1:00 A.M. del 5 de julio, en el inframundo:

—Ahora sé que Beetlejuice está en alguna senseless city al norte de U.S.A. Pero dime ¿Ya pudiste hacer contacto con él? —Le pregunto el hombre mitad lagarto al sujeto sentado en el centro del dibujo.

Él y un zombie trabajador del gobierno que era especialista en portales entre mundos se encontraban en una sala de lo que en el inframundo equivaldría a la CIA, había un gran pentagrama en el piso acompañado por varios trazos de runas antiguas.

—No, no puedo… es como si su alma estuviera dividida en dos… —decía con los ojos cerrados, concentrándose— una de ellas creada por la inestabilidad mental y un proceso encarnatorio que se hizo a medias…

—En términos simples, por favor.

—Seguramente cuando el shinigami Nny peleó contra "él" una parte de su aura terminó dañada y cuando reencarnó después de subir al tren, una parte de su esencia se separó y terminó sellada en su nueva alma hasta cierto momento en su otra vida… —explicó— no tengo idea de lo que pudo haber pasado pero ahora esa otra parte está fuera él y por lo tanto… —pausó, sabía que se iba a enojar cuando se lo dijera— contactarlo es imposible.

— ¡Mierda! —exclamó saliendo de allí, furioso.

En Nevermore. Flashback (Recordando):

En un segundo escuchó como su amigo caía al piso junto con varias gotas, miró hacia el piso de su lado izquierdo y vio la roja sangre que había alcanzado a salpicar hacia donde ella estaba. Sus pupilas se encogieron y su corazón pareció detenerse.

— ¡Kelton! —gritó dando media vuelta.

Antes de poder al menos ver algo o terminar de girarse, sintió aquel puño golpear directamente a su estomago, fue tanta la fuerza ejercida en ese golpe que la lanzó a la pared del fondo del callejón. Al final, la chica cayó al piso… vomitando sangre.

—Ah… ya veo, con que eras tú la de la sangre con magia y no él—Dijo aquella voz—, pequeño error de cálculo…

Alzó la vista con dificultad, viendo la figura frente a ella, era un hombre alto y delgado, seco de carnes, cabello alborotado y dos cuernos a rayas doblados hacia el frente. Pero lo más peculiar de él era que su persona en su totalidad era un enorme abismo oscuro, su piel, su ropa, cada rincón de su cuerpo era de un profundo negro, todo eso era contrastado por su par de ojos completamente morados. Pero lo más siniestro era la esencia de la muerte dentro y alrededor del ser.

—Shi… ni… ga… —decía pausadamente.

— ¿Shinigami? … Sí, eso soy; o al menos lo que quedó de uno, sin mi otra mitad no estoy completo… desaparecería… bueno, eso si es que no tomo un poco de esta a tiempo… —dijo poniéndose frente a ella, tomando algo de la sangre que había vomitado con su dedo índice— pero en lo personal… creo que es mejor beberla directo de la fuente.

Rápidamente, tomó su brazo izquierdo y la mordió cual vampiro sediento. El dolor era agudo, profundo y lancinante, como un par de cuchillos encajándose dentro de su carne, penetrando en sus nervios. Quería gritar desgarradoramente pero no podía, había enmudecido, tampoco podía moverse, estaba muy débil por el golpe… además… cuanta más sangre abandonada su cuerpo menos fuerza le quedaba.

Al final, después de haber bebido unos 400 mililitros del líquido que corría por las venas de la chica, la soltó.

—Gracias, joven dama —dijo sosteniendo el mentón de la chica con su mano, obligándola a verlo directamente a sus penetrantes ojos morados.

Fin del flashback.

Eran las 3:00 A.M. en tiempo presente (o como algunos la conocen, la hora del diablo) La joven bruja no dejaba de repasar ese recuerdo, no lo comprendía… ¿Por qué un shinigami la atacaría? No era "la hora" de ninguno de los, y de haberla sido, se suponía que debía esperar hasta que pereciera el destinado muerto en cuestión para después cegar su alma… lo que les pasó no tenía sentido en lo absoluto. Sin embargo decidió darle una pausa a sus pensamientos y a su lucha contra el insomnio causado por el estrés postraumático para…

—Gracias de nuevo por dejarme estar en tu casa —dijo la chica—. Y por dejarme dormir en tu cama esta noche...

