Capítulo 25
Ley del hielo
Después de lo que le pareció una eternidad, sentada afuera de su casa haciendo tiempo con Peeta, decidió entrar, pero justo en ese momento salió Johanna.
― Ahora sí. Te pasaste descerebrada.
Ella trató de entrar, pero su amiga la detuvo ― Déjame pasar, necesito hablar con ella.
― Ya está dormida. Siéntate ― cerró la puerta tras de sí.
Katniss se sentó de nuevo en el escalón ― Johanna, ¡es una niña!
― No lo es, tú la quieres seguir viendo así, tienes esa necesidad de continuar protegiéndola, pero tu hermana ya es una adolescente, que por cierto acaba de vivir uno de los momentos más importantes de su vida: su primer beso, y tú se lo arruinaste ― la señaló con el dedo.
Ella se cubrió el rostro con las manos por un momento y luego las hizo para arriba, haciéndose para atrás el cabello ― ¿Estaba muy enojada?
― Enojada, triste y decepcionada. Eso sin contar con que amenazaste al chico Hawthorne con cazarlo con una de tus flechas. Te escuchamos Bannock y yo.
― Es que justo hoy antes de que saliera con Peeta, hablamos de eso, es muy chica para tener novio, aunque sea una adolescente como tú dices.
― Entiendo, pero Prim tiene razón en algo, no eres su madre. Yo sé que tienes años haciéndote responsable de ella, pero ya no es necesario. Aunque aún no lo sientas así, porque a mí también me costó trabajo al inicio, ahora tienes una gran familia que te apoya.
― De acuerdo, pero Prim sigue siendo mi hermana…
― Exacto ― la interrumpió ― Eres su hermana, compórtate como eso, no como su madre, aconséjala. Créeme que si muchas veces para los padres es difícil controlar a sus hijos como tú lo pretendes con Prim, en tu posición de hermana lo es aún más si lo que quieres es imponerte y prohibirle cosas.
― Pero no puedo dejar que ande con noviecitos a esta edad, besándose con ellos y…
― Tranquila. No se va a acostar con él si es lo que temes. Tu hermana es una chica mucho más madura de lo que yo fui a su edad y a veces se comporta mejor que yo.
― Y ahora me odia ― bajó la cabeza y pateó una pequeña piedrita.
― Sabes que Prim nunca va a odiarte, lo que dijo fue porque estaba muy enojada.
― Mañana voy a hablar con ella.
― No estoy segura de que mañana quiera hablar contigo, pero dale tiempo, y cuando lo hagas, lo primero que vas a hacer es disculparte.
― Gracias Jo.
― Bien, no te pongas sentimental, porque suficiente tuve con tu hermana. Vamos a dormir.
...
...
Sabía que Prim se la iba a poner difícil para arreglar las cosas, pero no creyó que le fuera a aplicar la ley del hielo. Simplemente la ignoró por completo y no le dirigió la palabra en lo absoluto, para eso utilizaba a Johanna.
― Jo, dile a mi hermana que deje de molestarme. No pienso volverle a hablar ― y dicho esto salió de la casa.
― Descerebrada dice Prim que…
― ¡Cállate Jo! La escuché perfectamente, no puedo creer que esté haciendo esto, ¿no que muy madura para su edad?
― Tú la tratas como a una niña, ella está jugando ese papel.
Ella solo suspiró, salió de la casa y se fue al comedor. Ahí se encontró con Peeta que, en cuanto la vio, tomó dos platos de comida y la acompañó hasta una mesa alejada para desayunar.
― ¿Cómo te fue con Prim anoche?
― Ya estaba dormida cuando entré y ahora no me habla, ¿puedes creerlo?
Él se encogió de hombros ― Dale tiempo.
― ¡No puedo creer que amenazaste a mi hermano con dispararle una flecha, Catnip! ― Gale se sentó frente a ella con su desayuno.
