Gitana
por:Lizzig
Capítulo 24
Mi corazón se aceleró aún más al ver que Terry no me respondía, había esquivado mi mirada y el silencio se sentía aplastante.
-¿pasa algo malo con ella?
-no sucede nada malo con ella, pero tampoco la he frecuentado.
-¿Por qué?, creí que se veían a diario.
-Susana no ha ido al teatro y…. tampoco quiso recibirme en su casa, estaba indispuesta.
-¿está enferma?
-su madre me dijo que no quería verme. No está enferma, simplemente no quiso recibirme y me pidió que no regresara hasta que Susana lo pidiera. Así que no he vuelto.
-me gustaría visitarla.
-sería mejor que no lo hicieras.
- ¿Por qué no?
-por qué es lo mejor para todos… - respondió sin mirarme - …. Susana ya ha salido de nuestras vidas.
-¿Qué quieres decir con eso? – respondí escandalizada, casi en un grito.
-lo sabes bien, tu misma te encargaste que así sucediera – me respondió, mirándome fijamente a los ojos. – ¿o me equivoco? ¿No fuiste tú la que le pidió a Jayah que sacara a Susana de mi vida, por consiguiente de la tuya?
Me quede inmóvil sin palabras, sentí como si hubiera sufrido un fuerte golpe en el estómago. Apenas podía respirar.
-¿por qué te conto eso Jayah?
-Jayah me conto absolutamente todo lo que ha pasado. Se lo de los Legan y lo de la señora Elroy….
-ya veo que eres su confidente, por lo que me imagino que también te conto de los brebajes que le dio a Albert y las apariciones que le hizo a media noche. Sin mencionar el horrible hechizo que puso sobre mí y Dorothy, hace un par de noches.
-se lo de los Legan, tu misma le ayudaste y lo que sucedió con la señora Elroy, es algo que ella misma busco con su arrogancia.- me dijo Terry con voz tranquila y sin mucha complicación. – pero no existen tales brebajes a Albert, ni apariciones nocturnas y menos aún hechizos en contra tuya.
-¿Qué te hace estar tan seguro?
-Jayah me conto como sucedieron las cosas.
-si estoy segura que ella te conto todo lo que quería que escucharas. Te lleno la cabeza de mentiras, tal como lo hizo conmigo y el mismo Albert.
-te equivocas Candy, Jayah no tiene ningún motivo para entrar en tu vida, para destruirla, por el contrario se ha dedicado a cuidar tus intereses.
-no puedo creer lo que dices, veo que te ha influenciado de forma preocupante.
-no me ha influenciado, me ha mostrado lo que pasa a mi alrededor.
-¿y qué es lo que pasa?
-pasa que estaba obsesionado contigo y no quería dejarte ir, pero Jayah me mostro lo equivocado que estaba. Actué igual de egoísta que Susana pensando en mí únicamente, no me detuve a ver que tú ya eras feliz con la persona adecuada.
Mire a Terry asombrada y creo que temerosa. No tenía idea que es lo que Jayah había hecho con él, pero no era el mismo de siempre.
-¿en dónde está?
-en un lugar donde nadie la molestara – me dijo, con mirada retadora
-¿eso quiere decir que tú la estas protegiendo?
-es exactamente lo que quiere decir, así que le puedes decir a quien hayas traído contigo de Chicago, que no encontrara a Jayah.
-¿Cómo sabes que alguien viene conmigo?
-Jayah me lo dijo, ella me explico quién es la persona que la busca y por qué.
-¿ha si? Por lo que veo has creído todas sus mentiras.
-no creo que sean mentiras. Jayah ha actuado claramente. No ha hecho nada que dañe a nadie, no ha matado a nadie.
-eso no es lo que dice su hermana.
-por su puesto que no, jamás te va a decir que mato al prometido de Jayah y a toda su familia.
-¿eso es lo que dijo? Porque yo escuche algo muy diferente.
-Candy abre los ojos, nada de lo que esa hermana de Jayah hace tiene sentido, por el contrario….. Creo que es peligrosa y tu deberías alejarte de ella, ¿Dónde está ahora?
-No te preocupes por ella, está en un lugar seguro, donde no hará daño a nadie.
-estas del lado equivocado.
-te equivocas, yo estoy del lado correcto y ese es mi lado y los míos.
Estaba enojada, desesperada, así que me puse de pie y deje a Terry en la cafetería, tenía que buscar a Susana.
