CAPITULO 25 MAMÁ, MÍRAME

Muy a mi pesar dejé sola a Bella en la habitación de invitados; al menos tenía la ventaja de que yo iba a dormir justo al otro de la pared. Me quedé en la puerta con la cabeza apoyada sobre la madera...y se me partió el alma cuando oí sus sollozos ahogados. Me sentía impotente, sin saber qué hacer o a donde dirigirme. Bueno, eso era mentira. El sitio donde quería estar era ahí dentro con Bella entre mis brazos. Sueña despierto todo lo que quieras, capullo.

Hice acopio de las pocas fuerzas que me quedaban y bajé al encuentro con mi madre. Eso era tema a parte. ¿Qué demonios la había pasado con Bella? Mi madre era el ser más dulce y cariñoso del mundo, siempre tenía palabras amables en la boca y sonrisas por doquier. Sinceramente, no podía entender qué bicho le había picado esa noche. Lo que necesitaba Bella en estos momentos era miradas de apoyo y palabras de consuelo...no los dardos que le había enviado mi madre tan solo con mirarla.

Todo estaba en silencio, pero las luces de la cocina delataron la presencia de mi madre. Ahí estaba, eran más de las dos de la mañana pero mi hermosa madre estaba amasando pasta para hacer alguna comida de las suyas. En realidad la palabra amasar se quedaba corta; estaba golpeando con sus finos nudillos esa masa uniforma sobre la encimera.

- ¿Qué ocurre, mamá? - levantó la vista y me miró con esos ojos verdes tan iguales a los míos.

- No me ocurre nada – espetó. Avancé hacia ella mientras fruncía el ceño.

- ¿Por qué te comportas así con Bella? Tu no eres así...no lo comprendo...- dejó de amasar y me miró.

- No me gusta esa chica para ti – la mandíbula se me cayó hasta el suelo – Ella...ella protagonizó ese escandaloso vídeo – rió sin ganas.

- ¿Tú lo viste? - dije con el corazón en la garganta.

- ¡Claro que lo vi! Lo vio medio Forks, Edward – se limpió las manos en un trapo y me miró de nuevo – Mira como ha cambiado...Si con su físico anterior se dejó grabar por un pervertido, ¿qué no hará ahora que se supone que es irresistible para los hombres?

Por nada del mundo pensé que mi madre pudiera llegar a hablar así de una persona hasta esta noche. Y me dolía. Me dolía porque era de Bella, estaba hablando despectivamente de esa chica que me volvía loco y que tanto hice sufrir. Y en parte había hablado de mi aunque sin saberlo...Había dicho que se había dejado grabar por un pervertido. Sí, aquí está el pervertido de mierda, ese que grabó a una muchacha mientras esta le entregaba su alma y su virginidad. Y mi madre estaba echando las culpas a Bella. Me hubiese dolido menos que me cortaran un dedo. Miré a mi madre y por un segundo, por un maldito segundo estuve tentado a contarle toda la verdad, a alejar a Bella de la culpa que le impusieron sin tener por qué. Estuve tentado a decirle a mi madre que el puto pervertido del vídeo de Bella era yo. Abrí la boca varias veces para escupir esas palabras...pero no pude. Mi yo cobarde no le permitió a mi garganta vomitar esas palabras que se me estaban atragantando.

- Quizás no es como lo cuentan – musité.

- No te tengo por un chico ingenuo, hijo...y yo no soy tonta...No me gusta esa chica y punto.

- Pero la vas a dejar que se quede aquí, ¿verdad? Ella no puede ir a su casa, al menos hasta saber qué pasa con sus padres...y definitivamente no la voy a dejar sola en un hostal – mi madre apretó los labios.

- No me hace gracia tener a esa chica en mi casa – me pasé las manos por el pelo nervioso.

- ¿Te estás oyendo, mamá? ¿Qué es lo que no te hace gracia? ¿Que se quede aquí en casa o el hecho de saber que estoy enamorado de ella?

- ¡No me gusta ni una cosa ni la otra! Si por mi fuera esta noche no se habría quedado bajo este techo...Isabella Swan puede ser una influencia negativa para ti...no me gusta – repitió.

Estuve a punto de morderme los nudillos para no gritar a mi querida y cabezota madre, pero gracias a Dios mi autocontrol hizo acto de presencia. Respiré profundo mientras aclaraba mis ideas en la cabeza.

- Mamá...Bella se va a quedar aquí el tiempo que sea necesario. Si Bella se va, yo también...eso no es negociable – murmuré.

