Narra Severus

Me levanté algo cansado, ya casi se acababan nuestras vacaciones entonces eso así que estuviera más amargado de lo normal.

Habían pasado unos días desde mi cumpleaños y el regalo de Hermione fue... Creo que ya saben que clase de postre comi en la noche,hoy se supone que iba hacer un día de flojera, ya que los elfos se encargarían de todo porque por fin logré convencer a Hermione que a ellos no les gustaba hacer nada ya que se sentían completamente inútiles.

Sentí que Hermione se removía y senti su que su mano se dirigía a mi entrepierna y salió un gemido de parte de ella, creo que estaría soñando cosas bonitas y no quise dañarle su sueño y dedique a mirarla hasta que despertara, aunque primero yo me dormí antes de que ella despertara.

Luego de un rato nos alistamos y desayunamos y en la tarde Hermione dijo que tenía que ir al ministerio así que me quedé solo, no esperaba visitas pero alguien toco la puerta, fui abrir y me encontré con una cabeza pelirroja, al principio me dio irá ya que pensaba que era el idiota de Weasley pero era su hermana. La comadreja menor.

-señorita Weasley-dije seco

-profesor Snape, se encuentra Hermione?

-en este momento no pero si quiere puede pasar, no creo que tarde mucho en volver.

-ah, está bien.
Ella paso y sentó en el sofá y vi que tenía dos bolsas en sus manos.

Yo me fui al laboratorio mientras llegaba Hermione ya que me incomodaba la presencia de weasley.
Paso media hora y hermione apareció por la chimenea, yo fui a recibirla con un beso y le dije que tenía visitas y también se extraño pero nos dirigimos a la sala y ahí estaba la comadreja. Esbozo una sonrisa al ver a Hermione y la saludo.

-hola Ginny, estás hermosa

-igual Hermione.

-oye, no es que me moleste ni nada pero, por que viniste?

-solo vine a saludarte, hace mucho rato que no te veía.

-lo se, y como estas?

Y después de un rato siguieron charlando y riéndose y Ginny nos dio las dos bolsas que contenían dos postres, uno para mi y el otro para Hermione, y claro que me extrañe, desde cuándo me daba regalos?

Ignore eso y cuando la peliroja se fue Hermione y yo empezamos a comer el postre de cada uno, ya que a hermione no le gustaba el sabor del mío.

-y que hablaste con ella?

-pues, estuvo jugando en sus partidos de quiddich, y de un lado y otro.

-no hablaros de weasley?

-no quiso tocar el tema, ya sabes porque.

-claro.

Después de un rato charlamos de lo que hizo en el ministerio aunque no le entendí muy bien, ya que estaba pensando en como le pediría matrimonio a mi pequeña