Terminaron de tomar aquella taza de café y leche, respectivamente, al mismo tiempo, soltando un suspiro de satisfacción, se miraron divertidos por la acción, si antes podían notar sus semejanzas, ahora realmente se reían por ser casi completamente iguales, desde en las costumbres y gestos, hasta en el físico, solo dos cosas los hacían diferentes

Que él tenia 29 años mientras el pequeño solo 10

Y que su cabello negro hacia juego al cabello rojo del pequeño

Era la mañana de un día como cualquiera, apenas el día anterior habían confirmado que eran padre e hijo tanto de sangre como de alma, no podían estar más felices en ese momento, el año no podía estar terminando mejor

Si podía

Falta la última de las pruebas

- ¿entonces me vas a ayudar o no? –pregunto el mayor de ambos hombres con una sonrisa de medio lado bastante peculiar según el pequeño pelirrojo-

- nos espera un día muy largo –suspiro le pequeño dando a entender que si, lo divertido fue que a pasar de ser un suspiro de lamentación realmente no se veía deprimido, de hecho de verdad quería ayudarle al Uchiha con su misión-

- ¿Qué tanto planean mis dos hombres? –pregunto divertida la pelirrosa quien entro por la cocina con una sartén con huevos recién hechos, mentalmente el azabache agradecía que la pelirrosa no le molestara cocinar, años anteriores él solo le daba libre a sus empleados esa fecha y el comía lo básico o salía a comer fuera de casa-

- vamos a ir al centro comercial con papá –sonrió el pequeño mirando a la pelirrosa, su sonrisa se formo en su cara a todo lo que daba-

Siempre soñó con una escena así, donde papá y mamá estuvieran en una mesa junto a él, sosteniendo una trivial y relajante conversación, tomar desayuno o comer el almuerzo los tres, sentir la agradable sensación de que pertenecía por fin a un lugar, una familia, y todo aquello que pidió, con lo que soñaba, por lo que muchas veces lloro porque no tenía, ahora estaba allí, como el mejor de los días de su vida.

Sin duda el 27 de diciembre seria una fecha para recordar

La felicidad que en ese momento rondaba como un ángel protector alrededor de aquellas tres personas hacia que el momento perpetuo de agradables y cálidos sentimientos hiciera desaparecer por un leve instante aquellos dolorosos recuerdos para empezar nuevamente de cero

Pero nada es perpetuo

Nada dura para siempre

- buena idea, puedo aprovechar de comprar unas cosillas más que me faltaron para navidad –fue el turno de la pelirrosa de sonreír, pero ambos hombres abrieron los ojos como platos comenzando a sudar frio-

Se miraron complejamente, no podían dejar que la pelirrosa les acompañara, se daría cuenta de lo que planeaban y eso era lo que menos querían, ¿Cómo hacer que ella misma desistiera de acompañarles en esa ocasión?, diablos, sí que sería difícil.

Ninguno de los dos se animaba a dar una excusa o contradecir a la pelirrosa, deberían tener cuidado con lo que decían, aquella mujer era muy inteligente, siempre se las arreglaba para saber que tramaban.

Esta tenía que ser la excepción

- ¿podría ir solo con papá esta vez?, por favor mami –pidió el pequeño pelirrojo quien sonrió nervioso ante sus palabras, esa era la primera vez que le pedía a su madre que no le acompañara, lo cual se sentía bastante extraño, reconocía que era un mimado de ella, pero esta vez tenía justificación-

Parpadeo perpleja, esa era la primera vez que el niño no quería que le acompañara a alguna parte, incluso ella misma antes le había ofrecido que saliera solo cuando estaba cansada y el pequeño siempre se negaba, quería ir y estar donde ella estuviera.

Podría ser que ahora como tenía a su papá al lado, quería pasar tiempo con él, un día de padre e hijo, quizá no estaría mal dejarlos solos un día, como siempre era sabido los hombres querían su espacio y ella no se los negaría, servía para que agarraran más confianza y cariño, compensando aquellos 10 años que habían estado separados.

No se oponía en lo absoluto

- claro, no hay problema, aprovechare de descansar, estos han sido unos días de locos –afirmo la pelirrosa sonriendo de la forma más cálida que pudo, se sentía feliz porque ellos dos se llevaran tan bien, tenía que ver como interactuaban solos ya que no siempre podría estar las 24 horas del día con ellos-

¿Entonces porque se sintió tan mal con aquella petición del pequeño?

