En ese momento, nada más importó. No podía creer que estábamos juntos finalmente, que todo fue un maldito mal entendido. Cuanta falta me hacían sus brazos, su olor, su voz. Cuanto lo había extrañado, al igual que yo, no dijo ni una sola palabra. Tal vez era porque las últimas veces que mantuvimos una charla, yo siempre interrumpía y terminábamos peleando otra vez. Me gustó mucho ese tiempo de silencio mientras nos abrazábamos, sentía que las cosas estarían bien.
Por fin esta pesadilla horrorosa terminó y estoy con él, con mi Jazz. Se separó de mí, pero yo automáticamente le tomé de las manos y las entrelacé con las mías, tuve demasiado tiempo sin él y sin tocarlo como para separarme del todo. Su mirada se encontró con la mía. Y no evité que se me escapara un suspiro al ver sus bellos ojos que nuevamente me miraban con ternura y esa sombra de tristeza había desaparecido.
-Alice, te fallé y te pido perdón por el daño que te causé, quiero que sepas que te necesito, que nada es lo mismo sin ti, que soy humano y que puedo cometer errores y comportarme como un estúpido. Yo… yo bebí escucharte y…- Dijo Jasper tanto ofuscado.
-Jazz.- Le susurré y levanté mi mano para sostener su mejilla.- Yo pensé mucho y también quiero pedirte perdón, por haber dudado de lo que sientes por mí. Sé que actué de una forma inmadura y toda esta situación me ha hecho pensar en muchas cosas. Y sí, es verdad que tengo que madurar…
-Alice, yo no quiero perderte, yo no lo soportaría y lo sabes. Tú me haces ser diferente, tú me haces ser mejor y te amo. Te amo porque eres tan cálida, porque eres dulce, porque una sonrisa tuya es todo lo que necesito para que mis días sean buenos, porque me enseñas a… tú me enseñas a ser feliz, Alice.- Tomó mi mano y la beso.
-Sabes que tampoco quiero perderte Jazz, tú me enseñas a crecer, me enseñas a ser real, tú sacas lo mejor de mí. Me avergüenzo tanto al recordar cómo me comportaba antes de conocerte. Lo cierto es que no era muy diferente a María, me esforzaba por mostrar una apariencia. Pero ahora me siento diferente y eso es lo que has hecho en mí.
Jasper me sonrió, levantó mi mentón.- Te amo, Alice
Yo me puse de puntitas para lograr entrelazar mis manos en su cuello.- Te amo, te amo para siempre, Jazz
Y sentí nuevamente sus labios de miel en los míos. Juntos en el beso más tierno, luego me abrazó por la cintura y me levantó en sus brazos, eso era lo que usualmente Jazz hacía cuando yo no llevaba puestos mis tacones. Ese beso dulce, se convirtió en uno lleno de añoranza, pude sentir cuánto había extrañado mis labios y sé que él pudo sentir, la inmensa necesidad de los míos, mientras buscaban sus labios casi con desesperación.
Nos separamos por un momento para poder tomar aire, ambos estábamos agitados, nos habíamos extrañado tanto. Nuestras frentes se unieron y permanecimos abrazados, tenía los ojos cerrados y sé que él también. Podía sentir su aliento rozando mis labios, nos movíamos despacio, parecía como si estuviésemos bailando, mientras el sol se iba escondiendo entre las azules olas del mar. Y el viento soplaba acompañándonos mientras anochecía.
Las palabras no eran necesarias, era como si él leyera mis pensamientos y yo leyera los suyos. Fue un momento tan dulce, tan íntimo, ese momento era nuestro. Recordé que una vez mi madre me dijo que el amor verdadero, sobrevive en medio de las circunstancias difíciles, sé que no será el único problema que se nos pueda venir, pero sé que esto es real. Jasper me besó en los labios y luego en la mejilla. Me bajó y lo miré mientras colocaba un mantel blanco sobre la arena, estaba oscureciendo, pero él había pensado en todo, abrió la cesta y sacó unas velas con luz LED lo cual me pareció de lo más dulce y reí. Él giró su cabeza par mirarme con una gran sonrisa.
-Es que las velas tradicionales, se apagarían muy fácil.- Dijo riendo. Caminé hacia él, ¡estaba arreglando un picnic! Me senté junto a él. Comimos mousse de chocolate y fresa.
