Aclaro estos personajes no son míos, yo solo trato de presentar mi versión de la historia en el futuro

"..." Lo que piensan

... Lo que esta en cursiva indica el lugar donde nos situamos

Grax por tomarse un tiempo para leer ^.^ q lo disfruten


CAPITULO 25

Hacía un calor sofocante tanto era que la mayoría de los animales prefirieron permanecer resguardados del astro rey bajo las frondosas sombras de los árboles, holgazaneando y comiendo fruta mientras esperaban que este disminuyera su fuerza para así poder continuar con sus actividades, el tiempo parecía haberse detenido pasaba lento como si un cuentagotas regulara su paso. Si bien los habitantes de este verde paraíso estaban acostumbrados a ello, los visitantes sentían una enorme desesperación…

-¿Cuánto falta para llegar?- cuestiono por enésima vez la mujer mientras tomaba un sorbo de agua para apagar su sed

-No falta mucho- respondió el rubio tranquilo, ya que estaba más habituado al calor que ella

"Esto ya es muy cansado, espero de verdad que no falte mucho" pensaba malhumorada la pelirroja mientras luchaba por no perder la compostura ante las condiciones climáticas, por su parte el ojiverde estaba preocupado desde hacía un rato "Hemos entrado en territorio de los ojos verdes, estos son sus terrenos espero que no nos ataquen" el hombre sabia que lo que pedía era demasiado ya que esta tribu era muy celosa de su territorio "Por eso nadie ha llegado hasta su templo, bueno casi nadie" pensó triste al darse cuenta que estaba a punto de romper la promesa más importante de su vida

-FlashBack-

Era un joven rubio el cual tenía aproximadamente 15 años de edad, su mirada reflejaba lo que la mayoría de los adolescentes sienten deseo, reto, seguridad y por sobre eso ganas de comerse al mundo. "Es un chico interesante ¿Quién diría que los extraños que regresaron el tesoro tendrían un niño que resultaría ser el elegido, el cual desea volverse curandero? Este era el pensamiento del hombre que observaba fijamente al chico que se encontraba de pie frente a ellos, el Gran Consejo de la Tribu de los Ojos Verdes. El muchacho había venido hacia 6 años buscando a sus padres, había atravesado muchos peligros y enfrentado grandes miedos pero al final de todo logró su objetivo, la curiosa pareja que habían recibido y posteriormente adoptado en su tribu eran una pieza muy importante para ellos, es por eso que cuando les pidieron que regresaran la segunda vez decidieron ofrecerles una estancia permanente en su tribu, si bien al principio se negaron debido al pequeño que dejaron atrás en casa de sus progenitores terminaron aceptando la oferta dado que ellos eran los únicos que podían acercarse a esa Tribu y evitar que murieran sus integrantes.

Ahora después de 7 años el mismo chiquillo que había exigido ver a sus padres estaba pidiendo que le permitieran salir de la Tribu para aprender de los curanderos extranjeros, la mayoría de los integrantes del Consejo no estaban de acuerdo en dejarle salir dado que conocía muchos secretos de la selva pero sobretodo de la comunidad… y eso era motivo suficiente para que los ancianos se reusaran.

-No puedes abandonar la Tribu jovencito, esa es la decisión del consejo-sentenció el portavoz, el chico sin dejarse vencer pidió la palabra

-Necesito salir, en el exterior existen muchas técnicas, medicinas y tratamientos a las cuales no tenemos acceso desde aquí, además no me voy a ir para siempre…-el chico se detuvo y respiro hondo antes de continuar-este es mi hogar aquí está la gente que amo, mis padres, mis amigos, mi tribu… pero por ese mismo amor que les tengo deseo salir y aprender más para así como mis padres poder brindarles mi ayuda no solo como un pequeño ayudante sino como un médico- Los ojos verdes del chico que tanto lo caracterizaban brillaban llenos de orgullo, pasión, decisión y amor.

Los ancianos se hallaban nuevamente conflictuados, el chiquillo había puesto el dedo sobre la llaga todos sabían que los curanderos de la tribu no podían igualar en muchas cuestiones a los padres de este chiquillo además de que estos no serían eternos y el día en que faltaran corrían el riesgo de no tener a nadie que los salvase esta vez… "Es un muchacho muy inteligente" pensó nuevamente el hombre mientras observaba el revuelo que sus palabras había causado, lentamente se puso de pie y el silencio se hizo total en la sala.