― Lo siento Gale, yo…
― ¡Qué genial! ― sonrió ― ¿Sabes cuantas veces he querido amenazarlo igual? Pero mi madre me mataría. Y justo ayer se metió a mi casa y tomó mi loción, y sabe que le tengo prohibido agarrar mis cosas.
Ella se relajó un poco, al menos no venía a reñirle.
― Lo que no supe fue ¿por qué lo amenazaste? No me quiso contar anoche.
Suspiró antes de responder ― Lo vi besándose con Prim.
― ¿Mi hermano estaba besándose con Prim? ― sonrió ampliamente ― ¡Bien por él!
― No estás ayudando Gale ― dijo de inmediato el rubio.
Entonces el otro cambió el rostro ― Oh ― apretó los labios ― Entiendo, pero bueno tampoco es para que te pongas así, ¿Qué edad tiene? ¿14?
― 13 años.
― Insisto, no es para tanto, a ver ¿a qué edad fue tú primer beso? ¿A los 15? Qué más da dos años menos que tú.
Katniss se le quedó viendo y no contestó, estaba segura de que su rostro estaba rojo.
― Oh… no fue a los 15... ― lanzó una breve mirada hacia Mellark y lo comprendió todo ― Bien, yo mejor me retiro, provecho.
― Apuesto que Rory tomó su loción para verse con Prim ― comentó Peeta cuando Gale se marchó.
― ¿Quieres hacerme sentir peor de lo que ya me siento?
― Lo siento bonita. Solo fue un comentario.
Bonita, la llamó bonita por segunda ocasión y no le molestó el mote cariñoso.
...
...
― ¡Tendrá tres cachorros! ― dijo Seeder con una sonrisa, mientras terminaba de revisar el vientre de Roxana, la tigresa.
― ¡Vamos a hacer abuelos de nuevo! ― Johanna volteó y abrazó a Bannock rápidamente.
Prim también estaba ahí, haciendo anotaciones que le indicaba la veterinaria. Como siempre, cuando la morena revisaba a los animales y ella tenía tiempo disponible, no se le separaba para aprender todo lo que podía.
― ¿Estos si los van a conservar? ― preguntó la rubia.
El año pasado los cachorros habían sido entregados al gran zoológico del distrito Seis, a cambio de poder conservar a Lottie o mejor dicho Princesa Charlotte, como Effie había renombrado al elefante del Circo de los Hermanos Cranston que había cerrado para siempre y había tenido que reacomodar a sus animales. El zoológico había recibido a la mayoría de los animales, pero tenía suficientes elefantes y solo una pareja de tigres algo viejos, motivo por el cual le cedieron el paquidermo al circo de Haymitch.
La domadora suspiró ― Eso espero.
― ¿Cuánto crees que tiene Seeder? ― preguntó el mayor de los Mellark.
― Diría que unas doce semanas.
― Así que en un mes conoceremos a tus bebés Roxana ― se acercó Prim a la jaula.
― Te aviso que le dije a Prim que podría nombrar a uno de los cachorros.
Bannock volteó a ver a su novia con cara de pocos amigos.
― ¿Qué pasa? Sigues molesto por lo del año pasado ¿verdad?
― No puedo creer que le hayas puesto esos nombres tan ridículos a esa pareja de cachorros.
― Oh vamos, sabíamos que no íbamos a conservarlos, qué importaba, de todas formas, en el zoológico les dieron otros nombres.
― ¿Qué nombres les pusieron? ― se acercó a ellos la menor de las Everdeen.
― Unos completamente ridículos ― no le quitó la vista el rubio a la domadora.
Jo no pudo evitar estallar en risas ― ¿Recuerdas que te dije que todos los tigres tienen un nombre que empieza con "r"?
La chica asintió.
― Pues bien, Posy me ayudó a nombrarlos, fueron solo dos, un macho y una hembra: Reestrellita y Rayito de Sol.
Prim rio junto con Johanna, y aunque Bannock se cruzó de brazos y trató de mostrarse serio, no pudo evitar sonreír un poco.
