Gracias misaosagara, por ayudarme, lamento hacerte esperar, pero estoy muy ocupada con la escuela, gomen nasai.
Igualmente, discúlpenme ustedes lectores, ya que trató de actualizar rápidamente, pero no me es posible, disculpen también ya que no es un capítulo muy largo.
Inuyasha es de Rumiko Takahashi.
-Diálogo-Acción.
"Pensamientos"
*Intervención de las bestias internas de los Youkai*
^^Conversaciones telepáticas^^
Capítulo 25: La liberación de Yukairy.
[...]
-¡Lluvia estelar!- atacó Kagome a Naraku, mientras él usaba cinco marionetas contra ella.
-¡Eres un tramposo Naraku!-gritó Kagome, pues había puesto a sus hijos como escudos.
Yukimaru y Sukimaru estaban inconscientes en aquellas esferas de energía, mientras que en el exterior, grandes batallas ocurrían.
[…]
Sesshomaru, Tsukuyomi e Inuyasha estaban volando hacia donde se sentían a las grandes energías pelear, no tenían tiempo que perder, tenían que salvar a Kagome.
Pero su camino fue interrumpido por un hombre de cabello rojo y ojos grises, que venía junto a un joven de cabello gris y ojos rojos, ambos tenían unos enormes cuernos en su cabeza.
-Munrra...-susurró Tsukuyomi mirando al pelirrojo y apretando a Hikari no Kami con coraje.
-Ahh, Tsukuyomi San, jajaja que gusto verte- dijo el pelirrojo burlándose de el dios.
-¡Maldito! No te burles de mí- reclamó Tsukuyomi.
Inuyasha por una vez en su vida pensó (soné cruel,pero es verdad) y decidió que Sesshomaru siguiera adelante para rescatar a Kagome.
-Sesshomaru, vete, ve por Kagome, déjanos a nosotros aquí- dijo Inuyasha.
Sesshomaru no espero a que se lo dijeran dos veces, así que salió rumbo a donde sentía a Kagome.
-Que idiotas son, ¿saben?, esa miko ya no estará ahí-dijo el de pelo gris.
[…]
Kagome y Naraku seguían peleando, ninguno daba tregua, era una pelea muy reñida.
-Cobarde, deja de usar a mis hijos, ven y pelea...- gritaba Kagome mientras destrozaba a la quinta marioneta, mientras Naraku seguía utilizando la esfera donde estaban Yukimaru Y Sukimaru como escudo.
Ellos seguían peleando, sin saber de aquella, que los acechaba entre las sombras, preparando el filo de su abanico para atacar.
-¡Ríndete, Kagome, vendrás conmigo!- dijo Naraku atacando a Kagome.
-¡Jamás Naraku!- declaró Kagome
-Bien- dijo el híbrido lanzando su ataque.
La bola de miasma que lanzó Naraku era inmensa, Kagome a duras penas la esquivo. Ella se preparó para atacar de vuelta pero.
-Toma esto Na...
Era demasiado tarde, el abanico atravesó a la valiente miko que se preparaba para atacar, causando la furia en su rival.
-¡Jajaja!, te descuidaste querida, después de todo, solo eres una basura- dijo Kagura mientras limpiaba el filo de su abanico.
Kagome no pudo reaccionar, ya que la herida era profunda y estaba muy cerca del corazón, ella cayó en los brazos de Naraku.
-¡Kagura Maldita!...-gritó Naraku mientras hacia explotar el corazón de Kagura lentamente.
-No me importa Na...Naraku, me iré feliz, sabiendo que ella se viene conmigo jajajajajajaja...-con la muerte de la bruja de los vientos, fue solo el comienzo de todo...
[…]
En el inframundo Yukairy estaba colérico, si no se daba prisa su estrella moriría.
-*Jamás, ella es mía, mía, no puede morir*- pensó el dios mientras terminaba de romper el sello.
«Las cadenas de su alma brillaron, anunciando la liberación de aquella maldad, ya nada había que hacer, ni los Kamis lo podrían calmar, solo quedaba aceptar el fin con dignidad »
[…]
En el mundo mortal, Naraku lloraba sobre el cuerpo de Kagome.