—No te preocupes —le respondió la de ojos ámbar, quien estaba sobre una bolsa (saco) de dormir al lado de la cama—. Era lo menos que podía hacer… después de lo que pasó.

Sera había llamado a Gaz por teléfono desde el hospital, ella vivía en la casa al frente de la suya, puesto que tanto en su casa como en la de Kelton no había nadie; sus padres estaban cenando afuera, su hermanita con una niñera y el padre de su amigo había ido a ver una película.

La joven la había llamado para saber si su padre podía recogerla del hospital y dejarla en su casa. Con sólo haber oído la palabra "hospital" supo que algo malo había pasado. Después de lograr que su padre hiciera una pausa en su trabajo, la llevó en auto al centro médico. Su hermano y Squee quisieron ir también pero decidieron que lo mejor sería quedarse a investigar más a fondo, esta vez Todd en la tele y Dib en la computadora, ya que el de lentes tenía más experiencia en eso de sumergirse en "La web profunda" sin ser atrapado por las autoridades.

El resto no fue necesario recodarlo, aquellos momentos ya estaban lo suficientemente gravados en su memoria, no los olvidaría tan fácilmente: Ella llegando al hospital mientras varios de los que estaban allí no podían creer que el famoso profesor Membrana estuviera en ese lugar; ver a su amiga en la camilla acompañada por aquella joven mujer de cabello morado, el doctor diciendo que al parecer hubo un error en las radiografías, que algunos órganos sí habían sido golpeados y tendría que guardar reposo casi absoluto por unos cuatro días, su padre llamando al papá del chico en su teléfono…

Recordaba sobre todo cuando el padre de Kelton llegó al hospital después de que su padre le llamara con el número telefónico que le dio Sera, el cómo empalideció cuando la enfermera le dio la noticia, el eco de sus sollozos que venían desde la habitación donde yacía el joven en coma.

Ella y su hermano jamás habían sufrido ninguna clase de accidente ni nada pero… a veces se preguntaba si su padre reaccionaría de la misma forma si les sucediera algo a ellos, pasaba tanto tiempo lejos de casa que había terminado dudando si realmente su padre los quería tanto como afirmaba en las videograbaciones que les dejaba cuando se iba de casa.

—Pero aun no lo entiendo ¿Por qué insististe en quedarte en mi casa? —Preguntó.

La chica le había dicho a Gaz cuando nadie las veía que necesitaba quedarse en su casa hasta que pudiera ponerse de pie sin ayuda, le dijo que tenía un muy buen motivo. Ella y la joven bruja se encargaron de convencer a los padres de ella y al profesor Membrana que aceptaran. Al final de una serie de largos argumentos los tres cedieron, el prof. lo hizo principalmente por el hecho de que quería comprobar si ese nuevo comportamiento social que "apareció" en su hija podría durar un poco más, cosa que no dijo en voz alta; no quería que Gaz pensara que la usaba como conejillo de Indias para una posible teoría sociológica que tenía en mente desde hace un par de semanas.

—No quería que Marie Ann me viera así —dijo señalando con su mirada al vendaje en su brazo izquierdo.

— ¿Hablas de tu hermana menor?

—Mi media hermana… —aclaró— yo… siempre he sido un ejemplo para ella y… no quería que me viera en este estado… tan débil…

—La quieres mucho ¿Verdad? —dijo sujetando el borde de la sabana dentro del saco, tratando de reprimir la ira que se formaba dentro de ella.

—Sí... es mí deber protegerla, no quiero que me vea de esta forma —suspiró—. Siento que a veces es cansado eso de tener que aparentar fuerza pero al final… es mi deber como su hermana mayor protegerla aunque sea sólo dándole una sonrisa para que sepa que todo está bien… a pesar de que en el fondo duela… o así es como yo lo veo…

La peli-morada apretó más la tela bajo su mano.

—Pero… ¿A ti quien te protege entonces? —preguntó controlando las emociones que surgían desde lo profundo de sus recuerdos.

—Nadie… —espetó— pero Kelton y Tess han sido mi apoyo en los momentos más difíciles, los aprecio mucho, como si fueran mi familia. No obstante, los lazos de sangre son más indelebles… ¿Gaz…?