― ¿Reestrellita? ―preguntó entre risas ― ¿Qué significa ese nombre?
― Uno que inventé para molestar aquí a mis ojos ― se acercó a Bannock y lo tomó del brazo ― Ya no seas tan cascarrabias, ahora serán nombres normales, lo prometo.
Él meneó la cabeza de forma negativa, después levantó la vista ― ¡Hola Rory!
Johanna y Prim voltearon al mismo tiempo.
― Hola ― saludó el chico y se acercó lentamente.
― Estábamos revisando a Roxana, va a ser madre dentro de poco de tres cachorros. ¿Verdad Seeder? ― pero cuando volteó, la veterinaria y los otros dos caminaban hacia la salida, Jo se giró y le guiñó un ojo.
― Eso es genial ― el chico agarró uno de los barrotes donde tenían aislado al animal.
Ella se sentía nerviosa ― Rory acerca de lo de anoche… ― los ojos se le pusieron vidriosos y desvió la mirada.
Él se acercó y le levantó el mentón con un dedo ― ¿Te arrepientes?
― ¿Qué? ― preguntó confusa ― ¡No! Más bien me siento terriblemente avergonzada por lo que hizo mi hermana y lo que te dijo ― se tapó el rostro con las manos y no pudo evitar sollozar.
― Prim no pasa nada, en serio ― trató de que bajara las manos, pero ella no quería que la viera llorando.
― Es que fue sumamente vergonzoso, no puedo ni verte.
― Bueno, sí, tu hermana da algo de miedo, pero no creas que me va a alejar de ti tan fácilmente ― de nuevo trató de que ella bajara los brazos.
― ¡Déjala! ― un golpe se estrelló en la mejilla de Rory que hizo que el chico cayera al suelo.
En ese momento Prim se hizo para atrás asustada al ver lo que pasaba.
― ¡No le estoy haciendo nada, Sam! ― el hermano de Gale trató de quitárselo de encima y lo empujó fuerte para atrás.
― ¿Sí? ¿Y por eso está llorando?
Se abalanzó de nuevo sobre él y los dos comenzaron a rodar por el suelo tirándose golpes.
Prim les gritaba que se detuvieran.
Los animales a su alrededor se alborotaron ante los gritos.
― ¡Basta!
De inmediato llegó Chaff y tomó a Sam por la espalda para separarlo ― ¡Deténganse chicos! ― les gritó ― No te acerques Rory― le advirtió y arrastró a Sam para atrás.
Llegaron Haymitch y Effie, quienes escucharon los gritos y corrieron a ver qué pasaba, y tras de ellos Jack y Thom.
― ¡Muy bien! ― dijo Haymitch con las manos en la cadera ― ¡Ustedes dos! ― los señaló con el dedo ― Vienen conmigo.
Effie de inmediato abrazó a Prim, cuando vio que la chica estaba llorando ― Ya tranquila querida.
― Es que todo fue un malentendido.
― No te preocupes ― le hizo para atrás el cabello ― Lo hablaremos con calma, ven conmigo.
Prim no pudo evitar voltear a ver a los chicos cuando se alejaban tras el mago, Rory traía un golpe que de seguro le dejaría el ojo morado y Sam sangraba del labio.
...
...
Rye llegó a la cocina riendo, donde Sae y Peeta terminaban de recoger todo.
― ¿Quién diría que la menor de las Everdeen sería toda una rompecorazones?
― ¿De qué hablas? ― frunció el ceño el menor de los Mellark, estaba seguro Bannock no le había contado lo sucedido la noche anterior.
― Rory y Sam se agarraron a golpes por ella.
― ¿Qué? ― preguntó Peeta ― ¿Katniss ya lo sabe?
Su hermano solo se encogió de hombros ― No lo sé.
Delly entró al comedor por la parte de atrás y se secó las manos en su delantal ― ¿Mencionaste a mi hermano?
Rye de inmediato cambió el rostro burlón que traía a un más serio.
Peeta le dio una palmada en el brazo a su hermano antes de salir a buscar a Katniss.
