Incoherente corazón.
Cáp.25.¿Qué es lo correcto?
No se escuchó comentario alguno luego de aquella noche.
Tamao fue temerosa a su habitación pero, se llevó una sorpresa al darse cuenta que Ren no estaba ahí.
No pudo evitar quedarse despierta hasta muy tarde, aun así, Ren Tao no apareció. Se avergonzó al suponer que Ren esperaría un diagnostico sobre su salud antes de querer tener hijos pero... también, suponía, solo estaba de mal humor.
Aquella mañana se vistió y preparó, mientras pensaba como enfrentarse a Ren ese día.
Se avergonzaba de sus actos la noche anterior, en realidad nunca esperó reaccionar así. Tocó su mejilla sonrosada y una leve sonrisa se dibujó en su rostro. Era extraño, pero sentía que se había liberado, aunque haber dicho cosas tan impersonales, recordando también una mentira no era del todo por lo cual sentirse liberada.
Pero, su mentira fue a causa de dos detalles importantes. El primero era evitar un castigo para Ren y segundo, era el hecho de querer permanecer todo el tiempo posible con él.
Después de lo que había dicho ayer, podría estar resignada a que él no la quería a su lado, aun así, no pudo quedarse de brazos cruzados mirando como por culpa de aquellas personas, Ren se llevaba todos los "honores".
De pronto una idea vino a su cabeza. Ren podría sentirse atrapado, molesto talvez por la forma en que lo ataba a ella.
Su poco entusiasmo se borró junto a aquel pensamiento. Hasta ahora sabía que había cometido un error pero, no quiso escucharse a sí misma.
Salió de la habitación, cerrando la puerta suavemente mientras levantaba su mirada y se estremecía al divisar a Ren quien parecía salir también de otra habitación.
Sintió que su imaginación la engañaba cuando notó a Ren tensarse. Como si se pusiese nervioso como ella.
"-Buenos...días – murmuró recibiendo de Ren solo un movimiento con la cabeza."
"- Hoy habrá un chequeo... –Dijo nerviosa – ayer... lo hablamos con el señor Ching y... ahora sabré si podremos..."
"- Ya lo se. Escuche casi toda su conversación. – respondió este en el tono más frió que pudo. Estaba nervioso, no podía negarlo. Si ese chequeo daba positivo significa que ella podría tener un bebe, el problema era que Tamao ya no quería estar ahí. Supo que en la reunión, ella había dicho aquella mentira por lastima a él, pensando talvez en un castigo. Lo supo cuando en la noche anterior, pudo escuchar a su abuelo y a Tamao en su habitación."
La escuchó nerviosa y rehacia. Al final comprendió que a ella le habían motivado sentimientos de lastima a él. Aquello lo había enfurecido pero ella tenía razón.
No iba a atarla, esperaría que el tiempo acabara para terminar esto y desenmascarar aquella mentira.
"- ¿L-La escuchaste? – preguntó ella con cierto temor. Ciertamente había dicho cosas debido al escrutinio del anciano. Cosas que en realidad no pensaba. – bueno..."
"- Claro – respondió sin importancia – solo veremos el chequeo, al final solo debes estar embarazada – dijo como si fuese un calculo matemático que hubiese resuelto sencillamente."
"-S-Si... – murmuró ella nerviosa, moviendo sus manos una a la otra."
"- Espero no te estés acobardando - dijo con arrogancia y cierta maldad para asustarla. Si lo hacía bien, ella le evitaría. Sin embargo no podía negar una cosa. Cuando Tamao levantó su mirada a él, no parecía temerosa, parecía expectante, y ansiosa de algo que no pudo decir , haciéndolo enfurecer y retroceder."
Se maldijo una y mil veces al saber que en aquella ocasión él era el cobarde que deseaba huir porque por lo que notaba en ella, Tamao era capaz de ceder a lo que pidiese con solo acariciarla un poco.
Pero ¿por qué lo hacía si ella decía estar cansada de todo eso?. ¿sabría que se atarían si aquello sucedía?. Ahora, se decía, debía evitar por completo a Tamao si no quería sucumbir ante aquella posibilidad o más bien tentación.
Quiso preguntarle si sabía en que se estaba metiendo pero decidió marcharse rápidamente de muy mal humor.
