Nuevo capítulo y bastante… no diré nada más. Es el penúltimo y solo queda el siguiente para terminar FF III Sutoraiku Bakku! (más dos epílogos) así que dejaré que solo lean.
No pondré notas después del fin de este capítulo ya que me quiero guardar para el final.
Disclaimer:
-Los personajes son de Capcom y SNK Corporation respectivamente.
-Los remakes son de Miki White.
-Los personajes de la generación SF son de Miki.
-Los personajes de la generación KOF son de mi autoría.
-Elliott Damon es de Miki, adaptada por Kein Sylvan.
-Saki Nozomi es de Miki, adaptada por ella misma.
-Seiko Hoshi es de Miki, adaptada por mi autoría.
Para Miki y un feliz san Valentín
Capítulo XVI
The Last Battle
Final Round: El Triste y Último Recurso
Tenshi Seiko vs Demon Elliott
…
Basado en el enfrentamiento de Oni Gouki vs Vajra Asura en la Luna del juego "Asura's Wrath" y en el Hadoken de la serie II Victory para el clímax final de la pelea.
…
Seiko ha retomado la ventaja sobre Elliott, sin embargo el inglés ha presentado una férrea resistencia ante los poderosos ataques del nuevo ángel de Cybile. Entre ellas, un Metsu Koku Shōryūken propio y un Junsunina Misogi combinado entre los hermanos Gouki y Gouken, recibió Elliott quien esta vez levantado, furioso y sobre todo, indignado, volvía a convertirse en el mismo demonio que atacó a Emmet en las semifinales.
– ahora sí… finalmente vas a mostrar tu verdadero poder, Elliott… Familia, Mel, Saki… váyanse lo más lejos que puedan y no regresen – solicitó Seiko al ver que Elliott pelearía más enserio.
Ellos lo miraron sorprendidos, ¿cómo se atrevía a pedir eso en estos momentos?
– Por favor, háganlo… se los pido – reiteró el japonés.
La mirada férrea de Seiko logró convencerlos. Los demás Ansatsuken y Saki se tuvieron que alejar cuando una fuerte explosión rondó la mansión Damon.
Elliott reaparecía a escena, pero su aspecto cambió radicalmente a tal punto de que sus ojos heterocromos pasaron a ser rojos por completo. Su mirada parecía ser sacada de una película de terror absoluto, su ropa algo rasgada y con ambos brazos cubiertos de aura púrpura que resultaba ser el Psycho Power, sumado a unas alas oscuras de demonio nacientes en su espalda. Seiko por su parte, seguía mirándolo sin intimidarse, pues ahora tendría que volver a revivir en carne propia una historia de casi quinientos años atrás.
– ¡Maldita seas, marginal! ¡Desaparece ahora! ¡Psycho… Cannon! – Elliott combinaba su Psycho Cannon con el Vaccum Wave, amplificándolo más aun.
– ¡El único que desaparecerá acá serás tú, Damon! – respondía Seiko con otra carga de energía en sus manos – ¡Metsu… Hadoken!
Seiko esquivaba la aguja del demonio con la técnica de Gouken, para luego atacarlo con todo. Los rayos y truenos eran testigos del combate, los guerreros espectadores, y Seiko con Elliott eran los perros de pelea. El inglés se impulsa sobre Seiko para atacarlo sin posibilidad de defenderse de un ataque aéreo.
El hijo del viento creaba un verdadero terremoto con un Kongou Kokuretsu Zan de defensa y Elliott respondía con un Psycho Blade de mayor potencia aun, destruyendo el escudo del puño terrestre donde los rayos azules que lo rodeaban como si fuera un campo de fuerza e desvanecían con la patada. Luego varios golpes al rostro y al plexo para terminar con un Psycho Break Smasher, pero que Seiko bloqueó con parrying para pasar al contraataque con un puño certero al pecho y un Shakunetsu Hadoken que Elliott continuó bloqueando con otro parrying más.
– ¡Nunca podrás con mi verdadero poder maldito japonés indigno! – Elliott lanzaba un Psycho Field que Seiko bloqueó con un parrying perfecto.
-Entonces si yo soy indigno Elliott, ¿Por qué Cybile me escogió? ¿Por qué desperté el Ten Mu no Hado? ¿Por qué tengo el poder del cielo y de los dioses? – preguntaba el joven dragón con arrogancia – Es porque no lo mereces por todos los crímenes y el mal que provocaste al planeta.
– ¡Idiota! ¡Morirás y arrancaré cada una de tus entrañas! – el peliazul respondía con ira, lanzándose al ataque por segunda vez.
De la espalda de Elliott salían sus alas negras de demonio, como si el mismo Satán estuviera presente, pero cuando se preparaba para atacar, Seiko ya estaba sobre él cargando ki en sus manos y con sus alas de ángel desplegadas.