— ¿Sí?

—Tienes mucha suerte de compartir un lazo así… de tener a un hermano mayor que te proteja… —decía abrazando a su almohada— tienes suerte… —masculló, cayendo finalmente en los brazos de Morfeo.

Apretó su mano mucho más al oír eso, terminando por encajarse las uñas en la palma de la mano a través de la tela, la sangre empezó a brotar de la parte abierta de la piel. Sin pensarlo, se levantó y caminó rápidamente hacia el baño, encendió la luz y se limpió la sangre. Poco después, mientras se vendaba la mano no pudo evitar cerrarles la entrada a su mente a todos esos recuerdos de su infancia, todos aquellos momentos…

—No sabes lo que dices, Serenity… —gruñó, furiosa— no tienes idea de lo que…

Interrumpió su monologo al ver de nuevo ese recuerdo asomándose en su cabeza, ese momento que la atormentó por tantos meses en su niñez. La chica apretó sus dientes y sujetó su cabeza con fuerza entre sus manos.

—Dib… —comenzó a musitar mientras una lágrima de rabia corría por su mejilla izquierda—, como te odio…

Algunas horas después a eso de las 11:00 A.M. , en Crestfallen (donde se quedó el fanfic en el capitulo anterior):

Nada, no entendía nada de ese libro. Miró de nuevo la página y leyó el tema en el que se había quedado:

—Perímetros geográficos y temporales: los perímetros funcionales varían de manifestación a manifestación… ¡Y eso que rayos significa! —gritó iracundo.

Estaba realmente frustrado, no había nada en ese manual que le fuera útil, lo único que le había dado una pista sobre su situación (hasta ahora) era el título del libro, el cual leyó de nuevo.

—Handbook for the recently deceased (Manual para los fallecidos recientemente) —el sonido de su voz leyéndolo otra vez hizo eco en su mente—… No… no puede ser cierto… ¡No estoy muerto!

Al gritar eso una de las ventanas de la sala se rompió, haciéndolo cubrir de inmediato su boca son sus manos. "Cálmate, Kelton. Caer en la desesperación no te ayudará en nada" pensó apartando sus manos poco a poco de su rostro, viendo por unos momentos la imagen de la sala a través de estas, sus manos al igual que el resto de su cuerpo estaban semitransparentes… como un fantasma…

—Me pregunto si eso sigue allí —dijo para sí.

Se dirigió hacia la puerta principal y la abrió, asomó su cabeza un poco hacia afuera de la casa y de nuevo apareció ese paisaje en frente de él, un desierto de dunas amarillas, estructuras raras enterradas en la arena y una enorme serpiente a rayas blancas y negras hundiéndose y saliendo de ellas, avanzando. Volvió a entrar dentro de los perímetros de la casa y cerró la puerta.

—Sí… sigue allí —suspiró, desanimado.

Empezó a caminar sin rumbo por la sala mientras se masajeaba el tabique de la nariz, tenía que encontrar una forma de volver a Nevermore y pronto; aun recordaba con detalle la noche del 4 de julio, Sera ocupaba la mayor parte de sus pensamientos, quería saber con urgencia si ella se encontraba bien. Fue a darle otro vistazo al libro en busca de algo útil cuando, en una de las páginas, encontró la sección de Emergencias.

— ¡Aleluya! —Gritó el chico castaño a pesar de no ser religioso— veamos… Emergencias: en caso de emergencias dibuje una puerta, toque tres veces.

Le parecieron algo extraño esas instrucciones, pero después de todo, no muchas cosas parecen inverosímiles de nuevo cuando uno sabe que la magia es real.

Pudo encontrar un gis, dibujó una puerta alrededor de la pared de uno de los pasillos y tocó las tres veces indicadas, esperó un poco a que sucediera algo y después de unos segundos empezó surgir una luz color verde alrededor de los trazos de gis que había hecho, acompañada de mucho humo del mismo color. La madera de la pared del pasillo comenzó a partirse siguiendo las líneas dibujadas y empezó a abrirse como una verdadera puerta. Ya estando totalmente abierta se armó de valor y entró.

