CAPÍTULO 25

RUNNING AWAY

MEILLING´S POV

Arriesgado, demasiado arriesgado. Al tratar de salir del país con mi pasaporte sería fácilmente rastreada. ¿Qué deberíamos hacer?

Rápidamente pensamos en un plan inicial. En primer lugar, viajar hacia Europa, pero aún debería presentar mi pasaporte entre países, lo cual no ayudaba realmente en nada; así que decidimos viajar a Estados Unidos, viajaríamos a ciudades distintas y encontraríamos otros medios de movilizarnos y así se pudiera perder el rastro.

Touya iría a Los Ángeles y yo a Miami, de ahí nos encontraríamos en Nueva York y el destino final lo desconocía por completo, "por seguridad" según Touya. Nunca he sido una persona miedosa, pero estaba cometiendo demasiadas locuras en una sola noche; aun así, el pensar en volver atrás no estaba contemplado.

Compramos tiquetes de última hora cada quien a nuestros destinos y nos despedimos con la promesa de encontrarnos en New York en tres días.

Abordé el avión aun con el corazón en la boca, estaba aterrada, bien conocía los contactos del clan Li y de ahí que fuera importante moverme con rapidez y prudencia, tratando de no ser rastreada. Touya no tendría mayor inconveniente, nadie lo conocía y mucho menos sabían de nuestra relación, además él estaba acostumbrado a viajar, no resultaría para nada sospechoso.

Tomé un calmante para que mi viaje fuera más llevadero y para tratar de disminuir mis nervios, con toda seguridad mi padre estaría buscándome por todos lados y lo que menos quería era volver a esa vida.

SAKURA´S POV

Después de salir de aquel lugar, llegamos a la casa de Shaoran con quien por lo que me enteré era su mayordomo y fiel amigo. El muy loco quería que tomáramos un avión hacia un lugar lejano y paradisiaco, yo, solo quería estar a su lado, me importaba muy poco el lugar.

- Bienvenida, por favor ponte cómoda. Ya le pedí a Wei que pasara al hotel a recoger tu equipaje, Tomoyo lo tendrá listo

- Gracias Shaoran

- ¿Quieres beber algo? o… No lo sé, quizá tengas hambre… - se rascaba la cabeza notablemente nervioso, lo que me parecía sumamente dulce

- ¿Estás nervioso?

- No, no… Es solo que yo… Esto… - soltó sus brazos cansado – ¿Estás segura que esto no es un sueño? Siento que es irreal, tenerte en mi casa…

- Shaoran, no es un sueño y no quiero nada, solo estar contigo. – respondí recostándome en su pecho mientras él me abrazaba delicadamente

- ¿Sabes que te amo? Quizá te lo diga y pienses que miento, digo, objetivamente cualquiera podría pensar que si te amara no estaría dispuesto a casarme con otra mujer que no seas tú… Pero…

- Shhhh conozco perfectamente tus motivos y no te juzgo por eso, además, este sentimiento nos involucra solo a nosotros dos, no le debemos explicaciones a nadie.

Se inclinó y me besó con delicadeza, despacio, mientras me abrazaba con fuerza, sentía su anhelo en ese contacto y quisiera permanecer así con él por lo que me reste de vida.

De repente sentimos que la puerta se abría y nos separamos automáticamente.

- Joven Li, señorita Kinomoto, disculpen si los interrumpí. He traído las pertenencias de la señorita y las dejaré en su habitación…

- Gracias Wei – le respondió Shaoran con una expresión de gratitud en su rostro

El amable señor no tardó en regresar y se dirigió de nuevo a nosotros.

- Joven Li, quisiera saber si le molestaría que regresara a la mansión por unos días, ya sabe que me gusta estar al pendiente de la señorita Fuutie y confío en que no requerirán mis servicios – decía Wei con un gesto de complicidad que ambos entendimos muy bien.

- No hay ningún problema Wei, no confío en nadie más para que cuide de Fuutie.

