LA ESTRELLA DEL NORTE
Antes de continuar con los cuentos cortos, porque ahora sí éste es mucho más corto, me gustaría agradecer los reviews del minific "Liberación de Vida". Así que aquí voy.
Lórien Potter: Jejeje, para variar siempre eres la primera en dejar reviews... ¡Tenemos una super hiper mega conexión mental que nos hace estar en internesss casi siempre a la misma hora ! Bueno, gracias, gracias de veritas por tus palabras. La verdad es que éste minific me conmovió bastante al escribirlo, y se debe de percibir que andaba media depre cuando lo hice . Jejeje, y sobre la supuesta muerte de Mislif, esa era la idea... ¡que todos pensaban que había estirado la pata..., o como dice un querido primo mío: "erectado la pata"...! Jojojo... ... Perdón...
Katita Okidoki: Sí, fue muy emotivo... Jejeje, con decirte que se lo leyó una amiga mía y al día siguiente me llegó retando porque la hice llorar... XD... Pero bueno, hay que aprovechar los super momentos depresivamente nostálgicos que nos ofrece la vida para escribir algo... ¿Leíste lo de la verdadera Reina de Rohan? ¿Me podrías dar la dire de la web? ¡Por fisss! La verdad es que mi idea era que Mislif supuestamente se muriera para Éomer, y que él se casara con Lothriel después... Pero bueno... Y... MWAJAJAJAJAJA... soy tan cruel a veces... Mi primera idea era que Mislif se muriera, pero me dio demasiada penita (::), así que preferí dejarla vivita y coleando... Okiles, hija mía, gracias nuevamente y trataré de seguir...
KagomeBlack: ¡Holitas! Sí, lo sé... fue muy bonita... con lagrimones y todo... ¡Snif... ::! Eso del "exilio pasional" me gusta bastante, suena muy romántico... La verdad es que yo tampoco podría imaginarme a Mislif de Reina, es por eso que recalqué el hecho de que no había nacido, ni había sido educada para eso. Bueno, gracias por tus palabras y por tu review y espero no decepcionarte en lo futuro.
Hikaru: ¿Yo...? ¿Quién yo... O.o?...? ¿Me hablas a mí ? Jejeje, con gusto te presto mi "cabecita soñadora", pero con devolución, porque soy muy coñete XD. Y bueno, con respecto a lo que como, me tomaría bastante tiempo definir mi super hiper mega mix de comidas que mezclo durante el día, pero lo que sí te puedo decir es que me ayuda bastante cierto orégano que consumimos Dernix y yo... (Para cualquier información llamar al 555-Der y ella responderá sus pedidos XD) Bueno, gracias, gracias por tus palabras, y sobre lo de alabarme, te cuento que en todas las iglesias (sea cual sea la religión) se reúnen a adorarme todos los miércoles a las 5pm... ... Jejeje, ¡nos vemos!
Yadhwiga: Jejeje, esa era la idea, amigui bizarri, ¡el Maestro Shakespeare presente! "Partir c´est mourir un peu..." ... Bueno, bueno, lo que cuenta es que fue romántico, ¿verdad? Pero no creas que se me olvidó ese final que dices; lo que pasa es que ff.net está algo defectuoso últimamente y olvidó lo siguiente: "Y así, al hallarse Éomer solito y sin compañía más que sus caballos (XD), comenzó a hacer una audición para jóvenes solteras y particularmente loquillas de Rohan..., pero como no encontró ninguna que lo satisfaciera, recurrió al lugar más cercano, Yadhylandia, y allí se casó con su Reina y tuvieron muchos Yadymers Bizarritos, y vivieron felices, comiendo perdices, hasta que una gastritis los mató a ambos. ¡Fin!"... ¿Te gustó? Okiles, me despido, gracias nuevamente.
Amarthsel PinK y Amarie Rosiel: ¡Uuuuuuy, casi me dio un patatú escribiendo todo el nombre... ! Pero bueno... Creo que tienes mucha razón en eso de que ambos estaban destinados a estar juntitos, con Éomer o sin. Jejeje, sé bien que debe de sonar extraño eso de "Constructora Bárbol: les hacemos las mejores casas con los restos de nuestros compañeros Ents muertos"..., pero bueno... . Bueno, me alegra que te haya caído bien el viejito Norl; y con respecto a la idea sobre la madre de Mislif... Mmm... lo veo difícil, conociendo su carácter... "¡No me sacarán de MI casa para llevarme a un lugar lleno de gente rara, cabezas-de-paja!" Okiles, gracias por tu review. ¡Nos leemos!
LegolasMirkwood: Tranquilo, chico, tranquilo, piensa en tu ritmo cardíaco... No te exaltes..., ¿ya? Okiles, me alegra que te haya gustado este minific, aunque sé muy bien que fue inspirado en Romeo y Julieta. ¡Oye! ¿Qué es eso de querer matarme... a MÍ? Eso es una herejía, ¡una infamia! Pero te perdono por el review... ¡Nos vemos!
Dernix: Lo sé, lo sé..., debo dejar ese orégano... Me está causando daños cerebrales horribles... TT... Despierta en mí el depresivamente nostálgico deseo de escribir minifics dramáticos y acaso "infartible" XD... Bueno, como le tengo bastante cariño a esa Mislif, lo más probable es que siempre la voy a dejar con Legolas; pero me siento orgullosa de eso... ... Okiles, gracias, oregui amigui, ¡nos leemos!
Gary Lupin: ¡Vaya, gracias ! Bueno, amigo, si te quedas sin aire, te recomiendo un buen tanque de oxígeno, no son tan caros si dices que eres amigo mío... XD. Okiles, gracias por tu opinión sobre el plano "psicológico" de Mislif, me gustó mucho, y espero que nos sigamos leyendo.
-Ëarwen-: ¡Aiya! Bueno, de nada, chica, es un placer para mí que hayas podido leer esta historia. Gracias por tu opinión sobre ella... ¡me hace llorar de emoción! Creo que hemos descubierto una nueva conexión literaria: ¡a las dos nos gustan las historias tristes, aunque con finales felices por excelencia! Y bueno, eso de que supieran los más cercanos a ellos que no estaban muertos era lo menos que podían hacer si les tenían cariño a esas personas, ¿no crees? Con respecto a Éomer, bueno, mi idea, en primera instancia, era seguir con la historia del Maestro Tolkien y hacer que Éomer se casara con la princesa Lothriel como decía. Okiles, gracias de nuevo, y espero que nos sigamos leyendo.
Thalinariel: ¿Te estás poniendo sensible, chica? O.o? ¿Luego de que casi me matas a sangre fría con esas crudas amenazas ::? (Jejeje, es broma ) Jojojo, yo creo que muchas chicas queremos un Legolitas para nosotras, pero no hay nada mejor como la exclusividad de soñar... ... ¿no crees? Y con respecto a eso de las historias del futuro de Legolas y Mislif, de eso tratan los cuentos cortos que ya están aquí. Okiles, gracias nuevamente, y espero seguir escribiendo a gusto tuyo.