-¿Te das cuenta de lo que estas solicitando jovencito?- cuestiono el hombre mientras clavaba sus ojos verde oscuro en las esmeraldas brillantes de él.

-El hecho de salir representa un peligro para esta tribu que tanto dices amar, ya que la mayoría de los extranjeros solo desean satisfacer sus deseos egoístas, sin importarles lo más mínimo que ocurre con el mundo en el que viven- sus palabras afectaron al muchacho y el hombre lo percibió por lo que continuo sin piedad

-No respetan nada, afuera de los límites de la Tribu existe caos, guerra, destrucción y hambre… las únicas personas que han demostrado tener un poco de respeto ante la gran madre naturaleza son los habitantes de la pequeña aldea en los límites de la selva, debido a ello son las únicas personas con las cuales tratamos todos los demás son amenazas potenciales- cuando finalizo esta frase el rubio pidió la palabra, el hombre arqueó la ceja cuestionándolo mudamente pero al ver este no retiraba su petición se la concedió

-Tiene razón la mayoría de los extranjeros no tienen respeto por la naturaleza, también es cierto que fuera de esta Tribu y nuestros vecinos el mundo está lleno de maldad, pero también tiene que tener en cuenta que NO TODOS son así existen personas que también comparten sus creencias, quieren defender la Tierra, las selvas, los animales y a los mismos extranjeros. Fueron los conocimientos y avances extranjeros los que los salvaron una vez- estas palabras volvieron a causar revuelo en la multitud pero el hombre levanto la mano pidiendo silencio, cuando se hizo el ojiverde continuó

-Entiendo que le teman a los extranjeros ambiciosos, pero también quiero que consideren que donde deseo ir a estudiar será con personas que dan sus vidas por salvar a otros, son personas como mis padres que dedican su existencia a estudiar como salvar, proteger o curar a los enfermos- sus palabras estaban llenas de pasión y orgullo –Yo a diferencia de mis amigos de la Tribu no puedo asumir un papel de guerrero, vigía o un puesto dentro de sus filas, mi cuerpo no está preparado para ello-dijo con una sonrisa triste a la vez que se señalaba a si mismo

-Pero hay algo que si puedo hacer y eso es estudiar con los extranjeros, estuve con ellos los primeros años de mi vida por lo que no me costaría trabajo relacionarme con ellos, de verdad se los pido, se los suplico, permítanme salir deseo ser de ayuda en la Tribu, deseo convertirme en un médico capaz de salvar vidas, quiero proteger a quien amo- estas últimas frases las dijo mientras se arrodillaba y bajaba humildemente la cabeza, este era la máxima expresión de respeto entre las Tribus,.

La audiencia se volteo en automático a ver al hombre que se encontraba de pie frente al niño esperando la respuesta de este, por su lado este se mantuvo inmóvil mientras terminaba de procesar las palabras del joven "Verás si es testarudo" pensó mitad divertido mitad molesto pero la verdad era que sus palabras daban vueltas en su cabeza "No todos son así" a pesar de que odiaba admitirlo eso era verdad y que mejor prueba que los padres del muchacho "También hubo otra persona con un corazón igual de puro que el elegido" le susurró una vocecita interna y en su mente apareció la imagen de esta persona el hombre sonrió internamente mientras las palabras del rubio volvían a sonar y se sincronizaban con la de sus recuerdos "quiero proteger a quien amo", el hombre regreso de sus recuerdos y observo fijamente al muchacho, pudo ver que este y la persona de sus recuerdos eran dos entes complementarios y afines sin embargo nunca más había vuelto a ver a esa persona se cuestionaba el porqué, sacudiendo levemente la cabeza habló

-Tu solicitud será revisada nuevamente y mañana obtendrás una respuesta, por el momento puedes retirarte- con estas palabras dio por concluida la sesión

