Capítulo 25
Un nuevo comienzo, una nueva vida
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(Puerta del Tiempo)
Plutón estaba junto a la puerta del tiempo con Helios y Hotaru dormidos en una cama no muy lejos de su dormitorio. Ella miró a los dos niños hasta que el orbe en su báculo comenzó a brillar y floto hacia ella. Ella agitó las manos colocando el orbe frente a ella. De repente el rostro de un hombre mayor apareció, "Lady Plutón mis condolencias. ¿Hay algo que pueda hacer por usted?" dijo el hombre en el orbe habló.
"Gracias, Aisling. Realmente sí, estoy acá con dos niños pequeños que sobrevivieron, mientras que sus padres no. Debo quedarme en la puerta del tiempo y este no es lugar para niños." Dijo Plutón, al orbe y luego lo giro hacia la cama, "El niño es Helios, tiene cuatro años y la chica es Hotaru tiene doce."
"Helios Kaiousei? El príncipe de Neptuno?" dijo Aisling al reconocimiento del nombre y pensando que era el hijo de Lady Neptuno, había oído hace unos años que había tenido un hijo. Por otra parte, todo el sistema solar había escuchado entre la relación de Neptuno y Urano
"Sí, Lady Neptuno y la reina Urano cayeron en la batalla contra los humanos." Dijo Plutón, su tono de su voz mostraba la profunda tristeza que sentía al haberlas perdido, así como muchos otros amigos.
"Y el linaje de la chica?" pregunto Aisling señalando un poco a la niña que parecía extrañamente familiar para él. Sabía que nunca la había visto antes, pero su aura era muy familiar.
"Ella es Sailor Saturn." Dijo Plutón, después de una breve pausa esperando que él no se negara en llevarse a la chica. Ella y la reina había mantenido el hecho de que Hotaru era Sailor Saturn en secreto, solo las senshi y los que necesitaban lo sabían. Se sentía extraño que tantos le temería a esta joven, pero ella era Sailor Saturn y en sí mismo eso era algo de temer.
"¿Todavía no tiene un deber que cumplir?" cuestiono Aisling; el Milenio de Plata había caído y era su trabajo destruir lo que quedaba para que pudiera renacer y comenzar de nuevo.
"Han pasado dos días desde que ocurrió. Tanto ella como el niño todavía estaban dormidos. Puede que no ocurra." Dijo Plutón sonando como si estuviera tratando de convencerse a sí misma.
"Tal vez no sea necesaria. He estado sin un aprendiz por un largo tiempo, Supongo que podría tomar a ambos" dijo Aisling pensando que Plutón estaba actuando extraña, ella nunca había mostrado tanta emoción, pero no tenía idea lo que pasaba en la mente de la mujer así como su estabilidad, sin embargo no tenía idea de qué tan estable estaría él, si hubiera sido Elysian la destruida en su lugar.
"Gracias Aisling, voy a llevarlos dentro de unas pocas horas." Dijo Plutón, el orbe volvió a la normalidad y regreso a su báculo; se acercó a los niños para despertarlos.
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(Elysian, Tierra de los Sueños)
Aisling se paró en los escalones del templo. Él era un hombre mayor el poco pelo que le quedaba era tan blanco como la túnica que llevaba. El templo era blanco con jazmines que crecían en las paredes y pilares. Plutón subió los escalones hasta el templo con Helios en sus brazos y Hotaru a su lado sosteniendo su mano. "Lady, Plutón, Lady Hotaru y príncipe Helios sean bienvenidos." Dijo Aisling inclinándose.
"Puu ¿qué estamos haciendo aquí? ¿Dónde están mi mamá y papá?" pregunto Helios mirando alrededor del templo deteniendo sus ojos en Aisling. "Quién es usted?" dijo el muchacho sintiendo que algo no estaba bien. Sus palabras sonaban un poco duras ya que no había visto a sus padres en varios días y la última vez que lo hizo fue en una batalla.