Tamao le observó con el corazón palpitándole con fuerza. Se sonrojó al pensar que si Ren hubiese estado dispuesto, ella no le hubiese negado nada.
Sacudió su cabeza pensando que aquel no era el momento. En aquel instante solo deseaba algo contradictorio. Deseaba y no deseaba el visto bueno a aquella prueba.
Ren pasó el resto del día con muy mal humor. Protestando por cada cosa, incluso por detalles al estar en el estudio durante todos aquellos momentos en los cuales sabía, Fausto analizaba la situación de la pelirosa.
No se atrevió a salir, mintiendo sobre algunas llamadas de los del consejo con respecto al incidente de el día anterior.
Al final del día, se sobresaltó al recibir una visita de su abuelo.
"- Toca antes de entrar – dijo Ren molesto."
"- Casi siempre te das cuenta cuando soy yo. Pareces nervioso – sonrió imperceptiblemente – te has sobresaltado."
Ren le miró furioso.
"- No lo estoy."
"- Entonces me atrevo a preguntar ¿por qué no has salido a despedir a nuestro visitante?."
"- ¿Ya se ha ido? – preguntó con más interés del que deseaba aparentar."
"- Así es – murmuró el anciano sorprendiéndose de descubrir que su nieto parecía temer a algo – se ha hecho un gran alboroto y has dejado que Tamao se encargué completamente sola y por si no te has dado cuenta. Tu esposa es un poco tímida para estas situaciones."
Ren suspiró ante el sarcasmo. Todo era verdad pero, estaba nervioso por la respuesta de Fausto y bien podía comprender que para Tamao aquello era vergonzoso debido a que más de alguno estaba enterado de eso.
No se atrevió a formular la pregunta que lo aquejaba. Debía hablar personalmente con Tamao.
"- ¿Dónde está? – preguntó Ren sin explicar de quien hablaba."
"- En su habitación – respondió el anciano comprendiéndolo de inmediato – por cierto – agregó – los Diethel aun no podrán irse."
"- ¿Por qué no? – preguntó furioso."
"- Sabes perfectamente que..."
"- Tamao no necesita mas pretendientes – le miró furioso – deberías pedir que se marcharan. Solo pierden el tiempo aquí."
"- Pues tal parece que es Lizerg quien no desea irse – respondió el anciano haciendo enfurecer más a Ren – No mal interpretes la situación – aclaró el anciano con seriedad – al obligarlo a venir, es normal que por lo menos hable con Tamao antes de irse."
"- No es necesario – agregó con insolencia."
"-Han venido desde muy lejos."
"- No importa."
El anciano suspiró. Sabía que con su nieto no era muy cuerdo razonar, si se le metía algo en la cabeza, era difícil sacarlo de ahí, sin embargo. Sabía exactamente con quien hacerlo. Debía hablar con la pelirosada en cuanto pudiese.
"- Es mejor que vayas a verla – dijo Ching al sonreír."
Ren se puso de pie y salió, no sin antes mirar de manera suspicaz a su abuelo. Sabía perfectamente que lo obstinado era de familia.
Tamao se sonrojó al recordar el rostro de Fausto al llegar y cuando ella tuvo que comentarle todo lo ocurrido.
Se avergonzaba aun de recordarlo. Era bastante incomodo pero, tuvo valor en cuanto todo pasó.
Por fin sabía la respuesta y recordó haberse apenado aun más al ser un hombre quien se lo dijese.
No pudo dudar que se alegró que Anna y su hermano no presenciaran el diagnostico. Más bien parecian no haberse enterado del todo y deseaba que el anciano no dijese nada al respecto.
Aun tenia puesta una bata, se encontraba sentada sobre la cama analizando todo, aunque ya todo había terminado y Fausto se había ido desde hacía varios minutos.
Comenzó a desatar la bata dejando al descubierto sus hombros y pechos, sin embargo los había terminado de descubrir cuando la puerta se abrió rápidamente no dejándole tiempo de nada.
Debido al impacto de mirar a Ren de pie con la mano aun en el picaporte, presionó la bata para que no la dejase completamente expuesta.
Lo miró directamente al rostro mientras podía percatarse como él miraba su cuerpo sin reparo.
"- Vístete – ordenó al cerrar sus ojos, girarse y salir rápidamente azotando la puerta."
Tamao parpadeó sin entenderlo mucho. Ren solía verla en "accidentes" cuando entraba como lo hacia siempre. Sin llamar primero.