Decidí escapar de la cocina antes de que dijera palabras de las que más tarde me podría arrepentir. No me podía creer la actitud que había adoptado mi madre; era de locos tratarla de esa manera en el estado de nervios en el que se encontraba. ¿Cómo podía haber dicho todo eso? Subí las escaleras confundido al máximo y me paré en frente de la que sería la habitación de Bella durante estos días...o al menos eso esperaba. ¿Ahora qué debía de hacer? ¿Llamar a la puerta y preguntar cómo estaba? Podría estar dormida...o podría estar dándose una ducha...Como un puto cotilla pegué la oreja a la puerta y el corazón se me volvió a estrujar cuando oí de nuevo sus sollozos. Seguía llorando. Desde que la había dejado minutos antes aquí...seguía sollozando amargamente. ¿Cómo no iba a estar llorando? Todo era una mierda. Una absoluta y monumental mierda...Su padre muriéndose, mi madre taladrándola con la mirada...y aún quedaba por ver la reacción de la madre al volver a verla...

Levanté la mano para llamar a la puerta...pero dejé la mano en el aire sin llegar a hacerlo. Quizás le vendría bien descargar todo el llanto, liberarse de esa rabia y del dolor por medio de las lágrimas, así que la dejé en la soledad de la habitación de invitados. Antes de que mis fuerzas flaquearan y terminara echando la puerta abajo me fui a mi cuarto. En él nada había cambiado; la misma cama con el mismo edredón y los mismos cojines dorados haciendo juego. Lo único que se había alterado sensiblemente eran las estanterías que forraban mi habitación que en esos momentos se encontraban vacías. Miré a mi alrededor y suspiré más cansado que nunca. La de cosas que había visto esta puñetera habitación...y que en estos momentos me gustaría cambiar...

A la mañana siguiente me levanté dolorido y confundido; me quedé dormido encogido sobre mi cama con la ropa que había llevado puesta y a consecuencia de ello tenía un adorable dolor de cuello. Mierda. Me levanté masajeándome la zona para intentar desahacer el nudo de mi cuello, pero era imposible. Me metí en la ducha y me puse el chorro de agua caliente en la espalda para intentar relajarme. Estaba enrollándome una toalla en las caderas cuando llamaron a la puerta. Seguramente era mi madre para cualquier cosa...y me sorprendí gratamente cuando vi que la persona que estaba al otro lado de la puerta era Bella. Tenía el pelo deliciosamente húmedo y unas marcadas ojeras bajo los ojos. Me miró de arriba abajo y desvió la mirada.

- No quería molestarte...lo siento, volveré más tarde...- se dio la vuelta para marcharse pero la cogí a tiempo del brazo.

- No, no te vayas...por favor...- Bella me miró y negó con la cabeza.

- Estás...desnudo – murmuró – Puedo venir luego...- casi me dieron ganas de reirme por su ataque de pudor.

- No – tiré de ella suavemente metiéndola en mi habitación – Ya me iba a vestir...de todos modos no hay nada que no hayas visto antes – vale, esa frase salió de mi boca sin pedirme permiso. Esperé alguna mala contestación de Bella...pero no llegó. A cambio sonrió levemente.

- En eso tienes razón...- miró a su alrededor y chasqueó la lengua – Veo que por aquí no ha cambiado nada...

- No...- me pasé las manos por el pelo nervioso – Quizás te sientes incómoda por estar aquí...- me miró y volvió a negar.

- Nah...no hay problema con eso...- se sentó en mi cama, en la misma en la que ella perdió la virginidad años atrás.

- ¿Cómo has pasado la noche? - dije mientras me metía en el baño para vestirme.

- He pasado noches mejores...Edward, mira...siento lo de tu madre. Comprendo que no le haga mucha gracia verme. Era de esperar – salí del baño con los vaqueros puestos y con la camiseta en la mano. Fruncí el ceño por sus palabras.

- ¿Por qué dices que era de esperar?

- Por el...vídeo y las fotos. Yo me fui rápidamente así que no tuve tiempo de escuchar los cotilleos de la gente...y supongo que a mi ni me dejaron en muy buen lugar – terminé de vestirme y me senté a su lado. Reprimí las ganas de atraerla hacia mi cuerpo y abrazarla hasta quedarme sin fuerzas...pero como el cobarde que era no lo hice.

- Bella...yo...no se que hacer para que no te sientas así...yo...

- Edward – me cortó – No...no pasa nada, ya no hay vuelta atrás – suspiró – Quizás lo mejor sea que me vaya a otro sitio, en serio.

