25» Melissa
16 de Agosto de 2015
10:00 a.m.
Tribunal del Distrito
Sala No. 2
La sala del tribunal estaba ruidosa como otros días, con las personas susurrando por todos lados.
En mi caso, yo estaba de brazos cruzados en la posición que debía estar, notando que el juez ya estaba preparado para dar el martillazo, mientras que el banquillo de la fiscalía estaba vacío.
-Esto su señoría... -apenas comenzaba a hablar, cuando de repente, las puertas del tribunal se abrieron de golpe.
La audiencia volteo en dirección al proveniente escándalo, solo para ver a una joven dama de cabello recogido y envuelto con una liga, un traje azul celeste y unos altos tacones, caminando en dirección al banquillo de la fiscalía, con un porte de prepotencia y arrogancia.
-¡¿Que rayos se creé que es ella, abriendo la puerta de golpe como Juan por su casa?! -me pregunté en la cabeza.
La joven llego al banquillo de la fiscalía y sin decir una sola palabra dejo su carpeta sobre el escritorio, dio un suspiro pesado y abrió los ojos mirando al juez - Melissa Balek... Fiscal...
-B-bueno, parece que ya llegó la fiscal. -habló el juez. -Fiscal Balek, ¿podría por favor dar inicio con su alegato?
-Con gusto, Su Señoría. -mencionó con una reverencia sencilla. -Pero antes, un mensaje para la defensa.
¿Un mensaje para mí? La imponente fiscal volteó a ver al abogado defensor y con un tono lleno de ira y un poco de remordimiento, logro formular sus palabras
-Esto lo hago por la persona a la que deberiamos estar velando en estos momentos...
Ella giró rápidamente su cara, haciendo fuerza en esta para no soltar una casi invisible lagrima, solo para regresar con el mismo semblante frío de antes.
-¡La acusación pretende demostrar que el acusado, el profesor Larn, es culpable del asesinato del abogado Jake Morgan!
-Vaya, ésa manera de iniciar es...melodramática. -guardé en mi cabeza. -La defensa está lista, Su Señoría. Y estamos dispuestos, no solo atrapar al asesino del señor Morgan... -dije con algo de incomodidad, al tener que referirme a mi amigo cono "señor". -Sino también a revelar la verdad.
-Verdad... tch... - se pudo escuchar provenir con algo de molestia de parte de la fiscal. -La única verdad aquí es representada por las pruebas y los testimonios. Y hay que ser un ciego hipócrita para no verlas. -terminó ella, lanzándome una mirada asesina. -Llamo al estrado a mi primer testigo, un alumno de la universidad que presencio el momento en el que la víctima fue vista por ultima vez.
A continuación, apareicó un joven de uniforme oscuro y corbata amarillenta. El chico de alrededor de 18 años se mostró frío y educado, además de enaltecido y arrogante. Poco más y terminaría siendo un completo egocéntrico sin ataduras.
-Su nombre y oficio, testigo. -habló la fiscal.
-Richard Telea. Soy un alumno de la facultad de historia y literatura. -respondió el joven de voz melodiosa, mientras se acomodaba sus lentes. -Sino se dieron cuenta, ése ya no es mí asunto.
-Arrogante...pero servirá... -susurró ella. -Señor Telea, por favor relate al tribunal los hechos de lo que usted presenció.
El joven de expresión estirada bufó un poco y comenzó a hablar.
-El pasado 14 de Agosto, iba saliendo de una de mis clases favoritas. Cuando de pronto, pude ver al maestro Larn acompañado de un caballero de traje. Ambos entraron al auditorio general y no los vi salir. -terminó él, con un rostro confiado.
-Dígame testigo: ¿Cuánto tiempo esperó usted para verificar que salieran del teatro o no? -pregunté yo.
-Estuve aproximadamente una hora en los alrededores. Nunca salieron de ahí, mientras yo estaba esperando.
Me dediqué a pasear por un momento, mientras que notaba cómo su testimonio era escrito en las pantallas de cristal y en las pantallas traslúcidas que bajaban para el público, además que aparecían en las mesas del juez, fiscal y en la mía.
-Así que, dice que vio al acusado y a la víctima entrar al teatro. Dígame testigo: ¿dónde se encontraba usted?
-Ya se lo dije: iba saliendo de mi clase favorita, por lo que estaba en el pasillo que se encuentra a la derecha de la entrada del auditorio.
-Entendido. ¿Y a que hora terminó su clase?
-Exactamente a las 14 horas con 2 minutos.
-Entonces, entraron solamente ellos dos: ¿y nadie más?
-No pude ver a nadie mas entrar, eran solo el maestro Larn y el sujeto de traje beige.
Una sonrisa se me dibujó ligeramente, mientras que seleccionaba de la lista de pruebas, el testimonio del estudiante de fotografía.
-Protesto. -dije calmado, mientras que en la pantalla se mostraba la declaración.
-¿Eh? -dijo algo sorprendido Richard- ¿Y que tiene que ver ese trozo de papel?
-Pues hay un problema con su testimonio, señor Telea. El discurso iba a comenzar después de las 6 de la tarde.
-¡AH! - se exalto un poco al escuchar sobre el discurso. -S-sí...el discurso...pues...
-Y citando lo que usted dijo cuando yo le pregunte a que hora terminó su clase: "Exactamente a las 14 horas con 2 minutos". Recalco: EXACTAMENTE.