- Entonces si me permiten, me retiro, les deseo una feliz noche

El hombre se retiró con una reverencia.

- Es una persona muy peculiar ¿no es así? – pregunté divertida a Shaoran

- Es el ser más leal que puedas conocer, creo que la única persona que siento cercana, aun sin ser de mi familia.

- Bueno señor Li… ¿En qué estábamos?

Con una enorme sonrisa me tomó de la cintura reiniciando aquel beso que habíamos dejado atrás momentos antes, me tomó en sus brazos sin dejar de besarnos pero infortunadamente y justo antes de entrar en la habitación tropezó con mi largo vestido cayendo ambos estrepitosamente.

Sentí un fuerte golpe en mi cabeza y Shaoran llegó gateando hacia donde yo estaba con una cara de pánico que lo único que logró es que yo empezara a reír frenéticamente.

Él al verme en esa actitud se sentó frente a mí y empezó a reír también

- ¿Segura estás bien? Lo siento mucho – decía él entre risas

Segundos después vi su rostro de pánico al acercarse a mí y yo empecé a sentir un líquido correr por mi frente.

- ¿Qué es?… ¿Qué tengo? – pregunté pasando la mano por mi frente y ahí estaba, ese líquido viscoso y poco a poco, todo oscuro.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Auch… Sentí un punzante dolor de cabeza y una venda alrededor de mi cabeza, a mi lado el tibio aliento de Shaoran que yacía dormido en la cama sin acercarse demasiado pero con una mano posándose delicadamente sobre mi cintura.

Me deleité mirándolo por un rato como nunca había podido hacerlo, se veía tranquilo y me aventuré a acariciar su rostro con mi dedo índice, seguía siendo irreal tenerlo a mi lado cuando en una noche como esta debería estar en otro lugar, con otra persona y en otras circunstancias.

- Es como si una hormiguita recorriera mi rostro – dijo sonriendo un poco pero sin abrir sus ojos

- Perdón, te desperté

En ese momento al parecer se percató y saltó como un resorte.

- ¿Cómo estás? ¿Te sientes mejor?

- Hola, sí, solo me duele un poquito la cabeza

- Sakura – me tomó en sus brazos – casi me matas del susto

- Pero ¿por qué? Fue un accidente

- Yo te tenía en mis brazos y torpemente te solté, luego cuando vi la sangre y te desmayaste… Me entró una angustia tremenda.

- Ya pasó y estoy bien, no te preocupes tanto – dije mientras empezaba a besarlo suavemente.

- Ahhh no señorita, no va a poder ser, tuvieron que hacerte una pequeña sutura justo aquí – dijo señalando un lugar un poco más arriba de mi frente – y el médico dijo que debías descansar y si sigues besándome así no voy a poder resistir por mucho tiempo.

- No es justo – dije cruzándome de brazos en típica posición de niña pequeña

- Eres demasiado adorable – dijo Shaoran apretando mis mejillas reiterando mi punto anterior – nunca te había visto con un gesto tan encantador

- No seas aprovechado y no hagas eso que duele – dije quejándome por el dolor en mis mejillas

- Prometo – hablaba mientras repartía besos furtivos en mi rostro – que cuando te sientas mejor, te voy a complacer como quieres, pero mientras tanto, te voy a consentir, seré tu esclavo y vas a ser mi princesa.

- Eres tan cursi.

- ¿Te sigue doliendo mucho, Quieres que te traiga una pastilla? O prefieres algo de comer, aún es temprano pero…

- Abrázame, solo eso quiero.

Se acercó cubriéndome con ternura bajo aquella manta y recostándose frente a mí.

- Shaoran… ¿Qué pasó en realidad con Meilling?

Él me miró con duda, pero yo seguí hablando – Mi hermano me llamó – Ahora sí su rostro reflejó gran sorpresa.

- ¿Qué te dijo?

- Ok, ¿desde cuándo te interesa algo acerca de mi hermano?

