Después de tanto tiempo al fin ¡Actualizo!
¡Que lo disfruten!
CAPÍTULO 25: EN GUERRA
Había pasado una semana desde aquel encuentro con Victoria alias la "hiena", hermoso apodo lo sé, pero ella seguía siendo persistente han oído el dicho en la guerra y en el amor todo se vale, pues claro que usaría ese método, si ahora no estuviera embarazada la hiena ya estaría en una cama de hospital, con remitente "Bella Cullen".
Las chicas me habían mantenido informada, entre clases ella ahora estaba algo distinta cuando se acercaba a Edward toda una señorita de sentimientos indefensos, seguía en su papel de mártir, Edward trataba de evitarla pero siempre terminaba cruzando palabras con ella, yo iba casi todos los días a la universidad por él y hoy era uno de esos días, estaba terminando de recoger mis cosas, cuando tocaron a la puerta. Camine lo más rápido que se me permitía, me quede muda cuando abrí la puerta y vi de quien se trataba.
— ¡Jacob! — exclame con una sonrisa.
—Hola Bella, ¡estas enorme!— me dijo mirando mi vientre asombrado.
—No me ves en cuatro meses y lo primero que me dices es que estoy enorme, vaya que gentil de tu parte—le dije con todo el sarcasmo posible.
—No me malinterpretes Bell's, enorme pero hermosa— intento corregir al ver mi cara de pocos amigos.
—Ok—rodé mis ojos—, te perdono, pasa— le dije haciéndome a un lado, para que entrara— ¿y qué haces aquí? ¿Por qué no avisaste que venias? — le dije terminando de buscar mis cosas.
—Acompañe a Vanessa, vino hacer unos trámites… fue algo de improviso— se encogió de hombros— estaremos por aquí como una semana, pero ella estará muy ocupada con cosas de su trabajo así que me dije "Jacob, levanta tu trasero y ver a ver a tu mejor amiga Bell´s y su amigo el refrigerador" —me dijo poniendo su mejor sonrisa.
—Eso es genial, estamos en la misma sintonía respecto al refrigerador, ¿Y cómo vas con Vanessa? — pregunte.
—Todo marcha bien, me siento en las nubes algo así como campanita— me dijo riendo.
—Solo a ti se te ocurre compararte con campanita, estaba por ir a ver a Edward podemos comer juntos y después te puedo mostrar parte de la ciudad—
—Claro, soy tu esclavo—me dijo prácticamente empujándome hacia la salida.
—Espera mis llaves— cogí mis llaves y cerré bien la puerta, llegamos al estacionamiento y Jacob casi babea cuando vio el auto.
— ¡Vaya auto!, vas mejorando de gustos—me dijo sorprendido.
—Oye —me queje — tú también con lo mismo, mejor súbete tu trasero o lo pateare— le dije entrecerrando los ojos.
—Bueno… bueno, no te esponjes— negando con la cabeza, me subí al auto. Jacob puso algo de música y me encamine hacia la universidad, aparcamos justo cuando el timbre sonaba. Bajamos del auto para buscar a Edward y los chicos cuando Jacob me detuvo.
—Oye Bella, este….mmmm…no es ese Edward—me dijo señalando una banca. Voltee a ver y si efectivamente Victoria y Edward se encontraban sentados platicando animadamente.
—La hiena—susurre.
— ¡¿Qué!? —me dijo Jacob riendo.
—Larga historia, más tarde te la cuento, ahora muévete, estaría bien que en lugar de Jacob, regresara por unos minutos "Jake bromitas" — le dije con una mirada que lo dejo con la boca abierta.
— ¡Vaya!, defendiendo territorio, esa es mi amiga— me dijo riendo.
—Hola Edward— saludo Jacob, bueno casi grito. Edward volteo al escuchar su voz, vi como pasaba saliva al darse cuenta que estaba junto a Jacob.
— ¿Qué haces aquí? —le dijo saludándolo.
—De visita, espero no incomode— se encogió de hombros.
—Claro que no, tu y yo tenemos un juego de luchas pendiente— le dijo recordando esa apuesta de videojuegos seguramente.
—Hola amor— me saludo.
—Hola cariño— le dije fingiendo mi mejor sonrisa, aun cuando por dentro explotaba de celos.
—Este… y quien es tu amiga— le dijo Jacob.
—Se llama Victoria, estudia aquí mismo— la presento mirándome a mí, esperando mi reacción, la cual me trague poniendo de nuevo mi mejor cara.
—Hola soy Jacob, mejor amigo de Bella y su E-S-P-O-S-O Edward— le dijo tendiéndole la mano.
—Mucho gusto— saludo la hiena poniendo su mejor sonrisa, estaba claro que Jacob, tampoco era de su agrado.
—Wau, que pelos, tu cabello es así o te lo pintaste, si le agregas unos rayitos en lugar de Vicky te podría decir Luz— le dijo con toda la seriedad posible, mientras yo trataba de reprimir la carcajada que estaba por salir, la cara de la hiena por unos minutos dejo ver la molestia pero luego se recompuso, Edward estaba con la boca abierta por el atrevimiento de Jacob.