Eärwen 'Tonks' XD: Jejeje, aquí estás de nuevo... XD. Me alegra que te haya gustado y me ponen muy feliz tus palabras, a pesar de que me trataste de malvada... :: ¡¡Malvada, yo!! ¡Yoooooo...! ¡Snif...! ::... Pero bueno, ese es el precio por escribir en un momento de melancólico ocio... Bueno, también me alegra que no creyeras que Mislif estaba muerta, porque en realidad me retracté de hacerlo a última hora... ¡me entró la sensibilidad! Okiles, espero que te guste este cuento corto, que ahora sí será más corto y voy a enviarte un mail con algunas cosillas sobre mi próximo viaje a la City... XD. ¡Nos vemos! (P.D. Gracias por tu review en mi nuevo minific de Harry Potter.)
Yapis, y ahora...
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"DE LA INVITACIÓN DEL REY"
- Si voy a una fiesta más, se me quebrarán las piernas.- decía Gimli el Enano, mientras, sentado en una gran butaca, miraba a sus dos grandes amigos: Legolas hijo de Thranduil, Rey del Bosque Negro, y a Mislif. Ambos estaban sentados en una butaca más grande frente al Enano.
- ¡Quién iba a decir o creer que te gustaba bailar, gruñón!- rió la joven.- No digo que lo hagas mal, al contrario, pero no puedes negar que era una faceta muy oculta que tenías.
- Es que tu prima Missin no me daba descanso, así que tuve que seguirle la corriente.- sonrió Gimli.
- ¡Oh, qué desilusión! ¡Y yo que pensaba que te encantaba bailar, señor Gimli!- dijo una voz femenina detrás. Al volverse vieron a Missin, la prima de Mislif, una jovencita de cabellos oscuros y brillantes ojos verdes. Parecía ser que aquel color de ojos era característico en la familia de ambas jóvenes. Missin era una joven de la misma edad de su prima; alegre, carismática y con una personalidad más efusiva que la misma Mislif. Tenía pocos problemas para decir las cosas a la cara, y lo demostraba constantemente.- Buenas tardes a todos.- saludó sonriente.- ¡Oh, Legolas! Con el permiso de mi adorada prima, te diré que hoy estás realmente atractivo.- sonrió dando claro ejemplo de esta última característica.
- G- gracias...- sonrió Legolas ruborizándote levemente.
- ¿Quién te dio permiso, Missin?- gruñó Mislif, obviamente celosa.
- ¡Prima, por Elendil!- exclamó Missin riendo.- Hay que decir las cosas que son verdaderas, no puedo ser una mentirosa; y menos en esto.
- Ya...
- ¡Pero qué celosa eres!- exclamó riendo Missin.- ¡Mírala, Legolas! Si hasta se puso colorada.
- ¿Por qué no te vas a perseguir a Alarion?- gruñó su prima, quien se había ruborizado por la mirada divertida del Elfo.
- ¿Perseguir a Aly dices?- preguntó Missin.- ¡No, no, no! ¡Cómo se nota que te perdiste un año, Mislif! Para que sepas, Aly es quien me persigue ahora; tal como Legolas, para desgracia mía, lo hace contigo.
- ¡¿Qué...?!
- ¡No te enojes, Mislif!- rió la joven.- ¿O piensas negarme acaso que fuiste tú la que se enamoró de él primero? ¡Pero no te pongas colorada, prima! Es tan extraño verte así, pero me gusta ver que no eres tan dura como sueles demostrar.
- Me agradas, joven Missin.- rió Gimli.- ¡Alguien más que se une a nuestro burlesco grupo!
- Lo lamento, Gimli.- dijo ella.- Pero yo no pertenezco a grupo alguno: molesto a gusto mío y cuando las circunstancias me lo permiten. Si llega el momento, también serás parte de mi molestas palabras.
- Qué pena, gruñón- dijo Mislif-, sigues estando en desventaja; porque Missin...- la joven se detuvo al ver que su prima se sentaba junto a Legolas y comenzaba a hablarle.
- ... es cierto, ¿no me crees?- decía Missin.- No te mentiría al decir que hoy estás deslumbrante. ¡Es cierto! Mira, sé que puedo ser muy directa, pero rara vez miento. Debo decir que pocas veces se había visto a alguien así de...
- Si no dejas esto, no tendrás boca para seguir diciendo tus verdades.- gruñó Mislif.
- ¡Oh, prima!- gruñó Missin poniéndose de pie.- ¿Qué viste en ella, Legolas? Sólo gruñe y apuesto a que es horriblemente fría. Aunque- se echó a reír-, no creo que tanto si esperan a un Legolas Pequeño.
- ¡Ya fue suficiente!- exclamó Mislif ruborizada hasta el límite. Su prima le hizo un gesto de burla y salió corriendo, pero Mislif corrió hasta alcanzarla. Comenzaron a discutir de una manera bastante cómica, pues, aunque se ofendían, lo hacían con cariño y alegría.
- ¡Vamos, Missin!- animaba Gimli riendo.
- ¡Cállate, gruñón!- gritaron las dos jóvenes.
- Son primas, Gimli- rió Legolas-, y ya ves lo iguales que pueden llegar a ser.
- ¡Dos chiquillas es excesivo para mí!- dijo el Enano.
Legolas y Gimli llevaban alrededor de dos semanas en Pueblo Gris, y lo habían pasado realmente bien: habían sido invitados a incontables fiestas y reuniones, ya fuera con los amigos de Mislif o con los Enanos de Erebor. Sin embargo, y luego de todas las celebraciones, ambos amigos tenían pensado regresar a sus respectivos hogares; así que cierta tarde le comentaron a Mislif lo que deseaban.
- ¡Oh, no hay problema!- había dicho la joven.- Ya lo suponía, porque ha pasado mucho tiempo, además. Espero que regresen para el Festival de Primavera.
- Tal vez.- dijo Gimli.- Pero debes prometerme que no bailarán ahí.
- Nadie te obliga a bailar, gruñón danzarín.- rió Mislif.- Pero bueno, ¿cuándo tienen pensando partir?
- Esperamos que dentro de tres días sea posible.- dijo Legolas.
- Entonces, tendremos que arreglar todo. Estoy segura de que querrán despedirse de todos, ¿verdad?
- Claro. No son pocos tus amigos, chiquilla.- dijo Gimli.- Y luego de tantas fiestas e invitaciones, lo menos que podemos hacer es agradecer. Más aún a tu madre, que fue una gran anfitriona.
- Eso es cierto.- sonrió Legolas.- Mislif, hay algo que me gustaría decirte.
- ¡No empiecen aún!- exclamó Gimli.- ¡Dejen que corra quince millas más lejos y luego conversen!- sin más, dejó la sala en que estaban y salió al jardín de la casa de la joven.
- ¿De qué se trata?- preguntó Mislif.
- Bueno, es que quiero que vayas al Bosque Negro.- dijo Legolas.- Te presentaré como mi prometida ante mi padre.
- ¿P- prometida...?- exclamó la joven.- ¡No me habías dicho nada sobre esto!
- Pero creí que con lo de la llegada del bebé sería obvio.- sonrió el Elfo.- Sólo me falta pedir tu mano. Espero poder hablar con tu madre esta noche.
- ¡Oh, Legolas! ¡Y yo que no había pensado en eso!
