Hello!

Bien, aquí les dejo otro cap… No me maten por favor.. jaja.. Todo a su tiempo… Mil gracias x agregarme a sus favoritos! Denme su opinión, dejen reviews!

Besitos Vampiricos….

Chapter 25

Epov

Cuando desperté la mañana siguiente, lo primero que hice antes de abrir los ojos fue abrazar su cuerpo junto al mío.. Era una costumbre que había adquirido en los últimos meses, ella nunca se daba cuenta... Y como yo estaba "dormido" no representaba riesgo alguno... Pase intencionalmente las yemas de mis dedos por su cuello, hasta su hombro y aspire lentamente el dulce olor de su cabello...

Maldije tener que ir a la universidad y salí de la cama sin girarme a verla, pues era demasiado probable que volviera al instante en que la viera... Tome una ducha rápida y salí directo al campus.

No logre concentrarme en ninguna de las clases, no que fuera necesario, la teoría se me daba bastante bien y no tenia problema entendiendo los conceptos o aprendiendo los artículos, además que la practica en el despacho me había brindado bastante experiencia, simplemente no me llenaba por completo.

Cuando llegue a la oficina me encontré con pilas de papeles sobre el escritorio.

- Buenos Días - la recepcionista me sonrío entregándome un puñado de papeles mas.

- Dime que son casos que debo revisar a lo largo del mes - susurre y luego tome un sorbo de café.

- Demandas que contestar para el dia de hoy - dijo - Por cierto, las pruebas en el caso de Garnett no fueron aprobadas debido a la prorroga de tiempo -

- Pero se entregaron días antes del termino marcado - dije soltando los papeles junto a la otra pila y aflojando un poco mi corbata.

- Supongo que el hecho de que la occisa fuera la hija del juez cambia las cosas - rodé los ojos cuando Anneth salio de la oficina cerrando la puerta detrás de si.

- Por eso odio la abogacía - dije encendiendo mi mac - no mienten al decir que la justicia es ciega - respire profundo, si, esa era otra de las razones por las que sentía que perdía mi tiempo, apenas llevaba poco mas de un año trabajando en el medio y ya me habían refutado cerca de 15 pruebas, demandas, y demás instancias... Debido a la influencia de algún político, magistrado o juez..

Mi padre era siempre tan bien intencionado que quizás por ello creía en la integridad de esta carrera, suspire, cuantas veces había visto a Alec tomar dinero para aplazar alguna sentencia... Mierda... Eso era lo que esto era.. Una gran burocracia en la que si no estabas bien conectado acababas en la silla eléctrica.

Trate de relajarme y evitarme el dolor de cabeza que se avecinaba, había trabajado duro para conseguir esas pruebas... Respire profundo... Menos mal que Alec no estaba en la oficina, me había nacido una gran repulsión hacia el desde que ininterrumpió mi gran declaración aquella noche, hace meses...

Odiaba verle con ella, odiaba salir con ellos cada viernes, odiaba tener que sobrellevar citas vacías con alguna chica de la oficina.. Luego se ponía incomodo porque nunca las llamaba de nuevo y murmuraban cada que pasaba por el pasillo. Todo seria tan sencillo si estuviera con ella, si pudiera cruzar esa delgada línea entre amistad y amor.. En que la connotación de mis caricias seria completamente distinta...

Me conformaba con lo que podía tener de ella, me conformaba con esas noches que ella pasaba entre mis brazos, mientras pensaba en que quizás algún dia esos seriamos nosotros, durmiendo en "nuestra" habitación antes de que alguno de nuestros hijos entrase a colarse en nuestra cama...

Idealizaba mi vida de tal manera que me resultaba insoportable, no comprendía porque lo deseaba todo con ansias, todo con Bella y por siempre... Lo único que sabia a la perfección era que solamente ella podía dármela vida con que soñaba... Pues jamás juraría amor eterno ante Dios a ninguna otra mujer...

Las horas pasaron agonizantemente lentas... Me recosté en el sillón de piel mientras se imprimía el ultimo escrito, apenas me daria tiempo de tomar un baño y prepararme para llegar presentable a mi cita con ella esta noche... Sonreí ante el pensamiento, ella no me había pedido una cita en si.. Pero eso era exactamente lo que era...

- Hola Edward, sabes porque no me ha llamado Bella? - saboree la angustia de su voz sin molestarme en abrir los ojos.

- Hola Alec - sonreí - No la he visto, sigue molesta? - acomode los papeles dentro del folder.

- Le he llamado todo el dia.. - dijo pensativo - Y sigue sin contestar -

- Seguro te lo ganaste -

- Mhh.. un hombre.. tiene... tu sabes.. ya hemos salido por meses - trate de que el coraje no me subiera al rostro.