– ¿¡QUE DEMONIOS?! – Elliott se sorprendió de la velocidad de Seiko que ya estaba listo para atacar.
– Este es mi poder, Damon… ¡El poder que te derrotará! – cargaba Seiko el ki en ambas manos para lanzarlo en diagonal – Tenma... ¡Go Zanku!
La pelea ya no tiene límites, la verdadera manifestación demoniaca de Elliott y el verdadero poder del Ten Mu no Hado de Seiko. Dos ángeles: luz contra muerte, los dioses estarían atemorizados ante dos personas que vuelven a igualar y casi superar sus poderes. Seiko y Elliott peleaban en el aire impulsados por sus alas, los truenos caían a cada minuto y parte de Inglaterra parecía más un desierto, solo tierra infértil. La verdadera pelea apenas comenzaba.
Seiko lograba conectar una patada y combinar una serie de golpes en el mismo aire, era más potente, más veloz y por supuesto, absolutamente más poderoso.
– ¡Y no regresé de Grecia para irme con las manos vacías! ¡Le cumplí una promesa a Saki de volver para cambiar el destino! ¡MI DESTINO Y EL DE ELLA! ¡TENMA… GO RYU ZANKUUUU!
Nuevamente Seiko utilizaba la versión en meteoros de la técnica de su abuelo hizo que Elliott no pudiera defenderse, las bloqueaba bien en un principio, pero a la falta de cansancio y la paliza que Seiko le estaba dando, no pudo su defensa contener tal magnitud de poder: siendo más exacto, al menos unos casi doscientos Zanku Hadoken que nuevamente lo volvían a mandar al piso. Con dificultad Elliott se levanta y su cuerpo estaba totalmente magullado por completo: unas costillas rotas, labios sangrando, piernas casi destrozadas por completo.
¿¡Cómo diablos este imbécil pudo conseguir tal cantidad de poder!? ¿Será cierto? ¿¡Será cierto que Cybile lo eligió a él!? ¡NO! ¡Yo soy el verdadero! ¡Yo soy quien debe poseer a Cybile! – ¡Muere Hoshi! ¡Psycho Heat!
– ¡No moriré! ¡Gorai Hadoken!
Gracias a Cybile, Seiko despertó el verdadero poder de la nada del cielo. Además, el poder del cielo le permite tener el dominio absoluto de todos de sus fuerzas, así como de combinar la velocidad del Kaze Mu no Hado y el aturdimiento del Rai Mu no Hado.
– ¡Senpū Tatsumaki! – Seiko lanzaba su versión ex de la Zankukyaku, pero Elliott logró adivinar para atacarlo con un Psycho Rising, seguido de un Psycho Field que si dio en el blanco
Nubes negras y rayos caían a la tierra de Inglaterra, al reino mismo. No era una pelea común y corriente, era una guerra sobrehumana, como si el mismo Lucifer y un Arcángel de luz peleasen en la Tierra. No era una simple pelea personal, era una batalla por el destino del futuro, pero en el pasado, del pasado donde Saki estaba mirando con cada golpe y expresión que William y Philipp daban a cada momento. Las imágenes de Saki eran confusas y ya no podía distinguir si eran Seiko o ese tal William contra Elliott y ese tal Philipp… era como si de alguna forma aquella imagen la estaba enfrentando a un pasado lejano del cual debía evitar en el futuro o al menos del cual debía asumir pronto.
¿Espera…? ¿Saki tenía visiones del pasado?
Ella misma se negaba a probar su existencia, ahora más creíble era el acontecimiento y el extraño "deja vu" que sintió cuando se confesó a Seiko hace casi más de un año: esta pelea ocurriría pronto y en estos términos y no solo eso…
Saki no era comparable a Cybile porque era la misma descendiente de la princesa mariposa de Inglaterra.
William era aquel guardia que resultó ser su caballero protector.
Philipp era aquel rey tirano que deseo gobernar en oscuridad.
Ambos peleaban por Cybile, cual ángel de la luz y ángel de la muerte…
Y ahora Seiko y Elliott eran los nuevos protagonistas que reencarnaban aquella titánica lucha.
Saki comprendió todo, ella era la clave de ambos y no metafóricamente sino literal, ella era la causante de que ambos se matasen por sus convicciones: Seiko buscaba liberarla, Elliott encerrarla.
Saki comprendió que el libro era real, una historia real y eso significaba que…
– ¡NO! ¡Debo impedirlo ahora mismo! – Saki corría a detenerlos, pero Mel se le adelantó para obstruirle el paso.