El rubio salió con el corazón en un hilo por un lado tenía miedo que le negasen el permiso pero por otro lado tenía la esperanza de el Consejo aceptara su petición, tan perdido estaba en sus pensamientos que no vio por donde iba cuando volvió en si se dio cuenta que se hallaba frente al templo de los Ojos Verdes "Por alguna razón me calma estar aquí" pensó con una sonrisa mientras se sentaba en un risco desde donde veía el templo por completo, no le sorprendió ver que salía su madre de este junto al Sumo Sacerdote, sus padres eran las únicas personas además de los sacerdotes con permiso de entrar al templo

-¿Qué haces aquí?-cuestionó una voz a sus espaldas, el ojiverde un poco desconcertado volteo a ver quien había hablado y cuál sería su sorpresa al toparse de frente con el hombre que segundos antes estuvo a punto de destruir su esperanza de estudiar medicina

-Trato de despejar mi mente- explicó no sin cierto temor a su reacción, al ver que no había ninguna continuó

-El ver este templo tranquiliza mi mente- dijo mientras sus ojos se veían atraídos nuevamente a este –Es como si pudiera olvidarme de todo al estar aquí- el hombre asintió mudamente y para sorpresa del rubio tomo lugar junto a él

-Este es un lugar sagrado, mágico, por qué no podría explicártelo más que un Sacerdote- El chico asintió mudamente –Pero estoy de acuerdo contigo este lugar es especial- el joven volteo a ver al hombre y vio que su mirada había cambiado a una de respeto y admiración por el Templo, además de que una pequeña sonrisa asomaba en su boca

-Dime Elegido ¿conoces la leyenda sobre el nacimiento de esta Tribu?- el chico negó con la cabeza, el hombre dejó que su mirada se perdiera en el horizonte mientras comenzaba a narrarle la leyenda al terminar se quedaron callados durante un tiempo fue un espacio lleno de calma, paz y reflexión

-Sabes Elegido puedo entender por qué te quieres ir- ante estas palabras el ojiverde volteo a ver a su interlocutor muy sorprendido, este dándose cuenta encontró sus ojos y sonriendo continuo

-Tienes un deseo muy noble al querer proteger a la gente que amas, si no te molesta me gustaría saber algo- el rubio espero la pregunta, al ver esto el hombre hablo

-¿Alguna vez has amado?-ante la cara de desconcierto del rubio el hombre explico- no me refiero al amor que existe entre los padres y su hijo, ni al amor que le tienes a tu Tribu, yo hablo del amor que sientes por esa persona que te complementa, aquella que puede hacerte sonreír en los momentos más negros, aquella en la que confías ciegamente, dime ¿alguna vez has amado?- ante sus palabras el chico se sonrojo tanto que más bien parecía que su rostro era morado pero tratando de ocultarlo bajo la mirada, tosió y negó con la cabeza, el hombre sonrió divertido ante su reacción

-Tal vez no lo has sentido pero quiero que entiendas que esa clase de amor es la que yo siento por mi gente- el rubio alzo la cabeza y su rostro se mostraba desconcertado

-El día que la encuentres entenderás de que hablo-el hombre si decir más se puso de pie, el ojiverde lo imitó y vio cómo se iba alejando pero antes de entrar a la selva se detuvo y volteando le dijo

-Te concederé tu deseo, pero tienes que prometerme una cosa- el rubio se había quedado boquiabierto pero rápidamente asintió con la cabeza

-Lo que sea, si esta en mi poder lo haré- el hombre que ya esperaba esta respuesta le dijo:

-Quiero que me prometas que nunca traerás a nadie a este lugar que no entienda ese sentimiento-el ojiverde no entendía por qué le pedía eso, pero viendo la seriedad en los ojos del hombre asintió y respondió firmemente

-Se lo prometo Jefe, nunca traeré a nadie que no entienda ese sentimiento-

-Fin Flashback-

Un ruido distrajo al hombre de sus recuerdos y sin pensarlo se puso en guardia y frente a Lila, la pelirroja estaba muy sorprendida ante su reacción y sin poder evitarlo dibujo una sonrisa de satisfacción "Así es como deben ser las cosas" pensó mientras se asomaba para ver qué era lo que había provocado la reacción del rubio, para sorpresa suya de entre el follaje salió lo que parecía la figura de un hombre la mujer tardo un poco en determinarlo ya que estaba completamente pintado con lo cual se fundía perfectamente con el paisaje. El rubio al ver la figura se tensó "Demonios lo que nos faltaba" pensó nervioso ya que por experiencia sabía que los guerreros de la Tribu únicamente se dejaban ver cuando estaban perfectamente seguros de que su presa no podía escapar, el hombre clavó sus ojos en él y Arnold no tenía que escucharlo para saber que estaba furioso con lo que veía