- Tantas fiestas te han hecho mal.- dijo Legolas.- ¡Oh...!- exclamó de pronto.- ¡Ni siquiera te lo he pedido a ti primero!- se acercó a la joven y le tomó una mano.- ¿Aceptaría, Mislif hija de Musolf, amada Estrella del Norte, contraer matrimonio con Legolas hijo de Thranduil, Príncipe del Bosque Negro?
- Ahora sí que me desmayo.- dijo Mislif emocionada. Se aclaró la garganta y dijo: No puedo decir menos que el honor y la alegría que me ha dado es enorme, mi bien amado Señor. Y acepto gustosa su proposición matrimonial, pero advirtiéndole antes que tendrá que soportar a este humilde servidora.
- Eso será todo un placer.- sonrió Legolas.- Entonces, si usted acepta esta humilde petición, no puedo decir menos que mi dicha es grande y más lo será cuando el esperado momento llegue, mi amada joven dama.- y la besó dulcemente.
- Y yo acepto con gusto entregarte la mano de mi hija para matrimonio.- dijo la madre de Mislif, luego de que Legolas le pidiera la mano la joven.
- ¡Entonces brindemos!- sonrió Mislif más que emocionada.
- No puedes, chiquilla.- dijo Gimli.
- Mi brindis será simbólico, gruñón.- dijo la joven.- Será... con jugo.
- Está bien.- dijo su madre.- Antes de brindar, quisiera decirles que estoy realmente feliz por ambos.- miró a Legolas y a Mislif.- Nunca creí que mi hija se casaría algún día, pero este momento me llena de dicha; y más porque he visto en ti, Legolas, a un muy buen hombre, y sé que serán felices. Estoy segura también- continuó la mujer-, de que Musolf debe de estar feliz y orgulloso. Ahora, ¡brindemos! Por la unión de Legolas y Mislif.
- ¡Salud!- dijeron todos. 'Todos', quería decir, Mislif, Legolas, Gimli, Hasym, Oliv, Lian, Missin y Alarion.
- ¡Mi chica favorita se nos va!- rió este último.- ¡Oh, Mislif! ¡Y yo que pensaba que te escaparías conmigo cualquier día!
- Lo siento, Aly.- rió Mislif.- Ese era mi primer plan, antes de partir de viaje; pero ya ves que las cosas cambiaron.
- Tendré que consolarlo.- dijo Missin con una sonrisa pícara.- ¡Pobrecito, Aly!
- Solo y triste...- murmuró él fingiendo desolación.
- ¡Ya! No sean ridículos.- dijo Lian.- Estamos aquí para celebrar a Legolas y Mislif. Con respecto a eso- dijo la joven-, me gustaría decir que me alegro de sobremanera por ambos, porque creo entender que tuvieron que pasar por mucho para llegar a este momento. Es por eso que deben saber que son bienaventurados al haber logrado pasar tantas pruebas por un ideal así.
- Nos harás llorar, Lian.- dijo Missin con los ojos vidriosos.- Ahora, como miembro importante de la familia paterna de Mislif, quiero decir algunas palabras.- se aclaró la garganta.- Les deseo la mejor de las suertes y las bendiciones, sobre todo por el pequeño que viene; el cual espero que sea mujer y que se sume a la fantástica familia. Y, Legolas, a pesar de que Mislif es mi querida prima y amiga, si algún día huyes de casa, mis puertas siempre estarán abiertas para ti.- le guiñó un ojo, y todos rieron, incluso Mislif.
- Lo tendré presente.- sonrió Legolas.
- Bueno, lo mejor será que no alarguemos las bendiciones, pues todos se las deseamos en gran cantidad.- dijo Oliv.- Ahora, ¡vamos a comer!
- Nos veremos dentro de poco, mi joven dama.- dijo Legolas mientras se despedía de Mislif. Ya había llegado el día de la partida, y la joven los había llevado hasta el Portal de Roble, la entrada de Pueblo Gris, para despedirse ahí.
- Eso espero.- dijo Mislif.- ¿Cómo sabré cuándo partir al Bosque Negro?
- Probablemente enviaremos mensajeros.- dijo Legolas. Se acercó a la joven y la abrazó.- Cuídate mucho, Mislif. Me encantaría partir contigo de inmediato, pero prefiero que esté todo preparado para tu llegada.
- Lo sé.- dijo ella devolviéndole el abrazo.- Tú también cuídate mucho, porque estaré esperando con impaciencia volver a verte.
- No dejaré a mi prometida esperando mucho tiempo.- sonrió Legolas.- Y menos aun si con ella vendrá mi hijo.
- Adiós.- dijo Mislif sonriendo.- Te extrañaremos.
- Namarië.- contestó él antes de juntar con ella sus labios.
- ¿Les traigo un arpa para hacer música ambiental?- gritó Gimli al cabo de unos minutos.- ¿O prefieren que me ponga a cantar?
- ¡Por Elendil, no! Tengo oídos que respetar.- le gritó Mislif. Legolas se acercó al Enano, que estaba más lejos, y comenzaron a alejarse.
- ¡Adiós, chiquilla!- gritó Gimli.
- ¡Nos vemos, gruñón!- le contestó la joven.- ¡Regresen pronto!
- Mislif hija de Musolf...- murmuró Thranduil, Rey de los Elfos del Bosque Negro.- ¿A quién me recuerda ese nombre? ¿Es hija de algún amigo de Elrond en Rivendel?
- En parte.- contestó su hijo. Legolas se hallaba al fin frente a su padre, luego de haber viajado unos días, y luego de haber sido recibido con una enorme cantidad de honores y alegría. Él y su padre ya habían celebrado una reunión, en la cual Legolas le había relatado su viaje y todo lo que tenía que ver con la actual situación de la Tierra Media. Pero en aquel momento se había concentrado la conversación en anunciarle al Rey que él, su único heredero, estaba comprometido. Legolas sólo le había dicho que su nombre era Mislif, hija de Musolf.
- ¿Qué quiere decir eso de "en parte"?- preguntó el Rey, mientras se acomodaba en su asiento. Ambos estaban en una iluminada sala, dentro de las bellas y bien decoradas cavernas que constituían la pomposa morada del Rey y su familia.- Hijo querido, estoy realmente complacido con esta noticia- decía el Rey-, pero creo percibir cierto misterio en todo esto.
- No; en absoluto.- contestó Legolas.- Cuando dije "en parte", fue porque Musolf sí era amigo de Elrond, pero no vivía en Rivendel, sino que en... Mithnolë (Pueblo Gris).
- ¿Y desde cuándo viven algunos de nosotros entre los...?- Thranduil se detuvo de golpe, comprendiendo al fin.- ¡Musolf, claro!- exclamó.- ¡Musolf el Viajero! ¿Cómo pude haber olvidado ese nombre? ¡Oh, Elbereth! Legolas, si Mislif es la hija de Musolf, eso quiere decir que tu prometida es una Humana.- lo miró fija y seriamente.
- Así es.- contestó Legolas preparándose para el sermón de su padre.
- Te conozco bien, hijo mío.- le dijo el Rey.- Y sé perfectamente que sería inútil ponerte en claro la situación, pues creo que ya lo has tenido presente.
- Así es.- repitió su hijo.
