Hola aquí los dejo un nuevo capítulo. ¡Muchas gracias por sus reviews, son los mejores! Los deseo una buena lectura :D
Muggle Londres estaba cubierto de nieve, el invierno había llegado y con él la nieve y el frio había tomado residencia en la ciudad. Las decoraciones habían sido instaladas para decorar las calles, las tiendas empezaban a hacer sus rebajas. Unas personas vestidas de Santa Claus cantaban villancicos delante de las tiendas o a la salida de unas estaciones del metro de mucha afluencia. Una vez a la semana un coro cantaba en Picadelly Circus, unos paseantes se detenían con sus niños disfrutando del espectáculo. Las vacaciones escolares ya habían empezado, los padres se precipitaban para comprar los regalos temprano y comprarles los juguetes de sus sueños.
Algunos ya tenían planeado como iba a pasar las fiestas, con quien, hasta el menú tenían preparado. Otros no lo tenían por seguro y no sabían que decidir. Entre pasar las fiestas con la familia y amigos. Eso era el caso de una pareja que no sabían exactamente con quien pasar sus primeras fiestas como pareja.
Draco apagó el despertador, gruñendo de tener que despertar a esas horas cuando estaba nevando a fuera y lo único que quería era quedarse a dormir. Hermione protestó en su estado de medio sueño cuando sintió el rubio separarse de ella. Volvió a posicionar su brazo por su cintura, haciendo que Draco retomara su sitio a su lado. Hermione suspiró satisfecha de volver a sentir el calor de su cuerpo. El pecho desnudo de Draco estaba pegado a la espalda de Hermione, su mano sujetándola por la cintura. Draco sonrió, le gustaba dormir acurrucada a él aun cuando se acostaban en posiciones diferentes siempre terminaba acurrucada a él. Lejos de molestarlo, le parecía muy lindo.
-"Sabes que tenemos que ir a trabajar. ¿Verdad? "- le dijo al oído, con un tono burlón.
-"No me quiero levantar. Y tú no puedes dejarme porque estas secuestrado."- dijo Hermione con la voz soñolienta. Se dio la vuelta y se abrazó a él, dándole un beso sobre su pecho.
-"Necesito ir a trabajar, tu duérmete"-le dijo, hoy solo tenía una reunión con unos clientes y después trabajaría en su estudio. Así que no necesitaba levantarse temprano como él. Astoria se quería reunir con los periodistas a primera hora para preparar la edición especial del Prophet para las fiestas. Draco acarició el pelo de la castaña e hizo ademan de separarse. Hermione anticipando el movimiento lo abrazó aún más fuerte.
-"Sabes muy bien que si empiezas así no voy a poder a resistirme y llegaré tarde"
-"Entonces no resistas y quédate."- volvió a insistir y entonces empezó a besar su cuello mientras acariciaba su pecho.
-"Ya, mejor no sigas"- dijo Draco separándose a regañadientes. Hermione bufó antes de fulminarlo con la mirada. Se acostó de lado y le dio la espalda.
-"Que aguafiestas eres"- refunfuñó antes de acomodar su cabeza sobre su almohada, lista para regresar al mundo de los sueños. Draco sonrió y se asomó posicionando su cabeza sobre su hombro.
-"Y tu una berrinchuda. Pero te amo igual y tú me amas por muy aguafiestas que yo sea."- besó su hombro. Ella farfulló algo sin audito, Draco soltó una risilla y se levantó de la cama para empezar su día. Cuando salió para ir al trabajo Hermione seguía durmiendo a pierna suelta. Ni cuando subió para besarla adiós se despertó, la castaña podía ser una verdadera dormilona a veces.
Oficinas del Prophet, Londres mágico
La reunión con los periodistas se había acabado y Draco salió hecho una furia de la sala de reunión. Theo siguió su amigo, estallando en carcajadas.
