Disclaimer Nada me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Readingmama yo solo hago la traducción
Capitulo 24
Bella PoV
Mi comportamiento durante los siguientes meses de que Edward descubriera a su verdadera familia no es algo por lo que me sintiera orgullosa, Mientras mi familia se separaba, él estaba obteniendo una nueva. Yo ya no tenía un hermano ni una madre, y él acaba de obtener una nueva hermana.
No quería estar celosa de Tanya, pero parte de mí sentía como si me hubiera reemplazado. Edward había encontrado trabajo en un restaurante elegante y por sus propinas él podía trabajar menos tiempo y ganar el mismo dinero que yo. Y utilizaba ese tiempo libre para conocer a su nueva familia.
Estoy segura que no lo hacia adrede, pero no tomo mucho tiempo para que él y Tanya empezaran a tener bromas privadas. Nosotros nos conocíamos desde nuestra infancia y sabíamos todo sobre el otro y sin importar que solo en unas cuantas semanas, ya habían cosas que yo ya no sabia de él. Me sentía aterrorizada, y mi pánico me ponía de mal humor.
"¿Por qué no puedes bajar la tapa del baño?" Gruñí. "Ni que fuera una ciencia."
Edward me miro desde el sillón, sorprendido por mi arrebato. "Lo siento, no pensé que fuera tan importante." Me contesto.
"Bueno pues lo es." Le dije y salí pisoteando como si fuera una niña de cuatro años que tenía un berrinche, mi actitud no era muy agradable.
Edward me dio mi espacio que al igual que me alivio también me enfureció. Mientras yo estaba sentada rumiando mi enojo, porque él no me siguió la pelea, sabia que me estaba comportando muy injusta. Es solo que todo nuestro amor incondicional yo lo sentía amenazado. No es como si pensara que él me dejaría, y tampoco quería ser una de esas parejas que no le importaba donde estaba su pareja. Yo quería que él me necesitara como yo lo necesitaba a él, todo el tiempo y cada célula de mi cuerpo.
Sabía que las cosas no serian iguales por siempre. En algún momento tendríamos que dejar de estar siempre juntos como si estuviéramos pegados de las caderas, pero no quería que fuera tan pronto. Y no quería que me dejara de lado en una parte tan crucial de su vida. Carlisle y Esme eran muy amables conmigo, pero era obvio que querían pasar el mayor tiempo posible con Edward.
Tanya era más difícil de leer. Edward decía que yo le caía bien, pero no estaba muy segura de eso. Tanya acepto muy bien lo de tener un hermano mayor, y Edward se tomo muy en serio su trabajo, además la aconsejaba como si se creyera el Dalai Lama.
Llegue a la librería para empezar mi turno de trabajo. Me toca cerrar así que Edward iría a cenar con Carlisle después de clases. Yo estaba furiosa por no otra razón que me volví a sentir desplazada otra vez.
"Hola Félix." Dije saludando a mí compañero.
Félix era un tipo divertido. Tenía veintiséis años y él llevaba la librería por que su madre que ya estaba grande. Ella tenía más de cuarenta años cuando lo tuvo y ahora sufría de una artritis severa, razón por la que ya no podía llevar la librería. Él era alto y muy grande, no sabría quien seria más grande si él o Emmett. La única diferencia era que Félix no podría asustar ni a una mosca. El hombre era como un enorme oso de peluche que te daban ganas de abrazar cada vez que lo veías.
Félix estaba saturado de un montón de información inútil como: ¿sabias que el grillo más grande de África le gusta comer cabello humano? O ¿Qué en las leyes Missisipi no esta permitido que las mujeres estén de mironas? O mi favorita; ¿Sabias que la mantis religiosa macho, no puede cupular cuando todavía tiene la cabeza? Para empezar el sexo la mantis religiosa hembra le tiene que arrancar la cabeza. Esas eran unas de las miles piezas de información inútiles que cada vez llenaba mi cerebro.
"Hola Bella." Me contesto con una enorme sonrisa. "¿Cómo esta mi chica favorita?"
A Félix le encantaba coquetear, pero yo sabía que no tenía que tomármelo en serio. Tenía su novia Heidi y sabia perfectamente que una pequeña castaña no era competencia para una rubia de largas piernas.
"Genial como siempre." Le mentí, pero disfrute la broma.
No había mucho trabajo, así que esa noche Félix y yo la pasamos platicando en el mostrador. Y hasta disfrute el entusiasta juego de las veinte preguntas.
"Muy bien, ¿Has salido con dos chicas al mismo tiempo?" Le pregunte.
"Sip." Me dijo con una sonrisa de suficiencia.