-Gomen nasai Kagome, gomen nasai, yo no quería que esto pasará, yo solo quería estar contigo, quería que me amarás... yo te amo...- lloraba Naraku aferrándose al cuerpo de Kagome como si fuese su salvación.
-Naraku... yo te perdonó, solo eres un alma atormentada... que merece un poco de paz...- dijo Kagome para quedar inconsciente.
-Kagome ¡Noooo!…- gritó Naraku abrazando a Kagome
De repente, la atmósfera del lugar se hizo más pesada y era difícil respirar ahí, la maldad había inundado el aire.
Los pisos se abrían, de ellos salían fuego y sangre pútrida, los lamentos del mundo subterráneo se oían, las almas eran libres, era su día, su rey había sido liberado de su prisión, podían destrozar lo que sea.
-¡Yukairy, aléjate maldito!- dijo Naraku.
-Eso es tierno Naraku, tratar de proteger a la dama en peligro, conmovedor, pero lástima que no vivirás para contarlo...
[…]
Dentro de la esfera de energía, Sukimaru había despertado y veía lo sucedió con lágrimas intentando salir de sus ojos.
Vio como Kagura atravesó a Kagome con su abanico y también observó como la bruja del viento murió, pero todo ese mar de sangre aumentó al ver a Yukairy salir de la nada.
-"Okaa San no, no puedes morir, nooo"*¡No malditos!... los acabaré, vengaré tu muerte, Mamá...*
[…]
En ese momento, Sesshomaru frenó su camino de repente, miró al cielo, el sol de pronto se ocultaría y la noche reinaría.
Tenía un mal presentimiento su pecho estaba oprimido, pareciese que lo estaban exprimiendo hasta su última gota, algo andaba mal.
-Kagome no...*Algo le pasa a nuestra hembra, lo presiento* Aguanta Kagome, ya voy por ti- habló Sesshomaru mientras aceleraba el paso.
[…]
-¡Maldito Munrra, eres un traidor, tú y Takagami!- gruñó un molesto Tsukuyomi.
-No lo tomes a mal Tsukuyomi Sama, son negocios...
-¡Fhe! ¡Cállense malditos y preparense para luchar!- gritó Inuyasha sacando a Tessaiga.
-Jajajajajajaja, que tonterías dices híbrido- dijo el de pelo gris atacando a Inuyasha con un hacha.
[…]
La luna color sangre era testigo de aquella escena, ella alumbraba el lugar donde Sesshomaru estaba parado.
El piso cuarteado, con rastros de lucha sangre por doquier.
Además, del cuerpo descuartizado de Naraku, y un vago rastro del cuerpo de Kagura.
Lo curioso era, que se podía oler la sangre de Kagome, Naraku y Kagura, pero en el lugar no estaba el cuerpo de su mujer.
Mirando hacia la nada empezó al olfatear, también tenía que buscar a sus hijos.
-Sukimaru, ¡Despierta torpe!, ¡No dejes que te domine, tú eres más fuerte, tenemos que salir de aquí!- oyó la voz de su hijo Yukimaru.
Agudizó más su oído para saber donde estaban sus hijos, los ruidos provenían de una esfera de energía que estaba elevada unos metros en el aire.
Con un gran salto llegó hasta la esfera.
-¡Padre! sácanos de aquí ¡Rápido!- pidió Yukimaru parecía preocupado.
No entendía la preocupación de salir de ahí con su hermano, así que, concentrando su poder, notó una alteración en el youki de Sukimaru, el cual crecía y crecía.
Al notar eso se dio prisa y con Tensseiga rompió el campo de energía, dejando libres a los niños.
-Gracias- susurró Yukimaru.
-OKAA SAN... ¡YO...YO TE VENGARÉ!- gruñó el niño mientras su ojitos dorados pasaban a ser unos de color sangre, al igual que la luna.
-¡Sukimaru basta! ¡Mamá esta viva, lo sé, solo hay que buscarla!- dijo Yukimaru abrazando a su hermano, pero recibió un golpe a cambio.
-*Maldición, su bestia lo controla* "¿Pero qué hacemos, Yako, no quiero lastimarlo"- discutían Sesshomaru y Yako
-Sukimaru no esta aquí, yo soy... Kimawaru...
[…]
Continuará...
Una vez más perdón por la tardanza.
