CAPÍTULO 25: EXÁMENES Y DESCANSOS DOMINICALES.
(Voz de Gojyo)
"No puedo creerme que estés así de nerviosa." Le digo a Lily mientras esperamos que le digan la nota de su examen en la comida.
"Bueno, seguro que podemos solucionarlo con el coche." Dice Hakkai sonriendo mientras nos sirve las empanadillas.
"Y yo sigo sin entender por qué os fiáis de ella al volante." Afirma Sanzo.
"Pero si tú no has montado cuando yo voy al volante." Se defiende ella.
"La verdad es que has mejorado bastante." Le dice Hakkai.
"Sí, la profesora de conducir ha dicho que no lo hago mal." Afirma. "Pero hoy estaba tan nerviosa que por poco me choco con un coche aparcando. Y me ha tenido que sacar de una rotonda porque he calado."
"¿Y aún preguntáis por qué no monto?" Dice Sanzo.
"Pues yo me monto con los ojos cerrados." Afirmo. "Pasar un poco de miedo bajo control no es malo."
"¿Pasas miedo?" Me pregunta ella levantando una ceja.
"No." Niego.
Hombre, miedo, miedo… no era. Era más bien… a veces cuando cogía las curvas me parecía que Hakuyu iba a volcar, y otras cuando frenaba parecía que te ibas a salir volando, y otro día caló justo cuando un camión subía por el cruce porque había un cruce por donde pasaba un camino de camiones de basuras… pero no era miedo, era una subida de adrenalina.
"Bueno, pues hoy vamos otra vez allí." Dice Hakkai. "¿Por qué no venís también Goku y tú?" Le dice a Sanzo. "Hay un descampado donde podéis esperar."
"Aprecio mi cuello." Afirma. "Pero llevaros al mono, voy a ir a la biblioteca a mirar los periódicos atrasados."
(Salto espacio-temporal)
"¡Acelera, acelera!" Le gritamos a Lily Hakkai y yo cuando vemos que viene un camión porque ha vuelto a calar en el cruce con su camino.
"¡No me gritéis que no ayuda!" Nos grita ella antes de salir zumbando y bajar bastante la velocidad un poco más adelante.
"¡Que guay!" Grita Goku feliz dando saltitos en el asiento trasero junto a mí. "¡Otra vez!. ¡Tenemos que repetirlo!"
"De verdad, algún día tienes que dejar de clavarlo ahí." Le digo secándome el sudor con la badana.
"Creo que no lo hace a posta." Afirma Hakkai. "Aunque ahora pareces más calmada."
"Eh… es cierto…" Dice sonriendo.
"Pues venga." Le digo sonriendo. "Da media vuelta y vamos a volver a asustar a otro camión de esos."
"¡Ni de broma!" Grita ella riéndose. "¿Sabes lo mal que lo paso? El día menos pensado nos arrolla alguno."
"Pero nunca pasa nada." Le dice Hakkai. "Siempre que te pasa el camión está abajo y lo sacas a tiempo."
"En serio, yo creo que es el maldito hoyo ese, que me fastidia el ritmo." Dice ella.
"¿Y el caballito es por culpa del coche?" Le digo.
"No, es que aún no le pillo el truco a este pedal." Afirma. "El de la autoescuela va más fino."
"Porque es para enseñaros." Le dice Hakkai. "¿Cuándo te examinas?"
"Si apruebo hoy, mañana me sacan ya a carretera con gente. Y de ahí ya veremos."
"¿Y podemos ir nosotros en el coche?" Le dice Goku.
"Claro que no." Le decimos ella y yo para reírnos todos.
(Salto espacio-temporal)
Una semana después
"¿Y qué os parece esta ciudad?" Pregunto señalando el punto en el mapa. "He oído que es bonito."
"Pero para ir a París hay que desviarse." Afirma Hakkai.
"Ya, pero dicen que merece la pena verse." Le digo mientras veo a Lily pasar por el pasillo con el albornoz y el pelo enrollado en una toalla. "Lily, tú qué dices."
"¿De?" Me dice.
"París." Afirmo. "Yo digo que podríamos ir, pero Hakkai dice que sería demasiado desvío."
"Es que ES demasiado desvío." Afirma remarcando el verbo. "Pero si pudiéramos… sí que merece la pena desviarse un poco. Con dos conductores podríamos salir directos hacia allí desde aquí. Son unas cuantas horas pero podemos hacer noche en el camino, o turnar conductores para no parar. Y de aquí podríamos ir bajando un poco por aquí… aquí… aquí… y llegamos a los Alpes, pasamos por aquí… y llegamos a Italia. Es un rodeo pero creo que merece la pena."
