrito en el cheque que me había dado mientras estábamos en el avión. Y era más del doble de lo que yo le había pedido. Dios ¿en qué rayos estaba pensado Emmett? Eso era, mucho dinero, realmente mucho. No dudaba que él tuviera dinero, mucho menos para darme esa cantidad, pero… ¿por qué?

¿Habría sido la culpa? Probablemente, me dijo mi inconsciente. El se había sentido culpable por haberse comportado como un idiota conmigo. Y a pesar de todo lo que él había dicho sobre que el dinero era vacio y no significaba nada, había tratado de hacerme sentir mejor pagándome más.

Había quedado para ir con Thomas a un evento ese fin de semana. Dios…. Tan solo pensar que tenía que soportar de nuevo a sus viejos y estirados amigos, se me iban las ganas de asistir. Pero ya era demasiado tarde para cancelar.

Me llamó antes de que fuera a su casa y me dijo que él había conseguido un vestido para mí y que podía arreglarme allí. Así que hice todo el trabajo básico en mi departamento antes de irme. Me puse un conjunto de lencería que se vería bien con casi cualquier tipo de vestido y en caso de no hacerlo, me la quitaría. Arreglé mi cabello y me maquillé, aunque siempre llevando algo para retocarme más tarde.

El no estaba esperándome en la puerta. Dios, no. El no era esa clase de tipo, ni nunca iba a serlo. Su mayordomo me recibió en la entrada y me acompañó hasta su estudio donde él estaba a medio vestir en un smoking de color negro.

-tan hermosa como siempre-dijo sonriendo al verme- Rose ¿Cómo estás?

-muy bien, gracias-dije- te ves bien, aunque tu corbata no lo está tanto.

-50 años y aun no he aprendido a atarla bien ¿eh?- yo le sonreí y entonces le di un beso.

-déjame llevarte con tu vestido

-muy bien-dije y entonces siguiéndolo hasta su habitación.

Solo entonces vi sobre la cama un largo y hermoso vestido de color blanco.

-también te conseguí un par de zapatos- el señalo la caja que estaba sobre la cama

Yo sonreí aunque no estaba emocionada.

Casi en automático me quite la ropa y me metí en ese precioso vestido blanco con tirantes y con el torso ajustado. Thomas me ayudo con el cierre y al voltearme a verlo el sonrió.

-eres como una visión-dijo. Esta vez yo me reí de verdad.- iré a terminar de arreglarme y te veré en el salón ¿de acuerdo?- el acaricio mi cabello

-de acuerdo- sin decir más el se retiró de allí y yo terminé de arreglarme.

Me puse los zapatos que él me había comprado y arregle mi cabello frente al espejo.

Solo son un par de horas, me dije. Te irás luego de que el haya terminado y podrás dormir en casa. Con suerte habría algo bueno de comer en la fiesta.

Unos minutos después baje de regreso a la sala y el ya estaba allí esperándome. Sin más preámbulos, ambos nos subimos a su coche y su chofer nos llevó hasta la fiesta. Era en uno de los barrios privados mas categorizados de la ciudad y mucha gente con dinero e influencias estaría allí. Dios, yo solo esperaba que los McCartney no estuvieran en la lista de invitados.

En cualquier otro momento no me habría importado toparme con los tipos que me acostaba en otro sitio, mientras iba acompañando a otro hombre. Desde luego ver a Emmett allí hubiera sido horrible. Me habría sentido incomoda y avergonzada y… el probablemente se habría enfadado conmigo. La sola idea de imaginarlo lo había puesto como un loco antes de que tomáramos ese avión de regreso a Nueva York, pero verme haciéndolo… no sabía si podría soportarlo sin hacer una escena o quien sabe que estaría dispuesto a hacer

Por otro lado, también había conocido a su familia, y eso lo hacía aun más complicado. El riesgo siempre existía, con este tipo de trabajo, y sobre todo si siempre implicaba moverse en los círculos de gente con mucho dinero. Pero iba a ser difícil explicarme ante sus padres o peor aún, sus hermanas.

-tranquila- dijo Thomas a mi lado y apretando ligeramente mi rodilla- solo nos pasaremos un rato y luego volveremos a mi casa

Yo le sonreí avergonzada y me mantuve en silencio durante lo que resto del viaje, solo esperando lo mejor.

