Ya no quiero
Capitulo 24: Deseo
I
Kagome me pego el susto de mi vida cuando se desmayó luego del entierro, no sé cómo conseguí sujetarla, por suerte Hikari se encontraba en su coche y no en el canguro como suelo llevarla. La tuve que cargar hasta la que es la habitación del cuidador del cementerio que fue muy amable al prestárnosla.
Supongo que habrá sido la impresión, tal vez el largo viaje eso más el extraño mal que la aqueja y no me dice nada. Me tiene comiéndome las uñas de la angustia, ya creo que voy hacer un hueco en el piso de lo que camino en círculos porque no despierta. Lo peor es que aquí no hay ni siquiera una posta, si la hay pero se encuentra cerrada, siendo sincero no entiendo ni porque la tienen. Si no despierta en los siguientes quince minutos tendré que llevarla al otro pueblo que es más grande donde tienen, un centro médico y hasta clínica.
-¿Qué sucedió? ¿Dónde estoy? – Por fin despierta.
-Kagome me asustaste mucho. – La abrazo.
-¿Qué paso? – Me repite.
-Te desmayaste cuando estábamos en la tumba de nuestro hijo… Me diste el susto de mi vida. – Le explico. - ¿Dime que tienes? No quiero oírte que es normal porque no lo es.
-Ya te he dicho que no es para tanto.- De nuevo con lo mismo.
-Si no me dices que tienes, llamo ahora mismo a Sesshoumaru para que me lo cuente. - La amenazo. - Se supone que debe cuidarte.
-No lo llames. - Se alarma.
-Confiesa que es lo que te sucede. - Le pido.
Suspira: Estoy embarazada.
Me dejo en shock, no me espere aquello. Tan pronto ella, no lo fue al contrario se demoró mucho y hasta se merece haber rehecho su vida: Felicidades. – La vuelvo abrazar.
-Gracias. – La escucho aunque suena melancólica.
-Debes estar feliz, ese pequeño es una bendición. - La ánimo. -Ahora con mayor razón debes cuidarte, ese desmayo no es normal. Lo mejor será llevarte al pueblo vecino. – Le propongo.
-No es necesario y si sucedió creo que fue por el momento, tú sabes muchas emociones encontradas. No es nada. – Quiere hacerse la fuerte.
-Nada de eso, nos vamos a San Esteban de las rocas, esta a una hora de aquí. – Doy por zanjado el asunto. Tiene que revisarla un médico y asegurarse que su embarazo va bien.
-NO. – Me grita y pone cara de horror.
-Tranquila… Que a tu bebe no le va hacer bien. – Quiero que se calme.
-Prométeme que no me llevaras ahí… Por favor. – Me suplica.
-Ok pero dime la razón. – Le pido.
-Es que ahí es donde vive Sesshoumaru. – Responde bajito.
-No le veo el problema además que para cualquier cosa que necesites él va estar cerca. –Quiero hacerla comprender que le conviene ir ahí.
-Si voy todos se van a enterar de mi estado incluso él. – Mira a la ventana.
No creo del todo lo que me acaba de informar, quizá estoy malinterpretando todo y pregunto: ¿Él desconoce lo de tu embarazo?- Ella asiente. - ¿Por qué no le dices? Están juntos ¿Verdad?
-Termine con él hace mas o menos un mes y recién me entere el lunes. – Juega con sus dedos.
-Ahora sería un buen momento para que le informes. – Ella niega con la cabeza.
-Kagome tienes que decirle. – Ella vuelve a negar. – Oh vamos estoy seguro que se va alegrar y por lo que sea que pelearon se va a solucionar. – La ánimo.
-No lo creo. – Dice triste, se nota que le dolió el rompimiento.
-Oh vamos estoy seguro que si o acaso crees que él pensara que el bebe que esperas es mío. –Ella me ve a la cara y asiente. – No bromees.
-No lo hago, él piensa que aún tenemos algo y esa fue una de las muchas razones por la que peleamos. – Me cuenta.
