Capítulo 24: La sombra de un golpe

-Scoochy, quiero saber los últimos movimientos de los igualitarios en relación a la Triple Amenaza o cualquier otro grupo de bandidos…- le dijo Korra al niño. La noche estaba en su mayor punto, las calles parecían desiertas en la calle, así que era el momento perfecto para salir a buscar más información. En los últimos dos meses se concentró en lo suyo, aunque Tenzin la mantenía más vigilada que antes, algo muy astuto en él ya que no debía asistir a clases, estaba libre para hacer lo que quisiera.

-Los igualitarios no dieron señales de vida- contesto él.

-Imposible… ¡en todo este tiempo tuvieron que hacer algo!- dijo Korra firme.

-Sé que es extraño, pero no conseguí nada de ellos. En cambio la Triple Amenaza sigue corrompiendo a gente. En el mercado atacaron a tres puestos y la policía llego tarde.

Korra al escuchar la poca información que quería y la injusticia golpeo un árbol que estaba cerca. Amon y los igualitarios estaban muchos pasos delante de ella y cada vez se alejaban más.

-También…- dijo él llamando la atención de ella- aunque solo es un rumor nacido a la casi inexistencia de los igualitarios, dicen que están preparando nuevas armas. No sé de qué se tratan- dijo mientras levantaba las manos en señal de indiferencia.

-¿Nuevas armas?- pregunto ella para sí misma- a todo esto, Amon debe tener a alguien especializado en esto y además debe tener dinero…

-¿No maestros ricos, ellos son los culpables?- pregunto Scoochy.

-Es una suposición… esos guantes no son fáciles de hacer. Además hay muchos no maestros ricos. Tal vez se cansaron de los maestros opresores y se unieron a Amon.

-Puede ser…

-Bueno, creo que esto no llegara a nada… será mejor que te vayas, ya es demasiado tarde y perdón por retenerte tanto tiempo- se disculpó ella con media sonrisa.

-Mh… de todos modos no tenía nada que hacer- dijo Scoochy mientras levantaba los hombros restándole importancia. Se dio media vuelta y empezó a caminar, dejando a Korra pensativa.

Miro al cielo que se tornaba con las nubes grises que amenazaban en caer en cualquier comento. Respiro hondo y empezó a caminar para llegar a su casa, aunque se sentía agobiada con tanto papeles que debía revisar, así de decidió vagar sin rumbo para despejar su mente.

Camino por unas calle iluminadas en donde en la mañana están ocupadas por vendedores. Siguió su camino hasta el final de la calle, en donde llegaba a un pequeño parque que dejaba ver perfectamente la bahía de Yue, al igual que la isla memorial del Avatar Aang.

No sabe cuánto tiempo se quedó allí, parada contra las rejas, pero noto que no muy lejos parecían tener una batalla, algo raro porque antes no había escuchado nada. Se dirigió sigilosamente hacia el lugar, cada vez se escuchaba las voces y golpes más cerca. Se detuvo unos cuantos árboles atrás y observo que era los policías metal y un grupo de criminales que tenían de rehén a 3 pequeños llorando.

-¡Están rodeados, déjenlos libres!- sentencio un hombre mayor de los policías metales.

-No están en condiciones de hablar policías… aléjense o presenciaran la decapitación y el incendio vivo de unos niños- dijo uno con una sonrisa macabra que sostenía al menor de los niños- denos nuestro dinero y serán libres con vida, sino se los entregaremos en… cenizas…- dijo por último con una sonrisa. Una niña y un niño, que eran los menores soltaban lágrimas y llantos audibles- ¡Silencio mocosos!- grito haciendo que lloren más, aunque en silencio, mientras que el otro niño, más mayor que los otros dos, solamente mostraba furia, enojo y rencor.

-¡No hagan nada de lo que después se arrepentirán!- dijo la voz de un hombre… esa voz, esa voz se la hacía conocida a Korra, aunque todavía no despegaba la vista del grupo de delincuentes que tenían a los pobres niños, ya que si se distraía podrían hacerles daño y eso no lo iba a permitir.

-Somos 5 contra 6, aunque tienen la ventaja de un hombre, nosotros tenemos a estos pequeños… será mejor que no sigan perdiendo tiempo y ¡traigan nuestro dinero ahora!- hablo el otro sujeto que tenía las manos libres y apuntaba al niño mayor, debe ser que tenía alrededor de 9 años, no más.

-Están en eso, pero dejen a los niños- hablo nuevamente el hombre mayor… esa voz también la conocía.

-Cometieron un error al seguirnos y quererse pasar de listos, ahora el tiempo de vida de estos mocosos se redujeron a la mitad… tienen 30 minutos para traer los millones de yuanes que pedimos, porque si no tendrán que usar ese dinero para el funeral de estos tres…

Todos callaron, lo único que se escuchaban era las olas del mar que no estaban tan lejos de la bahía. Estaban rodeados de árboles, más el lugar en donde ellos se encontraban estaban despejado por un camino.

-Jefe…- dijo la voz de otro hombre, que si la distinguió perfectamente. Korra desvió la vista para encontrarse con nada menos que tres, de los seis policías, eran nada menos que el jefe Saikhan, alguien a quien ya conocía bien por sus veces que tuvo que estar en la comisaría, y los otros dos, que fueron los que más le sorprendieron, eran nada menos que Hasook y Mako. No estaban vestidos como policías metales, pero sí uniformados de la estación ¿Qué hacían ellos dos, vestidos así en este conflicto?

-¡¿Qué… qué están haciendo ellos dos acá?!- pensaba Korra- Parece que Mako le está diciendo algo a Saikhan… y… ¿por qué esos tipos tienen a los niños? Claro, el dinero… Maldición, ¡¿Por qué?!

-Están haciendo todo lo posible para conseguir todo el dinero, pero por favor, no alteren a los rehenes…- pidió Saikhan.

-No gasten saliva, mejor usen ese tiempo para conseguir todo el dinero y así terminaremos más rápido con todo esto… mi amigo maestro fuego no es muy paciente- dijo mirando a al sujeto que tenía a la niña, de alrededor d años, y con la mano libre hizo fuego control acercándose al rostro de la pequeña.

-¡No lo hagan!- dijo Saikhan poniéndose en posición de combate- baja la mano, ya están haciendo todo lo posible, pero hasta el momento no les hagas daño- sentencio.

-No están en posición de ordenar- dijo un sujeto que sostenía al menor de los niños y lo apuntaba con un arma.

Se quedaron así, los minutos pasaban lentamente, cada segundo era decisivo, pero para los delincuentes ya paso, muy rápido y el plazo había acabado.

-Lastima… para los padres de ellos, se quedaran sin hijos y cargan en su mente con la muerte de ellos por no llegar a tiempo- dijo el maestro fuego y levanto su mano para hacer fuego control, mientras que los otros dos que tenían a los niños también daban comienzo a la aniquilación de estos. Saikhan, junto a los policías metal no resistieron más y atacaron. Mako se fue contra el que tenía al mayor de todos, Hasook contra el maestro fuego, Saikhan contra el que tenía al menor de todos y los otros tres atacaron a los maestros tierra que escoltaban a sus cómplices y rehenes.