- No, no te vas a ir a ningún sitio, te lo dije anoche y te lo vuelvo a repetir...no voy a dejar que te alejes de mi y menos en estos momentos – Bella parpadeó rápidamente con los ojos brillantes.

- Lo último que quiero es verme envuelta en más conflictos...- murmuró.

- Tu no te preocupes por nada – me levanté y la tendí la mano - ¿Quieres desayunar?

Bella dudó mirando mi mano...y sonreí cuando la aceptó. Parecía de idiotas que me emocionara porque Bella me había tomado la mano, pero así era. Me encantaba sentir esa sutil caricia de su mano contra la mía. Fuimos hasta la puerta y justo cuando la abrí me di de lleno con el rostro asombrado de mi madre. Primero me miró a mi, luego a Bella y finalmente nuestras manos unidas. Como si fuera un acto reflejo Bella deshizo nuestras unión y se separó un paso de mi. Me aguanté las ganas de maldecir.

- Vaya...creí que habíais dormido...separados – dijo mi madre entre dientes.

- Hemos dormido separados, mamá. Bella ha venido a mi habitación porque necesitaba hablar – mi madre asintió con los ojos entrecerrados.

- Muy bien...sólo venía a preguntarte si querías tortitas para desayunar, se que te gustan y...

- No – mi madre me miró con los ojos como platos al igual que Bella – No, Bella y yo desayunamos de camino al hospital...creo que es lo mejor...

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Sabía que mi vuelta a Forks iba a ser dificil, pero nunca me imaginé hasta donde. Sólo llevaba unas horas aquí...y por lo visto nadie me lo iba a poner fácil. Entendía en comportamiento de Esme; a mi tampoco me gustaría ver a mi hijo con la protagonista de un vídeo pseudo porno que casi todo el mundo había visto. Claro, que Esme no sabía el pequeño detalle de que su hijo había estado en ese mismo vídeo y que, de hecho, era el que lo había filmado. Como fuera. Yo entendía esa reacción, pero Edward no. Por eso mismo había rechazado la invitación de desayuno de su madre; nos encontrábamos de camino a alguna cafetería del pueblo antes de ir al hospital.

- No deberías de haber hablado así a tu madre, eso no ha estado bien – Edward apretó la mandíbula – No quiero ser la causante de un enfado entre vosotros.

- No te preocupes por eso...Mierda...debería de dar la vuelta, ir a mi casa y contarle la maldita historia de ese vídeo sin omitir ni una palabra – dijo apretando con fuerza el volante.

- No, no deberías – murmuré – Lo hecho, hecho está...No quiero remover más la mierda...además, eso le partiría el corazón a tu madre.

Edward aparcó en frente de la cafetería de Harry y me miró intensamente. Despacio, muy despacio, alzó su mano y me acarició la cara con toda la delicadeza del mundo, como si en cualquier momento me fuera a apartar de él. Quizás debería de haberlo hecho, pero no tenía ni fuerzas ni ganas suficientes para hacerlo.

- No se como puedes pensar en los demás después de todo lo que has sufrido, Bella...eres la mejor persona que conozco...

Desvié la mirada de los penetrantes ojos verdes de Edward. ¿Por qué tenía que ser así? ¿Por qué Edward me trataba con esa delicadeza y me defendía ante su madre? No quise responder a esas preguntas porque ahora no podría lidiar con sus respuestas, así que me limité a no decir nada. Edward suspiró y se bajó del coche rápidamente para abrirme la puerta. Con su mano en mi espalda fuimos hasta la vieja cafetería de Harry. Sí, aquí tampoco había cambiado nada. Subidos a esos viejos taburetes los trabajadores y camioneros que paraban allí se tomaban sus copiosos desayunos. Al lado de la cristalera seguían los mismos sillones y mesas. Y Harry servía cafés a diestro y sinietro tras la barra de siempre.

- Toma, corto de café y con dos de azúcar – dijo Edward mientras ponía las tazas encima de la mesa.

- ¿Cómo sabes que me gusta el café así? - le pregunté sorprendida. Edward se encogió de hombros algo avergonzado.

- Me...me gusta observarte...- fui a contestarle pero una conocida voz me interrumpió.

- Vaya, vaya...Edward Cullen volviendo a sus orígenes...

Cuando miré hacia arriba me encontré de lleno con Félix, un ex compañero del instituto. Bueno, compañero era una palabra que definía muy mal mi relación con ese chico; era uno de los que me hacieron la vida imposible y uno de los que mejor se lo pasó con mi humillación pública. Y seguía igual. Llevaba puesto un mono de trabajo y un par de guantes protectores. Edward le miró y frunció el ceño; no estaba muy feliz por ver a su antiguo amigo, o al menos eso parecía.