¿Por qué sintió que algo allí andaba mal?

Porque no todo dura para siempre

- ¿quieres que te traigamos algo Sakura? –Pregunto el Uchiha con una sonrisa, agradecía que la pelirrosa fuera lo suficientemente comprensiva para dejarles solos y que a pesar de lo aprensiva que era, le dejara salir con ese pequeño-

Claro que lo tenía que dejar, era el padre de ese niño, ¡No dejaría que nada malo le pasara! Era su turno de cuidarle y de disfrutar con ese travieso pequeño, de hacer las cosas que jamás pudo hacer antes, de vivir lo que todo padre vivía con su pequeño, como una salida al centro comercial con su pequeño.

- no, despreocúpense de mí por hoy, diviértanse, solo que por cualquier emergencia me la hacen saber, ¿de acuerdo? –Advirtió la pelirrosa logrando hacer a los dos hombres asentir, levantarlas sus cosas del desayuno para dejarlas en el lava platos y despedirse de ella-

Tengan cuidado

Quizá esa sea la última de las despedidas

OoOoOoO

Caminaban, uno de ellos tenía una venita en la sien y el otro sonreía nervioso mirando la portada de una revista, no cualquier revista, esta tenía una peculiaridad bastante extraña para ambos pares de ojos.

Se titulaba: "El primogénito perdido aparece"

En la portada, salían ellos dos, no entendían cuando y donde les sacaron la fotografía, esos malditos periodistas eran escurridizos, unos metiches de primera, recién el día anterior habían ellos confirmado su parentesco y ya a esa hora de la mañana la noticia había sido publicada, ni que fuera una figura pública de farándula.

¡Ya no se tenía privacidad!

- sale un articulo bastante extenso de nosotros dos papá, también uno sobre mamá –comento el pequeño sonriendo nervioso logrando que el azabache le mirara de forma asesina y sacándole una gota en la cabeza por la actitud tan "social" que su padre tenía respecto a los medios de comunicación- oye, yo solo te informaba, no me culpes –reclamo el pequeño dirigiéndole la misma asesina mirada al Uchiha quien bufo con molestia-

- ni siquiera cuando me divorcie quise que saliera en las noticias, aprenderás Satoshi, que ser empresario tiene sus desventajas, un solo rumor que corra de ti y la reputación se te va a la… -iba a decir más al instante el pequeño levanto un dedo interrumpiéndole con ojitos reprochadores dirigidos hacia él-

- no me enseñes malas palabras –se quejo el pequeño sacándole una gota al azabache, miren que era regañado por su propio pequeño, eso de cierta manera era divertido-

- tú ya las dices –recordó el día anterior cuando querían inyectarlo, Minato aprovecho de molestarlo con que era un miedoso y una nenita, pensando en que con ello querría hacerse el valiente y para su sorpresa no lo negó y lo mando a la "mierda" asumiendo que si era un miedoso de primera con ese tema-

- pero como mi padre, me debes dar el ejemplo –sonrió divertido el pequeño pelirrojo, siempre quiso poder hablar así con su padre, con su madre no podía porque era una mujer, una dama, la flor más delicada que él conocía y que quería cuidar, que conociera su personalidad de niño caótico, la cual solo a veces le mostraba para molestarla, realmente la haría colapsar nerviosamente, caso diferente que con el Uchiha quien parecía no incomodarse con sus comentarios-

- tu madre ya te enseño eso, como padre debo enseñarte a actuar más como un hombre que como un niño, aunque vas bien por lo que veo, juegas futbol, te defiendes solo de los matones y te gustan las chicas –sonrió de medio lado el Uchiha apuntando con la mirada a un grupo de niñas de más o menos la edad de Satoshi haciendo que el pequeño mirara de la misma forma picara a las niñas que estaban allí en grupo-

- son lindas, lo reconozco, pero me gustan las menores –reconoció el pequeño haciendo que el Uchiha le mirara extrañado, usualmente a los niños de esa edad, si es que no mayores, les gustan las niñas mas desarrolladitas y esas eran las mayores, dejándole perplejo por afirmar que a él le gustaban las menores-

