Toyama

Media hora después de que las guerreras se han marchado Darien se encuentra sentado frente a la chimenea, arroja un tronco cuando escucha el llamado de Serena.

-Darien –él se acerca sin emitir sonido alguno admirando la imagen casi etérea de su ahora esposa –Ayúdame a quitarme el vestido por favor, me siento como una tonta llevándolo puesto ahora que se ha arruinado todo. Quisiera darme un baño antes de que las Sailors Scouts aparezcan con mis padres y Sammy

-No me lo recuerdes, pensar que tenemos que pasar nuestra luna de miel junto a tus padres me…

-Cuando los conozcas –Lo calma – Y ellos a ti, se llevarán bien. Te prometo… -Enmudece al ver la pasión reflejada en los ojos de su marido

Darien en silencio se acerca al lecho para sentarse frente a ella. No la toca solo puede observarla. Poco a poco inclina su cabeza mientras ella levanta su rostro para recibir el beso que él le promete. Unen sus bocas en un exquisito beso que Serena siente hasta la más pequeña fibra de su ser. Levanta los brazos y rodea el cuello de su marido atrayéndolo, invitándolo a compartir la dicha de su unión.

Él baja con lentitud el cierre que se encuentra en un costado y levanta a su esposa un poco para halar la falda y sacarle el vestido por los pies. Tira al piso todas las almohadas que Serena tiene en su espalda y la acuesta con suavidad mientras él queda sentado admirando la diminuta ropa interior que la hace ver provocativa. Las medias le llegan hasta los muslos y son sujetas por ligueros.

-Simplemente hermosa –Comenta admirado

-Regalo de Haruka –Señala sus prendas íntimas –Tiene un gusto exquisito para la ropa interior femenina

-¡Quien lo hubiera adivinado! –De repente pone cara de sospecha -No te la ayudó a poner… Espero

-Bueno… -Ríe insinuante –La verdad… No. –Ambos ríen

-¿Cómo te encuentras? –le pregunta al instante que delinea el borde del brassier. No espera respuesta, se inclina nuevamente y vuelve a posesionarse de sus labios, esta vez sus besos son fieros y se comparan con la respuesta de Serena

-Tengo todas mis terminaciones nerviosas alertas –musita cuando le da oportunidad y Darien la mira asombrado -¿Pensabas que abría tus libros de anatomía solo para ver los dibujitos? –ríe mientras que desliza la uña por el pecho de él que gime de placer.-El que no tenga fuerza en parte de mi cuerpo no significa que no tengo sensaciones.

-Pues en ese caso… -Se dirige a sus pies y le quita los zapatos -¿Sientes esto? – desliza sus manos lentamente desde sus tobillos hasta sus muslos, suelta las medias y las baja con lentitud erótica. Ella asiente y cierra los ojos. Él sigue con sus labios la exploración de sus manos -¿Y esto?

-¡Darien! –Un gemido de placer sale de lo más profundo de su garganta ante las más exquisitas sensaciones que la lengua masculina lanza por todo su cuerpo. No reconoce su voz, es la de una extraña. Él vuelve a tomar sus labios.

-Tienes que ejercitar la pinza fina –le bromea cuando le toma su mano –Intenta con los botones de mi camisa. Este es el mejor incentivo que puedes encontrar –Las mejillas de Serena se ruborizan y trata con esfuerzo de realizar la labor encomendada. Darien aprovecha para acariciarle el abdomen y el contraste de su mano con la blanca piel que asemeja la porcelana lo excita más allá de sus límites. –Basta de terapia por hoy. Deja que lo haga yo

Serena observa turbada y excitada a la vez como él se despoja rápidamente de su ropa, quedando en calzoncillos, su excitación se evidencia a través de la delgada tela, regresa nuevamente a su lado. Ella desea acercarse más a él. Darien rueda sobre la cama atrayéndola y colocándola sobre él para tener facilidad de desabrocharle el brassier.

Luego se concentra en la tarea de soltarle el cabello que cae desparramado sobre él y acariciar su espalda, como un ciego que lee con los dedos, así él la toca, la caricia, la enloquece. Con una mano la toma por la nuca para basarla nuevamente, mientras que con la otra la acaricia de manera atrevida. Serena siente en su vientre la erección de Darien, y en vez de asustarse ansía tocarlo como él la toca a ella, pero no se atreve.

