Fue entonces cuando terminé de comprenderlo… Pensar… que todo empezó en aquel San Valentín…, yo… una persona concentrada en la nada… me divertía con sólo comer helado e ir a clases de vez en cuando… bien me dijo mi destino aquel adivino de feria que ahora veo no estaba tan equivocado… "Ten cuidado con las mujeres y el agua"… Toda mi vida pensé… ¿problemas con las mujeres?... ¿Y cuando no?... Si hablar de mujeres es un problema en si… las mujeres son un problema en si… un problema… un enigma que necesita ser descifrado, pero por más que luches jamás comprenderás… es parte de la magia de su existencia… el factor que te enamora… el agua atacándonos a ambos…indicándonos al mismo tiempo lo cerca que debemos estar… ó al menos… eso era lo que creía…
FAIRY TAIL
TALES OF FAIRY VALENTINE
Capítulo 25 "El día en que te perdí de vista"
La vista de la persona que está siguiendo la dirección de la chica a paso rápido, cual corriera, va acortando poco a poco el camino, hasta finalmente llegar a ella y abrazándola de golpe por la espalda, la sorprende, haciendo que abra grandes los ojos, para luego entrecerrarlos de felicidad en medio de las lágrimas. Lo reconoció enseguida… sin duda alguna ese abrazo sólo podía provenir de su amado, por lo que colocó sus manos encima de las del chico, para luego mostrar la escena completa. Gray estaba parado detrás de Juvia y la abrazaba con fuerza, pasando un brazo sobre su cuello hasta su hombro derecho y la otra rodeando su cintura, mientras cerraba los ojos, sumergiendo su rostro en el cuello de la chica como era su costumbre.
Pasaron algunos segundos en esa posición, hasta que la Loxar subió un poco el brazo, para poder tocar los cabellos del Fulbuster.
-Gray-sama…
-Si te pedí que te fueras… no era porque no quisiera estar contigo… era porque no quería que recordaras… porque fue algo demasiado doloroso para ambos… pero después… pensé que no era justo de mi parte…
-¿Justo?... pero Gray-sama… ese lugar no ha hecho más que hacerte sufrir… Juvia pensaba en él como el lugar que había separado a Juvia y a Gray-sama… el lugar que más odiaba…
-Y yo… pensaba lo mismo… hasta que recordé… que ese lugar, es donde los sueños se hacen realidad…, -explica con un leve entusiasmo sin intenciones de soltarla.
Sus palabras abrieron grandes los ojos de la Loxar, quien parece recordar el significado de aquella oración y sus azulados ojos se transformaron en lágrimas de felicidad, por lo que dándose vuelta entre sus brazos, busca su mirada encontrándolo más tranquilo y hasta levemente sonrojado por sus propias lágrimas, que no duda un segundo en buscar sus labios y besándolo cierran los ojos y comparten sus emociones que se desatan en llanto nostálgico y compensador, cual hubieran haberse pedido perdón y reunirse desde hace tantos años, aquel par de niños que compartieron su infancia, en frente del jardín de aquella casa…
-Desde aquel tiempo… el corazón de Juvia vivía todo el tiempo acelerado…puede que haber recordado los acontecimientos que Gray-sama no quería que Juvia recordara llenen de tristeza a Juvia… pero al mismo tiempo, Juvia no puede evitar sentirse sumamente feliz… al saber… que el amor de Gray-sama le pertenece desde hace tanto tiempo…
Aquel vecindario era sin duda, la representación de la tranquilidad, la frescura del ambiente brindada por los árboles, llegaba hasta cada rincón de los jardines difuminados entre la vegetación floral y el pasto. Las viviendas bien arregladas, las tiendas de conveniencia y el almacén de gas propano eran algunos de los edificios que compartían localidad.
Los días pasaban tranquilos y uno de aquellos que parecía sería como cualquier otro, la puerta principal de una de las casas se abrió, dejando salir a un perrito blanco, pequeño y muy peludo, corrió como loco desde la entrada hasta estrellarse contra la cerca, al chocar rodó sobre si mismo hacia atrás y sus ojos quedaron en espiral.
-¡Debes regresar antes de la cena Graay!, -se escucha la voz de una mujer proveniente del interior y tras su orden un niño de cabellos negros azulados salió apurado con un balón de futbol en las manos.
-¡Si mamá, ya me dijiste como 7 veces!, -entrecierra los ojos esperando el siguiente grito, reclamándole por su forma de contestar, pero su atención fue llamada por otro fenómeno, que le hace salir finalmente de la casa, sin escuchar si su madre terminó de gritarle o no.
Un camión de mudanzas se había estacionado en la casa de al lado, varios hombres entraban con cajas de muebles hacia la casa y los mismos salían habiendo depositado los bienes dentro.
Entonces abrió grandes los ojos, al ver que entre toda esa multitud, una niña de cabellos azules y piel muy blanca, cargaba lo que parecía ser su equipaje, desde el camión hacia la casa.
