CAPITULO 24

El corazón me retumba fuertemente en el pecho y aunque no es una pesadilla estoy muy desconcertado por las imágenes en el sueño, se que era mi madre la que me tomó en sus brazos, lo se por las fotografías en el primer diario al lado de mi padre. Era muy hermosa, con ojos brillantes y mejillas rosadas, no como la mujer pálida, delgada y de mirada perdida de mis pesadillas. No creo que sea un simple sueño, estoy casi seguro que es un recuerdo, ¿Pero como saberlo?

Miro el reloj y veo que son las cinco treinta de la mañana, el sol muestra indicios de su llegada y Ana duerme sobre su lado izquierdo rodeada de cojines en su espalda, abdomen y entre las piernas. Mi esposa esta tan incomoda en las últimas semanas que dormir para ella se ha convertido en todo un desafío.

Tomo una profunda respiración y me levanto de la cama, me dirijo a la cocina por un vaso de agua, aunque preferiría algo mas fuerte, pero a estas horas de la mañana no seria buena idea y menos con el estomago vacío. Me sirvo un gran vaso de agua helada del refrigerador y me dirijo a la ventana que da al patio para observar el amanecer en las montañas, hoy será un hermoso día, luego me dirijo a la puerta para tomar un poco de aire fresco.

Cuando abro la puerta veo al señor Bentley que recoge el periódico que esta tirado en el prado frente a la entrada, lo toma y lo lleva inmediatamente a la cesta de basura que se encuentra junto al portón. Me parece raro que lo haga sin ni siquiera abrirlo, entonces caigo en la cuenta de que tal vez Ana dio instrucciones de hacerlo para que yo no pudiera leerlo. Debe tener toda la mierda del ataque de Elena y aunque ya pasaron dos días se que la noticia puede estar en los medios por una semana.

"No lo tire Señor Bentley, quisiera leerlo" Le digo desde la puerta. Él se gira sorprendido por mi voz. Se detiene y me observa pero luego continúa hacia la cesta de basura.

"Créame Señor Grey no tiene noticias interesantes, en estos días no se habla mas que de guerras, la mala economía y drogas. También de banalidades como medicamentos para la impotencia y cirugías de los famosos. Deberían contener información de lugares hermosos en la tierra, situaciones felices y personas interesantes" Levanta la tapa e introduce el periódico. Luego se vuelve hacia mí y me regala una sonrisa y un consejo.

"Concéntrese en lo bueno Señor Grey, hay ciertas cosas que no merecen nuestra atención"

"¿Y le parece muy banal la impotencia?" Le pregunto con sarcasmo. Pienso que seria el mayor de los males para la humanidad. El señor Bentley se ríe y camina hacia mí.

"Bueno, debo sacar la impotencia como algo poco importante" Responde aun con una sonrisa.

"Estoy más que de acuerdo señor Bentley"

"Sin embargo Señor, sabe que se invierte mas en medicamentos para la impotencia y prótesis de silicona que en investigaciones para el Alzheimer? Como dice un importante medico brasileño, en pocos años tendremos viejas con tetas grandes y penes duros, pero ninguno recordara para que sirven" Su comentario es gracioso pero su sonrisa ha desaparecido.

"No lo sabia, es ridículo y gracioso al mismo tiempo" Le contesto sin saber que posición tomar frente a su comentario y extraña actitud.

"A mi me preocupa mucho Señor Grey" Contesta aun mas serio. Frunzo el ceño sin entender por que le preocupa pero él me lo aclara al ver la expresión en mi rostro. "La enfermedad a estado presente en mi familia durante años, y tengo miedo de olvidar mi vida, pero sobre todo tengo miedo de olvidar a la dulce mujer que aun duerme en mi cama"

Sus palabras me golpean. La sola idea de pensar que podría olvidar a mi amada esposa me hiela el pecho, pero imaginar que sea ella la que me olvide me estruja el corazón.

"Lo lamento mucho señor Bentley, espero que no le ocurra a usted lo mismo" En ese momento decido que es una buena causa para donar dinero, en cuanto llegue a la oficina comenzare a investigar sobre el tema y las entidades que están trabajando en eso.

"¿Quiere una taza de café? Tengo unos buenos granos de café Colombiano" Me responde de mejor animo invitándome a entrar nuevamente a la casa.