– ¡Saki comprende, está fuera de nuestra imaginación y tu saldrás lastimada por cualquiera de sus ataques! – el americano trataba como podía de que Saki no escapara – ¡Ninguno de nosotros puede intervenir, mi padre no Ryu-san están conscientes de que solo Seiko puede derrotarlo!
– ¡VAN A MORIR AMBOS, MEL, PORQUE YO SOY LA DESCENDIENTE DE CYBILE! – gruñó la peliazul para que todas las miradas se posaran en ella.
– ¡¿Y crees que yo no lo sé?! – fue la respuesta de Mel que causó miedo en los presentes, quienes no querían corroborar lo de Saki hasta que el joven dragón de fuego no lo confirmase por esa frase. Además la declaración sorprendió a Saki, pensando cómo Mel sabía de todo esto – ¡¿sabes que hizo Seiko antes de marcharse a pelear?! ¡Besó a Emmet y a Claire como despedida porque él iba a morir y yo también lo sabía!
No, era imposible…
Había hecho una promesa de volver… acaso, ¿no regresaría más?
– Dime que bromeas, Mel… dime que bromeas – preguntaba Sakura con la mano tomada en su pecho, producto de la adrenalina con solo sentir la noticia.
– No es broma – confirmó Mel, dejando caras de expando en los demás – Cuando Elliott atacó a Emmet, desarrolló una técnica tan poderosa e imbloqueable que casi la mató de no ser porque no controló al máximo el Psycho Power y ella se lo advirtió… y ahora, Seiko estaba consciente de eso que las últimas dos semanas entrenó en otra técnica más poderosa que el Misogi… como último recurso para así morir con Elliott.
Otro estruendo hizo llamar la atención de todos y eran Seiko y Elliott, chocando puños al mismo tiempo y ejerciendo presión que remecía la tierra misma. Los rayos continuaban cayendo a la mansión Damon en llamas y alrededor de este campo de guerra donde el poder aumentaba más y más entre ambos jóvenes.
– ¡No te saldrás con la tuya, maldito japonés indigno! ¡Saki es mía y de nadie más! ¡UOOOOAAAAAAAGHHHH!
– ¡Ya te dije que tú no eres quien guía los hilos del destino, Elliott! ¡Y si es así, los romperé a como dé lugar! ¡HIIIAAAAAAAAAAAAGHHH!
Las auras de ambos seguían haciéndose más notorias a medida que pasaban los segundos, la mirada de rabia en Elliott contra la mirada de determinación de Seiko eran incluso superiores a las de Philipp contra William quienes dieron el todo por el todo en la lucha. Era una pelea sobrehumana donde la lógica superaba las barreras del tiempo. Alanzándose cada uno con sus alas adquiridas, sobrevolaban Londres para continuar allí el combate, chocando con sus puños destellos de luces blancas contra negras, como si chispas de luz estuviesen enfrascadas en un limbo donde el equilibrio de ambos entes se rompería pronto.
Volvían a tierra. Elliott atacaba con su Psycho Phantom Chain y Seiko respondía con su Reppu Jinrai Shou en combinación con la Shipuu Jinrai Kyaku, chocando puños y patadas a tal velocidad que ninguno de los dos dejaba golpearse. Un impacto final para desaparecer atrás con el Psycho Warp y el Ashura Senku respectivos y tomar distancia. Luego volvían a desaparecer con ambas teletransportaciones para colisionar nuevamente al centro de la pelea.
Reaparecían pero golpeándose con el puño al rostro en forma simultánea. Respondieron con el otro puño libre pero el resultado fue el mismo: un segundo golpe simultáneo donde ambos hicieron explotar el mismo centro con un nuevo Psycho Warp Cannon contra un Shinku Senku Hadoken para salir disparados hacia los extremos de la débil Londres.
– Elliott, me es un honor conocerte en persona.
– Ahórrate los discursos Bison ¿Qué demonios te traes?
– Nada – contestó Bison – solo venía a ofrecerte un trato bastante productivo a ti.
– ¿Qué sería? Ya era suficiente con ocuparme de una gran organización criminal así que dime qué es.
– Algo muy simple –respondió el dictador birmano – Entregarte algo que te servirá como inicio para acabar con todos y tener el mundo a tus pies. En especial encontrar a esa chica que buscas.
"Bison: tú serás un dictador… YO SOY UN REY…"
– es extraño… siento que Elliott no baja la guardia, ni su poder… Debería estar igual de cansado que yo… no, él está más débil que yo. ¡Maldición! ¡¿Desde cuándo…?! – Seiko se percató de algo grave que ni él supo en qué momento…
Elliott utilizaba solo un brazo para atacar mientras cargaba ki de forma desapercibida. Era una sola respuesta: cargaba en cada segundo el Psycho Slasher para acabar rápidamente con Seiko.
