LA PROTEGIDA
(Ward)
Por LavenderGoddessV
Traducido por Inuhanya
Capítulo 25 - Sorpresas Matutinas
"Dónde demonios está!!" demandó Juunanagou mientras se paseaba sin rumbo de un lado a otro por su habitación. "Se supone que debía reportarse conmigo esta mañana, y nadie la ha visto desde anoche! Dime, Juurokugou, cómo demonios explicas esto!?"
Bajando su cabeza en contemplación de las posibilidades, el asociado ofreció una respuesta decisiva. "Con todo el debido respeto señor, sabe cuánto ha soñado su hermana en su regreso, no es sorpresa que con toda esta nueva libertad no desee pasar su tiempo encerrada, conspirando la ruina de su esposo."
"Bueno, será mejor que comience a sentirse así!" siseó el rey Adajinzoun. "Me he puesto en serio peligro para regresarla a la vida. Si ella no sigue nuestro plan, podría sacar más que sólo una esposa."
"Sí, podría," aceptó sombrío el hombre de cabello rojo, "Arriesga mucho para reclamar una onna cuyo corazón pertenece a otro."
"Tú no sabes nada!" Rugió Juunanagou mientras daba un peligroso paso más cerca a su compañero. "El corazón de Bulma me pertenece a mi; sólo que no es libre para darse cuenta. Vegeta ha envenenado su mente contra mi, todo lo que necesito es tiempo a solas con ella, y verá que soy el único hombre para ella!"
"Pero señor, no sería más simple encontrar una mujer más complaciente? Digo, aún si su plan resulta, su hermana toma el trono de Vegeta, le entrega a su protegida en matrimonio y usted y ella regresan a gobernar nuestro pueblo, siempre habrá la permanente posibilidad de que la verdad salga, y ella lo odiará, aún más que ahora, por todas las mentiras y manipulaciones que ha hecho para atarla."
"Eso no pasará!" prometió Juunanagou mientras golpeaba su puño en una pared cercana. Tomando varios respiros, se giró hacia su compañero de crimen. "Encuentra a mi hermana, tráela aquí," anunció él antes de girarse para tomar su capa y lanzarla sobre sus hombros. "Y asegúrate de ser discreto. Lo último que necesito es que Bulma te vea. Entendido!?"
"Sí, señor," Juurokugou asintió rápidamente en acuerdo.
"Excelente," el rey se giró para irse. "Ahora, voy a suavizar las cosas con mi futura novia, cuida a mi hermana hasta que regrese."
Ambos hombres desaparecieron por el corredor, pero en direcciones opuestas, aunque cada uno para encontrar una vista igualmente perturbadora, fueron a completar sus tareas.
Ojos azules se abrieron cuando un suave bostezo despertó a la onna. Parpadeando unas cuantas veces, pasó sus dedos por el duro pecho en el que había estado durmiendo, cuando repentinamente la realización del predicamento en el que estaba sentó su cuerpo. "Oh por dios, qué estaba pensando!?" se reprimió ella mientras se ponía de pie, tambaleándose para ponerse su ropa.
El Saiyajín que había estado regresando tranquilamente a la conciencia, gruñó cuando su aterrador grito estalló en sus oídos. "Por qué demonios gritas?" Radditz frotó sus ojos mientras miraba a la frenética mujer vistiéndose. Después de sacudir su cabeza unas pocas veces para asegurarse de que lo que estaba viendo era lo que pensaba, Radditz saltó cuando recuerdos de la noche anterior atravesaban su mente. "Oh por dios, qué estaba pensando!?" Él repitió la pregunta de Juuhachigou mientras seguía su ejemplo al levantarse y ponerse sus pantalones de combate. Una vez que todos sus más privados elementos estuvieron cubiertos, pasó sus dedos por su cabello, intentando calmar sus nervios. "No puedo creer que dejé que esto pasara."
"No puedes?" Gritó Juuhachigou mirando al hombre. "Soy yo quien está casada! No puedo creer que yo dejara que esto pasara!"