"Esta bien, muchas gracias" acepto y me hago a un lado para que él pueda pasar.

El señor Bentley entra a la casa pero yo me quedo observando desde la puerta la cesta de basura, estoy tentado en tomar el periódico. Me decido y salgo de la casa hacia el portón, la verdad quiero saber que dicen de Elena en los diarios, tan solo eso me importa, no leeré mas porque el señor Bentley tiene razón, no hay nada interesante que pueda o quiera leer. Pero me detengo cuando me doy cuenta de que tal vez el diario pueda tener información que me aclare si en realidad fue un sueño o un recuerdo. ¡Eso seria importante para leer en este momento!

Entro nuevamente y subo corriendo a la habitación, se que la copia esta en nuestra casa de Seattle pero tal vez Ana tenga una en su bolso, ella esta realmente interesada en que yo lo lea. Llego a la habitación y mi bella esposa aun esta dormida, recorro el cuarto con la mirada pero no logro ubicar el bolso, voy al armario y allí lo encuentro. Lo tomó e introduzco mi mano, pero no puedo identificar nada en medio de tantas cosas. Dios si Ana es mi universo, esto es realmente el agujero negro. No entiendo para que tantos objetos en un solo lugar.

Decido vaciarlo en el suelo pero no encuentro el diario, tan solo su agenda que por un segundo al verla me paralizo el corazón, el resto es solo la mierda que necesitan las mujeres.

"¿Que estas haciendo?" La voz de Ana me alerta sobre su presencia en el armario. Ella se arrodilla con dificultad y toma rápidamente todas sus cosas del piso introduciéndolas nuevamente en su bolso.

"Estoy buscando el segundo diario, quiero leerlo" Contesto con exasperación.

"¿Para que?, ¿No dices que ya no es importante para ti?" Se levanta nuevamente con dificultad y coloca de nuevo el bolso en un cajón.

"Lo se, pero tuve un sueño que sospecho es mas bien un recuerdo. Tal vez en el diario este la escena que vi" Me levanto del suelo y la tomo entre mis brazos.

"Cuéntamela"

"¿Tienes el diario?" Insisto.

"No" Responde tajante y se vuelve a la habitación.

"Entonces debemos volver a casa" Tengo que leer el diario para salir de esta duda.

"No Christian, arregle todo para quedarnos una semana y así será"

"¡Ana no puedo quedarme una semana con esta incertidumbre!"

"Ven y cuéntame, quizás yo pueda ayudarte a saber si realmente es un sueño o un recuerdo" Contesta un poco mas conciliadora invitándome a unirme a ella en la cama. Me siento a su lado y comienzo mi relato.

"Fueron unas imágenes de cuando era niño, estaba en una fuente jugando con un barco de madera con forma de dragón y velas con rayas rojas y blancas, mi madre estaba sentada en una banca desde la que me observaba… ¡y era realmente hermosa!" Me detengo para recordar nuevamente esa imagen. Ana me acaricia la mejilla y me regala una mirada tierna. "Luego llego un hombre en una motocicleta y se paro junto a la fuente, se acerco a mi y me pregunto si me gustaban los barcos, luego me ofreció un avión y me sonreía, pero mi madre llego corriendo para alejarnos. El le dijo que quería verla cuando ella le pregunto por que estaba allí, pero cuando mi madre trato de irse él la retuvo y con una voz suplicante le preguntaba por que no había vuelto. Ella le respondió que su vida estaba al lado de mi padre. Luego se fue conmigo en brazos dejándolo allí, y pude ver tristeza en la mirada de aquel hombre mientras nos alejábamos"

"¿Sabes quien era?"

"Creo que era Jonathan por que ella así lo nombro" Además recuerdo esos ojos azules que mi madre mencionaba en el diario.

"¿Había alguien mas?"

"No, solo nosotros, aunque el hombre menciono a otra mujer… creo que su nombre era Marcela"

"¿Y recuerdas quien es Marcela?" Pregunta Ana tratando que yo descubra algo muy obvio.

"No" realmente no recuerdo a nadie con ese nombre.