– je je je… ha ha ha… ¡HA HA HA HA HA! ¡ERES UN IMBÉCIL, HOSHI! ¡NI SIQUIERA TE PERCATASTE QUE CARGABA EL PSYCHO SLASHER EN CADA SEGUNDO QUE PELEÁBAMOS! ¡TUS ESFUERZOS Y EL PODER QUE TIENES NO SE COMPARA! ¡SOLO UNOS SEGUNDOS MÁS Y TU CUERPO SERÁ PARTIDO EN PEDAZOS! ¡HA HA HA HA!
Había caído y nada podía hacer, pues el Psycho Slasher como Emmet le dijo, es imbloqueable y mata al instante, siendo más poderosa que el Misogi o el mismo Shun Goku Satsu. Ni el Ten Mu no Hado lo salvaría ahora.
Seiko trataba de saber que planear, lo peor de todo es que los demás Ansatsuken lograron oír toda la plática porque no estarían lejos sin hacer nada. Oyeron la parte del Psycho Slasher cargada en cada segundo y aumentaba más, donde Seiko buscaba una solución para enfrentar técnica mortal con otra técnica mortal pero nada: antes que ejecutase el Shun Goku Satsu, Elliott ya estaría al frente suyo, además de que contra Mel no sirvió de nada ya que la ira del demonio es vulnerable a ataques frontales.
¡Grrr! ¡Maldita seas Elliott! Debo salvar a Saki, pero no tengo cómo... si tuviera una opción más que esa, pero…
– Por favor… no lo hagas – se escuchaban los susurros de Ryu en el lugar. Seiko volteó y habían vuelto.
– Todavía no… no debes morir aún – Ken entró a la misma preocupación que Ryu.
– No Seiko… por favor no… – se sumaba Saki.
– Onii-san, no quiero que mueras… – agregaba Ryoko en llanto.
– Mi Seiko, no… – Sakura estaba en la misma situación de ellos. Ken trató de decir algo pero…
– ¡VAMOS SEIKO! – era la voz de Mel quien resonaba en Londres, donde todos voltearon a mirarlo e incluyendo al joven dragón – ¡Dijiste que ibas a derrotarlo! ¡Esa fue tu promesa antes de marcharte a entrenar! ¡Hicimos todo lo que pudimos para defender en tu ausencia! ¡Demuestra que tú eres el mejor peleador de artes marciales, Seiko! ¡TÚ ERES EL ÚNICO QUE PUEDE ACABAR CON ESTA PESADILLA DE UNA MALDITA VEZ!
Esa había sido la promesa.
Sabía que iba a morir, pero debía llevarse a Elliott con él para evitar que siguiera lastimando más gente inocente.
...
Es mi última alternativa y es lo que papá me dijo cuando pelee contra él, aun con el Ten Mu no Hado, mi ki está bastante débil por usar las técnicas del Satsui no Hado y Elliott cargó el Psycho Slasher desde un comienzo. Si lo hago al máximo poder, Saki se salvará, pero yo moriré; pero si no lo hago, aunque Elliott ya no haga nada… yo moriré y él se quedará con ella.
...
¡¿Qué demonios debo hacer?!
Ryu y Sakura miraban a al rostro preocupado y desesperado de Seiko, que trataba de buscar la solución para salvarla de Elliott. Ellos dejaron de lado su orgullo paternal y retornaron al orgullo como peleadores.
– Seiko, no dudes… acabas de prometer derrotarlo – Ryu seguía débil por los golpes de los clones de Seth.
– Ryu... Seiko parece que... tiene pensado hacer esa técnica, la última que dominaste años atrás y que intentó entrenar la semana última – comentó Sakura al recordar el último entrenamiento con Mel y Oro y la decisión de Seiko de usarlo como último recurso.
"¡Seiko, no te rindas! Lo único que debemos hacer es darte apoyo, la confianza en ti mismo es lo único que necesitas"
Una joven de cabello púrpura y estola amarilla aparece frente a Seiko. Era Rosalie que nuevamente volvía al auxilio del joven.
"Sé que mi nieto podrá superar todos los problemas y obstáculos que se interpongan. Porque confío en él"
El viejo y ahora anciano Gouki hace presencia a un costado de Rosalie. Un gi plomo cubriendo solo un hombro, el collar Ansatsuken en su cuello, los ojos castaños y su aura blanca mostraban que era solo un espíritu al igual que Rosalie, regresando de su redención gracias a Ryu desde el más allá.
– Seiko, el Satsui no Hado consume a quienes dudan una decisión, como yo. Pero tú no eres así y lo superaste. Has sabido enfrentar muchos retos con éxito y arriesgando todo al final.