- ¡Legolas, esto nunca lo habría esperado! Estoy realmente sorprendido, pero sólo por el hecho de que las consecuencias de tu unión con ella serían de una tristeza grande.
- Todo lo que pasará lo tengo muy bien asumido, padre.- dijo Legolas con un brillo en los ojos.
- ¿Y por qué un Hijo de Ilúvatar tendría que compartir el mismo destino de los Mortales?- exclamó el Rey poniéndose de pie. Se pasó una mano por la cara antes de seguir hablando.- ¿Por qué tendrías que rebajarte a cumplir un destino al que no estamos llamados?
- Porque sin Mislif no veo qué más podría hacer en esta Tierra Media.- replicó Legolas poniéndose de pie también.
- ¡Oh, no empieces con sentimentalismos!- exclamó el Rey.- Sabes bien que con ese tipo de palabras no lograrás hacerme cambiar de opinión. Legolas, no sólo se trata de tu vida en la Tierra Media, pues el fin de la Era de los Elfos se acerca cada día, y pronto tendremos que partir a los Puertos. Algunos ya lo harán, por lo que sé. Me refiero a que podría seguir tu vida en Occidente.
- ¿Y tú crees que yo preferiría partir a los Puertos a estar junto a Mislif? No, padre. No entiendes. Eres tú quien no logrará hacerme cambiar de opinión, pues ni siquiera Mislif logró hacerlo.
- ¿A qué te refieres?
- A que casi no logro que sea mi prometida.- contestó Legolas.- Mislif no desea que yo comparta su final, pero no se da cuenta de que ya estoy ligado a eso. Me propuso rehacer mi vida, o algo semejante, pero yo me negué.
- Entonces es una Humana con un pensamiento parecido al mío.- dijo el Rey.- Eso me agrada. Una joven inteligente, me parece bien.- hizo una pausa. Finalmente, se acercó a su hijo y lo tomó por los hombros con afecto.- Escúchame bien, Legolas- dijo-, no estoy completamente convencido de aceptar ésta unión; pero si esa jovencita demuestra ser apta bajo mi punto de vista, podría empezar a tolerarlo, pero en contra a lo que mi corazón desea.
- Muy bien.- contestó Legolas serio.- Sin embargo, padre, tienes que tener presente que, con o sin tu consentimiento, Mislif se convertirá en mi esposa.
- Ya lo veremos.- dijo su padre poniendo fin a la conversación. Hizo sonar una campanilla que tenía sobre una mesa cercana, y casi al instante apareció un elfo vestido de gris.
- ¿Ordenó, Gran Rey?- preguntó el recién llegado haciendo una reverencia.
- Sí.- contestó el Rey.- Manda a llamar a mis mensajeros personales, y diles que el Rey Thranduil del Bosque de las Hojas Verdes desea que sea traída Mislif hija de Musolf ante mi presencia, lo antes posible.
- ¿Y dónde deberán buscarla, Señor?- preguntó el elfo.
- En Mithnolë. Diles que sean discretos y que traten a la joven con honores, pues no sólo fue parte de la Comunidad del Anillo que partió desde Rivendel.
- Si se me permite preguntar- dijo el elfo-, ¿es ella acaso la llamada Estrella del Norte, de la que hablan aquella noticias?
- Sí.- contestó Legolas sonriendo con orgullo.- Ella misma.
- Di a los que partirán que le lleven el siguiente mensaje.- dijo el Rey.- "El Rey del Bosque de las Hojas Verdes invita a la joven Estrella del Norte a una audiencia para tratar las nuevas noticias que he recibido por boca de Legolas, Príncipe e hijo mío."
- Muy bien, Gran Rey. Con su permiso.- contestó el elfo haciendo otra reverencia antes de salir.
- ¿Un poco de vino para celebrar nuestro reencuentro?- ofreció Thranduil sonriendo.
- No, gracias.- contestó Legolas.- Celebraré sólo cuando Mislif haya llegado y cuando aceptes de buen grado a mi prometida.
- Que así sea.
- Venimos desde el Bosque de las Hojas Verdes, Mislif hija de Musolf, con un mensaje del Rey Thranduil.- anunció uno de los elfos que venían entre los mensajeros del Rey.
- ¿Del Rey?- exclamó Missin junto a su prima.- ¡Vaya! Mislif, si que tienes amistades grandes.
- Es el padre de Legolas.- le susurró Mislif a Missin.
- ¡Oh...!
- Además hemos traído un mensaje.- dijo el elfo.- "El Rey del Bosque de las Hojas Verdes invita a la joven Estrella del Norte a una audiencia para tratar las nuevas noticias que he recibido por boca de Legolas, Príncipe e hijo mío." Hemos sido enviados para escoltarla ante la presencia del Rey.
- ¡Oh...!- exclamó de nuevo Missin.
- Y yo acepto gustosa la invitación.- dijo Mislif sonriendo.- Sin embargo, creo imposible en este momento partir.
- Esperaremos hasta que usted esté en condiciones de hacerlo.- dijo el elfo.
- ¿Puedo ir?- preguntó Missin.
- Lo lamento, dama. Las órdenes del Rey son que sólo Mislif hija de Musolf llegue hasta su presencia.- el elfo se dirigió entonces hacia ella.- ¿Cuándo cree usted que podrá partir?
- Probablemente mañana estaré lista, señor.- contestó Mislif.- ¿Gustarían pasar a descansar?
- Muchas gracias, joven dama.- contestó el elfo haciendo una pequeña reverencia.- No quisiéramos incomodarla.
- ¡No es molestia! Pasen y descansen.- Mislif hizo pasar a los elfos al interior de su casa, donde su madre los recibió con sorpresa pero con su común sentido hospitalario.
- El padre de Legolas quiere que vayas a su Reino por el hecho de que te casarás con su hijo, ¿verdad?- preguntó Missin en voz baja antes de entrar con su prima.
- Así es.- contestó Mislif.- Estoy nerviosa, prima. No sé cómo habrá tomado el Rey la noticia, pero no creo que la vea con muy buenos ojos.
- Tienes que ir con la idea de que probablemente Thranduil te estará viendo con ojos adversos.- dijo una voz detrás. Era Hasym.- Pequeña, no tengas miedo a lo que el Rey piense o diga, pues esto sólo depende de lo que tú y Legolas decidan.
- Lo sé, pero...
- ¡Pero nada!- exclamó el mago.- Irás y le demostrarás a Thranduil todo lo que vales. Es común que sienta ciertos prejuicios ahora, pero te puedo asegurar que luego de que te conozca aceptará gustoso a la prometida de su hijo.
- Gracias, Hasym.- sonrió Mislif reanimada.- Y yo partiré con la frente en alto hacia la presencia del Rey del Bosque de las Hojas Verdes.
- ¡Así se habla!
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¡Sí! ¡Así se habla, Mislif! ¡Enséñale a todos esos elfos abrumadoramente conservadores, cerrados y seriotes quién eres...! ¡Oh...! Jejeje, lo siento... (Siento mis mejillas arder...) Bien, espero que les hayan gustado estos dos cuentos cortos, porque han sido muy especiales. Espero sus reviewsss hermosos y preciados de siempre, y también los espero en nuestro ya famoso WebSite (laEstrelladelNorte.tk) ¡Nos vemosss!