Dos días después, en el techo de algún edificio, 7 de julio:

Beetlejuice se había hecho a sí mismo invisible, estaba contemplando el cielo nublado mientras ordenaba sus pensamientos. Ya no tendría que matar a nadie y eso lo relajaba, pero ahora tenía que ingeniárselas para saber qué hacer respecto a 4 cosas:

1- Puesto que él no haría "el trabajo", obviamente mandarían a alguien más para hacerlo, pero tendrían dificultades para logarlo sin violar las leyes respecto a las "Senseless cities". Eso le daría tiempo.

2- Su sexto sentido se había recuperado, revelándole que en Nevermore habían 6 personas con energía del inframundo en su interior, 1 vampiro, 1 bruja, 1 mago, 1 aprendiz de hechicería y 2 shinigamis. Los otros 10 lo tenían sin cuidado, lo que no sabía era… ¡ ¿Qué hacían 2 shinigamis allí? !

3- Entre las 6 personas con energía del inframundo se encontraba Lydia. Estuvo a punto de darle una visita sorpresa ayer pero al ver por la ventana de su cuarto, pudo ver que sobre su buro había una foto de ella con otras 3 chicas, y una de ellas era sin duda la nueva encarnación de Lenore, dedujo que ella también era una de esos 6.

4- No se lo había dicho a Lydia pero desde hace meses varias personas con el don de la clarividencia tanto en el inframundo como en el mundo mágico presentían que un mal antiguo iba a volver dentro de poco, pero el gobierno de ambos mundos los obligó a callar para que no se propagara la histeria en masa. Él lo sabía gracias a fuentes confiables que tenía en la infraestructura del sistema gubernamental del Neitherworld.

—Si esas 6 personas, el mago y la bruja y la aprendiz de hechicería son cercanos a Lydia la cosa será menos difícil para mí —suspiró Beetlejuice— ¿pero… como sería adecuado hacerlo?

Algo le decía que era necesario que él y esos 10 se encontraran y se conocieran pero cuando lo hicieran terminarían desmayándose o peor por tanta acumulación de energía del inframundo y magia dentro de una senseless city, también presentía que algo grande se avecinaba y ellos jugarían un papel decisivo en eso. De repente tuvo la sensación de que el pecho se le comprimía.

—Diablos… pensar tan en serio me está afectando —él no acostumbraba a actuar tan maduramente— ¡Debo jugarle una broma a alguien!

Fue al borde del techo y miró hacia abajo, un joven oficinista ataviado caminaba con rapidez hacia la puerta principal "Perfecto…" pensó. Hizo aparecer un globo de agua con jabón en su mano y lo dejó caer, le cayó en la cabeza haciendo que se distrajera, tropezara y los papales en su maletín salieran volando.

—Justo en el blanco —dijo entre risas, sin duda eso le subió el humor.

Dentro de una sala de espera:

No entendía nada de lo que pasaba o de lo que se suponía que hacían los trabajadores de ese lugar, sólo sabía que tenía que esperar a que fuera su turno según el número que tenía; había varas personas en ese lugar, sólo que a diferencia de él, ellas fueron víctimas de accidentes o atentados homicidas, no hacía falta ser un genio para saber que eran muertos.

(Nota de la autora: A estas alturas ya han de saber que se trata de la sala de espera que apareció en la película de Beetlejuice)

Había estado esperando por mucho tiempo y estaba cansado, decidió levantarse e ir directamente con la "secretaria" detrás de la ventanilla.

—D… Disculpe… —titubeó— ¿Que se supone que…?

—Estás aquí por ayuda ¿verdad? —Le dijo la joven de piel azulada, vestido de coctel y una banda alrededor de su cuerpo con el título de Miss Argentina, mirándolo con impaciencia— la sección de emergencias del manual…

—Ese es el problema —dijo sujetando el borde de su camisa— no entiendo nada de lo que dice y…

— ¿Lo leíste completo, niño? —Lo interrumpió— Más importante aun ¿lo trajiste contigo?

—No, y no lo he leído del todo pero…

—Te lo explicaré rápido —espetó—. Tienes 3 cupones de sesiones de 90 con Juno…

— ¿Juno? —dijo confundido.

—La rehabilitadora —dijo exasperada—. Chico, se que eres nuevo en esto pero no puedo creer que hayas recurrido a la sección de emergencias tan pronto…

— ¡Eso es lo que trato de decirle! —Alzó la voz— ¡Es un manual para fallecidos recientemente y yo no lo estoy! —dijo al fin.