-Si quieres voy ahora mismo y le aclaro que nosotros no hemos tenido nada bueno desde… - Medito por un momento. –Desde antes que me fuera a Tailandia con Kikyo y eso fue hace mucho tiempo.
-No lo hagas, seria por gusto. Yo a él ya no le importó. –Se pone triste.
-No digas esas cosas, cuando lo conocí lo vi muy enamorado de ti. – Quiero ayudarla, no deseo que sufra más.
-Por lo visto sabe engañar muy bien. – Dice.
-Cuéntame que sucedió, tal vez pueda ayudarte. – Me siento a su lado para apoyarla.
-Él no me quiso Inuyasha, nunca lo hizo…- Podía percibir a su voz quebrarse. – Solo fui un no sé… un juguete o una aventura tal vez hasta solo estuvo conmigo por despecho.
-Kag, no digas esas cosas. – La consuelo.
-Soy una estúpida, que se dejo engañar por palabras bonitas y gestos amables, creyendo que era amor. – Ya se puso a llorar.
-No lo eres… - Que más podía decirle. – Tal vez mal interpretaste todo, quizá se enojo por lo fastidioso que fui, celos yo que sé.
-Inuyasha, él ama a otra… - Me confiesa.
-¿Estás segura? – Le pregunta.
-Lo oí… Es su prima, la esposa de Kohaku. – Me cuenta.
-Ya esta casada, lucha por él además esperas a su hijo y eres una mujer extraordinaria Kagome. – La ánimo porque tenía todas las de ganar.
-Inuyasha. Si Sesshoumaru estuvo conmigo fue por olvidarla a ella, no porque me quisiera o se enamorara de mi, al final su plan no resulto porque sigue queriéndola a ella. Lo escuche mientras hablaba con alguien, dijo que no me quería, que solo fui un juego para él, que me uso para olvidarla a ella pero que no funciono, me iba a botar. Antes que lo hiciera me fui…Me entiendes ahora.- Podía ver el dolor de ella sin embargo no me cabe del todo la idea.
-Cálmate Kagome que a tu bebe no le hace bien. Piensa en él.- Le recomiendo.
-Cierto pero no puedo hacerlo. Me siento un fiasco, por un lado por seguir queriéndolo a pesar de todo, segundo el pensar en el futuro me angustio porque no sé que haré. Todo esta mal y es mi maldita culpa. – Sigue con su llanto.
-Vas a ver que saldrá todo bien, tienes un trabajo, gente que te quiere y te va ayudar. Me incluyo en ese grupo. – Le digo.
Ríe: Inuyasha, por mi embarazo debo renunciar a mi empleo.
-Se supone que no te pueden despedir por tu estado. – Le informo.
-Lo sé sin embargo si regreso a mi empleo tendré que ver a Sesshoumaru, se va enterar y tengo miedo a que suceda algo, no quiero perder a mi bebe. – Abraza su vientre y siento culpa por ser el causante de sus miedos.
-Sé que yo hice mal pero él no se ve como yo, en todo este tiempo estado contigo y nunca te levanto la mano o te hizo algo… Así que no creo que te lastime.- Quiero que vea que él no es como yo.
-Mientras estuvimos de enamorados y de novios tampoco lo hiciste, pero al casarnos cambiaste. – Alega.
-Pero has vivido con él y haz hecho más cosas en este tiempo que en lo que nosotros de enamorados… No tiene punto de comparación…- Le explico.
-Igual tengo miedo… Cuando nazca y este con una prueba de ADN le diré con pruebas que es su hijo, antes no. – Si que es testaruda y me lamento más porque así fue como ella me demostró que él bebe que espero era mío, ahora piensa repetirlo porque se asusta de la idea de perder a su bebe.
Presionarla seria peor y en este momento lo ideal es darle la razón así no este de acuerdo, en mi opinión lo mejor es que él se entere: Está bien. Si necesitas dinero o cualquier cosa te ayudare, no tienes de que preocuparte.