Korra estaba a punto de salir detrás de ese árbol para atacar, pero prefirió no pudo hacerlo ya que vio como el sujeto que amenazaba al pequeño con un arma de fuego se alejaba de Saikhan y estaba muy nervioso, más que hace un momento, ahora podía matar al niño sin querer hacerlo.

-¡Quédate allí porque este mocoso morirá ahora mismo y tú serás el culpable!- dijo mientras lo cargaba y seguía apuntándolo. Espero un par de segundos, ignorando que los demás seguían luchando, y se fue corriendo. Él estaba a punto de ir tras él, pero se chocó con un policía metal que fue herido con fuego control.

Ignorando a los que estaban luchando, Korra se dirigió por donde se había escapado ese sujeto. Moviéndose con cuidado y procurando de no hacer sonido alguno se dirigió por un lugar en donde creyó escuchar un llanto.

-¡Silencio!- sentencio el sujeto en voz baja pero se podía notar su estado de nerviosismo.

Ella se colocó detrás de un árbol, estaban demasiado alejado de a dónde estaban luchando y escondidos perfectamente. Si no fuera por los ruidos que hacía no podrían encontrarlos ya que estaban en una pequeña cueva que estaba debajo de un puente que estaba en un gran arroyo.

Korra dio el último suspiro y empezó a caminar hacia donde se encontraban ellos escondidos. ¿Cómo podría sacarlo de allí? Pensó rápido y lanzó una pequeña piedra hacia el lado opuesto de donde se encontraba ella y se escondió nuevamente arriba de un árbol.

Pasó no más de 7 segundos y vio como ese sujeto asomaba su cabeza para verificar que no haya alguien.

-Este lugar no es seguro… maldición, maldición, ¡MALDICIÓN!- sentencio este mientras jalaba el niño y lo hacía caminar hacia el lado opuesto de donde escucho el ruido de la piedra. En un par de pasos ya se encontraban pasando por el árbol en donde ella se encontraba. Pasaron de largo, sin notar su presencia y Korra decidió que era el momento de atacar.

Tomo salto del árbol todavía sin hacer demasiado ruido y tomo del arroyo cerca agua para lanzarla directamente hacia la mano que tenía el arma de fuego.

-¡¿PERO QUÉ-?!- el sujeto se quedó sorprendido al ver su mano congelada y volteo rápidamente para ver a Korra que iba corriendo hacia él.

Con una patada lanzo un trozo de roca hacia ella.

-¿Así que eres maestro tierra?- pregunto Korra cuando ya había esquivado el ataque.

-¿Quién eres tú?- pregunto claramente enojado.

-Nadie que te importe…- comentó ella para tomar más agua y lanzarla como un látigo causando que soltara la mano del niño y esté callera.

-Maldita…- este con el brazo libre empezó a lanzarle rocas sin sentido y ella solo se encargaba de esquivarlo. En un momento, con un golpe, el sujeto se libró del hielo destrozándolo y apunto hacia el niño que no se había movido del lugar. En menos de 3 segundos apunto hacia su cabeza y disparo. El niño cerró los ojos con fuerza por el susto. El arma se disparó e hizo contacto con algo, pero fue con el agua concentraba con fuerza frente al niño como un escudo.

-¿Pero q-?- el sujeto se quedó callado ya que se distrajo y fue golpeado en el estómago por ella con una patada.

-Secuestrar a un niño y tratar de matarlo, es algo imperdonable…- dijo Korra mientras se acercaba al sujeto que se sostenía el estómago- vas a estar en la cárcel mucho tiempo…- le dijo seriamente y sin emoción en su cara. Hizo nuevamente agua control para dejar paralizado al sujeto con grandes rocas de hielo en los pies y en las manos. Cuando terminó vio al pequeño y se acercó a él.

-¿Te encuentras bien?- le pregunto suavemente, con cuidado. El niño solamente estaba temblando en su lugar y asintió con miedo- No te preocupes, ese sujeto ya no podrá hacer nada- trato de tranquilizarlo, aunque fue inútil.

-¿Puedes decirme cuántos años tienes?- pregunto mientras se ponía a su altura, pero el niño no hacía o decía nada… solo seguía llorando, nunca paro de hacerlo- Mh… ya veo, es difícil hablar después de todo lo que pasaste. Esperaremos aquí hasta que lleguen los policías. ¿Está bien?- dijo ella amablemente, aunque de igual manera no recibió respuesta.

Pasó alrededor de 3 minutos y se escucharon venir personas. Korra se levantó y se puso en alerta, por las dudas si eran los compañeros del sujeto que se estaba prácticamente congelando.

-Allí están- dijo un hombre, que Korra reconoció la voz de su amigo Hasook.

-¡Alto ahí!- ahora se escuchó la voz de Mako.

-Ops… es el momento de irme- dijo Korra tragando grueso. Estuvo a punto de salir corriendo pero se detuvo ya que alguien se aferró a su pantalón.

-¿Qué…?- al ver el niño y su cara que mostraba terror por las personas que venían soltó un suspiro y le acaricio la cabeza- No te preocupes… esas personas que vienen son policías- al menos eso pensaba ella- y vienen a arrestar a los tipos malos como él- apunto al sujeto que seguía en el suelo- no te preocupes, me quedare contigo para que veas que es cierto…- dijo y le regalo una sonrisa.

-¡Quedat-!- Mako se quedó en la nada misma al ver al sujeto congelado en el suelo y a nada menos que a Korra.

-¡¿Korra?!- dijo Hasook confundido mientras se acercaba cauteloso a ella.

-Sí Hasook, ya no estés en posición de combate…- le dijo ella golpeando sus manos para que deje de apuntarla.

-¿Pero… pero…? ¿¡Qué estás haciendo aquí!?- pregunto él, mientras Mako se dirigió hacia donde estaba el secuestrador congelado e inmovilizado.

-Estoy en una fiesta ¿y tú?- le pregunto con sarcasmo.

-Yo también- le siguió el juego él- junto a Mako- dijo apuntándolo a su amigo. Korra lo miro y él también, pero ninguno dijo algo.

-Ya veo, bueno, será mejor que se lleven a ese sujeto a menos que se muera congelado…- dijo pensativa mientras lo apuntaba.

-Yo me encargo- dijo Hasook dirigiéndose hacia el lugar para descongelarlo- pero todavía tienes que explicar qué estás haciendo a estas horas de la noche aquí y luchando con este tipo- recrimino y ella le saco la lengua.

-Sí, como no…- dijo con la mano en su cadera y negó la cabeza- Oye…- dijo ahora al niño- tengo que irme… ellos dos son buenas personas y te llevaran con tus padres… no tengas miedo- dijo con una sonrisa, pero el niño mostro claramente miedo.