"¿Tú crees?" Le dice Hakkai.
"Claro." Afirma ella encogiéndose de hombros. "Pero tú eres el que controla la gasolina y todo. Así que… técnicamente eres el que dice lo que se hace al final."
"Hombre, visto así… supongo que podríamos intentarlo." Afirma Hakkai. "¿Has estado ya allí?"
"Solo en París, pero no la conozco demasiado en cuanto a calles y eso." Afirma ella. "Lo que sí he visto es la arquitectura, y merece la pena."
"He oído que hay un museo chulo que se llama Nótre-Damme." Intento ayudar yo.
"Es una catedral, y creo que hasta a Sanzo que es un monje budista le gustará." Afirma ella levantando un dedo. "Voy a ponerme un pijama y vuelvo para secarme el pelo."
"La chica tiene labia." Digo divertido.
"¿Y a ti qué te parece, Sanzo?" Le pregunta Hakkai.
"Haced lo que os dé la gana." Nos dice.
"¡Goku!" Le llama ella desde la habitación donde está vistiéndose. "¡Acabo de acordarme que cerca de París hay un parque de atracciones super-chulo!"
"¡Sí, parque, parque!" Afirma gritando.
"Bueno, creo que ahora ya no se puede decir que no." Dice Hakkai sonriendo divertido.
"Oh, oh, y también tenemos que ir al parque." Dice Goku. "Anda… decir que sí… decir que sí…"
Francia, Suiza, Bélgica e Italia, el camino parecía prometer, porque luego íbamos a seguir en ruta hacia el este y dios sabe a dónde íbamos a acabar por llegar.
"Oye, Lily." La llamo. "¿Y tú ya vas a tener el carné para entonces?"
"Desde luego." Afirma llegando con las zapatillas en la mano y la toalla en el pelo frotándoselo con la mano libre. "Al profesor le parece que lo hago tan bien que cree que para el martes ya me puedo examinar."
"Vaya, eso es genial." Afirmamos.
"Espero que avisen a los camiones para que no salgan entonces." Dice Sanzo.
"¡Oye!" Le dice ella aparentemente ofendida. "¡¿Qué insinúas?!"
"No soy yo el que casi es atropellado varias veces cuando conducías el jeep de Hakkai." Le dice Sanzo molesto.
"¡Pero si no has venido ni una sola vez!" Le dice ella.
"Porque yo, a diferencia del mono, el kapa pervertido y Hakkai que tiene alma de suicida, aprecio demasiado mi vida." Afirma Sanzo.
"¿Es eso cierto?" Nos dice ella mirándonos.
"No." Afirmo yo plantándome en medio de ambos para mirar a Sanzo desafiante advirtiéndole de su error y a ella con confianza pero serio – Yo fui con vosotros porque confío en ti. Es una locura contando con que se te para el coche en los sitios más peligrosos, pero aún así confío plenamente en ti y sé que siempre lo sacas antes de que corramos peligro de verdad. Así que confío en ti, y por eso me monto en el coche.
"Agradezco el gesto, pero deberíais habérmelo dicho." Afirma. "No puedo presentarme al examen sabiendo que conduzco así de mal. Yo… mi conciencia no me lo permite, lo siento." Afirma antes de darse media vuelta y salir de allí.
"Oh, mira lo que has hecho." Le digo a Sanzo para seguirla mientras oigo cómo Goku también le dice algo y Hakkai se une.
Encontrar a Lily no es difícil, es como nosotros, cuando tiene problemas tiende a buscar sitios altos y abiertos, y sin salir de casa puesto que va con un pijama… el único lugar así es la terraza.
"Sanzo puede ser un poco cabrón a veces." Le digo desde la puerta.
"No, lleva razón." Me dice suavemente mirando al cielo. "No creo que esté preparada para esto. Igual soy un poco… inconsciente."
"Ja, tú eres de todo menos inconsciente." Le digo sacando inconscientemente un cigarrillo que me quedo mirando sorprendido.
"Oh, puedes fumártelo si quieres." Me dice. "No creas que no me he dado cuenta que llevas días sin fumar."
"¿Y cómo puedes saberlo?" Le pregunto.
"No hueles a su humo." Afirma suavemente haciéndome dar cuenta que probablemente no solo yo me de cuenta de sus cambios de olor.
"¿Y eso es bueno o malo?" Le digo.
"Me gusta más tu olor que el de tabaco." Afirma mirándome y medio-sonriendo.