Antes de continuar con los cuentos cortos, porque ahora sí éste es mucho más corto, me gustaría agradecer los reviews del minific "Liberación de Vida". Así que aquí voy.
Lórien Potter: Jejeje, para variar siempre eres la primera en dejar reviews... ¡Tenemos una super hiper mega conexión mental que nos hace estar en internesss casi siempre a la misma hora ! Bueno, gracias, gracias de veritas por tus palabras. La verdad es que éste minific me conmovió bastante al escribirlo, y se debe de percibir que andaba media depre cuando lo hice . Jejeje, y sobre la supuesta muerte de Mislif, esa era la idea... ¡que todos pensaban que había estirado la pata..., o como dice un querido primo mío: "erectado la pata"...! Jojojo... ... Perdón...
Katita Okidoki: Sí, fue muy emotivo... Jejeje, con decirte que se lo leyó una amiga mía y al día siguiente me llegó retando porque la hice llorar... XD... Pero bueno, hay que aprovechar los super momentos depresivamente nostálgicos que nos ofrece la vida para escribir algo... ¿Leíste lo de la verdadera Reina de Rohan? ¿Me podrías dar la dire de la web? ¡Por fisss! La verdad es que mi idea era que Mislif supuestamente se muriera para Éomer, y que él se casara con Lothriel después... Pero bueno... Y... MWAJAJAJAJAJA... soy tan cruel a veces... Mi primera idea era que Mislif se muriera, pero me dio demasiada penita (::), así que preferí dejarla vivita y coleando... Okiles, hija mía, gracias nuevamente y trataré de seguir...
KagomeBlack: ¡Holitas! Sí, lo sé... fue muy bonita... con lagrimones y todo... ¡Snif... ::! Eso del "exilio pasional" me gusta bastante, suena muy romántico... La verdad es que yo tampoco podría imaginarme a Mislif de Reina, es por eso que recalqué el hecho de que no había nacido, ni había sido educada para eso. Bueno, gracias por tus palabras y por tu review y espero no decepcionarte en lo futuro.
Hikaru: ¿Yo...? ¿Quién yo... O.o?...? ¿Me hablas a mí ? Jejeje, con gusto te presto mi "cabecita soñadora", pero con devolución, porque soy muy coñete XD. Y bueno, con respecto a lo que como, me tomaría bastante tiempo definir mi super hiper mega mix de comidas que mezclo durante el día, pero lo que sí te puedo decir es que me ayuda bastante cierto orégano que consumimos Dernix y yo... (Para cualquier información llamar al 555-Der y ella responderá sus pedidos XD) Bueno, gracias, gracias por tus palabras, y sobre lo de alabarme, te cuento que en todas las iglesias (sea cual sea la religión) se reúnen a adorarme todos los miércoles a las 5pm... ... Jejeje, ¡nos vemos!
Yadhwiga: Jejeje, esa era la idea, amigui bizarri, ¡el Maestro Shakespeare presente! "Partir c´est mourir un peu..." ... Bueno, bueno, lo que cuenta es que fue romántico, ¿verdad? Pero no creas que se me olvidó ese final que dices; lo que pasa es que ff.net está algo defectuoso últimamente y olvidó lo siguiente: "Y así, al hallarse Éomer solito y sin compañía más que sus caballos (XD), comenzó a hacer una audición para jóvenes solteras y particularmente loquillas de Rohan..., pero como no encontró ninguna que lo satisfaciera, recurrió al lugar más cercano, Yadhylandia, y allí se casó con su Reina y tuvieron muchos Yadymers Bizarritos, y vivieron felices, comiendo perdices, hasta que una gastritis los mató a ambos. ¡Fin!"... ¿Te gustó? Okiles, me despido, gracias nuevamente.
Amarthsel PinK y Amarie Rosiel: ¡Uuuuuuy, casi me dio un patatú escribiendo todo el nombre... ! Pero bueno... Creo que tienes mucha razón en eso de que ambos estaban destinados a estar juntitos, con Éomer o sin. Jejeje, sé bien que debe de sonar extraño eso de "Constructora Bárbol: les hacemos las mejores casas con los restos de nuestros compañeros Ents muertos"..., pero bueno... . Bueno, me alegra que te haya caído bien el viejito Norl; y con respecto a la idea sobre la madre de Mislif... Mmm... lo veo difícil, conociendo su carácter... "¡No me sacarán de MI casa para llevarme a un lugar lleno de gente rara, cabezas-de-paja!" Okiles, gracias por tu review. ¡Nos leemos!
LegolasMirkwood: Tranquilo, chico, tranquilo, piensa en tu ritmo cardíaco... No te exaltes..., ¿ya? Okiles, me alegra que te haya gustado este minific, aunque sé muy bien que fue inspirado en Romeo y Julieta. ¡Oye! ¿Qué es eso de querer matarme... a MÍ? Eso es una herejía, ¡una infamia! Pero te perdono por el review... ¡Nos vemos!
Dernix: Lo sé, lo sé..., debo dejar ese orégano... Me está causando daños cerebrales horribles... TT... Despierta en mí el depresivamente nostálgico deseo de escribir minifics dramáticos y acaso "infartible" XD... Bueno, como le tengo bastante cariño a esa Mislif, lo más probable es que siempre la voy a dejar con Legolas; pero me siento orgullosa de eso... ... Okiles, gracias, oregui amigui, ¡nos leemos!
Gary Lupin: ¡Vaya, gracias ! Bueno, amigo, si te quedas sin aire, te recomiendo un buen tanque de oxígeno, no son tan caros si dices que eres amigo mío... XD. Okiles, gracias por tu opinión sobre el plano "psicológico" de Mislif, me gustó mucho, y espero que nos sigamos leyendo.
-Ëarwen-: ¡Aiya! Bueno, de nada, chica, es un placer para mí que hayas podido leer esta historia. Gracias por tu opinión sobre ella... ¡me hace llorar de emoción! Creo que hemos descubierto una nueva conexión literaria: ¡a las dos nos gustan las historias tristes, aunque con finales felices por excelencia! Y bueno, eso de que supieran los más cercanos a ellos que no estaban muertos era lo menos que podían hacer si les tenían cariño a esas personas, ¿no crees? Con respecto a Éomer, bueno, mi idea, en primera instancia, era seguir con la historia del Maestro Tolkien y hacer que Éomer se casara con la princesa Lothriel como decía. Okiles, gracias de nuevo, y espero que nos sigamos leyendo.
Thalinariel: ¿Te estás poniendo sensible, chica? O.o? ¿Luego de que casi me matas a sangre fría con esas crudas amenazas ::? (Jejeje, es broma ) Jojojo, yo creo que muchas chicas queremos un Legolitas para nosotras, pero no hay nada mejor como la exclusividad de soñar... ... ¿no crees? Y con respecto a eso de las historias del futuro de Legolas y Mislif, de eso tratan los cuentos cortos que ya están aquí. Okiles, gracias nuevamente, y espero seguir escribiendo a gusto tuyo.