- Sí...ya veo que tu no te has movido de ellos – espetó - ¿Qué tal te va a vida. Félix?

- Bueno...no me quejo. Trabajo en el aserradero, a las afueras de Forks...no me va mal. ¿Y tu? ¿Has venido a ver a tus padres? - giró la cabeza y me miró atentamente...esperé a ver cual era su reacción...- ¿Se puede saber quién esta belleza? - cerré los ojos con fuerza para canalizar mi inminente cabreo, pero Edward se me adelantó.

- Aparta los ojos de ella, Félix...tu mirada lasciva me provoca arcadas...

- Tranquilo, tranquilo...- dio un paso atrás y sonrió intentando quitar hierro al asunto – Lo siento si he sido muy grosero – dijo mirándome – No quiero que tu novio me parta los dientes por mirarte de manera indebida...

- No te hagas el caballero, Félix – espeté haciendo que se quedaba extrañado - No te pega.

- ¿Swan? - Edward rodó los ojos.

- Sí, Swan...es Isabella...

- ¿Qué...qué demonios te ha pasado? - dijo mirándome de arriba abajo.

- Aparta los ojos de mi cuerpo, Félix...o me adelantaré a Edward y te partiré yo misma los dientes – susurré – Creéme, no es la primera vez que dejo inconsciente a uno de tu tamaño.

Felix se alejó rápidamente de nuestra mesa aún con el gesto de incredulidad asomando en su cara. Edward me miró y sonrió de lado.

- Le has acojonado.

- Tiene motivos para estarlo...es un gilipollas...

- Estoy de acuerdo con eso.

Terminamos de desayunar demasiado pronto; ahora me tendría que enfrentar a mi segunda visita al hospital...en la que inevitablemente estaría mi madre. Edward me ayudó a meterme en el coche y nos pusimos en camino, un camino demasiado corto, he de decir.

- Todo va a ir bien, Bella...

- Edward, si me dices una sola vez más que todo va a ir bien no respondo – dije retorciéndome las manos. Cuando desvié la mirada y vi el gesto triste de Edward me sentí fatal – Lo siento, Edward...se que me quieres animar...y yo te lo pago contestándote mal...perdoname...

- Es normal que estés así, no tienes nada que perdonar – me sonrió – Puedo ser muy pesado si me lo propongo...te prometo que mis labios estarán sellados.

Cuando llegamos al hospital caminamos justos hasta la sala donde Carlisle me había llevado la noche anterior. En la sala de espera había un par de personas; reconozco con culpabilidad que me senté un poco más tranquila al comprobar que ninguna de ellas era mi madre. La puerta que daba a la unidad de cuidados intensivos se abrió y Carlisle salió a nuestro encuentro. Tenía unas terribles ojeras y estaba más pálido de lo normal. Me tensé al instante.

- ¿Pasa algo, papá? ¿Está Charlie bien? - preguntó Edward.

- ¿Qué? - miró nuestras caras de preocupación y suspiró – No, no se trataba de Charlie...es un paciente que no está respondiendo bien al tratamiento. Tu padre está estable dentro de la gravedad, Bella – suspiré mientras me ponía una mano en el pecho.

- ¿Puedo pasar a verle? - Carlisle miró de reojo a Edward.

- Eh...está dentro tu madre...si quieres ir y...

La puerta de la UCI se abrió y de ella salió mi madre. Mi madre. Dios mío. Estos cinco años que no la había visto habían pasado factura en ella. En su cara se notaba el sufrimiento por la enfermedad de mi padre. Su pelo seguía teniendo el mismo rubio intenso, aunque mucho más descuidado que antes y sus ojos azules ya no tenían esa chispa que la caracterizaban. Y estaba más delagada. Dios santo...era mi madre...Los cuatro nos quedamos en silencio, Carlisle y Edward siendo espectadores del cruce de miradas entre mi madre y yo. Se acercó a mi un poco y se puso una mano temblorosa en la boca mientras me observaba con detenimiento. Yo misma me estaba aguantando las ganas de llorar.

- Renée – dijo Carlisle con suavidad – Ha...ha venido a veros Bella, tu hija...

- Carlisle – dijo mientras le rodaba una solitaria lágrima por la mejilla – me voy fuera a que me dé un poco el aire.

- Renée – la llamó de nuevo – Está aquí Bella – me señaló – Mírala, aunque está muy cambiada es ella, es tu hija...