Darien rueda sobre su esposa y comienza a dejar una línea de besos hasta llegar a sus senos. Serena siente un río de lava liquidada que fluye desde el pezón erecto atrapado en la boca de Darien hasta el centro de su femineidad. No puede respirar, pero quiere más y más del placer que ese hombre, su hombre le está proporcionando.

-¡Darien! –Grita al sentir como la mano de él se desliza desde su ombligo hasta alcanzar el triángulo rubio escondido aún y se abre paso entre sus pliegues. él se separa el tiempo suficiente para despojarlos a los dos de la única barrera entre ellos y regresa a continuar su labor. Las lentas y delicadas caricias hacen temblar a Serena, y ella le suplica completar su unión.

-Despacio querida, -entre besos Darien la tranquiliza. Se separa para contemplarla de pies a cabeza. Todo su cuerpo está ruborizado – Eres hermosa – Se acuesta nuevamente a su lado y su boca esparce besos por todo su cuerpo, sus dedos están ocupados acariciando la humedad de Serena, ésta tiene que morderse los labios para no gritar.

Las acciones de Darien están haciendo estragos en su ser enviando placenteras sensaciones hasta ahora desconocidas para ella que aturden sus sentidos.

-por… favor, Darien, por… favor -Suplica. Él ríe al momento que se levanta en dirección a la gaveta, dejando en Serena una sensación de abandono. casi al instante regresa y con suavidad le separa las piernas para ubicarse entre ellas.

-Te amo Serena, no lo dudes nunca más –Darien la besa mientras le acomoda las piernas a su esposa para que lo reciba gustosa.

Cuando la penetra es un momento de delirio y dolor. Se da cuenta de que le está haciendo daño. Ella es

pequeña y él tan grande, pero no pensó que la afectaría mucho. La está perdiendo, se está poniendo tensa, lo puede sentir

-¡OH cielos! –grita de dolor mientras las lágrimas salen de sus ojos, pero Darien no puede detenerse.

-Lo siento –se disculpa preguntándose si debe retirarse. Tal vez fue demasiado pronto, pero esa sensación de saber que ella es completamente suya lo hizo perder el control.

Se queda quieto esperando que Serena se amolde a él. Permanece inmóvil y comienza a besarla nuevamente con suavidad, susurrándole palabras de amor. Con una mano le acaricia todo el costado mientras que con el otro brazo se sostiene para no aplastar a Serena. Acaricia su muslo y la sujeta hasta que ella comienza a apretarlo con un fuerte abrazo invitándolo a continuar. El dolor ha dado paso a la pasión.

Darien comienza a moverse rítmicamente haciendo a Serena gemir de placer.

-Eres hermosa – le dice entre jadeos – Te amo, no sabes cuanto.

Ella arquea la cabeza hacia atrás, sujetándose a su espalda mientras recibe las embestidas de Darien una y otra vez. Diciendo su nombre en cada gemido comienza a sentir que pierde el control y de repente estalla en mil pedazos.

-¡Darien! –Serena se habría sentido avergonzada del grito incontrolable de pasión que surgió de lo más profundo de su garganta si no hubiera escuchado gritar también a Darien su nombre antes de derrumbarse sobre ella.

Ambos están exhaustos por la intensidad del orgasmo que alcanzaron. Momentos después Darien se coloca a su lado y trata de normalizar su respiración mientras le masajea suavemente las caderas a Serena.

-¿Te hice daño? –Pregunta preocupado al momento que la besa con ternura

-En este momento no se si estoy viva –responde con los ojos cerrados y tanteando la cama buscando con qué cubrirse. Darien ríe al mismo tiempo que le alcanza una manta y la cubre. Si hay algo que siempre le ha encantado de su esposa es su pudor e inocencia. Se abrazan un rato acariciándose mutuamente

Ya regreso -Corre desnudo al baño a llenar la bañera y asearse antes de ir por Serena. La encuentra casi dormida

-¡No! Quiero dormir – pero se guinda del cuello de su marido y dócilmente se deja llevar hasta la bañera.

Con suavidad la sumerge en el agua y se sienta detrás de ella recostándola en su pecho. Toma la esponja y comienza a pasársela por los brazos.

-Dijiste que quieres tomar un baño antes de que tus padres lleguen

-Ujum – No tiene fuerzas para hablar, tiene los ojos cerrados y aún está extenuada por el éxtasis que acaba de experimentar

-Anoche me preguntaste si sabríamos si nuestra primera vez estuvo bien. ¿Pudiste sentirlo?

