Hola! Les ruego que disculpen el retraso! Aquí estoy con un Nuevo capítulo traducido. Espero que les guste y muchas gracias por sus reviews!! Sigan así, lectores!

El abuelo de Tyson no había disfrutado tanto en años! Se había relajado, comido una Buena comida, e incluso había tomado un poco durante el té. Había un solo hecho que lo preocupaba. La casa estaba muy silenciosa, sabía que los chicos estaba ahí dentro y el silencio le hacía sospechar. Un único problema, sus sospechas nunca hubieran incluído un manojo de chicos borrachos en muchos estados distintos de borrachera, roncando y riendo por todo el living, la cocina y el baño.

Se quedó parado en la puerta, observando la escena.

"TYSON!!!!!!!!!!!" gritó.

Miró en la dirección del baño cuando el chico de cabello azul se asomó al living tambaleándose.

"Qué, abuelo?" pregunto, moviendo su cabeza y parpadeando un poco para tratar de aclarar la nube que tenía en el cerebro.

"Qué demonios les sucedió a todos?"

"Oh" respondió Tyson tontamente, "Tuvimos una competencia de bebidas, no gané de hecho" agregó.

Justo cuando el abuelo estaba por explotar ante todos, el padre de Tyson entró. Miró alrededor y comenzó a reír.

"Crees que esto es divertido!?" pregunto enojado el de cabello gris.

El padre de Tyson suspiró, "claro que sí, y no me enojo con ellos. Esta es probablemente la primera vez que han hecho esto, y es una fiesta! Es major así que qué hubieran asistido a tu hora del té o no? Además, son adolescentes! Recuerdo que era peor a su edad!"

El abuelo de Tyson asintió, pero aún estaba enojado. "Al menos serán castigados cuando despierten," dijo, una sonrisa jugando en sus labios.

Tyson había caído en una silla vacía durante todo esto, y se había perdido el final de la conversación con su abuelo al caer en un profundo sueño.

El Viejo y su hijo se sonrieron, conocedores, y fueron a buscar sábanas para cubrir a los jóvenes. Comenzaron a poner a los chicos cómodamente en el suelo y a cubrirlos con las frazadas, riéndose ante las sonrisas presentes en los rostros de Ray y Mariah, y las somnolientas quejas al ser acomodados.

"Kai no está aquí" dijo el padre de Tyson.

"Estás seguro?"

"Estoy seguro, no está en la casa, y hemos revisado todo!"

"El pequeño quizás salió afuera, sabés cómo es, no le gusta estar en multitudes."

Salieron a preguntarle a los demás adultos. Muy pronto todos estaban buscando al perdido Kai, solo para que Samantha lo encontrara apoyado contra una pared, su cabeza colgando recargada en su hombro. Ella se arrodilló y lo miró, las preocupaciones de que estuviera sintiéndose mal se fueron al darse cuenta de que estaba dormido. Sonrió y los llamó a los demás.

"Lo encontré, está durmiendo. Creo que el día fue mucho para él."

"Sí, y el alcohol!" agregó el abuelo de Tyson.

El padre de Kai se arrodilló y puso una sábana alrededor de Kai antes de levantarlo para llevarlo adentro. Kai frunció el ceño y murmuró en su sueño.

"Debe estar realmente cansado si no se levantó, siempre fue de dormir liviano en el hospital." Dijo Samantha, casi para sí misma. Realmente se preocupaba por Kai, era más enigmático para ella que cualquier otro paciente que hubiera tenido, y él era muy joven para ser así.

Dejaron a Kai gentilmente en el ahora vacío sofa, yéndose rápido para que no despertara ninguno de los chicos. Se quedaron levantados por unas dos horas más antes de irse a sus propias habitaciones. La casa finalmente estaba en paz, solo los ronquidos y murmullos rompían el silencio.

Kai se levantó como usualmente, sus ojos se abrieron de repente, se sentó con el corazón agitado. Hizo una mueca al sentir sus costillas y su cabeza quejándose. Miró alrededor, aquí no era donde se había quedado dormido. Odiaba que lo cambiaran de lugar si no estaba conciente para ver lo que sucedía, y odiaba no saber por qué se sentía así. Suspiró al levantarse del sofa y caminar alrededor de los cuerpos que yacían en el suelo.

Fue afuera, inhalando el fresco aire matutino profundamente. Caminó a través del jardín, aclarando su mente. Podia sentir algo, un fresco rocío en el suelo alcanzar sus vendados pies, mojando las vendas. Miró el cielo y se permitió una pequeña sonrisa al notar el rosado brillo esparcirse en la palidez de la vasta mañana. Exhaló el aire, y caminó de regreso a la casa, tratando duramente no renguear.

Entró a la cocina, y se encontró a Samantha y el padre de Tyson sentados a cada lado de la mesa, sonriendo y hablando. Lo miraron al cruzar la cocina, él se buscó un vaso de agua. Tomó el primer vaso enseguida, luego se cargo otro y se sentó al final de la mesa.

