Cáp. 25: "Egoísta"
No… Cho fue a dejar su maleta al campamento, en donde le dieron una tienda de campaña ¡Es que no todos los días se tiene a una modelo de cara tan preciosa como la de ella por lo que estaban de zalameros!
Posterior a eso, la mujercita se cambió, se puso muy guapa, y regresó a donde Cedric estaba para esperar a que terminara… claro, preparándose mentalmente para cuando apareciera "ella"… pero no se dejaría amedrentar ¡De algún modo tenía que tener una larga conversación con Cedric!
Tampoco es que el muchacho estuviese feliz… toda esa mañana y tarde estuvo pensativo, recordando sus días de colegio, desde el primer día, sus primeras clases, el día en que conoció a Cho… el día en que ella empezó a interesarle, el día en que su linda sonrisa hizo que supiera que sería la niña de su vida.
Su primera novia, su primer amor, su primer beso bajo aquel árbol frente al lago… los dos eran inexpertos, los dos se enredaron, los dos finalmente adquirieron experiencias… pero la muerte los separó… y ahora, la muerte… ¿Los juntaba?
No, me perdonas Cedric, pero no era mi intensión que te encontraras con tu pasado ¡Prometí no intervenir! Ahora tendrás que arreglártelo tu solo para resolver este conflicto… y no me refiero al amoroso, creo que ese sí lo tienes muy claro ¿No? Bueno, no es que la otra me cayera muy bien pero… ¡Diantres niño, en que líos te metes! ¡Y yo que pensé que revivirte era buena idea!
Cuando Cedric estaba por terminar su turno vespertino, la vio entrar, Cho era señal de elegancia… llevaba unos jeans de algodón bastante ajustados, una blusa ceñida, botas largas de tacón de stilettos, así mismo envuelta en una fina gabardina, el cabello recogido en un moño elegante echo por su misma melena larga
Bueno, así o más fashionista… Cedric no pudo evitar mirarla detenidamente. Ya no era más una niña, su niña ideal. Era una mujer, una sofisticada y elegante mujer, que había dejado mucho, a la niña que el adoraba… ella con su bolso elegante, accesorios, entró de nuevo a la librería.
-Hola - saludó ella de nuevo
-Hola - vaciló…
-Cada vez que te veo… pienso que no hay nada más hermoso que tenerte de vuelta… creo que debo dar gracias a la vida, de que estés de nuevo aquí…
Un leve sonrojo asomó sus mejillas y sonrió tímidamente
-Invítame un café - Murmuró Cho aplacando las lágrimas traicioneras ¡Su perfecto maquillaje se arruinaría! Aunque eso no le importaba mucho - Y platiquemos… por favor… - Casi suplicó y Cedric no pudo negarse, pero ahí mismo, en la pequeña cafetería de la librería.
Ella se sentó y él preparó un par de cafés, esperando que comenzara el interrogatorio, pero no, Cho en realidad no quería saber cómo es que estaba vivo… quería saber cómo había vivido después de volver a la vida…
Ya era noche sin duda…
La luna asomaba al cielo, cuando los investigadores llegaban al pueblo, cansados, esa mañana había sido muy tediosa, estar cerca de los cráteres de los volcanes, el calor, la ceniza, la humedad, el polvo, todo estaba sobre ellos… Todos estaban hambrientos, sedientes y querían un baño y una buena comilona.
Todos, excepto ella…
Ella solo quería una cosa… ir a donde Cedric, darle un beso y dejar que la bañase… y luego hacerle el amor como posesa y quizás al final cenar algo, antes de dormir… ¡Era una idea genial! Se despidió de todos y se fue de inmediato a la librería…
Se le hizo raro llegar y encontrar la luz prendida, por lo común, Cedric apagaba casi todo, dejando una pequeña luz al fondo por el cual pasaban a la biblioteca, que era donde mantenían sus idilios amorosos… pero ahora todo estaba prendido…
Aún sacudiéndose el pelo por la ceniza, arreglándose como podía y dándose cuenta que su rostro tenía motas de polvo, se sintió un poco tonta, pero ¡Venía del trabajo! Y Cedric nunca la juzgaría… estaba echa un desastre pero…
Pero al entrar, la campanilla sonó y sus ojos fueron directamente al área de cafetería, en donde vio a Cedric acompañado de una guapa mujer, ella como que camino unos cuantos pasos, al tiempo que él se ponía de pie… Estaba serio, muy serio, la miró con ansiedad…
La mujer que lo acompañaba se puso de pie, era guapa, la conocía, se le hacía conocida… pero bajo todo ese maquillaje ¿Quién? De pronto se sintió mal de estar toda sucia y empolvada, con el cabello echo un desastre y visitando así a aquel príncipe perfecto…
Cedric quería advertirle algo, decirle… pero…
-Buenas noches Hermione Granger - saludó aquella chica
-¿Quién…?