Ahora le resultaba extraño que no entrase, parecía como si se hubiese asustado y avergonzado pero... Ren nunca actuaba así al verla desnuda.
Estaba a punto de llamarlo o seguirlo pero sabía que debía vestirse primero.
Ahora Ren sabía que debía aprender a tocar antes de entrar. Ya había pasado en otras ocasiones pero, aunque aparentara indiferencia, solía disfrutar de aquella visión.
¿Y ahora no?, se preguntó él mismo, sabiendo que se mentiría si se decía que no.
Se había controlado al saber el estado de la pelirosada en momentos anteriores pero siempre podía distraerse con su "escrutinio" a ella, ahora, al saber que talvez volvería a tocarla de nuevo, se sentía mucho mas voluble en ese aspecto.
Se había apoyado en la puerta y pudo sentir cuando Tamao la abría tímidamente. Se apartó de inmediato y decidió no mirarla más de lo necesario.
"-Pa-Pasa – murmuró ella."
Este asintió con aire arrogante aunque miró el atuendo de la joven. Un vestido ligero de color azul claro con hilos que lo detenían dejando ver una pequeña parte de su escote y sus piernas.
Estaba con el cabello suelto y le miraba con aquellos ojos expresivos e inocentes que le hacían reaccionar posesivo y de otra manera que no quería pensar.
Frunció el entrecejo.
"- ¿cuál es la respuesta? – preguntó Ren de presto sorprendiéndose incluso a sí mismo por la prisa."
"-Bueno... – tartamudeó la joven – el señor Fausto hizo los chequeos correspondientes y...dice que... – le miró y se sonrojó – haciendo un... es decir si tu tienes cuidado... podríamos... – no confluyó. El restó por obvia razón debía saberlo él."
"- ¿Cómo es posible que estés bien? – preguntó molesto aunque lo estaba consigo mismo al alegrarle aquello."
"- No lo estoy del todo – explicó decepcionada por su mal humor – pero... tampoco estoy como al principio."
Ren le miró. Estaba molesto por aquella noticia pero, también estaba feliz. Todo era contradictorio.
"- Bien – respondió con indiferencia mientras se giraba."
Tamao no fue capaz de llamarlo. ¿acaso solo eso diría ante la noticia?, comprendió que debía estar arrepentido.
"- ¿Dónde..¿Dónde estuviste todo este tiempo? – preguntó ella con calma cambiando un poco el tema"
"- Atendiendo asuntos pendientes – respondió no sabiendo porque aun seguía en la habitación."
Tamao no respondió haciendo que Ren se girara a ella.
"- ¿Acaso reprocharas la ausencia? – preguntó dejándose llevar por su frustración."
La joven no respondió. Comprendió que cuando Ren se comportaba así, solo deseaba provocar una discusión para calmar su ira.
"- Sé lo que pasa, entiendo... – susurró ella – creo que la noticia..."
"-¿Sabes lo que pasa? – preguntó molestó al tomarla de los hombros con poca brusquedad – no lo creo."
Aun furioso y con el ceño fruncido, Ren era un hombre apuesto e impresionante por su carácter. No puedo evitar mirarlo con atención, sin temor, mas bien con un embeleso extraño.
Ren se enfadó más al saber que no podía intimidarla. No hizo más que sucumbir a una parte de lo que su cuerpo pedía.
La haló con rapidez acercándola aun más.
"-Pase lo que pase... – murmuro a centímetros – no me correspondas."
Tamao se asombró con su petición, no la comprendió en realidad pero, poco pensó al sentir los labios cálidos de él sobre los de ella. Cerró los ojos y se dejó embriagar con el beso que Ren estaba haciendo más profundo. Supo que de un momento a otro ella tendría que levantar sus manos y rodearle pero se detuvo al sentir como Ren la sostenía ¿era de eso de lo que hablaba él al pedirle que no correspondiese?. Al saberlo se detuvo. por lo menos a sentir su calidez aunque le costase quedarse inmóvil.
Ren la soltó de inmediato y su respiración se agitó tanto como la de ella.
Sacudió sus cabellos y se alejó .
"-¿Ren? – le llamó Tamao sin comprender."
"-Te dije que no me correspondieras y lo hiciste. Bien hecho – dijo en tono calculador."