- Yo no tengo ninguna hija, Carlisle – dijo sin mirarme antes de salir de la sala...


Las cosas se ponen difíciles para Bella...¿qué os ha parecido? ¿Creeis que Edward dirá la verdad sobre el vídeo?

Muchisimas gracias por todos vuestros comentarios

Melissa94 Cullen Black: muchas gracias, a ver si Edward lo cuenta...Un beso! Maricoles: muchas gracias! Bella necesitará suerte...Un beso! Keimasen86: el próximo capi es de infarto...Un besote! Heart on winter: se van a enterar...Un besote! Angi cullen: en el próximo capi puede soltar la bomba...Un beso! Dioda: la pobre Bella no quiere conflictos...pero los habrá. Un besote! BarbyBells: Edward está siendo un amooor, jeje. Un besote! Gaby: jeje, soy un poco mala...Un beso! Gemivi: muchisimas gracias, un beso! Anita cullen: la cara de Esme va a ser épica...Un beso! Deysi Maria: el viaje les unirá...pronto lo veremos...Un besote enorme! Yeco: se caerá del pedestal...y se dará un buen golpe...Un beso! Indii93: muchas gracias, un beso! Isela Cullen: muchas gracias! Pues el próximo capi va a ser mortal...Un beso! Flowers19: Bella va a dejar de sufrir muy pronto, jeje. Ya verás que todo va a ir bien, un besote enorme y gracias! Camila: es muy tierno y lo va a demostrar en el próximo capi...Un beso! Andycullen07: jeje, habrá contacto...y de qué manera! Un besote enorme! Iri Cullen: sí, estará muuucho más amigable...Un beso! NaChiKa Cullen: Esme va a saber toda la verdad muy pronto...Un beso y gracias! Karla Cullen Hale: muchas gracias, un beso! Troian: muchas gracias! Ahora va a haber mucha ternura...Un beso! Nina: muy prontito, jeje...Un beso! Janalez: el adelanto de hoy nos dará alguna pista...Un besote! AnaisDifi: jeje, queda un poco de drama, pero es inevitable...con mi profesora aún nos queda mucho por reirnos, jeje...Voy a empezar a leer Hunger Games, tengo ganas! Un besote! Lunatico0030: O.O jeje...Un beso! Angie Cullen Hale: la cara que se la va a quedar...Un beso! Mentxu Masen Cullen: menos mal que se va a aclarar todo muy pronto...Un beso! AinavMoon: sí...auch! Jeje, un beso! Indacea: yo también le daría unas nalgadas, jeje...Un beso! Velsofía: jeje, Bella se va a dar cuenta de lo que siente Eddie...Un besote! ChrisCullenHale: Esme se va a enfadaaar...Un besote y gracias! Nany87: una sorpresa un poco amarga...Un beso y gracias! Costanza rojas: jeje, el ambiente está rarito...Un besote! enorme! The Sweetest Lamb: mmm, el el próximo capi puede caer la bomba...Un beso! Zujeyane: Edward tendrá un ataque de valentía...Un besote! Yolabertay: su cara va a ser un poema...Un beso! VaNeSaErK: la verdad es que hay veces que dan ganas de pegarle...pero luego es taaan tierno...Un besote y muchas gracias! Fran Ktrin Black: muchas gracias, un besote! Lexa0619: muchas gracias, un beso! Edithmckrty: muchas gracias, creo que Esme no nos ha caído bien...a ver que pasa...Un besote! Vivi S R: muchas gracias por leerla, un beso! CaroBereCullen: ff está medio loco, jeje...un besote y que te mejores de la espalda! TheDC1809: Edward tendrá un arrebato de sinceridad...Un beso! Sully YM: el próximo capi va a ser memorable...Edward explotará...Un beso! Sandra32321: sí, a Esme se le caerá la cara de vergüenza cuando sepa todo...Un besite! Ori-cullen-swan: muchisimas gracias, un besote enorme! Yanaisabells94: muchas gracias, un besote!

Muchas gracias por seguir leyendo, nos leemos el viernes. Un beso enorme para todos!


EN EL PRÓXIMO CAPITULO

- ¿Una fulana? ¿Está llamando fulana a su propia hija?

- Hijo – le llamó Carlisle – Cálmate, estamos en un hospital...- me pasé la mano por la frente, esta situación me estaba superando.

- Usted no tiene ni idea...como tampoco tiene idea ni mi madre, ni muchos de estos hipócritas que viven en este pueblo...¿quiere saber la verdad? - abrí los ojos asustada de lo que pudiera decir Edward. Sentía en corazón en los oídos...