-No voy a molestarte con mis problemas. – Se limpia las lagrimas.
-No es molestia. – Le limpio con uno de esos pañuelos desechables.
-Yo lo lamento por estar metiéndote en mis líos… - Repite y toma el pañuelo para limpiarse sola. - Yo sacare adelante a mi bebe, buscare un trabajo y saldrá todo bien. – Acaricia su vientre mientras se da fuerzas cuando en el fondo se lo que implica que busque un nuevo empleo, en su estado va ser muy difícil. - ¿Verdad bebe? Mami te va cuidar y querrá mucho.
-Y su tío Inuyasha velara también por su bienestar. – Agrego.
-Gracias. – Me abraza.
-No es nada ¿Segura que estás bien? – Vuelvo a preguntar.
-Si, no he sentido ninguna punzada ni nada. – Me dice.
-Si tu lo dices, entonces será mejor hora de partir, aunque seria bueno que llames a Kouga. – No creí decir esas palabras alguna vez.
-Paranoico.- Me dice, la veo serio. – Ok lo haré si eso te hace sentir más tranquilo. – Vi como llamaba por teléfono y le contaba lo ocurrido para informarme que Kouga también la riño y le exigió que apenas pudiera fuera un centro médico a que la revisaran la presión y lo llamara de nuevo.
Al final llegamos a un pueblito que estaba más cerca a la ciudad donde le midieron la presión al igual que la temperatura, todo fue normal aunque Kouga le dijo que sin falta fuera el lunes que le haría un chequeo general.
Cuando la deje en su casa decidí hacer lo correcto por ella así no le gustara. Llame Akane para que se hiciera cargo de la bebe este fin de semana.
II
Otro día más atrapado en estas cuatro paredes a pesar que ahora tengo internet no sirve de mucho porque ella me bloqueo de su facebook así que lo único que me quedaría seria llamarla a su celular pero aún sigo sin uno. Si que es un verdadero fastidio. Golpeo el teclado por la frustración que siento. A este paso recién podre buscarla e intentar arreglar todo cuando me quiten este maldito yeso porque nadie esta dispuesto ayudarme.
Miro la fecha en el ordenador, hoy es seis de enero. Si mal no recuerdo hoy pensaba casarme con ella. Casi todo estaba listo para la ceremonia sin embargo esta no sé concluyo. Incluso ni si quiera sé si la volveré a ver, que tal si se va del país o se muda. Sueno pesimista y hasta paranoico pero estar encerrado te vuelve así.
Kagome como te extraño, todo este tiempo ha sido un verdadero infierno sin ti. Me concentro en el trabajo, en si el control de los pedidos y las entregas, cosa que en esta época es full, me recuerda un poco al tiempo antes de conocerla a ella sin embargo esas veces los fines de semana era irme de fiesta y meterme con varias mujeres. En ese caso si use a ellas para mitigar lo que sentía por Rin. No sirvió de mucho y tampoco me siento orgulloso de esa época pero me siento igual o más vacío que aquellas veces.
Toc, toc. - Tocan la puerta, debe ser Kaede.
-Adelante. - Hablo.
-Señor Sesshoumaru, lo buscan. - Me informa.
-Te dije que no estoy para nadie. - Le recuerdo.
-Lo sé pero exige verlo, repite que es importante. - Le hago una seña en la mano informándole que no me importa. - Se llama Inuyasha Tadao.
Genial, ahora viene este seguro quiere información sobre Kagome o incluso fastidiarme.- No estoy para nadie.
-Es necesario que lo hagas. – Escucho su voz molesta.
-Retírate Kaede, yo me encargo. – Le hablo a ella, espero a que nos deje solos. - ¿Qué deseas?
-¿Qué te sucedió en la pierna? – Me ignora.
-No creo que sea a lo que has venido hacer aquí. – Le respondo.