"Un momento, ¿y ellas se llegaron a enterar?"
"No Bella ¿como crees? Mi turno." Dijo feliz. "¿Alguna vez has hecho algo ilegal?"
Mi primer pensamiento fue no, pero cuando lo considere, no lo supe. Sabía que Edward era mi hermano adoptivo, pero ¿Era ilegal? Mi silencio fue suficiente para confirmárselo a Félix.
"¡En serio! ¿Qué fue?" Pregunto.
"No." Le dije. "No creo que lo haya hecho."
"De ninguna manera, tienes que decírmelo. ¿Acaso robaste algo en una tienda? ¿Una multa de exceso de velocidad? ¿Asaltaste un banco?" Negué con la cabeza y no dije nada. "Tu sabes que puedo hacer que lo confieses."
Antes de que tuviera oportunidad de protestar, Félix se lanzo hacia mí y me empezó a hacer cosquillas. La risa salio tan rápido de mi pecho que casi me ahogo.
"Dímelo, dímelo." Demando.
"Jamás." Me reí.
Estábamos tan distraídos que no nos dimos cuenta que la puerta se abrió. No fue hasta que escuche aclarase una garganta que me di cuenta que Edward estaba de pie frente a mí. Félix levanto la vista y al ver la expresión de Edward dejo caer sus manos a los lados.
"Hey, ¿Qué estas haciendo aquí?" Le pregunte sintiendo la incomoda tensión en el ambiente.
"Acabo de dejar a Carlisle y pensé en venir a verte." Dijo y su tono era cortante.
"Porque no te tomas un descaso." Félix sugirió y yo estuve de acuerdo.
Una vez que estuvimos afuera de la librería, Edward me sujeto del brazo y me arrastro al callejón al lado de la librería.
"¿Qué fue todo eso?" Me pregunto severamente, atrapándome entre la pared y su cuerpo.
"Estábamos jugando. Tu no eres el único con nuevas personas en su vida." Le espete. Mi buen humor había desaparecido rápidamente.
"Bella estoy conociendo a mi verdadera familia; tu estas con un tipo."
"Oh no, no acabas de decir eso. Yo nunca he estado celosa de tu amistad con Alice, incluso antes de saber que eran parientes. Y estoy muy feliz de saber que yo no soy tu verdadera familia Edward." Las lágrimas empezaron a formarse en mis ojos y luchaba por no dejarlas salir. Estaba furiosa y quería ganar esta pelea con palabras, no con culpa. Gire mi cara, pero seguía atrapada entre sus brazos.
"Lo siento, no fue adrede." Me dijo suavemente.
"Edward me siento como si me dejaras de lado." Conteste y mi voz se quebró.
"Me siento mal por eso, en serio, pero quiero que me digas las cosas. No te he visto reír en casi un mes, y cuando entro te veo feliz con él, me aterre."
"Él es solo un amigo." Declare.
"Lo se. Es solo que yo solía ser ese amigo. Él que te hacia reír y con él que hablabas. Y lo extraño."
"Yo también lo siento."
Levanto su mano hacia mi mejilla y gentilmente la acaricio. Con indecisión acerco sus labios a los míos y sentí la maravillosa conexión entre nosotros nuevamente.
"Sentía como si te fueras a ir, porque ya encontraste un nuevo hogar." Le dije una vez que rompimos el beso.
"Bella tu eres la luz de mi faro, si tu te vas jamás encontrare el camino a casa. Te amo y quiero que seas parte de mi nueva vida. Quiero que mis padres biológicos te amen tanto como yo lo hago."
"Yo también lo quiero." Jale su cara y lo bese con pasión. Él gimió mientras yo ponía mis disculpas en ese beso.
Había algo que estaba presente en mi y ahora que era honesta y abierta con Edward, tal vez tendríamos oportunidad de hacerlo juntos.
Edward PoV
El humor de Bella parecía una montaña rusa, y yo realmente no sabía como lidiar con eso. Nunca había visto que su humor cambiara tan rápidamente, y solo podía imaginarme que era por mi culpa. El problema era que no tenia ni idea de que era lo que estaba haciendo mal.
Conseguí trabajo en un restaurante de lujo llamado Eclipse. Jamás había atendido mesas, pero resulto que lo hacia muy bien. Una sonrisa amigable y ser educado en el servició me traían cientos de dólares en propinas por noche. Estaba agradecido de haber encontrado algo que pagara tan bien, eso hacia posible que entre Bella y yo pudiéramos pagar la renta. Y sabia que podría mantener el trabajo aun cuando empezaran las clases, por que trabajaba en las noches y los fines de semana.