-¿Te gustó?- Preguntó mi novio
-Magnífico, sabes que me encanta el chocolate. ¿Sabes? Tienes chocolate en la comisura.- Le mentí.- Yo te lo quito.
Me acerqué más y le besé, Jazz rió.
-Nos encanta hacer eso.- Dijo dándome un beso rápido. Y recordé el incidente del pastel de chocolate y reí.
-Pues sí y es que me gustas más que el chocolate.- Dije con rostro coqueto y él suspiró.
-Alice, ¡sabes que cada día me enamoro más de ti!- mi novio me abrazó más fuerte
Me recosté de lado apoyando mi cabeza sobre mi mano derecha, sin dejar de mirarle gustosa. Terminó de colocarlo todo y tomó la misma posición al inverso.
-¿Sabes? Cada vez que te miro, siento las mismas mariposas que la primera vez que te vi cruzar por la puerta de mi casa. Me sonrojé y el rió entre dientes. Nos quedamos en silencio nuevamente. Aparté los platos para abrazarle y reposar mi cabeza sobre su pecho. Le abracé fuerte y él hizo lo mismo conmigo.
No quería interrumpir este momento, pero moría de curiosidad por saber qué fue lo que le incentivó a Jasper para ayudar a ese pedazo de bruja. ¡Que no puedes dejar las cosas así Alice! Lamentablemente, no y espero no estropear el momento.
-¿Jazz?- Le dije recorriendo su abdomen y su pecho con mis dedos como si fuese una arañita.
-¿Alice? Él hizo lo mismo en mi espalda
-¿Por qué tenías tanta urgencia por ayudar a esa…a María?- Le levanté mi cabeza y subí hasta ubicar mi rostro frente al suyo. Sonrió con tristeza
-No quisiera que te espantes
-Pero ¿Por qué lo haría?
-Pues, es algo muy complicado, Alice… Tampoco quisiera que sientas lástima…
-Sabes bien que no es así, Jazz.- Sé que mi novio ha pasado por circunstancias difíciles, pero no siento lástima, sino siento el deseo de que olvide todo ese pasado y sea feliz. Jasper me miró mientras yo tomé su mano, él sabía que podía confiar en mí.
-Yo tuve varios amigos que terminaron muy mal por consumir.- Me quedé pensando por un momento tratando de analizar la situación. Si tenía amigos que consumían, lo más seguro es que él, lo habría hecho también.
-Tú, ¿consumiste alguna vez?-Pregunté como quien no quiere la cosa. Jasper se quedó pensativo
-Solo una, por curiosidad, pero entendí que eso no me llevaría a ningún lado. Vi que no solo les afectaba a mis amigos, sino que también sus familias sufrían mucho.
-Peter fue quien…
-No, amor, él se encargó de que yo no fuese más lejos con ese asunto
-Ahora lo entiendo… y me siento peor.- Hice un puchero
-No, Alice, ya pasó y solo olvidemos esta situación. Mira, yo fui un tanto…
-¿Ingenuo?
-La verdad… tonto.- Ambos reímos
-No, Jazz tu fuiste bueno e hiciste algo que todos los bobos y huecos de la prepa nunca hacen, y es ayudar e interesarse por otros. Y me incluyo en ese grupo de bobos y huecos. No puedo creer que nunca hice nada por ayudarle.
-Alice.- Acarició mi espalda.- Ya no tiene caso sentirse así. Y si me permites, quisiera cambiar de tema.- Dijo sonriendo. Subí más hasta topar la punta de su nariz con la mía.
-Sí que sí
-¿Me cantarías esa canción?-Preguntó mi novio dedicándome una media sonrisa muy sexy. Enrojecí al recordar la serenata que le dediqué anoche. Me aclaré la garganta y canté para él mientras acariciaba su cabello y su rostro.
Jasper sonrió encantado y me besó. No me parece justo que yo tenga que cantarte a capella. Enséñame a tocar la guitarra ¡¿Me enseñas, me enseñas?! Di que sí.- Le rogué pestañeando varias veces.
-Tendré que pensarlo.- Dijo mi novio haciendo una mueca divertida.
Le besé en la mejilla- ¿Por favor?
-Mmm no lo sé
Le di un beso rápido en los labios.- ¿Por favor?