"-¿Po-porque? – preguntó."
"- Si lo hubieses hecho, no habría acabado en un simple beso- murmuró al salir furioso."
Tamao sintió que sus rodillas flaqueaban y su respiración no regresaba a la normalidad. No entendía en absoluto a Ren.
Sabía que aquella noche recitaría los números hasta el infinito para distraerse de que ahora podía tomar a su esposa.
Por lo menos, si ella intentase evitarlo fuese más sencillo todo.
Sonrió para sí mismo. Si ella hiciera eso, fuese en realidad mucho más duro que hacer penitencias al no poder tocarla.
Por todo el ajetreo, se olvidó hablar con ella sobre el percance de la mentira. En cuanto Tamao le dijo sobre su estado, pareció limitarse a esperar que Ren hiciese algo y vaya que lo hizo.
Debía alejarse todo lo posible de ella o era capaz de cumplir la amenaza que hizo la noche anterior.
Tamao bajó luego de pensar en las cosas que estaban sucediendo o más bien analizar el comportamiento de Ren.
Tomó la cena mucho antes que los demás pensando en lo incomodo que podía ser explicar unas cuantas cosas, en especial a Yoh quien no tenía mucho tacto al preguntar frente a los demás. La verdad, era que su hermano confiaba abiertamente en las personas a su alrededor, una de las cualidades que le obligaron a fijarse en él desde un principio.
No sintió muchos ánimos de comer luego de pensar eso. Todo era mucho más sencillo cuando no la obligaban a casarse con alguien.
Rió con cansancio por su pensamiento escuchando de pronto como alguien se acercaba.
"-Parece de buen humor – escuchó con galantería cuando giró y se encontró al apuesto joven de cabellos verdes."
"-Buenas... tardes – agregó extrañada."
El joven la miraba con seriedad al acercarse.
"-Cenas muy pronto – agregó como comentario."
"-Bueno...así es... – murmuró nerviosa."
"- ¿Ha estado enferma?."
"-¿Disculpe?."
"-Ahora estuvo un medico por aquí. Es normal que piense que ha estado enferma – agregó haciéndola sonrojar – no ha sido mi intención incomodarte."
Tamao no pudo evitar sorprenderse por aquellos modales. Era sin duda algo por lo cual sentirse halagada..
"- N-No me incomoda – agregó sonrojándose al mirarlo por momentos. Era bastante apuesto sin duda."
"-He deseado hablar sobre algo en especial."
"-S-Si... eso creo... – respondió."
"-Espero me aclares un par de dudas – dijo al mirarla con seriedad y tomar asiento a su lado en el comedor. – si no me equivoco, me han enviado para casarme..."
Tamao se sonrojó más.
"-Y creo que la candidata eras tu."
"-L-La verdad... no me lo esperaba tan pronto... – agregó."
"- Entonces era verdad – dijo Lyserg al reclinarse en la silla y suspirar – pero estas casada..."
"- No parece decepcionado – agregó la joven con inocencia."
"- No lo sientes cuando te han obligado – exclamó notando como ella parecía entristecerse con el comentario, haciendo que mal entendiese todo. – Pero, eres una linda señorita. No quise decir esas palabras – agregó pensando en su error."
Tamao le observó asombrada y rió por lo bajo.
"- No estoy incomoda por su comentario – le sonrió."
"- Pues parecías decepcionada."
"- Su comentario sobre una obligación matrimonial me hizo recordar algunas cosas..."
"-Desagradables por lo visto."
"- Al principio pensaba como usted pero luego... – murmuró cabizbaja."
"- Hablas de Ren – afirmó – Cuando se me persuadió para venir aquí, no me esperé encontrarme en este aprieto."
"- S-Se... suponía... que Ren pondría fin a esto – dijo apenada – y solo lo haría cuando yo eligiera a mi nuevo esposo."
"-Que debía ser yo – concluyó sorprendido."
"-Más bien... debía escogerlo de tres personas – exclamó apenada pensando en que aquel joven pensaría en lo extraña que era la situación."
"- ¿He sido el tercero? – preguntó sin detener la curiosidad. Mientras ella asentía tímida."
"-E-En realidad... todos debían cortejarme..."
Lyserg no pudo evitar preguntar más.
"- ¿Las demás personas no fueron de su agrado?."