– No puedes dejar que ese miedo a perder algo importante te haga confundir. Perdiste la confianza porque es la misma situación en la que yo tuve que morir. – se sumaba la genovesa a la charla motivacional.
¿?: No desistas joven dragón, aun no está todo perdido.
Era la misma Cybile también hacía presencia en frente de Seiko con un aura blanca, sorprendiéndolo ya que es el primer encuentro entre ambos.
– Es eso justamente lo que pasa, Cybile, estoy débil físicamente... y mi ki también... Usé demasiado poder para destruir ambos poderes y el maldito sobrevivió a todas las técnicas del Satsui no Hado, solo me falta esa... Pero si lo uso moriré.
– Como dice Rosalie, ten confianza, valor y por fin acabará la pesadilla de años. Eres mi nieto, el hijo de Ryu y de Sakura. adoptaste ese sentimiento de ambos por arriesgar todo sin importar el resultado y la sangre de nuestro arte. Así tu padre me derrotó y liberó mi alma de la oscuridad.
– No dejes que Saki tenga el mismo destino, ahora ella es tu futuro ¡Pelea por ella! – Rosalie y Cybile se unieron al unísono para darle el ánimo final.
En ese momento, el collar de Rosalie que estaba en manos de Seiko muestra un brillo violeta en la piedra atada a ella, Seiko supo que era la última fracción del Soul Power que entraba a su cuerpo.
– Seiko, jamás te olvidaré y sé que tú siempre me recordarás. Ahora, ¡despierta tu corazón! – Rosalie desaparecía del lugar una vez terminado de hablar.
– Ve nieto mío ¡Demuéstrale el verdadero poder de nuestro arte y de nuestra familia! – Gouki replicaba a Rosalie y también se desvanecía del lugar.
– Pelea Seiko… pelea por mi última descendiente y que no cometa el mismo error que yo – Cybile se sumaba a los otros dos para desaparecer.
– ¡Hum! Estás demente que hablas solo… – Elliott seguía cargando más y más poder aun, del cual ya tenía la fuerza necesaria para al menos dejar en coma al japonés – ¡hoy le pondré fin a tu miserable vida!
Seiko despierta del trance y tanto Ryu como Sakura asintieron sus, dándole el permiso para ejecutar la técnica más mortal del Ansatsuken, la misma que Ryu le enseñó como último recurso. No quería que pasara lo mismo con Rosalie y no quedaba otra opción para salvar a Saki, así que cargó ki en la pose de kata del Ansatsuken...
– No tienes salvación, mejor ríndete y… ¡Qué demonios harás! – Elliott reaccionaba y veía que Seiko también arriesgaría todo en una última jugada – ¡No entiendes que si Cybile no es mía, no será de nadie más!
– ¡Goaaaaaaghhhhhh! – el grito de Seiko hizo despertar otra vez el Ten Mu no Hado, callando a Elliott.
Seiko movía sus brazos en círculos hacia el centro, un aura roja que pasaba a azul y luego a blanco. El ki de Seiko aumentaba más y más aun, y Elliott no podía creer la cantidad de poder sobrehumano que el japonés concentraba en sus manos, quien continuaba girando sus brazos en kata de un Hadoken.
– ¡¿Acaso crees que tu Ryu Koku Hadoken servirá!? ¡Porque para ese entonces ya te habré esquivado y matado! ¡HA HA HA HA!
– Cállate, Elliott, porque a diferencia de ti, pues yo los tengo a ellos que me animan sin cesar: mis padres, mi padrino, mi hermana, Mel, Feiling, Dicky, Sho, los Bogard, amigos, maestros… incluso antiguos enemigos que respetan el honor de un verdadero guerrero como Sagat, y si tengo que matarte para evitar más muertes ¡Lo haré! El Ten Mu no hado me permite usar las técnicas del Satsui no Hado sin perder el control, y no importa si mi ki está débil ¡Aunque muera salvaré a Saki y al mundo de la oscuridad! – se decidió Seiko cuando regresaba a la kata Ansatsuken normal donde el viento surgía de sus pies y desde su cuerpo– ¡La única forma de acabar con esto es eliminándote de este mundo! ¡Rosalie me enseñó a cambiar el futuro! ¡Y será con Saki Nozomi! ¡Ella es mi futuro y así ella lo hubiese querido!
– ¡Ahora si morirás marginal! ¡Será tu fin! – replicó Damon cargando más poder aun…
La mirada de Seiko era fría, sin sentimiento, enfocado solo en eliminar a quien ocasionó todo este lío. Era el momento en que Elliott levantaba su palma cargada con el Psycho Power. Era el golpe final. Saki no podía hacer nada para detenerlos.