-Mmm no me convences
-Que chico tan difícil.- Ambos reímos.- Subí más y tomé su rostro con mis manos, todavía estaba sobre su pecho y le di el beso que él esperaba y mi corazón comenzó a latir a mil por hora cuando él comenzó a deslizar sus manos de arriba abajo y una de sus manos entró bajo mi playera tocando mi piel. Yo no me quedé atrás y bajé de su boca a su cuello. Dejé de besarle para mirarle y probar si él quería llegar más lejos.
-Jazz… tú…
- ¿Yo?
¡Sí que era un chico difícil! Tenía que complicarme el asunto. Sentí que me sonrojé.
-¡Jasper! ¡Deja de hacerte el inocente!- Me quejé
-Pero si yo soy inocente.- Dijo mi novio carcajeándose. Puse los ojos en blanco, esa frasecita tonta es de mi hermano.
-Todo es mi culpa, te he descuidado por un momento y Emmett te mal influencia
Jasper rió y rodó ubicándome bajo su pecho y ¡Oh Santo Cielo!, eso me emocionó más.
-Quedamos en que sería tu decisión. Sabes que sí quiero, me encantas.- Besó mi cuello.- Así que no quiero que me preguntes, solo… se tú quien me sorprenda.- Dijo besando la punta de mi nariz
-¿Donde quiera y cuando quiera?- Dije sonriendo
-Donde quieras y cuando quieras.- Afirmo y me guiñó un ojo y yo suspiré
Luego de ese maravilloso picnic en la playa, fuimos en su motocicleta hasta el muelle. Subimos a la rueda de la fortuna dos veces. Había ido algunas veces, pero el paisaje era mágico, veía las cosas de forma diferente, o tal vez, es por la compañía que tenía a mi lado, que hacía que todo mejor. Ese momento decidí que no quiero volver a estar sin él.
-Eres tan dulce Jazz, es increíble… todos tus detalles son hermosos
-Te lo mereces todo.- Dijo tomando mi mano izquierda para besarla, mientras la rueda nos elevaba y podíamos ver todas las luces coloridas del muelle que parecían acuarelas al reflejarse en el mar.
-Nunca más quiero pelearme contigo
Él me miró y me sonrió con ternura.- No siempre estaremos de acuerdo en cosas, Alice. Pero, creo que con esto, hemos aprendido mucho y tengo la seguridad de que ahora nos conocemos mejor y lo nuestro se ha vuelto más fuerte. Le devolví la sonrisa y le abracé más fuerte.
Bajamos y luego caminamos hasta la motocicleta, Jazz me colocó el casco y fuimos de regreso a casa. Llegamos y Em no estaba, era la noche del viernes y él nunca tiene tiempo que perder, es imparable. Pero que bueno que sea así. Así tengo la casa para mi novio y para mí. Lo cierto es que me dio nervios al examinar la situación de estar a solas con Jasper ¡¿Alice cuál es tu maldito problema?! ¡Eres una indecisa! Creo que es una oportunidad perfecta para…
-Alice, voy a darme un baño, es que tengo arena por todos lados.- Dijo Jazz interrumpiendo mis pensamientos.
-Sí, creo que yo haré lo mismo, te espero en mi habitación para…eh… escuchar música en el balcón
-Ok, voy enseguida.- Dijo sonriendo
Subimos y él entró a su habitación, yo tomé aire y después de que él cerró la puerta, entré a la habitación de Emmett. Comencé a rebuscar por todo ese desorden, no me gusta entrar a la habitación de mi hermano, es una experiencia terrible. Encontré la mitad de un sándwich, al parecer era el que comía el día en el que llegué tarde a casa. ¡Ugh! No puedo creer lo descuidado que es, pobre Gloria, ahora entiendo por qué prefiere limpiar la piscina, que ésta habitación.
Fui hasta las gavetas de ropa de mi hermano. ¡No puedo creer que esté haciendo esto! Debo amar demasiado a Jasper. Abrí la gaveta de su… su, ropa interior. Cerré con fuerza mis ojos y metí mi mano hasta el fondo, sin tratar de revolver mucho las prendas. Y finalmente encontré lo que buscaba. Saqué despacio a Ted, el pequeño amigo de la infancia de mi hermano, su primer osito de felpa.