Se dirigió al pequeño ruedo donde la encontró montando a Ónix, señal de que no estaba enterada de lo sucedido.
― ¡Katniss! ― le gritó.
Ella se acercó a él y le sonrió ― Pensé que estarías ocupado en la cocina un rato más.
¡Diablos! ― pensó ― Ella no sabe y ahora solo se va a preocupar por nada ― se pasó una mano por el cabello.
Su gesto hizo que ella frunciera el ceño ― ¿Qué pasa? ¿Por qué estas nervioso?
― Mira, no es nada, es solo que hubo una pequeña pelea entre Rory y Samuel.
― ¿Sí? ¿Por qué? ― preguntó extrañada.
Él apretó los labios por un momento antes de contestar ― Por Prim.
...
...
Hace 7 años
Continuaban en la fiesta de cumpleaños. Effie se sentó con Hazelle y Cashmere, con una bebida en la mano.
― Creo que esto es más grave de lo que creíamos ― murmuró la psicóloga.
― ¿En verdad lo crees? ― preguntó sarcástica Cashmere ― Se convirtió en una mala copia de Effie y tiene los ojos puestos en Haymitch. Y ustedes saben que no me gusta hablar mal de la gente, pero es una zorra. Gloss y yo la hemos visto varias veces con el dueño del bar que está cerca de aquí y la otra noche la vimos saliendo de la casa de… ― sacudió la cabeza ― olvídenlo.
― ¿De quién? ― preguntó Effie.
― Ni de la tuya ni de la de Jack, así que no se preocupen, aunque trató de seducir a Gloss hace como dos noches, incluso nos llevó una cacerola con un guiso.
Ella soltó un suspiró― El problema es que no la podemos correr así, sin ningún motivo, nos arriesgamos a una demanda. Tenemos que esperar 5 meses más a que termine el contrato.
― Y viendo el tipo de persona que es, eso ni lo dudes ― le dijo la castaña a su lado.
― ¿Te gustaría bailar conmigo? ― se acercó Jack a la mesa y le tendió la mano a su amiga ― Aunque tengo que decir que ya no soy tan buen bailarín como antes.
― Será un placer ― Hazelle se fue a la pista de baile con él.
― ¡Qué hermosa fiesta organizaste amiga! ― Bonnie se sentó en el lugar vacío a su lado.
Ella sonrió forzadamente y se llevó el vaso a los labios para no contestarle algo.
― No te enojaste conmigo por lo del vestido ¿verdad?, es qué en verdad tienes un excelente gusto amiga y mira este vestido negro tan fabuloso que ahora traes ― la señaló.
― Yo puedo decirte dónde compra su ropa interior para que también la imites en eso.
― Ay Cashy, cómo eres ― no se llevaba nada bien con la hermana de Gloss.
― Princesa ¿quieres bailar?
― ¡Yo quiero bailar contigo Haymi! ― se apresuró a contestar la nueva ― Y soy una de las cumpleañeras, ¿acaso no merezco un baile? ― preguntó de manera coqueta.
― Sí, pero no con mi marido, AMIGA ― dejó el vaso en la mesa y tomó la mano de su esposo ― Pero aquí tienes otro bailarín.
― Señorita, será un placer ― sonrió burlón Chaff, sabía que a la chica le daba asco su muñón y por lo mismo se lo ofreció para que lo tomara.
― ¿Ahora sí me crees? ― le preguntó mientras bailaban ― Tenemos un gran problema Haymitch.
―Está loca ― le murmuró en el oído.
― No la quiero aquí.
― Ni yo, pero sabes que no va a ser tan fácil deshacernos de ella, al menos antes de tiempo.
― Lo sé. Solo por favor, mantente alejado de ella.
― Estamos en el mismo acto, es imposible.
― Bueno, entonces no quiero que vayas a estar a solas con ella en ningún momento.
― ¿No confías en mí? ― sonó molesto.