-"¡Ya Draco déjalo! No es para tanto"- se rió su amigo. Draco se detuvo en seco haciendo que Theo chocara con él.
-"¡Te parece poco que tu querida esposa me asignó la sección culinaria para esa edición!"- Cada año cada periodista se veía asignado una sección para la edición de la navidad además de escribir sus artículos como de costumbre. Este año Astoria había decidido divertirse un poco por lo que decidió asignar al rubio la sección culinaria. Lo que significaba 4 páginas de recetas de cocina navideña, muggle como mágica. Cuando el rubio le había pedido que cambiara las asignaciones, le dijo que eso sería una buena ocasión para conocer a la cultura de sus suegros y aprender más sobre la cocina. Fue en este momento que Draco bufó y salió furioso de la reunión.
-"La verdad no sé porque te molesta tanto, le puedes pedir ayuda a los papas de Granger y a tu mamá. Hasta Spiderman te puede ayudar, sabes. Si quieres Astoria y yo te podemos ayudar"
-"No gracias, tu mujer fue la quien me puso en ese lio, no le voy a pedir ayuda. Mejor le pido ayuda a mi novia como lo has dicho ¿verdad?"- preguntó sarcásticamente.
-"Bueno cambiamos de tema, hablando de Granger, tienen decidido con quien van a pasar las fiestas. Porque tengo entendido que normalmente las pasas con tu familia. ¿No es así?"- preguntó Theo dirigiéndose hacia su oficina seguido por el rubio.
-"Pues en eso estamos. Lo que pasa es que queremos pasar las fiestas juntos pero ninguno de los dos queremos pasarla sin nuestra familia."- dijo el rubio, tomó un asiento y se puso a jugar con una figurina que esta sobre el escritorio de su amigo.
-"¿En este caso porque uno de los dos no lleva sus papas a casa del otro?"- Theo le quitó la figurina de las manos de su amigo, ya que valía un chorro de dinero. Draco rodó los ojos y jugó con una snitch que estaba al lado de la figurina.
-"No seas menso, te imaginas a Hermione cenando como si nada en casa de mis padres. No creo que eso sea posible. Además no creo que mis padres sean tan reformados como para este nivel de entendimiento de nuestra relación."
-"Por un minuto ese detalle se me había olvidado"- pensó Theo en voz alta, se sentó en su asiento, buscando la manera de arreglar el problema de su amigo-"Bueno entonces porque no pasas las fiestas con los Granger y la mañana siguiente te vas a casa de tus padres"- Draco suspiró.
-"Eso ya lo pensé pero Hermione no quiere, no quiere sentirse responsable porque no paso las fiestas con mis padres"
-"Pues entonces no se me ocurre nada Draco. Pero tienen que llegar a un acuerdo porque queda muy poco tiempo antes de la navidad"- reflexionó Theo viendo su amigo. Draco suspiró, tendrían que hablarlo esta noche cuando regresaría del trabajo.
Café Starbucks, muggle Londres
Luna, Ginny y Hermione estaban desayunando en su café favorito como todas las semanas. El mesero ya había traído sus pedidos y los batidos estaban a punto de llegar.
-"Charlie y yo hemos decidió tener hijos, estamos listos para ser padres"- anunció Luna así de la nada. Ginny y Hermione se quedaron sorprendidas pero una vez que llegaron los batidos propusieron un brindis para festejar la noticia.
-"Felicidades Luna, me alegro para ti. Aunque no sé si tienes idea de lo que te espera"-dijo Ginny bromeando. Hermione sonrió y asintió.
-"Ah sí tengo que darle la razón a Ginny. Imagínate las noches en velo, los pañales que cambiar y sus llantos. Ay amiga, tienes todo mi apoyo"- sonrió Hermione.
-"Gracias amigas, les agradezco su solidaridad"- contestó Luna con sorna. Siguió comiendo su ensalada y tomó un poco de agua-"Y pienso que es tiempo para ustedes también. O que acaso no han pensado en tener hijos"- Ginny la miró como si le hubiera crecido otra cabeza y Hermione dejó caer su tenedor.