-¿Qué significa esto elegido?-a pesar de la ira que se adivinaba en su actitud su voz sonó melodiosa e hipnotizan te, Lila sintió como ese poder la llamaba pero al mismo tiempo también sintió como se desvanecía esa sensación tan rápido como había llegado "Que poder… y eso que únicamente son descendientes me pregunto ¿qué alcance tendrá la fuente del mismo?" pensó con avaricia y su rostro perdió por un segundo su fachada de niña, Arnold sintió un calambre recorrer su cuerpo pero sabiendo que era mejor contestar se enderezó y hablo

-Estoy llevando a esta mujer al Templo- el hombre al escuchar estas palabras desenfundó una lanza que traía colgada en la espalda

-¡El Templo es Sagrado, no cualquiera puede entrar a él!- y entornando los ojos le dijo –Tu lo sabías y aún asó trajiste a todas estas personas- el ojiverde aguanto la mirada de odio, reproche y decepción que se reflejó en los ojos color musgo del guerrero y casi susurrando dijo

-No lo hago por gusto… esta mujer tiene en su poder la razón de mi existencia y un pequeño ser que no tiene ninguna relación con ella- sus palabras eran secas y tajantes, el guerrero vio como las esmeraldas del elegido brillaban con rabia, tristeza, impotencia pero sobretodo resignación, una parte del guerrero estaba sorprendido no podía creer que el Elegido hubiera pronunciado esas palabras y sentía unas ganas inmensas de ayudarlo pero por el otro no podía dar crédito a sus palabras ya que la extranjera detrás de él no se veía en absoluto como una amenaza.

-¿Cómo sé que no mientes?-cuestionó sin bajar la guardia, Arnold estaba a punto de responder pero fue Lila quien habló

-Permíteme presentarme-dicho esto la pelirroja salió detrás del rubio y regalándole su mejor sonrisa al guerrero dijo

-Mi nombre es Lila- el hombre sintió una energía perversa a su alrededor pero por más que veía de reojo no podía ubicar la fuente y eso lo ponía nervioso –Y puedo asegurarte que mi amado no miente-con esto volteo a verlo con una dulzura enorme, pero por toda respuesta recibió una mirada helada del ojiverde. El guerrero veía en silencio el intercambio de miradas, de repente vio como la pelirroja se acercaba seductoramente al hombre blanco no obstante conforme más cerca se hallaba más tenso se ponía este el hombre estaba confundido ante esta reacción pero sin emitir palabra siguió viendo los hechos. Cuando la mujer estuvo lo suficientemente cerca del rostro del rubio sin voltearse le preguntó directamente

-¿Conoces a Arnold?-

-Sí, conozco al Elegido- contestó aún en guardia

-¿Le quieres?- esa pregunta desconcertó al guerrero por lo que no contesto inmediatamente

-¿Eso es un no?, bien en ese caso…-el guerrero vio como la mujer de entre sus bolsillos sacaba un arma extranjera, negra y corta, a pesar de no haber salido de la Tribu nunca había escuchado de ese tipo de armas y en alguna ocasión vio cómo funcionaban, para sorpresa de él vio como la pelirroja apuntaba al corazón del hombre y presionaba el arma contra su pecho –No te importará que lo mate, al final de cuentas ya llegue a donde quería, ya no me es útil- con estas palabras volteó a verlo y el guerrero sintió como se le erizaba la piel ya que por fin ubicó de donde veía la energía maligna, esta emanaba directamente de la mujer y su rostro que en un principio le resulto bello se había desfigurado mostrando una crueldad impresionante, el guerrero no podía creer lo que veía en verdad estaba amenazando al Elegido. Lila al no obtener respuesta amplió su sonrisa y quitó el seguro Arnold sintió como el sudor recorría su rostro una parte de él estaba seguro que Lila solo estaba asustando al guerrero y que no lo mataría, no obstante la otra parte no estaba tan segura.