-No pero explicaría porque no has ido a buscar a Kagome aunque hubiera sido bueno que la llamaras o dejaras mensajes. Mostraría que te importa. –Alega.
Abro los ojos al enterarme que él ha sido capaz de verla:¿Cómo esta ella?¿Haz hablado con ella?
-Dime qué sucedió. – Se sienta frente al escritorio.
Maldigo entre dientes: Me accidente… El día que se fue Kagome iba tras ella, en el camino tome una curva demasiado rápido y perdí el control de la camioneta, termine un día inconsciente junto una pierna rota, me han puesto clavos. Quiero saber de ella. – Le exijo.
-Ella no esta de lo mejor. Supongo que conocerás el motivo. – Contesta.
-Las cosas no son como ella cree. – Le digo.
-¿La amas? ¿Estás enamorado de ella? o ¿Al menos la quieres? – Me pregunta como si tuviera todo el derecho del mundo de hacerlo.
-¿Quién eres tu para cuestionarme? – Deseo levantarme y botarlo a patadas.
-Alguien que en verdad ama a Kagome y solo desea lo mejor para ella. – Lo veo con incredulidad. – Yo me porte muy mal con ella, lo sé y por eso mi deber es que ella sea feliz así no sea conmigo ¿Comprendes?
-¿Vienes ayudarme? – Me burlo.
-Ella es lo importante aquí, no tú ni yo ¿No crees? – Asiento tiene toda la razón. – Responde lo de antes.
No quiero decirle pero si es la única forma de arreglar las cosas: Lo hago… Desde el momento en que la conocí me enamore de ella y no había nadie más que ella en ese momento. Lo que sea que escuchara o dijeron mal interpreto todo. – Le explico. – Quiero que vuelva.
-Ella lo escucho de ti, es lo que más le duele… Así que va ser muy difícil que te perdone o entienda. – Me cuenta.
-¡¿De mi?! – Me sorprendo.
-Si, por lo visto ella escucho de más una conversación que tenías con alguien y bueno supo que querías a tu prima, que a ella la usaste para olvidar a la esposa de Kohaku y que como no funciono la ibas a botar. Eso me conto ella. – Si que todo iba de mal en peor.
-Yo nunca dije eso, jamás le haría eso ella…- Me golpeo la cabeza con el escritorio y recuerdo la charla que tuve con Touri al día siguiente que pelee con Kagome. Él jura que jugaba con Kagome y seguía enamorado de Rin por lo que creo que irritado pronuncie aquellas palabras pero para decirle que nunca lo haría porque amaba a Kagome, que deseaba casarme con ella y formar nuestra familia.
-Ella lo oyó y no creo que mienta con algo como eso además que esta sufriendo aunque cuando me lo contó no le creí, no te vez como esa clase de persona y bueno pareces sincero cuando hablas de lo que sientes por ella. Por eso estoy aquí, no quiero que ella sufra. – Me habla.
-Ella mal interpreto todo… - Miro al techo. – Recordé cuando pudo haber sucedido aquello. Yo hablaba con un hombre al cual le tengo confianza y si dije aquello fue con el fin para que escuchara lo que deseaba oír para de ahí aclararle que nunca se lo diría a Kagome por que en verdad la amaba y Rin quedo en el pasado que incluso pensaba casarme con Kagome… Planee todo para que en teoría hoy fuera nuestra boda… Por eso vino mi familia pero de que sirve si ella no está aquí… Maldita sea todo lo eche a perder. – Golpeo la mesa.- La perdí.
-No lo creo. – Sonríe.
-¿Qué quieres decir? Además mírame, estoy inmovilizado. No puedo ir a buscarla o tomar mi camioneta ni siquiera conseguir un condenado teléfono para llamarla. Soy un maldito inútil que no puede hacer nada para aclarar las cosas con ella hasta que no me quiten el yeso de la pierna.- Me frustro y es una de las pocas veces que hablo más de la cuenta.