Radditz giró su cabeza incrédulo mientras repetía su confesión, "Estás casada?!" Gritó él, "Anoche nunca dijiste nada sobre estar casada! Dijiste que suspirabas por un amor perdido!"
"Lo estoy," insistió ella mientras se ponía sus zapatos. "Pero mi esposo es una historia completamente diferente, estoy en el proceso de intentar dominarlo, pero una aventura como esta podría arruinar mis oportunidades. Así que, tienes que mantener tu boca cerrada!" Ordenó ella mientras se precipitaba hacia él, agarrando sus hombros y bajándolo hasta que estuvo a nivel visual con ella. "Prométeme que no le dirás una palabra de esta indiscreción a nadie! Ni a la mujercita de la que estás tan enamorado. Entendido?!"
Removiendo gentilmente sus manos de sus hombros, Radditz gruñó en frustración mientras recordaba rudamente, "Bueno, sería un poco difícil decirle a alguien sobre ti, desde que nunca me dijiste tu nombre!"
Tomando un largo respiro, mientras se halagaba en silencio por su distracción, la reina Saiyajín sonrió. "Bien, vamos a mantenerlo de esa forma. Nunca me conociste, nunca te conocí, y definitivamente nunca tuvimos sexo, entendido?" preguntó ella rápidamente mientras se giraba para silbarle a su caballo. Una vez que el caballo estuvo a su lado, impartió algunas órdenes. "Está bien, ahora si alguien pregunta, estuviste cazando toda la noche, pero nunca me viste. Y no comiences tu regreso hasta que esté fuera de vista, no podemos ser vistos llegando juntos después de todo," su voz se apresuró mientras se giraba para montar su caballo, pero pronto después se detuvo y giró hacia el Saiyajín. "Oh, y a propósito," añadió ella antes de tomar sus hombros como antes para bajar su rostro hacia el suyo una vez más, sólo que esta vez para depositar un apasionado beso. Después de varios momentos de ahogarse en el otro, Juuhachigou se separó, una malvada sonrisa en su rostro. "Fuiste muy bueno," ronroneó ella antes de soltarse para subir a su caballo. Sin más intercambio, cabalgó hacia el castillo, esperanzada de que su aventura de una noche no comprometiera sus planes.
Radditz observó, completamente perplejo mientras la rubia con la que se había acostado la noche anterior desaparecía en la oscuridad de los árboles circundantes. Mientras reunía su ropa, para regresar pronto al castillo, el nerviosismo inundó su cuerpo. No estaba seguro por qué, pero una punzante sensación le decía que esta 'pequeña indiscreción' fue mucho más que sólo eso.
Vegeta sintió una genuina sonrisa cruzar sus labios normalmente sonrientes mientras pasaba sus ojos sobre la angelical forma de la princesa en sus brazos. Había pasado tanto tiempo soñando con este privilegio. Poder despertar con ella a su lado, y no simplemente por una pesadilla, una atemorizante experiencia, o miedo a la soledad, sino simplemente porque quería estar ahí, porque lo deseaba.
A él; sí, eso fue lo que dijo anoche antes de que la dicha del sueño los hubiese dominado. 'Es en serio lo que dije antes, sobre amarte. Tienes mi corazón, siempre lo tuviste.' Las palabras habían resonado por su mente miles de veces. Lo decía en serio? 'Tal vez esta es una señal de que nunca debí decirle lo que realmente siento por él.' Qué había querido decir con 'realmente' siente? Era posible que también tuviera una clavada verdad sobre los sentimientos que podía evocar en ella? Era presuntuoso para él esperar que tal vez mientras hubiera comenzado a sentir afecto por ella, ella también por él?
La idea aceleró los latidos en el corazón de Vegeta. Por tanto como hubiese deseado algo más entre ellos, nunca se atrevió a imaginar que la alguna vez niña que había recibido a su cuidado crecería para ser la apasionada onna que era hoy, y verlo como algo más que un guardián. Pero sus comentarios y acciones como los últimos estaban llevándolo a esperar tal imposible realidad.
