Capítulo 25

Alexis llegó a la comisaría y se apuró a llegar donde su padre estaba, sentado en el escritorio de Kate, con la cabeza entre las manos, tratando de pensar… tratando de sobreponerse a la sensación de impotencia que sentía…

-Papá…- dijo y lo abrazó, casi sin poder impedir que las lágrimas se le escapasen.

-Alexis, ¿qué haces aquí?

-Tenía que estar contigo… necesitaba acompañarte…

-¿Qué voy a hacer?- dijo Rick y se quebró, había intentado no llorar, pero no tenía más fuerzas…

-No rendirte… eso tienes que hacer… la encontrarán, y estará a salvo…

-Pero…

-Debes confiar, papá… cuando tuviste el accidente, la abuela y yo nos rendimos, pensamos que habías muerto, la única que no se rindió, nunca, fue ella… y le debes eso, papá… no te rindas… ella nos enseñó eso… sigue pensando… sigue buscándola… ella te necesita…- dijo sin soltarlo y Rick la abrazó con fuerza, deseando que todo el ímpetu que Alexis tenía, sirviera en algo para poder recuperar a Kate.


Kate abrió los ojos de golpe, pestañeó y se encontró en una habitación pintada de blanco. La luz, por suerte no era tan intensa. O quizás ella estaba mejor, más recuperada.

Instintivamente trató de moverse y se encontró sujeta por sus manos y piernas, apretadamente.

Inspiró hondo y trató de calmarse, tenía que pensar. Tenía que encontrar la forma de escaparse, o de avisar… pero no tenía idea de donde estaba y estaba segura de que su móvil no había sobrevivido al ataque…

Siguió intentando calmar su mente y el recuerdo del último diálogo con Miranda vino a su mente.

¿Acaso ella estaba embarazada? Kate no estaba segura de que eso pudiera ser cierto, pero lo que sí sabía es que además de cruel, Miranda había demostrado ser muy fría y seguramente si le había dicho eso, sus motivos tendría… no valía la pena inventar algo así, el solo hecho de matarla para presentársela a Rick era suficiente venganza para ella…

Algunas lágrimas se le cayeron cuando pensó en la posibilidad de estar esperando un hijo con Rick y no llegar si quiera a conocerlo… ni a decírselo a él… ni a ver su reacción… de felicidad, de adoración…

Escuchó los pasos de Miranda acercándose y sintió asco. Pero se le ocurrió una idea…

-Me alegra que ya te hayas despertado… no tenemos mucho tiempo… ya está todo casi listo…- le dijo y sonrió, calma y fría.

-Me… me siento mal…- dijo Kate y Miranda sacudió la cabeza.

-Ah… lo siento tanto… estos niños son muy molestos… sobre todo en el embarazo… tanto esperarlos y cuando vienen, nos hacen sentir pésimo…- dijo y sacudió la cabeza.

-Por favor… necesito moverme de costado… tengo náuseas…- insistió Kate.

-Lo siento, Kate… necesito que te quedes quieta… pronto vendré a buscarte y estarás mejor…- dijo y se fue.

Kate bufó con fastidio. Quería salir de allí. Por suerte no se sentía mal, solo tenía un poco de asco y bastante hambre…


Ryan y Espo rastrearon el lugar en busca de pistas. Solo pudieron encontrar el móvil roto de Kate y las llaves de su auto, tiradas a un costado.

-¿Crees que esa mujer la habrá matado?- preguntó Ryan pensativo.

-No lo sé, bro… lo que sí sé es que debemos seguir buscándola…- dijo Espo.

-Sí, por supuesto… solo trato de imaginarme qué puede querer esta mujer y por qué la obsesión con Beckett y Castle…

-Esa mujer está obsesionada con todos nosotros, pero especialmente con ellos… está loca… no busques explicaciones donde no las hay…

-¿Crees que podría estar trabajando con Jerry Tyson?

-Jerry Tyson está muerto, ¿recuerdas?

-Te juro que a veces creo que no…- dijo Ryan y suspiró.

-Sigamos buscando, bro… de alguna manera tenemos que poder ayudarla…- dijo Espo y ambos siguieron en silencio, buscando pistas de lo que había sucedido.