- un niño pedófilo no es algo común de ver –menciono con gracia el azabache, cada vez se divertía mas y mas hablando con ese niño que a sus ojos solo apariencia tenia de niño, al parecer que fuera maduro tenía sus puntos en contra, pero no le molestaba, es más, adoraba a cada instante mas a ese niño-

- eso sería si me gustaran todas las niñas menores –afirmo el pequeño llevándose las manos a la nuca sin dejar de caminar y mostrando un semblante bastante despreocupado-

- quiere decir que te gusta una en especial –dedujo enseguida el Uchiha quien a ver la sonrisa de medio lado que el pequeño coloco en sus labios supo que había acertado- déjame adivinar, no creo que sea tan difícil, ¿Minako? –pregunto acusador, aunque mas fue una afirmación, se divertía de ver como aquel pequeño estaba entre la edad de la niñez y la adolescencia, lo único que lamentaba era no haberlo podido conocer como a un pequeño niño en toda la extensión de la palabra, pero que fuera así le encantaba y no le aburría ni fastidiaba-

- podría ser padre, podría ser –confeso el pequeño, si, a pesar de ser un niño, el noto desde siempre la mirada de la pequeña ojiperla sobre él, no era tan despistado como el rubio ojiperla, lo cual agradecía ya que si fuera más perceptivo realmente estaría en problemas-

- Naruto querrá matarme cuando se entere –suspiro con fastidio el Uchiha llevándose una mano a la frente e imaginándose el tremendo escándalo de cuando se enterara que su pequeño tenía algo con la pequeña ojiperla, lo cual por lo que veía, no estaba muy lejano en tiempo-

- dije que podría ser, no que era ella, ni te imaginas quien es, Minako es mas como mi hermanita, la trato así porque el idiota de Minato es muy distraído y no se fija mucho en ella, además despreocúpate, para eso falta mucho –consoló el pequeño con una nerviosa sonrisa al ver el fastidio extremo de su padre al recordar al rubio mayor, entendía perfectamente aquello ya que lo mismo le sucedía con el pequeño Uzumaki, era su mejor amigo y todo lo que se quisiera, pero eso no quitaba que lo tarado de ese niño le fastidiara-

- solo no metas la pata a los 16 años –advirtió el azabache mirando con ojos entrecerrados a su pequeño quien quedo con una gota en la cabeza por su afirmación-

- no puedo prometer nada, no tengo precisamente los mejores ejemplos respecto al tema de ser un pedófilo –la expresión macabra del pequeño nuevamente le dejo perplejo, no entendía como ese niño se las arreglaba para ser tan inteligente y maduro a la vez, tanto que sabia expresarse como todo un adulto-

- ¿Por qué lo dices? –pregunto interesado, entendía que ese pequeño afirmaba esas cosas para fastidiarlo, pero era lo suficientemente inteligente para arreglárselas y no meterse en problemas él solito y sin ayuda de nadie-

- porque mamá es 5 años menor que tu, en lo que respecta al rango de edad, cuando tu tenias mi edad, ella tan solo tenía 5 años, a ti también te gustan las menores, y bastante menores que tu, creo que lo llevo en la sangre, ¿no papá? –y nuevamente allí estaba matándole el punto, la afirmación le dejo en blanco completamente, no podía reprocharle, tenía la completa y absoluta razón en cada punto-

A veces que se pareciera a él no era muy bueno que digamos

- sabes demasiado para tu edad, eso me complica un poco, no sé si tratarte como a un niño o como a un precoz adolecente, ¿tú qué dices? –pregunto nuevamente, esta vez divertido, sin duda ser el padre de ese niño seria un reto de los mas entretenidos, ahora tenía a un compañero para fastidiar al rubio Uzumaki y tenía una razón para matarle a punto cuando el niño creciera, aunque menos mal que dijo que no le gustaba la pequeña ojiperla-

Porque la tan solo idea de que fueran consuegros le erizaba los pelos

- ¿precoz adolecente?, tengo 10 años, aun soy un inocente niño –afirmo de la forma más dulce, con su sonrisa más inocente y su mejor expresión de niño bueno que tenia, tanto que si de verdad el Uchiha no conociera a ese pequeño diablillo, hasta él se la habría creído-