- Confía en mí, solo dime qué te dijo

- Fue muy extraño, me dijo que no estaría en Japón y que si preguntaban por él solo dijera que estaba fuera por trabajo… Pero pues ¿qué más podría decir?, no es como si supiera lo que en realidad sucede, además me dijo que tú hablarías conmigo al respecto.

Shaoran suspiró sentándose en la cama, yo pretendí imitarlo, pero obviamente no me lo permitió.

- Linda, esto que te voy a decir eran solo suposiciones mías pero con lo que me cuentas confirmo todo.

- Ya señor misterio, ¿qué está pasando?

- Meilling huyó con tu hermano

- ¿Quéééééé? – Casi grité levantándome intempestivamente sintiendo un mareo y dolor terrible que me obligó a recostarme de nuevo.

- Sakura… No hagas ese tipo de movimientos, te hará daño – decía Shaoran acariciando mi rostro con ternura – si no te sientes bien, hablaremos de esto después

- Más te vale que me cuentes todo de una vez – respondí señalándolo con mi dedo

- Bueno… Es algo… No lo sé, muy extraño, ni yo sé cómo o cuándo pasó, el caso es que se conocieron en Tomoeda, al parecer por casualidad y no lo sé, en muy poco tiempo se enamoraron, tan así, que el día del incidente en el bosque, ella misma me dijo que rompería el compromiso; pero como tenemos una familia de porquería su padre no lo permitió obligándola a regresar de inmediato. Pero al fin… tuvo el valor que yo no tuve, la llamada de Touya me confirma que están juntos.

Pero entonces, lo noté muy preocupado.

- Shaoran, eso no es todo, qué sucede.

- Esto que te voy a contar es extraño y afortunadamente salió en este momento, no quiero ocultarte nada.

Y ahí va, sabía que tanta felicidad no podía ser cierta.

Me habló sobre lo sucedido con su tío, que ya conocía lo que acontecía en la empresa y por qué necesitábamos su apoyo y esa terrible condición de que si encontraban a Meilling debía casarse con ella.

Pero su mayor punto de preocupación radicaba en lo que podría suceder en caso de que los encontraran, esa gente no tenía escrúpulos y podrían hacerles daño.

- Sakura, yo no quiero que sientas que te estoy mintiendo o usando como sucedió antes, yo prometí que si la encontraban antes del plazo pactado, debo regresar a casarme con ella pero… No puedo vivir sin ti, así que… Tú decides.

- ¿Sabes lo que pensé cuando nos encontramos esta noche?... No sabía lo que estaba sucediendo y mi único pensamiento es que no importa si es una sola noche a tu lado o el tiempo que sea, quiero estar contigo.

- Preciosa, pero no quiero que salgas herida de todo esto, si en unos días y espero no suceda, encuentran a Meilling yo tengo que regresar, es mi obligación

- No te preocupes por mí, soy una chica fuerte. Pero no podría vivir con el remordimiento de no haber aprovechado esta oportunidad, el mañana es incierto Shaoran y cualquier cosa puede suceder – dije señalando mi cabeza-

Él solo suspiró mientras acariciaba mi rostro y me cubría de nuevo – Por ahora, lo mejor será descansar.

Me dio una pastilla y se acostó a mi lado, nos miramos sin decir nada hasta que mis ojos se cerraron lentamente desapareciendo el dolor por un momento, pero no mi inquietud por la seguridad de mi hermano y Meilling.

TOUYA´S POV

Claro que era consciente de los riesgos que estábamos corriendo con todo esto, no desconozco el poder del consorcio Li y sus influencias en muchas áreas, había trabajado en algunas de sus construcciones como uno contratista más.

Ahora, en el aeropuerto, viendo a Meilling partir, trataba de aprovechar el tiempo para mover mis contactos a su favor. Porque como aprendí muy joven: no es lo que tienes sino a quien conoces.