Por supuesto, no podía dejar que sus deseos nublaran su juicio como casi lo había hecho la noche anterior. Había estado tan cerca de tomarla, pero se detuvo, sabiendo que ella- que ambos merecían que su primera vez fuera hecha bien. No por ciega lujuria, o desesperada necesidad emocional, sino por un amor completamente consensual que los uniría por toda la eternidad. Eso fue lo que había fallado en creer que pudiera existir, pero ahora, con esta preciosa mujer que tenía seguramente en sus brazos, Vegeta finalmente supo que sí. Amor: puro, completamente recíproco, deseo físico y emocional por otro ser. Él lo sentía, y sólo podía esperar que ella también.
El sonido de un suave gemido desvió al rey mientras sentía a la mujer en sus brazos moverse. Después de soltar su agarre para que pudiera contonear su cuerpo en varias posiciones, tomó un incierto respiro mientras observaba sus ojos azules brillar hacia él. "Buenos días," susurró ella suavemente después de haberse tomado unos minutos para resolver qué eventos había ocurrido para llevarlos a la posición en la que estaban ahora. "Me alegra que te quedaras," confesó ella acurrucando su cabeza en la curva de su cuello, parecía que quería estar separada de él no más que él deseaba estarlo de ella.
"Prometí que lo haría," recordó él mientras pasaba sus dedos por su sedoso cabello; por un tiempo después, el par se recostó junto, disfrutando de la simple presencia del otro. Las palabras no fueron necesarias para expresar la paz que su unión provocaba; todo claramente se sentía entre ellos. Sin embargo, su paz no duró cuando un golpeteo en la puerta de Bulma asustó al par. "Estás esperando a alguien?" preguntó Vegeta con una pizca de sospecha, le molestaba que alguien se atreviera a ganar acceso a su princesa sin su consulta previa.
"Oh, probablemente es Radditz," explicó Bulma antes de levantar su cabeza levemente del pecho de Vegeta para llamar hacia su invitado. "Puedes entrar, Radditz, la puerta está abierta." Ella hizo la simple autorización antes de desplomar su cabeza contra un perplejo Vegeta. Encontraba curioso que no tuviera arrepentimientos con su guardia viéndola en esa posición con su protector.
'Ese de clase baja sabe algo que yo no?' se preguntó Vegeta cortamente antes de que la entrada del intruso eliminara cualquier otra idea.
"Vaya, vaya, vaya, esto no es tierno," un venenoso siseo salió de Juunanagou mientras su observación asustaba a Bulma y a Vegeta sentándolos en la cama.
"Juunanagou," Bulma jadeó su nombre mientras fruncía sus ojos, "qué demonios estás haciendo en mi habitación? No te invité aquí!"
El rey ignoró la pregunta mientras sus ojos se enfocaban en su rival. "Vaya, vaya, Vegeta, no estoy seguro qué es más deshonroso, el hecho de que estés engañando a tu esposa o que estés haciéndolo con tu hija adoptiva."
Vegeta gruñó mientras se movía para saltar de la cama para proceder a golpear a su compañero rey, pero Bulma agarró ambos de sus brazos, deteniéndolo antes de que pudiera dejar su lado. "No lo dejes provocarte a una pelea, no lo vale!" ella intentó usar algo de discreción mientras susurraba su insistencia. Infortunadamente, Juunanagou escuchó cada palabra suya.
"No lo valgo!?" El hombre de fríos ojos azules repitió su valoración con una cruda carcajada. "Mi lady, escasamente apuntaría dedos si fuera tú. Digo, apenas pasaron dos días desde que estuviste sobre mi, y luego anoche estabas fornicando con tu guardia y ahora tu rey. Puedes desear repensar tu estilo de vida; la prostitución no le va a una criatura tan hermosa como tú."
Bulma perdió cualquier esperanza de detener a Vegeta de terminar su ataque cuando el hombre, con quien alguna vez estuvo comprometida, escupió tan crueles palabras sobre ella. Bulma apenas tuvo una oportunidad para gritar mientras puños eran lanzados, resultando en la explosión de una pelea. Saltando de la cama, Bulma se apresuró a intentar separar a los hombres, pero todo lo que recibió por sus esfuerzos fue un codo en su pecho que la hubiese lanzado por la habitación si dos fuertes brazos no detuviera su caída. "Radditz," ella suspiró el nombre del hombre en alivio mientras la liberaba para separar a los dos hombres más pequeños.