"Helios". Plutón reprendió, pero él aún se quedó mirando al hombre sabiendo que había sido muy duro pero sabía que había algo que no le habían dicho. Él podía ser muy joven, pero era muy parecido a su 'padre' adoptivo y podía ser frío y terco a veces.
"Él no lo sabe?" pregunto Aisling un poco sorprendido de que Plutón no le había dicho al chico sobre sus padres. Pero, de nuevo Helios ni siquiera sabía que la reina de Urano no era su verdadero padre.
"Saber qué? Puu" pregunto Helios moviendo sus ojos hacia Plutón mirándola ferozmente a pesar de que Plutón siempre había sido como una tía para él.
"No importa Helios, este es Aisling él es el guardián de Elysian. Tu y Hotaru van a estar aquí por un tiempo." Dijo Plutón.
Aisling se arrodilló junto a Hotaru, "Lady Hotaru es un placer conocerte y Príncipe Helios la pasaran muy bien aquí."
Hotaru solo lo miraba, entonces Plutón dijo: "Ella no ha hablado desde que sucedió."
"Veo que hay que darles un poco de tiempo para adaptarse." Dijo Aisling, luego saludó con la mano a una mujer con el pelo rojo oscuro, "Ashling podrías mostrarle a los niños sus habitaciones?"
"Por supuesto Aisling." Dijo Ashling mientras tomaba a Helios de Plutón y la mano de Hotaru, llevando a los niños al interior del templo.
"Lady Plutón no le ha dicho al chico que sus padres están muertos?" pregunto Aisling una vez que los niños estaban fuera de su alcance.
"¿Cómo se le dice a un niño de cuatro años que sus padres están muertos? Que el mundo que conocía nunca será el mismo otra vez?" dijo Plutón encogiéndose de hombros y suspirando, "Cuando sea mayor y pueda entender se lo diré. No ahora, no con todo lo que ha pasado."
"No estoy de acuerdo, pero es su decisión y entiendo sus razones. ¿Y usted? ¿Se quedará aunque sólo sea por un rato?" pregunto Aisling pensando que si se quedaba aunque sea por un corto tiempo sería más fácil para los niños adaptarse al ver a alguien familiar.
"No puedo, la Puerta del Tiempo debe tener vigilancia. Con las otra senshi muertas, soy la última defensa. Debo quedarme en mi puesto. Los días en los que podía salir se han ido." Dijo Plutón; en verdad quería quedarse pero cada vez que miraba a Helios y Hotaru ella se acordaba de lo que se había ido para siempre. No, no se ha ido para siempre, renacería pero nunca volvería a ser el mismo Milenio de Plata que conoció.
"¡Aisling, Lady Plutón! Ella se ha ido!" dijo Ashling corriendo hacia ellos con una mirada de pánico en su rostro.
"Espera, cálmate Ashling, quien se ha ido?" pregunto Aisling tratando de calmar a la mujer para que se entendiera lo que decía.
"Lady Hotaru! Ella simplemente desapareció ante mis ojos. Un minuto le estaba mostrando su habitación y de repente ella puf y se fue!" dijo Ashling agitando sus manos alrededor a fin de enriquecer su historia.
Plutón cerró los ojos imaginando a Hotaru de pie en las ruinas del Palacio de la Luna. Abrió los ojos quienes asintieron a Aisling y luego desapareció.
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(Ruinas del Palacio de la Luna)
Saturno estaba en lo que quedaba de la sala del trono; parte del techo se había caído dando una visión clara de las estrellas. Si se miraba en la dirección correcta podía verse claramente a la Tierra. Plutón entró a través del arco el cual solo tenía la mitad de lo que seguía en pie en la sala caminando detrás de la joven senshi. "No es necesario que estés aquí." Dijo Saturno sin darse la vuelta para enfrentarse con la mirada a Plutón ya que estaba mirando algo delante de ella.