De inmediato me comuniqué con mi amigo Roger que vive en Miami y con quien he tenido la oportunidad de trabajar en muchas oportunidades en diferentes países, procuré darle instrucciones claras respecto a Mei, desde su llegada al aeropuerto hasta su traslado a New York donde debía esperarme, no podía dejarla por su cuenta.

Afortunadamente todo estuvo coordinado antes de que mi vuelo despegara y así emprendí ese viaje que jamás imaginaré que haría en esas circunstancias, pero de una u otra forma sentía que a su lado podía alcanzarlo todo, lograr lo que fuera, mi madre siempre me hablaba de la fuerza del amor y creo que a esto se refería.

Después de casi 15 horas de vuelo llegaba a la soleada ciudad de Los Ángeles y lo primero que hice fue comunicarme con Roger, si todo salía bien, ella estaría llegando en una hora más.

- Hola Roger, soy Touya

- Amigo, ¿qué tal tu vuelo?

- Muy tranquilo afortunadamente, quisiera saber si ya estás preparado para recibirla.

- Claro que sí. Ya alquilé un vehículo para ir hasta allá, aunque ¿no crees que será muy pesado para ella hacer ambos viajes?

- Lo sé, lo he pensado mucho, pero el tiempo es determinante y ella no debe permanecer el Miami, debe salir de inmediato.

- Querido amigo, espero que sepas lo que estás haciendo.

- Nunca había tenido nada tan claro en mi vida.

- Te apoyo, estaré atento al teléfono para que puedan comunicarse.

- Gracias amigo.

Me dispuse para visitar algunas constructoras y oficinas de colegas, el objetivo era poder justificar mi visita a Los Ángeles y posterior partida a New York, este vuelo tenía muy corta duración así que no tendría ningún inconveniente en llegar a tiempo a mi destino final.

Hablé con algunos contratistas, revisé algunas obras y procuré que mi visita fuera notoria por mis colegas, esperaba con todo mi corazón que todo saliera como lo tenía previsto.

MEILLING´S POV

Estaba totalmente agotada y no solo por el viaje en sí, el día anterior con el asunto de la boda me habían arrastrado de un lugar a otro y no había tenido tiempo de descansar. Lo peor del caso, es que sabía que al llegar debía emprender de inmediato mi viaje a New York, el permanecer aquí hacía que todo fuera demasiado peligroso.

Al llegar a mi destino ya era casi de noche, necesitaba un café con urgencia, así que me acerqué al primer local disponible después de recoger mi equipaje y empecé a recorrer el aeropuerto buscando la salida y pensando en la manera de abandonar esa ciudad.

De repente un hombre alto de cabello negro se acercó a mi.

- ¿Meilling Li?

Lo miré con desconfianza, ¿quién era ese hombre y por qué me conocía?, él al ver que yo no le respondía y mi forma de mirarle se acercó de nuevo a mí.

- Señorita, por favor no piense mal, soy amigo de Touya, me envió a buscarla.

Cuando escuché esas palabras creo que me puse más nerviosa aún.

- ¿Touya? ¿Él está bien?

- Espera un momento

Empezó a hacer una llamada y me pasó el teléfono

- Meilling, gracias al cielo llegaste bien, dime ¿cómo estás?

- Cansada y preocupada hasta que te escuché, ¿tú cómo estás?

- Bien preciosa, coordinando todo para obtener la coartada perfecta y podernos encontrar en New York, Roger es mi amigo desde hace muchos años, es alguien de confianza así que no te preocupes, él se encargará de llevarte hasta new York y que no te falte absolutamente nada, por favor lo que quieras pídeselo a él, de igual forma él te dará un dinero para que no tengas que usar tus tarjetas en ningún momento.

- Gracias, tendremos mucho cuidado

- Meilling…

- Dime, ¿qué pasa?

- Para mí es un poco complicado expresar mis sentimientos correctamente y no lo hice en Hong Kong, pero quiero que sepas que te amo y te voy a proteger de quien sea.