Camine de prisa por la calle, no quería encuentros inesperados. Subí a un carruaje apenas lo encontré. Me sentí un poco más tranquila y menos vigilada.
Estaba mareada por la confusión, el miedo, no había visto aun a Albert y al parecer Terry tampoco, en esos momentos desconfiaba de todos. Incluso Terry parecía estar en mi contra, defendiendo y protegiendo a Jayah. Parecía que no importaba que Susana hubiera sido afectada con sus hechizos.
El cochero distrajo mis pensamientos, anunciándome la llegada a las oficinas de la compañía Strafford. Seguramente ellos me podrían dar la dirección de Susana, le pedí al chofer que me esperara. Tras gastar el poco candor que me quedaba, conseguí que una de las asistentes me diera la dirección de la casa Marlowe.
Sin dudarlo ni perder tiempo, subí al carruaje y salí de ahí en busca de la mujer que una vez me quito lo que más amaba en la vida. Nunca pensé en revancha o en devolver lo recibido, me arrepentía de haberme dejado llevar por un sentimiento de arrebato, quería que Terry fuera feliz, pero ahora era que entendía que eso no dependía de mí, de la misma forma que no dependió de mí las circunstancias que nos separaron.
No tan lejos del centro de la ciudad, el conductor se detuvo frente a una casa que parecía vieja y mal cuidada, me anuncio que habíamos llegado a la dirección que le había pedido, baje del carruaje y pague el servicio, para mirar de frente la casa que albergaba a las Marlowe, me preguntaba preocupada que es lo que estaría pasando dentro de esa casa, ¿Por cuales circunstancias estaría pasando Susana? y hasta donde podría yo entrometerme o inclusive si algún día tendría la oportunidad de saberlo.
Toque a la puerta insistente al ver que nadie acudía a atender, espere en la entrada de pie sin saber qué hacer. No quería irme de ahí, sin asegurarme que todo estuviera bien.
Tras algunos minutos de espera, decidí llamara la puerta una vez más, no fue mucho después de eso que la madre de Susana apareció en la puerta.
-¿que es lo que desea?– me dijo malhumorada.
-lamento molestarla, busco a Susana – vi los ojos de esa mujer, tratando de reconocerme
-¿quién eres? ¿Que tiene usted que tratar con mi hija?
-yo... fui amiga de Terry y conocí a Susana cuando estuvo en el hospital... tras su accidente.
-si está relacionada con Terrece no tiene nada que hacer aquí, mi hija no quiere volver a verlos.
-no entiendo por qué, ella estaba tan ilusionada y... ¿podría verla?, me gustaría hablar con ella.
-no... Susana no está disponible.
-por favor dígame que sucede con ella, quiero saber qué es lo que está sucediendo con su hija.
-por qué habría de importarte.
-porque ella fue parte de la vida de Terry y eso la hace importante para mí, solo quiero que ellos sean felices juntos o separados.
-Susana no se ha sentido bien, ha tenido algunos cambios de humor y no quiere ver a nadie.
-yo soy enfermera, quizá podría ayudarle en algo.
Vi en los ojos de la señora Marlowe, como luchaba contra ella misma para hablar, sabía que era una mujer sola que necesitaba apoyo y que eso la haría hablar.
-Susana comenzó a tener…. alucinaciones, veía cosas que no estaban y se comenzó a refugiar en su habitación, sin hablar con nadie…..
-¿será posible que la vea? – insistí.
-creo que lo mejor es que no, el día que Terruce vino a verla tuvo una crisis de histeria que duro poco más de dos horas, el medico tuvo que aplicarle un tranquilizante y no quiero que tenga una recaída.
-me gustaría poder ayudarle en algo, si dice que Susana ha sufrido alucinaciones, quizá podría contactar a un médico psiquiatra que le ayude a despejar ese problema.
-gracias lo tendré en mente por ahora su médico se está haciendo cargo de ella. Parece ir evolucionando.
Las lágrimas de la madre de Susana comenzaban a asomarse, me sentí aún más miserable, todo eso era mi culpa.
Dentro de la casa se escucharon los gritos de Susana, igual que había pasado en la mansión Legan , con Elisa. Al parecer no podían estar cerca de mí y en este caso tampoco de Terry.
-es Susana…..- dijo su madre, antes de echarse a correr y cerrar la puerta con fuerza, tras ella.
Me sentí culpable, desbastada. Había ocasionado el infierno de los Legan y ahora también el de Susana. Salí de la propiedad aprisa, ahora sabía que yo era la causante de esos gritos.