"Christian, fue la mujer a la que tu madre le dio una carta para que fuera entregada en el puerto donde decía que no volvería Stanley"

Solo en ese momento recuerdo que era la hermosa mujer que conoció mi madre de regreso a Argentina cuando mi padre la detuvo y le pidió perdón. Eso solo significa una cosa, si no era consciente de ese nombre mi cerebro no puedo haber creado esa imágenes. ¡Definitivamente eso es un recuerdo! Observo a mi esposa que asiente confirmándome lo que acabo de descubrir. Me tiro en la cama y llevo mis manos al rostro. Una mezcla de alegría y temor por recordar algo diferente de mi niñez se aloja en mi pecho.

"Ya no tendremos que volver a casa" Dice Ana acariciando mi pierna. Me levanto nuevamente y la tomo de la mano.

"No lo se Ana, ahora quiero leer el diario" Se que un momento difícil de la vida de mi madre esta plasmado es esas hojas pero también se que muchos momentos felices como familia pueden estar en ellas.

"¿Por que?" Chilla Ana soltando mi agarre y se levanta alejándose desesperada. Pareciera que es ella la que ahora no desea que lea el diario. ¿En que momento se cambiaron los papeles?

"Quiero tener mas recuerdos sobre mi niñez, los buenos recuerdos al lado de mi madre" Es una razón muy justa, no me importa el precio que tenga que pagar por tener de nuevo en mi memoria momentos felices.

Ana se queda pensando, sabe que es importante para mi pero por alguna razón no quiere que lo lea. Finalmente cede. "Quizás cuando lleguemos a casa el domingo y podrás hacerlo solo si el doctor Flynn lo recomienda"

"¿Y por que debo tener el permiso de John?" Gruño. Me enfurece que el tenga tanto poder sobre mi, mas aun que cuando estaba roto sin Ana en mi vida.

"Por que no quiero que te descontroles cuando esta a punto de nacer nuestro hijo, te necesito fuerte a mi lado Christian" su voz suplicante es lo único que necesito para desistir. No quiero preocuparla y ella tiene razón, puede ser demasiado para mi. Me levanto de la cama y la tomo nuevamente entre mis brazos.

"Esta bien nena, te prometo que esperare a que Ted nazca" Puedo sentir como Ana se relaja en mis brazos. Realmente estaba muy preocupada.

"Gracias Christian" Envuelve fuertemente sus brazos en mi cintura y nos quedamos en medio de la sala meciéndonos en un abrazo por varios minutos hasta que Ana rompe el hechizo.

"Ven, vamos a desayunar, estoy muriendo de hambre"

Estamos en medio de un delicioso desayuno acompañado del exquisito café colombiano que el Señor Bradley preparó. Cuando Ana hace una sugerencia extraña pero que me emociona. Le pide a Ellioth y a Ethan que salgamos a las afueras de Aspen para una noche de campamento. Observo a Ellioth que tiene un brillo especial en los ojos, debe estar pensando lo mismo que yo. Pesca tranquila, una fogata acompañada de un buen Whisky y una noche sin mujeres y preparativos de bodas. ¡Simplemente perfecto!

Luego del almuerzo estamos listaos para salir. Taylor tiene en la camioneta todo lo necesario para una noche cómoda en las montañas de Aspen, pero cuando vamos a salir Ana nos detiene.

"Christian llévate a Ryan, deja que Taylor se quede" Tal vez no tener a Sawyer a su lado no la tiene tan tranquila y Taylor es una buena compañía para ella. Probablemente la hace sentir mas segura. "Es bueno que Sophie este el mayor tiempo posible al lado de su padre" Me aclara. Observo a Taylor que escasamente logra contener la esperanza en su rostro. Se que iría con nosotros resignado a su suerte sin mostrar su inconformidad, pero Ana tiene razón, debe estar con su pequeña dulzura.

"Esta bien, Taylor se quedara y Ryan ira con nosotros" Taylor baja a velocidad del rayo su maleta y le entrega a Ryan el mapa y las llaves de la camioneta. Se acerca a Ana y le regala una sonrisa.

"Gracias Señora" Ella le devuelve la sonrisa pero extrañamente no le llega a los ojos. Nos despedimos de todas las mujeres y nos subimos a la camioneta para disfrutar de la noche de chicos a la que en último momento se ha unido mi padre.