-Parece una muñeca… de esas que están en el aparador del bazar…, -habla consigo mismo, hasta que volviendo a la realidad, se da cuenta que la niña se ha detenido y quedado viendo en su dirección, -¿Qué?... ¿Pero qué querrá?... yo no soy quien ande por ahí hablando con niñas…, -se pone nervioso de pensar que alguno de sus amigos le vea "hablándole a una niña"
Sin embargo la chiquilla no se lo deja muy fácil, ya que sigue con la mirada clavada en él, lo que lo hace sudar a mares, más y más cada vez al ver que se acerca a la cerca que divide su jardín del de ella.
-Etto…Juvia tiene miedo que su padre vea que tu perro está en nuestro jardín, porque… es tuyo… ¿verdad?..., -lo mira intrigada.
-¿Eh?, -voltea entonces hacia el sitio donde había quedado inconsciente el perro, señalado por una flecha, en el cual efectivamente no estaba. -¡No puede ser!, -salió rápido por la entrada de la cerca y llegando hasta el jardín de Juvia, tomó al perro entre sus brazos y la reverenció, -lamento que nieve haya causado problemas, entonces sonríe abiertamente, -Mi nombre es Gray
-El nombre de Juvia es…, -abre grandes los ojos al notar que ya lo ha dicho
-¿Juvia?, -pregunta divertido, lo que la sonroja levemente.
-Eh… sí…, -responde apenada.
-¡Juvia!, ¡¿Dónde estás?!, ¡¿Qué demonios estás haciendo?!, -se escucha entonces el grito de un hombre proveniente desde su casa.
-¡Es el papá de Juvia!, ¡Juvia debe irse!, -le reverencia dos ó tres veces y sale corriendo de regreso a su casa.
-Para aquellos días…Juvia se había mudado con su padre a otro estado… luego de la muerte de la madre de Juvia…
Simplemente era como para un adulto adquirir una nueva máquina avanzada en tecnología, lo que era para un niño un juguete nuevo; querer investigar todo de él… saber todo de él… hasta la más mínima función… Pues así fue para él, además de ser su nueva vecina, era una entidad completamente nueva dentro de su mundo, aún y cuando ya varias veces se habían burlado sus amigos de él al verlo platicando con ella, no le importaba, simplemente quería compartir sus vivencias con ella, mostrarles sus escondites secretos y aventuras y ver su rostro lleno de curiosidad por lo que él tenía que contarle cada nuevo día que se veían.
Sin embargo… siempre estaba presente el miedo, aquel a que el padre de la niña los viera juntos, que les encontrara divirtiéndose, aún y cuando llevan meses de conocerse, el niño no comprendía aquello… ¿Y cómo hacerlo?, ¿En qué cabeza cabe espantar a los amigos de una hija?, ¿Acaso su soledad es tan grande luego de perder a su esposa que lo único que lo conforta es pensar que los demás también pueden llegar a sentirse así de solitarios?, no llegó a entenderlo… nunca lo hizo…
Estaba por llegar la navidad, las casas decoradas con muchísimas luces de colores iluminaban armoniosamente todo el pasaje.
-¿Sabes una cosa Gray-chan?, -le sonríe la pequeña de cabellos azules, mientras ambos están acurrucados en el patio de la casa del pequeño Fullbuster quemando algunos fuegos artificiales de barita.
-¿Qué?, -pregunta sin mucho apuro, -manteniendo sus ojos fijos en los colores que desprendía el artificio.
-Juvia… se siente muy agradecida, -habla con la voz levemente entrecortada, por lo que el chico deja de ver las luces y levanta su gris mirada hacia ella.
-¿Qué te pasa?..., -la mira preocupado
-Cuando… la mamá de Juvia estaba por irse…, -no puede evitar desprender un par de lágrimas, -le dijo a Juvia que no tenía de que preocuparse… porque no estaría sola en este mundo… que…, -lo mira transmitiéndole todo su dolor por la muerte de su madre, lo que le hace humedecer levemente los ojos a él. –encontraría un lugar por pequeño que fuera… sea quien sea la gente que estuviera en él… que haría los sueños de Juvia realidad…, -arque los ojos tratando de demostrarle lo feliz que estaba de estar con él, -Y para Juvia ese lugar…es junto a Gray-chan, -y levantándose lo abraza fuerte, provocando lágrimas también en el niño, que le devuelve el abrazo.
-¡Es lo único que me faltaba!, ¡Estúpida!, -el padre una vez más les había encontrado y para variar sumamente molesto, la tomó de los cabellos y la apartó del niño, para luego tomar la barita que tenía en su mano y arrojarla a un par de casas vecinas, llegando a chocar contra el almacén de gas propano DELIORA.
Lo siguiente en verse desde la distancia, fue una gran explosión en forma de hongo proveniente desde la dirección de aquel lugar…
Continuará…
Fairy Tail, Tales of Fairy Valentine, Capítulo 26 "Ritual de iniciación", ¡No se lo pierdaan!
¡Holas!, jee… antes de irme al turno tenía que sacarme el capítulo de la cabeza xDD, ¡Lo logré!, espero les haya gustado.
¡Saludos! AmyAylen, Ushiio, NAZH045, Yukistar, Cata Fullbuster y Gabe Logan
¡ARIGATO MINNA-SAN!
¡YA NEE!