- Pues si no quiere no y ya - dije tomando los papeles.

- Tranquilo Edward - dijo confundido.

- Solo digo que no tienes que obligarla a nada, me tengo que ir - el solo pensar en esa posibilidad, de que algún otro hombre estuviera con ella de esa manera hacia que me hirviera la sangre... Por otro lado, era un alivio saber que ella estaba insegura...

- Todo bien? - me siguió.

- Claro, descansa -

- Igual - trate de sonar indiferente, sacudí la cabeza y me fui directo a casa.. Con una enorme sonrisa... Anotación para mi, si, yo tenia una excelente noche mientras el se quedaba solo. No es que fuera rencoroso pero si que disfrutaba ganar la victoria por un dia...

Bella no estaba en el apartamento, asumí que ya estaba lista desde temprano, pues el pasillo ya olía a su shampoo de fresias, me saque la ropa y me metí rápidamente en la ducha, había elegido mi atuendo desde en la mañana, me coloque unos jeans de mezclilla oscuros y una camisa ajustada en color negro, formal pero no demasiado. Me acomode el cabello y me puse algo de loción...

Cuando llegue al restaurante pregunte si había alguna reservación a nombre de Isabella Swan, me inundo un sentimiento de alegría cuando el host me ubico en el enorme cuadernillo como "Reservación para dos, Isabella y Edward Cullen", si yo fuera su novio.. La cortejaría con este tipo de cosas todo el tiempo.. Ese era el plan hasta que el idiota de Alec se metió entre nosotros..

Conserve mi sonrisa hasta que la vi en una mesita apartada en el área del fondo. Con un bonito vestido verde y su cabello perfectamente arreglado.. Estábamos de festejo?

- Edward - se levanto y me dio un afectuoso beso en la mejilla, olía deliciosamente bien.

- Hola bonita - un hermoso tono rojizo se coló sobre el rubor artificial en sus mejillas, sonreí satisfecho.

- Que te apetece cenar? - pregunto tomando la carta.

- No se, quisiera ravioles pero.. también quiero probar el espagueti con camarones y piñones - dije pensativo.

- Puede traernos el espagueti y los ravioles, y una botella de vino tinto Chianti - dijo extendiendo la carta al mesero.

- Chianti? Estamos celebrando algo? - pregunte con curiosidad, ella me regalo una hermosa sonrisa, cierto, había olvidado por completo que esta "cita" era para decirme algo importante.

- La verdad es que si Edward, no se si quieras que vaya directo al grano - murmuro feliz.

- Que sucede? - ella saco de su bolso un folder negro y me lo extendió.

- Me tome la libertad de grabar tus melodías de piano - yo la miraba con el ceño fruncido, no tenia ni idea de lo que me diría - Y se las di a Carter, le pedí que las llevara a varias firmas discográficas, bueno en realidad, me ayudo a hacer alguna copias y eso... - tenia la impresión debido a la sonrisa en su rostro de que no se trataba de algo ordinario - pero a el y sus socios en verdad les gusto tu música y me han pedido que te entregue esto - abrió el folder que yo sostenía entre mis manos.

- Un contrato? - pregunte confundido - Dios.. Un contrato con su disquera? - me puse de pie en un segundo sin dejar de sonreír - Por Dios - la abrace con tanta euforia que no me di cuenta de que la había levantado unos 15 centímetros del piso.

- Felicidades - susurro en mi oído y deposito un beso en mi cuello.. Podía ser mas feliz que esto?.. Definitivamente seria difícil de superar.

Entre risas y unas cuantas lagrimas de Bella retomamos nuestro lugar, yo mismo me encargue de abrir la botella de vino... Y servir nuestras copas.

- No se que decirte, es lo mejor que alguien ha hecho por mi - le sonreí como un tonto, como un completo enamorado.. Porque esto significaba tanto para mi.. Y ella lo entendía perfectamente.

- La abogacía no es lo tuyo.. Yo quiero que hagas lo que te hace feliz - sonrío tomando un sorbo de vino.

- Cielos, esto es tan inesperado - sonreí - supongo que... Alguien mas lo sabe? - pregunte ansioso.

- Todos.. He intentado reunirles para la ocasión pero no ha sido posible - se acomodo el cabello.

- Esto ha sido en verdad... - mi garganta se cerro y me costo trabajo sacar nuevamente mi voz - Gracias - dije tomando cariñosamente su mano y besándola con ternura, ella se sonrojo de una manera increíblemente dulce..