"Suficiente!" ordenó el Saiyajín mientras se forzaba entre el enfurecido par. "Ustedes dos son reyes, no niños! Ambos deberían saber cómo resolver sus disputas a través de la diplomacia en vez de la violencia," recordó él sabiamente. Aunque esperaba poca comprensión, se estaba volviendo muy aparente para él que ningún hombre podía pensar claramente cuando la princesa estaba involucrada.
"Tienes suerte, Vegeta, que este perro faldero tuyo llegara cuando lo hizo, o habría obtenido de nuevo la victoria sobre ti." Juunanagou nunca rompió contacto visual con su retador, asegurando que sabía que esto no terminaba.
"Eres un iluso si crees que puedes superarme," refunfuñó Vegeta mientras observaba al rey separarse lentamente de ellos. Sintió apretarse su estómago cuando los ojos de su adversario se desviaron de los suyos para mirar a Bulma. "Disfrútala mientras puedas, Vegeta, porque antes de que estas conferencias terminen, será en mi cama donde duerma." Con la fuerte declaración, Juunanagou le envió un rápido beso a Bulma y desapareció de la habitación con una sonrisa puramente malvada en su rostro.
Radditz, quien se había encontrado deteniendo a su rey una vez más, intentó calmarlo. "Vamos, Vegeta, tienes mejor control que esto."
Sacudiendo sus brazos para liberarse del agarre del hombre, Vegeta caminó hacia Bulma, tomando sus brazos gentilmente mientras preguntaba, "Estás bien?"
"Sí, estoy bien," Bulma fue rápida en responder, no lo necesitaba mimándola. "Qué hay de ti?"
Vegeta giró su cabeza para tomar varios respiros para controlar su rabia antes de responder, "Tengo que irme." Él la liberó para regresar al lado de la cama donde había descartado sus prendas la noche anterior. Después de ponerse lo que tenía, regresó a su lado y prometió, "Manejaré este desastre de Juunanagou. No necesitas preocuparte, no lo dejaré forzar nada sobre ti, lo sabes, verdad?" Después de asentir en afirmación sintió sus gentiles labios tocar los suyos en un rápido beso antes de separarse de ella para irse. Aunque, no sin dar unas órdenes al Saiyajín quien estaba observando el intercambio, "Quédate con ella cada segundo de cada minuto mientras no pueda estar con ella, y por dios, asegúrate que Juunanagou se aleje de ella también, está entendido?!"
"Sí, señor," Radditz encontró innecesaria la orden, pero aceptó mientras su rey cerraba la puerta tras él. Una vez que el par estuvo en privado, Radditz levantó una sospechosa ceja mientras miraba hacia la desordenada cama de la princesa. "Ustedes dos no…"
"No!" Bulma fue rápida en jurar. No quería que uno de sus mejores amigos creyera en los rumores que estaba segura iban a circular. "Dormimos juntos, pero no nos acostamos. Fue completamente inocente."
"Estoy seguro que sí," rió sarcástico el hombre de cabello largo. "Sin embargo, ese pequeño beso que te dio antes de irse no pareció tan 'inocente'. Hay algo que deseas decirme, saiai?"
Mordiendo su labio en consideración, Bulma se movió para desplomarse en su cama, respondiendo tentativamente, "No estoy segura en realidad." Ella reflexionó en los sucesos de anoche, "Vegeta y yo llegamos anoche a un tipo de entendimiento. Uno en el cual, creo, si este desastre con Juunanagou termina bien, Vegeta," ella pausó, levantando sus ojos para encontrar incómodamente los de su guardia, "me cortejará."
"Haha, lo sabía!" Radditz juntó sus manos en triunfo. "Debí haber apostado en mis instintos, nunca se equivocan!" asestó él mientras tomaba asiento junto a su protegida. "Así que finalmente confesó que estaba enamorado de ti?!"