-"Luna cariño, ando como cabra todos los días por mi trabajo, apenas encuentro un equilibro con mi matrimonio. Seamos honestas con mi carrera y la de Harry, la llegada de un hijo exigiría cometer sacrificios que no sé si seamos capaz de hacer todavía"- razonó Ginny, tomó un bocado de su ensalada.
-"Estoy totalmente de acuerdo, donde encontramos el tiempo. En serio, si con tener una carrera y una pareja no te alcanza el tiempo. ¿A ver como se pone la cosa cuando a eso le agregas un hijo?"-preguntó la castaña. Luna puso un bocadito de pollo en su boca antes de contestar.
-"Pienso que eso se arregla si de verdad queremos encontrar el tiempo. Además todo es cuestión de organización. Digamos que tu y Draco decidan tener un hijo. Lo podrían manejar muy bien si tú decides trabajar desde la casa por un rato y él reducir sus horas en el Prophet."- Ginny se echó a reír cuando vio la cara que puso su amiga.
-"A ver Luna para tu carro tantito. Draco y yo no tenemos planes de tener hijos. ¿Pues como va a ser si ni siquiera tenemos planes de boda?"-Luna se estalló en carcajadas. Hermione la miró perpleja.
-"Mione no se necesita una boda para tener hijos. "
-"¿Hablando del rubio, como están las cosas entre ustedes dos?"
-"Pues diría que estamos en esa etapa de la relación donde estamos pensando en adoptar el cachorrito y después aventarnos el paquete completo, que incluye el mensaje en común de la contestadora, la boda, la casa, los hijos, aniversarios"- enunció la castaña contando con su dedos. – "¿Se me olvidó otra cosa?"- se rió Hermione. Luna sacudió la cabeza y Ginny le arrojó su servilleta en cara de la castaña que la atrapó con facilidad.
-"No seas mensa Hermione, en serio como andan las cosas"- preguntó Luna.
-"Estamos muy bien, la plenitud completa. Nunca me lo hubiera imaginado pero ese hombre me trae loca."- dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
-"Pues loca no es novedad"- bromeó Ginny refiriéndose a las locuras que se lo ocurría a veces a su amiga.
-"¡Mira! El burro hablando de orejas. Quería decir loca de amor"- sonrió Hermione.
-"¿Que fumaste?"-preguntó Luna viendo lo entusiasta que estaba su amiga.
-"Nada, absolutamente nada. ¿Qué? ¿Acaso no le puedo confesar a mis mejores amigas que estoy enamorada?"
-"Se te ve en la cara que Draco te atiende muy bien"- dijo Ginny sonriendo de oreja a oreja, mirando a Luna conspiradamente. Hermione entendió el sentido de la frase de la pellirroja y esa vez fue ella quien le arrojó su servilleta en la cara.
-"Pues para su información. Sí Draco me atiende muy bien, de eso no me quejo."- contestó Hermione. Probó un bocado de su ensalada.
-"Entonces para cuando es la boda"- preguntó Luna tranquilamente.
-"Luna no digas esas cosas, toca madera sin patas"- se exclamó la castaña. Luna y Ginny estallaron en carcajadas, su amiga no tenía remedio.
-"Y para la navidad no te olvides de pasar por la casa, este año nos toca preparar la cena"- dijo Ginny. El año pasado pasaron el día de navidad en casa de Bill y Fleur, todos los Weasley estaban presentes y otros amigos. Este año le tocaban a Harry y Ginny preparar la cena el día 25. De costumbre, esta ocasión seria para reunir a toda la familia y los amigos, recordar historias de su tiempo en Hogwarts.
