Tom y Ely han empezado a discutir, la segunda defendiendo su posición de valiente absoluta. Antes de que ninguno de los demás pueda separarles, suena un silbido que nos enmudece a todos.
-Creo que es Lilah, otra vez…-rompe Tommy.
-Será la hora de cenar. Volvamos al templo. Creo que aquí hemos terminado. Mañana tocará la capilla Malak, supongo.-aclara Kya, mientras se encamina servicialmente a la puerta.
Yo no tengo muchas ganas de hablar porque estoy pensativa en quiénes son los responsables de las diversas etapas de esa fatídica noche mística. Dudo mucho que sean los espíritus quiénes se mosqueen con una mortal mediocre como yo.
Cada vez estoy más convencida de aquí en el templo Nunakura la dieta no es muy variada, sobre todo a base de sopas. En cada comida es un caldo diferente, pero sigue siendo sopa. Nos la terminamos toda sin rechistar. Total, no sabríamos preparar algo mejor con la escasa comida que quedará aquí.
Después de cenar, todo el mundo está muy callado, a pesar de que se nota que Lilah arde en ansias de saber cómo va nuestra insvestigador como caza-espíritus. En relación al cambio de posición, Lilah es nuestra "principal sospechosa", así que preferimos no comentarle demasiado las cosas, tal y como acordamos.
Claro que si nos callamos mucho la maestra terminará por sospechar, así que decidimos contarle nuestras peripecias solo por encima. Entre otras cosas superficiales le contamos que pudimos averiguar que en realidad las mellizas estaban colocadas a la inversa: Electra en el patio de la capilla y Unununa en el patio del templo Nunakura.
-¡Oh!
Lilah se ha sorprendido. A ver si nos cuenta por qué.
-¿Qué os ocurre, Lilah?-le pregunta Tommy.
-Entonces… Estaba equivocada respecto a mi teoría del asesinato de Noelia.
-¡Ya era hora de que alguien lo admitiese!-resopla Ely.
-Sí… Es posible que tú no seas la asesina después de todo…
Pausa…
-¡Porque todo el tiempo lo fue tu hermana melliza!-afirma Lilah, firme y espantadamente.
-¡¿Qué?! En serio, ¿Ahora la culpable soy yo?-se apura Regina.
-¡Oíd, Lilah, si yo no soy la asesina, mi hermana todavía menos! ¡Si ella es la blandengue de la familia!
-¡Oye, Ely, no me estás ayudando, jo!
Kya parece preguntarse si realmente alguna de las dos pudo realmente haber cometido semejante macabro crimen, y Tommy está confuso, sin saber qué hacer. Reflexiono sobre toda la información de la que dispongo, otra vez, y hallo una respuesta que espero que deje a las dos Foster fuera de culpa.
-Esperad un instante, Lilah, creo que os estáis precipitando en vuestra hipótesis.
-¿Eh?-pronuncian todos los demás a coro.
-Vos sostenéis que ya que Regina estaba en el patio, fue la mismísima Regina la que con ese cuchillo mató a Noelia acuchillándola, ¿No es así?
-Sí, eso mismo he dicho. Además, Unununa lleva guantes de lana, y por eso en el cuchillo no había huellas….
-Lilah, si me disculpáis, no he terminado.
-¿Adónde quieres llegar, Kylie?-me pregunta Kya, deduciendo que alguna estoy preparando.
-Regina, ¿De verdad no sabrías defenderte ante una acusación así?
-Yo… No se me ocurre cómo…-se lamente Unununa.
-Pues es raro, porque a mí se me ocurre algo. Tú eres precisamente la única presente que NO pudiste cometer el crimen de Noelia. Es más, soy yo misma más sospechosa que tú.
-¿Estás confesando?-me cuestiona Lilah, sarcástica.
-¡No, no, claro que no! Solo estoy exculpando a Unununa. Ella no podría haber matado de esa forma, más que nada porque se hubiese descubierto a ella misma al instante.
-¡Explícate, pelirroja!-me "ordena" Tommy.
-Noelia fue acuchillada intensamente por todo el vientre y el pecho, y como consecuencia de eso se derramó más que mucha sangre, ¿No?
