Akane se movía nerviosa por todo el comedor, sabía que Ranma se habría enfadado por lo de Shinnosuke pero no pensó que la cosa fuera tan seria. Conocía a su esposo, era celoso, siempre lo fue. Se lo demostró cada vez que P-chan se acercaba más de lo debido a ella, y cada vez que algún pretencioso pretendiente intentaba robársela, los golpes que le propinaba a Kuno cada vez que se lanzaba a sus brazos, o cuando Mikado intentó besarla en la pista de patinaje, como no se había dado cuenta nunca hasta ahora.
Su marido era celoso, igual que ella era celosa.
Nunca quiso hacer nada para que él se sintiera inseguro, y menos después de la conversación que habían tenido aquella noche. Ella no esperaba encontrarse con Shinnosuke, eso fue una sorpresa y una coincidencia. Sin embargo no quiso ofender a su antiguo amigo, creía que ella y su esposo estaban en un buen momento, que él comprendería que ella siempre ha sido muy amigable con todo el mundo y sentía gran aprecio por el joven de Ryugenzawa pues le debía la vida. Además hacía mucho que no sabía ni de él ni de su abuelo, y no le pareció que fuera una terrible idea pasar un rato con él. No había mentido a Ranma, podría haberle escondido que iba con él pero no lo hizo, fue sincera y esperó que él fuera comprensivo. Creyó que así había sido, sin embargo la nota que le había dejado no parecía demasiado seria, no parecía demasiado molesto, pero de todos modos no podía dejar de preocuparse, esa noche, la noche en que se habían confesado había sido demasiado especial como para que ahora todo volvieran a ser problemas, disputas y malos entendidos.
Con gran pesar decidió llamar a su casa para que la avisaran cuando su marido llegara, quería hablar con él y aclarar todo cuanto antes.
-¿Diga?
-Nabiki onee-chan, soy yo.
-Hola Akane, ¿a qué debo el honor de tu llamada?
-Verás, Ranma… Ranma ha ido para Nerima ya, y necesito hablar con él cuando llegue, es urgente.
-¿Sucede algo? –Akane no sabía si responder esa pregunta, pero necesitaba la opinión de alguien para calmarse.
-Pues, es que, Shinnosuke…
-¿Tu ex guapo de Ryugenzawa? –preguntó la mediana de las Tendo para chinchar.
-Sí ¡digo no! No, arg, déjalo, no sé para qué intento hablar contigo.
-Es broma, dime venga.
-Había quedado para cenar con Ranma pero me encontré con Shinnosuke y decidí posponer la cena con Ranma para tomar algo con él, y bueno, al regresar al apartamento él ya no estaba. Se ha ido hacia Nerima sin avisarme.
-¿Cómo sabes que se ha ido si no te ha avisado?
-Me ha dejado una nota. Tengo miedo de que esté enfadado o piense cosas que no son.
-Ay Akane-chan, no debes preocuparte por esas tonterías, además ya le está bien ponerse celoso de vez en cuando, con los celos que tú has pasado desde que os prometieron.
-Pero, pero ahora estábamos muy bien, todo iba genial.
-No creo que Ranma sea de ese tipo de hombres. Es muy orgulloso, si se hubiera molestado en serio o se habría transformado en chica y os hubiera interrumpido o le habría partido la cara a tu amigo.
-Sí, eso es verdad…
-Ranma no es un cobarde, no huiría así.
-Tienes razón… de todos modos dile que me llame cuando llegue por favor.
-Qué tierna eres enamorada, mi hermana la marimacho es toda una mujer.
-Oye no me llames así.
-Oh claro, sólo Ranma puede hacerlo.
-¡Él tampoco! – gritó molesta.
-Por cierto, hay algo que quería preguntarte el domingo antes de irnos.
-Dime.
-¿Cómo besa?
-¿Qué?
-Besa bien, ¿verdad? – dijo Nabiki sabiendo que eso incomodaría a su hermanita.
-¡No pienso decírtelo! – respondió sonrojándose.
-Oh vamos, casi fue mi prometido también, tengo derecho a saberlo.