- de inocente tienes la pura fachada, tengo mis dudas de que tipo de travesuras habrá hecho alguna vez, me cuesta creer que tenga 10 años, creo que de verdad heredo demasiado de mi en su genética, eso y el ambiente donde dice crecieron no ayudo mucho, tendré que pronto tener una charla con él sobre tener sexo responsablemente así como va–su tic nervioso apareció al pensar en aquello, él como su padre debía tener esa charla de hombre a hombre como el sagrado ritual que pasaba de generación en generación de padre a hijo, después de todo, no quería que descubriera uno de los tres vicios solo como a él le paso por no tener a su padre al lado cuando descubrió todo aquello-

- cambiando de tema, pensé que iríamos al mercado central –recordó el pequeño al ver que aquel centro comercial al que habían ido jamás lo había visto, no estaba muy lejos del barrio donde ahora vivían lo cual delataba que seguían en la parte alta de la ciudad-

- no me gusta ir allí, además de que si lo hiciéramos, los periodistas nos sacarían mas fotos al ser un lugar más publico –respondió con fastidio, ahora él recordó el porqué odiaba ir a aquel centro que el pequeño mencionaba, ciertamente tenia mas comercio y más variedad de tiendas y demás, pero igualmente se fastidiaba de ir-

- no sabía que eras clasista –reprocho el pequeño con ojos entrecerrados, él sabía muy bien lo que era vivir desde la pellejería hasta la abundancia como ahora tenía la suerte de vivirla junto a su padre y a su madre, por eso el estaba en contra de todo ello-

- no lo soy, solo no me gusta ir porque varias veces que he ido con Naruto el grita quien soy yo y ya me reconocen allí, te asombraría ver la cantidad de gente descarada que me pide dinero o los trabajadores de las tiendas que me llaman a consumir en sus negocios –explico el Uchiha sacándole una gota en la cabeza a su pequeño hijo quien sonrió nervioso entendiendo el porqué de aquella situación, ahora que sabían que él era su hijo tal vez le pasaría lo mismo-

- creo que me tendré que acostumbrar a mi nueva vida–suspiro con pesadez y a la vez diversión el pequeño, desde ese momento en adelante le esperaba toda una odisea en su poco común vida-

Pero no todas las sorpresas son buenas

Recordó cierto detalle, pequeño pero nada despreciable. Dejo de caminar, el Uchiha lo noto enseguida y volteo para ver como el pequeño tenia ojos de platos, el rostro pálido con la frente coloreada en azul y un sudor frio sobre su cuerpo, no entendía que era lo que sucedía.

- ¿ahora qué mosca te pico? –Pregunto el azabache sin entender el porqué del estado del pequeño-

- recordé… algo… -mención el pequeño tomándose el estomago con asco, gesto que a Sasuke dejo aun mas perplejo- por favor… desmiénteme… p-pero si en verdad tu eres mi padre… ¿la zorra esa es mi madre? –pregunto el pequeño horrorizándose de sus palabras y el azul de su frente se volvió más intenso-

- para tu desgracia y la mía, si –afirmo Sasuke con los brazos cruzados y ver al pequeño tomarse el estomago, aunque concordaba con que ese realmente seria un trauma para él, incluso era un trauma para sí mismo-

- jamás volveré a ser el mismo de antes –dijo con el trauma en la cara el pequeño apretándose el estomago ahora con las dos manos, de solo pensar que su origen se remontaba a esa pelirroja le revolvía el estomago hasta el punto de querer vomitar-

- y eso que tu no tuviste que aguantarla dos años y acostarte con ella, solo la aguantaste seis meses –reclamo el Uchiha con ojos entrecerrados, esa si había sido su desdicha, el pequeño casi no convivió con ella, él sí-

- naci de sus entrañas, es igualmente horrorizante –afirmo el pequeño logrando por fin hacer al Uchiha asentir, debía admitir que hasta él habría quedado traumado en la situación de su pequeño hijo-

- concuerdo contigo –expreso con pesar al ver al pequeño azulado por el proceso mental que su cabeza recién estaba logrando entender, de cierta forma sentía lastima por el estado del pequeño-

Pero por fin se sentía comprendido por alguien

OoOoOoO

Se bajo de su automóvil pegando un portazo. Estaba indignada, nadie se había burlado así de de ella, jamás en su vida. Camino a grandes pasos hasta aquella puerta, llevaba en su mano una revista, la extraña que alguna vez haya podido ver en su vida, la leyó con indignación total.

Salía cada detalle de lo sucedido hace 10 años durante el divorcio de ella y del Uchiha.