Plutón se acercó a su lado viendo lo que Saturno estaba mirando. Ante ella estaba un montón de piedras de lo que alguna vez fue el trono de la Reina Serenity y una pintura quemada a la mitad de la Reina y la Princesa. "Esto no tiene que suceder de esta manera. Puedes volver a Ely-"
"Sí tiene." Dijo Saturno, cortando a Plutón y mirando seriamente a la Guardiana del Tiempo. "Tengo mis obligaciones al igual que tú tienes un deber. Es por eso que volví a nacer, lo sabes y tiene que salir de aquí para que pueda completar mi deber."
"Hotaru ..." dijo Pluto saliéndole apenas en un susurro preguntándose quién estaba delante de ella y que le había sucedido a la niña alegre que había encontrado en Saturno años antes.
"Todo valió la pena Plutón, Estoy feliz de haberlos conocido. Estoy feliz de que todos me permitieron entrar en sus vidas a pesar de que sabía quién era y lo que podía hacer." Dijo Saturno con una pequeña sonrisa en su rostro. "Gracias Plutón."
"Estoy feliz de conocerte también. Adiós Hotaru Nunca me olvidaré de ti." Dijo Plutón abrazando a Saturno dándole un beso en la mejilla izquierda, se teletransporto al espacio y se quedo observando la luna cuando vio una onda de choque volar fuera de ella, destruyendo todo en el planeta alcanzando a los demás, haciéndoles lo mismo. Cuando esta onda se acerco a ella un campo de fuerza la rodeo dejándola ilesa, abriéndose camino a los otros planetas excluyendo a La Tierra. Plutón flotó en el espacio mirando la escena con sus ojos nublados por las lágrimas que corrían libremente por sus mejillas.
(Puerta del Tiempo, tres meses más tarde)
Plutón hacía guardia en la puerta en su fuku y su báculo del tiempo en la mano. Ella cambió su postura a una postura ofensiva sintiendo que alguien se acercaba a la puerta. Una mujer se acercó a la puerta. Tenía el pelo largo y castaño recogido en una cola de caballo y llevaba una falda de cuero negro con un top a juego. Ella también llevaba guantes largos que llegaban más allá de sus codos y las botas llegaban a sus muslos. Mientras caminaba más cerca se transformó en un hombre su pelo se mantenía igual. "Taiki ¿qué estás haciendo aquí?" pregunto Plutón mientras bajaba su báculo.
"Me enteré de lo que pasó. Setsuna lo siento." Dijo Taiki envolviendo sus brazos alrededor de ella acercándola. Plutón cayó en sus brazos afianzando su agarre mientras lloraba. "Babe por qué no vienes a Kinmokusei conmigo?"
"Sabes que no puedo salir de la puerta." Dijo Plutón, sin dejar de llorar y deseando que no lo hubiera pedido. Ella no quería nada más que venir con él y vivir felices juntos, pero sabía que no podía. Hotaru tenía razón ella todavía tenía un deber que cumplir.
"Setsuna antes custodiabas la puerta a distancia. ¿Por qué tienes que mantenerte acá?" pregunto Taiki rozando su mano por su largo pelo verde sabiendo que él la había trastornado al sentirla tensa.
"¿Por qué?" dijo Plutón, alejándose de él con su cara roja de tanto llanto e ira. "¿Por qué? Tal vez si yo hubiera estado en mi puesto como debería haber sido esto no habría sucedido. Todas las señales estaban allí, pero yo no pude ponerlo junto, las plumas de Neptuno y Urano y el regreso de sus talismanes, el nacimiento de Saturno y el retorno de su pluma. Todas las señales estaban ahí. Sentía algo extraño que venía de la Tierra, pero lo ignoré demasiado y me envolví en otras cosas, porque no lo vi? Nooo, estaba correteando por el universo como una joven que cuida a su princesa! ¿Cómo podría haber sido liberada la Reina Metallia sin que me diera cuenta. Por los dioses estuve allí cuando fue sellado! "
"Setsuna no hay manera de que podrías haberlo sabido. Tu eres la que siempre me dice que todo sucede por una razón." Dijo Taiki acercándose a la mujer de pelo verde. Ella casi le dejó abrazarla pero retrocedió de nuevo lanzando sus manos en el aire.