"- Bu-Bueno... no recuerdo muy bien quien ha sido la primera persona – exclamó pensativa."
"-¿No lo recuerdas? – preguntó dubitativo."
Tamao debió callarse al comprender que él no estaba enterado de su accidente y de los problemas que trajo consigo.
"-N-No lo conocí mucho... – se retractó."
"- ¿Por qué no?."
"- Pues... parece que tuvo muchos problemas con Ren."
Lyserg guardó silencio mientras analizaba aquellas palabras.
"- ¿Qué pasó con la segunda persona?."
"-También tenían desacuerdos con Ren... – murmuró."
"-Parece que él los espanta a todos."
"-No lo creo... talvez, talvez solo es un mal entendido."
"- No lo creo. Yo apenas le conozco y parece odiarme – sonrió cansado."
"-Ren no es muy sociable – trató de justificarlo."
"-No es sociable pero si parece posesivo- agregó en un suspiro – no esconde que desea verme muy lejos."
"-Pues..."
"- Si he venido a cortejar . Puedo hacerlo. – agregó con amabilidad al pensar que ella podría ofenderse."
"-Pero no desea hacerlo – exclamó sorprendida – además...yo..."
"-supongo que es a él – sonrió – aun así me gustaría salir, claro, siempre y cuando acepte una simple oferta mientras me voy."
"- Mu-Muchas gracias – agregó apenada – pero... ."
"- Supongo que haré algo más que ver a mi padre y al anciano Tao – sonrió."
Tamao sonrió y no pudo evitar observarlo con atención.
"-¿Sucede algo? – preguntó por el escrutinio de ella."
"- N-Nada – agregó apenada al saber como lo miraba demasiado – yo... bueno no podría... ahora no lo se..."
"- ¿No podríamos salir entonces? – preguntó sonriendo al verla nerviosa. En realidad le parecía agradable la joven, pero solo para mirarla como alguna conocida o amiga."
"- Definitivamente no – se escuchó desde la puerta haciendo que Lyserg y Tamao giraran y se encontraran a Ren de brazos cruzados y cara de pocos amigos."
"-Estaba preguntándole a ella – dijo con seriedad al saber que Ren le miraba con arrogancia."
"- No podrá. Tenemos cosas que hacer."
"- ¿Qué cosas? – preguntó Tamao sin querer mirarle."
Ren se enfadó ante aquel gesto que para él era de indiferencia.
"- Volveremos a casa – murmuró haciendo que Tamao se girase a él."
"- ¿Volveremos? – preguntó sin ocultar el alivio, sin mencionar que Ren había dicho aquello como si de verdad creyese que era el hogar de ambos - ¿Qué pasara... con mi hermano y Anna?."
Ren se encogió de hombros al hacer un gesto que no sabía en absoluto, logrando que ella sonriese. Debía admitir que se alegraba que la esposa de Yoh no estuviese cerca. Debía avergonzarse aunque no lo estaba en aquella ocasión. Sin embargo, sabía que no podía negarse a la amabilidad de Lyserg.
"- Pues... – murmuró dirigiéndose al joven – podríamos..."
Ren se mostró molesto. ¿es que Tamao saldría con aquel chico?.
"- ¡Hay algo urgente que debo decirte! – dijo Ren sin ocultar su mal humor al interrumpir a Tamao."
La joven, al ser tan ingenua, creyó que era algo grave y se puso de pie de inmediato. Sin embargo, Lyserg sabía que aquello no era más que una treta de Ren.
"- Mañana me iré – agregó con calma – pero, aun esta en pie mi oferta. Puedo retrasar mi partida – sonrió."
Tamao asintió complacida mirándolo marcharse y provocando en Ren un deseo de desaparecer por completo a Lyzerg
"- ¿Qué era lo que debías decirme? - preguntó algo preocupada luego de que se quedaran solos."
"- Olvídalo- exclamó molesto al girarse."
"- Pero, acabas de interrumpirme – exclamó extrañada."
"- Si, creo que después de todo fue algo que he olvidado – dijo con cierta malicia."
"- ¡Ren! – le reprendió esta por su comportamiento.- él joven Lyzerg..."
"- No tienes alternativa con él si recuerdas bien la tontería que dijiste la noche anterior."
"- No es una tontería... además no has desmentido nada – se defendió ella."