Ella frunció el ceño ― Claro que sí, pero no confío en ella. Va a tratar de metérsete a como dé lugar, quiere seducirte.
― ¿Tienes miedo que se comporte como lo hiciste tú, princesa?
― ¿De qué hablas?
― De cómo me sedujiste tú a mí.
― Eres un idiota.
― Y tú también si crees que puedo poner los ojos en alguien más ― ahora sí estaba molesto.
― ¿Problemas en el paraíso? ― sonrió burlona Bonnie a su lado ― Podemos hacer cambio de parejas ¿Cómo ven?
¡Vaya si la mujer era insistente! Y ahora, incluso muy descarada con sus comentarios.
― Ningún problema ― su marido le tomó la mano y la sacó de la pista para llevarla hasta la mesa donde estaban sentados algunos de sus amigos.
― Esa imitadora tuya no me gusta ― dijo a su lado Wiress, apenas tomó asiento en la mesa.
― ¡Wiress! ¿Qué te he dicho sobre ser tan directa en tus opiniones? ― preguntó su compañero Beetee.
― Lo siento ― se disculpó.
― No te preocupes querida, a mí tampoco me gusta ― le dio una pequeña palmada en la pierna.
...
...
― ¡Effie! ¡Effie! ― llegó corriendo Sandy.
― ¿Qué pasa, querida?
― ¿Podemos hablar? ― volteó a su alrededor.
― Claro, si gustas podemos entrar a la casa.
Cuando entraron, se sentaron en la cocina.
― ¿Te ofrezco algo de tomar?
― No, muchas gracias. Necesito mostrarte algo que encontré en la casa.
― ¿Qué es? Me estás preocupando Sandy.
La chica le mostró una prueba de embarazo ― No es mía ― se apresuró a contestar cuando vio como Effie abría los ojos ― la encontré en el cesto de basura del baño, estaba envuelta en papel, pero vi la punta y la tomé. La verdad no le entiendo muy bien, pero creo que es positiva, ¿no?
Ella la tomó y fijó la vista en las dos rayitas color morado que mostraban la pequeña pantalla ― Sí, es positivo ― estaba segura, pues durante muchos meses había esperado ver la segunda rayita en las pruebas que ella se hacía, y mes tras mes, solo una aparecía en la pantalla.
― Entonces Bonnie está embarazada.
Fue en ese momento que Effie se llevó una mano a la boca, había deseado poder deshacerse de Bonnie y ahora en sus manos tenía lo necesario. El contrato que le habían ofrecido cuando la contrataron era por 6 meses y una de las cláusulas especificaba que no podría embarazarse debido a la naturaleza del espectáculo y la extenuante actividad física que se requería.
― Tengo que buscar a Haymitch ― se puso de pie de inmediato ― Gracias Sandy.
Salió de su casa de prisa y se topó con Mags y su nieto.
― ¿Qué pasó muchacha? ¿Por qué tanta prisa?
Levantó la prueba que tenía en la mano ― Al parecer, Bonnie está embarazada.
Mags la tomó de la mano con la que sujetaba la prueba ― Si piensas enfrentarla, creo que deberías hacer un plan antes, ya demostró que está dispuesta a llegar lejos para obtener lo que quiere, así que hagamos esto con cuidado.
...
...
Haymitch estaba en la gran carpa, Beetee había instalado unas nuevas luces y quería ver como habían quedado.
― ¡Haymi!
Él cerró los ojos por un momento. En verdad le caía muy mal, todo el empeño que la chica había puesto para hacer sentir mal a Effie, la había puesto completamente en su contra.
― ¿Qué pasa Bonnie? ― se giró para verla.
La chica iba vestida con unos shorts extremadamente cortos y una blusa ajustada y escotada.
― ¿Qué haces aquí tan solito? ― preguntó en tono seductor.
Sus alertas se dispararon. Effie le había advertido que no se encontrara a solas con ella.
― Estaba revisando unas luces, pero ya me voy ― le habló en tono serio y trató de pasar a su lado.