Eärwen 'Tonks' XD: Jejeje, aquí estás de nuevo... XD. Me alegra que te haya gustado y me ponen muy feliz tus palabras, a pesar de que me trataste de malvada... :: ¡¡Malvada, yo!! ¡Yoooooo...! ¡Snif...! ::... Pero bueno, ese es el precio por escribir en un momento de melancólico ocio... Bueno, también me alegra que no creyeras que Mislif estaba muerta, porque en realidad me retracté de hacerlo a última hora... ¡me entró la sensibilidad! Okiles, espero que te guste este cuento corto, que ahora sí será más corto y voy a enviarte un mail con algunas cosillas sobre mi próximo viaje a la City... XD. ¡Nos vemos! (P.D. Gracias por tu review en mi nuevo minific de Harry Potter.)
Yapis, y ahora...
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"DE LA INVITACIÓN DEL REY"
- Si voy a una fiesta más, se me quebrarán las piernas.- decía Gimli el Enano, mientras, sentado en una gran butaca, miraba a sus dos grandes amigos: Legolas hijo de Thranduil, Rey del Bosque Negro, y a Mislif. Ambos estaban sentados en una butaca más grande frente al Enano.
- ¡Quién iba a decir o creer que te gustaba bailar, gruñón!- rió la joven.- No digo que lo hagas mal, al contrario, pero no puedes negar que era una faceta muy oculta que tenías.
- Es que tu prima Missin no me daba descanso, así que tuve que seguirle la corriente.- sonrió Gimli.
- ¡Oh, qué desilusión! ¡Y yo que pensaba que te encantaba bailar, señor Gimli!- dijo una voz femenina detrás. Al volverse vieron a Missin, la prima de Mislif, una jovencita de cabellos oscuros y brillantes ojos verdes. Parecía ser que aquel color de ojos era característico en la familia de ambas jóvenes. Missin era una joven de la misma edad de su prima; alegre, carismática y con una personalidad más efusiva que la misma Mislif. Tenía pocos problemas para decir las cosas a la cara, y lo demostraba constantemente.- Buenas tardes a todos.- saludó sonriente.- ¡Oh, Legolas! Con el permiso de mi adorada prima, te diré que hoy estás realmente atractivo.- sonrió dando claro ejemplo de esta última característica.
- G- gracias...- sonrió Legolas ruborizándote levemente.
- ¿Quién te dio permiso, Missin?- gruñó Mislif, obviamente celosa.
- ¡Prima, por Elendil!- exclamó Missin riendo.- Hay que decir las cosas que son verdaderas, no puedo ser una mentirosa; y menos en esto.
- Ya...
- ¡Pero qué celosa eres!- exclamó riendo Missin.- ¡Mírala, Legolas! Si hasta se puso colorada.
- ¿Por qué no te vas a perseguir a Alarion?- gruñó su prima, quien se había ruborizado por la mirada divertida del Elfo.
- ¿Perseguir a Aly dices?- preguntó Missin.- ¡No, no, no! ¡Cómo se nota que te perdiste un año, Mislif! Para que sepas, Aly es quien me persigue ahora; tal como Legolas, para desgracia mía, lo hace contigo.
- ¡¿Qué...?!
- ¡No te enojes, Mislif!- rió la joven.- ¿O piensas negarme acaso que fuiste tú la que se enamoró de él primero? ¡Pero no te pongas colorada, prima! Es tan extraño verte así, pero me gusta ver que no eres tan dura como sueles demostrar.
- Me agradas, joven Missin.- rió Gimli.- ¡Alguien más que se une a nuestro burlesco grupo!
- Lo lamento, Gimli.- dijo ella.- Pero yo no pertenezco a grupo alguno: molesto a gusto mío y cuando las circunstancias me lo permiten. Si llega el momento, también serás parte de mi molestas palabras.
- Qué pena, gruñón- dijo Mislif-, sigues estando en desventaja; porque Missin...- la joven se detuvo al ver que su prima se sentaba junto a Legolas y comenzaba a hablarle.
- ... es cierto, ¿no me crees?- decía Missin.- No te mentiría al decir que hoy estás deslumbrante. ¡Es cierto! Mira, sé que puedo ser muy directa, pero rara vez miento. Debo decir que pocas veces se había visto a alguien así de...
- Si no dejas esto, no tendrás boca para seguir diciendo tus verdades.- gruñó Mislif.
- ¡Oh, prima!- gruñó Missin poniéndose de pie.- ¿Qué viste en ella, Legolas? Sólo gruñe y apuesto a que es horriblemente fría. Aunque- se echó a reír-, no creo que tanto si esperan a un Legolas Pequeño.
- ¡Ya fue suficiente!- exclamó Mislif ruborizada hasta el límite. Su prima le hizo un gesto de burla y salió corriendo, pero Mislif corrió hasta alcanzarla. Comenzaron a discutir de una manera bastante cómica, pues, aunque se ofendían, lo hacían con cariño y alegría.
- ¡Vamos, Missin!- animaba Gimli riendo.
- ¡Cállate, gruñón!- gritaron las dos jóvenes.
- Son primas, Gimli- rió Legolas-, y ya ves lo iguales que pueden llegar a ser.
- ¡Dos chiquillas es excesivo para mí!- dijo el Enano.
Legolas y Gimli llevaban alrededor de dos semanas en Pueblo Gris, y lo habían pasado realmente bien: habían sido invitados a incontables fiestas y reuniones, ya fuera con los amigos de Mislif o con los Enanos de Erebor. Sin embargo, y luego de todas las celebraciones, ambos amigos tenían pensado regresar a sus respectivos hogares; así que cierta tarde le comentaron a Mislif lo que deseaban.
- ¡Oh, no hay problema!- había dicho la joven.- Ya lo suponía, porque ha pasado mucho tiempo, además. Espero que regresen para el Festival de Primavera.
- Tal vez.- dijo Gimli.- Pero debes prometerme que no bailarán ahí.
- Nadie te obliga a bailar, gruñón danzarín.- rió Mislif.- Pero bueno, ¿cuándo tienen pensando partir?
- Esperamos que dentro de tres días sea posible.- dijo Legolas.
- Entonces, tendremos que arreglar todo. Estoy segura de que querrán despedirse de todos, ¿verdad?
- Claro. No son pocos tus amigos, chiquilla.- dijo Gimli.- Y luego de tantas fiestas e invitaciones, lo menos que podemos hacer es agradecer. Más aún a tu madre, que fue una gran anfitriona.
- Eso es cierto.- sonrió Legolas.- Mislif, hay algo que me gustaría decirte.
- ¡No empiecen aún!- exclamó Gimli.- ¡Dejen que corra quince millas más lejos y luego conversen!- sin más, dejó la sala en que estaban y salió al jardín de la casa de la joven.
- ¿De qué se trata?- preguntó Mislif.
- Bueno, es que quiero que vayas al Bosque Negro.- dijo Legolas.- Te presentaré como mi prometida ante mi padre.
- ¿P- prometida...?- exclamó la joven.- ¡No me habías dicho nada sobre esto!
- Pero creí que con lo de la llegada del bebé sería obvio.- sonrió el Elfo.- Sólo me falta pedir tu mano. Espero poder hablar con tu madre esta noche.
- ¡Oh, Legolas! ¡Y yo que no había pensado en eso!
