ADVERTENCIA: Lime~
Título: Sinestesia
Claim: Ushiromiya Battler/Yasu.
Notas: Universo Alterno. Spoilers hasta el EP7.
Rating: M
Género: Romance/Angst
Tabla de retos: Simbólica
Tema: 07. Impulso
Yasu ya había sentido antes aquella emoción chispeante en su pecho, tan abrasadora como si tuviera una llama en el corazón, a punto de explotar, aunque siempre la asoció a que era joven y estaba demasiado drogada por los medicamentos, cosa que amplificaba sus sentidos. Mucho se alegró de descubrir que dicha sensación no era producto de las drogas, sino de cosas reales, como los labios de Battler sobre los suyos —como en esos momentos—, como sus manos apresándola suavemente contra él.
Todo ese mar de sensaciones era nuevo para ambos, un impulso que parecía eléctrico corriendo bajo sus dedos conforme éstos descubrían nuevas áreas, como la pequeña espalda de la mujer, blanca al faltarle la luz del sol, los hombros anchos de Battler, el cuello blanco de una, la espalda del otro...
Yasu, a pesar de tener las piernas paralizadas, a pesar de estar privada de sensación desde la cintura hacia abajo, no podía dejar de ignorar el hecho de que estaba sucediendo, de que Battler recorría con sus manos inexpertas y a la vez casi mágicas, el cuerpo que ella siempre había temido mostrar, mostrando tal veneración en sus roces, tal éxtasis a pesar de sus pechos pequeños, que ella, por primera vez en mucho tiempo se sintió a gusto con lo que le había sido obsequiado por Dios desde el nacimiento: Sus piernas inmóviles, insensibles, no le eran necesarias, no le importaban, no cuando en sus hombros, en su espalda y en sus pechos parecían amplificarse sus sentidos.
Así, entre muchos besos y caricias, que Battler hacía con toda la delicadeza del mundo, así, unidos sus dos cuerpos en un solo, a la vez, en dos diferentes voces lanzando suaves suspiros conforme avanzaba la tarde y caía la noche, Yasu alcanzó una verdad que ni en sus libros de texto venía, una verdad mucho más gratificante que la magia, tan suave y abrumadora como la sensación que recorrió su cuerpo algunos minutos después, mientras Battler se movía en su interior, sin descuidar los besos, sin descuidar las caricias.
Esa verdad consistía en que, ahora su mundo estaba completo y cimentado, ya habían superado todos los obstáculos.
—Battler-san, te amo —cuando su mundo volvió a separarse para convertirse en el de dos personas, Yasu no pudo evitar dirigirle una sonrisa a Battler, quien a pocos centímetros de su rostro sonreía dulcemente.
—Yo también —respondió él, apartando un mechón de cabello del rostro de su novia, quien le parecía adorable con las mejillas encendidas y el sudor perlando su rostro, por demás feliz—. Yo también, Sayo.