—No te incomodo mi comentario o si— le dijo Jacob.
—No, para nada eres muy gracioso— contesto, pero a mí no me engañaba.
—Cariño, veníamos por ti para ir a comer, ya que después tienes que trabajar— le dije haciendo un puchero.
—Claro pequeña vamos a comer y después ustedes dos se van a dar una vuelta para que se distraigan— me dijo abrazándome.
—Me parece perfecto— le dije atrayéndolo a mí para besarlo, y este no iba ser un simple beso.
—Hey, no coman pan enfrente de los pobres—dijo Jake riendo— mi amiga Vicky, se está poniendo morada, solo que no sé si por semejante beso o algo mas—dijo carcajeándose.
Jake, te mereces un regalo, pensé entre mí. Me separe respirando entrecortadamente por semejante beso, una sonrisa se formó en mi cara, al ver a la hiena, tragándome con la mirada.
—Nos vemos Victoria— dijo Edward despidiéndose.
—Claro, podemos dejar la clase de algebra para después—le dijo a modo de despedida.
— ¿Ahora eres maestro? —pregunto Jacob, yo también quería saber a qué se refería.
—Victoria no entiende algo de algebra y se lo he estado explicando, dentro de poco tiene un examen importante— dijo restándole importancia.
—Existen tutores— respondió Jacob con simpleza mirando a Victoria.
—Lo sé, pero le platique a Edward y le pedí ayuda, como la buena persona que es, se ofreció ayudarme dándome clases unos minutos por día—puso cara de niña buena.
—Ok, tengo hambre ¿nos vamos? — dije mirando fijamente a Edward, empecé a respirar tratando de tranquilizarme o en cualquier momento iba a explotar, el prometió mantenerse lejos de ella y no lo estaba cumpliendo.
Con un asentimiento de ambos hombres seguimos nuestro camino.
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Comimos tranquilamente entre charlas de Jacob contándonos como iba con su tratamiento y terapias. Más tarde nos despedimos de Edward quien noto mi estado de ánimo—cariño— me dijo acariciando mi mejilla.
—Nada de cariño, tu y yo tenemos una plática pendiente, ahora vete se te hace tarde— le dije enojada.
—Bella, sé que estas enfadada por lo de Victoria, pero nena ella me ha estado hablando no podía ser tan grosero y no saludarla, además ella no es como James—
—Lo prometiste, dijiste que te mantendrías alejado de ella si eso me molestaba, y ahora no solo hablan si no también la haces de su profesor—
—Isabella, solo la estoy ayudando no es para tanto—
—ok, la elegiste a ella, perfecto—le dije caminado hacia donde estaba Jacob.
— ¿De qué hablas?— me dijo sujetándome por el brazo.
—Déjame en paz— le dije soltándome bruscamente.
— ¡hey chicos! — Intercedió Jacob—Lo mejor es que nos vayamos, despejen sus mentes por separado ya tendrán tiempo para hablar tranquilamente—pidió.
—Tienes razón Jacob, cuídala por favor, te veré en casa Bella— me dijo algo triste.
Asentí con la cabeza, tome a Jacob del brazo y prácticamente lo arrastre hasta salir de ahí. Fuimos a pasear por un parque, todo el tiempo trato de animarme y distraerme y lo logro por minutos, le narre todo lo sucedido y estuvo de acuerdo conmigo en que Victoria solo quería dañarnos y metérsele a Edward por los ojos, y ya lo estaba haciendo.
—tienes razón Bella, veras que todo se soluciona y Edward se dará cuenta de quién es en realidad— me dijo de camino a casa.
—Eso espero, siento haber arruinado el día— le dije tristemente.
—Para nada, estuvo bien, permíteme—dijo sacando su celular que comenzó a sonar —hola preciosa…aja… ¿entonces?...ok…entiendo…te extrañare…si…besos te quiero— y colgó.
—Era Vanessa, por la sonrisa de bobo que tienes ¿a qué si? — le dije riendo.
— ¡sí! — hizo un puchero —tiene que quedarse en el hospital toda la noche, algo con el trabajo… así que te pasó a dejar y me voy al hotel a descansar—
—Puedes quedarte con nosotros, no creo que Edward se moleste, podemos ver películas o jugar hasta tarde, tu y yo estamos en vacaciones—le dije esperanzada, no quería estar sola con Edward o terminaríamos en guerra.
—Eso suena genial, si a Edward no le molesta…yo encantado—
Edward llego a eso de las ocho de la noche y no puso ningún pero a que Jacob se quedara con nosotros, aunque el pobre tendría que dormir en el sofá, a quien no le importo.
Cenamos una rica lasaña que prepare entre chistes de Jacob, después de un rato Edward y Jake se enfrascaron en una competencia de carreras en la consola de videojuegos por más de dos horas, me despedí de ambos y me fui a dormir pues estaba agotada y mañana Edward tendría la tarde libre y habíamos quedado antes de discutir en decorar la habitación de Anthony.