Bueno, bastó con acercarse, ver esos ojos rasgados, y ese rostro que ya lo había visto en revistas… su corazón dio un vuelco ¿Qué diablos hacía Cho Chang ahí y con Cedric? La boca se le secó y sintió que el mundo se desvanecía… frente a él estaba su antiguo amor, seguía tan hermosa o más… y ella, estaba frente a él, pero que la cenicienta, porque daba pena ajena.
-Soy Cho… Cho Chang
-Si… te reconocí
-Supe que Cedric estaba por aquí… vine para ver si era él, si estaba vivo, lo encontré Granger, vivo…
-El no es…
-¡Y no me salgas con el cuento tú también de "Albert Diggory" primo hermano casi gemelo de Cedric! Fui su novia, nos queríamos mucho, yo sabía toda su vida…
-Ok - musitó Hermione mirando a uno y a otro ¡Demonios! ¿Tenían que hacer buena pareja?
-Te ves… - quiso decir Cedric no hallando más palabras
-Terrible, lo sé - Medio sonrió, bastante incómoda… ¿Cuánto sabía Cho? ¿Qué debía decir ella? ¿Qué iba a pasar ahora?
-Bueno…
-Me estoy quedando en tu campamento - Intervino Cho de repente - Quizás quieras regresar… necesitas un baño…
-¿Te estás quedando con nosotros?
-Si… me dieron un sitio… ¿Nos vamos? Necesitamos hablar…
Hermione estaba tan aturdida como Cedric, que ni uno ni otro podía pensar mejor, con calma, ella dilucidando ¿Qué tanto sabía Cho? Y el preguntándose ¿Qué pretendía ella para con él?
-Es que yo…
-Creo que tenemos que hablar de tu novio - le dijo muy bajo, casi imperceptible, pero Hermy leyó bien esos labios… la castaña volvió a mirar a Cedric, con ojos suplicantes, pero sabía que tenían que irse con calma, ella estaba ahí para arruinarles todo.
Hermione pasó a un costado de Cho y fue hacia Cedric… los dos se miraron ansiosamente, ella no se atrevía a tocarlo, estaba tan limpio y tan pulcro, tan perfecto caballero, sus ojos grises acuosos eran notas musicales para sus sueños…
-Cedric…
-Lo sabe todo…
-¿Y ahora que hacemos?
-Habla con ella… no sé que pretende… me desconcierta…
-¿Aún la quieres?
-¡No! - Gimió - Claro que no… yo te amo a ti
Y él le tomó del rostro y le plantó un beso, un beso ansioso, escandaloso, voraz y nada sosegado… entrelazando sus lenguas y casi comiéndose sus bocas… demostrándole que la deseaba, que si no fuera por Cho…
La oriental, caminaba hasta la puerta, con las manos dentro de su gabardina, escuchaba los ruidos que se hacían al besarse, en ella se mezclaba la ira, el dolor y el odio… ¡Esa Hermione Granger que se entrometía de nuevo en su vida! Primero con Harry ¡Por su culpa su relación no había durado!
Ahora… ahora esa mujercita ¡Con novio a cuestas! Se besaba con Cedric… Cedric vuelto a la vida, mas maduro y hermoso que nunca ¡Y no lo dejaría ir! Hermione tendría que darle una explicación de porque teniendo un novio, aunque fuese ese tal Ronald Weasley, se metía con un chico decente como era Cedric!
No… no lo perdería una vez más, no le importaba el porqué, cómo, cuándo… porque él estaba vivo, sería suyo de nuevo, ahora era una mujer, tenía armas, las mismas que la odiosa de Hermione… y lo mejor de todo, era libre… libre para hacer feliz a Cedric… porque solo ella podía…
Ay! Es que si ustedes buscan Arpía en el diccionario, les sale la foto de Changcho! ¬¬