"Cómo te sientes Kai?" preguntó la pelirroja.

"Estoy bien" fue la simple respuesta.

"Escuchamos que tuvieron una competición de bebidas anoche, quién ganó?" preguntó el padre de Kai, sonriendo mientras Kai tomaba agua.

"Hilary y Emily empataron tomando vino, yo gané con el Vodka."

"Cuánto tomaste?" preguntó Samantha, tomando su rol de enfermera.

"Lo suficiente para ganar."

"Y cómo te sientes hoy?"

"Bien, no voy a deshidratarme por el alcohol, y no es la primera vez que bebo." Para enfatizar este punto, tomó otro trago de agua.

Se quedaron en silencio hasta escuchar al abuelo de Tyson levantando a los demás que estaban en la casa. Fuertes quejidos y enojos lo siguieron. Ray caminó en la cocina, frotándose los ojos.

"Hombre, estoy terrible! Y el abuelo de Tyson quiere que limpiemos la casa! Al menos la cocina está ordenada, ustedes lo hicieron?" preguntó a Samantha y el padre de Tyson, quienes asintieron.

"Hey Kai, cómo te sientes de anoche? Tuve un mal sueño y sólo tomé la mitad de lo que tomaste tu!"

Samantha miró a Kai de manera acusadora, quien la ignoró al decirle a Ray, "Estoy bien, si quieres que se vaya el malestar toma mucho agua y come algo."

Ray asintió y luego fue a buscarse un vaso.

Kai se levantó y dejó la cocina sin una palabra. Después de tomar algunas ropas, alcanzó a llegar al baño sin que le hablaran demasiado. Después de encerrarse ahí, se sentó en el borde de la bañera. Se quito los boxers y comenzó a deshacer las vendas de los tantos lugares en los que estaban en su cuerpo. En poco tiempo, se había quitado todas las vendas.

Comenzó con sus pies, mirando todas las quemaduras que aún cicatrizaban. No volvería a poner vendas en esas, ya casi estaban curadas. Frunció el ceño ante la piel cicatrizada. El corte en su pierna se curaba bien, por más que el músculo ahora cortado bajo la herida cerrada tiraba debido a los puntos que lo mantenían atado. La apuñalada en su costado dejaría una marca horrible; Kai se mostró enojado, apenado y molesto al buscar algún signo de infección. No lo había, nunca lo había. Aún no sabía por qué, pero lo sabría, conseguiría sus respuestas pronto.

Caminó hacia el espejo y miró los moretones que sus costillas quebradas habían causado. Se tornaban de negro hacia un azul, con Amarillo en los bordes. Aún le dolía cuando se movía mucho de ese lado, y dolería por unas semanas todavía. Miró la apuñalada en su lado derecho, comparándola con la del izquierdo, causada hace tanto tiempo. Había sido terrible, había hecho algo malo algo muy malo…...Boris había estado más enojado de lo que Kai hubiera visto...gritaba...Kai podia escuchar su propia voz rogando...podía recordar los golpes...patadas...puñetazos...el intenso dolor de un trozo de vidrio roto forzado a penetrar en su piel ...su grito ...la sangre...el frío...la sonrisa de Boris, esa que te hacía sentir que no había bien en el mundo...sólo dolor...sólo dolor...la imagen de Boris alcanzándolo...rugosas manos por todos lados...su piel picando y arrastrándose ante el tacto...esa sonrisa...ese dolor...

Kai miró su imagen presente, respirando duro y transpirando al mirar en el espejo. Sabía lo que había pasado esa noche, y Dios que le había hecho sentir sucio. Deseaba poder ducharse, para lavar y alejar la sensación en su piel. Vio su imágen con disgusto, cómo podia ser que alguien aún quisiera acercarse a él después de ser juguete de tal criatura. No podría decirles. Miró sus propios ojos, y vio el horror dentro de ellos, tan real, dejó de mirar, de pronto avergonzado de sí mismo.

No podía pensar en eso, cuanto más pensaba más vacío se sentía, sucio y solo. Se concentró en mirar las marcas de los látigos. Su piel cerraba las heridas pero algunas marcas eran más profundas. Iba a tener algunas marcas muy visibles cuando las heridas se curaran del todo. Cualquier marca que hubiera tenido de la abadía se había ido, las heridas eran para el castigo. Él era usualmente castigado de maneras menos visibles.

Comenzó a re-colocar las vendas que aún creía necesitar, dejando su cabeza, muñecas y pies al descubierto. Volvió a mirar el espejo y casi se perdió en el dolor que llenaba sus ojos, casi rojos.

Un golpe en la puerta lo despabilo.

"Terminaste? Se está formando una fila aquí!" alguien gritó desde atrás de la puerta.

Kai tomó sus cosas y abrió la puerta. Agachando su cabeza, caminó pasando la cola de gente. Haría algo respecto a sus recuerdos esta noche.