-Lo siento Korra- habló Mako- pero tienes que acompañarnos- sentencio.

-¿Qué… pero…? ¡No!- dijo con algo de miedo- solo díganle que ese tipo se resbalo y cayó en el arroyo… no sabía nadar, y justo ustedes llegaron y Hasook lo agarro congelándolo, yo me tengo que ir…- dijo dispuesta para irse pero sintió como alguien le tomaba por al brazo y la mano. Giro y vio que Mako la sostenía por el brazo y el niño con sus dos manos agarraba fuertemente la suya.

-Tienes que acompañarnos- dijo nuevamente. ¿En qué momento había llegado tan rápido junto a ella?

-Estoy acabada…- dijo con él último suspiro.

Los 5 se dirigieron hacia donde estaba la batalla anteriormente y notaron que todos ya estaban esposados y los niños estaban abrazados.

-¡PIT!- dijeron los pequeños mientras se levantaban de donde estaban sentados y fueron a abrazarlo. El niño también corrió hacia donde estaban ellos.

-Los felicito- dijo Saikhan a Mako y Hasook que tenían esposado al sujeto.

-En realidad, nosotros no lo atrapamos- dijo Mako.

-¿Se entregó?- pregunto sorprendido.

-No, fue Korr- Hasook se quedó en silencio al ver que se amiga estaba a punto de irse hasta que el giro y la vio, causando que todos la vieran- Korra, no te escaparas…- le dijo su amigo.

Ella solo se paró recta en su lugar y se tensó.

-¿Korra?- pregunto Saikhan acercándose y quedando detrás de ella. Está, tomándose su tiempo volteo para enfrentarlo.

-Mh… hola jefe Saikhan…- le dijo Korra saludándolo normalmente, aunque su sonrisa era tensa.

-Pensé que Lin y Tenzin te habían advertido y mantenían controlada con respecto a esto…- le pregunto arqueando una ceja.

-Yo no estaba haciendo nada…- se defendió levantando las manos- estaba viendo la bahía de Yue hasta que escuche ruidos y vine a ver, encontrándome con ustedes. Espere detrás de unos árboles y fui tras ese sujeto porque había escapado con el niño… nada más.

-Eso tendrás que explicárselo a jefa Lin Beifong y el concejal Tenzin- le dijo el mientras giraba y ordenaba a sus hombre llevar a los presos a la patrulla para ir a la comisaria- nos acompañaras.

-Pero… pero… vamos, por favor, ¿no puedo irme a casa? Estoy cansada, además yo no he hecho nada malo, es más ayude a agarrar a los tipos malos.

-Lo siento, pero estuviste involucrada en el rescate, debes dar declaración- le dijo y por última vez antes de irse sin parar -Mako, Hasook, procuren que Korra no escape- les dijo mientras levantaba a un tipo y se lo llevaba a la patrulla en que vinieron apoyo.

Korra al escuchar eso se dio por vencida, ya no podría escapar. Cuando alzo la vista la poso en ambos nombrados en que vieran que ella no escape y les dio una mirada de muerte.

Empezó a caminar, dejando atrás a ambos, todavía con un pequeño escalofrío que recorría por sus espaldas por tal mirada.

Después de varias horas, que trajo al amanecer con todavía las nubes que no dejaban ver los rayos del sol, Korra al fin pudo irse de la comisaria. Lo increíble es que tardo más tardo fue la declaración que tuvo que dar, aunque hubiera sido más rápido si la bendita máquina de escribir hubiera funcionado desde un principio. Extrañamente Lin no le dio un gran sermón, lo que le hizo preocuparse aún más, tal vez estaba esperando a que Tenzin se encargue…

Cuando salió de la estación de policías se encontró con Mako y Hasook vestidos con ropas normales y al parecer la estaban esperando.

-Hasta que por fin sales…- le dijo Hasook. Korra solo lo miro con los ojos entrecerrados en señal de decir "no me he olvidado lo que me hicieron".

-Lin tenía que hablar conmigo… y para conseguir su atención tuve que esperar mucho… mucho tiempo…- le dijo tranquilamente aunque muy cautelosa para que note su humor- tanto tiempo que ya amaneció.

-Nosotros también estuvimos aquí hasta estas horas, no eres la única- se defendió él.

Korra empezó a caminar hacia donde se encontraron ellos.

-Sí, pero yo podía irme y hacer como si nada pasara. Ahora tengo más problemas gracias a unas maravillosas personas que me retuvieron- acuso con sarcasmo.

-Sí, deben ser unas personas geniales…- dijo Hasook, causando que ella tenga ganas de darle un golpe en la cabeza- A todo esto, ¿qué estabas haciendo allí a esas horas de la noche?- esa pregunta le tomó por sorpresa, aunque debió de tenerlo por seguro que le preguntarían por eso.

-¿No te lo dije?- pregunto ella.

-Sí, pero no creo que estés en una fiesta- acusó.

-Bien, eso no era la mejor opción, ¡solo estaba bromeando!- pensó ella- Yo… hay cosas que son privadas- trato de zafarse.

-¿Qué cosas son tan importantes como para andar a esas horas en la noche y sola?- pregunto ahora Mako que hasta el momento se había quedado al margen de la situación.

-Emh…- Bien, eso no me lo esperaba ¿no pueden solamente dejar de preguntar?- Yo… soy una joven normal que quiere divertirse como cualquiera de su edad- fue lo primero que se le ocurrió. Obviamente esa era una respuesta que no esperaban ninguno de ellos, se lo notaba en sus caras- Si quieren créanme sino, pues no es mi problema- dijo ella encogiéndose los hombros y empezó a caminar, pasando de largo a ambos.

-Claramente es una mentira- dijo Mako, causando que ella se detenga en su lugar.

-¿Perdón?- pregunto ella a la vez que giraba.

-Que estas mintiendo, mi padre en todo el tiempo que lleva trabajando contigo dice nunca te ha interesado ese tipo de cosas- acusó él. Pequeño detalle que se le olvido.

-¿Tan difícil es creer que yo puedo tener vida más allá de lo que todos ven?- pregunto tratando de cambiar el tema.

-Sí, porque te conocemos Korra, por eso sabemos que estás mintiendo- dijo ahora Hasook.

-¿Me conocen? Creo que no… ni siquiera yo me conozco bien- pensó ella.

-Además, nos enteramos que no es la primera vez que vienes por temas parecidos.

-No soy una delincuente- se defendió.

-Claro que no lo eres, todo lo contrario, salvas gente, las ayuda y te metes en peleas en donde hay injusticia…- recalco Mako.

-Creo que cualquiera puede hacer eso…- dijo mirando hacia el suelo, no por estar avergonzada, sino no quiere que vean que en sus ojos se ve un brillo especial, que ella sabe que lo tiene.

-No cualquiera, pero tu si- dijo Mako- ¿por qué?- le pregunto arqueando una ceja.