Se hizo gran silencio en la sala el cual fue rotó unos segundos después por una explosión de carcajadas, el chico se sintió apesadumbrado. ¿Y ahora qué? tal vez si estaba muerto…

—Jajaja… chico, me has animado el día con esa broma, jaja… —decía limpiándose una lagrima de la risa, sacando su mano de la ventanilla, tomando sin aviso su brazo para colocar sus dedos debajo de su muñeca— si realmente estuvieras vivo tendrías…

Bajo su dedo índice y del medio percibió aquello que no había sentido en años en ella y en nadie más: pulso cardiaco.

—Por el amor de… —musitó con una mano en su frente con cara de incredulidad e impaciencia, dirigiendo después su mirada hacia el interior de la oficina— ¡Oigan, hay un comatoso aquí! —gritó.

Un día después, mediodía del 8 de Julio:

— ¿Estás segura de que no quieres ir a la inauguración del nuevo teatro mañana? —Le preguntó de nuevo su padre— Me invitaron por haber ascendido de puesto en la empresa y es un evento privado…

—No… —suspiró Lenore mientras dibujaba sentada en su cama— después de lo que pasó no sé si sea buena idea…

Ella y Lydia se habían quedado en la casa de Gaz durante la tarde del día de ayer y todo el día anterior al ayer, por suerte al Prof. Membrana no le molestó en lo absoluto, sus hijos jamás habían invitado amigos a su casa cuando era niños.

En el fondo, a los 6 les parecía muy raro el hecho de que fueran tan unidos cuando no llevaban más de un mes de conocerse pero ninguno se detuvo a meditar en ello. Las cuatro chicas se le pasaron todo ese tiempo juntas, hablando de diferentes temas, lo que sea que ayudara a Sera a olvidar el dolor, tanto el físico como el causado por lo que le había pasado a Kelton.

—Bueno, es tu decisión. Pero aun estás a tiempo de cambiar de opinión hija.

—Lo pensaré —se limitó a decir cambiando de posición—. Por cierto ¿Por qué no me dijiste que compartía cumpleaños con Dib?

Mientras estaban en la casa de Gaz, el Prof. reconoció a Lenore por sus inusuales ojos, terminó por contarle que él había conocido a su padre en el hospital. Dib y ella no podían creerlo cuando lo oyeron.

—Nunca me preguntaste —contestó con una sonrisa burlona.

En otra casa.

— ¿Y aun te duele mucho? —Preguntó el vampiro, sentado en la cama de la chica junto con ella.

Durante e de Julio permaneció en la mansión sumido dentro de sus pensamientos después de haber tratado de morder el cuello de Lenore. El miércoles 7 salió de su ensimismamiento y recordó a sus 2 alumnos, pensó que tal vez se habían ausentado por algo importante y en la noche los esperó. Puesto que no llegaron, él decidió darle una visita a Serenity aprovechando que ya había memorizado la receta de la poción que lo hacía inmune al sol. Al llegar, ella se encargó de explicarle todo.

—No, ya casi no me duele, la magia en mi interior ha hecho que mis órganos sanen más rápido —dijo tratando de ser optimista.

—Entonces dices que un shinigami los atacó y después bebió tu sangre —recapituló—. De seguro disfrazó su aura para que pudiera atacarlos, pero Kelton pudo sentir su presencia, seguramente se confió de más y dejó de ocultar su esencia en el último instante. Aun así ¿Por qué no intentaste contraatacar? El sábado te enseñé como lanzar hechizos de defensa sencillos sin usar una varita…

— ¡ ¿No crees que si hubiera podido lo hubiera hecho? ! —gritó.

El aire de la habitación se enfrió, el vidrio de la ventana y las varias cosas en su cuarto comenzaron a temblar, como si fueran a estallar en pedacitos. Por lo que Ragamuffin veía en la mirada de furia de la chica, Sera no estaba del todo consciente de ello.

—Cálmate, descontrolarte no te servirá de nada. A él no le hubiera gustado que perdieras los estribos.

Al escuchar eso, la de ojos grises reaccionó y se dio cuenta de lo que hacía, puso la temperatura normal otra vez y detuvo a los objetos.

—Perdón… —suspiró.