Pero entonces y al ver la cantidad de gente que había allí, me entró el pánico por un buen rato mientras avanzábamos por la fiesta y Thomas me presentaba a uno y luego a otro de sus colegas, amigos y conocidos; exhibiéndome como si fuera su juguete preferido además de su Rolles Royce.

Los tipos solo me miraban. Unos con una sonrisa reservada, otros con descaro, la mayoría preguntándose como un hombre como él, del doble de mi edad podía acabar con una chica como yo. Sin embargo, ninguno de ellos se atrevía a decir una palabra al respecto, por mucho que pensaran en ello.

Thomas era aburrido, pero trataba de hacérmelo pasar bien. Yo solo sonreía y fingía estar interesada en lo que decía de sus negocios, mientras con cuidado miraba a los invitados rogando no encontrarme ninguna cara conocida.

Toma algo de champaña para relajarme y me reía de varios de sus chistes. Al parecer la champaña me estaba siendo de mucha ayuda últimamente.

-come algo- Thomas me regaño- no has probado nada aun

-¿Qué me recomiendan…?- yo mire desafiante a él y a todos sus amigos.

Thomas se rio en voz alta y ajustó la presión de su mano sobre la parte baja de mi espada, marcando su territorio.

-diría que pruebes el sushi-dijo uno de sus amigos

-mejor, esos bocaditos franceses con queso de cabra y…

-yo elegiré algo para ti- Thomas interrumpió y entonces alzando su mano hacia una de las chicas que llevaban las bandejas con comida por el enorme jardín en que estaba ocurriendo la fiesta.

Había 4 opciones. El tomó uno sin dudar y lo dirigió hacia mí mientras me observaba con deseo. Yo abrí la boca y él lo introdujo lenta y cuidadosamente.

Todos los ojos estaban puestos en mí, y no decepcione a la audiencia. Dos, solo es comida, pensaba. ¿Cómo es que ellos podía de disfrutar de eso, sexualizandolo tanto?

Bien, probablemente es porque es solo eso lo que iban a obtener de mí, puesto que ninguno de ellos podría siquiera considerar follar conmigo.

Mirando el reloj de uno de ellos me di cuenta de que ya llevábamos más de una hora y media allí, y Thomas no parecía tener ninguna intención de irse aun; así que me disculpe con él para ir al baño por un poco de descanso de tanta testosterona, algo de aire, y de paso hacer mis necesidades. Tanto champaña después de un rato tiene sus consecuencias.

Para mi suerte, no había casi nadie, salvo dos o tres mujeres arreglándose el cabello o el maquillaje frente al espejo, algo a lo que yo también me dedique unos segundos antes de volver al salón.

Uno de los meseros se me acercó con una bandeja llena de copas con champaña y yo las rechacé. Había sido suficiente por una noche. Lo último que necesitaba era terminar ebria y con ganas de ir al baño de nuevo.

Me paseé frente a la mesa con postres y busqué algo que llevara chocolate o fresas… oh Dios... ¿Quién me habría pegado esos gustos?

-¿indecisa?- la voz de un tipo a mi lado llamó mi atención.

Me volví para verlo y entonces noté sus ojos mirándome. Alto, castaño, ojos café, barba de algunos días, era muy apuesto...pero no era él.

-algo-contesté de forma juguetona. Podía jugar un poco, eso no estaba mal.

El me sonrió de forma seductora.

-¿puedo recomendar algo?- yo asentí

-helado-dijo- algo frio en una noche como hoy es muy estimulante.

Y de tan solo oír esa palabra, las imágenes de Emmett conmigo atada a la cama, el helado, el frio y el calor aparecieron en mi cabeza, poniéndome muy caliente.

-es cierto- dije y sin poder evitarlo mi voz demostró que lo estaba.

-soy Peter- dijo

-Rose- contesté

-Rose…- el repitió y dejando que sus ojos me recorrieran de arriba abajo- un precioso nombre-Yo mire rápidamente su entrepierna y cuando volví a sus ojos lo vi.

Oh Dios… ¿En qué me estaba metiendo?

-¿viniste sola?