-Buena pregunta… la cuestión es encontrar una respuesta para ella- dijo mirándolo a los ojos. Había cierta tensión entre ellos dos. Ninguno apartaba la vista, desde hace tiempo no se veían y cuando lo hacían no se hablaban o trataban como antes.

-Bueno, creo que si no podemos encontrar la respuesta de ello ahora- dijo Hasook llamando la atención de ambos- debemos dejar que nuestros cerebros descansen por el día de hoy. Vamos, te acompañamos a casa Korra- se ofreció Hasook en cuenta de Mako también. Korra no dijo nada primero, pero al ver la sonrisa de su amigo acepto, ya que más daba.

En la mitad del trayecto se acordó de algo muy importante ella

-¡Cierto!- dijo deteniéndose en su lugar, ganándose la mirada de confusión de ambos chicos- ustedes dos… ¿qué hacían vestidos con uniformes de policías metales?

Mako y Hasook se miraron, y nuevamente sus vistas se posaron en ella.

-Vaya, hasta que por fin te das cuenta- hablo Hasook.

-Ya me había dado cuenta antes, solo que con todo lo que paso, me distraje… ¿Y bien?- volvió a preguntar.

-Entramos a la estación de policías…- contesto Hasook- Lo teníamos pensado desde hace tiempo y gracias a que somos reconocidos por el Pro-Control fue más fácil dejarnos probarnos.

-No sabían que querían eso…- dijo ella retomando la caminata al igual que ellos.

-Sí, en realidad nadie lo sabe, ni Jana, o Bolin o Asami…

-¿Por qué?- pregunto ella.

-Porque Bolin podría meterse en la cabeza también venir y es muy peligroso- contesto Mako.

-Pero si es su deseo, puede hacerlo, no le pueden detener.

-No queremos que se arriesgue. Y en cuanto a Asami y Jana, sabemos que ellas armarían un escándalo que es muy peligroso- dijo Hasook.

-No quiero estar en sus zapatos cuando se enteren- contesto Korra negando con la cabeza.

-Ni nosotros, aunque pueden que lo entiendan- dijo Hasook esperanzado- No somos esos típicos chicos mimados que seguirán los mismos pasos que sus padres, nosotros queremos esto, aunque sea peligroso.

-Entiendo eso…- le contesto Korra en voz baja, pero lo escucharon perfectamente.

-¿Y por qué sigues los pasos para hacerte dueña de la compañía?- pregunto Mako.

-No voy a permitir que los sueños y esfuerzos de mi padre se vayan por la borda. Él trabajo arduamente por cada cosa que tuvo y yo las mantendré. Además… no es tan malo como creen, solo es agotador estar llenos de papeles por mucho tiempo- contesto con media sonrisa.

-Y si no tendrías que estar bajo cargo de la compañía… ¿Qué harías?- le pregunto Hasook.

-¿Qué haría?- se preguntó ella otra vez- no sé, solo cuidaría que mis padres, si estuvieran vivos, sean más felices como sea por todo lo que me dieron…

-No creo que tus padres quieran ver a su única hija pasar el resto de su vida en algo en que no es feliz- le dijo Mako. Ella al escuchar la frase se tensó completamente…

-Ya dije, lo único que me importan son ellos y como no están, seguiré sus sueños, con eso soy más que feliz. Me dieron todo a mí y yo no pude darles todo de mí… y aunque no estén aquí, conmigo, haré mi mejor esfuerzo para que sea como si ellos mismos estuvieran realizando sus metas y sueños- le dijo ella todavía tranquila- En todo caso…no estoy siendo infeliz, sino me siento mejor con migo misma si hago todo esto, me siento más cerca de mi padre- dijo lo último con una sonrisa.

-¿Cómo eran ellos?- pregunto ahora Hasook- digo, su forma de ser, su carácter…

-Ellos…- dijo ella pensando y tomo un gran suspiro- pues mi madre siempre tenía una sonrisa, era cariñosa, aunque yo con mi padre hacíamos ciertas cosas que podía convertirla en el ser más estricto de este mundo…- dijo con una pequeña risa- y mi padre, se parecía a mí, teníamos el mismo carácter. Ambos amábamos el Pro-Control y cuanto tenía tiempo se ponía a practicar conmigo en el jardín.

-Así que era maestro agua tu padre también…- dijo Hasook asintiendo.

-En realidad, era maestro tierra- le dijo ella- y mi madre un no maestro…

-Pero…- Hasook se quedó en medio de la pregunta.

-No es tan normal que los hijos salgan siendo maestros de otro tipo de elemento, pero si hay casos…- dijo Mako haciendo que Hasook entienda, lo que Korra agradeció, no debía hablar más de lo debido.

El resto del camino solo fueron pláticas de estos dos meses que pasaron fuera de la escuela y sus planes.

-Gracias por acompañarme- dijo Korra una vez que llegaron- aunque no era necesario- agregó.

-Sí, puede ser que no ya si tomamos en cuenta que estabas en plena noche en un lugar muy alejado y solitario…- dijo Hasook, haciendo que Korra le dé media sonrisa de culpabilidad y Mako la mirara con los ojos entrecerrados- pero somos caballeros.

-Como digas, adiós- se despidió ella con la mano mientras se disponía a entrar a su departamento, aunque sintió una mirada detrás, más no se dio vuelta porque le pareció absurdo.

-¿Sí?- Tenzin contesto el teléfono en su despacho- Lin, que extraño que me llames a estas horas de la mañana- dijo con una sonrisa mientras veía como Pema le dejaba una taza de café sobre la mesa y le daba un beso en el aire- ¿Qué Korra qué?- pregunto- ¿Por qué no me sorprendo? No, está bien, yo hablare con ella, cuando tenga tiempo. Además en este momento debemos tener en cuenta más a las acciones de… sí, ya sabes, bien, hasta pronto- dijo una vez que ya colgó.

-¿Qué paso con Korra?- pregunto Pema con un tono de preocupación.

-Nada grave, no te preocupes, solo que un equipo estaban detrás de unos secuestradores que tenían de rehenes a 3 pequeños y justo Korra estaba cerca, y se metió en ese asunto, ocurrió esto a las horas de la madrugada del día de hoy…- dijo Tenzin con un suspiro.

-¿Qué estaría haciendo Korra sola a esas horas? ¿A menos que no estuviera sola?- se preguntó Pema con la mano en su barbilla, lo que hizo que Tenzin arqueara una ceja en señal de confusión.

-Claro que Korra iba a estar sola, ella siempre hace todo a su manera.

-Cariño, falta poco para que ella deje de ser una chica de 17 años, no puedes atarla, pero también a mí no me gusta que se arriesgue. Si tan solo apareciera la persona que… que les quito a sus padres, ella podría estar en paz- dijo Pema preocupada. Tenzin se levantó de su lugar para abrazar a su mujer embarazada.

-Lo sé, cada día que pasa estamos más lejos, no hemos conseguido nada en los últimos años, pero aun así el caso está abierto.

-Cariño… debes hacer lo que sea para encontrar a esa persona- pidió Pema con los ojos cristalinos.

