Un minuto más tarde su tío entraba en el apartamento, con Gi agarradita de la mano.
- Hola tío Jim (tirándose al cuello de su tío. Jim la agarró y se la puso a caballito)
- Hola princesita ¿Habéis ido a montar hoy? (Preguntó Jim aunque era evidente ya que Gi iba vestida aun con los pantalones y las botas de montar).
- siiiii, hoy a sido el primer día que le instructor me ha dejado montar los caballos de los mayores, ya no montaré en ponis nunca más, soy una chica mayor ya, tío.
- ya lo veo, estás matando a mi espalda.
- nooooooooooooo, mentiroso jijiji (con esa risa tan alegre que llenaba la casa).
- tranquila Gi, a tu tío le duele la espalada porque es ya muy viejo (guiñándole el ojo a su hija).
- siiiii casi tanto como Santa Claus.
- si, seguro que eran compañeros de escuela (sin parar de reír).
- ja ja ja (dijo irónicamente) muy graciosos los dos. Mi sobrina es siempre bienvenida ¿pero qué haces tú aquí? (dirigiéndose a su hermano) Hoy no es precisamente el mejor día dia Steven
- ¿No te ha llamado un abogado de Carter & Müller?
- oh, si, se me había pasado (mirándose el reloj) ¿a las cuatro, no?
- si (mientras le hacía cosquillas a su hija que daba saltitos en la espalda de su tío como si su tío fuera un caballo y ella estuviera al trote)
- ¿A ti te ha dicho sobre lo que iba?
- Algo de una herencia. Pero papá no me ha comentado de ningún pariente que haya muerto. Oye Jim, tu recibidor es muy bonito, pero nos vas a tener aquí toda la tarde.
- tío, tengo que ir al lavabo.
- a eso mismo me refería.
- claro que si, princesita ¿recuerdas dónde estaba, verdad? (ella abrió los ojos mucho y negó).
- Jimmy la última vez que estuvo aquí tenía 3 años.
- Dios como pasa el tiempo (poniendo a su sobrina en el suelo) el lavabo está justo al lado de la cocina, es la puerta roja.
- ¿es jueves, no? ¿Cómo es que la tienes?
- Vicky está en casa de sus padres, ya sabes por el chasco de Sharon (caminando los dos hacía el salón).
- ¿Tío que hace el primito en la esquina? ¿Ha sido travieso? (Blair quería morirse, pero ahora agradecía que su padre le hubiera hecho ponerse algo de ropa).
- el primito ha sido muy muy muy travieso y el tío ha tenido que castigarlo, así que princesita más vale que tu te portes bien mientras estemos en casa del tío, porque sino ya ves lo que les pasas a los niños que son traviesos (dijo Steven mientras intentaba con todas sus fuerzas no morirse de la risa).
- si, papi (y corrió hacía el lavabo).
- ¿le queda mucho o nos iremos sin poder saludarlo? (Blair se moría por girarse y borrarle esa risita de fanfarrón de un puñetazo, de repente su tío ya no era tan simpático como creía)
- Le quedan unos 10 minutos, podrás saludarlo (tranquilizando a su tío que aunque estaba de guasa no sabía como de severo era Jim con su hijo. Pero con que fuera solo la mitad de lo que había sido su padre con ellos el chico estaba frito).
- Tío ¿Qué hizo el primo?
- ¡Gisela! (su padre la amonestó de inmediato) Eso ha sido muy grosero por tu parte. Te lo tengo dicho muchas veces, no debes hacer ese tipo de preguntas porque incomodas a la gente.
- lo siento papi. (Gi se giró hacía su tío y se sentó en su regazo y dándole un abrazo le dijo) perdóname tito ¿aun soy tu sobrina favorita? (pregunto medio inocente medio pícara)
- jajajaja Gi sabes perfectamente que eres mi única sobrina.
- ¡Entonces lo soy! Jajajaja (Gi reía porque su tío había empezado a hacerle cosquillas)
- ¿Y yo? ¿Qué soy tu tío favorito?
- No, es Paul (Jim arqueó la ceja a Steven).
- El hermano pequeño de Sharon y Vicky (le aclaró Steven). Tiene 14 años.
- Y es super guay, tío (añadió toda excitada Gi) Tiene un montón de juegos chulísimos y monta en skate super bien y el año que viene le van a comprar una moto y me va a subir y
- ¿Ah si? Pues tendré que partirle la cara a ese Paul.
- noooooo (dijo horrorizada Gi) no puedes él es muy pequeño, eso estaría mal. El abu dice que es muy feo pegar a los que son más débiles que tú.
- pero cariño, todos son más débiles que el tío Jim (le dijo su padre).
- Entonces, me temo que el tito no puede pegar a nadie. Jajajaja (los tres se rieron).
- Y tú no te vas a subir a ninguna moto (le dijo muy serio su padre)
- pero si la llevará Paul (Gi no entendía la preocupación de su padre).
- Peor me lo pones. Jovencita, más vale que no me entere yo que te subes en ninguna moto (señalándole directamente con el dedo y poniendo esa voz de padre serio que tan pocas veces utilizaba Steven).
- entonces se lo preguntaré a mami (dijo poniendo cara de resabida)
- De acuerdo (sabiendo que si él era sobre-protector con su hijita Vicky lo era un millón de veces más. Y que ni en un millón de años le permitiría a su niñita subirse en una moto con el cabra-loca de su hermano).
- ¡Malo! (poniendo morros y cruzándose de brazos viendo que había sido pillada en pleno farol. Gi aun tenía la esperanza de poder engañar a su padre, pero su padre era un hombre de negocios reconocido a nivel nacional y era difícil levantarle la camisa con facilidad).