-¡PROTESTO! -gritó Melissa, quien apuntaba autoritativa y golpeaba la mesa con ambas palmas. -El testigo podría haberse equivocado en cuestión a la hora de los sucesos. Lo importante es que vio el momento del crimen.
-¡Protesto! -respondí con un chasquido. -Ahí se equivoca, señorita fiscal. -le respondí con seriedad, mientras que en las pantallas se revelaban las palabras de aquella estudiante.
"El discurso para los alumnos de derecho empezaría a las seis de la tarde: osea, a las 18:00. Lo sé porque me encargaron alistar mi cámara para el evento, por parte del club de periodismo. Ambos, Jake Morgan y el profesor Larn estaban entrando al teatro poco tiempo antes del discurso, para terminar los arreglos de último minuto".
Volviendo, golpeé la mesa, y vi al alumno, y después a la fiscal.
-Lo que él vio fue algo que pasó horas atrás. ¡Él nunca vio el momento del asesinato, el cuál ocurrió hasta tres horas y cincuenta y ocho minutos después! -grité con fuerza, mientras que Melissa solo se cruzaba de brazos, y respiraba con paz y serenidad.
-Su Señoría, el señor abogado esta acosando a mi testigo. No es de la incumbencia del tribunal saber lo que hizo este joven en ese lapso de tiempo. Ademas, hablamos de una universidad tan demandante: es seguro que tenia otras clases a las cuales asistir
Con una bocanada de aire fresco, el arrogante alumno volvió a su posición erguida
-¿Ah? ¡Ah! ¡SI! Después de estar una hora desperdiciando mi valioso tiempo por ahí, atendí a otras clases...
-¿Después de una hora? ¿Está diciendo que estuvo una hora vigilando a ver si salían ésas dos personas?
-Yo...
-¡PROTESTO! Señor abogado, según el testimonio inicial de mi testigo, él mismo menciono que estuvo aproximadamente una hora por los alrededores..
-Bien, bien...formularé otra pregunta: ¿A que hora entraron?
-Yo... creo que... entraron... cinco minutos despues de... ahmmmm - comenzo a tartamudear - Cinco minutos despues... de que yo sali de mi clase...
-Hmm...éso podría serme útil después... -me dije a mi mismo.
La fiscal se encontraba algo arrogante, con una mano en la cintura, y mirando hacia mí con su rostro alzado.
-¿Ya terminó, abogado?
-¿Disculpa?
-Si se da cuenta, lo único que hace es darle vueltas al asunto. -dijo aún con su actitud alzada. -En lo personal, Su Señoría...
Con su otro brazo libre, lo alzó al aire y después apuntó hacia mí.
-¡Éste abogado no está calificado para éste caso!
-¿Disculpa? -pregunté algo confuso.
-Desde que empezamos, lo único que ha hecho es darle vueltas al testimonio de ése niño. Y se le ha olvidado un factor importante. -dijo ella confiada.
-¿Y ése factor es...? -preguntó el juez.
-La escena del crimen. -dijo de nuevo, confiada pero fría. -El cuerpo fue encontrado en la sala de maestros, pero se vio al culpable y a la víctima entrando al auditorio. ¿La pregunta? Sencilla: "¿Cuál es la escena del crimen?".
-Vamos, no dirás que... -susurré en mi mente.
-¡El auditorio!
Todos se sorprendían, mientras que lo único que yo hacía, era empezar a reír algo frenético.
-Y por lo que ven, el abogado ha perdido la cordura. -habló con su frialdad, apuntándome y viendo al juez.
-¡Se-señor Goodman! -habló el juez con severidad. -¡Estamos en un tribunal de justicia! ¡No un circo!
Tan pronto terminé de reír, me sequé las lágrimas y mostré mi confianza.
-Oh. ¿En serio? -mencioné, haciendo que la fiscal se estremeciera un momento. -Porque ésta fiscal está logrando hacer uno.
Ésa aclaración hizo que ella se enfadara.
-Por lo que sé: en todos los casos que he estado, la primera persona en pisar el estrado es el detective a cargo de la investigación. Y ésa persona da un resumen de la escena del crimen.
En ése instante, la fiscal despertó de su arrogancia, notando que estaba tratando con un abogado que estuvo "bajo la tutela" de Jake. Nunca fue así: más si aprendí varias cosas, mientras era su asistente.
-Y en éste caso, no hemos discutido nada sobre la escena del crimen. Ni del arma, ni del estado del cuerpo. Fuimos directamente con un testigo que, cuyo testimonio...¡Es dudoso! -grité mientras le apunté a Melissa, la cuál dejó salir un grito ahogado de su garganta, mientras se tapaba la boca con ambas manos. -Dígame señorita Balek: ¿Es usted una fiscal novata?
-¡Y-yo no mencioné éste dato, ya que era innecesario! -habló ella, tratando de recuperar la compostura.
-¡Ah! Se refiere a que como era obvio el lugar donde fue visto por última vez...¡Éste sería el lugar donde el crimen se cometió!
La fiscal se recuperó al oír ésa aclaración del juez, mostrándose de nuevo confiada y fría.
-E-exactamente.
-Entonces, ¿considera innecesario el protocolo en el que se llevan a cabo los juicios? -pregunté a la fiscal, haciendo que de nuevo temblase, aunque de enojo más que nada.
-Muy bien. Comenzaremos con el testimonio del detective a cargo del caso. Así que tráiganlo. ¡Y no más omisiones! ¡Ni saltarse el protocolo de juicios!