Camine sin rumbo y a toda prisa. Quería encontrar a Jayah, tenía que reclamarle todo lo que había causado en la vida de los Andley, en la de las Marlowe, los Legan. Me había traicionado y estaba dolida. Yo había puesto mi confianza en ella.
Regrese a la mansión Andley, encontrándome con Tina que estaba al borde de un ataque de nervios. Pensé que Jayah había vuelto, pero su nerviosismo consistía en no saber que decirle al señor Andley de mi paradero.
-señorita Andley. Estaba tan preocupada por usted, el señor Andley ha pedido que la lleven a las oficinas.
-¿a las oficinas?
-sí, mando al chofer por usted hace un rato ya no sabía qué hacer….
-¿en dónde está el chofer?
-salió a buscarla en los alrededores….
-bien avisame cuando regrese iré a cambiarme de ropa.
-¿quiere que le sirva algo de comer?
-no me caería mal Tina.
-en seguida señorita, le subiré un sándwich y algo de beber.
Subí a mi habitación y me tumbe en la cama por un momento. Estaba sumamente cansada y preocupada. ¿Para qué me querría Albert en la oficina? Quizá porque había prometido inmiscuirme en sus asuntos.
Me puse nuevamente de pie y cambie mi atuendo, estaba preocupada y también quería ver a Albert, la última vez que nos habíamos visto no había sido un momento amable.
Hice un esfuerzo por verme mejor de lo que en realidad me sentía. Tina entro para anunciarme que el chofer había regresado y me esperaba, me dejo una charola con una limonada y un sándwich, que comí apenas parcialmente.
En esos momentos, surgió mi prisa por encontrarme con Albert, mi cuerpo reclamaba su contacto y mis ojos anhelaron, como nunca, reflejarse en esos ojos azules, que me ofrecían el cielo.
Salí a toda prisa de mi habitación y llegue hasta la cocina donde encontré al chofer aun con el sofoco de buscarme con desespero.
-podemos irnos ya - le dije con una sonrisa amigable.
Residencia Marlowe
-¿quieres agua? Te puedo traer un jugo.
La señora Marlowe había retenido las lágrimas todo lo que había podido, pero después de que su hija al final había cesado su episodio de histeria, no pudo mas que sentir el corazón partirse en dos, al verla en la cama, con la mirada perdida y totalmente abatida a su única hija.
-anda cariño contestame, ¿quieres algo? – las lágrimas de la señora Marlowe comenzaron a caer sin mesura. Acariciaba la mano de su hija que se veía enrojecida por las laceraciones que ella misma se había provocado.
Había sido testigo de los ataques de su hija, luchando contra algo que sus ojos no habían logrado ver, sin embargo los gritos y desesperación de su hija le indicaban algo muy diferente.
En la cama, Susana descansaba tras lo que había sido un ataque del infierno. De la nada había visto aparecer la misma figura maligna que la acechaba y la torturaba, día tras día. En ocasiones como la que acababa de ocurrir salía de entre las sombras y la atacaba con un cuchillo, sus negras intenciones eran mutilarla. Lo más perturbador era ver aparecer a Terry detrás de esa figura para mirar y sonreír retorcidamente. Sorprendentemente en el ataque de esa mañana había visto a Candy junto a Terry. Tomados de la mano reían burlones al verla sortear con desespero los ataques de esa bruja maligna.
Su mayor descanso era verla retraerse hasta el closet o en alguna sombra donde no era tan visible, pero que con seguridad estaba ahí mirándola. Habían sido pocos los ataques después de que apareciera por primera vez. Pero lo suficientemente aterradores para mantenerse casi inmóvil en su cama, con el rostro pálido y la mirada perdida en un rincón oscuro de la recamara.
Su madre pasaba la mayor parte del tiempo con ella, tratando de calmarla o alimentarla. Le hablaba constantemente sin conseguir una sola respuesta de esa chica no parecía se la misma, no podía creer que después de todo lo que le había pasado en el paso de los años, ahora enfrentara una enfermedad mental.
Se sentía mortalmente lastimada, cuando veía a su hija hacerse daño, como esa mañana con la visita de esa chica. Ni siquiera la había visto, era más como si sintiera su presencia.
Y de la misma forma en la que se había calmado, la vio volverse a alterar, de repente.
-que sucede Susi! – casi grito la mujer, mientras se abalanzaba sobre su hija para contener su movimientos bruscos que la lastimaban.