La mayoría de los turnos de Bella eran en la mañana, así que aprovechaba ese tiempo para conocer a mi familia biológica. El sentido de humor de Esme era acido y yo nunca me lo habría esperado. Ella es muy hogareña y ama cocinar y bordar. Carlisle y yo teníamos muchas cosas en común. Nuestros hábitos y manierismos eran muy similares. Era muy interesante discutir eso de crianza contra naturaleza con él.
Carlisle era un hombre brillante y amaba enseñar. Por su entorno era obvio que tenía muchísimo dinero. Sus padres, ya habían muerto y aunque no aprobaron su matrimonio con Esme, lo heredaron. Él no quiso que las cosas terminaran así, pero también quiso dejar el pasado ahí.
El salir con Tanya fue una enorme sorpresa para mí. Inmediatamente formamos un lazo y estaba sorprendido de que tan diferente se sentía con mi lazo con Bella. Incluso cuando éramos chicos había más enterrado de lo que parecía en la superficie. Con Tanya, sentía la necesidad de protegerla y darle algo de mi sabiduría. Ella iba a cumplir trece años; y necesitaría todos los consejos que podría conseguir.
No me di cuenta del cambio de actitud de Bella inmediatamente, pero ahora que lo pienso, fue casi al instante. Cuando regresamos de visitar a mi familia, ella estaba irritable y cortante. Al principio o atribuí a que no pasábamos mucho tiempo juntos, pero pronto se hizo evidente que había más.
Lo ignore lo más que pude. Al principio trate de ser cariñoso y comprensivo, y cuando eso no funciono, trate de morderme la lengua y cuando tampoco funciono, simplemente lo ignore. El colmo fue cuando entre a la librería y vi que su compañero de trabajo le estaba haciendo cosquillas. Bella y yo siempre habíamos confiado el uno en el otro, y sabíamos no ser celosos, pero después de semanas de sentirme ignorado y abandonado, explote. Cuando ella me dijo que ella sentía que la iba a abandonar por mi nueva familia, mi corazón se rompió.
Me prometí a mi mismo que me aseguraría de involucrarla en mis planes. Ella ya había pasado algún tiempo con mis padres biológicos, pero no el suficiente. Tenia que asegurarme que ellos también la quisieran, si ellos no podían tratar a mi novia como parte de su familia, entonces no había lugar en mi vida para ellos.
Pasaron dos semanas desde el 'Callejonaso' como yo solía llamarlo. A Bella y mi nos invitaron a cenar Esme y Carlisle. Ya habíamos hablado de cómo se sentía excluida, especialmente con Tanya. Era extraño que aunque nuestra relación ya no era de hermanos, ella aun se sentía sobreprotectora conmigo y me proclamaba de ella. Y yo no podía culparla por eso. Con nuestros padres divorciándose, se sentía abandonada. Aunque yo no permitiría que eso le sucediera. Ella era muy importante para mí.
"¿Me veo bien?" Me pregunto nerviosa dándose la vuelta. Y aunque nadie de mi nueva familia se enteró de nuestros recientes problemas, ella aun se sentía insegura cerca de ellos.
"Te ves hermosa." Le dije mientras di un vistazo al vestido verde esmeralda que traía puesto. Se puso un ligero suéter y los tacones, algo que muy rara vez hacia. No pude evitar notar que los tacones hacían que sus piernas se vieran muy bien. No es como si todo el tiempo no se viera bien, pero el pequeño arco que formaba sus pies con los zapatos se veía una tentación para lamerlo.
Me acerque a ella y rodee su cintura con mis brazos. Ella rodeo mi cuello con sus brazos. Me sonrío suavemente y yo me incline para probar sus labios. Su calido cuerpo se presionaba contra mí y estaba acabando con mi concentración, pero logre separarme.
"Será mejor que nos vayamos." Le dije, deseando poder tener media hora extra para pasarla a solas con ella.
"Okay." Dijo haciendo un puchero y yo reí por lo bajo.
Prendí el nuevo estéreo de mi auto. Carlisle y Esme me lo habían regalado por mi cumpleaños. Yo pensaba que era demasiado pero ellos insistieron en regalármelo. Bella movía las piernas con nerviosismo en el asiento de al lado, todos sus nervios me los estaba contagiando.
"Todo estará bien." Le dije y puse mi mano sobre su pierna. Mi caricia la calmo y dejo de moverse en su asiento.
"Lo se… es solo que… me refiero, esto es muy importante para ti y yo quiero estar ahí para ti. Y no quiero que tengas que irte solo para cosas que se refieran a tu familia."
"Bella tu eres mi familia y eso los hace también tu familia. Ya veras que una vez que te conozcan te amaran."