En la noche sentí unos brazos rodearme y aunque estaba enojada, no podía resistirlo sin él me sentía vacía, suspire al sentir a este hombre lo amaba tanto, una sonrisa se formó al sentirme completa.
Por la mañana desperté encontrándome con Edward haciendo el almuerzo acompañado de Jacob hablando animadamente en la cocina.
—Buenos días—les dije más tranquila.
—Hola Bell's, pateador— dijo poniendo su mano en mi vientre.
—Mmm…debe estar aún dormido o sabe que soy su tío favorito y por eso no me patea—dijo riendo.
—Hola pequeña— me saludo Edward poniendo su mejor sonrisa.
Suspire en señal de rendición— hola amor—le dije mientras que el me rodeaba con sus brazos.
—Te amo… siento lo de ayer…— me dijo besándome castamente—buenos días pequeño—dijo agachándose a besar mi vientre.
—Ya está listo— dijo Jacob llevando las cosas a la mesa, desayunamos tranquilamente, estaba por tomar mi tercer panquecito, cuando Edward y Jacob lo impidieron y en lugar de eso me lo cambiaron por un plato con fruta, los fulmine con la mirada pero resignada empecé a comer.
Edward se despidió de nosotros prometiendo que estaría por la tarde para decorar la habitación de nuestro bebé quien estaba a menos de tres semanas de nacer, ¡estaba que saltaba de alegría!, ya quería tenerlo entre mis brazos.
Pase la mañana con Jacob viendo la televisión, por la tarde se marchó a ver a Vanessa prometiendo venir a cenar junto con ella. Cuando dieron las dos, empecé a servir la comida ansiosa de que llegara Edward puesto que ya teníamos las cosas de Anthony elegidas, la pintura y las decoraciones de su habitación habían llegado hace unos días.
Cuando dieron las tres me empecé a desesperar pues no llegaba, debatí en llamarlo o no, opte por esperar un poco más, tome un libro para bebés y comencé a leerlo en espera de que llegara y nada, dieron las cuatro y decidí llamarlo, su celular me mando directo a buzón. "Edward estoy preocupada por ti, llámame amor…te amo". Suspire.
Me puse a ver una película para distraerme, caí en la inconsciencia del sueño soñando que estaba todo negro y no podía encontrar la salida, desperté por unos golpes en la puerta esperando que fuera Edward quien había olvidado las llaves lo más rápido posible fui abrirle. Era Jacob junto con Vanessa quienes notaron mi cara de preocupación, eran las nueve de la noche y Edward ni sus luces, le llame a Alice y ella me dijo que no lo había visto y que iba a contactar a Kate, Rebecca, Riley para preguntarles.
Decidí llamar al hospital tal vez tenía trabajo pendiente y tuvo que recurrir a terminarlo, tras esperar en la línea me contesto Carmen quien me dijo las únicas palabras que hicieron clic en mi corazón:
"Edward vino por unas cosas, pero lo intercepto una señorita que se llamaba Victoria al parecer la habían asaltado o eso le dijo a Edward, pero Bella yo no le creí ni un pelo, estoy segura que fingía la experiencia de lo que he visto me avala, le pidió o más bien suplico que la acompañara a su casa y eso fue a las 3 de la tarde, lo siento linda", tras un gracias colgué.
—Se ha ido con Victoria, por fin logro su propósito… No se lo perdonare—grite sintiendo un pequeño dolor en mi vientre.
—Tranquila Bella, te va ser daño- me dijo Vanessa.
—Te dije que le patearía el trasero si te dañaba, quédate con ella Vanessa—dijo Jacob caminando hacia la puerta.
—Jacob— lo llame, volteo a verme – déjalo, no vale la pena… no me creyó… se dejó engatusar…déjalo— le dije llorando, después de tanto reprimir el llanto, mis sollozos salieron fuertemente.
—Debe de haber una explicación e iré por ella—sin darme tiempo a replicar salió dejándonos solas.
—Calma Bella, piensa en Tony… le hará daño, tranquilízate—me pidió Vanessa preocupada.
Al solo oír el nombre de mi bebé sentí más ganas de llorar, pero ella tenía razón, le podría afectar.
Respire varias veces al tiempo que empecé acariciar mi vientre, mi pequeño se movió, dame fuerzas peque; pensé. Después de varios minutos y varias respiraciones, logre calmarme.
Mi celular comenzó a sonar, era Alice, me dijo que Jacob había ido por Jasper para localizar a Edward y en cuanto lo viera le patearía más que el trasero, ahora ella venía en camino para estar conmigo, eso me hacía sentir más tranquila. Necesitaba a Alice ella era más que una amiga, era mi hermana.
Bueno, bueno abierta a mil regaños por dejar el fic por tanto tiempo sin actualizar.
Ahora, trataré una vez por semana subir capítulo para terminarlo.
Dejenme su opinion sobre este capítulo, ese Edward no entiende!
Ganas de ahorcarlo pero me quedo sin protagonista jaja.
Gracias por leer.
A las nuevas lectoras ¡Bienvenidas!
Las quiere Lizzi M