—No te preocupes —dijo "Lo que tú puedas hacer sin querer cuando te enojas… no es nada comparado con lo que yo hice…" pensó.

De noche, nuevo en el inframundo:

Ya estaba cansado de tanto esperar: primero pasó dos días esa sala de espera y ahora, ya que al fin había podido salir de allí, estaba dentro de otra.

Poco después de que la Miss Argentina gritó "Hay un comatoso aquí", un hombre vestido de traje muerto a causa de quemaduras de tercer grado en el cuerpo lo sacó de allí sin prácticamente decirle nada. Al parecer esa sala era sólo una parte de un gran edificio; al tener la oportunidad de ver por una ventana, supo que ese edificio sólo era un lugar más dentro de una calle de un lugar mucho más grande.

Lo llevó a una puerta que al parecer era un portal directo a otro edificio, mientras caminaban por los pasillos el hombre al fin habló. Al parecer la separación del alma y el cuerpo no era algo muy normal, mucho menos que un alma apareciera en el inframundo sin estar muerta. Y como no estaba muerto y tampoco tenía pasaporte del inframundo era considerado, por la ley, un "inmigrante ilegal"; pero que dentro de ese edificio había un piso donde tendría el derecho de amnistía con tal de que no saliera de allí hasta que su cuerpo se recuperara del coma.

Era una enorme sala de espera como a la que llevaron a Lenore, pero esta se parecía mucho al interior de la "Grand Central Station" en Nueva York, también era de color blanco. En esos momentos estaba sentado en una de las bancas cerca de la entrada.

—Esto es un asco ¿Verdad? —dijo el joven de 23 años a su lado, quien anteriormente se había presentado con Kelton, él había terminado en coma después de accidentarse en patineta.

—Lo sé… —suspiró "Serenity… espero que estés bien" pensó angustiado.

El portón principal de abrió de nuevo, varios voltearon para ver quién era el nuevo, sin embargo, esta vez los que entraron eran dos hombres; un hombre mitad lagarto acompañado de la que parecía ser una secretaria fantasma con un megáfono y una hoja de papel.

Los dos se dirigieron hacia donde en "Grand Central" era el equivalente de la parte donde daban los boletos, ambos empezaron a hablar con uno de los trabajadores tras la ventanilla, se notaba desde lejos que era un asunto serio. Después de terminar de hablar, se dieron media vuelta y la secretaria encendió el megáfono.

—Escuchen todos, necesitamos que cooperen con nosotros, es un asunto urgente, son ordenes de "arriba"—decía—. Vamos a mencionar varios nombres de ciudades y si alguno de ustedes estuvo allí antes de terminar en coma, por favor háganoslo saber levantando la mano ¿De acuerdo? —Pausa— Bien: Geranite Ville…

Y así comenzó a decir varios nombres haciendo grandes pausas entre ciudad y ciudad, hasta el momento ninguno había alzado su mano, por lo menos hasta el momento en que dijeron el nombre de la 8va ciudad.

—Nevermore.

Kelton levantó la vista, esperanzado. Tal vez al fin, después de esos 3 horribles días, podría volver al mundo humano y reencontrarse con su amiga.

— ¡Yo… yo s-soy de allí! —Titubeó, levantando la mano.

Ambos voltearon a verlo, el chico casi se congeló al verlo directamente a los ojos, eran penetrantes y amarillos.

—Tú, el de cabello café… —dijo señalándolo con el dedo— ven con nosotros.

Nota de la autora: Al fin, después de casi 5 meses de ausencia… subí el nuevo capítulo :´) …

Sigo sin creer que no actualicé el fanfic en casi 5 meses T-T ¡Soy una vergüenza para fanfiction!

Les pido perdón a todos mis lectores, no saben lo arrepentida que estoy T-T

En fin, espero que les haya gustado, subiré el 26 durante los próximos 5 días, es que ya tengo mejor pensado lo que va pasar y ya casi terminamos los exámenes semestrales.

Y comenten por favor, me gusta saber la opinión de la gente que lee este fic, es muy valiosa para mí.

Generalmente digo que lo mejor está por venir, y una parte de ese "mejor" va aparecer en el siguiente capítulo, las cosas se pondrán muy… bueno… ya sabrán de que hablo ^_^