- Tantas fiestas te han hecho mal.- dijo Legolas.- ¡Oh...!- exclamó de pronto.- ¡Ni siquiera te lo he pedido a ti primero!- se acercó a la joven y le tomó una mano.- ¿Aceptaría, Mislif hija de Musolf, amada Estrella del Norte, contraer matrimonio con Legolas hijo de Thranduil, Príncipe del Bosque Negro?
- Ahora sí que me desmayo.- dijo Mislif emocionada. Se aclaró la garganta y dijo: No puedo decir menos que el honor y la alegría que me ha dado es enorme, mi bien amado Señor. Y acepto gustosa su proposición matrimonial, pero advirtiéndole antes que tendrá que soportar a este humilde servidora.
- Eso será todo un placer.- sonrió Legolas.- Entonces, si usted acepta esta humilde petición, no puedo decir menos que mi dicha es grande y más lo será cuando el esperado momento llegue, mi amada joven dama.- y la besó dulcemente.
- Y yo acepto con gusto entregarte la mano de mi hija para matrimonio.- dijo la madre de Mislif, luego de que Legolas le pidiera la mano la joven.
- ¡Entonces brindemos!- sonrió Mislif más que emocionada.
- No puedes, chiquilla.- dijo Gimli.
- Mi brindis será simbólico, gruñón.- dijo la joven.- Será... con jugo.
- Está bien.- dijo su madre.- Antes de brindar, quisiera decirles que estoy realmente feliz por ambos.- miró a Legolas y a Mislif.- Nunca creí que mi hija se casaría algún día, pero este momento me llena de dicha; y más porque he visto en ti, Legolas, a un muy buen hombre, y sé que serán felices. Estoy segura también- continuó la mujer-, de que Musolf debe de estar feliz y orgulloso. Ahora, ¡brindemos! Por la unión de Legolas y Mislif.
- ¡Salud!- dijeron todos. 'Todos', quería decir, Mislif, Legolas, Gimli, Hasym, Oliv, Lian, Missin y Alarion.
- ¡Mi chica favorita se nos va!- rió este último.- ¡Oh, Mislif! ¡Y yo que pensaba que te escaparías conmigo cualquier día!
- Lo siento, Aly.- rió Mislif.- Ese era mi primer plan, antes de partir de viaje; pero ya ves que las cosas cambiaron.
- Tendré que consolarlo.- dijo Missin con una sonrisa pícara.- ¡Pobrecito, Aly!
- Solo y triste...- murmuró él fingiendo desolación.
- ¡Ya! No sean ridículos.- dijo Lian.- Estamos aquí para celebrar a Legolas y Mislif. Con respecto a eso- dijo la joven-, me gustaría decir que me alegro de sobremanera por ambos, porque creo entender que tuvieron que pasar por mucho para llegar a este momento. Es por eso que deben saber que son bienaventurados al haber logrado pasar tantas pruebas por un ideal así.
- Nos harás llorar, Lian.- dijo Missin con los ojos vidriosos.- Ahora, como miembro importante de la familia paterna de Mislif, quiero decir algunas palabras.- se aclaró la garganta.- Les deseo la mejor de las suertes y las bendiciones, sobre todo por el pequeño que viene; el cual espero que sea mujer y que se sume a la fantástica familia. Y, Legolas, a pesar de que Mislif es mi querida prima y amiga, si algún día huyes de casa, mis puertas siempre estarán abiertas para ti.- le guiñó un ojo, y todos rieron, incluso Mislif.
- Lo tendré presente.- sonrió Legolas.
- Bueno, lo mejor será que no alarguemos las bendiciones, pues todos se las deseamos en gran cantidad.- dijo Oliv.- Ahora, ¡vamos a comer!
- Nos veremos dentro de poco, mi joven dama.- dijo Legolas mientras se despedía de Mislif. Ya había llegado el día de la partida, y la joven los había llevado hasta el Portal de Roble, la entrada de Pueblo Gris, para despedirse ahí.
- Eso espero.- dijo Mislif.- ¿Cómo sabré cuándo partir al Bosque Negro?
- Probablemente enviaremos mensajeros.- dijo Legolas. Se acercó a la joven y la abrazó.- Cuídate mucho, Mislif. Me encantaría partir contigo de inmediato, pero prefiero que esté todo preparado para tu llegada.
- Lo sé.- dijo ella devolviéndole el abrazo.- Tú también cuídate mucho, porque estaré esperando con impaciencia volver a verte.
- No dejaré a mi prometida esperando mucho tiempo.- sonrió Legolas.- Y menos aun si con ella vendrá mi hijo.
- Adiós.- dijo Mislif sonriendo.- Te extrañaremos.
- Namarië.- contestó él antes de juntar con ella sus labios.
- ¿Les traigo un arpa para hacer música ambiental?- gritó Gimli al cabo de unos minutos.- ¿O prefieren que me ponga a cantar?
- ¡Por Elendil, no! Tengo oídos que respetar.- le gritó Mislif. Legolas se acercó al Enano, que estaba más lejos, y comenzaron a alejarse.
- ¡Adiós, chiquilla!- gritó Gimli.
- ¡Nos vemos, gruñón!- le contestó la joven.- ¡Regresen pronto!
- Mislif hija de Musolf...- murmuró Thranduil, Rey de los Elfos del Bosque Negro.- ¿A quién me recuerda ese nombre? ¿Es hija de algún amigo de Elrond en Rivendel?
- En parte.- contestó su hijo. Legolas se hallaba al fin frente a su padre, luego de haber viajado unos días, y luego de haber sido recibido con una enorme cantidad de honores y alegría. Él y su padre ya habían celebrado una reunión, en la cual Legolas le había relatado su viaje y todo lo que tenía que ver con la actual situación de la Tierra Media. Pero en aquel momento se había concentrado la conversación en anunciarle al Rey que él, su único heredero, estaba comprometido. Legolas sólo le había dicho que su nombre era Mislif, hija de Musolf.
- ¿Qué quiere decir eso de "en parte"?- preguntó el Rey, mientras se acomodaba en su asiento. Ambos estaban en una iluminada sala, dentro de las bellas y bien decoradas cavernas que constituían la pomposa morada del Rey y su familia.- Hijo querido, estoy realmente complacido con esta noticia- decía el Rey-, pero creo percibir cierto misterio en todo esto.
- No; en absoluto.- contestó Legolas.- Cuando dije "en parte", fue porque Musolf sí era amigo de Elrond, pero no vivía en Rivendel, sino que en... Mithnolë (Pueblo Gris).
- ¿Y desde cuándo viven algunos de nosotros entre los...?- Thranduil se detuvo de golpe, comprendiendo al fin.- ¡Musolf, claro!- exclamó.- ¡Musolf el Viajero! ¿Cómo pude haber olvidado ese nombre? ¡Oh, Elbereth! Legolas, si Mislif es la hija de Musolf, eso quiere decir que tu prometida es una Humana.- lo miró fija y seriamente.
- Así es.- contestó Legolas preparándose para el sermón de su padre.
- Te conozco bien, hijo mío.- le dijo el Rey.- Y sé perfectamente que sería inútil ponerte en claro la situación, pues creo que ya lo has tenido presente.
- Así es.- repitió su hijo.