"Todo sucede por una razón, pero no esto, todo mi reino fue destruido y es enteramente mi culpa! Taiki esto sucedió porque quería una vida normal, porque abandoné mi puesto. Por el amor de los dioses Yo soy la guardián del tiempo! Si alguien debía de saber que esto sucedería; debería haber sido yo! Que buena guardiana del Tiempo resulte ser " gritó Plutón.
"La reina no te habría liberado de la puerta si no creyere que lo merecías y podrías manejarlo. Bebé ni siquiera podías sentirlo. Esta no es tu culpa, vuelve a Kinmokusei conmigo. Puedes cuidar la puerta desde allí. Podemos tener esa vida normal. Setsuna por favor, te amo ". dijo Taiki una vez más, dando un paso hacia ella sin detenerse y besándola suavemente en los labios.
Plutón se apoyó en sus brazos esta vez devolviéndole el beso, "Taiki Yo también te amo." Dijo ella haciendo que Taiki sonriera, en los cientos de años que habían estado juntas y las incontables vidas que habían pasado esta era la primera vez que se lo había dicho. Estaba empezando a creer que ella vendría con él ahora que el Milenio de Plata se había ido y ahora al no existir leyes senshis podrían estar abiertamente juntos. "Pero no puedo, las senshi van a renacer y tengo que estar aquí cuando suceda, es mi deber."
"Tu deber ..." dijo Taiki hiriéndose. Habían tenido esta conversación muchas veces antes. Siempre terminaba de la misma manera, no importaba lo mucho que lo amaba, sus responsabilidades como la guardiana del tiempo eran más importantes. Tomó una respiración profunda y luego dijo: "Ya veo ..."
"Adiós Taiki mi amor." Dijo Plutón besándolo y dando un paso hacia atrás sosteniendo su mano tratando de liberarse, pero él no la soltaba. La sostuvo más apretada y la atrajo hacia él, logrando ella a decir. "Taiki no hagas esto. Esto es la forma en la que se tiene que hacer. Lo siento amor."
"Yo no quiero irme de esta manera." Dijo Taiki levantándola en sus brazos y llevándola a la cama, colocándola en ella mientras le besaba el cuello subiendo y bajando. Plutón hizo desaparecer su transformación, besando al hombre que amaba, pero que debido a su destino tenía que renunciar.
(Siglo XX, Santuario del templo Hikawa)
Una rubia estaba de pie en una pista de baile improvisada, llevaba un kimono negro con una mujer más pequeña que lleva un kimono blanco. La pareja había dejado de bailar hacia mucho y simplemente estaban allí de pie besándose, olvidándose de que había mas gente alrededor. "Haruka," dijo una mujer de pelo verde, mientras se acercaba a ellos poniendo sus manos en sus caderas no consiguiendo de inmediato su atención, hasta que golpeo a la rubia en el hombro, "¿Acaso ustedes dos piensan quedarse en medio de la pista besándose toda la noche"
"Oye Setsuna este es el día de mi boda, si quiero estar en la pista de baile besando a mi esposa lo haré." Dijo Haruka amando cómo sonaban las palabras "Mi Esposa" al salir de su boca. Hoy había sido realmente el mejor día de su vida, finalmente se había casado con el amor de su vida. El amor de tres vidas en realidad se sentía como que el destino se había cansado de jugar con ellas y finalmente les había permitido vivir juntas y felices.