-"Draco y yo todavía no hemos concordado como íbamos a pasar las fiestas, no tenemos el programa fijo para ser honesta"
-"Y qué esperan la navidad es dentro de una semana, ya es tiempo que lo tengan aclarado"- dijo Luna
Pasaron el resto de su almuerza riendo, hablando de otros temas que no sean sus parejas. Luna regresó al quisquilloso y Ginny se fue con ella, ya que el centro de actividad de las operaciones de manejo de las tiendas estaba en la parte mágica de Londres. Hermione regresó a la agencia donde se encerró con su laptop en su estudio para el resto del día a trabajar sobre unos nuevos proyectos. Sorprendentemente había recibido una carta de las empresas Malfoy proponiéndole la creación y los diseños de los planos de las futuras oficinas en Francia. No sabía que Draco había habado con su padre y menos que esta condición seguía en pie, considerando que ahora estaban juntos. Claro las cosas no habían salido como originalmente debían de haber salido así que consideró que el contrato era cosa del pasado. Pero al parecer, el rubio no pensaba de esa manera y eso lo probaba la carta con el sello de las empresas Malfoy sobre su escritorio.
Apartamento de Draco Malfoy, muggle Londres
Draco llegó a su apartamento, seguía un poco molesto por la mala jugada de Astoria. Llamó para anunciar que ya había llegado, averiguando si Hermione estaba. Nadie le contestó, Spiderman tenía el día libre así que tampoco estaba. Chequeó sus mensajes, había un nuevo mensaje. Draco suspiró, su madre lo había llamado para confirmar su llegada para la fiesta que organizaban para la navidad. Como podía decirle que si, si todavía no tenía claro cuál era el programa. Eso le recordaba que tenía una plática pendiente con la castaña. Pensando en las recetas que tenía que encontrar para la sección culinaria buscó en su biblioteca para ver si encontraba un libro de recetas o algo parecido. Para su suerte encontró un libro de cocina que era de su madre, se instaló en el sillón cerca de la pared de ventanas. Solo diez minutos pasaron que ya sus ojos empezaron a cerrarse.
Hermione llegó al apartamento y suspiró aliviada. Afuera hacia un frio que pelaba. Sabía que podía remediarlo con un hechizo pero había cosas que no cambiaban. Le gustaba cuando la ciudad se cubría de nieve, sentir los copos de nieve rozar su piel. Amaba llevar bufandas y vestidos calientes mientras podía disfrutar de una buena batalla de nieve. Quería hacer todas esas cosas con su novio, que él le contara sus recuerdos de navidad, mientras bebían un chocolate calentito.
Arregló su abrigó en el closet y se quitó las botas. Dejó su bufanda sobre el respaldo del sofá y se sorprendió de ver el rubio dormido sobre el sillón con un libro en su regazo. Su cabeza estaba echada hacia atrás y Hermione sonrió. No quería despertarlo, pero con esa posición se despertaría con un dolor en el cuello de los mil demonios.
-"Draco… Draco"- sacudió suavemente su brazo. Draco parpadeó un par de veces antes de ubicarse completamente. Vio el libro en su regazo y entendió la razón de su sueño repentino. Hermione estaba acariciando su pelo. –"Caíste dormido mi amor, no quería despertarte pero no prefieres subir a descansar. El sillón no es muy confortable que digamos."
-"Ahorita subo pero porque no te quedas aquí un ratito conmigo"-Draco tomó su mano y la sentó sobre su regazo después de deshacerse del libro. Hermione siguió acariciando su pelo, Draco la miró a los ojos antes de unir sus labios en un beso, solo fue apenas un roce pero le gustaban tanto sus besos que ella no podía evitar de suspirar después del beso.
-"Como te fue en la agencia. ¿Los hiciste sudar a todos?"-preguntó de broma, abrazándola más fuerte. Hermione soltó una risilla y acomodó su cabeza sobre su hombro, ladeándola para verlo.
-"Claro que no. Pero desayuné con las chicas y quieren saber que hacemos para las fiestas"-preguntó acariciando su barbilla suavemente.