- venga Gi, acompáñame a la cocina, un pajarito me ha dicho que te gusta mucho el helado de chocolate (Jim interrumpió la disputa padre/hija).
- ¡El de chocolate es mi preferido, tío! (saltándole al cuello y olvidando por completo lo de la moto).
- pues que suerte porque es el único que entra en esta casa (se le acerca al oído) es el favorito de tu primo también.
Jim entró en la cocina y sirvió 4 cuencos con helado de chocolate y minis marshmallow, Gi lo observaba con suma atención mientras preparaba los cuencos, relamiéndose, cada vez que su tío dejaba caer el caramelo líquido encima de una de las bolas.
- Cuando tu padre y yo éramos aun más pequeños que tú, nos escabullíamos por la noche y nos hacíamos este helado (agarrando la nata del congelador y colocando una cucharadita encima de cada bola).
- al abuelo no le gusta que coma helado. En casa del abuelo nunca hay helado (dijo poniendo una mueca de tristeza).
- la culpa la tiene tu padre. Que cuando tenía 7 años
- ¡como yo! (le interrumpió emocionada por saber cosa de su padre cuando tenía su misma edad)
- si, exacto. Pues cuando tenía 7 años bajó una noche, en que yo dormía en casa de unos amigos, a la cocina y se comió él solito 3 cubos de helado de ron con pasas.
- papá no me deja tomar ese. Lleva alcohol y los niños no pueden tomarlo.
- Y es por eso que los niños no pueden tomarlo. Pero el favorito de mi madre. Y nosotros ya nos habíamos acabado el de chocolate la noche anterior. Así que tu padre decidió comerse el helado de nuestra madre. ¡Las tres tarrinas!
- ¡pero el tenía 7 años!
- si, y si mal no recuerdo, aquella noche acabaron ingresándote en el hospital (mirando a su hermano que se les había unido en la cocina, al oír que hablaban de él).
- ¿la tripita? (preguntó Gissela)
- Eso es.
- El abu se debió de enfadar mucho (con los ojos como platos y moviendo la mano para indicarle mucho muchísimo).
- ¡Uy y tanto! (Jimmy recordaba muy bien la charla que su padre había tenido con su hermano porque en aquella época aun compartían habitación), así que ya sabes porque no hay helado en casa del abuelo.
- tuve un apendicitis, Jimmy, no le cuentes embustes a mi hija.
- si, pero como todos pensaban que el dolor de tripa era por los 3 litros de helado de ron con pasas que te habías metido entre pecho y espalda, nadie pensó que fuera el apéndice. Así que casi tienes una peritonitis y te quedas (dándole un callejón a su hermano. Aquella fue la primera vez que Jim pasó realmente miedo en su vida).
- ¡Jim! ¿Es que cada vez que cuentas la maldita historia me tienes que dar un callejón?
- si, eres idiota (con una mueca de disgusto)
- ¡tío, has dicho una palabrota! (escandalizada)
- lo siento, princesita. Discúlpame. Pero vamos al salón antes que el helado se derrita (mirándose el reloj de la muñeca). Blaiiiir, a la mesa, ya se acabó la hora.
- ¡una hora! (Gi estaba alucinando) Jooooo si que fue malo.
- mucho (dijo muy seco Jim mirando a su hijo con una mueca mientras alargaba un bol a su hijo que estaba rojo como un tomate).
- ¿primo? ¿Cómo es Inglaterra?
- muy bonita
- Una amiga del cole ha estado y me ha dicho que es muy grande
- Estados Unidos es más grande.
- ¡Yupi! Somos los más grandes
- yo no he dicho eso.
- ¡Pero lo somos! ¿A qué si papi?
- me temo que no.
- Pero nosotros somos los buenos.
- ya, cariño, pero estados unidos no es el país más grande.
- ¿Y cuál es?
- Rusia (contestó Blair de una forma muy natural)
- ¡Mientes!
- No, Gi, tu primo dice la verdad. Estados Unidos creo que es el tercero más grande.
- ¡Hasta Canadá es más grande! (dijo Blair riendo)
- ¡Mentiroso! (enfadada como una mona)
- Blair, no hagas rabiar a tu primita, solo tiene 7 años.
- pero es así (dijo Blair mirando incrédulo a su padre)
- Blaiiiiir (dijo Jim advirtiéndolo que lo cortara ahí mismo. A caso no se daba cuenta que estaba apunto de hacer llorar a una niñita).
- ¿Qué? (dijo ofendido)
- ¿sabes? Puede que Estados Unidos no sea el país más grande del mundo pero es el país con al niña más bonita del mundo (dijo Steven robándole una cucharada de helado del cuenco de su hija y así salvar el pellejo a su sobrino que parecía no saber ver esa vena en el cuello de Jim que se estaba hinchando peligrosamente)
- Ey, papá, ese helado es mío, y tu no puedes o te dará otra vez pendititis
- apendicitis (le corrigió Blair y Jim tosió para indicarle que ya estaba pasando)
- princesa, ya no me puede dar apendicitis, el doctor me la quitó.
- ¿Te quitó la apendicitis? (preguntó asustada Gi)
- el apéndice (volvió a corregirla Blair. Jim estaba a punto de darle un pescozón a su hijo).
- si el doctor me sacó el apéndice porque estaba mal.
- ¿y te dolió?
- Tranquila, princesa, a tu papá le dolió más la mano de tu abuelo jajajajaja (Jim y Steven empezaron a reírse, se les salían las lágrimas. Gi y Blair se miraba el uno al otro y no entendían nada, pero acabaron riéndose también)