"Amor," dijo la mujer más pequeña, acariciando la mejilla de Haruka suavemente sabiendo que Haruka disfrutaba enojar a la senshi del tiempo. "Setsuna ¿necesitas algo?"
"Gracias Michiru, por lo menos una de ustedes es sensata, de lo contrario las dos serian insoportables. Pero sí en realidad tengo un regalo para ustedes. Es especial, así que no quería dejarlo sobre la mesa con los otros regalos." Dijo Setsuna alejándose para caminar dentro seguida por Michiru y Haruka hasta llegar a una mesa con una caja de madera. La caja era un poco más grande que una caja de zapatos y tenía los símbolos de Neptuno y Urano gravados en él.
"Qué es esto?" pregunto Haruka mirando a la extraña caja que le parecía extrañamente familiar, pero no estaba muy segura de dónde lo había visto antes.
"Ábrela." Dijo Setsuna haciendo un gesto hacia la caja y haciéndose a un lado dando a la pareja oportunidad de revisar la caja.
Michiru se acerco a la caja abriéndola mientras Haruka se paro junto a ella mirando dentro. Michiru saco una pila de documentos entregándole algunos a Haruka que comenzó a leer en voz alta, "Mi querida Michiru te extraño mucho a pesar de que sólo ha pasado dos semanas desde que la última vez que te vi. Esta es la tercera vez que hemos estado separadas de esta forma. Sé que sobreviviré, pero aun siento que no lo podre hacer. Eres el aire que respiro, Te necesito más que nada. Con Amor Haruka. " Luego volteó a otra página leyendo de nuevo esta era una carta más larga que la anterior, "My querida Michiru, ¡Oh, cómo te he echado de menos, no sabes las ganas que tengo de mirarte a los ojos una vez más. Cuando recibí una carta de Mercury explicando el sistema que ella y Júpiter idearon para que podamos escribirnos, mi corazón se enalteció. Dioses Michiru te extraño. Por la noche me acuesto en mi cama con los ojos cerrados tratando de recordar cómo se sienten tus dulces besos. Lamento no haberme despedido correctamente. Pero te aseguro que me despedí con un beso aunque aun estabas dormida. Desearía que estuvieras aquí conmigo ". Ella dejó de leer a mitad de la carta: "Yo no escribí esto."
"Yo no escribí esto tampoco" dijo Michiru entonces comenzó a leer otra carta más pequeña. "Mi dulce Haruka te amo más que a nada. Tengo muchos deseos de estar en sus brazos acurrucándome contigo, nunca creí una semana podría durar tanto tiempo. Sueño con nuestros meses juntos. Cuatro meses al año es demasiado tiempo. Si la reina quiso castigarnos por lo que hicimos, encontró la mejor manera. Siete días mas y estaré en tus brazos mi amor". Michiru hojeó las páginas encontrando una escrita en el mismo papel que la nota que Haruka había leído y empezó a leer, " My Querida Haruka, Cuando me desperté y recordé lo que me pasó y sólo había una imagen que había en mi mente y era en la que me encontraba siendo sostenida por tus brazos mientras me susurrabas que me amabas y que todo iba a estar bien. Pero entonces se me dijo que había sido desterrada y que tenías prohibido estar cerca de mí. Luego descubrí tu anillo en mi dedo y sabía que no importara lo que dijeran, íbamos a estar juntas. Nuestro amor es demasiado fuerte para ser detenido. Ya ha sobrevivido a nuestras muertes.
Sí, estoy de acuerdo contigo y la Reina. Tú eres mi Amara y yo soy tu Michelle no hay nada más que pueda explicar nuestro amor. Siempre he creído que estábamos destinadas. Algunos lo llaman amor a primera vista, pero para nosotros era más. Yo sabía que te amaba desde antes de conocerte. Nunca sentí nada por mis pretendientes porque mi corazón estaba esperando por ti. Te amo Haruka. Te amo. Mi amor es más grande que todos los granos de arena que hay en la playa más grande de Neptuno".