"Y a mí me gusta jugarme el cuello contigo en el coche." Le digo. "Además… ¿vas a comenzar ahora a hacerle caso a ese sanzo corrupto? Lleva todo el tiempo desde que llegamos machacándonos, y nunca le habías hecho caso."
"Nunca antes había tenido razón." Afirma ella.
"¿Por qué?" Le digo dándole una calada más al cigarrillo antes de apagarlo contra la lata y rodear su mano con la mía suavemente de forma que pareciera casual desde fuera pero trasmitiéndole que estaba con ella. "Yo pensaba que tú tenías confianza en ti misma."
"Y la tengo, pero… no sé, supongo que son nervios o algo." Afirma.
"Bueno… mañana es ya sábado, y pasado… pasado es domingo ¿hum?" Le digo.
"¿En serio crees que…?" Me dice.
"Oh, no." Le digo entendiendo qué es lo que ha entendido. "Pensaba en algo… diferente. A ver qué tal te suena. Tú, yo, una bolsa con sándwiches y algún sitio bonito y tranquilo."
"Suena bien." Afirma sonriendo suavemente.
"Bueno, pues tú eliges dónde." Le digo. "Yo… no conozco tanto los alrededores."
"Supongo que podemos encontrar algo." Afirma divertida. "O tal vez podamos caminar hasta… donde sea."
"Tú mandas." Afirmo.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Hakkai)
"¿Estáis seguros de que queréis quedaros aquí?" Les pregunto a Gojyo y a Lily el domingo cuando nos piden que paremos en una carretera que pasa por un tramo donde solo hay campos y monte.
"Sí, aquí cerca hay un sitio genial para pasar un domingo." Nos dice Lily sonriendo mientras Gojyo coge la mochila que han llevado. "Será muy relajante ahora que hace buen día."
"Ya, pero… lo de dejaros a los dos solos es un poco…" Les digo.
"¡Cucaracha pelirroja!" Le grita Goku detrás de Sanzo y de mí casi saltando fuera del coche "¡Como se te ocurra ponerle un dedo encima te vas a enterar!. ¡¿Me has oído?!"
"No grites tanto, Goku." Le dice ella tapándose los oídos sonriendo. "Nadie me va a hacer nada. Confía en mí, soy lista, no podrá engatusarme con sus trucos."
"Más le vale." Afirma Goku. "Porque como te haga algo…"
La verdad es que dudaba que no fuese a hacerle nada que no le hubiera hecho antes ya. Quedándose casi todos los domingos que ella no iba con su familia juntos… bueno, lo que no hubiera pasado ya no creo que fuese a pasar.
"Tienes mi número de teléfono ¿no?" Le digo a Lily.
"Sí, claro." Afirma.
"Si necesitas ayuda, te hace lo que sea o… si necesitas cualquier cosa no dudes en llamar." Le digo.
"Por dios, solo vamos a caminar un poco." Me dice. "Hay un lago aquí cerca, iremos allí, comeremos por allí y nos daremos un baño, una siestita… y al atardecer nos vemos aquí." Afirma.
"Ya, pero esperar a hoy para esto…" Le digo.
"El domingo es el día de no hacer nada." Me dice.
"Y llevarte a Gojyo es por…" Le digo sabiendo la respuesta, la auténtica.
"Necesito un guardaespaldas ¿recordáis?" Nos dice levantando una ceja. "Y como aquí el señorito no es lo que se dice religioso…"
"Venga, cuanto antes os larguéis antes volveréis." Afirma Gojyo cogiéndole todas las bolsas salvo la pequeña mochila que llevaba ella a la espalda. "Y nosotros tenemos un camino algo largo, me apetece un baño antes de comer."
"Gojyo, cuidadito con lo que se pasa por tu cabeza." Le advierto antes de volver a encender el motor.
"Sí, sí… lo dices todos los días." Me dice.
No sé si puedo fiarme de él, pero sé que es la primera vez que he visto a Gojyo preocuparse por alguien que no fuese precisamente uno de nosotros ni alguien que le calentara la cama.
Realmente sentía algo profundo por esa chica, a todos nos caía bien o nos gustaba, pero no de esa forma.
Ella había hecho que Gojyo cambiase, para bien; y por eso no podía evitar dejarlo pasar aún doliéndome saber que en algún momento, tarde o temprano, aquello acabaría. Volveríamos a nuestra dimensión y la pareja se rompería.
Era algo que no podíamos evitar.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Lily)
"¿Falta mucho?" Me pregunta Gojyo dándome la mano para ayudarme a subir otro escalón natural alto que a mí me costaba más que a él por la diferencia de longitud de piernas.