– Perdóname por lo que haré porque nunca me enseñaste a tomar riesgos, pero fue la única solución de tus enseñanzas… "Tatakai no naka ni, kotae ha aru… oto-san" (las respuestas se encuentran, en el corazón de la batalla… papá) Esto es por ti...
– Seiko... – Ryu supo del plan de sacrificarse, pero no podía hacer nada, porque Seiko es el dueño de su destino... – -Hazlo...
Focaliza tu mente...
Purifica tu alma...
Vista en el objetivo...
Concentración...
Recordaba cuando era pequeño y le presentaron a Ryoko, su hermanita menor cuando nació…
Focaliza, no pierdas ahora...
Prepárate para lo inesperado...
Concéntrate...
Cuando fue a Norteamérica para conocer a Mel Masters: su mejor amigo y rival…
Mente y cuerpo unidos...
Alcanza la tranquilidad por el movimiento...
Integra espíritu y carne...
Limpia el alma, libera lo negativo...
La preparatoria Taiyo, donde conoció a Dicky, Feiling, Lauren, Frederic y Rosalie…
Ryu se unía también al mantra… quizás sería el último en actuarlo junto a su hijo…
(Separa a la luz de la oscuridad...) Mente y cuerpo unidos...
(Ábrete a la luz...) Únete a través de la conciencia...
Cuando derrotó a innumerables enemigos: Bison, Pierre, Q-Bee, Balrog…
(Define tu existencia...) Únete a través de las emociones...
(Crea tu divinidad...) Únete con los cielos...
(Ambos) De la fuerza viene la delicadeza... Con la delicadeza vendrá la fuerza...
Y finalmente la chica de sus fuerzas, de su corazón: Saki Nozomi…
– ¡SEIKO! – gritaba Ryu con llanto en sus ojos en sus últimas palabras – ¿¡QUÉ ES LO QUE VES DELANTE DE TUS PUÑOS!?
Todos oyeron a Ryu y el grito a Seiko...
– A Saki... ¡A SAKI NOZOMI, PAPÁ! – Seiko respondió con todo el valor y coraje contenido – ¡A MI DESTINO!
El aura de Seiko era cada vez mayor y Elliott trató de replicar aquello, pero su debilidad le daba una oportunidad de matar al japonés. Seiko movía su palma derecha hacia arriba con la pose Ansatsuken de piernas flectadas y pies en puntas...
– Kakugo wa yoi ka… Eriotto!?
Seiko desaparecía de la tierra misma.
– ¡Estás muerto, sucio indigno! ¡Será tu fin!
Elliott replicaba, desapareciendo el mismo…
...
Con una potencia sorprendente, ambos guerreros desaparecían de la nada para volver a encontrarse en pleno aire, Elliott se lanzaba desde abajo con ki psíquico en su mano mientras que Seiko invocaba el poder de su abuelo Gouki para acabarlo.
– ¡ESTE SERÁ TU MAGNIFICO Y PATÉTICO FINAL, HOSHI! ¡PSYCHOOO…
– ¡EL ÚNICO FIN SERÁ EL TUYO! ¡TEEENHAAA…
Esa técnica de Seiko era la misma que se replicó hace muchos años atrás según el cristianismo: la separación del rio Jordán en dos. Ahora replicado por una palma más poderosa que la misma purificación.
– ¡SLAAAAAAASHEEEEEER!
– ¡TOOOOUUHAAAA ZAAAAAAAAN!
La explosión fue latente, el humo no dejaba ver absolutamente nada por el gran impacto de dos técnicas súper poderosas del Psycho Power y del Ansatsuken. Todos y especialmente Saki veían lo peor cuando apareció Elliott en aquella ventisca de tierra.
– Je... Je... Eres mía... Saki...
Pero el humo desaparecía y Seiko tampoco en él.
– ¿Qué... le di? – Elliott se confiaba de su victoria y seguro de vencer.
¿?: ¡GUOAAAAAAAAGH!
Seiko aparecía a lo lejos cargando ki rojo sangre en sus manos, había sobrevivido al Psycho Slasher de Elliott. Aquel ki cambiaba de color a negro y más tarde a blanco... era tal como sucedió en la historia de Cybile.
– ¡Imposible! ¡Nadie podía sobrevivir a mi técnica….nadie! –
Todos quedaron atónitos. Era una técnica mortal no evitable…
...
¡Esto es porque peleo por mi familia!
¡Esto es porque peleo por el arte Ansatsuken!
¡Esto es porque peleo por mis amigos!
¡Esto es porque peleo por Rosalie!
…
Y esto…
…
¡Y ESTO ES POR SAKI! ¡TENCHIIIII!
Juntando manos al centro para cargar ki de color blanco en sus manos…
¡RYUUUU...!