Bulma sintió sus labios caer cuando hizo la falsa conclusión. "Bueno, no realmente, sólo dijo que estaba interesado en buscar algo conmigo," ella se sintió hundirse un poco más, antes de vociferar un giro optimista de los hechos, "pero al menos ese es un comienzo. Digo, no puedo esperar que se enamore de mi en una noche. Necesita tiempo, y le daré tanto como necesite." Juró ella con gusto, ya había esperado tantos años, qué eran unos más? "Pero suficiente de mis problemas," Bulma estaba lista para un tema nuevo, "cómo estuvo el resto de tu noche? Me sentí mal de que Vegeta y mi conversación te sacara de tu propia habitación. Espero que no estuvieras exiliado por mucho tiempo."
Radditz murmuró unas palabras antes de responder claramente, "No, realmente estuvo bien."
Bulma levantó una ceja notando el nervioso comportamiento del hombre. Después de tomarse unos momentos para valorar su tono y actitud, como un rayo de luz, una sorprendente conclusión llegó a ella mientras saltaba de su cama y le apuntaba un acusador dedo, "Oh dios, tuviste sexo, verdad?!"
El hombre pudo hacer poco menos desplomar su quijada en completa incredulidad mientras hacía tan fuerte sugerencia. "Voy a pretender que no me preguntaste eso," él se levantó, cruzó sus brazos defensivo.
"Entonces dime que estoy equivocada," retó Bulma con una amplia sonrisa en su rostro. "Ah, vamos, Radditz! Conoces cada detalle de mi vida personal!! Tienes que compartir conmigo lo que pasó. Es alguien que conozco? Una vieja llama? Una nueva relación? Es Saiyajín? Cómo pasó? Estabas ebrio en el momento?"
"Lo habrías pensado así," gruñó Radditz por lo bajo, deteniendo la inquisición de la joven mujer inmediatamente.
"Ah, entonces fue una cana al aire!" dedujo Bulma de su comentario mientras agarraba su brazo y lo sentaba en la cama junto a ella. "Está bien, dame detalles!"
Radditz tomó titubeantes respiros antes de confesar reluctante lo que había jurado no hacer. Desde los eventos que rodearon su encuentro con la misteriosa mujer hasta su aceptada propuesta de un paseo a medianoche, Radditz no perdió detalles hasta que llegó al final de su paseo donde se habían detenido para lo que se supone sería un breve descanso. "No estoy seguro de lo que pasó," susurró él fuerte. "Un minuto estábamos nadando en nuestras combinadas miserias y al siguiente estábamos revolcándonos. Aún no estoy seguro de lo que estaba pensando; nunca cedo a mis sentimientos de lujuria tan imprudentemente. Pero lo hice, y lo próximo que ambos supimos fue que despertamos bajo la brillante luz del sol, ambos arrepentidos de nuestra precipitación."
Bulma frunció notando la depresión en la voz del hombre. "Y cómo quedaron las cosas?"
Radditz se encogió, no seguro de la respuesta; "Bueno, aparentemente está casada, pero estrangulada de su esposo. Al menos eso es lo que reúno de lo poco que dijo. Me hizo jurar no decirle a nadie de esto, pero entonces le recordé que aún no sabía su nombre, haciendo mi confesión de la historia inútil. Parecía desinteresada en más diálogo, así que se fue, aunque no sin antes darme un apasionado beso y una admisión de mi perfección en la intimidad, no es que suavizara mucho el golpe."
Cuando terminó, Bulma envolvió un confortante brazo alrededor de su cintura, no segura de qué podría decir para mejorar este extraño predicamento. "Bueno, mi amigo, tal vez este pequeño encuentro fue un llamado para ti."
Levantando su ceja, el guardia preguntó, "y cómo es eso?"
"Tal vez es una manera del destino de decirte que es hora para que sientes cabeza," ofreció Bulma razonablemente. "Eres un hombre increíblemente apuesto con mucha sabiduría y gentilidad. Mereces mucho mejor que una 'aventura de una noche', Radditz. Eres uno de los buenos, que merece una mujer tan perfecta como tú. Así que por qué hundirte en este pequeño error cuando debes buscar tu alma gemela?"