- ¡Legolas, esto nunca lo habría esperado! Estoy realmente sorprendido, pero sólo por el hecho de que las consecuencias de tu unión con ella serían de una tristeza grande.
- Todo lo que pasará lo tengo muy bien asumido, padre.- dijo Legolas con un brillo en los ojos.
- ¿Y por qué un Hijo de Ilúvatar tendría que compartir el mismo destino de los Mortales?- exclamó el Rey poniéndose de pie. Se pasó una mano por la cara antes de seguir hablando.- ¿Por qué tendrías que rebajarte a cumplir un destino al que no estamos llamados?
- Porque sin Mislif no veo qué más podría hacer en esta Tierra Media.- replicó Legolas poniéndose de pie también.
- ¡Oh, no empieces con sentimentalismos!- exclamó el Rey.- Sabes bien que con ese tipo de palabras no lograrás hacerme cambiar de opinión. Legolas, no sólo se trata de tu vida en la Tierra Media, pues el fin de la Era de los Elfos se acerca cada día, y pronto tendremos que partir a los Puertos. Algunos ya lo harán, por lo que sé. Me refiero a que podría seguir tu vida en Occidente.
- ¿Y tú crees que yo preferiría partir a los Puertos a estar junto a Mislif? No, padre. No entiendes. Eres tú quien no logrará hacerme cambiar de opinión, pues ni siquiera Mislif logró hacerlo.
- ¿A qué te refieres?
- A que casi no logro que sea mi prometida.- contestó Legolas.- Mislif no desea que yo comparta su final, pero no se da cuenta de que ya estoy ligado a eso. Me propuso rehacer mi vida, o algo semejante, pero yo me negué.
- Entonces es una Humana con un pensamiento parecido al mío.- dijo el Rey.- Eso me agrada. Una joven inteligente, me parece bien.- hizo una pausa. Finalmente, se acercó a su hijo y lo tomó por los hombros con afecto.- Escúchame bien, Legolas- dijo-, no estoy completamente convencido de aceptar ésta unión; pero si esa jovencita demuestra ser apta bajo mi punto de vista, podría empezar a tolerarlo, pero en contra a lo que mi corazón desea.
- Muy bien.- contestó Legolas serio.- Sin embargo, padre, tienes que tener presente que, con o sin tu consentimiento, Mislif se convertirá en mi esposa.
- Ya lo veremos.- dijo su padre poniendo fin a la conversación. Hizo sonar una campanilla que tenía sobre una mesa cercana, y casi al instante apareció un elfo vestido de gris.
- ¿Ordenó, Gran Rey?- preguntó el recién llegado haciendo una reverencia.
- Sí.- contestó el Rey.- Manda a llamar a mis mensajeros personales, y diles que el Rey Thranduil del Bosque de las Hojas Verdes desea que sea traída Mislif hija de Musolf ante mi presencia, lo antes posible.
- ¿Y dónde deberán buscarla, Señor?- preguntó el elfo.
- En Mithnolë. Diles que sean discretos y que traten a la joven con honores, pues no sólo fue parte de la Comunidad del Anillo que partió desde Rivendel.
- Si se me permite preguntar- dijo el elfo-, ¿es ella acaso la llamada Estrella del Norte, de la que hablan aquella noticias?
- Sí.- contestó Legolas sonriendo con orgullo.- Ella misma.
- Di a los que partirán que le lleven el siguiente mensaje.- dijo el Rey.- "El Rey del Bosque de las Hojas Verdes invita a la joven Estrella del Norte a una audiencia para tratar las nuevas noticias que he recibido por boca de Legolas, Príncipe e hijo mío."
- Muy bien, Gran Rey. Con su permiso.- contestó el elfo haciendo otra reverencia antes de salir.
- ¿Un poco de vino para celebrar nuestro reencuentro?- ofreció Thranduil sonriendo.
- No, gracias.- contestó Legolas.- Celebraré sólo cuando Mislif haya llegado y cuando aceptes de buen grado a mi prometida.
- Que así sea.
- Venimos desde el Bosque de las Hojas Verdes, Mislif hija de Musolf, con un mensaje del Rey Thranduil.- anunció uno de los elfos que venían entre los mensajeros del Rey.
- ¿Del Rey?- exclamó Missin junto a su prima.- ¡Vaya! Mislif, si que tienes amistades grandes.
- Es el padre de Legolas.- le susurró Mislif a Missin.
- ¡Oh...!
- Además hemos traído un mensaje.- dijo el elfo.- "El Rey del Bosque de las Hojas Verdes invita a la joven Estrella del Norte a una audiencia para tratar las nuevas noticias que he recibido por boca de Legolas, Príncipe e hijo mío." Hemos sido enviados para escoltarla ante la presencia del Rey.
- ¡Oh...!- exclamó de nuevo Missin.
- Y yo acepto gustosa la invitación.- dijo Mislif sonriendo.- Sin embargo, creo imposible en este momento partir.
- Esperaremos hasta que usted esté en condiciones de hacerlo.- dijo el elfo.
- ¿Puedo ir?- preguntó Missin.
- Lo lamento, dama. Las órdenes del Rey son que sólo Mislif hija de Musolf llegue hasta su presencia.- el elfo se dirigió entonces hacia ella.- ¿Cuándo cree usted que podrá partir?
- Probablemente mañana estaré lista, señor.- contestó Mislif.- ¿Gustarían pasar a descansar?
- Muchas gracias, joven dama.- contestó el elfo haciendo una pequeña reverencia.- No quisiéramos incomodarla.
- ¡No es molestia! Pasen y descansen.- Mislif hizo pasar a los elfos al interior de su casa, donde su madre los recibió con sorpresa pero con su común sentido hospitalario.
- El padre de Legolas quiere que vayas a su Reino por el hecho de que te casarás con su hijo, ¿verdad?- preguntó Missin en voz baja antes de entrar con su prima.
- Así es.- contestó Mislif.- Estoy nerviosa, prima. No sé cómo habrá tomado el Rey la noticia, pero no creo que la vea con muy buenos ojos.
- Tienes que ir con la idea de que probablemente Thranduil te estará viendo con ojos adversos.- dijo una voz detrás. Era Hasym.- Pequeña, no tengas miedo a lo que el Rey piense o diga, pues esto sólo depende de lo que tú y Legolas decidan.
- Lo sé, pero...
- ¡Pero nada!- exclamó el mago.- Irás y le demostrarás a Thranduil todo lo que vales. Es común que sienta ciertos prejuicios ahora, pero te puedo asegurar que luego de que te conozca aceptará gustoso a la prometida de su hijo.
- Gracias, Hasym.- sonrió Mislif reanimada.- Y yo partiré con la frente en alto hacia la presencia del Rey del Bosque de las Hojas Verdes.
- ¡Así se habla!
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¡Sí! ¡Así se habla, Mislif! ¡Enséñale a todos esos elfos abrumadoramente conservadores, cerrados y seriotes quién eres...! ¡Oh...! Jejeje, lo siento... (Siento mis mejillas arder...) Bien, espero que les hayan gustado estos dos cuentos cortos, porque han sido muy especiales. Espero sus reviewsss hermosos y preciados de siempre, y también los espero en nuestro ya famoso WebSite (laEstrelladelNorte.tk) ¡Nos vemosss!