-Lo sé y yo también que esto se dé por acabado, pero no tenemos más pistas… además…- Tenzin calló.

-¿Además?- repitió Pema- Tenzin, ¿pasa algo?- él soltó un suspiro antes de empezar a hablar.

-Además las personas del concejo están viendo los reportes y notaron que hay un caso de hace más de 5 años que aún está abierto.

-¿Y?- pregunto Pema sin encontrarle el problema.

-Lo que sucede es que vieron como si eso fuera una pérdida de tiempo, alguien dijo que eso solo llevaba que los policías estén con algo que ya pasó y ocupan el tiempo innecesariamente, por lo que quieren que cerremos el caso.

-Pero… Tenzin, si cierran el caso quedara como si los padres de Korra hubieran muerto por un asalto y no por un asesinato a conciencia- dijo Pema alterada- si lo hacen, Korra… Korra se va a derrumbar, ese es su único confort, saber que aún están buscando a los que les quitaron la vida a sus padres. Si cierran el caso Korra…

-Lo sé Pema, lo sabemos… tanto Lin y yo estamos haciendo todo lo posible, pero es más que claro que hay que cerrar el caso, ya llevo casi 6 años abierto casi con nulas pistas, lo que nos obliga a cerrarlo como un intento de robo que termino en la muerte de dos personas- dijo Tenzin mostrando claramente preocupación.

-No… no puede ser- Pema sostenía su mano en la boca- si eso pasa, Tenzin, si eso pasa Korra querrá hacer justicia, de una manera u otra- le dijo mientras tomaba de los brazos a Tenzin- Irá a buscarlos y pondrá su vida en riesgo…

-No vamos a permitir que eso ocurra- aseguro él- haremos lo imposible, pero Korra no se arriesgara más de lo que ya se hizo- dijo decidido mientras acariciaba la cabeza de su esposa que estaba contra su pecho y solaba algunos llantos. Saben por todo lo que paso Korra, o al menos creen saberlo todo, y pudieron ver como ella vivía sin luz en sus ojos por mucho tiempo.

-Princesa Jana- llamó Tarrlok a Jana quien se encontraba entrenando con una chica maestra fuego en un círculo, elemento contra elemento.

Jana lanzaba látigos de agua que la mayoría iban hacia la chica, aunque esta se defendía bien.

-No tengas miedo de atacar, estamos aquí para entrenar y no solo yo debo atacar- dijo Jana en voz alta para que la chica que era una guardia del loto Blanco la escuchara perfectamente.

-Está bien princesa- dijo la chica y allí empezó a lanzar ataques no letales, pero a medida que el combate se extendía, debía poner más fuerza en cada llamarada, en cada golpe con precisión.

Jana se encontraba en el mismo estado que la maestra fuego, más cuando Tarrlok dijo que era suficiente pararon.

-¡Estuviste increíble hermana…!- dijo Lucy mientras iba corriendo hacía Jana y la abrazaba.

-Lucy… estoy toda sudada y te ensuciare…- le dijo Jana mientras le acariciaba la cabeza- Gracias por la ayuda- le agradeció Jana a la maestro fuego.

-Fue un honor luchar contra usted- contesto antes de irse del lugar.

-Hermana, hermana, ¿ya podemos ir a jugar a la fiesta de té?- pregunto emocionada Lucy.

-Perdón Lucy, pero demo asearme y tenía planeado encontrarme con Asami y mis amigos porque hace tiempo no nos reunimos…- se disculpó Jana- ve y pregunta en donde esta Ikki o Jinora, ellas de seguro querrán jugar- le dijo con una sonrisa.

-Está bien…- dijo Lucy con un puchero mientras se daba media vuelta y se dirigía a su casa.

Una vez que la pequeña estaba lo suficientemente lejos, Tarrlok se acercó para hablar con Jana.

-Princesa, eso fue muy impresionante- le dijo él con media sonrisa- veo que está más decidida a fortalecerse.

-Es lo que tengo que hacer ¿o no?- pregunto ella mientras suspiraba- se supone que soy el Avatar y a pesar que aún no haya podido controlar cualquier otro elemento, no significa que deba quedarme sentada.

-Es admirable como piensa.

-Es lo que cualquiera pensaría… ¿me necesitabas para algo Tarrlok?

-No, solo quería saber qué hará en el resto del día.

-Iré con unos amigos, no es necesario que estés cuidándome todo el tiempo. Además Asami vendrá aquí y recién nos iremos para la ciudad…

-Como diga- le dijo Tarrlok mientras se agachaba en forma de una pequeña reverencia- además creo que su hermano mayor, el príncipe Cen, la estaba buscando aunque se dirigió hacia la ciudad.

-Bueno, tal vez lo vea cuando me vaya, será mejor cambiarme- dijo Jana.

-Que tenga buena tarde princesa- dijo Tarrlok con una última reverencia y vio cómo se alejaba.

Eran alrededor de las 3 de la tarde, las nueves grises aún seguían muy presentes bajo el cielo de Ciudad Republica, pero las personas transitaban sin preocupaciones. En el muelle se encontraba el Príncipe Cen esperando a alguien…

-Creí que nunca llegarías- dijo Cen mientras veía caminar a un chico que vestía normalmente y tenía una valija en sus manos.

-Lo siento, solo me quede mucho tiempo observando la vista de la isla memorial al Avatar Aang- le contesto esté, rascándose la nuca con media sonrisa.

-Sé que estuviste ya aquí. ¿No es verdad… Iroh?- pregunto con media sonrisa mientras se saludaban con un apretón de manos.

-Bueno, creo que es inútil negar eso- le contesto un chico de la misma altura que Cen, de tez blanca, cabellos negros, y unos ojos color ámbar.

-Tiene que ser una broma ¿verdad?- pregunto Korra al otro lado de la línea.

-¡NO!- contesto un Bolin decidido- Vamos, desde hace tiempo no nos encontramos todos juntos- pidió.

-¿No podría ser otro día? ¡Bo, quiero dormir!- exigió Korra con voz cansadora.

-Pero si son más de las 3 de la tarde, ¿a qué hora te acostaste?- le pregunto.

-Mh… está bien, dime en qué lugar debemos encontrarnos- le pidió Korra para no tocar ese tema.

-¡Sí! Bueno…

Eran exactamente a las 4 de la tarde y Cen junto al joven que se llamaba Iroh se encontraban por las calles de Ciudad República buscando su hermana.

-No puedo creer que haya venido sola…- dijo Cen buscando con la vista a Jana.

-Vamos, veo que no has dejado de ser un hermano controlador después de todo- dijo Iroh entre risas.

-Creo que más ahora que nunca debemos saber en dónde estar ella- dijo Cen con algo de seriedad.

-Te comprendo- le contesto Iroh- sé lo que es querer proteger a alguien importante.

Siguieron caminando, hablando de temas que se le venían a la mente hasta que notaron que empezaba a lloviznar suavemente.