-Ella aún te ama y se siente mal por eso. Además ella está embarazada.- Me alegra saber que ella aún me ama a pesar que se sienta ella mal pero esperen me pareció oír que ella esta embarazada.
-¡¿Embarazada?! – No me lo creo.
-Si lo está y te informo que mío no es, ella y yo no hemos tenido nada de nada hace mucho tiempo incluso antes del divorcio… Así que ten por seguro que es tuyo ese bebe.- Eso es algo que supe de inmediato a pesar que en la pelea que tuvimos insinué que ella me era infiel. - No deberías dudar de ella. No cometas el mismo error que yo. – Vi tristeza en su mirada, supuse de inmediato que fue algo crucial en su matrimonio ese echo que hizo que todo terminara entre ellos.
-¿Qué quieres decir con cometer el mismo error? – Le pregunto esperando que él si confesara el secreto que ella tanto guardaba.
-Antes que nada, no esperes a que ella venga a darte la noticia porque no lo piensa hacer hasta que nazca el bebe y te demuestre que es tuyo con una prueba de ADN.- Esos eran los planes de ella.
-Eso no es necesario, sé que es mío a pesar que ella usaba anticonceptivos pero si en verdad esta embarazada sé que es mío. – Le repito. - ¿Por qué piensa hacer eso? ¿Lo sabes?
-Miedo a que dudes de ella, si vine hasta aquí es para aclararte que ella nunca volvería conmigo y también la causa de su miedo más grande. – Me dice.
-¿Miedo más grande? – No entendía.
- Si Kagome no te dirá nada es porqué tiene miedo a que no le creas y la lastimes, tal vez pierda al bebé. Yo hice eso con ella. – Me resume pero no comprendo.
-¿Qué quieres decir? Explícate.– Le exijo.
-Kagome estuvo antes embarazada. – Me quede con los ojos como platos y con más dudas.
-¿Qué paso con su hijo? – Pregunto.
– En ese tiempo estuve de viaje en Tailandia junto a la que en ese entonces era mi amante, Kikyo, así que no disfrute para nada esa etapa de la vida de Kagome, todo porque sembraron tanto mi padre como Kikyo sobre que Kagome tenía un amorío con Kouga, naciendo la duda sobre si ese bebe era mío. En todo ese tiempo la evite. Lo poco que hablamos ella me contaba todo y sobre lo feliz que se sentía por mi parte tenía ira… Ella me pedía estar en las ecografías, nunca fui a ninguna incluso cuando me las mandaba por correo tampoco las revise, lamento tanto aquello. – Hace una pausa.
-¿Qué sucedió con el bebe? ¿Por qué ella no lo tiene con ella? – Supuse lo peor sin embargo no deseaba creerlo.
-El siete de diciembre le dirían el sexo del bebe, ella quería que estuviera ahí. Como siempre no asistí, ese día llegue y mi padre me entrego unas fotos en las que ella salía del consultorio me lleno de más ideas que como estúpido creí, termine emborrachándome en un bar, bebí como nunca. No recuerdo bien lo que hice. Lo que si sé es que llegue en la madrugada del ocho de diciembre, supongo que como siempre ella me espero dormida en el sillón, seguro le grite y encare su supuesta infidelidad recalcándole que ese niño no era mío, golpeándola hasta que quedo inconsciente. Lo único que recuerdo es como me pidió que no lo lastime y cayo desmayada… En ese momento la borrachera se me fue creí que la mate porque vi sangre. En lugar de llamar a una ambulancia huí como un maldito cobarde. – Me cuenta y es cuando entiendo lo que sucedió el día que se fue, tal vez esos días que deseaba hablar conmigo era para contarme aquello y no le hice caso la deje sola. – Para rematar las cosas en lugar de pedirle perdón por lo que hice mande la demanda de divorcio, ella pidió una prueba de ADN al bebe ya fallecido, como supondrás era mío, siempre fue mío y yo lo mate… Quise recuperarla pero fue demasiado tarde y al tener tanta frustración y quien sabe que más la busque trate de recuperarla pero como ella no quería, es lógico que no lo hiciera, casi la mato a golpes a ella… Así es como termino nuestro tortuoso matrimonio… Ese es el daño más grande que le hice a ella. – Termina.