-¡Detente!-gritó el guerrero- No mates al Elegido- pidió mientras clavaba sus ojos llenos de miedo en el arma, Lila sonrió ante su reacción y volteándose a enfrentarlo le dijo

-El estará bien únicamente si te sometes a mis órdenes de otra manera morirá- dijo con un tono tan dulce que más bien pareciera que hablaba de qué tipo de dulces deberían comer, el guerrero tembló de rabia ante las exigencias de la pelirroja pero como no podía arriesgarse a que el Elegido muriera lentamente asintió con la cabeza.

-Muy bien antes que nada arroja frente a ti todas las armas que poseas- el guerrero a regañadientes aventó la lanza, un par de cuchillos y unas puntas que Arnold reconoció como puntas de caza venenosas, al terminar los hombres de Lila recogieron las armas. Arnold se desconcertó ante la actitud del guerrero "¿Por qué no han atacado? ¿Dónde están los demás? A estas alturas ya debieron habernos detenido" pareciera que Lila leyó su mente le cuestionó

-¿Dónde está tu gente? Cualquiera creería que tendrían más hombres para proteger su amado templo-dijo con un sonsonete de burla el guerrero contesto tajante

-Mi Tribu esta de cacería, es tiempo de las ofrendas- ante sus palabras Arnold sintió como la poca esperanza que aún tenía de que la Tribu de ojos-verdes le ayudaran a expulsar a Lila desaparecía "Tiempo de ofrendas, ¿cómo pude olvidarlo?" Arnold sabía que durante una época del año la Tribu abandonaba la aldea y se iba a recorrer la selva entera, era una forma de enseñanza para los más pequeños donde se les contaba la historia de la Tribu, las leyendas, los milagros y secretos de la selva, cada año era una tradición realizar este viaje, una vez que llegarán a determinado punto se separarían las personas de acuerdo a la edad para iniciar las diferentes ceremonias con el fin de involucrarlos más con sus raíces; este viaje duraba mucho tiempo alrededor de casi 2 meses, por ello se dejaba asignado un guardián que se encargaría de proteger la aldea de los animales y cuidaría el Templo de ser invadido por los habitantes de la selva "Este hombre debe ser el guerrero más fuerte" pensó el rubio mientras veía al hombre con una nueva perspectiva.

-¿No es esto perfecto?-dijo Lila con una sonrisa, tanto Arnold como el hombre hicieron una mueca de desagrado a la cual la pelirroja contestó con una carcajada

-Muy bien ahora que sabemos que hemos derrotado a nuestro único enemigo sugiero que continuemos el viaje- dándosela la vuelta y separando su arma ligeramente del rubio dio la orden de apresar al guerrero, el hombre trato de poner resistencia pero al ver que la mujer volvía a encañonar al ojiverde abandono todo intento y se sometió. Lila que estaba más que encantada con el giro que estaba dando los eventos guardo su arma y le pidió al par de hombres que la guiaran hasta las afueras de la Tribu

-Allí levantaremos nuestro campamento y mañana iremos por mi premio-sus ojos brillaron con codicia al hacer referencia al objeto sagrado que estaban buscando, el guerrero comenzó a gritarle e insultarla tanto en la lengua extranjera como en la nativa pero esto a ella no le importo ya que cuando se cansó de oírle gritar dio la orden de callarlo, misma que fue cumplida noqueándolo. El rubio vio furioso como el guerrero caía pero no pudo decir nada ya que sabía que de nada serviría "De verdad que eres un monstro" pensaba con rabia mientras se limitaba a guiarlos a las afueras de la Tribu, donde se repitió la rutina de todas las noches, al llegar la luna se hallaba en su punto más alto esa noche estaba llena Arnold levantó la vista y vio con culpa hacia el cielo mientras se daba cuenta que no había nada que pudiera hacer.