"No, tiene que estar por aquí cerca ya." Afirmo sacando el mapa topográfico y la brújula transparente que he sacado del bolsillo. "Hay que pasar… ese hueco de allí y… de ahí ya tendríamos que haber llegado."
"Bueno… pues vamos allá." Me dice cogiéndome la mano. "No te sueltes, por lo que veo el camino empeora."
"Precisamente por eso deberíamos ir mejor solos." Le digo soltándome. "Vamos a necesitar las dos manos para mantenernos, pero cuando lleguemos si quieres…"
"Cierto." Afirma sonriendo.
La verdad es que nunca me había gustado demasiado hacer montañismo, pero si era con él y una ruta tan corta tampoco me importaba tanto.
Había sido precisamente su idea el salir de casa por un domingo, hacer algo diferente a lo de quedarnos en casa y relajarnos allí, comer tranquilamente y ver algo en la tele o el DVD.
"Mira ahí." Le digo al captar el sonido de agua del lago haciéndole mirar un punto entre el boscaje donde se veía un punto con agua.
"Vaya, parece que llevabas razón, estaba cerca." Afirma Gojyo sonriendo. "Vamos, estoy deseando celebrar que hemos llegado con un baño."
"Vale, dejemos las cosas y vamos a bañarnos." Asiento. "Estoy calada, un baño suena… genial."
Lo que falta está tirado, es todo bajada, así que en nada hemos llegado al borde del pequeño laguito natural donde no hay nadie más.
"Vaya, estamos solos." Me dice.
"La mayoría de gente prefiere ir al pantano que hay en el valle de al lado." Afirmo quitándome la mochila para sacar las mantas y ponerlas a la sombra de unos pinos antes de sacar las toallas. "Pero se me ocurrió que aquí estaríamos más tranquilos."
"Me gusta el plan." Afirma abrazándome desde atrás para olerme el pelo y darme un beso suave sin soltarme. "Los dos solos…"
"Tú me lo prometiste." Le digo levantando un poco la cabeza para pedir un beso sin decirlo. "Tú… yo… comida para llevar…"
Sonríe antes de darme un beso que hace que la sangre en mis venas comience a calentarse mientras mete las manos que tenía en mi tripa bajo la camiseta para acariciarme el vientre y los costados suavemente haciendo que mi sangre esté cerca de bullir antes de parar sonriendo y quitándose la camiseta.
"Venga, vamos a aprovechar que estamos solos para darnos un baño." Me dice sonriendo.
"Cuidado, podrían vernos desde varios puntos." Le digo divertida comenzando a deshacerme de mi ropa también para dejarla en las mantas quedándome, como él, en bañador de dos piezas mientras él va al borde del laguito donde se para mojándose los pies antes de quejarse de lo fría que está.
"Es agua de montaña." Afirmo mientras meto los pies dentro y notando lo baja que es la temperatura de esa agua a pesar de estar semi-retenida. "Será mejor mojarnos un poco y meternos de golpe." Añado metiendo los brazos hasta casi el codo en el agua para sacar un poco en las manos y echármela por encima comenzando por los muslos y la tripa antes de hacer lo propio con la espalda.
"Sigue estando helada." Me dice mientras trepo a un punto donde parece haber una poza bajo una mini-cascada y donde había visto una vez saltar gente. "Eh, qué haces."
"Pensaba saltar para mojarme de golpe, pero… creo que me lo he pensado mejor." Le contesto bajando un poco por la roca y volver a su lado. "Vamos, cuanto antes nos mojemos mejor."
"Estás segura." Me dice.
"Eso creo." Afirmo preparándome.
Cuanto más lo piensas es peor, así que cierro los ojos, cojo aire, vuelvo a abrirlos y salgo corriendo para notar el agua helada en mis piernas mientras corro antes de tirarme hacia delante para sumergirme de cabeza en el agua entrando casi horizontalmente sumergiéndome y sacando la cabeza mientras noto el dolor de cabeza que produce el frío riéndome e increpando a Gojyo hasta que va entrando poco a poco, se resbala y se cae de culo haciéndome reír cuando veo que no se ha hecho daño.
"¡Ahora vas a ver!" Me grita riéndose para entrar a intentar perseguirme mientras yo me muevo para escapar nadando. "¡Ven aquí que te voy a enseñar a reírte cuando me patino!"
Es divertido hasta que me meto tanto hacia el centro que veo que para asustado y paro.
"¿No vienes?" Le pregunto.
"No… yo no…" Me dice.
"¿No sabes nadar?" Le pregunto un poco sorprendida de que no sepa cuando sacude la cabeza.