-¿Acaso te arrepientes de haberlo dejado?
-Jajaja, no, no, hubiera sido un fracaso. No tiene dinero y está claro que siempre ha tenido sólo ojos para ti.
-Mi hermana mayor tiene celos de su hermana pequeña, no me lo puedo creer.
-¡Te digo que no! Nunca me interesó Ranma.
-Es agradable hacerte rabiar a ti también de vez en cuando.
-Lo que digas, le diré a tu amado esposo que te llame cuando llegue.
-Gracias.
Akane sabía que sería una noche muy larga, no quería ir a dormir sin antes haber hablado con él y aclarado el tema. Estuvo viendo la tele y preparando sus cosas para marchar al día siguiente hacia Nerima. Había quedado a las doce con sus amigas para coger el tren, llegarían sobre las tres a la ciudad que la vio nacer y la fiesta tenía previsto empezar a las cinco por lo que iban con tiempo de sobras. Se tumbó en el sofá esperando que el teléfono sonara pero sus párpados empezaban a caer rendidos ante el sueño que comenzaba a nublarle la cabeza. Finalmente, acurrucada en el sofá se durmió.
Pasadas las dos de la madrugada un estridente ruido la despertó.
-¿Diga, diga? –contestó alarmada.
-¿Akane?
-¡Ranma! Oh dios, hola Ranma.
-¿Qué haces despierta? No me digas que llegas ahora a casa.
-No, no, no, me quedé en el comedor esperando a que me llamaras.
-¿Para qué?
-¿Cómo que para qué? Te fuiste sin decir nada.
-Te dejé una nota.
-Eso es, nada más, no me esperaste, teníamos que ir juntos a Nerima – dijo con tristeza.
-Pero quise irme antes, me llamó mi madre y pensé en ir a ayudarla ya que es mi cumpleaños.
-Hubiera ido contigo… - siguió ella casi en un susurro.
-No quise molestarte en tu cita, parecía importante.
-Sabía que estabas celoso por Shinnosuke, lo siento Ranma, no pensé que te molestaría tanto…
-Y no me molesta, puedes hacer lo que quieras en realidad.
-No seas así, Ranma no quiero que nos enfademos, estábamos bien.
-Y estamos bien, no hay problema Akane.
-¿Seguro?
-Seguro. Por cierto mañana por la mañana desayunaré con U-chan.
-¿Qué? ¿Para qué? – preguntó con molestia.
-Es mi amiga, no hay nada de malo en que quede con una amiga – dijo él con segundas.
-Ya veo por donde vas… no es lo mismo Ranma, él no intentó obligarme a firmar papeles para que me casara con él, o se ha cogido de mi brazo cual garrapata o ha intentado por todos los medios separarnos.
-No, eso es lo peor, él no tuvo que intentarlo, lo hiciste por voluntad propia.
Ambos se quedaron unos segundos en silencio.
-No estés celoso, no me gusta Shinnosuke.
-Si tú lo dices…
-Ranma, de los mejores momentos de mi vida, cuando estuve más contenta… fue cuando vi que fuiste a por mi a Ryugenzawa, cuando regresando me diste la mano.
-Bueno, ahm, yo también estuve feliz cuando decidiste regresar a casa conmigo.
-No ves que a mi sólo… yo sólo te quiero a ti Ranma – confesó ruborizada.
-Akane…
-Yo sólo no quiero discutir más, está bien si vas con Ukyo, me lo merezco, y si es tu amiga pues adelante, confío en ti. Pero necesito que sepas que yo siempre sólo he querido estar contigo.
-Y yo contigo Akane, no seas tonta, no pasará nada con U-chan, pero podrá ayudarme a preparar la casa.
-Vale, si es así, estamos bien entonces.
-Sí.
-Ahora… ahora necesitaría…
-¿Qué? –preguntó el chico con curiosidad.
-Pues…
-Vamos Akane, que es tarde y tenemos que ir a dormir.
-Un abrazo.
-¿Un abrazo?
-Te echo de menos.
-Ay Akane cuando te pones tan mona no sé reconocerte. ¿Qué has hecho con la marimacho?