-o-o-o-

"¡Demonios! Que dolor de cabeza tengo" ese fue el primer pensamiento que invadió a la mujer cuando recupero la consciencia "¿Dónde estoy, qué rayos paso?" como si estuviera dando una orden su cerebro la bombardeo con imágenes de las ultimas cosas que sucedieron antes de que perdiera el conocimiento, sin poder evitarlo apretó la mandíbula mientras levantaba la cabeza dispuesta a gritarle a la pelirroja unas cuantas verdades, no obstante cuál sería su sorpresa al encontrar frente a ella únicamente un vacío donde antes estaba el campamento, parpadeó confundida y trató de moverse, fue en ese momento que se dio cuenta que estaba esposada al poste de metal, sus ojos se dirigieron hacia arriba pero no pudo mover mucho el cuello ya que como descubrió con gran desagrado aún tenía puesto el estúpido collar "Maldita seas Lila, juro que cuando salga de esto voy a romper ese pequeño cuello tuyo" mientras su cerebro pensaba en más de una manera de cómo torturar a la susodicha en cuestión una voz distrajo su escenario

-Señorita Helga ¿Se encuentra bien?- la ojiazul volteo y sus ojos se toparon con la pequeña nativa que se encontraba encadenada exactamente igual a ella Helga sintió un pinchazo de culpa ya que en medio de sus sueños sobre como destrozar a Lila se había olvidado momentáneamente de la pequeña, aclarando su garganta le respondió

-Si lo estoy y tu María ¿estás bien?- la niña asintió con la cabeza y pronto hizo una mueca

-Me duele la cabeza-dijo entre molesta y triste, la rubia suspiro aliviada ya que si lo único que le dolía era la cabeza debido al golpe con el que las noquearon

-Señorita ¿Dónde está el Doctor?-la pregunta de la pequeña provocó un escalofrío en ella ya que si Arnold no se encontraba allí con ella solo existían dos posibilidades: la había dejado atrás o…. sacudió su cabeza desterrando esa idea y le contestó a la niña

-Debe haber alejado a esa mujer, no te preocupes por él estará bien- dijo con una sonrisa llena de seguridad, la niña asintió y sonrió a su vez, la ojiazul se preguntó si podía confiar en su propia predicción

-¿Qué vamos a hacer?- esta pregunta logro que su mente dejará de pensar en escenarios terribles y se pusiera en contacto con la realidad

-Escapar-dijo llena de determinación mientras observaba los alrededores

-¿Cómo?-cuestionó la pequeña mientras la esperanza asomaba en sus ojos verduzcos

-Aún no lo sé pero lo averiguaré- dijo mientras comenzaba a retorcerse, después de un rato paro "Esto no está funcionando" pensó molesta al darse cuenta que por más que se moviera no podía zafarse de las esposas "Necesito alcanzar mi liga" ese era el único pensamiento que cruzó su mente ya que la liga no era otra cosa que el dispositivo de rastreo que Phoebe su mejor amiga había diseñado para ella, no pudo evitar sonreír al recordar las palabras de ella "Nadie se fijara en tu liga, es el lugar perfecto para esconder el dispositivo, además en caso de que comience a chillar un detector de metal lo único que tienes que hacer es enseñarles que la liga tiene una cajita de adorno y eso es lo que detecta" Helga casi podía ver la sonrisa de satisfacción en el rostro de su amiga, sin poder evitarlo esa sonrisa se le contagio "Muy bien tranquila Helga antes que sigas gastando energía veamos la situación" con este pensamiento observo los alrededores en busca de algún objeto que le ayudará a su propósito no obstante no encontró nada fuera de tierra, hojas y algún otro animal curioso que se acercaba a verlas, en algún momento levantó la vista y vio que el Sol estaba en su punto más alto frunciendo el ceño hacia la jungla decidió que Lila seguramente se hallaba bastante lejos por lo que expulsando el aire lentamente calmó su corazón antes de prepararse para gritar con todas sus fuerzas

-¡Ayuda!-el grito resonó como un eco pero se fue perdiendo en el follaje, sin desanimarse la rubia volvió a gritar esta vez más fuerte

-Señorita ¿Qué hace?-cuestionó María después del 5to grito de la ojiazul

-Estoy tratando de hacer suficiente alboroto para que alguien venga-explico mientras tomaba aire y volvía a gritar