- Es importante que compartas ese talento Edward, es importante que lo hagas - dijo con una expresión que no reconocí... - Bien, hay algunos puntos que debes tomar en cuenta... Debes darte de baja en la Universidad y el trabajo y mañana mismo te llevare con Carter temprano para que empiecen a trabajar.. -

- Este contrato es? -

- Por un álbum.. si.. especifica que debes hacer algunas colaboraciones y giras... -

Compartimos los platillos y al final pedimos un tiramisú para compartir.. Estábamos tan a gusto que no me di cuenta que estábamos terminando nuestra tercer botella de vino tinto.

- Yo también te amo mama - sonreí al teléfono.

- Estamos orgullosos en verdad -

- Déjame hablar con el - escuche la voz de mi padre, Bella me tomo de la mano y me dio una mirada de apoyo.

- Vas a dejar la escuela? -

- Por lo pronto, pero no te preocupes, terminare esta carrera para ti - dije sin dejar de sonreír

- Menos mal, disfruten la noche - sonrío aliviado.

- Los quiero - colgué.

- Estas contento? - pregunto Bella sin soltar mi mano.

- Es surreal - sonreí - creo que sera mejor que vayamos a casa -

- Solo quiero un poco mas de postre - sugirió y ordeno también otra botella.

Salimos del restaurante bastante tomados, tanto que decidimos tomar un taxi.

- Ya, quédate quieta - sonreí tomándola del brazo mientras nos parábamos en la acera.

- No puedo - río - siento que me hormiguea el cuerpo -

- Vamos - trate de enfocar la vista para abrirle la puerta del taxi, a pesar de que ella estaba mucho mas tomada que yo, mis sentidos respondían vergonzosamente lento.

Estuvimos riendo por tonterías durante el camino, hasta que llegamos al edificio y nos tomo cerca de 20 minutos llegar a nuestro piso. Me tomo un par de minutos poner la llave en la cerradura y finalmente cerré la puerta detrás de mi, nos fuimos directo a la habitación.. Lance mis zapatos al closet y me desabotone la camisa.

- Estos pasadores me están matando - balbuceo Bella parándose frente al espejo mientras trataba inútilmente de quitarlos de su cabello.

- Espera - me acerque y se los quite con cuidado - esta mejor? - pregunte corriendo mis dedos entre su cabello con suavidad.

- Voy a hacerme dormida en este instante - susurro con los ojos cerrados, y se deslizo el zipper del vestido hacia abajo.

- Espera - antes de que hubiese logrado pronunciar las palabras, su vestido verde estaba en el piso, nada sobre aquella piel blanquinea salvo lencería en color negro.. Lencería muy fina que debió haber comprado en Paris.. Se sentó en la cama recargada en la cabecera, como todas las noches.. Pero luciendo increíblemente sensual.. Increíblemente Perfecta..

- No creo que esto sea buena idea - dije sacándome la camisa negra, pero conservando los jeans.

- Yo también lo pensé en un principio - dijo pensativa - pero lo que importa es que seas feliz - trato de sonreír.

Me pase la mano por el cabello, sin comprender lo que trataba de decirme.

- Es una locura porque ahora serás famoso y estarás de viaje todo el tiempo, además que tendrás miles de chicas a tus pies - dio palmaditas en mi lugar de la cama, pidiéndome que me sentara a su lado.

- De que hablas? - pregunte recargándome a su lado.

- Solo prométeme una cosa Cullen - dijo sentándose a horcajadas sobre mi y tomando mi cara entre sus manos - No me reemplazaras- junto su frente con la mia - Yo seré siempre tu única y mejor amiga - dijo acercándose a mi, sentí sus mechones de cabello sobre mis mejillas..

- No tienes que pedírmelo - susurre cerrando los ojos.. Mis manos estaban alrededor de su cintura, acariciando su piel, no en un contexto erótico sino muchas mas intimo.. Mas trascendental.. Y a pesar de que mis sentidos estaban desinhibidos por completo, lo único que podía pensar en ese instante era que ella me pertenecía en este preciso momento, tanto como yo a ella..

- Edward Cullen... - susurro antes de rozar tiernamente sus labios contra los míos.. y enterrar sus dedos en mi cabello... La tome en mis brazos y la recosté sobre mi brazo izquierdo, sin dejar de besarla un solo instante, sin dejar de recorrer mis dedos por su espalda...

A pesar de estar adormilada, ella tampoco dejo de besarme.. Cuando nuestras respiraciones se aceleraban un poco retomábamos el ritmo apacible.. amándonos de una manera especial... De una manera gentil y llena de ternura... Si había en verdad un cielo… Debía ser similar a esto… Pensé envolviéndola en mis brazos..