-¡Idiota! ¿qué prefieres que te pegue o que te abrace?
-Uf, difícil pregunta…
-Serás idiota…
-Que me beses, prefiero que me beses –soltó con cierto rubor en sus mejillas.
-Yo tampoco sé qué has hecho con el Ranma orgulloso incapaz de decir palabras lindas.
-Bueno, buenas noches Akane – dijo repentinamente.
-Buenas noches mi amor –se le escapó a la peliazul sonriendo por haber solucionado todo con su marido.
-¿Qué dijiste? –preguntó sorprendido, sabía que en el sueño la había escuchado decir lo mismo.
-Buenas noches ardor. Dije ardor.
-Sí, ya, jaja, mañana nos vemos.
-Sip. Oye… ¿estás bien?
-Sí, ¿por?
-Te noto como nervioso… ¿me escondes algo?
-¿Yo? Jajaja, qué tontería. No, no, claro que no.
-Bien pues… hablaremos mejor de esto mañana.
-Ok.
-Por cierto, ya son más de las 12h, ¡felicidades!
-Oh gracias.
-Bien. Buenas noches Ranma.
-Buenas noches.
Ninguno de los dos se atrevía a colgar, era una situación totalmente absurda, obviamente ambos esperaban despedirse con algo un poco más romántico, pero no se atrevían, no era algo que hubieran hecho nunca y empezar a ser así de cariñosos verbalmente no sería fácil. Frustrados y decididos a mejorar en este aspecto en un futuro finalizaron la llamada con un conjunto de interminables adioses. Colgaron un poco decepcionados con ellos mismos, pero felices de haber solucionado ese pequeño obstáculo matrimonial.
La mañana siguiente Akane corrió a la estación, llegaba justa justa pues había dormido bastante mal, con unos nervios que no se sabía explicar, quizás era por la ausencia de Ranma en la cama, quizás por algo que su corazoncito le repetía: hoy pasará algo.
Tenía miedo de regresar a Nerima y encontrarse con todo aquello que frenó su relación con Ranma en el pasado; prometidas, locos y locas, monstruos, padres entrometidos, hermana aprovechada, abuelo pervertido, bueno, y así podríamos seguir hasta mañana.
Sus amigas estaban esperándola en un banco, llevaban un montón de bolsas en las manos, los vestidos, el maquillaje, la mochila con el pijama para pasar la noche allí y todos los utensilios que cualquier chica universitaria necesita para poder hacer una supuesta fiesta de pijamas. Se apresuraron y finalmente consiguieron llegar a tiempo segundos antes de que las puertas se cerraran.
Al subirse al vagón empezaron a buscar sus asientos cargadas como mulas, en esa pequeña búsqueda vieron que Izumi y Yû ya estaban sentados unos pocos metros más adelante. No quisieron decir nada para ver como se comportaban ambos después de la cita que habían tenido la noche anterior, así que se agazaparon en el pasillo espiando a ese par mientras los demás pasajeros las miraban extrañados.
Los dos se veían sonrientes, hablando sonrojados de manera despreocupada. La mirada de la pequeñita irradiaba un brillo delatador, estaba claro que el encuentro nocturno había sido todo un éxito. Por su parte del grandullón mostraba una sonrisa que pocas veces la peliazul había visto en él, parecía que algo le impidiera cambiar de posición, como si aquella sonrisa se hubiera instalado en su rostro para quedarse. Sin embargo las tres habían pasado por alto el detalle más importante de todos, las manos de la pareja estaban en pleno contacto, entre ellos se estaban acariciando con los dedos la piel suavemente. Las chicas soltaron a la vez un suspiro cargado de emoción, se les veía tan bien juntos, les sabía mal interrumpirlos así que decidieron irse a sentar escondiéndose detrás de sus bolsas para que ellos pudieran disfrutar en soledad de su compañía, pero Izumi las vio y no dudó en gritarles para que se acercaran.
-¡Bolsas andantes! Estamos aquí.
-Oh, hola chicos, no os habíamos visto –dijo Akane disimulando muy mal.