Susana comenzó a revolverse en la cama, mientras veía la espantosa figura acercarse a ella con el filoso cuchillo amenazadoramente. No pudo evitar un grito al reconocer a Terry detrás con un hacha. Su sonrisa logro que Susana se atragantara con su propia saliva.
El timbre de la puerta se comenzó a escuchar de forma intermitente, mientras Susana se revolvía con más violencia, usando su única pierna para contraerse y agazaparse en la cama.
Su madre trataba de abrazarla, pero Susana manoteaba y en un momento en el que logro rodearla con sus brazos, sintió una fuerte mordida en la base del cuello, que hizo que aventara a Susana.
-¿Qué te sucede?! – grito desesperada la mujer, mientras el timbre de la puerta seguía sonando, enloqueciendo aún más el ambiente. – Susana reacciona….
La madre de Susana, suspiro y se decidió acudir a la puerta, para pedir ayuda a quien fuera que estuviera tocando. Bajo las escaleras en una estrepitosa carrera, dejando atrás a su hija y sus violentos gritos.
Sofocada y con el corazón en la garganta abrió la puerta, para encontrarse con el rostro de Terry. Sintió odiarlo, sabía que él era el causante de la locura de su hija, pero también sintió alivio de poder pedir ayuda.
-Terruce!
-¿Qué sucede, que son esos gritos?
-Susana…. Tiene una crisis.
Sin pedir permiso, Terry subió las escaleras hasta llegar a la habitación de Susana. La vio en el suelo convulsionándose en movimientos casi animales. No dudo y se acercó a ella para tratar de controlarla.
En su mente llena de neblina, Susana vio a la figura maligna llegar hasta ella y atacarla con el enorme cuchillo, lo vio hundirse en su única pierna. No sentía ningún dolor, pero veía la sangre brotar en ríos.
Con Pánico vio a Terry acercarse a ella, grito hasta desgarrarse la garganta. Estaba destrozada al ver su única pierna separada de su cuerpo y una alberca de sangre rodearla. Pero perdió el control y la razón, cuando vio a Terry acercarse a ella para tocarla. No pudo más y se dejó ir en un abismo negro que la envolvía a su paso.
Terry vio los ojos de terror de la rubia al verlo. Sintió el vacío que se abría en su estómago y las náuseas que le provocaba toda la escena. Aun así no dudo en ir hasta Susana y tomarla entre sus brazos para subirla a la cama.
-se ha desmayado – escucho decir a la madre de Susana, se veía preocupada y desvalida, ya no era la mujer altanera que le imponía quedarse junto a su hija. – llamare al doctor.
Terry no respondió, tan solo se quedó sentado junto a la rubia, mirándola detenidamente. Estaba pálida, sus labios lucían completamente blancos, su belleza se había marchitado de pronto, dejando surcos oscuros bajo sus ojos.
Se sintió consternado de ver así a esa mujer que se había enamorado de él. Trágicamente él nunca pudo devolver el sentimiento, lo único que había sentido por ella había sido agradecimiento. Sin embrago ella lo había presionado, abusando de sus sentimientos nobles para atarlo a ella.
-lo siento Susi… - susurro cerca de su oído.
No había querido hacerle daño pero las cosas habían tomado un rumbo extraño. Sin imaginarlo, su vida se había rodeado de magia gitana y por eso es que estaba ahí en esos momentos.
Tenía que llevar a cabo los pasos que Jayah le había dictado, sería un suceso fuerte tanto para él, como para Susana. Pero tenía que hacerlo, confiaba en Jayah y cumpliría a detalle lo que ella le había instruido.
Gracias por continuar conmigo hasta este capítulo 23
Bueno llegue, esta semana llegue. Voy súper lenta con el siguiente. Creo que llevo una página y no veo cómo avanzar. La verdad es que las ideas vienen y van, pero lo que no logro encontrar es el tiempo, me tendré que dar un tiempo en casa. Lo importante es que Candy ya enfrento a Terry y el ya tomo postura. Susana... sé que en los capítulos que perdí tenía algo más oscuro, pero tampoco quise descargar en ella mi frustración, pobre Susanita ya bastante es que perdió la pierna y pues no creo que salga bien librada de esta.
Las hermanitas mostraran sus identidades en el centro de las vidas de Albert y Candy, ya veremos que piensan de ellas y ya estamos bien cerca del final yo calculo 2 capítulos más. Lamento mucho no poder dárselos seguiditos.