-Señorita estamos en medio de la jungla ¿usted cree que alguien nos escuchará?-cuestiono no muy segura la pequeña, la ojiazul volteo a verla y clavando sus ojos color zafiro le dijo lentamente

-Lila va en busca de un Tesoro de la Tribu de los Ojos Verdes, no conozco a ciencia cierta su ubicación pero estoy segura que ya debimos haber entrado en su territorio y si lo que pienso es cierto, alguien vendrá a investigar por qué tanto alboroto-dijo con una sonrisa llena de confianza, la pequeña que estaba muy deprimida sintió como la mujer frente a ella le daba un salvavidas al cual aferrarse sus ojos se llenaron de esperanza y sonriendo dijo

-¿Puedo ayudar yo también?-la mujer asintió y con fuerzas renovadas siguieron gritando después de lo que le parecieron horas a la rubia su voz se tornó ronca de tanto gritar, al no tener ningún dispositivo que le indicase el tiempo volvió a levantar la vista hacia el cielo y calculo que serían las 3 de la tarde "¿Por qué nadie ha respondido?" la ojiazul se encontraba confundida por lo que había comentado Arnold los Ojos Verdes eran muy celosos de sus territorios, pero habían estado armando un alboroto tremendo y nadie había aparecido "Algo no anda bien" mientras pensaba esto escucho un ruido entre la maleza, por lo que volteó inmediatamente en esa dirección y se quedó esperando con el corazón en un hilo, no obstante lo que salió de entre la maleza no era ninguna persona sino una pantera negra que las observaba fijamente. El color abandonó el rostro de las mujeres mientras veían como el majestuoso animal avanzaba lentamente "¡Demonios Demonios Demonios! ¡Esto no puede acabar así!" la parte luchadora dentro de ella se reusaba a morir como carnada de un animal ella sabía perfectamente que en algún momento llegaría la parca con su hoz y se la llevaría al otro mundo pero siempre se imaginó que sería de una manera espectacular muriendo dentro de una misión, protegiendo a alguien o algo, sus maldiciones se interrumpieron al escuchar a la niña comenzar a llorar "No puedo dejar que ella muera" pensó decidida y con ese brillo tan particular en sus ojos comenzó a gritar

-¡Hey tú! ¿Quieres algo de comer? ¡Pues ven por ello!-la pantera clavo sus ojos amarillos en los zafiro de ella, su cola se bamboleaba de un lado hacia otro pero pronto se detuvo y se puso perfectamente horizontal al piso, la rubia sabía que el felino ya había decidido atacarla una parte de ella suspiro aliviada de que la niña sobreviviría un poco más pero la otra parte estaba furiosa por tener que morir. "Lo que más lamento es no poder pasar más tiempo contigo Arnold" el corazón de la ojiazul se llenó de tristeza pero sin permitirse llorar enfrentó a la majestuosa pantera, había decidido que si moriría sería con la cabeza en alto. Justo antes de que la pantera saltara se escuchó un disparo, la pantera se erizo ante el sonido y sin detenerse salto dirigiéndose de nuevo hacia la selva. Una vez que desapareció la rubia volteo a todos lados buscando el origen de la bala

-¡Sal! Sé que estas allí- gritó con el corazón acelerado y la adrenalina recorriendo su cuerpo

-Señorita ¿Qué está pasando?- el miedo asomaba en su vocecita, Helga quería abrazar a la niña y desaparecer ese sentimiento pero el Agente que llevaba adentro endureció mientras esperaba la amenaza para actuar en consecuencia, de pronto de entre la maleza salió una figura al principio debido a las sombras la rubia no pudo distinguir quien era

-En verdad no sé si decirte que te viste muy estúpida o muy humana-dijo una voz que por un momento desconcertó a la rubia ya que le parecía familiar "No puede ser" pensó mientras su mente le proporcionaba la respuesta

