¡YAHOI! Y vamos con el veinticinco.

Espero que os guste.

Disclaimer: InuYasha y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi.


Olfactophilia


La abrazó, hundiendo la nariz en su pelo, aspirando hondamente su olor, siempre agradable, único y fresco, dulce cuando se avergonzaba y poderosamente femenino cuando se excitaba, gracias a las atenciones que él le proporcionaba.

Arrastró la nariz por todo su cuello, sin dejar en ningún momento de olisquear, produciéndole unas agradables cosquillas que la hicieron a ella reír y a él sonreír contra su suave piel.

Siguió bajando, deteniéndose un poco en los pezones duros y oscuros, jugueteando con ellos y haciendo que aquel olor de femenina excitación aumentara. Arrastró su lengua por su vientre plano, deteniéndose en el ombligo redondeado, arremolinando allí su lengua, con la nariz aún pegada a su cuerpo.

Una de sus manos se coló entre sus piernas, comprobando la magnitud del deseo que ella sentía por él, por él y por nadie más que él. Ella suspiró, apoyando las manos en sus hombros y haciendo una ligera presión, suplicándole con sus gestos y con sus gemidos lo que quería que le hiciera.

Acercó entonces su rostro hasta ese lugar escondido entre sus cremosos muslos, enterrándolo contra su intimidad, acariciando con la punta de la nariz el palpitante clítoris. Respiró hondo, dejando que ese olor tan delicioso penetrara hasta lo más profundo de su mente, tratando de memorizarlo, de grabarlo en su piel y en su olfato, altamente más desarrollado que el de un humano normal y corriente.

Sacó la lengua, lamiendo la húmeda hendidura, probando su sabor, provocando oleadas de intenso placer en el cuerpo femenino que hicieron al olor volverse más intenso, más picante, aumentando así sus ganas de llevarla al clímax, de sentirla explotar contra su boca y de que su pequeña cabaña, su hogar, se llenara de ese aroma que proclamaba a los cuatro vientos que esa pequeña sacerdotisa le pertenecía.

Se separó de su sexo y subió de nuevo, besándola al tiempo que se enterraba hasta lo más profundo de su ser, moviéndose como si esa fuera la última vez que podría tenerla entre sus brazos.

Hundió de nuevo la nariz en su espeso y sedoso cabello azabache, aspirando nuevamente, dejando que su olor lo envolviera como tantas otras veces.

Culminaron juntos, entre jadeos y gruñidos, diciéndose con sus ojos lo mucho que se amaban y se necesitaban.

Porque ella había nacido para él y él para ella.

Desde el principio de los tiempos habían estado destinados a estar juntos.

Por y para siempre jamás.

Fin Olfactophilia


Bueno, no tengo mucho que decir, la verdad. Solo que me estoy esforzando para traeros cada día algo bonito y bien hecho, espero estarlo logrando xD.

¿Me dejáis un review? Porque, ya sabéis:

Un review equivale a una sonrisa.

*A favor de la campaña con voz y voto. Porque dar a favoritos y follow y no dejar review es como manosearme una teta y salir corriendo.

Lectores sí.

Acosadores no.

Gracias.

¡Nos leemos!

Ja ne.

bruxi.