- Yo también te amo Touya, nos veremos en New York

Terminamos la llamada y mi corazón estaba eufórico, escuchar esas palabras del hombre que amaba era simplemente indescriptible y necesitaba tomar fuerzas para continuar con este camino.

- Bueno señorita Li, creo que es hora de marcharnos, todo está preparado.

- Ya Touya me explicó quién eres, así que los formalismos no son necesarios y me disculpo si fui agresiva

- Tranquila, es normal que estés nerviosa, es una locura la que están haciendo no es algo que se vea todos los días.

Nos dirigimos hacia un auto, saldríamos de inmediato de la ciudad, acomodé mi asiento para procurar dormir un poco, sentí que pasaron unos pocos minutos pero al ver mi reloj noté que ya llevábamos cinco horas de viaje, era media noche y estábamos detenidos en un pequeño hotel.

- Vamos, es necesario que descanses.

- Pero…

- Hablé con Touya, faltan más de 12 horas de viaje y es necesario que descansemos para prevenir un accidente.

- Tienes razón – me dolía todo el cuerpo y aunque había podido dormir tanto en el vuelo como en el auto sentía que necesitaba relajarme y dormir en condiciones adecuadas.

Al entrar en la habitación, Roger me dio algo rápido para comer anunciando que a las 8 de la mañana deberíamos partir nuevamente y como era de esperarse, la noche pasó como un suspiro, pero me sentía mucho mejor, más aliviada.

Debo decir que el viaje en general no se hizo tan tedioso, compartíamos anécdotas en torno a Touya y sus muchas experiencias con las mujeres.

- Te digo, decidí apoyarlo porque nunca lo había visto hacer ese tipo de cosas, incluso llegué a pensar que era un gay reprimido que buscaba guardar las apariencias saliendo con muchas mujeres pero nunca adquiriendo un compromiso.

- ¿Gay? – reí maliciosamente

- ¿De qué te ríes?

- Solo puedo decirte que por lo que me ha mostrado, tu amigo puede ser cualquier cosa menos gay.

- Bueno, está bien, no lo conozco hasta allá. Pero no sé, me parecía demasiado extraña su actitud.

- Y ¿qué te hizo cambiar de opinión?

- Tú. La manera en que me habló de ti la primera vez, estaba realmente preocupado, se notaba en su voz lo mucho que te quiere y el simple hecho de que estemos haciendo todo esto… Obras son amores ¿sabías?

- Lo sé, resulta paradójico que un hombre tan seguro de sí mismo como Touya tenga tantas dificultades en expresar sus sentimientos, pero a través de sus acciones lo dice todo.

- Exacto, por eso lo supe. No conozco muy bien lo que está sucediendo y presiento que entre menos sepa será mejor, lo que sí sé es que deben cuidarse y también aprovechar cada momento, la felicidad puede llegar a ser muy efímera.

Y sí, eso lo tenía muy presente y mucho más con la sombra de mi familia sobre mí, esperaba que todo esto funcionara y no pudieran encontrarnos y si lo hacían no lograran dañar a Touya.

TOUYA´S POV

Había llegado por fin a New York, estaba haciendo muchísimo frío, pero bueno, nada muy diferente de Japón y recordaba que Meilling no era precisamente aficionada a ese tipo de clima, pero por lo pronto era lo mejor que podíamos hacer. Había hablado con mis padres comentándoles que iría a visitarlos, de manera que mi padre, como siempre tan precavido, dejó un auto para mi estacionado en el aeropuerto y así no tener que alquilar uno.

Faltaban aún unas tres horas para la llegada de Meilling y quería estar preparado, sé que fueron pocas las cosas que logró traer y no quiero que pase ninguna necesidad, así que me dispongo a ir de compras tomando como referencia el hecho de que es una mujer muy elegante y sofisticada, no puedo comprarle cualquier cosa, y será un gusto para mí hacerlo.