El desenlace de cómo el Uchiha busco a su hijo durante 10 años

También un reportaje de cómo la pelirrosa les había ganado en la demanda por el apellido de su familia porque casualmente ella era quien cuidaba a ese pequeño

Saltándose la parte desconocida del orfanato, sus vidas más personales, sus sufrimientos, hasta llegar donde se mencionaba que el Uchiha le había ofrecido trabajo a esta y se hicieron novios al poco tiempo

¡Y dejándola como la villana de la película!

Estaba más que indignada, ¡Furiosa!

Toco el timbre de aquella mansión una, dos y tres veces, muchas más con desesperación, nadie le hacía eso a Karin Seidou y se salía con la suya.

¡Nadie!

Por fin vio como la puerta se abría ligeramente, estaba tan enfurecida que al instante empujo la puerta hacia atrás sin notar siquiera quien la había abierto, pensando en que sería un simple y mortal sirviente al que ningún respeto le guardaba quien había abierto la puerta.

Pero tras de ti siempre estará la sombra del pasado

- ¿Qué acaso no te enseñaron modales maldita zorra? –pregunto indignada la pelirrosa sobándose la nariz ya que la puerta al ser empujada por esta le había dado de lleno en la cara-

- ¡No tengo tiempo para ti ramera barata! –se quejo la pelirroja al momento de mirar a la mansión y no ver a nadie más aparecer, haciendo que su ira creciera notoriamente- ¡Sasuke Uchiha ven aquí y dígnate a dar la cara! –Chillo enfurecida, su voz resonó en toda la gran mansión por lo que la pelirrosa incluso tuvo que taparse los oídos-

- Sasuke no está, salieron con Satoshi temprano, pierdes tu tiempo, así que vete de aquí –le informo la pelirrosa cruzándose de brazos y ordenando lo último, no entendía como esa mujer tenía el descaro de ir a reclamar algo después de todo lo que habían hecho-

- ¿Quién te crees tú para echarme de mi casa? –Reclamo Karin furiosa, realmente le irritaba el hecho de ver a aquella pelirrosa allí como ama y señora de aquel lugar, ocupando el puesto que ella debería tener en ese momento-

- esta no es tu casa zorra, es la casa de Sasuke y dudo mucho que él aguante que entres aquí, deberías irte antes de que él llegue –se defendió enseguida la pelirrosa, sabía muy bien que aquella no era su casa, pero si era la de su novio y ella tenía derecho por sobre la pelirroja-

- tampoco es tu casa, es más, dudo que te dure rosadita –ofendió la Seidou a la pelirrosa haciendo que esta se cruzara de brazos mirándole de forma sumamente inexpresiva-

- a diferencia de ti yo no soy una perra que da en adopción a su hijo, no entiendo porque, según tu, no me va a durar –la seguridad que quiso aparentar realmente la tenía por dentro, no se dejaría amedrentar por aquella mujer que a sus ojos, y a los ojos de cualquier persona cuerda en el mundo, era una mujer completamente indeseable no por lo físico sino por el oscuro corazón que poseía-

- ¿sabes porque di a ese mocoso en adopción?, no, no lo sabes –reprocho enseguida la pelirroja creyéndose la victima del cuento, muy diferente a lo que de verdad paso y diferente a la historia que todos conocían-

- ningún motivo se justifica, era tu hijo, ahora lo perdiste, él está con su padre y yo soy y seré su madre a menos de que él quiera lo contrario –sentencio la pelirrosa, quería demasiado a ese pequeño, agradecía que no hubiera heredado completamente la retorcida mente de esa pelirroja, adoraba la faceta infantil del pequeño, la inocente, la de adulto, todas aquellas que había adquirido con ella y la faceta fría que ahora sabia llevaba en la sangre-

- el matrimonio mío y de Sasuke fue arreglado, pero yo hice todo lo posible para mantenerlo porque de verdad quería algo serio, pero él jamás me amo y dudo que lo haga contigo, la única razón por la que se acerco a ti fue por Satoshi –explico ella haciéndose la ofendida, vio como la pelirrosa alzaba una ceja con ironía, no le creía que ahora ella se estuviera haciendo la victima después de todo lo que había hecho-

- no creerás que me tragare tu historia ¿verdad? –anuncio sin dejar su mueca de ironía, ahora de hecho había alzado dos cejas en son de que no le creía nada, no le creía ni lo que rezaba ni lo que maldecía, a ese extremo llegaba su duda-