Haruka asintió mientras miraba a un cuaderno de dibujo que estaba sosteniendo. Pasó las páginas viendo fotos de lugares y personas. Se detuvo en un dibujo de una mujer que se parecía a ella, acostada en una cama durmiendo con sólo una sábana cubriéndola. "Michiru tu dibujaste esto?" Preguntó Haruka.
Michiru levantó la vista del pequeño lienzo que sostenía y sacudió la cabeza. "No, es mi estilo, pero no lo dibuje, tampoco pinte esto." Dijo levantando el lienzo mostrando una imagen de Haruka acostada en una cama durmiendo con un pequeño niño acostado en un lado de ella y Michiru al otro lado también durmiendo. "Setsuna de dónde provienen estas cosas?"
"Son del Milenio de Plata. Cartas que se escribieron, El libro de dibujos de Michiru y algunas de sus pinturas, también algunas otras pertenencias. Los salve después de la destrucción." Dijo Setsuna.
"Setsuna gracias, esto es un regalo maravilloso. ¿No es así Michiru?" dijo Haruka poniendo el cuaderno de dibujo en la mesa y envolviendo su brazo alrededor del hombro de Michiru besándola en la mejilla, pero al no obtener una respuesta de su esposa le dio un codazo.
"Sí, lo es, pero Setsuna quién es este niño?" dijo Michiru señalando al niño en la pintura con una mirada interrogante en su rostro.
Setsuna sonrió un poco, "Él? Ese es tu hijo."
"Mi qué? Mi hijo? Yo tenía un hijo?" pregunto Michiru, el asombro recorrió todo su cuerpo al descubrir que en su vida pasada fue madre. Las senshis recordaban pedazos de su vida pasada, pero habían cosas que no sabían. Setsuna había dicho que ellas recordarían con el tiempo. Miró a Setsuna quien asintió levemente y luego se volvió a mirar a su esposa envolviendo sus brazos alrededor de ella. "Haruka tuvimos un hijo."
"Él era un niño muy guapo. Michiru Estoy segura que eras una excelente madre para él." Dijo Haruka besando a Michiru en los labios.
"Estoy seguro de que eras tan buen padre para él como lo eres con Hotaru." Dijo Michiru besando a Haruka y mirando luego a Setsuna, "Setsuna cuál era su nombre?"
"Su nombre es Helios." Dijo Setsuna pensando en el niño que había conocido hace tantos años y en el joven que se había convertido.
"Helios? Como Helios? El Guardián de la tierra de Elysian?" pregunto Haruka preguntándose si el muchacho era de hecho su hijo, si era verdad que él era su hijo serían capaces de verlo.
"Sí Helios de Elysian es su hijo, pero en aquel entonces él era el príncipe Helios de Neptuno y Urano." Dijo Setsuna sabiendo que tendría que explicar los detalles a las recién casadas y lo más probable hacer un viaje a Elysian.
"¿Cómo es eso posible?" pregunto Michiru aun desconcertada al saber que ella y Haruka tuvieron un hijo en su vida pasada y la forma en que se había convertido en el guardián de Elysian, la tierra de los sueños.
"Bueno siéntense y les contare una historia." Dijo Setsuna señalando varias sillas, tomando una para ella, la historia tomaría un poco de tiempo para contar y se preguntaba por dónde empezar. ¿Qué mejor lugar que en el principio, "Una historia sobre dos jóvenes princesas que se enamoraron antes de conocerse."
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N...
Comentarios Finales:
-Bueno hasta aca llega esta historia, la continuación de ella, escrita por Angel Della Notte, esta traducido y la pueden encontrar, para los que no saben en el muro de Black Symphony, el cual tiene por nombre "Amor Eterno"...
Muchas gracias a la autora original Angel Della Notte que me permitió traerles esta linda historia al español.
Que esten bien.