-Genial, ya me estoy dando un baño…- dijo Cen.

-Eres maestro agua, no sé de qué te quejas- le dijo Iroh mientras lo miraba con los ojos entrecerrados.

-De igual manera…- dijo Cen, era verdad podía secarse cuando tuviera ganas. Se dirigieron hacia unos árboles del parque y se quedaron allí, hasta que Cen creyó reconocer a alguien, corriendo hacia esa persona. Iroh, un poco confundido lo siguió.

-¿Korra?- le pregunto Cen una vez que estuvo detrás de ella. Ella se dio vuelta para encontrarse cara a cara. La lluvia empezó a caer más fuerte que hace unos momentos.

-¿Cen? Hola- lo saludo ella con media sonrisa.

-Hola, ¿puedo asumir que estás buscando a Jana y los demás?- pregunto.

-Asumes bien, quedaron en encontrarse cerca de aquí- le dijo ella y antes de que ´le contestase llegó Iroh.

-Gracias por decir que ibas a salir corriendo y tener la delicadeza de anunciarlo- le dijo con sarcasmo el chico de ojos ámbar.

-Lo siento, ¿bien?- se disculpó Cen.

Iroh hasta el momento no había prestado atención a la otra persona, pero después que desvío su vista observo que una mujer de piel morena, cabello totalmente empapado de color café y ojos celeste estaba frente a ellos.

-Hola princesa Jana…- saludo Iroh con una pequeña reverencia. En ese momento tanto Korra como Cen soltaron un grito de sorpresa al escucharlo decir eso.

-¡¿Qué?!- pregunto Korra sorprendida y retrocedió dos pasos.

-Pero…- Iroh se quedó un tanto confundido. La lluvia mojaba sus parpados, por lo que se le hacía un poco difícil ver, pero aún podía distinguirla.

-Creo que te equivocaste de persona y por mucho…- le contesto Korra.

-Iroh, ella es Korra- al escuchar ese nombre Iroh miro sorprendido a Cen y este le asintió en señal que espere a que termine de decir todo- es una amiga de Jana. Korra el es Iroh, un viejo amigo- los presento.

-Korra… tú… perdón, usted se llama…- Iroh aún se quedó un poco sorprendido.

-Mh… un gusto, como dijo Cen, yo me llamo Korra y soy amiga de Jana- dijo ella- aunque no entiendo porque me has confundido.

-Es que… se parecen, digo, el mismo color de piel, de pelo, de ojos, la misma estatura…- trato de excusarse Iroh.

-Sí, tienen cierto parecido- dijo Cen, haciendo que Korra se sintiera confusa- pero tienen diferencias. Ejemplo, es que a ella le gusta hacer ejercicio físico y a Jana no mucho que digamos…- trato de bromear para alivianar el aire.

-Compre, le pido perdón señorita Korra- se disculpó él.

-No es necesario, cualquier se confunde…- aunque confundirme con una princesa sí que es demasiado extraño- pensó- y no es necesario tanta formalidad, solo Korra.

-Está bien Korra.

-Si no les molestas ¿Qué tal si nos refugiamos en un lugar en donde no llegue la lluvia?- pregunto Korra, más ambos asintieron al notar que estaban bajo la lluvia.

En vez de ir a un refugió decidieron ir al lugar acordado con los demás ya que Cen estaba buscando a su hermana.

-¡Korra! ¡Cen! Y… ¿persona nueva?- pregunto confundido Bolin al verlos llegar.

-Hola- saludaron las recientes personas llegadas.

-¡Están empapados completamente!- dijo Asami al ver como se encontraban todos.

-No te preocupes, nos podemos secar…- dijo Korra mientras hacía agua control para sacar el agua de su ropa y la lanzaba a la calle. Cen hizo lo mismo.

-Bien, ahora yo me quedare así- dijo Iroh.

-Deja de reclamar…- dijo Cen mientras se acercaba para secarlo.

-Vaya, hasta que al fin te acuerdas de que me estoy congelando aquí.

-Sabes algo, te quedarás así. Eres maestro fuego, puedes calentarte ¿o no?- pregunto Cen con los brazos cruzados. Hatsa el momento todos se quedaron obsrebando la platica de amigos.

-Vamos Cen, esta peros que nosotros…- intervino Korra mientras se acercaba a Iroh y retiraba el agua de él, siendo observada atentamente por alguien en especial.

-Gracias Korra- le agradeció el con una sonrisa cuando ella termino, más esta le devolvió.

-Emh…- Bolin hizo una seña de qué se estaban perdiendo.

-Lo siento, chicos, él es Iroh. Lo recuerdas Jana, ¿verdad?- le pregunto Cen a su hermana.

-¿Jana?- le pregunto Iroh.

-Claro que sí, tanto tiempo Iroh- dijo ella mientras se acercaba y le saludaba formalmente.

-Iroh, ellos son Bolin, Asami, Hasook y Mako- dijo apuntando a cada uno y estos lo saludaron.

-Un gusto en conocerlos- dijo Iroh.

-Igualmente- respondieron estos.

-¿No me digas que llegaste hoy?- pregunto Jana.

-Sí, de hecho hace pocas horas…

-¡Cen! ¿Por qué no me lo dijiste?- le reclamo a su hermano.

-Tu no estabas, ¿Qué querías qué hiciera?

En el palacio que se encuentra en la Isla del templo de aire se encontraba Tonraq, Senna, Lin, Tenzin y Tarrlok hablando sobre un tema en particular, un suceso que ocurrirá en casi un mes.

-Creo que estamos yendo algo rápido en este asunto- dijo Tarrlok- la princesa Jana no puede aún asumir ante todo el mundo que ella es el Avatar, y creo que la mejor opción es estar en silencio respecto a eso, es suficiente que en su cumpleaños asuma verdaderamente la tiara y nombre oficial de princesa.

-Pienso lo mismo- dijo Senna con preocupación- ella aún no puede controlar cualquier otro elemento y la dejaríamos desprotegida y en exhibición para cualquier atacante.

-Lo sabemos, pero el mundo exige saber quién es el Avatar, o si está vivo aún o ya reencarno. El decir al mundo quién es el Avatar estaríamos poniéndola en un problema, pero es su deber, además que ella desde que se enteró de la verdad a estado esforzándose mucho más- intervino Tenzin.

-No estaríamos dejándola a la intemperie. Tanto el Loto Blanco y los oficiales de Ciudad República estaríamos más alertas- dijo Lin.

-Podríamos creerle más Lin si demostrara eso, pero en cambio hay muchos casos que están abiertos aún y no hay sentido a ello.

-No estamos hablando de eso Tarrlok- dijo Lin algo dura.

-Estamos hablando de los policías si serán capases de estar más atentos aún están con casos que ya tendrían que estar cerrados- dijo el con media sonrisa.

-¿De qué están hablando?- pregunto Tonraq que mostraba dudas respecto a eso.

-No es nada Señor Tonraq, solamente casos…- dijo Tenzin para terminar con ese tema que no viene al caso.