-"Mi mamá me preguntó lo mismo, salvo ella me dejó un mensaje. Sabes, vamos a tener que decidirnos"-habló viéndola a los ojos. Amaba el color de sus ojos, chocolate con un dedo de miel, la mezcla perfecta que le hacía perder el sentido.
-"Quiero pasar la navidad contigo, nuestra primera juntos"
-"Yo también pero entonces significa que no podremos pasarla con nuestras familias. O vamos a verlos el día de Nochebuena y regresamos temprano para estar a solas o las visitamos el día de Navidad cada uno por nuestro lado. "
-"Solo quiero tenerte conmigo para las fiestas, el programa es lo de menos."- le dijo besando sus labios. Draco pasó una mano detrás de su nuca para profundizar el beso. Draco se separó dejando Hermione con las ganas de otro beso. Draco se levantó del sillón llevando a la castaña con él. Una vez parados, Draco la cargó en sus brazos, Hermione ahogó un grito de sorpresa antes de rodear su cuello con sus brazos y Draco sonrió con suficiencia.
-"Pienso que tenemos que terminar lo que empezaste esta mañana en un lugar más apropiado"- dijo antes de subir las escaleras, llevándolos a la recamara de los dos.
Apartamento de Draco Malfoy, muggle Londres. Nochebuena
-"¿Me puedes decir de qué sirve que hagamos galletas si las comes todas Draco?"- preguntó Hermione mientras sacaba otra hornada de galletas del horno, dejándolas en plato sobre la isla de la cocina. Puso otra al horno y miró al rubio.
-"Solo he comido dos galletas no es para tanto"- se defendió. Ante la expresión de su novia, se corrigió –"Bueno más que dos pero que importa, quedan muchas otras más"
-"Aún así, no es razón suficiente. No te olvides que tienes que llevar una parte a tu familia y yo a la mía"- se acercó a él y pasó su pulgar por la comisura de sus labios para quitarle lo poco de chocolate que había ahí. Draco la abrazó por la cintura pegándola a su figura.
-"Te amo"- dijo viéndola a los ojos, le dio un beso tierno succionando su labio inferior. Hermione rodeó su cuello con sus brazos, acariciando su pelo.
-"Yo a ti pero no trates de sobornarme Malfoy, no más galletas para ti"- susurró contra sus labios.
-"Entonces me tendré que comer otra cosa"- dijo antes de besarla, la alzó y la sentó sobre la isla de la cocina. Draco ocupó sus labios besando el cuello de la castaña. Draco hundió su mano en su pelo y dejó su cuello para besar sus labios.
-"Draco, las galletas…"- jadeó Hermione, las galletas estaban en el horno, no iban a hacer que se quemen. Draco la miró a los ojos, sus dedos empezando a desabrochar la blusa con mangas cortas que llevaba.
-"No se van a quemar, no te preocupes. Mientras tanto tengo otra cosa en mente"-acabó de desabrochar su blusa y la dejó caer al suelo. Después siguió su sujetador y cuando sintió Draco besar sus pechos, ella perdió la cordura. Después de unos minutos, Draco tenía a Hermione pegada contra la pared, sosteniendo su trasero. El short de la castaña estaba en algún lugar en la cocina, al igual que el polo del rubio y su camisa sin mangas. Draco entrelazó su otra mano con la de la castaña y las pegó a la pared al nivel de la cabeza de ella. Al momento eran uno y Draco ahogó un gemido. Hermione acarició su mejilla y lo besó tiernamente. Lo que era un total contraste con la unión desenfrenada de sus cuerpos. Siguió esparciendo besos por su rostro mientras Draco seguía con el ritmo que habían marcado.
Hermione echó su cabeza hacia atrás, la respiración entrecortada. Draco aprovechó para volver a besar sus pechos. Minutos después los dos alcanzaban su clímax y Hermione apretó la mano de Draco. El rubio apretó la suya antes de dejar sus manos deslizarse por la pared. Apoyó su frente sobre el de la castaña.