ANASTASIA

Veo la camioneta que se aleja con todos los hombres Grey y con Ethan que estoy muy segura que también será parte de la familia, Mia y Katherine han decidido salir de compras y se van en otro auto. Ingreso nuevamente a la casa acompañada de Grace y me voy rápidamente a mi habitación, tomo el bolso del armario y saco de la agenda la carta que me envió el padre de Christian aceptando mi visita a la cárcel. Casi se me sale el corazón cuando vi a Christian esta mañana buscando en mi bolso el diario, por un momento creí que la descubriría.

Bajo las escalas con la carta en mi mano y me dirijo a la pequeña biblioteca que tiene la casa. Luego llamo a Taylor. Me quedo pensando si sea prudente emprender este viaje pero se que solo será un viaje de tres horas.

"Me necesita señora Grey?" Taylor me interrumpe los pensamientos.

"Siéntate necesito hablar de algo contigo" Le señalo la silla frente a mi y me dispongo a confesarle la verdadera razón por la que pedí que se quedara. El toma asiento sin que su rostro delate cualquier pensamiento pero se que debe estar sorprendido.

"Taylor necesito viajar a Detroit lo mas pronto posible y volver mañana antes de que llegue Christian" No tengo tiempo de para preparar una ambiente cómodo entre nosotros. Su respuesta es suave pero cortante.

"No creo que el señor Grey apruebe algo como eso"

"Claro que no lo hará Taylor, por eso no puede enterarse" Taylor abre sus ojos delatando el desconcierto que le generan mis palabras.

"Lo lamento señora pero no puedo ayudarla, además no creo que sea buena idea por su avanzado estado"

"Por favor Taylor, necesito ir a Detroit para hablar con el padre biológico de Christian, esta en la cárcel y a aceptado verme"

"¡Pero Ana, eso es una locura, es un hombre que esta en una cárcel!" Por primera vez he logrado sacar a Taylor de su actitud impasible y centrada. Su reacción es demasiado ajena para mí y la forma en que lo percibo.

"Lo se pero no creo que sea un mal hombre" Le aseguro.

"¡No creo que lo enviaran allí por bueno!" Responde aun fuera de su control. Debe notar que me asusta su reacción y con una fuerte inhalación vuelve a su habitual postura. "¿Que hizo?" Pregunta.

"Asesino a un hombre" Contesto entre los labios esperando que no me entienda pero fallo al ver de nuevo la expresión de horror en su rostro.

"Lo ve señora, no es conveniente además no veo cual sea el objetivo"

"Taylor, Christian a comenzado a recordar parte de su infancia, una infancia feliz al lado de sus padres bilógicos, pero debo saber de primera mano que sucedió para que todos terminaran tan destrozados" Taylor debe conocer la verdad. Tal vez se le mueva el corazón y pueda ayudarme.

"Lo siento señora pero no puedo ayudarla" Se levanta de la silla decidido, pero antes de que cruce la puerta me juego la ultima carta.

"Si me ayudas te prometo que Christian no se enterará, además lograré convencer a tu ex esposa para que permita que Sophie se quede contigo todas las vacaciones de verano en los próximos cinco años" Se que no será difícil pero si muy costoso. Tendré que enviar a esa mujer de viaje por medio mundo para lograrlo pero no me importa, además Taylor se merece estar más tiempo con su pequeña hija antes de que entre en la adolescencia. Él se gira desde el umbral apretando sus labios. ¡Lo tengo!

"Tendré todo listo en dos horas, buscare un lugar para que pase la noche y volveremos temprano. Asegúrese de realizar la visita a las siete de la mañana por que regresaremos a las nueve" Se va dejándome con el corazón en la boca y la extraña sensación de la victoria. Tomó el teléfono y realizo la siguiente tarea importante del día.

"Buenas tardes Señora Grey"

"Hola Sawyer, ¿Ya se fue esa mujer?" Debo cerciorarme que la maldita de Elena se encuentra a miles de kilómetros de Christian.

"Lo siento señora pero aun estamos en el aeropuerto, ella se niega a tomar el avión para Australia que usted compro, dice que solo se ira de la cuidad" Su voz no oculta la rabia e impotencia que le genera la situación.

"Ponla al teléfono" Le ordeno.

"Pero..." Lo detengo antes que diga algo más. Voy a acabar con esto de una vez.