-¿No nos habíais visto? Si nos teníais en frente. Cuanta razón tiene Ranma-kun cuando dice que eres un desastre jajaja –se tapó rápidamente la boca –ups no quise decir eso, perdón, que mal educada.
-No te preocupes Izu-chan, ya me he acostumbrado –dijo Akane sonriendo falsamente pues sí se había molestado, aunque más con su marido bocazas que con su amiga.
-Y bien muchachos, ¿no tenéis nada que contarnos? –preguntó Natsuki señalando sus manos.
-Oh, ja, uhm, sí, veréis... –dudaba nervioso el chico.
-¡Estamos saliendo! –gritó la pelinaranja alzando sus dedos entrelazados para que los vieran bien, como muestra de su relación.
-Me alegro… entonces la cita fue todo un éxito.
-Sí, fuimos al cine y a- Yû le dio un golpe a Izumi en el brazo, ella lo miró de reojo con una ceja arqueada y él negó con la cabeza levemente –quiero decir, hicimos un picnic y luego al cine.
-¿Seguro chicos? Parece que escondéis algo –dudó Yumiko extrañada.
-¡No, no qué va! Es que bueno, nos da un poco de vergüenza hablar de esto jaja –rio el muchacho rascándose la cabeza.
-Por cierto, ¿nadie se ha dado cuenta de que Ranma no ha venido conmigo? –preguntó Akane sorprendida de que nadie lo echara de menos.
-Uy, es verdad jajajaja, me había olvidado de él –confesó sonrojada la morena.
-Ni había pensado en él.
-Yo tampoco.
-Menos mal que vamos a su cumpleaños jajaja –reía Izumi.
-Pobre Ranma… -dijo Akane algo apenada, con lo que ella lo había echado de menos y ellos ni se habían dado cuenta de su ausencia.
Akane decidió explicarles lo sucedido la noche anterior con su esposo para ver si todos creían que había hecho mal o no yendo con Shinnosuke. Las dos amigas de su universidad le dijeron que por supuesto que no había cometido ningún error, que ella era libre de salir y hacer lo que quisiera con quien quisiera, aunque claro, ellas no conocían el pasado que los unía. Izumi le dijo que ella debería haberse puesto en la piel de Ranma e imaginar si a ella le hubiera gustado que él hiciera algo así, finalmente Yû habló dejando a todos con la boca abierta.
-Akane-chan, yo no, no creo que estuviera mal lo que hiciste, pero sí creo que no fue el momento. Esa noche sé que Ranma te había dicho cosas que jamás te había dicho y bueno, se esmeró en prepararte la cena por lo que dices. Entiendo que tu amigo es importante, pero desde mi punto de vista Ranma merecía tu atención en ese día mediantemente especial –Akane no había pensado en eso, se llevó la mano a la boca y casi se puso a llorar.
-No le hagas caso Akane-chan, tú regresaste a casa después de tomar un té, ni cenaste con Shinnosuke, ¿por cierto es guapo? Porque podrías presentármelo –dijo Yumiko –a lo que voy; regresaste para cenar con Ranma y él ya se había ido, eso es de niñato inmaduro. No te dejó ni explicarte.
-Yo no creo que sea de niñato inmaduro, si estaba dolido es normal –defendió a su amigo Izumi –os entiendo a los dos Akane, creo que tú podrías haber pospuesto la quedada con tu amigo y creo que Ranma hizo mal yéndose así, pero entiendo su molestia.
-Pero qué molestia ni qué ocho cuartos. Akane-chan no hizo nada malo, estuvo con un amigo un rato y luego regresó con su marido quien no quiso afrontar lo ocurrido y se fue.
La peliazul miraba aquella disputa como si fuera una partido de tenis. Unos la defendían a ella otros a Ranma, otros entendían el punto de vista de los dos, y entonces ella decidió que aquello en realidad era sólo cosa de ambos. Daba igual si lo que hizo estuvo bien o mal, lo que importaba es que de algún modo a Ranma lo había molestado y ella no quería que él se sintiera inseguro o incómodo por nada, mucho menos quería que sus amigos discutieran por su culpa. Decidió que hablarlo detenidamente con el chico de la trenza sería lo mejor.