Entonces me acerco nadando a él. Realmente parece abochornado por no poder seguirme nadando, así que paro moviendo las piernas para mantenerme a flote ante él y le miro con la cara un poco por encima del nivel del agua.
"Nunca antes me había importado." Me dice.
"Eh, tranquilo." Le digo. "Lo siento, no sabía que no sabías… pensé que con el calor te gustaría bañarte aquí."
"Y me gusta, pero…" Me dice.
"Bueno, no pasa nada." Afirmo moviéndome un poco más hacia él. "Podemos quedarnos donde hagas pie."
"¿Por qué mueves tanto los pies?" Me dice.
"Soy más baja que tú, yo no hago pie." Le digo escupiendo un poco de agua que se me ha colado al intentar hablar.
"Ven aquí, anda." Me dice cogiéndome de la rodilla para acercarme a él hasta pegarme a él haciéndome rodear su cintura con mis piernas quedando colgada ligeramente pero con la cabeza fuera del agua. "Bueno… al menos la parte buena es que te tengo pegada a mí."
"Sí." Asiento para besarle la mandíbula suavemente antes de poner mi cara en su hombro un poco apenada por no haber preguntado antes si sabía nadar y haberlo dado por hecho fastidiando lo que debería haber sido algo bonito y relajante.
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Gojyo)
Al principio me siento un poco abochornado cuando había llegado a un punto donde el agua parecía seguir subiendo por el suelo bajo mis pies que bajaba y me llegaba ya a los hombros mientras Lily seguía escapándose ante mí nadando como si fuese parte del agua; pero cuando Lily había vuelto hasta mí y la había visto apenarse al no saber que yo no sabía nadar era cuando peor me había sentido.
Así que al final había acabado haciendo otra tontería.
"Ven aquí, anda." Le digo intentando cogerle la pierna para acercarla a mí y cogiéndole la rodilla en su lugar acercándomela hasta poner sus piernas en mi cintura para hacerla sujetar ahí para poder estar yo haciendo pie y ella no agotarse moviéndose para mantenerse a flote. "Bueno… al menos la parte buena es que te tengo pegada a mí."
"Sí." Me dice antes de besarme la mandíbula suavemente para poner su cara en mi hombro con un aire un poco apenado.
"Bueno… aún con todo me gusta esto." Afirmo. "El agua está fría, es bueno con el calor que hace fuera. Y las vistas son bonitas, vamos a comer de lujo ahí fuera."
"Debería haber preguntado primero." Afirma. "Soy… estúpida."
"Tú no eres estúpida, Goku es estúpido." Le digo para que me de un golpe suave en el hombro sonriendo. "Qué, es cierto y lo sabes."
"Pobrecito…" Me dice mientras camino un poco con ella aún cogida con las piernas a mí.
"¿Pobrecito él?" Le digo dándome cuenta de lo bonita que está tal y como está ahora, tan cerca de mí pero en un agua tan clara que puedo verla entera a pesar de estar parte de su cuerpo bajo el agua. "Pobrecito yo, que no sé si voy a poder aguantar estar tan cerca sin poder hacerte nada."
"Yo no he dicho que no puedas." Me dice tímidamente sonrosándose.
"No quiero que pienses lo que no es." Afirmo sonriéndole y dándole un beso. "Además, he prometido no hacerte nada."
"Entonces no se lo diremos." Afirma suavemente.
Dios… ¿cómo es posible que una sola chica sea tan tentadora sin resultar erótica?
Con ella siempre consigo perder el control sobre mi hambre de ella manteniendo el control en lo que se refiere a cómo lo hago.
Ella misma me inspira ternura y ganas de devorarla entera. De oírla gritar mi nombre y a la vez hacerle todo con cuidado y cariño, de llegar ambos a tocar el cielo con las manos y a la vez ser suave y no hacerle el menor daño.
Y cuanto más pruebo sus labios, menos control tengo en mi voluntad de respetar el plan casto y puro que teníamos originalmente; así que camino un poco para ir a la orilla y buscar algo en mi ropa, algo que siempre llevo encima en un paquete de tabaco que nunca he gastado yo, corto uno por la línea de separación de la tira y doy gracias a todos los dioses porque mi bañador lleve un pequeño bolsillo donde esconderlo mientras vuelvo al agua donde veo que Lily me espera de nuevo hundida hasta los labios en el agua. Vuelvo a ponérmela abrazada por sus piernas a mi cintura y retomo el camino de los besos notando que lo que había comenzado a alzarse en mi bañador no ha perdido para nada el espíritu.