Las horas pasan lentas y tortuosas, termino de hacer las compras y me dispongo a esperarla en el lugar pactado con Roger: Times Square, un lugar bastante concurrido a pesar del gélido clima, donde podríamos pasar fácilmente desapercibidos.

Justo estaba distraído con las luces de la ciudad cuando el sonido de mi celular notificaba que por fin habían llegado, mi corazón empezó a latir sin control de pensar que volvería a verla y que estaríamos juntos por fin.

Salí del auto mirando en todas direcciones, cuando sentí que alguien se abalanzó sobre mí con fuerza, afortunadamente logré mantener el equilibrio para verla abrazada a mí y sollozando. Estaba aliviado, feliz, casi que eufórico, por fin la tenía entre mis brazos y tomé su rostro entre mis manos para besar aquellos labios rojos que tanto me gustaban.

Tras ella mi amigo Roger se acercaba con una sonrisa burlona.

- Por fin caíste Touya Kinomoto.

- No digas tonterías – dije seriamente, sintiendo el calor subir por mi rostro, aunque no podría enojarme con él, le estaba demasiado agradecido

- No te preocupes, ya conozco todo tu prontuario – intervino Meilling con una sonrisa similar a la de mi amigo

- Qué le dijiste? – sentía mi rostro arder en ese momento

- Nada más que lo necesario amigo mío, nada más.

Solté por un momento a Meilling para acercarme a mi amigo y darle un abrazo, le estaba realmente agradecido por haber hecho esto por nosotros.

- Bueno, vámonos.

- Yo… Me quedaré en un hotel – dijo mi amigo tímidamente

- No digas tonterías, vamos a la agencia a devolver el auto y te vienes con nosotros, ya tengo tu tiquete para que regreses mañana.

- ¿Están seguros?... Se acaban de reencontrar, no quiero interrumpir.

- O subes al auto o te subiré a patadas, vámonos que está helando aquí.

Mi amigo subió al auto que los trajo hasta aquí y yo lo seguí hasta el concesionario con Meilling a mi lado, la miraba de vez en cuando, me parecía mentira que estuviera ahí y que pudiéramos empezar una vida juntos. Sé que con el tiempo las cosas se calmarán y podremos tener una vida normal.

Emprendimos el camino a casa de mis padres, llegaríamos a las 8 de la noche aproximadamente según el tráfico, por ser época de vacaciones estaba bastante fluido y por fin a lo lejos podía ver aquella casa, la que no visitaba muy seguido, pero por las personas que la habitaban podía decir que era mi hogar.

Estacionamos el auto y tomé a Meilling de la mano, se notaba que estaba nerviosa.

- Touya ¿y… Si no les agrado?

- Es imposible que eso pase, ya verás que son muy agradables

- Si, pero lo que estamos haciendo… El peligro al que te expones estando conmigo…

- Ya dije que no te preocupes, cuando los conozcas sabrás a qué me refiero. Pasaremos esta noche aquí y mañana temprano vamos a otro lugar.

Acariciaba su mejilla para tratar de tranquilizarla, al salir del auto tomó mi mano con fuerza casi que escondiéndose tras de mí, hasta que la puerta se abrió dejándome ver la amable sonrisa de mi padre dándonos la bienvenida y envolviéndome en un cálido abrazo

- Tanto tiempo hijo, no sabes lo feliz que me hace tenerte en casa – posteriormente vio a las personas tras de mí, primero saludó a Roger a quien ya conocía dándole la bienvenida pero luego se asomó detrás de mí para encontrar a una tímida Meilling casi que escondida en su abrigo y con la cabeza gacha. Totalmente irreconocible. – Bienvenida señorita, siéntase como en su casa por favor, mucho gusto, soy Fujitaka Kinomoto y es un gusto tenerle aquí.

Ella, al ver la actitud de mi padre sonrió un poco y estiró su mano para saludarlo.