El tren paró en la siguiente estación, todavía en la ciudad de Osaka. Allí ante la sorpresa de todos Nanami subió con un chico guapísimo. Ambos iban de la mano y sonreían sin parar. Akane los miró asombrada, la morena iba acompañada por un joven con unos preciosos ojos color esmeralda y el pelo corto fino y negro. Llevaba unos tejanos de marca y una camiseta deportiva, la verdad es que hacía muy buena pareja con la animadora. Yumiko y Natsuki le dieron un buen repaso con la mirada, la verdad es que ese chico no estaba nada, pero nada mal.
Sin embargo el susodicho andaba raro, se iba mirando la mano que tenía libre mientras abría y cerraba los ojos de manera exagerada levantando la cejas y luego bajando con suavidad los párpados.
-Por aquí, vamos.
-Es que no veo bien Nami-chan.
-Jaja ya te acostumbrarás.
Sus asientos estaban justo detrás del de las chicas, así que al pasar junto a ellas la morena les guiñó el ojo y les señaló su mano.
-¡Chicas! Qué ganas de que llegue ya la fiesta, estoy que no me lo creo.
-Ahm, Nanami-chan, hola. No piensas, mmm, ¿presentarnos?
-¿A quién? –dijo mirando hacia todos los lados.
-Ah – se carraspeó el cuello Yumiko –a tu chico…
-Hola Akane, me alegra ver que el idiota de Saotome no está aquí –dijo el muchacho al darse cuenta de quien era la peliazul.
-¡¿Mousse?! ¿Eres tú? Oh dios, estás muy distinto.
-¿Verdad? –respondió con orgullo Nanami-. Me dijo que quería un nuevo comienzo para olvidarse de todo y decidimos quitarle las gafas, cortarle el pelo y sacarle esa túnica que guardaré para las futuras noches pasionales que tengamos.
-¡Nami-chan! Dijimos que no hablarías más de cosas así – dijo el chico pato rojo como un tomate.
-Jajaja, es que eres tan mono que te comería.
-Entonces ¿estáis juntos? –dudó Natsuki.
-Sí y no, yo creo que sí pero él cree que no. Quiere aclararlo todo con la china y su abuela para estar tranquilo y seguro de que nada me pasará. Como si la pelo estropajo pudiera conmigo. Además Mousse me ha estado enseñando sus técnicas.
-Lo malo de esta ropa es que no puedo esconder mis trucos en las mangas –dijo mirándose los brazos apenado.
-Vas a una fiesta, no necesitas atacar a nadie –dijo Nanami, él y Akane se miraron y empezaron a reír, si ellas supieran, justo en Nerima, en fiestas especialmente, es donde tenías que estar más preparado.
El viaje pasó rápido y el reloj aún no marcaba las tres cuando bajaron a la estación. Todos estaban contentos y emocionados por la fiesta que iban a vivir, su primera vez en Nerima, su primera vez en el Dojo Tendo, su primera…
Akane llegó con muchos nervios a su casa, tenía ganas de hablar con Ranma rcuanto antes y de paso felicitarlo como merecía, pero al entrar Nabiki la recibió y ella se quedó con la boca abierta. Llevaba un vestido largo rojo pasión palabra de honor con una raja en la falda que le llegaba hasta el muslo, era muy revelador, pero también muy elegante. Su pelo estaba recogido en un muy corto moño sujetado con un bonito coletero color negro que iba a juego con los pendientes que llevaba.
-Na-Na-Nabiki ¿qué haces vestida así? –preguntó Akane a punto de caerse de espaldas.
-¿Pero no recuerdas lo que dijimos? Es una fiesta de gala Akane.
-Lo sé, lo sé, pero tu vas especta… –la peliazul calló al ver a su otra hermana aparecer por detrás.
Kasumi lucía un vestido también largo color coral con tan sólo un tirante y un pequeño cinturón adornado con un diamante. Los tacones que llevaba eran los más altos que jamás había visto, de color beige y de aguja, hacían que las piernas de la chica lucieran infinitas.