Quería golpearlo por lo que le hizo pero que caso tenía: ¿Qué sucedió el pasado ocho de diciembre? ¿Por qué se vieron?
-Eso… Fue accidente, ella… Ella por lo visto al doctor que la atendió esa vez le pidió que le entregara los restos de nuestro bebe y los enterró en el jardín de en la que fue nuestra casa, así que ese día fue a dejarle flores. Yo no sabía nada, si fui ese día es para no olvidar lo que hice y castigarme con mis recuerdos pero la encontré a ella y hablamos… Ella se puso mal supongo que en algo tuvo que ver su embarazo. – Me explica.
-¿Ella lo sabía desde entonces? – Me siento mal.
-No, ella recién se ha enterado el lunes, está muy angustiada por su futuro. Piensa renunciar a su trabajo buscar uno nuevo todo para que no te enteres de su estado. – Me informa.
-No entiendo que haces aquí si ella no quiere que sepa de su embarazo. – Hablo.
- Ya te lo explique antes, deseo verla feliz. Se lo merece, no quiero que sufra. Debes ir por ella. – Me dice.
-Es lo que más deseo pero nadie piensa ayudarme. Todos me han dado la espalda y a diferencia tuya creen que lo mejor para ella es que este sin mi. Así que mientras no pueda valerme por mi mismo no puedo hacer nada. – Que frustración tengo.
-Si quieres te llevo donde ella ¿Qué está usando muletas o silla de ruedas? – No creo lo que dice.
-¿No me estás bromeando? Enserio me vas a llevar donde ella. – Estoy emocionado.
-Si, no me gusta verla llorar. – Mueve los hombros. – Apresúrate que es un camino largo.
-Claro pásame las muletas de ahí. – Le señalo.
-Toma. – Me las entrega.
- Antes debo meter esto. – Cojo una bolsa con los medicamento que me recetaron. – Puedes llevarla.
-Que me queda ¿Puedes solo? – No está del todo seguro.
-Claro. – Me levanto como puedo y salgo en compañía de él sonriendo como nunca. Vería a mi Kagome y lo mejor de todo es que ella espera a nuestro hijo.
III
Es tarde, no consigo poder dormir. Estoy intranquila al igual que ansiosa. Las nauseas siguen aunque no he vomitado. No sé si es bueno, me preocupa pero no hay con quien compartirlo sin que se angustie y desee llevarme a emergencias, eso me da más miedo. Lo peor es que no dejo de pensar en como serian las cosas si estuviera Sesshoumaru aquí, si el supiera del bebé. Aún recuerdo sus palabras diciendo que no tenga miedo porque él estaría ahí.
-Te extraño mucho Sesshoumaru. – Digo a la nada
Ding, dong. – Suena el timbre ¿Quién será a estas horas?
-Hablo desde el recibidor. - ¿Quién es?
-Hola Kagome, soy Inuyasha pasaba por aquí y te traje unas cosas que puedas necesitar. – Ese Inuyasha, seguro piensa que estoy en las últimas.
-No te hubieras molestado. – Le contesto.
-No lo es, déjame subir para dejártelas. – Pide.
-Ok, sube. – Apretó el botón.
Aprovecho para ir al baño lavarme la cara y no sé note tan hinchado mi rostro por el llanto, me puse bien la ropa, me miro en el espejo y ya no me veo tan mal. No paso mucho hasta sentir como tocan la puerta, preparo mi sonrisa falsa de todo está bien. Abro y lo que encuentro no es lo que espero.
-Sesshoumaru… - Susurro.
Continuara….