- Pero pasen por favor, está helando aquí afuera y deben estar muy cansados, hemos preparado una cena especial.

Tomé la mano de Meilling y entramos juntos, pasamos directamente al comedor donde se encontraba mi madre poniendo la mesa.

- Mamá – fue lo único que necesité para que ella me abrazara igual que mi padre

- Tanto tiempo mi amor, que felicidad tenerte en casa. –Al igual que mi padre, se dispuso a saludar a Roger y posteriormente se acercó a Meilling.

- Mucho gusto, mi nombre es Nadeshiko Kinomoto, bienvenida a casa – saludó con la amabilidad de siempre, aunque Meilling estaba igual de cohibida pero eso para mi madre no era problema, así que la tomó de la mano y la guio hasta el comedor – ven acá, tuvo que ser un viaje muy largo y debes tener hambre.

Meilling por su parte estaba un poco sorprendida por la actitud de mi madre.

Todos nos sentamos a comer tranquilamente hablando de cosas sin mayor importancia, si algo los caracterizaba era su prudencia y no iban a tocar el tema que nos tenía allí hasta que no fuera el momento preciso.

Y ese momento llegaría finalizando la cena; mientras Meilling y Roger estaban tomando el té, nosotros estábamos en la biblioteca, era necesario que ellos estuvieran al tanto de la situación y quién era la recién llegada para mí.

- Estamos listos para escucharte Touya

- Papá, mamá, Meilling y yo estamos huyendo.

Les conté toda la historia de cómo nos conocimos y el compromiso que la ataba en Hong Kong, pero por sobre todo, la necesidad de que nos ayudaran durante un tiempo mientras la situación se calmaba.

Ellos se mostraban reflexivos y sinceramente yo, no sabía que pensar, si estaban de acuerdo o no, si sí nos apoyarían o estaríamos solos en todo esto.

- Touya, nunca te imaginé haciendo algo como eso – decía mi padre con tono de voz serio – Pero eres un hombre y confiamos en tu criterio, además, por lo que nos logras decir, la situación de esta chica es bastante cruel y conocemos los alcances del clan Li, así que cuenten con nosotros.

- Además es una chica tan linda, algo tímida, pero eso no es problema – decía mi madre con una sonrisa.

Definitivamente tenía los mejores padres del mundo y contar con su apoyo era demasiado valioso para mí.

MEILLING´S POV

Nunca me había sentido tan nerviosa en mi vida como desde el momento en que pisé esa casa, y no era porque ellos hicieran algo para que yo me sintiera así, todo lo contrario, eran demasiado amables y cálidos y yo no estaba acostumbrada a ese tipo de atenciones, por lo menos no de forma espontánea, era obvio que los empleados de mi casa me atendían siempre de la mejor manera, pero movidos por la obligación.

En un momento se retiran a otra parte de la casa dejándonos a Roger y a mí solos mientras tomábamos el té.

- No estés nerviosa – decía Roger interrumpiendo mis pensamientos, los Kinomoto son de lejos las personas más amables que puedas conocer. ¿Conoces a Sakura?

- Si, era precisamente la cabeza de la negociación en Japón, aunque… No compartimos mucho en realidad.

- Esa mujer… - dijo él suspirando- fue mi amor platónico durante mucho tiempo, pero siempre me rechazaba con una sonrisa, hasta que me resigné.

- Perdón, pero ¿qué es el efecto que causa en los hombres? Es decir, es como si ejerciera algún tipo de poder sobre ellos y no logro comprenderlo.

- Uhhhh ¿por dónde empezar? Es una mujer poderosa, independiente, nunca se ve dependiendo de alguien más que no sea ella misma, además su inteligencia, pero todo eso contrasta con su dulzura y amabilidad; como te digo, son muchos años de conocerla en muchas matices y llegar a quererla es inevitable.

- Bueno, supongo que tienes razón.

- Además Touya la adora, es intocable para él.