― Espera ― le colocó una mano en el pecho ― ¿Por qué huyes de mí? ¿De qué tienes miedo?
Él bajó la mirada y la tomó por la muñeca ― Mira Bonnie, no sé cuáles sean tus intenciones, pero si no se trata de algo relacionado con el circo, no me interesa ― le soltó la mano.
La chica de pronto se paró de puntas y lo besó, abrazándolo por el cuello.
Haymitch de inmediato la alejó de él y se pasó el dorso de la mano por la boca ― ¿Qué te pasa? ― preguntó molesto y frunció el ceño ― Sabes que estoy casado.
― Yo puedo ofrecerte mucho más que ella.
― A mí no me interesa, soy feliz con Effie.
― Ella no puede darte hijos, yo sí.
― ¿Qué dices? ― su tono daba miedo.
― Me enteré del bebé que perdieron hace años y sé que no ha podido embarazarse desde entonces. Yo puedo hacerte feliz y puedo convertirte en padre ― trató de acercarse de nuevo, pero él dio un paso hacia atrás.
― No sé qué te habrán contado, pero no es mi sueño convertirme en padre, ya lo soy, tengo a Finnick y a los chicos Mellark. Pero si Effie quiere que tengamos niños, solo me interesa por ella, para hacerla feliz.
― Bueno, entonces que te parece si tú y yo solo nos divertimos un rato, sin compromisos lo prometo, siempre que lo desees yo estoy dispuesta a complacerte. ― trató de acercarse de nuevo a él y de ponerle las manos encima.
― ¡Aléjate de mi esposo!
Haymitch y Bonnie voltearon al mismo tiempo y ahí estaba parada Effie, echando chispas por los ojos, y no iba sola.
...
...
― Es mejor que no vayas sola, te acompañamos ― le comentó Mags.
Junto con ella, Finnick y Hazelle se fue hacia la carpa, pero apenas entraron escucharon algunas voces. Effie los detuvo con una mano.
Se dio cuenta que se trataba de Haymitch y Bonnie y pudo sentir como la sangre comenzaba a hervirle, pero se contuvo aun y cuando vio que su supuesta amiga había besado a su esposo, pues el hecho de que él la hubiera rechazado de inmediato la tranquilizó y quería ver que tan lejos estaba dispuesta a llegar.
Cuando Bonnie se ofreció a ser su amante, ya no aguantó más.
― ¡Aléjate de mi esposo!
Los dos voltearon de inmediato y Bonnie todavía se atrevió a acercarse más al mago y fingir que los había atrapado infraganti.
― ¡Oh Effie! no quería que nos encontraras así.
― ¡No pasó nada! ― soltó de inmediato Haymitch.
― ¿Buscando un padre para tu hijo, Bonnie? ― sacudió en alto la prueba de embarazo ― Encontramos esto en tu casa y sabemos que no es de Sandy. Lo siento mucho, pero cómo recordarás la cláusula de tu contrato, esto lo da por terminado.
― Yo… ― la chica estaba con los ojos fijos en a prueba ― ¡Mi hijo es de Haymitch!
― ¡Yo no te he tocado! ¡Está loca!
― Buen intento Bonnie, pero te voy a pedir que recojas de inmediato todas tus cosas y te marches. Te pagaremos lo que te corresponde, por eso no te preocupes.
― ¡Ustedes no pueden hacerme esto! Los voy a demandar por acoso sexual, ¡él se me insinuó! ― señaló a su esposo.
― No de acuerdo a este video ― esta vez fue Finnick el que habló y hasta ese momento se dio cuenta que el chico había estado grabando todo con el celular desde que llegaron ahí.
La chica bufó y trató de salir deprisa de la carpa.
― Espera ― le dijo Effie y le entregó su prueba de embarazo ― Tenía razón tu mamá. ¡Felicidades! Eres muy fértil.
La otra le arrebató la varita y salió corriendo.
...
...