-Tú, tú ¿también Kasumi onee-chan? –preguntó alucinando.
-Por supuesto Akane-chan, no siempre celebramos un cumpleaños así. Ranma ya es todo un hombre, celebrémoslo como se merece.
-¿Puedo verlo?
-Ahora se está vistiendo, ¿por qué no vas con tus amigas y te cambias en tu habitación? Yû-kun, tú puedes venir conmigo, te mostraré donde dormirás –dijo la mayor de las tres amablemente al chico- Mousse ¿Tú te quedarás aquí?
-Claro que se quedará aquí, si no es molestia digo, no me gustaría que durmiera cerca de Shampoo –soltó la animadora defensora de su hombre.
-Eh, está bien, vamos chicas os enseñaré mi habitación. Creo que en el suelo cabremos todas esta noche –comentó la peliazul sonriendo.
Akane estaba contenta, sus nuevos amigos estaban allí acompañándola en la primera súper celebración de aniversario, al final vio que todo el mundo se había involucrado tanto y tan bien que empezó a sonreír pensando en cómo iría todo ya que ahora que lo pensaba no tenía ni idea de a qué se enfrentaba. No sabía en qué consistiría esta fiesta, ni si sus padres locos habían preparado alguna idiotez que pudiera arruinar el día.
Se quedó unos segundos mirando la puerta de la habitación donde tantos años durmió. El patito con su nombre seguía intacto y recordó cuantas veces había subido enfadada con el pervertido de su prometido y se había encerrado allí para llorar, romper cosas o gritar. Decidida abrió la puerta y entró, sus cuatro amigas se la quedaron mirando con una enorme sonrisa en la cara, ella no entendió nada pues a pesar de que les había dicho que la siguieran ellas se quedaron fuera con esa estúpida cara de felicidad. Todas dirigieron su mirada a la cama y la peliazul hizo lo mismo. Allí vio una gran bolsa de tela de color gris.
No entendía nada así que regresó su vista a sus amigas que la animaron a abrir la bolsa. Ella lo hizo algo asustada, el corazón le latía a mil por hora, ¿qué significaba eso? Bajó lentamente la cremallera de ese enorme envoltorio y al descubrir lo que era se dejó caer al suelo y se tapó la cara con las dos manos. Empezó a llorar sin saber por qué y no había manera de consolarla.
Sus amigas corrieron a abrazarla y sus hermanas entraron y empezaron a llorar también. Al cabo de unos minutos ella se recompuso y acabó de sacar lo que la bolsa escondía.
-¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué?
-Tú sólo póntelo cariño, pronto tendrás respuestas –dijo Yumiko secándose las lágrimas.
-Eso es hermanita, en media hora vienen la peluquera y la maquilladora. Kasumi y yo te ayudaremos.
-Nosotras vamos a vestirnos también Akane-chan –dijo Izumi regalándole un último abrazo yéndose con las otras chicas.
-No entiendo Nabiki, ¿esto es cosa de nuestros padres?
-Claro que no Akane-chan. Pero no preguntes más que no puedo decirte nada.
-¿Y Ranma?
-No sé.
-Pero… él estaba enfadado conmigo por lo de Shinnosuke.
-¿Oh de verdad crees que él se iría a Nerima por un berrinche como ese? Él le pidió a Shinnosuke que te distrajera ayer, se lo encontró en la universidad y vio la oportunidad perfecta, él sabía que no sabrías decirle que no a un amigo al que le debes la vida. Te conoce mejor que nadie. Así que no te preocupes más por eso.
-No entiendo nada.
-Mejor.
-¿Me estás diciendo que me he comido la cabeza todo este tiempo para nada?
-Sip. Te lo dije por teléfono…
-Pero no entiendo, ¿qué piensa? ¿qué es todo esto?
-Menos preguntas hermanita y a vestirte, que a las cinco empieza la fiesta.
En la otra punta del dojo Ranma estaba hecho un manojo de nervios; le sudaban las manos, se frotaba el pelo de manera desesperada y andaba de un lugar para otro sin rumbo fijo.
-Esto ha sido una terrible idea. Terrible, terrible.