Kate suspiró mientras recordaba el duro momento en el que los hombres de Bracken preparaban todo para matarla, recordó su fortaleza y la forma en que había podido salir de allí… y los brazos de Rick sosteniéndola, sacándola, protegiéndola, poniéndola a salvo de todo…

Cuando volvió a ver a Miranda, ella venía con un tipo joven, vestido de negro al que Kate le vio cara conocida… sin embargo no pudo estimar de donde… y tampoco importaba… había llegado el momento de hacer algo…

-Quiero que seas obediente… si todo sale bien, esto se terminará aquí… y te doy mi palabra de que con solo ver sufrir a tu marido, mi venganza estará cumplida…

Kate asintió mientras el hombre cortaba las cuerdas de cuero que la ataban a su mano izquierda y la hacía incorporar. Era un poco más alto que ella y no la miraba a los ojos. Kate se sintió más calmada con eso, si no la miraba era porque le tenía algo de miedo, o al menos, respeto… y eso era un punto a favor…

No lo pensó dos veces y cuando el hombre desató sus piernas, Kate utilizó su mano libre y le pegó con el puño cerrado en el estómago.

El hombre se dobló en dos, dolorido y e intentó reaccionar, pero Kate lo tomó del cuello y siguió pegándole…

Miranda los observó un momento, mientras Kate golpeaba al hombre sin piedad utilizando también sus piernas y cuando él cayó inconsciente en el suelo y Kate miró a Miranda con los ojos enceguecidos por la ira, la vio apuntándola con un arma…

-Detective Beckett… te advertí que te portaras bien… ahora tendré que matar a tu marido también…- le dijo y sacudió la cabeza fingiendo lástima- pero primero lo dejaré sufrir un poco…- agregó.

Se acercó con una navaja y cortó las ataduras de la mano derecha de Kate, sin dejar de apuntarla con el arma.

-Camina…- le dijo y la empujó con el caño.

Kate le hizo caso y entraron a otra habitación de la que colgaba una soga, lista para que ella se ahorcara…

-No puedes quejarte… dicen que es la muerte más placentera…- dijo Miranda y la empujó un poco- siéntate ahí… escribirás una carta…

Kate sentó en una silla frente a un papel y tomó el bolígrafo.

-Escribe… "amor mío"- comenzó a dictarle.

-¿Amor mío?- dijo y rió Kate- ¿qué estupidez es esa? Lo único que me consuela es pensar que mi marido, en su dolor, sabrá que yo no escribí esta carta, sino que fui obligada…

-Bien… te dejo escribirla… pero rápido… y agrega la parte en que sabes que también estás matando a tu hijo… al hijo de ambos…- dijo Miranda y sonrió.

Miró hacia arriba, ponderando lo que querría que él leyera si todo salía mal y escribió una nota desde su corazón…

"Rick: si lees esto es porque no pude evitarlo. Te pido perdón y ya sufro por el dolor que seguramente te estaré causando. Te amaré siempre, aquí y allá… me voy con el consuelo de haber podido convertirme en tu esposa y en la madre de tu hijo. Te amo. Kate".

Kate dejó caer algunas lágrimas con emoción y Miranda sintió curiosidad por saber lo que había escrito. Se acercó un poco y en el momento en que se inclinó, Kate le clavó el bolígrafo en la mano y el arma salió volando hacia adelante.

Forcejearon un momento y Kate la tomó del cuello…

-Maldita… no dejaré que me mates… te juro que no…

-Suéltame…- intentó Miranda respirando con dificultad y le pegó un rodillazo en la pierna porque justo a tiempo, Kate se inclinó para que no le pegase en el estómago.

Miranda se soltó y se agachó, tratando de encontrar el arma. Kate encontró la navaja y la tomó del cuello en el momento en que Miranda levantaba el arma para apuntarla.

-Ya basta…- le dijo tironeando de ella, sometiéndola.

-Saldré de esta, detective… y te perseguiré hasta matarte a ti y a toda tu familia…

-Estás equivocada…- dijo Kate y la hizo girar, ella aún con el arma en la mano- no te dejaré salir de esta…- agregó y cuando Miranda intentó apuntarla con el arma, hundió la navaja en su pecho y cerró los ojos, con asco pero también con algo de alivio…

Buscó un teléfono y vio que el hombre al que había desmayado había desaparecido, seguramente había escapado. Marcó el número de Ryan y respiró hondo al escuchar su voz…


Bueno, ya cumplí, esto se va arreglando, ¿verdad? Espero que les haya gustado! Nos vemos en el próximo...