Haymitch y Effie le pidieron a Jack, que fuera él quien le entregara el dinero a Bonnie. Ellos ya no querían tener nada que ver con ella.
Así que se limitaron a observar a lo lejos como le entregaban el dinero en un sobre y ella lo contaba de prisa.
De pronto Brutus se acercó a Bonnie ― ¿Es verdad que estás embarazada?
― ¿A ti que te importa?
― Me importa si ese hijo es mío.
Haymitch y Effie se voltearon a ver con los ojos muy abiertos.
― ¡Por supuesto que no! Eres un pelagatos, además haz las cuentas imbécil, es imposible que sea tuyo ― y dicho esto se marchó arrastrando la maleta tras de sí.
― Apuesto que quería meterse contigo y después decirte que era tu hijo ― le dijo Effie.
― Quizás ― se encogió de hombros ― Pero no lo hubiera conseguido ― le dio un beso en la mejilla ― sabes que nunca te haría eso.
Ella sonrió.
― Apuesto que el padre es el dueño del bar, la vimos varias veces con él ― apareció a su lado Cashmere.
― Bueno, ese ya no es nuestro problema.
...
...
Cuando partieron del Capitolio rumbo al distrito Siete, Effie como de costumbre compró sus revistas de moda y chismes.
― ¡No puedo creerlo! ― comentó mientras iban en el tren.
― ¿Qué pasó? ― preguntó Hazelle.
Ella le mostró una de sus revistas ― "La boda de ensueño entre Flavius Wenham, el hijo del alcalde y su hermosa novia Bonnie Jones" ― leyó en voz alta ― el artículo también dice que están muy emocionados porque acaban de enterarse que se convertirán en padres.
― ¡Vaya! Toda una trepadora social y tengo que admitir que es muy rápida para conseguir sus objetivos ― contestó la castaña.
― Pobre imbécil ― murmuró Cashmere ― Pero la chica tiene su mérito, no solo se casó con el hijo del alcalde, sino que logró convencerlo de que es el padre de su hijo.
― Gracias a Dios, nos libramos de esa mujer ― cerró la revista de golpe. Ya no debían preocuparse más por ella.
Hola!
Bueno como se los prometí, tarde pero aquí va el capítulo.
Estuve investigando sobre los contratos laborales y sobre si se puede poner una clausula como la que le pusieron a Bonnie respecto al embarazo, le pregunté a algunas personas que se dedican a la danza y me dijeron que sí, que se manejan como clausulas, porque imagínense que los contraten para el Circo du Soleil para actuar un año en las Vegas, o en Broadway o alguna gira con algún ballet, y después de que les dedicaron tiempo y dinero en ensayos, vestuarios y todo, salgan con "estoy embarazada", entonces esas clausulas protegen a las compañías para poder cancelar el contrato e incluso pueden contratar seguros para protegerse en este tipo de situaciones.
Respecto al capítulo que opinan de Katniss / Prim y de lo sucedido con Bonnie?
Estoy muy contenta porque ya superé la barrera de los 200 reviews en esta historia. Aquí en las vacaciones me fui a cenar con una amiga y le conté que escribía, así que se animó a leerla, muchas gracias Fernanda, por todos tus comentarios.
El lunes publicaré una nueva historia llamada Matrimonio con el Capitolio, es Everlark y Hayffie, con dos líneas de tiempo. Y trata sobre qué pasaría si cuando te conviertes en vencedor, te obligaran a casarte con una persona del Capitolio, osea ese fuera el gran negocio del Capitolio, "vender" a sus vencedores como esposos y crear de esta forma parejas "famosas" y que las personas pudieran seguir sus vidas. Aquí les aviso que Peeta es capitolino.
Muchas gracias por leer y comentar, gracias a claudiacobos79, 75everything, F, thelmitagzz, Fernanda y Laura.
El capítulo pasado tuvo pocos reviews, pero espero que se animen a escribirme más en los siguientes, para continuar con la historia.
Saludos, y espero que el lunes le den una oportunidad a mi nueva historia.
Marizpe