-Sí –su espalda está apoyada en el pecho de Darien –Fue maravilloso, no sabía que hacer el amor produce ese hechizo tan… especial

-Mi corazón y mi cuerpo están agradecidos de que juntos hayamos encontrado este placer por primera vez. No me cansaré de hacer el amor contigo –le acaricia el abdomen y su mano baja hasta su femineidad abriéndose paso para alcanzar el tesoro codiciado –Estoy dispuesto a complacerte desde hoy hasta que tengas cien años o más –le mordisquea el lóbulo de la oreja.

-hummm... –Serena está perdida nuevamente en el placer que la mano de su marido le está proporcionando –No te detengas.

-¿Aún quieres dormir? –Le pregunta entre risas

-Con la cafeína que me estás suministrando, lo que menos pienso ahora es en dormir –emite un gemidoal sentir su caricia más atrevida –Me pregunto cómo será cuando pueda moverme por completo

-Tocaremos las estrellas –le besa el cuello esmerándose en su pulso -Esta mañana te prometí que te bañaría –le susurra al oído, Serena tiembla al sentir el aliento en su cuello, levanta su brazo y acaricia la nuca de su marido mientras él suelta la esponja y cubre su seno despertando nuevamente el deseo en los dos –No se que es lo que has hecho en mí, Ahora te amo más que hace dos minutos –Se mueve hacia un lado mientras Serena hace lo propio y voltea su cabeza lo más que puede para unir sus labios en un beso lujurioso y prometedor.

Tokio

Las Sailors Scouts aparecen fuera de la casa de Serena, tocan la puerta y Sammy atiende

-¡Pero si son las Sailors Scouts! –Admirado exclama

-Sammy ¿donde están tus padres? –Sailor Mercurio le interroga

-Mi madre está en la alcoba, y mi padre salió hace rato, pero no ha regresado –Mientras habla sus ojos se pasean admirados por cada una de las Sailors – ¡Cielos! tenían tiempo sin aparecer –mira detrás de ellas - ¿Y Sailor Moon? Quiero verla, saber cómo está, si está más bella… Aparte de ti, es mi Scout favorita –le dice a Venus

-No tenemos tiempo que perder –Urano toma el control entre molesta y divertida. Pobre Sammy, cuando se entere –Apresurémonos a realizar nuestro trabajo

Sailor Saturno cierra los ojos y rastrea al padre de Serena

-Lo he hallado. Está en un callejón cerca de aquí en dirección a la comisaría. Está atrapado por un grupo de lacayos de Diamante

-Debemos darnos prisa para rescatarlo –Mercury, Urano, Neptuno y Marte desaparecen velozmente en la dirección que señaló Saturno

-Nosotras entraremos a ayudarlos a empacar –Sailor Júpiteringresa a la casa seguida por las demás - Vamos Sammy, guíanos con tu madre.

Las otras Sailors Scouts llegan al lugar que Saturno les indicó y ven a Kenji con un garrote en la mano peleando contra los seres dominados por Diamante

-¡Aléjense de mí! –Les grita -¡No se me acerquen!

En ese momento es sujetado por unote los lacayos, derribado al suelo y comienza a golpearlo, mientras el resto se le abalanza. Sailor Urano se dirige a las otras

-No hay tiempo para pensar, debemos actuar sin compasión

-¡Maremoto… de Neptuno!

Los lacayos son arrojados lejos de Kenji, quien se encuentra tirado y conmocionado. Sangre brota por su nariz y sus anteojos tirados lejos de él

Las Sailors rodean a Kenji en el momento en que los lacayos las rodean y emiten sonidos grotescos llamando a más servidores de Diamante. Mercury se agacha y revisa a Kenji ayudándolo a levantarse. En ese momento todos se les acercan repitiendo la misma frase

-Matar a los que se opongan. Matar a los que se opongan

-Matar a los que se opongan. Matar a los que se opongan

Sailor Urano y Sailor Neptuno comienzan a pelear cuerpo a cuerpo contra ellos. Las superan muchísimo en número. Sailor Marte repele a los que se acercan a Kenji.

-Que la princesa nos perdone, pero no podemos ganar sin generar bajas – Sailor Neptuno le grita a las otras.

Urano noquea a varios pero cada vez aparecen más.