- cuando nuestro hijo nació, Sasuke se encariño con él al punto que olvido al resto del mundo, no me hablaba, no me atendía como antes y por ello nuestra distancia cada vez era mayor, él solo quiere a su hijo, por eso pensando en que nuestra felicidad lo di en adopción para que nuevamente nos acercáramos –conto la pelirroja con todo descaro, nuevamente haciéndose la víctima, intentando explicar lo inexplicable y justificar lo injustificable-

- Satoshi no tenía la culpa, Sasuke lo quiere mucho, tu envidia de no querer compartirlo y el hecho de que jamás quisiste a Satoshi fueron la causa de tus celos por Sasuke al ver que le quería mas a él y no a ti –declaro con seriedad la pelirrosa haciéndole frente a la mirada de la pelirroja, noto como extrañamente los labios de esa mujer se torcían en una mueca de sonrisa irónica de superioridad-

- ¿y contigo será diferente? –pregunto con aires altaneros haciendo a le pelirrosa descruzarse de brazos para prestarle una mínima gota de atención- créeme que no, si no me amo a mi que soy la madre de su hijo, jamás te va a amar a ti, se fijo en ti porque tenias a Satoshi que casualmente se parecía a nuestro pequeño al que él siempre busco y que por mas casualidades ahora resulta ser que Satoshi de verdad es Yusuke, tiene lo que quiere, encontró a su hijo, ahora te dejara tirada, así es él –afirmo la pelirroja a sabiendas de su conocimiento previo del Uchiha, tenía toda la intención de desencantar a aquella pelirrosa, de que sus ojos le vieran con decepción a ese hombre para que se quitara del medio-

No dejes que lo logre

- Sasuke no es así, yo lo amo y sé que me ama a mi –dijo enseguida la pelirrosa llevándose una mano al pecho en un acto casi desesperado porque la pelirroja dejara de hablar, no dudaba de sí misma, pero ella le conocía al azabache más que ella, tenía motivos para hacerla dudar-

No, no dudes

- entonces, ¿Dónde está ahora? –Pregunto la pelirroja quien ahora ella se cruzo de brazos alzando una ceja nuevamente con superioridad y una mueca irónica en el rostro-

- ya te lo dije, salió con Satoshi a pasear –volvió a repetir la pelirrosa sin entender a lo que se refería Karin-

Espera... un momento

¿No quería decir lo que ella creía que quería decir?

¿O sí?

- solos, siempre Sasuke saldrá con él, solos, porque a él no le interesas, no le interesan las mujeres, solo su hijo, siempre te dejara sola y preferirá salir con Satoshi antes que contigo –dijo apuntando a la pelirrosa de forma acusadora, haciendo que esta se sorprendiera por las palabras de la pelirroja-

- ¡sabes qué me dices esto por despecho! –Exclamo aceleradamente la pelirrosa tapándose los oídos, no quería escuchar más a aquella mujer, de verdad estaba haciendo crecer la duda en ella-

Porque tenía razón…

Ellos dos le habían pedido salir solos

Eso le dolió

Pero eso no quería decir que ella fuera a ser…

- sabes que tengo razón, primita, y cuando te des cuenta te dolerá, tanto que querrás jamás haberte fijado en él porque te darás cuenta que lo lindo de Sasuke que tú conoces solo duro hasta que supo que Satoshi era su hijo, pero ya no te necesita, ya tiene a Satoshi a su lado, ahora te quedaras sola porque todo ese amor que te profeso solo era para acercarse a él –menciono con un tono de voz tan acusador que la pelirrosa no quería oírlo más, seguía con los oídos tapados para no escuchar cosas más hirientes y aun así seguía escuchándole, una parte de ella sabía que podría tener razón-

Pero eso no quería decir que ella fuera a ser…

- quiero que te vayas, ¡Ahora! –Exclamo más fuerte y a modo de orden la pelirrosa logrando que la pelirroja sonriera de medio lado con superioridad para luego sacar una risilla sarcástica-

No lo digas

- como quieras, pero te duele porque sabes que tengo razón, solo recuerda esto, a partir de ahora, tú serás el mal trió –declaro la pelirroja quien comenzó a caminar hasta la salida haciendo resonar sus tacones agujas en todo el recibidor de la mansión anunciando su ida-

Escucho la puerta cerrarse a sus espaldas, quedo con los ojos abiertos con la declaración de esa mujer. Sabía que era deshonesta, una bruja, una cualquiera, pero tenía el merito de antes haber sido la mujer de aquel azabache y conocerle, supuestamente, hasta las mañas, pero ella sabía que Sasuke le amaba tanto como ella amaba a ese hombre.