Según Emmett, es un recuerdo vergonzoso de su infancia, que todavía quiere mantener, así que lo guarda en esa gaveta, pero en realidad, Ted no solo está relleno de felpa, sino de preservativos.
Tomé uno y me lo guardé, seguido de eso dejé a Ted tal y como estaba, de repente estaba tan nerviosa, que las manos me temblaban y por salir pronto de la habitación de mi hermano, azoté la puerta. ¡Alice, ahora o nunca! ¡Alice, ahora o nunca! Me iba repitiendo mentalmente mientras corría hacia mi habitación. Fui directo a tomar una ducha para quitarme toda la arena, salí y busqué qué usar. Me hubiese gustado tener una charla con Rose sobre el tema antes de aventarme sin saber qué hacer.
¡Alice, solo tranquilízate! Es tú novio, lo amas entonces ¿Por qué no? Además qué van a hacer todo el tiempo que les queda sin interrupciones ¿Ver una película en la televisión? La voz de mi amiga bufó en mi mente. Tomé aire y me puse un lindo conjunto de lencería color malva de Victoria's Secret. Verme así de sexy en el espejo me dio mucha confianza, así que sobre mi lindo conjunto de lencería me puse mi bata para salir de la cama, lo cierto es que no era una bata sexy, era esponjosa y de color amarillo. Modulé la luz de mi habitación a tenue, abrí la puerta del balcón, y me quedé sentada en una esquina de mi cama, esperándole.
-Bien, no quieres…-Mi novio se detuvo mirándome, y rió. Esa no era exactamente la reacción que esperaba de su parte.- ¿Es eso un turbante?-Dijo apuntando sobre mi cabeza.
-Ah.- Me llevé las manos a la cabeza y me percaté de que tenía la toalla envuelta en mi cabello. ¡Maldita costumbre! Comencé a reír.- Es que siempre la envuelvo, sé que tengo el cabello corto, pero es un hábito tonto que… - Mi novio se acercó con una sonrisa y se arrodilló en el suelo, apoyando sus brazos en mi regazo observándome y escuchando con ternura y con atención a todas estupideces que decía debido a los nervios.
Me sonrió, sabía exactamente lo que quería. Después de todo, se lo había insinuado en la playa. Tomé su rostro con mis manos, y uní mi frente con la suya. Eran las 10 de la noche y de seguro, Emmett tardaría en venir.
-Dijiste donde quiera y cuando quiera.- Le susurré, él me besó en los labios, sentí su mano en mi pantorrilla, iba subiendo lentamente hacia mi muslo y se detuvo ahí.
-Eres hermosa.- Me susurró al oído, mientras se levantaba para tomarme en sus brazos y acomodarme más al centro de la cama. No tenía idea de qué hacer, él se situó sobre mí apoyando su peso sobre sus antebrazos. Me beso, deslicé mi mano por su abdomen intentando quitarle la playera, pero él hizo el trabajo. Se la quitó dejándome ver su increíble abdomen quise zafarme la bata pero él me tomó las manos.
-No tiene por qué ser tan rápido.- Me susurró al oído, bajó para besar mi cuello.- Quiero que te relajes.- Sentí que soltó el lazo de la bata y sentí recorrer su mano sobre mi abdomen y luego subió a acariciar uno de mis pechos, eso no lo esperaba y proferí un gemido, bajó de mi cuello a mi pecho, besando la piel que mi sujetador dejaba descubierta, despertando en mi la necesidad de tener su piel rozando con la mía.
-Me detendré si no quieres…
-Te necesito, amor.- Le interrumpí, tratando de que mi respiración sonara acompasada
-Y yo a ti, no sabes cuanto te deseo, Alice
Pues tal vez tenía una idea de cuánto, lo supe al ubicar una de mis piernas entre las suyas. Era tiempo de agilizar las cosas, así que busqué el botón de sus pantalones y…
-Que fue eso.- Dijo Jasper levantando la cabeza al ver por el balcón la luz de un coche.
Yo estaba tendida en la cama casi sin respirar, incluso no podía abrir mis ojos, estaba tan extasiada y embriagada de sus besos que no podía moverme. Pero mi novio, se levantó y espió.
-¡Emmett!- Exclamó casi nervioso.
-¡Ay, no!- Grité, me levanté y juré que mi hermano me las pagaría un día de estos. ¡Cómo es posible que haya arruinado el momento más feliz de mi existencia! Jasper buscaba desesperado dónde había arrojado su playera.