Forzando una sonrisa Radditz escondió el hecho de que sus palabras contenían poco consuelo para él. No podía ignorar lo que pasó, o simplemente clasificarlo como un error, cuando en el fondo, verdaderamente sentía como si fuera algo más. "Suficiente sobre mi," él tampoco estaba de humor para tener su vida romántica, o falta de, escrutinizada. "Desayunaste?"
Bulma miró el reloj en su pared y rió dándose cuenta que era un poco tarde para eso. "Bueno, como es tarde, creo que el desayuno es irrelevante ahora, qué tal un almuerzo?"
El hombre asintió mientras se levantaba, ayudando a levantar a la princesa. "Por qué no te cambias, enviaré que la comida sea preparada para nosotros."
"Muy bien," Bulma asintió en acuerdo antes de girarse para dirigirse hacia su baño. Sin embargo, sólo llegó a medio camino, antes de que un golpe en su puerta interrumpiera sus planes. "Yo iré," insistió Bulma, deteniendo a Radditz en seco mientras caminaba para abrir su puerta para encontrar la perturbadora imagen de su antiguo guardia ante ella. "Kakarotto, qué pasa?" preguntó ella apresuradamente, mientras agarraba su muñeca para guiarlo a su habitación para que su hermano también pudiera escuchar.
"Es Chi-Chi," tartamudeó su nombre mientras miraba suplicante de su hermano mayor hacia la joven princesa, "alguno de ustedes la ha visto? Ella nunca regresó a nuestra habitación después de la discusión de anoche."
"Qué discusión?" preguntó Radditz perplejo, no tenía conocimiento de su hermano siendo involucrado con lo que había pasado la noche anterior.
El joven frunció, "Juuhachigou se cruzó en nuestro camino mientras dejábamos el Enkaijou. Le dijo a Chi-Chi de nuestras relaciones antes de que yo tuviera una oportunidad. Quería explicarle todo, pero tenía que deshacerme de la resucitada reina antes de poder. Infortunadamente, una vez que se fue, igual lo hizo Chi-Chi. No he podido encontrarla desde entonces. Estoy muy preocupado, nadie parece saber dónde está, y a su edad, embarazada, no debería estar sola," Kakarotto no se atrevió a vociferar lo peor. Simplemente tenía que encontrar a su mujer, y una vez que lo hiciera, tenía que arreglar todo esto.
"Bien, entonces nos separaremos y la buscaremos," anunció Bulma rápidamente, Chi-Chi tuvo que esperar mucho tiempo para encontrar el amor, no permitiría que la 'esposa' de Vegeta también destruyera su felicidad.
"No creo que sea una buena idea, Vegeta me ordenó-"
"No soy quien se perdió, Radditz," Bulma fue rápida en interrumpirlo. "Chi-Chi ha sido como una madre para mi desde que era una niña, me ha dado tanto, y no puedo darle la espalda ahora que está en problemas. Como Kakarotto dijo, está embarazada, y naturalmente sus hormonas harán esta difícil situación exponencialmente peor en su mente, a menos que podamos encontrarla y calmarla. Así que ayudarás o no?!"
"Ella es mi hermana a través del matrimonio, por supuesto que ayudaré," juró Radditz, ahora fue su turno para impartir algunas órdenes. "Bulma, ve a cambiarte y luego comienza a buscar por el perímetro externo y el sótano del castillo, yo tomaré los primeros dos pisos del castillo y Kakarotto tendrá los dos de arriba. Nos encontraremos en los establos en una hora, y si ninguno de nosotros la encuentra para entonces, iremos al bosque. Es posible que haya ido a dar un paseo para aclarar su cabeza."
Rápidos acuerdos fueron hechos por Kakarotto y Bulma mientras los tres salían hacia sus destinos designados, cada uno esperando que nada serio le hubiese pasado a su miembro de la familia.
Nota de LGV: Hm… Qué le pasó a Chi-Chi? Está en problemas? O su roto corazón la alejó de sus seres amados? Y qué hay de Vegeta? Podrá arreglar el desastre en el que Juuhachigou y Juunanagou lo metieron? Descúbranlo la próxima vez…