Mis queridas amigas ustedes son lo más importante que ha resultado de esta historia, que confesare a representado un reto, como que se me complico muchísimo, como nunca antes, mugres gitanas hechiceras ( las de mi historia, no generalizo) Gracias por su apoyo, su cariño, sus mensajes y permanencia.
Skarllet northman. Yo creo que Albert está trabajando por su lado y se nos anda escondiendo y bueno ya tienes una mejor idea de lo que está pasando Susana... ahora tendremos que descubrir el misterio en el que se ha cubierto Jayah.
Iris Adriana. A mi también me da mucho gusto saludarte y verte presente, si la bomba está explotando en New York ;)
Elluz. en estos momentos no soy de fiar =D mira que Terry nos traiciona y Albert anda raro, como que entrando a la oscuridad que Jayah y Terry crearon... y Candy en los campos de Jovanka... peligroso...un abrazote de regreso para ti con cariño = )
betgirl. Gracias amiga, aquí ando entregándoles mas enredos y desapareciéndoles al güerito, será que Jayah lo intercepto y lo tiene en su poder? Y por supuesto con Terry de aliado... que buena idea, me lanzo a seguir escribiendo el siguiente capítulo. Un abrazo amiga.
leihej. Eres una hermosaaa... si ando entre apachurrada, presionada, frustrada, depre, enojada y violenta. Imaginate esa combinación ""peligroso"". Si soy una descarada pero es la única manera de adelantarle a mi escritura, además soy bien chambeadora, así que hasta me quedan debiendo, mejor ni que digan nada. Volviendo a lo nuestro, Anthony fue un resbalón mío, no me lo reganes. Albert yo creo que anda flaqueando, por no decir que aflojando...y vieras que mi berenjenal está a punto de florecer así que prepara la cuerda para que estrangules bien. Gracias por tus ánimos me llenaron de fuerza... un beso =)
Josie. Tu confusión es la de todos.. como es que Albert despertó casi de madrugada y salió a ver a Terry y Candy que llego después no se encontró con él y Terry declaro no saber nada... pero …. quizá tengas razón y Albert y Jayah …... Sé que la vida es un drama, creeme que lo sé, pero a mí me desequilibra cuando ese drama se vuelve en algo que puede cambiar el curso de mi vida o me aleja de gente importante o alguien deja este plano terrenal o todo al mismo tiempo, sin embargo hay que seguir, pero a veces las velocidades se atoran. Yo te agradezco tus sinceros deseos y los mismo pido para ti, buenaventura. Saludos.
Glenda. Ni te disculpes nena linda, yo apenas el pasado miércoles tuve un día de esos que dije "por qué carambas, salí de la cama" todo salió MAL, pero bueno llegamos y es lo que cuenta. Tú crees que la gitana le movió las hormonas a Albert? Que escandalo? Que no nos escuche Candy, aunque yo creo que su atracción no es tanto emocional, sino de …. de... si creo que si le movió el piso =D. yo también te mando besos y abrazos, echale ganas.
Gaby Q.R. Hermosa niña, gracia por aterrizar doblemente ; P . tienes razón Albert no ha sentido malas vibras con Jayah... puras buenas... vibras. Me da gusto saber que no veas claro qué onda con cada quien ( malo vs bueno) todos están en el mismo plano – hasta el desaparecido señor Andley – a ver si no nos sale con que se quiere convertir en gitano trotamundos...bendiciones para ti también, me llenas de muy buena energía y eso... no tiene precio. Abrazos = )
Amy, Linda apenas si te alcance, para aprovechar para saludarte. Jayah y Jovanka la misma...? mmm... no!, sera mas divertido tener dos gitanas, dos brujas y una Guerra..Si yo me escapara al baño cada vez que me siento estresada, tendria que mover mi computadora y los archivos al baño... jajaja... gracias por tu cariño, me siento mucho mejor, de hecho ya estoy de vuelta ...aunque igual de apretada con el tiempo. pero ya me rio a carcajadas de mi nuevamente ; ) un abrazo enorme.
Lectores silenciosos gracias por su paciencia en la espera y en lo errática que pudiera estar la continuidad de la historia, agradezco y valoro su compañía, Gracias.
Cuídense mucho, que tengan una linda semana, yo haré todo lo posible por entregar la próxima semana y quizá sea el penúltimo capitulo, así que daré mi último aliento para continuarlas lo mas próximo posible. Reciban mi cariño Liz.