¿Entonces porque se sintió tan mal con aquella petición del pequeño?

¿Por qué sintió que algo allí andaba mal?

Los tres se querían, eran por fin esa familia que los tres tanto habían soñado desde hace tiempo

¿Por qué sintió que algo allí andaba mal?

No podía sentirse mal porque ellos dos le pidieron por primera vez el salir solos como padre e hijo

Pero eso le dolió

Pero eso no quería decir que ella fuera a ser…

"tu serás el mal trió"

… el mal trió

Comenzaron a salir lagrimas de sus ojos, no, no se dejaría convencer así de fácil por esa mujer, sabía que era solo despecho, sabía que solo la estaba agarrando con ella, desquitando su frustración en contra de ella, era lo más obvio, después de todo ahora ella era la mujer del azabache.

"si no me amo a mi que soy la madre de su hijo, jamás te va a amar a ti"

¿Y si tenía razón?

¿Y si Sasuke solo se había acercado a ella por Satoshi?

No dejes que lo logre

No, no dudes

¿Y si de verdad no le amaba a ella y solo la uso?

"los amo a ambos, a ti y a Satoshi"

"te amo Sakura"

No, se lo había dicho, no podía dudar ahora de él después de todo lo que había hecho por ella

La acepto desde un principio ayudándole, dándole un trabajo donde por primera vez se sintió bien

Le ayudo a hacer que su pequeño dejara de sentirse triste y comenzara a sonreír más

Le apoyo en el momento de aquel accidente, jamás podría devolverle la mano

La beso

La toco

Se le declaro

Le dijo que la amaba

Todo eso no podía significar nada

¿Entonces porque le dolían las palabras de Karin?

"te duele porque sabes que tengo razón"

Acaso… ¿eso era lo que había sentido Satoshi por tanto tiempo?

"tu serás el mal trió"

Uno de los tres sobraría

Y era ella quien ahora entendía no la necesitaban

No, no dudes

Sin evitarlo cayó al suelo de rodillas, le temblaron las piernas, el suelo se le movió como nunca, la cabeza se le había movido, sintió su estomago retorcerse cuando las lagrimas salían cada vez mas de sus ojos.

No se sentía nada bien

¿Esa era la cruz que el pequeño llevaba antes?

Aquella cruz que ella jamás pudo entender hasta ese momento

¿De verdad era así?, ¿acaso de verdad ya nada sería como antes?

Nada es perpetuo

Nada dura para siempre

Ella lo sabía muy bien…

Los cuentos con finales felices no existían

Los príncipes azules se habían extinguido hace mucho

Ya no era una adolecente para andar llorando por chicos

Y lo último que aprendió fue…

Que amaba a Sasuke

Que amaba a Satoshi

Que los amaba a ambos con todo su corazón

Si quieres… deja ir

Como alguna vez él pequeño la dejo ir a ella para que fuera feliz, sacrificando su propia felicidad

- Sasuke… Satoshi… ¿Qué hago?, ¿Cuál es la verdad?, ¿a quién le creo? –se preguntaba la pelirrosa apretándose el estomago, sentía como cada que salía una lagrima de sus ojos se debilitaba mas y su estomago se sentía cada vez peor-

"prepárate para aguantarme de por vida Sakura, porque no importa quién sea ni en qué momento ocurra, a nadie le diré mamá, solo a ti… mamá"

"si tengo la nueva oportunidad de formar una familia, quiero que tu y Satoshi sean parte de ella"

"si no me amo a mi que soy la madre de su hijo, jamás te va a amar a ti"

"te duele porque sabes que tengo razón"

"tu serás el mal trió"

Si quieres, deja ir

- Sasuke, Satoshi… los amo, los quiero…-susurro la pelirrosa abrazándose así misma cuando las lágrimas ya no le obedecían y salían de sus ojos sin permiso alguno-

Debía tomar una decisión

Y al parecer… estaba clara…

Destino…

No dejes que lo logre

No dejes que se separen nuevamente…