-no-contesté

-obviamente no- dijo el- eres demasiado hermosa como para venir sola a este tipo de eventos.

-tu tampoco, imagino- dije y entonces viendo la sortija en su dedo.

-es verdad-aseguró- aun así eso no me quita la oportunidad de divertirme por mi cuenta… por un rato

Sí, eso era todo lo que necesitaba oír. Thomas iba a matarme si hacia esto, pero quería…

-¿y qué tenias en mente para divertirte?- el sonrió encantado de que yo hubiera captado su indirecta.

-¿caminamos?

-seguro

El comenzó a andar hacia la parte oeste de la enorme casa y yo lo seguí algunos pasos más atrás, sin preocuparme por qué Thomas estuviera por allí. Sabía que estaba en la parte de atrás, con sus amigos, y donde estaba toda la gente… mientras yo me había conseguido algo mas

Luego de pasar varios árboles y plantas, y solo iluminados por las luces que provenían de la fiesta, vi una casa para botes. No había nadie a su alrededor y la mayoría de las luces estaban apagadas. Casi el sitio perfecto para quien no quería ser descubierto haciendo algo indecente.

Peter caminó hasta la casa y entonces giró la perilla de la puerta, abriéndola de una sola vez.

El entró y sostuvo la puerta abierta para mi, cerrándola solo cuando ya estaba adentro, con él.

Mordí mis labios, nerviosa y entonces el sonrió.

El era lindo, una mirada caliente, pero yo solo podía pensar en un solo hombre ahora. El dio dos pasos hacia mí, acorralándome contra la pared a un lado de la puerta, y me beso, mientras me sostenía por la cintura. Lo deje besarme, metiendo mi lengua en su boca y haciendo que sus manos apretaran mi trasero.

-Dios, preciosa- dijo sonriendo mientras se separa de mis labios por un segundo-volvió a tocar mi trasero y entonces subió la falda de mi vestido hacia arriba

¿Qué estaba haciendo? El no era… Dios, había ido ahí con Thomas y por mucho que él no me gustara no tenía que hacer esto, mucho menos gratis…

Y las palabras de Emmett volvieron a mi cabeza casi instantáneamente mientras otras manos eran las que me recorrían el cuerpo.

"¿con cuando tipos dormiste en estas dos semanas?"- me había preguntado en nuestra discusión antes de regresar a Nueva York como si estuviera acusándome de engañarlo.

Con más de los que debería pensé y a punto de hacer algo de lo que yo misma estaba en contra.

-espera-dije y entonces apartándolo de mi por los hombros.

-¿qué?- su respiración estaba agitada

-lo siento, yo no puedo… no puedo hacer esto.

El me miró perplejo y acarició mi mejilla como si tratara de convencerme de que eso estaba bien. Volvió a besarme, pero entonces yo estaba segura de que tenía que irme de allí.

-lo siento-dije y entonces apartándome de él definitivamente y tocando el dedo en el que llevaba su anillo de matrimonio. Tal vez eso o haría entrara en razón- no puedo. Esto fue… una idea tonta

Yo acomodé mi ropa en su lugar y entonces volví a mirarlo a los ojos. El no parecía arrepentido.

-puedo darte más de lo que sea que te este pagando el tipo con el que viniste. El triple…

Yo le sonreí con tristeza. El obviamente me había visto con Thomas y había deducido muy rápido como podía una chica como yo estar con un tipo como él.

-lo siento, aun si, no puedo

El exhaló con fuerza, resignado y se apartó de mi camino. Yo salí de allí rápidamente y regresé al patio principal en busca de mi dueño por ese par de horas.

Había sido estúpido negar lo que era; hacerme la ofendida y la desentendida… solo habría hecho el ridículo. Pero al mismo tiempo, eso había sido vergonzoso y humillante. Solo era un trozo de carne a la venta, o que podían alquilar al mejor postor. Así es como me habían visto los hombres en la fiesta mientras iba del brazo de Thomas.

La puta. Real o no, lo era. Y a ellos no les importaba.

Algunos incluso tratarían de conseguir un poco de lo mismo si podían.

Con él era demasiado obvio. Una chica de mi edad, con un tipo de mas de 50… al que el presentaba como su querida amiga, era obvio lo que sucedía. Podía verlo en los ojos de los tipos que hablaban con él.