-Si pero por ello puede que la princesa Jana este más desprotegida- dijo Tarrlok.

-No sé cómo puede estarlo, el Loto Blanco está custodiando el palacio día y noche- dijo Lin para que Tarrlok no se salga con la suya.

-Pero cuando está en la ciudad esta desprotegida- contrataco él.

-Pensé que habías dicho que serías un guardián de ella en todo el día, que no permitirías que le sucediera algo- dijo Lin, en ese momento Tarrlok borro la pequeña sonrisa que tenía en su rostro.

-Jana no quiere estar todo el día con custodia y en este momento debe estar junto a Cen, él también está en la ciudad- dijo Senna.

-Volviendo al tema…- intervino nuevamente Tenzin- Señor Tonraq ¿qué opina de esta situación?

-Estamos discutiendo el futuro de mi hija, pero no tenemos en cuenta su decisión. Si bien es el Avatar y tiene un deber, pero también es princesa de Ciudad República y una joven que puede tomar sus propias decisiones. Ella tiene la última palabra, solo nosotros debemos estar apoyándola con cualquier decisión que tome- dijo Tonraq serio, a pesar que dijo eso, también quiere proteger a su hija.

-Entonces habrá que hablar con ella hoy mismo. La ceremonia en honor a sus 18 años y su nombramiento como princesa real está muy cerca y ella debe decidir si quiere o no revelar la verdad- dijo Lin.

-Pienso lo mismo, Jana ya está madurando y tomando las cosas con más seriedad, y sabe a qué atenerse con cualquier decisión que tome- dijo Tenzin- así que solo hay que esperar su opinión y actuar.

La lluvia seguía cayendo sin cesar, las nubes parecía estar en el mismo lugar. En la ciudad, en dónde se encontraban el grupo de jóvenes, que era justamente en ese momento en el departamento de Korra, estaban todos hablando.

¿Cómo habían llegado ahí? Fue fácil, cansados de estar en ese lugar y teniendo ganas de estar cómodos sugirieron irse hacía otro lugar y como la residencia de Korra estaba más cerca, ella propuso ir hacía ahí.

-Wow- dijeron Cen y Iroh al entrar en el departamento, si bien el primero ya había ido, no pudo observar bien cómo era por dentro.

-¿Verdad que es muy espacioso?- pregunto Bolin.

-Póngase cómodos- dijo Korra mientras dejaba su abrigo secado por agua control en un perchero.

Todos siguieron sus pasos y entraron a la espaciosa sala.

-Soy yo o ¿hay más espacio?- pregunto Bolin un poco confundido.

-De hecho si se parece más espacioso…- dijo Korra- debe ser porque movieron unas cosas para poder jugar… supongo- pensó ella.

-¿Ikki y los demás?- pregunto Jana.

-Sí, desde que la escuela terminó han estado viniendo más seguido- dijo Korra mientras se dirija a la cocina. En ese momento todos se acomodaron en los asientos, mientras que Iroh y Cen aún un poco incomodos se quedaron de pie.

Cada uno pudieron observar que en había un escritorio que contenían varias pilas de papeles ordenadas y una máquina de escribir en el centro. Una lámpara que apuntaba hacia el centro del escritorio y unos planos bien enrollados en la esquina de la habitación.

-Korra, esto no estaba aquí la última vez que vinimos ¿o sí?- pregunto Hasook apuntando hacia las cosas que estaban observando. Ella apareció de la cocina, aún se podía ver todo claramente porque había un gran espacio para una venta para ver.

-No, esto lo traslade aquí hace un mes o más- dijo ella mientras se sentaba en un banco alto-Cen, Iroh, no creo que pretendan quedarse todo el día parados…- les dijo divertida.

-Ah… sí, mh… con permiso- contestaron ambos algo nerviosos mientras se sentaban.

-¿Y vives sola?- pregunto Iroh, todos en ese momento posaron su vista en ella, aunque ya sabían la respuesta siempre querían ver las expresiones que hacía ella cuando habla sobre ese tema.

-Sí, mis padres… ya no están, aunque de vez en cuando vienen Pema junto a sus hijos a hacerme compañía.

-Pema ¿la esposa del concejal Tenzin?- preguntó.

-Sí.

-¿Y cómo los conoces?- pregunto y soltó un pequeño quejido porque Cen le golpeo el brazo- cierto, perdón por preguntar cosas personales- se disculpó Iroh.

-Jajaja, no te preocupes. Los conozco porque son mis tutores- contesto ella con media sonrisa, algo que se notaba que estaba agradecida con ellos.

El resto de tiempo se la pasaron hablando de cualquier tema, más se reían con las bromas de Bolin hacia Hasook, hasta que llegó una observación muy atenta por parte de Jana con respecto a Hasook, Mako y Korra.

-Parecen que no descansaron bien…- comento Jana- han estado bostezando barias veces desde hace tiempo.

-Yo… mh… sí, eso parece- dijo Hasook nerviosos y rascándose la cabeza

-Tú también Mako y eso que nunca se te ve tan cansado- dijo Bolin a su hermano.

-Y Korra, tú también lo estas ¿o no?- pregunto Asami.

Ellos tres tragaron saliva.

-Ah… eso debe ser porque me quede hasta muy temprano con las cosas del trabajo, ya sabes, informes… planos… trabajo- dijo Korra riendo nerviosa.

-Además- intervino Bolin mientras pensaba- ahora que recuerdo, cuando desperté por unos segundos, pude ver como tú recién te estabas acostando… ¿Por qué? Y Hasook, cuando te llame tu madre me dijo te acababas de acostar y ella te daría el mensaje ¿qué estabas haciendo?

Jana instantáneamente miro a su novio que estaba junto a ella congelado.

-¿Cómo es eso que te acababas de acostar?- le pregunto cuidadosa.

-Yo… sí, es que me quede con mi padre ayudándole en… ¿cosas?- contesto él dudando.

-¿Es una pregunta o una respuesta?- pregunto Bolin.

-No ayudes Bolin- dijo Hasook a su amigo- Mira Jana, no es nada de lo que piensas.

-¿Y qué, según tú, estoy pensando?

-No sé, pero no es nada malo.

-Entonces dímelo ¿Estabas con alguien o qué?- pregunto mietras se levantaba abruptamente de su lugar.

-Jana, tranquilízate- pidió Cen, más ella lo ignoro.

-Bien, estoy esperando la respuesta.

-Y Mako, ¿en dónde estabas también tú?- insistió Bolin- no me digas que estabas con una chica…- dijo muy cuidadosos Bolin entrecerrando los ojos.

-¡Bolin!

El aire estaba demasiado tenso, tanto Hasook y Mako no decían nada y todos están con sus vista hacia ellos.

-Perdón ¿pero me perdí de algo?- pregunto Iroh en voz baja a Korra que estaba cerca suyo.

-Oh, cierto, Jana y Hasook son pareja- le informo Korra.

-No por mucho si no dice nada él…- intervino Cen en su charla.