"-¡¿Cómo hacerlo?!- preguntó molesto - ¿Acaso has pensado en lo que te harían por eso?."
"- ¿Te preocupa? – preguntó extrañada."
Ren supo lo que había dicho. Se cruzó de brazos y trató de mirar hacía otra dirección.
"- Al final, solo sería otro problema con el cual cargar."
Tamao sintió el peso de aquellas palabras. Para él solo era problemas y debía admitir que por su impulso estaban metidos en otro.
Ren pudo notar de inmediato como sus palabras parecían haber hecho algo en ella. Frunció el entrecejo y se acercó a ella absteniéndose de tocarla.
"- Yo... no lo he dicho por ti... – murmuró, sorprendiéndola por dar la impresión de disculparse."
"-Pero... acabas de decir..."
"-No quise decirlo de esa manera – dijo en tono frívolo aunque Tamao comprendía que él intentaba ser amable lo cual era muy extraño – yo..."
Pudieron escuchar ruidos fuera del comedor y de fondo, la voz de Yoh quien parecía bastante animado al hablar.
"-Alguien debería matarlo... – murmuró más para sí mismo que para Tamao. – es mejor que salga."
Ren estaba por irse hasta que sintió como Tamao lo tomaba de su muñeca y lo halaba.
"-Volveremos a casa pronto... ¿verdad?."
Ren la miró en silencio y con aquella seriedad que solo lograba ponerla nerviosa.
"- ¿Y-Y bien?.- trató de sonar firme al notarlo en completo silencio."
"- No te acerques al tal Diethel... – entrecerró sus ojos."
"- Ren, él no es... – comenzó ella pero se sorprendió al sentir como la tomaba de su mentón y le obligaba a mirarlo."
"- Ya no hay oportunidades con él. Estas metida en esto conmigo – dijo con firmeza – no es necesario que lo veas para esperar que vaya a cortejarte."
Aquel argumento era absurdo, pensó Tamao, ya que Ren no comprendía nada pero, fue aquella mirada en él que parecía estar conteniendo el aliento por una respuesta la que la hizo tranquilizarse.
"- ¿No quieres... que...? – estaba nerviosa y era el hecho de que Ren pensase que ella podría estar interesada en Lyserg."
"- ¡No! – respondió con firmeza – no quiero que te acerques más. Volveremos mañana – agregó."
Ren mandó al diablo todo lo demás, no importaba si era egoísta o si no era lo mejor. Cuando quería algo lo conseguía y la quería a ella. Ya había intentado alejarla pero simplemente no podía hacerlo y decirle todo lo que sentía no era nada juicioso luego de lo que ella había dicho.
"-Ren... – llamó ella queriendo decir algo pero esta la interrumpió."
"-Hablaremos después – agregó sin percatarse que acariciaba su mejilla con su pulgar."
Tamao se sorprendió por las caricia y su tono logrando que ella asintiese de inmediato.
"- No aceptes su invitación y volveremos mañana mismo – agregó con arrogancia."
"- ¡Ren! – le llamó esta sorprendida al entender su plan correctamente."
"- Todo es valido, cuando se hace una guerra – dijo sin más."
Tamao pensó de inmediato que solo podría tratarse de un asunto personal.
"- A veces se pierde ... – murmuró."
"- No lo haré. No quiero perder... esta vez – le miró con detenimiento haciéndola estremecer, creyendo por un minuto que hablaba de ella aunque pareciera imposible."
Tamao no quiso hacerse ideas con aquellas palabras, pero no pudo apartar su mirada de él cuando se marchó. Lo quería demasiado y no podía negarlo y tal como él había dicho, estaban metidos en esto y aunque no fuera lo correcto, interiormente se alegraba de estar en aquel aprieto.
Continuara.
N/A¿Cómo se define el cap? Pues simple. Falta de sinceridad por ambas partes hehehehe.
Bueno actualicé tarde y es porque a pesar de estar de vacaciones lastimosamente tengo que hacer otras cosas así que... no tendré día especifico para actualizar, pero trataré de hacerlo cada semana. Especificando que pronto puede haber lemon así que aviso de ante mano.
Gracias a las personas que se toman la molestia de leer esto y también a las personas que me comentan algo.
Si esta vez no agradezco personalmente es por el poco tiempo que me queda antes de hacer algo más.
Espero el capitulo guste de quien desee leerlo.
Hasta luego.