Con Emmett no había sido así. No iba a negar que habían sucedido insinuaciones de ese estilo, pero al menos nadie me veía evidentemente como la zorra a la que el mantenía o le pagaba para follar con él, incluso cuando eso fuera la verdad. Nuestra diferencia de edad era mínima, casi normal… pero eso obviamente no tenía nada que ver con que las cosas entre nosotros no hubieran funcionado.

Para cuando regresé al jardín principal, vi a Thomas buscándome con una copa de champaña en la mano. Yo fui hasta él y lo tomé del brazo.

-te tomaste tu tiempo-me dijo en un tomo algo de reclamo, pero sin sonar duro conmigo.

-estaba un poco mareada-dije- además, sabes cómo son los baños de chicas. Siempre hay que hacer línea.

-las mujeres y su obsesión por mirarse al espejo-el bromeó-¿o será que estabas algo aburrida en la fiesta y estabas haciendo tiempo para irnos?

Mordí mis labios fingiendo estar avergonzada y él se rió

-ya veo. Bueno, tampoco estoy especialmente entretenido, debo admitir

-¿de verdad?- yo le sonreí de forma juguetona. Tal vez si me comportaba igual que siempre él no sospecharía lo que habría sucedido.

-si, vámonos de aquí-dijo- llamaré a mi chofer e iremos a mi casa. Ya hemos hecho algo de caridad y he soportado demasiado esta fiesta. Ahora quiero disfrutarte a ti

-genial- yo sonreí y el tomó su celular para llamar a su chofer.

Llegamos a su enorme casa en las afueras de la ciudad en menos de lo que habíamos tardado en ir a la fiesta que salir de ella. Sin embargo, ese poco tiempo en silencio, me sentí culpable por lo que estuve a punto de hacer. Pensé en Emmett y en sus celos. Estaba haciendo justo lo que el odiaba, justo lo que el tenía miedo que hiciera con él. ¿Qué mierda había de malo conmigo? ¿Por qué estaba haciendo esas cosas?

Terminamos en la cama casi en cuanto llegamos. Thomas se quitó el saco, y el moño y se sentó en la cama mientras me veía con deseo quitarme el vestido frente a él antes de sentarme sobre sus piernas. A él le gustaba que yo estuviera arriba, le gustaba que yo hiciera todo el trabajo y el disfrutar mientras me veía montarlo.

No tarde mucho y tras fingir que yo me corría el lo hizo apenas unos segundos después.

Quien creería que un tipo de su edad no sabía identificar cuando una chica se corría de verdad o no; o incluso que se esmerara porque ella lo hiciera en lugar de solo pensar en el mismo.

Me tumbe sobre la cama a su lado y el tenia una sonrisa en la cara. Yo tuve que fingir una.

-mañana sería mi aniversario numero 30, ¿lo sabias?

-no- yo negué con la cabeza mientras él me veía a los ojos con nostalgia.

-si, si tan solo Lily no hubiera….- el se contuvo de decirlo. Ya habían pasado cinco años desde que ella había fallecido, pero el aun la extrañaba y se ponía triste por ello.

-lo siento-dije

El me sonrió con amargura y peino su cabello hacia atrás.

-es difícil, incluso ahora, no pensar en ello. Dios, ella era la divertida, la que siempre estaba alegre…. Debería ser ella quien estuviera aquí ahora. Probablemente disfrutaría más de su vida.

Esta vez no supe que decir. La verdad es que antes había escuchado a Thomas hablando de su esposa, más de una vez, pero nunca le había prestado atención, no verdaderamente. No sabía si esta vez se debía a que el estaba de verdad triste, o a que yo estaba escuchándolo de verdad.

-olvídalo…-dijo- deberías irte. Ya es tarde y no deberías estar escuchando a un viejo como yo quejarse y lamentándose. Debes tener mejores cosas que hacer

-oh, no digas eso, Thomas…

-sabes que tengo razón- el acarició mi cabello y yo no dije nada- anda, vamos. Ve a casa y descansa. Yo estaré bien. Solo necesito estar solo.