-Cen, no seas así- regañó Korra a él, quien solo le sonrió en forma de disculpa- pero es verdad, conozco a mi hermana y si no habla, esta frito.

-En todo caso está congelado…- intervino Asami que también se acercaba a ellos, para alejarse entre los que estaban con mucha más tensión.

-¿Vez? Hasta Asami reconoce eso…- intervino Cen.

-Oye, si tu hermana está pelando con su novio deberías de intervenir, ¿no crees?- pregunto Iroh.

-¿Sabes cómo es ella en esta clase de situaciones, mejor esperar un poco y después intervenir?- dijo él mirando hacia donde se encontraba sus otros 4 amigos.

Pasó un minuto en silencio hasta que Korra intervino.

-Bueno… creo que será mejor sentarnos, Jana, tranquilízate, de seguro Hasook no hizo nada malo, no tiene la cara de serlo- dijo mientras le tomaba de los hombros a su amiga, junto a Asami y la sentaban. Hasook que se había parado se fue junto a Mako- y Bolin… ¿de verdad lo crees capaz de hacer ese tipo de cosas?

Bolin la miró a ella, sus ojos y su forma de mirar hizo que Korra se paralizara y desconfiara igual que él. ¿Bolin trata de decirle que ya hizo algo así? ¿Mako era capaz de hacer eso? ¿Lo hizo estando con… Alison? Esas preguntas llegaron en su mente y hacía eco. Instantáneamente posó su vita en Mako que hasta el momento permanecía en su hermano, hasta que se encontró con la de ella. Korra abrió un poco la boca, cómo seña de querer preguntar algo, pero no salía nada.

-Qué… ¿qué me miran?- pregunto Mako un poco nervioso- No estarás pensando que lo que dijo Bolin es verdad ¿o sí?- esa pregunta fue más para Korra, porque la estaba viendo, que para cualquier otro en la sala. Más ella no contesto nada, pero Bolin sí.

-Tienes razón, Mako no es ese tipo de personas, aunque si realmente está enamorado lo creo capaz- dijo Bolin encogiéndose de hombros. Mako al escuchar a su hermano sintió alivio, pero se transformó rápidamente en un notable sonrojo. Korra que hasta el momento contenía el aire lo solo y golpeo a Bolin en la cabeza con los dedos.

-Iré a preparar algo caliente para tomar…- dijo Korra soltando un suspiro mientras dejaba la sala.

Hasook y Mako se atinaron a ir tras ella con la excusa de "te ayudamos" ya que no querían estar bajo la mirada de todos.

-Creo que deberían decirles todo ahora, se ahorrarán muchos problemas- dijo Korra en voz baja hacia ellos.

-Pero harán un gran drama con esto- intervino Hasook.

-Hasook, prefieres un drama sobre tu trabajo o saber que Jana esta desconfiando de ti porque tal vez piensa que estas con otra.

-En parte tienes razón, pero…- Mako se quedó dudando aún.

-Solo les estoy dando mi opinión, no creo que quieran tener más situaciones parecidas a las de hace un momento ¿o sí?

-Claro que no, solo no queremos que se alteren- dijo Mako.

-Les ayudare con eso, pero deben decírselos ustedes y es mejor ahora- dijo mientras terminaba de servir el agua en la última taza.

-Pero tú te encargas de que no dramaticen, ¿verdad?- pregunto Hasook dudoso.

-Hare todo lo que pueda, aunque no garantizo nada.

Hasook y Mako se miraron dudosos, pero ella tenía razón, es mejor decir todo ahora. Ambos asintieron con la cabeza antes de agarrar cada uno una aza e ir hacia la sala nuevamente.

Korra le dio una a Iroh y otra a Cen, Mako a Jana y otra a Asami y Hasook una a Bolin y la otra se la quedo.

Cuando Korra regreso con las últimas dos, le dio una a Mako y otra se la quedó ella.

-Suerte- le dijo en voz baja.

Cuando se acomodaron ellos tres, Korra rompió el silencio.

-Para que no saquen conclusiones exageradas, Mako y Hasook les contaran la verdad, pero- intervino antes de que alguien se quejara o diga algo- deben permanecer en silencio y prometan no exagerar- dijo mirando a sus amigos, mientras Iroh y Cen se miraban confundidos entre ellos.- Tomo ese silencio con un trato… Mako, Hasook- les llamo a ellos.

-Bueno lo que pasa es que…- Hasook se quedó en media frase, y en ese momento Mako empezó contando todo, que desde hace meses estaban asistiendo a la jefatura de policías y ya están trabajando allí. Cuando terminó el relato, Korra pensó que todo estaba bien, porque nadie decía nada, pero se equivocó en grande. En ese momento Jana, Asami y Bolin saltaron con muchos argumentos, diciendo que era peligroso, o por qué no sabían nada al respecto y cosas parecidas.

Costo su tiempo, pero lograron tranquilizarlos.

-Y por eso no queríamos decir nada, iban a ponerse histéricos- dijo Mako.

-¿Cómo no quiere que no lo hagamos? Sí tú y él…- Bolin fue interrumpido.

-Bolin, tu hermano y Hasook son lo suficientemente grandes como para tomar decisiones y trabajar en lo que realmente quieren- trato de calmarlo nuevamente Korra.

-Y a todo esto… ¿cómo sabías tú todo esto Korra?- pregunto Cen. En ese momento ella se tensó.

-Yo…- ella se puso un poco nerviosa. En ese momento nuevamente empezaron las preguntas, ahora a los tres jóvenes.

La noche cayó en Ciudad República, la lluvia que había dado tregua hasta el momento otra vez empezó a caer.

-Señor Amon- hablo el Teniente- atrapamos a un agente del Loto Blanco.

-Bien, creo que debemos empezar a romper la paz de los maestros, empezando uno por uno…- dijo Amon mientras se levantaba de su silla, la mesa tenía un plano de toda Ciudad Republica y sus alrededores.


¡Hola! n.n

Ya, ya sé que me tarde mucho, pero son 8 mil palabras, al menos es largo… ¿o no?

Jejeje, lo que me tardo más son las pruebas, T.P que tengo en la escuela y en la semana del 11 tengo como 3 pruebas, si no me equivoco… -.-

Pero bueno, como dice la palabra, hay que estar agradecidos por las pruebas que nos permiten crecer día a día y que nos enseñan cosas.

¡Aunque las pruebas de la escuela cansan! xD

Ah y bueno, otra cosa por la que me tarde es que mi compu desde que formatee empezó a volverse loca y más problemas…

No voy a aburrirlos más con esto, pero solo no quiero que piensen que voy a dejar esto por la mitad, no, ¡hasta apareció Iroh! :D

¡Agradezco a todas las personas que se molestan en leer, comentar y poner como favorito la historia…! ;)

Saludos y nos vemos en la próxima que espero que sea pronto, y también en un nuevo fic Makorra que espero empezar pronto también… :3

Actualización: 01/05/2015