-Jazz, Jazz, Jazz ya cálmate
-No debería vernos así además…- Jasper miró sus pantalones, luego vi a qué se refería, desvié mi mirada y reí.
-¡Alice! fue… tu culpa.- Dijo riendo
-Tranquilo, veré cómo lo saco de la casa. Tal vez solo vino a recoger algo que olvidó. Regresaré por ti, y por él.- Dije mirando nuevamente a la reacción que le provoqué. Me amarré con un lazo la bata y corrí bajando las escaleras. Emmett se veía más que furioso, caminó por el pasillo y yo le intercepté.
-Em, hermanito ¿que sucedió? ¿Por qué tan temprano por aquí?
-Qué, es mi casa ¿no? ¿Y desde cuando te importa a qué hora llego?
-Pero entonces, dime ¿por qué ese mal humor?
-¡Bah! Solo iré a hablar con Jasper si me lo permites
-¡No! Es… está en el baño, creo que le sentó mal lo que comimos en nuestro picnic romántico.- Sonreí.
-Ah, es cierto.- De pronto mi hermano sonrió.- ¿Que tal la pasaron?
-Pues bien, eh, ven y te lo cuento… ¿tienes hambre? puedo prepararte algo
-Que amable, pero quisiera hablar con mi primo y criticar el comportamiento femenino
-Pero primero come algo.- Tomé del brazo a Emmett y lo llevé hasta la cocina. Era un hecho. Esta molestia no se iría.
-Y ¿me vas a contar qué pasó?
-Prefiero contárselo a Jasper. Es obvio que tú le darás la razón a ella
-Si se trata de Heidi, no creo que se la dé. Ella es muy molesta
Abrí el refrigerador y tomé cosas para prepárale un sándwich a mi irritante hermano. Jasper bajó con cara de pocos amigos, parecía más molesto que yo.
-Qué hay Em.- Pronunció cada palabra enfatizándola y tensando la mandíbula.
-Pues tengo un gran problema.- Emmett se giró para mirar a Jasper.- ¡Vaya! Sí que te ves mal. Debe ser una gran molestia
-Sí, es enorme.- Dijo Jasper dirigiéndose a Emmett
Dejé escapar una risita nerviosa.- Jazz ¿te sientes mejor de tu malestar estomacal?
Mi novio asintió sin desviar su mirada asesina del rostro de mi hermano.
Emmett nos relató la historia de por qué Heidi se enfureció con él. Lo cierto es que nunca antes había escuchado algo tan ridículo como eso. Mi hermano hizo un comentario sobre un lunar que tiene Heidi en uno de sus muslos.
-Solo le dije que se lo puede operar.- Dijo Emmett con rostro inocente.- Es que es realmente asqueroso parece una cucaracha y Alice, tu sabes que esos animalitos me matan del susto.
Puse los ojos en blanco y le preparé el cuarto sándwich de la noche. Miré a Jasper, cuya furia parecía disminuir y se convertía en sueño. Tenía apoyado el brazo en el mesón y el rostro sobre la mano escuchando a Emmett parlotear.
-Tengo que ir a dormir.- Le interrumpió Jasper levantándose de su asiento y dándome un beso.- ¿Tendrá Carlisle un sedante?-Susurró Jazz en mi oído
-Si lo tuviese, créeme que se lo hubiese puesto en algún sándwich.- Le contesté
-Pero ¿Dónde vas? es que aún no termino…-Jasper salió de la cocina arrastrando los pies del cansancio y Emmett fue siguiéndole sin parar de hablar.- Entonces yo le dije… ¡Da asco! Y ella…
¡Gracias Em! Y así me quedé sola en la cocina, la noche que pudo ser la más feliz de mi vida.
Hi chicas!!!
Perdón por tardarme tanto… cumpleaños, día de la madre… en fin muchas cosas xD
Pero bueno, aquí estoy y… espero que les haya gustado el capi… jajajajaja tal vez las dejé un poquitín activadas (si saben a lo que me refiero) xD
Jajajajaja tranquilas que sucederá en su momento =)
Debo disculparme por adelantado… es que comenzaré clases de francés por las tardes =(
Juro actualizar tan pronto como me sea posible. Gracias por sus reviews!!!