-de acuerdo- contesté

-siempre ha sido una fecha difícil- me explicó- pero la pase muy bien contigo esta noche. Gracias

-no tienes porque- dije e incorporándome en la cama para buscar mi ropa interior.

-llévate el vestido- me dijo. Yo me volví para verlo mientras me ponía las bragas- hazlo- ordeno- igual los zapatos. Te quedan increíbles

-¿de verdad?

-los compre para ti y fue para que los disfrutes. Espero lo hagas más de una noche.

-de acuerdo- yo sonreí- y gracias

Me acerqué a él para darle un beso y entonces fui por el resto de mi ropa. Me metí en el vestido que él me había comprado y el que yo había llevado puesto para ir a su casa lo leve en mi mano junto con mi bolso

-tu cheque esta sobre la cómoda-me dijo aun desde la cama y ya casi por completo cubierto por las sabanas

Yo lo mire rápidamente y entonces lo guardé en mi bolso

-gracias-dije- te veré pronto ¿no?

-desde luego-el me sonrió a medias- ¿segura que no quieres que Randy te lleve a casa? Ya es tarde…

-estaré bien, no te preocupes. Tomaré un taxi

-bien-el asintió con la cabeza sabiendo que esa no era la primera vez que yo rechazaba su oferta de que su chofer me llevara a mi departamento.- que descanses Rosalie

-tu igual- y sin decir más, me retiré de su habitación y busqué mi camino hasta la salida, donde el mayordomo se despidió de mi con amabilidad.

Con suerte conseguí un taxi rápidamente y llegue a mi departamento en tiempo record.

Y estaba tan cansada, que quitándome la ropa y dejándola tirada por ahí, me metí en una camiseta grande y me acurruqué bajo las sabanas tan rápida que ni siquiera recuerdo cuando me quedé dormida.

.

Por suerte descansé el resto del fin de semana. Terminé de leer algunas cosas que necesitaba para la universidad y me preparé para un examen que tenía en dos días. Ya estaba realmente harta de dar exámenes y preparar trabajos. Era casi como aun carera sin fin, incluso ahora que estaba tan cerca de obtener mi título. ¿Acaso los demás no sentían lo mismo?

Jess me envió un mensaje para ver cuando podíamos vernos y salir. Quedé con ella para el miércoles por la tarde, después de mi examen. Estaba segura de que entonces ella podría hacer que me des estresara y me relajara un poco.

El lunes por la mañana fu a clases y para mi desgracias me tope con James. Dios, el obviamente recordaba lo que yo había hecho con él en el baño la última vez que nos habíamos visto, y claramente solo quería que continuáramos donde lo habíamos dejado, o más bien, donde yo lo había dejado considerando que él nunca había querido detenerse.

-¿Qué vas a hacer este viernes?-preguntó

-estudiar-dije tratando de evitarlo mientras salía del aula

-oh vamos, necesitas darte un descanso.

-no ahora-dije- ya estoy por obtener mi título. Lo haré después

-estoy seguro de puedes hacerte algo de tiempo Rosie, vamos…- el me tomó pro el antebrazo y me miro con deseo

-no ahora James, lo siento, tampoco el viernes.

-¿de verdad?- yo asentí

- ahora si me disculpas necesito llegar a mi clase de Marketing.

-bien, llámame-el parecía no perder las esperanzas.

-seguro- dije y entonces me largue de allí a toda prisa para llegar a mi siguiente clase.

Solo un mes más, me dije en un intento por darme aliento. Un mes y terminaría con todo eso y con suerte, con los compañeros de clase con las hormonas a tope y buscando follar con quien fuera con tal de obtener algo de acción.

Recibí algunos mensajes de clientes, pero los ignoré. Tenía una examen en dos días y no iba a arruinarlo por no tener tiempo, por tener mi cabeza en otro lago o por estar cansada. El resto de la semana lo compensaría.

Así que estudiar por los siguientes dos días fue lo que hice. Solo salí de mi departamento para ir a clases y eventualmente para hacer las compras al supermercado y prepararme algo de comer. Sentía que mi cabeza estaba a punto de explotar e iba a tener una crisis nerviosa antes de rendir mi examen, pero una vez que este estuvo frente a mi, me concentre en responder las preguntas y hacer todo lo que podía antes de que se terminara el periodo.

Para cuando Salí de allí, estaba segura de haberlo pasado, no estaba segura de si iba a obtener un sobresaliente, pero al menos lo suficiente para pasar y tener un buen promedio final.

Sin detenerme siquiera por el almuerzo, salí de la universidad para ir directo al centro comercial.

Cuando llegue Jess me estaba esperando junto a la boletería del cine dispuesta a que eligiéramos una película. Yo no sabia si mi cabeza estaba en un estado que se permitiera analizar un film de suspenso o de miedo como los que ella solía ver. Sin embargo, ella optó por que viéramos una comedia y yo estuve agradecida.

La siguiente función iba a ser en 40 minutos, así que fuimos por algo de comer antes de meternos a la sala. Una par de hamburguesas con papas en Mc Donals con sodas grandes sirvieron de almuerzo y luego un pote de palomitas grandes sirvió de postre durante la película.

Claro, que la comedia, acabo siendo una comedia romántica. Lo cual me tuvo pensando más de lo que hubiera querido durante la función. Analizando a la chica de la película, y analizándome a mi. Analizando al ex, y al actual, a como sus amigas y su madre la veían. Solo con el último caso no pude identificarme. Aunque si ella estuviera aun dudaba que fuera a gustarle el estilo de vida que estaba llevando.

Dios, Jessica, solo tenía que elegir una película, y yo había acabado haciéndome una auto sesión de terapia.

No habíamos hablado mucho hasta entonces. Ella se había limitado a preguntarme por mi examen y la universidad, y yo a ella por su vida y el trabajo. Solo recién después de salir de la sala de cine y sentarnos en una cafetería, decidí hablarle sobre eso que me había tenido inquieta toda la semana.

Y para cuando llegue a la parte en que el me había hecho llorar luego de decirme que solo podía pensar en sexo, justo antes de irnos a la fiesta, ella reaccionó de un modo que no me esperaba.

-¿así que el te dijo eso?- ella no parecía sorprendida. Yo asentí con la cabeza- bueno, es lógico ¿no crees?

-¿por qué?

-por que si el quiere follarte cuatro veces en un día, tu vas a hacerlo. Porque el te está pagando por ello- yo la escuche con atención- si fueras cualquier otra chica… podrías decir que no. Porque simplemente no lo quieres o estás cansada o la mierda que sea.

-si, lo sé

-Dios, ¿Acaso todos los días tienes ganas de hacerlo cuatro o cinco veces en un mismo día?

-¿con el? ¿o con cualquier otro tipo?

-con cualquier tipo- dijo ella- porque yo no

-tampoco yo- dije

-¿ y qué tal con él?- yo no contesté y entonces Jessica me miro con picardía- oh, no ¿de verdad?

Yo mordí mis labios, nerviosa

-¿cuatro veces en un día?- yo asentí- mierda… ¿es así de bueno?

-es bueno- acordé, es como… el modo en que el me mira… es sexo ¿entiendes lo que digo?- ella asintió- y además… todo el tiempo esta provocándome, tocándome suavemente o hablando con doble sentido…

-y eso te excita

-Dios, si- dije- soy una tonta, lo sé. Pero el tipo… lo consigue, hace que esté caliente todo el día.

-te envidio- dijo ella- de verdad. Ni siquiera he tenido un novio que quiera follar cuatro veces en el mismo día. Solo… no quiero o el no quiere.

-nunca antes me había pasado

-lo imagino. No es usual, supongo- admitió ella- claro que el que tu no te niegues solo hace que sea mejor. Probablemente no serian tantas veces si fueran una pareja normal. Digo, la gente trabaja y esas cosas y el fin de semana solo quiere descansar, y no pasarse todo el día follando en la cama o en el baño o el resto de la casa.

- si, lo sé- acordé. Eso era lo que suponía. La verdad es que mi poco conocimiento sobre el tema de las parejas provenía de lo que yo había escuchado de mis compañeras de facultad, de las chicas del club t de mis clientes más que nada. Nunca había tenido un novio, no uno de verdad, y mucho menos había vivido con alguien, así que no podía saber cómo era eso.

-pero tu chico es especial- yo me reí al oírla decir eso. Si, Emmett definitivamente era especial- y tienes suerte de que el te quiera a ti para eso.

-si…

-¿qué?

-nada, olvídalo- dije y entonces acabándome el café

-¿no te alcanza con eso? ¿Solo con el sexo?

-Jess… es complicado

-no lo creo- dijo ella- o solo es sexo o quieres algo más, lo que implicaría que el tipo te gusta si es así. Es simple-dijo- entonces ¿el te gusta?

-eso creo- dije jugando con el borde de mi taza

-no te sientas mal por eso- me dijo- no está mal que alguien te guste. Sobre todo si te gusta a punto tal que no quieres sacarle las manos de encima durante todo el día.- ella se rió- además, el no está casado ni tiene novia ni nada de eso. Así que puede gustarte perfectamente.

Si, parecía demasiado bueno para ser verdad.

-pero no puedo involucrarme emocionalmente con el- apunté

-no, pero puedes divertirte y pasarla bien.- ella me corrigió- sino de otro modo y si piensas en ello a cada minuto que el está contigo vas a sentirte una mierda y no vas a disfrutar de cosas que deberías hacer.

-lo sé, lo sé, Jess- dije- pero el ultimo día que me quedé con el pasó algo…

-¿qué?

-sabes que nunca reviso mi teléfono mientras tanto estoy con alguien- ella asintió- pero estaba haciendo mi maleta antes de irnos y entonces vi tu correo de voz, pensé que tal vez algo había pasado y fui tan tonta de ponerme a escucharlo.- Jess me miró con atención- el me vio mientras lo hacía y yo me reía como una tonta al oír tus ideas sobre lo que haríamos en cuanto regresara

-¿entonces, que pasó?

-el pensó que estaba hablando con otro tipo

-oh, Mierda

Yo asentí con la cabeza. Era exactamente lo que yo había pensado entonces.

-y se molestó- ella concluyó

-más de lo que imaginé. Entonces comenzó a decirme un montón de cosas. Como que el odiaba que me acostara con otros tipos, que no podía soportar la idea de… - decidí que decir "que alguien más me hiciera feliz" era más de lo que Jess debía saber, así que no se lo dije- que yo estuviera follando con otros, como si yo lo hiciera porque quería

-es un idiota-concluyó Jessica

-lo es- y yo aun estaba enfada por eso.

-¿vas a volver a verlo?

-no lo sé- dije- me llamó hace dos días

Apenas un rato después de que había salido de clases.

-¿y? ¿Qué te dijo?

-no lo sé. No contesté- ella me miró sorprendida- no quería hablar con el. así que no contesté.

-¿qué crees que quería?

-probablemente volver a vernos – eso no necesitaba demasiado ingenio para saberlo- y disculparse, probablemente.

-¿tienes miedo que vuelva a pasar?

-tengo miedo que el me ame

Jessica no contestó

Si, había usado esa palabra.. Pero era eso lo que pasaba entre el y yo. O al menos eso era lo que él sentía por mí

-¿no vas a decir nada?-pregunté. Jess me sonrió con amargura

-no sé qué decirte.

Yo asentí con la cabeza. Eso si que no me lo esperaba.

-es que…- ella comenzó- son demasiadas cosas que debes considerar ¿No lo crees?-yo fruncí el ceño- como si es amor de verdad… si solo es calentura o un enamoramiento por el… sexo. Y si te ama entonces ¿cuánto puede durar? ¿te ama a ti o a tu cuerpo? ¿Son compatibles o no?¿ lo conoces lo suficiente como para saber que también lo amas? ¿el te conoce lo suficiente?

Todas las cosas que yo ya me había preguntado, una y otra vez.

-Y sobre todo- agregó- si está dispuesto a aceptar lo que haces y no volver a hacerte un planteo como ese de nuevo y a confiar en ti.

-sabes que no va a durar mucho más, Jess- ahora me refería al trabajo- dije que lo haría hasta graduarme y conseguir un empleo estable. Y falta poco más de un mes para eso.

-lo sé- ella rodó los ojos como si creyera que yo solo estaba poniendo excusas, pero que eso no iba a suceder- de todas formas… y si sigues con él para entonces ¿qué va a pasar?

Buena pregunta

-digo. En el caso que de que dejes esto- ella se refería a nuestro trabajo actual- y tengas otro empleo ¿no?- yo asentí- ¿va a seguir pagándote para que te acuestes con el? incluso cuando sea el único que lo haga ¿o vas a hacerlo gratis? O "por amor"

-no… lo había pensado

-bien, deberías-ella me regañó- es decir. El te gusta. Eso lo sabemos las dos- yo mordí mis labios- pero entonces esto será tu pasado y el va a tener que entenderlo. Y no puede volver a tener un arranque con reproches y cosas como esas o incluso pensar que puedes estar engañándolo considerando tu pasado "promiscuo"

-no sería la única

Los ojos de Jessica se abrieron, sorprendidos.

-¿así que el también tiene un pasado turbio?

-por lo que se…. Si. Muchas ex novias o… chicas de una sola noche, o eso es lo que dicen

-¿y eso te molesta?

-supongo que tendría tantos motivos como el para ponerme celosa o dudar de que sea fiel si llego a salir con el

Ella asintió con la cabeza

-suena bastante complicado.- apuntó- ¿y conoces a algunas de las chicas con las que salió?

-solo conocí a una, en la boda de su hermana. Era amiga de ella.

-así que ni las amigas se salvan. Dios, Rosie- dijo- ¿segura que quieres ir en esa dirección con este tipo?

-no se trata de donde yo quiero ir- dije- sino donde el me está llevando

-bien, tu puedes simplemente decirle "esto solo es un trabajo, deja de hacerte falsas esperanzas amigo" y listo. Entonces el decidirá si quiere seguir viéndote o no.

-sé que es así

-pero el te gusta y ahí estamos de nuevo

-no sé qué voy a hacer Jess… estoy enfada con el, pero aun así quiero volver a verlo

-no, tu solo quieres volver a follar con el 4 veces en un día- ella se burló de mí y yo mordí mis labios avergonzada sabiendo que una parte de mi pensaba eso.- ¿ya lo googleaste?

-no….

-oh, hagámoslo-dijo con una sonrisa- vamos ella abrió el navegador de internet en su teléfono y me miró - dime su nombre y entonces podremos chequear su prontuario

-realmente no se si quiero ver esto

-¿por qué no?- ella parecía estar segura de que eso era buena idea.

-Por que dudo que el vaya a estar haciendo lo mismo conmigo

-el no sabe tu nombre completo-apuntó-¿o si?- yo negué- entonces ese es su problema. Vamos

Jess ya estaba consiguiendo señal de internet y yo me estaba poniendo cada vez mas nerviosa

-Rosie-dijo- no estás haciendo nada ilegal, solo… es para que veas con quien estas tratando. Y con suerte el tipo solo aparecerá en un par de fotos co chicas como máximo y listo. Nada de preocuparse

-¿y qué tal si aparece con muchas? ¿Cómo con 15 o 20 distintas? O aun mas….

-entonces sabes con qué clase de tipo estas y que no puedes tener nada serio con el

Y eso era lo que me temía.

-creo que es mejor si hago esto yo sola, en casa y cuando este mas… tranquila- dije

Ella lo comprendió

-bien, como quieras-me dijo al tiempo que apagaba su teléfono y volvía a dejarlo sobre la mesa- pero hazlo, por tu bien

-lo sé. Lo haré. Pero no ahora. Necesito pensar un poco más al respecto

Pensar en que iba a hacer con mi vida, con mi trabajo y con mi corazón.


Chicas, espero les alegre que haya actualizado pronto.

y lo siento! recibi tantos reviews diciendome que tardo tanto, que muchas dejan de leer o seguirme por que tardo en actualizar tanto que me di cuenta de que tenian razon. es decir, me puse en su lugar y comprendi que odiaria tener que esperar tanto para continuar leyendo algo que me gusta o ver una serie con la cual estoy enganchada. asi que aqui estamos.

prometo tratar de actualizar con regularidad y tratar de no subir historias a menos que ya tengan un 70% avanzadas o de otro modo me retrasare como eh hecho con muchas. muchas de las cuales aun tengo que terminar. pero una a la vez.

espero les guste el capitulo aunque nuestro querido emmett participa poco.

espero sus comentarios!

saludos a todas y tenga un buen fin de semana

Bella McCartney Darcy