-¿Samanta?-cuestionó mientras clavaba sus ojos en la figura, no paso mucho antes de que sonara una carcajada y de entre las sombras emergió una mujer delgada, pequeña, de tez blanca, vestida como exploradora en tonos marrones y blancos pero lo que más destacaba de ella eran su cabello rojo como la sangre y sus ojos de un azul celeste deslavado, en un principio podían resultar dulces pero Helga que la había tenido de cerca sabía que escondían una inteligencia y una fortaleza enorme, cuando se recuperó del impacto de tenerla frente a ella cuestiono

-¿Qué es lo que haces aquí? ¿No se suponía que estabas en la mansión de Lila?- la pelirroja se acercó hasta que estuvo a un metro de distancia de ella, poco después se descolgó una mochila y comenzó a abrir uno de los bolsillos

-Estaba, pero finalice lo que tenía que hacer-dijo con un encogimiento de hombros a la vez que su mano emergía de la maleta y aparecía un alambre en ella, la pelirroja doblo el alambre y lo torció cuando estuvo satisfecha se acercó a las piernas de la rubia

-Primero la niña-pidió Helga, la ojiazul levanto la vista y asintiendo se dirigió a la nativa

-¿Cómo nos encontraste?- cuestionó mientras veía como la mujer se peleaba para abrir el cerrojo de las cadenas

-Puedes cerrar la boca, necesito concentrarme en esto-gruño la mujer molesta mientras se apartaba un mechón de la cara, la ojiazul cerró la boca algo molesta por las palabras de la pelirroja pero le concedió que necesitaba silencio por lo que calmando su mal temperamento espero, no paso mucho tiempo antes de que la pequeña quedara liberada. La Agente se dirigió hacia las cadenas de ella y comenzó a trabajar, Helga se dio cuenta que lo que más trabajo le costó quitarle era la famosa pieza de joyería que le puso la bailarina, al pensar en ella sintió como la bilis inundaba su boca no obstante no tuvo ni siquiera oportunidad de blasfemar cuando sintió como sus brazos eran liberados y su cuerpo caía al suelo, al principio sus piernas flaquearon debido al prolongado tiempo que estuvo colgada pero respirando lentamente logró estabilizarse.

-Si te dijera la verdad no me creerías- la rubia volteo hacia la mujer y vio como esta guardaba el alambre de nuevo en la maleta

-¿Qué es lo que no creería?-

-El cómo te encontré-dijo encogiéndose de hombros mientras se levantaba y se posicionaba de frente a la rubia

-Pruébame- retó Helga con una sonrisa confiada y burlona ya que después de lo que había vivido esas últimas semanas su capacidad de creer en cosas sobrenaturales había aumentado considerablemente.


Hola de nuevo ^^ Aquí llego con un nuevo capi. Quiero agradecer a todos los que han dejado reviews pidiendo que continúe la historia ^^, en estos momento me estoy dando un espacio para hacerlo, la Uni me consume mucho tiempo pero tratare de subir un poco más constante y seguido espero que les guste y seguir leyendo sus reviews. Me encantaría pedirles un gran favor! Escríbanme que opinan de la historia, ¿es buena, mala, regular? ¿Qué piensan de los personajes? Quiero saber que tanto les ha gustado, se aceptan críticas constructivas, buenas o malas solo con respeto :3. Muchas Gracias!

Bueno Arnold va a traicionar a su Tribu… esto es un problema muy grave pero más el hecho de que no haya nadie para detener a esta Lila. ¿Cómo rayos llegó Samanta? ¿Qué sucederá ahora, lograran salvar el tesoro o Lila se lo adueñara? Muchas grax a todas las personas que siguen leyendo mi historia ARIGATO! Prometo escribir un poco más seguido :D. Les pido que sigan dejando reviews xfa ^^! A todos los que me han dejado reviews MUXAS GRAX! En serio se siente súper bonito que la gente comente sobre lo que escribes n-n!

PD: Anthony Milne me dio mucho gusto leer tu Review y más porque cuando lo leí estaba terminando este capítulo XD, pareció que me leíste la mente. Dejamé decirte que me apure más gracias a ese empujoncito que me diste de pedirme subir el siguiente capi. Y respondiendo tu pregunta, no tengo un personaje único con el cuál identificarme si fuera así tendría que ser una chica que fuera tan estudiosa como Phoebe pero con la determinación de Helga :3 ¿Y tú con quién te identificas más?

Besos Nuit..