- Sí, lo noté, pero la verdad creo que si nos hubiésemos conocido en otras circunstancias, podríamos ser buenas amigas, ahora es algo… Prematuro

- Bueno, pues no conozco tu historia con ella, pero serán familia y lo mejor es que puedan llevarse de la mejor manera posible

En ese momento la señora Kinomoto ingresó en la sala arrastrándome con ella.

- Ven acá linda, debes estar muy cansada, Touya estará otro rato con Fujitaka y me parece injusto que te quedes esperando – empezó a llevarme por la gran casa hasta dirigirme a una habitación amplia y confortable – Espero que puedas descansar bien, sé que el clima de Hong Kong es muy diferente y aquí ha estado demasiado frío.

- No se preocupe, pude estar en Japón unas semanas y también hacía mucho frío, aunque tiene razón, aquí está peor – dije tratando de no sonar demasiado seria

La señora revoloteaba por la habitación arreglando detalles mínimos.

- Tienen todo lo que necesitan aquí, si te da hambre… - se quedó pensativa por un momento – creo que olvidé enseñarte la cocina

- No se preocupe, así estamos bien.

- De ninguna manera, quiero que te sientas como en casa, además estamos tan felices de tener a Touya de nuevo con nosotros – se acercó tomando mis manos y llevándome a un sofá de la habitación – Meilling ¿puedo llamarte así?

- Claro, si señora

- Ya Touya nos contó lo sucedido y déjame decirte que estamos aquí para apoyarles en todo, conozco las influencias de tu familia y haremos todo lo posible por protegerlos, no quiero que te sientas extraña de ninguna manera, así que si necesitas algo, déjame saber, somos tu familia ahora.

Era tan extraño para mí escuchar esas palabras, nunca había compartido la calidez de una familia, de hecho, no pensaba si quiera que así pudiera ser, todo en mi casa en China era ceremonioso, cada quien por su lado y con sus asuntos, ahora, me ofrecían compañía, apoyo y cariño, así, que poco a poco me convenzo de la decisión que he tomado sin importar los riesgos que eso represente.

No mucho tiempo después regresó Touya y aunque moría de ganas porque me tomara en sus brazos y me hiciera suya, creo que fue mucho más fuerte el cansancio porque en cuanto me abrazó, caí totalmente dormida, pero con una paz que pocas veces había experimentado.

A la mañana siguiente, me despertó trayéndome el desayuno a la cama y llenándome de besos, me sentía como en un sueño del que no quería despertar; después de una mañana en que tratamos de ponernos al día con el tiempo que habíamos perdido estando separados, preparamos nuestras cosas nuevamente, para partir al lugar que sería nuestro escondite del mundo por el tiempo que fuera necesario hasta que las cosas se calmaran y poco a poco pudiéramos empezar a construir una vida normal.

Su padre nos llevó, quedaba a uno Km de la enorme casa de los Kinomoto, era pequeña en apariencia pero increíblemente acogedora, un lugar perfecto para dos, frente al mar y con todo lo que se pudiera necesitar, estaríamos solo nosotros, sin nadie más interviniendo, aprendiendo a conocernos y tratando de encontrar la libertad

Hola!

Aquí un nuevo capítulo. y siii es muy MeiTouya, pero tampoco los podía dejar por ahí volando de cualquier manera no? Los dejaremos quietecitos y apartados del mundo como ellos quieren porque ahora sí nos enfocaremos en nuestra pareja protagonista.

Pienso. ¿Cómo estar libremente con una persona que sabes que tarde o temprano vas a perder? Yo personamente, soy muy del pensamiento del futuro, el mañana es demasiado incierto como para preocuparnos demasiado por él, lo único que tenemos en nuestras manos es el ahora.

Aun así, no debe ser una situación fácil.

Por otro lado, agradezco muchísimo sus comentarios, parezco disco rayado pero de verdad me hacen muy feliz con ellos y me animan a continuar.

Sin más, los dejo con besos y abrazos hasta la otra semana

Ale-San