"¿Cómo podrían no hacerlo?" Me bromeo y yo estaba feliz de ver que desapareció un poco de su ansiedad.
"Y bien Bella, vaticanos un poco de cómo fue crecer con Edward." Carlisle sugirió.
Después de la cena nos fuimos a platicar a la sala para estar sentados cómodamente en los sillones. Yo sabia que estaba tratando de integrarla a la conversación y realmente se lo agradecía.
"Bueno fue una aventura tenlo por seguro." Dijo riéndose. "Edward siempre fue muy protector conmigo y por esa razón siempre tuvimos muchos pleitos con los niños que eran vecinos. Uno de ellos me robo un juguete o me jalo el cabello y Edward defendió mi honor. Nunca me olvidare la vez que la pequeña Lottie Brauer lo golpeo y le dejo el labio hinchado."
Esme levanto la ceja y Carlisle se veía como si estuviera conteniendo una carcajada. Lo que sucedió fue: Lottie o Charlotte era la hija del diablo, y cuando tenía cinco años, agarro unas tijeras y le corto el cabello a Jane Stromboski. Cuando tenía seis años le cambio el shampoo de su hermano y lo reemplazo por crema para depilar, solo por que todo mundo le decía que bonito tenía su cabello. Así que a la edad de siete años cuando la vi caminar atrás de Bella con un frasco de jugo, el que estaba seguro se lo echaría encima. Corrí atrás del pequeño monstruo y le baje los pantalones. Ella se tropezó y derramo todo el jugo en si misma.
"Edward ¿por que hiciste eso?" Bella me dijo mientras se giraba hacia todo el alboroto.
"Ella iba a… umm…" Tartamudeé
Así que resulto que Bella le pidió a Lottie si le podía llevar un jugo, así que quede como un gran idiota. Cuando Lottie se levanto y se subió los pantalones y se puso de pie, me acerque a disculparme y solo pude decir "Yo lo" antes de que me abofeteara.
"Pensé que te iba a volcar el jugo." Dije entre dientes mientras Tanya fue la primera en carcajearse. "No te rías, no tienes idea de la diversión que te perdiste."
Cuando las palabras salieron de mi boca me arrepentí inmediatamente. Un tenso silencio lleno la sala. No quise decir eso y mucho menos hacerlos sentirse culpables por mi adopción. Ni aunque hubiera sido más fácil nuestra relación si no hubiera crecido con Bella, jamás cambiaría ni un minuto de los que pase a su lado.
"Edward hay algo que queremos discutir contigo." Carlisle rompió el silencio.
"Por supuesto." Respondí.
"Como puedes ver, nos ha ido muy bien económicamente. Esme y yo nos sentimos muy mal por haberte dado en adopción aunque en ese momento fue la cosa correcta. Consideraríamos un regalo para nosotros si nos permites pagarte tu universidad."
Me enderece, totalmente aturdido. Nunca me imagine esto. Por supuesto muchas veces en la noche fantaseé con como seria haber crecido con tanto dinero, pero realmente jamás lo quise. Solo quería conocerlos y así conocer un poco más de mi.
"Ya tengo un fondo universitario que nos dieron mis padres. Agradezco su oferta, pero no lo necesito. Para mi su tiempo vale más que el dinero." Dije sinceramente.
"Y nosotros también apreciamos el tiempo contigo." Dijo Esme.
"Bueno, realmente queremos hacer algo. ¿Que te parece si les compramos un departamento para los dos? Pueden escoger uno donde ustedes quieran."
Escuche a Bella contener el aliento. Su oferta era más que inesperada. Volteé a verla y ella me asintió ligeramente con la cabeza, algo que seguramente me decía en su interior. '¡Acepta el madito departamento Edward!'
"Eso se los agradecería mucho. Gracias a los dos." Le dije con seriedad. Las palabras no parecían suficientes para agradecerles lo suficiente a las personas que apenas te conocían por algunos meses y te ofrecían comprarte una casa. Cualquier agradecimiento parecía insuficiente.
"¿Eso significa que cuando y me vaya también obtendré un departamento?" Tanya se quejo y todos rompimos en carcajadas.
Continuara….
Hola a todos: aquí me tienen con otro capitulo. Ya vimos un poco como fue la relación de Bella y Edward después que encontraron a su familia.
Algunas personas me preguntaban que quien era la hermana de Edward, y si recuerdan en el capitulo 16 Carlisle le dice el nombre de su hija.
Ya solo nos quedan 4 capítulos para terminar esta historia. Muchas gracias por todos su reviews, alertas y favorito. Nos leemos la próxima.
Ale Snape Li :)
19 Noviembre 2010