Llevando ambas manos atrás en posición de cargar más poder aun…
¡KOKUUUUU...!
El destino estaba sellado.
Era ahora o nunca…
¡HAAAADOOOOOOOOOKEEEEEEEEEEEEEEEEN!
La oleada espiritual del furioso dragón celestial y el grito de furia de Seiko fue lo que más se oyó y vio. Un Hadoken impenetrable y con la fuerza suficiente de Cybile y el Poder de la Nada del Hado Celestial se iba en dirección hacia Elliott.
– ¡Y ESTO ES POR Cybile! ¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Seiko seguía extendiendo el poder el "Tenchi Ryu Kokū Hadōken" hacia Elliott donde el dragón aural ahora tomaba un color blanco y que el inglés trató de esquivar. Pero no pudo aguantar y su cuerpo... más que su cuerpo, el Psycho Power se despedazaba poco a poco hasta convertirse en solo polvo y la onda se desviaba en dirección a la naciente Luna de Cybile que había aparecido en el momento que Seiko despertó el Ten Mu no Hado. Luego ante todos, aparecía Seiko ya en tierra dándoles la espalda a todos con el kanji Kami posándose en su humanidad, y en el cielo, se formaba el mismo kanji con un color violeta similar al Soul Power que libraba destellos alrededor para volver a transformar el cielo en azul y se dirigían a muchos puntos del planeta que se envolvía en la oscuridad de la pelea. Elliott caía seco a tierra y finalmente había muerto. Seiko después de un año fuera de Japón entrenando sin descanso, el vencedor de este titánico combate.
...
...
"Ware… Hoshi Seiko. Ware… Ken wo kiwameshi mono." (Yo soy… Seiko Hoshi. Yo soy… el amo de los puños)
El kanji desaparece y Elliott yacía muerto, muerto y definitivamente muerto con el Psycho Drive destruido por completo. Saki miró como Seiko aplicó la técnica más mortífera que el propio Misogi sin perder el control de su humanidad y usando la misma onda del dragón furioso pero conectado con Cybile. Trataron de recibirlo, pero luego de exclamar como Gouki, el Ten Mu no Hado desaparece junto con el aura y Seiko cae semi-inconsciente al suelo donde un gran destello púrpura salía de su pecho…
– ¡Seiko! ¡Seiko! ¡Seiko! – Saki iba a asistirlo, pero notó que su pecho tenía una cicatriz purpura.
Aun así abría sus ojos con pesadez, viendo a Saki quien estaba al frente suyo y alterada por la situación.
– Saki… l-lo lamento… no tuve o-otra… ¡cof! – al toser, el japonés escupió sangre – o-otra op-opción…
– ¿O-Opción? – cuestionaba Saki.
– Seiko usó el Tenha Touha Zan para chocar a propósito con Elliott y gastarle todo el ki restante. Después retrocedió con el Zanku Hadoshō para ganar velocidad de carga y atacar con ese Hadoken que vimos – le contestó Ryu con una cara de melancolía que pasaba en su cuerpo.
Sakura y Ryoko se quedaban mudas, ni siquiera tenían voz para hablar. Mel en cambio dejó que Ryoko se aferrara a él para contender el dolor y esperar el triste final. Ryu intentaba procesar toda la información al igual que Ken pero nada, no encontraba cabida en la última escena donde Seiko se sacrificó como un kamikaze para derrotar a Elliott quien murió tras recibir el poder de su último Hadoken celestial.
– n-no… pu-puedo hablar mu- mucho…p-pero… fue m-mi única al-alterna-tiva… – intentó hablar el japonés – pero l-lo logré…
– Cumpliste tu promesa, viejo… lo hiciste – apoyó Mel tratando de hacerse el fuerte.
– Y-Ya sabes q-que hacer… Mel – pidió Seiko, cumpliendo la voluntad de que el americano cuidara a su hermana menor, tomando las manos de ambos y entrelazándolos.
Sakura solo se limitó a abrazarlo, pues no tenía palabras para demostrarle el profundo cariño que le tiene que un simple gesto físico fue necesario que Seiko apenas pudiera corresponder por la falta de fuerzas y vida, donde Ken y Ryu se sumaron para brindarle el último abrazo por la misma falta de palabras de la madre flor de cerezo en el que las palabras no salían de su boca por el shock.
Pero faltaba una más… la chica a quien juró proteger.
– per-perdóname… p-por ser invasivo, e-en t-tu vida… Saki… – trataba nuevamente de hablar Seiko ya sin fuerzas para hablar – p-pero yo… yo ya no t-te moles-molestaré más…
– No digas eso, por favor no, no lo digas… – Saki continuaba insistiendo en que se iba a recuperar.