-"Yo sé que la cocina no es el lugar más adecuado pero no podía resistirme. Te deseo tanto"
-"Para ser honesta contigo me buscaba la manera de estrenar de esa forma la cocina, pero no quería pasar por una adicta a su pareja"-bromeó ella y Draco sonrió.
-"¿Y ahora, está usted satisfecha?"- preguntó con una sonrisa. Hermione asintió, dándole un beso.
-"Satisfecha y adicta también"- bromeó ella, Draco arregló uno de sus rizos detrás de su reja. –"¿Será por todo ese chocolate que comes?"-Draco soltó una carcajada.
-"Soy tan irresistible y adictivo como el chocolate entonces"- besó sus labios. Sonó el timbre del horno y Draco se separó de la castaña, recogió sus ropas y le tendió la suya antes de sacar las galletitas del horno.
-"Ya era la última, me voy a tomar una ducha, ¿Me acompañas?"- Hermione asintió y Draco y ella se fueron a tomar su ducha antes de prepararse para irse a casa de sus padres a festejar la Nochebuena. Spiderman estaba en Francia a festejar con su familia, Draco le había dado dos días libres.
Llegó la hora para los dos de irse, Draco estaba vestido con el atuendo formal para la fiesta que organizaban sus padres. Hermione había optado por un vestido sencillo color crema con unas bailarinas, solo era una reunión familiar, y quería sentirse cómoda. Draco le dio su abrigo a la castaña y le puso la bufanda alrededor del cuello. Luego tomó una galleta del plato de galletas de Hermione. Hermione lo fulminó con la mirada, porque tenía que tomar una de sus galletas y no una de su plato.
-"Es para comer en el camino"
-"Que camino ni que ocho cuartos. Te apareces a casa de tus padres Draco, dudo que te tome mucho tiempo"
-"¡Por eso! Una galleta se come en un dos por tres y es exactamente el tiempo que me toma para aparecer a casa de mis padres"- Hermione alejó su plato del alcance del rubio por si se le ocurría robarle otra galleta. Draco rodó los ojos e hizo lo mismo con su plato alejándolo de la castaña. El rubio entonces se acercó a la castaña y le dio un beso.
-"Diviértete, luego paso por tu casa"- Hermione asintió, dándole otro beso.
-"Tu también, dale mis saludos a tus padres"- Draco sonrió y se desapareció y Hermione se desapareció después.
Mansión de los Malfoy, Londres mágico
Draco llegó a la mansión donde creció, un elfo quiso tomar su abrigo pero Draco prefirió arreglar su abrigo solo. Además estaba seguro que su abrigo iba a aplastar la pobre criatura. Había mucha gente presentes, cuando entró en la sala de recepción, unas personas lo saludaron. Narcissa Malfoy vestida de un vestido verde esmeralda caminó hacia su hijo, con su porte aristócrata y su elegancia siempre atraía la atención de todos.
-"Hola hijo, veo que trajiste galletas, gracias. Tu elfo hizo muy bien"- Draco rodó los ojos.
-"Las hicimos Hermione y yo madre, por cierto ella te manda sus saludos. Le di días libres a Spiderman"- Narcissa hizo una mueca de desaprobación. Tareas tan domesticas no era para él además porque darle días libres a un elfo, si le gustaba trabajar. Narcissa sacudió la cabeza.
-"Pues qué bien hijo. Y donde dejaste a tu novia, no vino contigo"-preguntó Narcissa, solo por preguntar porque de verdad Draco sabía que eso solo lo decía por buena educación.
-"No, tenía otros compromisos."
-"Que pena"- dijo Narcissa sin realmente pensarlo. Draco besó la mejilla de su madre y tomó tres galletas antes de darle el plato a un elfo para que los guarde en la cocina. