Glitter Freezer
Disclaimer: Haikyuu pertenece a Furudate Haruichi
Anteriormente: Oikawa solo quiere ver a Bokuto en nombre de la locura. Y lo logra.
XXV
El momento más romántico y surrealista de mi vida duró dos minutos con treintaicinco segundos. Quizá menos.
Una lágrima gruesa, cargada con toda la basura que llevaba adentro, rodó por mi mejilla llena de granos, y se precipitó mentón abajo. Solo una lágrima, blanca y esférica, y eso fue todo. La alfombra absorbió la sal en el momento justo en que dos enfermeros me apresaban por los brazos, y yo hubiese pensado que forcejearía un poco pero me he dejado. No importa. Boys cry al final del día porque se trata de una reacción humana. Se me escapa una risa. Estoy metido en un lío gordo y yo me río.
Koutarou agita su cabeza de un lado a otro y baja la cabeza. Al idiota le da vergüenza que me ria así, y yo no puedo dejar de mirar su rostro avergonzado. Su figura se empequeñece frente a mis ojos mientras mis captores y yo nos alejamos, y al doblar por el recodo, nuestro encuentro se ha terminado.
Podría decir que eso fue todo. Más o menos.
La distancia es un concepto virtual y se ha desvirtualizado entre nosotros. Lo comprendí de alguna forma. La risa de Koutarou tarda en abandonar sus labios, y su risa que es delgada como un murmullo, se parece mucho a la mía. Se desliza por los pasillos, girar y envuelve mi cuerpo, y se desvanece como un chasquido. Una sola risa, y un sin fin de sensaciones enterradas en el recuerdo que se disparan:
El sabor a coca-cola de sus besos.
El roce líquido de su cabello sin gel entre mis dedos.
Su nariz puntiaguda raspando mi mejilla.
Y su aliento cálido que revuelve los vellos de mi pecho.
Cada sensación se deposita grácil sobre mi piel. Suave como la seda, rugosa como la lija. La risa honesta de una persona feliz está cargada de purpurina que brilla, y Bokuto no es nada más que purpurina misma.
Querido, ¿cómo te lo digo?
Dos minutos y treintaicinco segundos. No se necesita más. Y pienso, que ser correspondido en un loquero, trae tanta calma como soplar un diente de león lleno de aquenios mientras se pide un deseo. Me gustaría estar en un campo de dientes de león, solo Koutarou y yo.
A tu regreso nos amaremos como corresponde hacerlo, mi Boku-chan.
A tu regreso nadie podrá detenernos.
Dos minutos. El tiempo es efímero, es eterno, y se puede vivir toda una vida a base de una sucesión de dos minutos y medio.
La idea es, que tal como el encuentro de Bokuto y Oikawa, el capítulo se lea en 2 minutos y 35 segundos. O quizá menos. Es la duración de Boys Don't Cry.
En otras notas, le hicieron un rw a GF en Tumblr. Dejé el link en mi cuenta principal (japiera) por si quieren cotillear. Está galáctico y me emocioné.
Y fufu, queda ya muy poco. El siguiente sí será un capítulo de verdad, de los moderadamente largos.