Notas de autora: Aquí les dejo este nuevo capitulo no he demorado tanto. Como verán Sesshoumaru ya se entero que va ser padre y lo ayudo la persona menos esperada ¿Cuál será la reacción de Kagome? No lo sé…. Esperen el siguiente capitulo.
MaruRamoneStone: Holas, gracias por tu review. Como te habras dado cuenta las cosas no van a estar tan peor, al final Sesshoumaru se entero, no por boca de Kagome pero ya sabe. Que ocurrirá luego esta en duda. Gracias otra vez.
rossmysess: Gracias por tu review, si pobre Kagome ella esta muy preocupada por lo que sucederá más adelante y tienes razón las cosas hubiesen sido diferentes si se iba con Sesshoumaru al doctor ese día, no habrián discutido estarián felices con la noticia pero como no todo es perfecto no sucedió. La verdad que hay muchas razpnes por las que muchos quieren escapar del hospital pero Sessho tiene una fuerte razón. Pero ya consiguió ayuda.
Gloria saotome: Gracias por tu review, tenía que sufrir además no le podemos dejar todo en bandeja de plata listito. Así que se va tener que esforzar… Gracias de nuevo por los saludos y buenos deseos.
Akane ackerman: Gracias por tu review. Al pobre de Sesshoumaru lo estoy haciendo sufrir, no va ser fácil su reconciliación te voy adelantando. Kagome trata de tomarlo de la mejor forma y si todas las personas cercanas a ella la están apoyando. Gracias otras vez.
: Gracias por tu review, Kagome si es una desconfiada de primera pero luego de lo sucedido con Inuyasha no desea pasar por lo mismo, ella recién se entero de la infidelidad de Inuyasha cuando estaba en los tramites de divorcio, así que cuando se entero que Sesshoumaru quiere a otra le dolio y peor cuando escucho que el intento enamorarse de ella pero no funciono y que pensaba botarla, prefirió irse ante que la echaran. Ella casi ya le conto todo solo faltaban unas cosas pero Sessh se paso cuando pelearon pero bueno al final después de todo se están volviendo a ver ¿Qué sucederá?
: Gracias por tu review. Se me paso un poquito al hacerlo ver como el malo sin embargo digamos que los otros sospechaban a demás que confirmaron sus sospechas con la carta de que si Sesshoumaru estuvo con Kagome fue para olvidar a Rin, al final como que se sintieron mal por no advertirle de aquello así que por eso no quieren ayudar a Sesshoumaru y la cosa se puso peor cuando se peleo con Rin. Kagome sé que se pasa de desconfiada pero comprende que luego de lo que sucedió con Inuyasha y que se asusto con el comportamiento de Sesshou en su última pelea en la el insinuo que ella andaba con Inuyasha y la acorralo en un rincón como que de eso se preocupo y teme por su bienestar. En este capi verás lo que ocurre con Inuyasha y el papel que tiene. Gracias de nuevo.
Marlene Vasquez: Gracias por tu review. Te informa que la persona que habla en la V parte es Tazumi, que vio a Kagome pero no esta segura que sea ella por las personas que esta rodeada. Al final el pobre de Sesshoumaru se entero porque un pajarito canto apropósito… Sobre si ardera troya no sé, pero al menos él esta seguro que es el padre. En el próximo capi se verá el reencuentro entre esos dos. Gracias otra vez.
evilangelux: Gracias por tu review y si ya viene el producto de amor de ese par de tortolitos, lo único que queda en esos dos es tener paciencia el uno con el otro y ver los juegos que les va hacer el tiempo. Thanks de nuevo
Gracias a todas las personas que se dieron un tiempo para leer este capitulo y otro más para las que dejaron su review, se agradece, cualquier duda, sugerencia y reclamo se acepta. Recuerden que actualizare pase lo que pase, no me gusta dejar historias inconclusas. Es horrible leer una historia que no tiene final. Bye cuídense mucho, se despide de ustedes su loca escritora con una neurona coja.
Bbkid