Sailor Marte es halada por el cabello y arrojada lejos y atrapada por los lacayos. Se escucha un grito

-¡Beso de amor y belleza de Venus!

La acción de Sailor Venus libera a Sailor Marte

-Pensé que necesitarían ayuda –Corre a ayudar a Mercury con Kenji

Sailor Marte y Mercury se unen a la batalla

-¡Fulgor de agua de Mercurio!

-¡Saeta llameante de Marte!

Pero nada les hace efecto, es como si una fuerza invisible desviara sus ataques. Cada vez se acercan más

-Matar a los que se opongan. Matar a los que se opongan

- ¡No tengo otra opción!-Grita Urano, levanta la mano y - ¡Espada de Urano… elimina!

Pero es interrumpida cuando una figura desciende del cielo y clava una espada al suelo, de ésta sale una fuerza que electrifica a los lacayos y les absorbe la energía maligna con que Diamante los domina. Todos caen al suelo y antes de que las Sailors reaccionen la figura desaparece

-¿Pero… que rayos? –Sailor Marte está impactada

-¿Qué ha sucedido? –Mercury levanta la cabeza hacia donde desapareció la figura

-No tengo la menor idea –Neptuno se acerca a Urano -¿Te encuentras bien?

-¡Creo que me estoy haciendo lenta! –Irónica Urano levanta la vista para luego hacer una inspección – No pude ver bien que fue lo que sucedió

-Puedo explorarte para verificarlo –Se ofrece Sailor Neptuno

-T e lo recordaré cuando estemos solas – Revisa a las personas y constata que están vivas y ya no se encuentran bajo el influjo de Diamante –Alguien se enojará esta noche.

-¿Puede alguien ayudarme? –Sailor Venus sostiene a Kenji –Papá Kenji pesa mucho

-¡Deja de agarrarme niñita! –Papá Kenji logra levantarse con dificultad. Busca en el piso sus anteojos- No se que ocurrió, esta gente estaba ebria o algo así para que me atacaran de esa manera – Se coloca los anteojos y observa asombrado a sus rescatistas -¡Pero si son ustedes!

-¿Sentiste su aura? –Sailor Venus le pregunta a Marte ignorando el asombro del hombre

-Te puedo asegurar que no es maligna

Todas se acercan a Kenji

-Debemos irnos antes de que otros lacayos vengan a terminar el trabajo –Neptuno y Urano lo sujetan por los costados y desaparecen seguidas de las otras Scouts.

Casa Tsukino

Kenji, Ikuko y Sammy se encuentran en la sala acompañados de las Sailors Scouts. Ikuko y Mercury le aplican los primeros auxilios al padre de Serena, que se está comportando como un niño

-A ver, explíquenme nuevamente porque la verdad es que no entiendo nada –El padre e Serena manotea a Mercury cuando siente el ardor en una herida que le limpia con alcohol -

-Ya sabemos a quien salió Serena –Marte comenta riendo

-¿Ustedes conocen a mi hija? – se suelta de Ikuko y se planta frente a Plut -¿Saben dónde se encuentra?

-¿Cómo está Serena?- Ikuko les suplica

-No tenemos tiempo para responder a todas sus preguntas. Lo único que podemos decirles es que si continúan en este lugar serán atrapados.

-¿Dónde está Luna? – Venus - ¿Y Artemis?

-Aquí estoy Sailor V –Se escucha una voz femenina que proviene de las escaleras. Luna se acerca y salta a los brazos de Júpiter –Artemis se encuentra siguiendo a Diamante para no perderle la pista

Sammy abre la boca asombrado, Ikuko se sienta impactada al saber que la gatita de Serena puede hablar

-¡La gata habló! –Kenji grita – ¡Esa gata está poseída!- Y se desmaya

-Sí, es igualito a cabeza de bombón –Urano. Todas ríen

-¿Cómo sigue Serena? –Luna pregunta

-Está mejorando, esperemos que lo haga pronto porque la necesitamos en acción –Sailor Urano le informa.Ikuko y Sammy sienten que viven un sueño.

-Es hora de marcharnos –Saturno mira a la familia – ¿Tienen todo lo que necesitan?

-Un momento –Ikuko toma el retrato de la familia y el reloj que su esposo le regaló, marca las diez y cinco de la noche, luego asiente.

Todas rodean a la familia.

Instantes después los lacayos derriban la puerta pero encuentran la casa vacía...