"¡Solo ponla al teléfono Sawyer!" Él no responde y pasan algunos segundos antes de que escuche su voz distante. "Tiene una llamada" y en milisegundos escucho la desagradable y esperanzada voz de Elena.

"¿Christian?" Pregunta anhelante. La maldita aun cree que puede hablar con mi esposo.

"¡Te subes a ese maldito avión ahora mismo!" Le Gruño

"No dejare que una mocosa como tú me diga lo que tengo que hacer. Pásame a Christian debo hablar con él y resolver este malentendido" su voz altanera trata de intimidarme pero solo logra que me enfurezca mas.

"Mira Elena si en 15 minutos Sawyer no me informa que ya tienes tu sucio trasero en el avión, llamare a la policía. ¡Te arrestaran por trafico en documentos privados al comprarle a el doctor Parker los expedientes de Christian y por ser un pederasta de mierda!"

"¿De que hablas?" Responde y puedo sentir el terror en sus palabras.

"Ya lo sabes, Parker confesó y esta dispuesto a ensuciarte por una rebaja de pena" Ahora soy yo la que la intimido.

"Maldita seas Anastasia, me iré pero te juro que algún día volveré para…." Cuelgo. Lo único que quería escuchar es que estará al otro lado del planeta. Me levanto y me dirijo al cuarto de Grace para pedirle que me acompañe en este importante viaje. Aunque se que no será fácil, la necesito a mi lado.

"Lograste tantas cosas buenas por Christian que no puedo dudar que estés en lo correcto" La aceptación inmediata de Grace a mi pedido me sorprende. Creí que seria lo más difícil de todo, pero ella me lo hizo realmente fácil. "Estaré lista en treinta minutos" Añade.

Volamos a Detroit con el angustiado Taylor. Me pidió que llamara a Christian justo antes de despegar para mantenerlo relajado durante las tres horas de vuelo. Mia y Katherine se encargarían de distraerlo si llegase a llamar durante nuestro vuelo. Llegamos a Detroit casi a las nueve de la noche y Taylor nos deja en un hotel mientras él se dirige a la prisión para arreglar la visita en la mañana. La noche es aun mas difícil que de costumbre. Los nervios y los constantes movimientos de Ted no me permiten dormir lo suficiente.

Son las siete de la mañana cuando un oficial me lleva aun cuarto con varias cabinas separadas por paneles entre si. En cada cabina hay una silla frente a un vidrio con un teléfono en un costado. Me siento temblando sin saber lo que me espera, sentada allí comienzo a arrepentirme de esta locura, pero cuando estoy a puno de levantarme una puerta se abre del otro lado del vidrio y un hombre en un uniforme naranja aparece. Lo reconozco inmediatamente por las fotografías de los diarios, pero su rostro esta consumido por los años, Sin embargo lo que mas me impacta es la enorme tristeza y soledad que tiene en la mirada, es un hombre sin vida y sin ganas de vivir. Se sienta en la silla frente a mí y toma el teléfono, yo hago lo mismo sin poder ocultar el temblor en mi mano.

"Buenos días Anastasia, que agradable sorpresa verla aquí" El sonido amortiguado de su voz en el teléfono no disfraza la suavidad de esta. Mi temor desaparece por que siento que es un hombre bueno.

NOTA DEL AUTOR

Primero que todo quiero agradecerles por seguir esta historia y por sus comentarios. Estos son realmente importantes para mí aunque no pueda responderles a todos.

Segundo quiero presentarles mis disculpas ya que el próximo capitulo se publicara el próximo domingo 29 de septiembre y no el miércoles 25. Esto se debe a que por cuestiones de trabajo estaré toda la semana en una brigada de salud en un sitio en el que no estoy muy segura de tener acceso a internet, sin embargo les recomiendo para el miércoles el comienzo de una nueva historia de una buena escritora Llamada Kristell Alvarez Solorzanos.

Serán trasportados en el tiempo para presenciar una bella historia de amor con EL LLAMADO.

El link es mishistorias en mi cabeza. Blogspot .mx/ todo seguido sin espacios

Un abrazo gigante y los espero el próximo domingo.

NO SOY DUEÑA DE LOS PERSONAJES PRINCIPALES, ESTOS PERTENECEN A E.L. JAMES. SIN EMBARGO ME PERTENECE LA HISTORIA Y ALGUNOS PERSONAJES