– Familia… gr-gracias por todo… l-los am… los amo… y Sa-Saki… y-yo… t-te amo…
Seiko volteó su cabeza por inercia.
Seiko dejó de respirar.
Seiko dejó de latir su corazón.
Seiko cerró sus ojos para siempre…
…
La historia se repitió y ni Saki fue capaz de detenerlo…
Así como William usó un último recurso para sacrificarse y derrotar a Philipp, ocurrió lo mismo en la mansión Damon: Seiko llegaba desde el aire a conectar un Misogi mientras que Elliott respondía desde abajo con un Psycho Slasher. Pero el japonés recibió toda la cuchillada a quemarropa para así gastar el ki restante del Psycho Power y atacarlo ya con su espíritu aun intacto… Con la Onda Espiritual Vacía del Furioso Dragón Celestial… "Tenchi Ryu Koku Hadoken". Elliott murió en esa técnica, así como Seiko minutos después de que Saki observara las marcas de una gran cicatriz púrpura que permanecía aun en su cuerpo. La historia que Saki tuvo en su visión era esa misma, cometiendo el mismo error de Cybile años atrás. Elliott, Seiko y ella estaban destinados a concluir la historia trágica de la princesa mariposa.
Quienes llegaron gracias a Dhalsim y Rose tras derrotar a las fuerzas de Black Hands lloraron, quienes presenciaron la pelea no pudieron hacer nada, nunca pensaron que el joven más querido, amado y admirado por amigos, familiares y todos… muriera.
Perder a un hijo es el dolor más grande de la vida, es como perder tu propia esencia.
Perder a un amigo que te acompañó en los buenos y malos momentos es la desgracia más grande por compartir años de aventuras…
Pero para un amante… perder al amor de tu vida, a quien sacrificó tu humanidad para libertarte, a quien intentó sacarte una sonrisa cuando eras antisocial y le respondías con golpes, a quien te protegió en todo momento, a quien se marchó en un año para volverse más fuerte y rescatarte… Así mismo se sentía Saki, como la persona más miserable del mundo por dejar que una tonta decisión suya terminara por matar a Seiko.
No dejaban de salir lágrimas en sus ojos cuando Kusanagi se posó detrás de ella y puso una de sus manos en su hombro, lo mismo hizo Mel ya que si bien reconocían el tremendo dolor que tenían Ryu, Sakura y Ryoko, no se comparaban al profundo vacío que dejó en el corazón de Saki. La palidez de haber sido manipulada por el Psycho Power más la obligación de matar a quien más amó, fueron los límites de la obsesión de Elliott.
– Todo es mi culpa… - susurraba Saki con temor a voltear a los demás.
– No es tu culpa, Saki… – negaba Kusanagi posándose a su lado – es de ese infeliz de Damon qué…
– No – interrumpió Saki sin soltar a Seiko de sus brazos y llorando más que nunca en su vida – Seiko murió por mi culpa… ¡Soy yo quien debería estar muerta ahora y no él!
Más tarde llegaron los cuatro maestros que entrenaron a Seiko, pero la sorpresa fue mayor al descubrir que ya estaba muerto. La maldición de años continuó y solo faltaba una persona para cumplir con lo predicho, fue cuando Oro miró a la joven en sollozos y en sus brazos al cuerpo de Seiko sin vida alguna.
– ¡NO! – Exclamó fuerte una voz que todos al voltear reconocieron a Ryu – ¡ME NIEGO A ACEPTAR QUE ESTÁ MUERTO! ¡PROMETIÓ ESTAR DE VUELTA!
Las reacciones eran infantiles como si fuese un adolescente, pero Seiko le había prometido regresar de su combate tras pelear casi a muerte antes de ir hacia Elliott. Se acercó al cuerpo desfallecido de Seiko, Saki quien por instinto se alejó y el maestro dragón invocó todo el poder restante de su ki para intentar traerlo de vuelta, Ken entendió la idea y Sakura no se quiso quedar atrás, lo cual replicó el accionar de los otros tres para sentarse en posición de loto alrededor del cuerpo de Seiko y así transmitirle su fuerza.
El Hado Celestial no tenía esa virtud de resucitar como el Ho'o Mu no Hado, a la vez Seiko jamás lo pudo despertar y no porque no podía, sino porque nada le hizo falta, requisito esencial para la resurrección espiritual. Fue tanta la desesperación que Sho invocó su propio poder como soporte divino con Kazuo y Tabata para apoyar a los cinco Ansatsuken ya que Mel y Ryoko se unieron a ellos. Los maestros que entrenaron al joven también hicieron lo propio ubicándose entre los guerreros del puño asesino que desfallecían uno por uno agotados por la falta de ki. Sakura y Ryu se resignaron.
Todos debían aceptar que Seiko… había muerto.