-Hijo, eso no es cierto.
-Claro que sí, ¿por qué nadie me frenó?
-Porque estamos encantados con lo que has preparado.
-No me lo puedo creer. Es una locura. Lo cancelo. – decía alborotado hablando más consigo mismo que con su madre.
-Todo saldrá bien Ran-chan –dijo Ukyo acercándole un poco de té.
-¡Claro que no! Saldrá mal, como siempre.
-No pienses así, ahora todo, todo está bien.
-¿Y si Akane cree que es una tontería? ¿Y si se enfada?
-Créeme que no se enfadará, nadie podría enfadarse por algo así, sería una idiota.
-Arrrg, calma Saotome, calma – se repetía el pelinegro – voy a meditar un rato si no os importa.
Nodoka y Ukyo asintieron y se alejaron para dejarlo a solas y que pensara en todo lo que tenía que pensar.
Era normal que estuviera nervioso, todo nació de una maravillosa idea que tuvo durante el viaje a Nara, lo había planeado todo minuciosamente, todo parecía genial, pero ahora que el momento de llevar a cabo su plan había llegado empezaba a arrepentirse. No por ella, sino porque no sabía como reaccionaría al descubrir lo que él tramaba. Quizás ella hubiera preferido saberlo de antemano, tal vez ella no quería nada de esto, quizás esto había sido la peor idea que había tenido en su vida.
CONTINUARÁ
….
Hello, hello. No me matéis, sí, lo he dividido en dos jaja. ¿Por qué? 1. No quería que todavía terminara la historia. 2. La segunda parte es larga. 3. No me gustan los números impares.
Espero no dejaros con muchas dudas, pero tranquilos, el jueves tendréis la respuesta a todo y sí, el definitivo final.
Gracias de todo corazón por haber seguido la historia hasta aquí, estamos a un paso de la despedida. No tengo palabras para agradecer todos los comentarios que he recibido, las palabras de ánimo, de apoyo, los PM, los follows, los favorited, las lecturas… GRACIAS y mil veces GRACIAS.
Os responderé en esta ocasión muy brevemente en conjunto porque ando muy liada, pero en el siguiente prometo responderos con el esmero que os merecéis :) Sois los mejores.
Gracias por los comentarios a: Mimi otaku kawai, Sofia Saotome 2017, deliza22, serenitymoon20, afrika, Fanyxs, Josseline Meja, nancyricoleon, Aomi, Kawaii-Desu, Vane87, Guest, JHO, Maat Sejmet, Amy Saotome Tendo, IBM-MATH, noemib, Liyun bash, rosefe-123, Ikita, Miranda, Vane tendo, Akai27, Alambrita, jg. dreamer, litapaz, dragonnetie, Guest, blast015, Ownson, Amigo, KandraK, CarlosKelevra88, Haruri Saotome, paulayjoaqui, SaeKodachi47, Zagashi.
Siento haberos asustado con la pesadilla del capítulo anterior, jajaja, no era mi intención, bueno sí lo era no os engañaré :P Siento que la aparición de Shinnosuke os desubicara tanto, me ha encantado ver como algunos defendíais a Akane y otros a Ranma, tanto que os he querido incluir de algún modo en este capítulo :) Sin embargo, hay un motivo para todo :)
Y por último, respondiendo a algunas preguntas concretas de algunos comentarios; sí tengo más historias publicadas, 13 en concreto, algunos one-shots: "Una noche llena de miedos", "Tres Semanas", "Aster Tataricus" o "Romeo y Julieta un Año después" y algunos más largos como "Acuérdate de Mi", "Un fin de semana muy largo" o "Un día todo cambió", espero que os animéis a leerlos si os aburrís :) (Si os gustan los de Ranma y Akane borrachos, también hice "Hasta que Pasó".
Dragonnetie me pedías un fic en concreto que no encontrabas, es este: www. fanfiction s/2011093/1/ El-Camino-Equivocado (todo junto jaja).
Y por ahora eso es todo, espero leeros por aquí.
¡ABRAZOS ENORMES PARA TODOS!
Fins aviat!