-¡Esto no es ninguna guardería, Hyde! (…) ¡Ostras, claro! ¡Mi hermana se hubiera…!-empieza Ely, viendo a dónde quiero llegar.
-¡Exacto! ¡Al ver toda esa sangre, Unununa se habría desmayado, dejando su cuerpo propio allí, al lado del cadáver! Por consiguiente, tampoco pudo mover el cuerpo, porque estaría inconsciente.
-Ah…-creo que he hecho que la maestra Malak sude la gota gorda.
-Entonces, ¿Quién rayos mató a la pobre chica?-se impacienta Tommy.
-¡Seguro que fueron los espíritus malignos! ¡A lo mejor Noelia cometió un pecado gravísimo, y los espíritus no la perdonaron y le robaron la vida como compensación!
Nos quedamos callados. Aunque nadie se va a resignar a aceptar esa teoría fantasiosa.
-En fin… Creo que me voy a ordenar la alacena de la cocina… Y después me voy a rezar. Lo necesitaremos… Todos.
Lilah se retira.
-Esto no me acaba de cuadrar. La persona que nos escribió el nombre en la frente nos conocía de sobras a pesar de que llevábamos el collar contrario. Pero esa Brooke vuestra fue la única que pudo pasar a mi hermana al otro lado. Pero ella no nos conocía.-menciona Ely.
-Y tampoco podemos saber para qué se tomaron tantas molestias en cambiarnos de lugar…-complementa Regina.
Nos sentamos todos en la mesa del té, pensando en todo lo que vamos descubriendo, e intentando enlazar todos los eslabones de información para completar la cadena de la verdad. Pero somos interrumpidos por un sonido estridente del exterior.
-¡Es otra vez esa flauta!-grita Kya.
-Y parece que toca la misma melodía de ayer… ¿Qué puede significar?-se pregunta Tommy.
-¡Yo creo que lo más importante es quién toca o de dónde viene!-refuta Electra.
-¡Salgamos a comprobarlo!-incito.
Para cuando nos ponemos los abrigos y nos disponemos a poner un pie fuera, el sonido ha parado.
-¡Porras!-protesta Unununa.
-Pues nada, habrá que dejarlo para mañana. Nos podríamos preparar, por si acaso. Además, ya es oscuro.-concluye Kya.
-A saber si son los "espíritus" los que tocan esa dichosa flauta…-propone Tommy, irónico.
Electra le pega una potente colleja.
-¡Au! ¿Por qué has hecho eso, mala víbora?-se rebela Tom.
-¡Yo no he sido, han sido los espíritus!-se cachondea Electra, burlona.- ¿Tú estás tonto? Bueno, sí, claro, podría haberme ahorrado la pregunta…
-¡Cállate, creída! ¡El peor castigo para mí es quedarme encerrado en cualquier parte contigo, bruja!
Tommy parece cabreado. Se va a regañadientes a su habitación. Ante estas frías palabras, Ely se ha quedado helada, nunca mejor dicho. La miramos para ver si reacciona, y tarda un rato.
-¡¿Se puede saber qué miráis tanto?! ¡No, no llevo lentillas! ¡Hale, a dormir!
Ely se va al cuarto de repuesto (por lo de Noelia), no mucho más contenta que Tommy. ¿Qué bicho les ha picado? Supongo que es la tensión de nuestra situación. Encerrados, rodeados de cadáveres y espíritus malvados… Vamos, para hacer una novela.
Regina observa partir a su hermana, con cara de póquer, y se resigna a seguirla después de darnos, como mínimo, las buenas noches. Kya y yo no encontramos sentido a quedarnos allí de pie como unos pasmarotes, así que nos vamos cada una a nuestra habitación.
Hace frío en mi estancia, que no se alivia ni con una manta gruesa y mi pijama de franela. Estoy muy lejos de mi ciudad, en una situación bastante tensa y sin saber qué hacer. Para colmo, cada día de cautiverio aumenta los misterios. No se puede aguantar.
Ojalá encontremos la salida a todo pronto.
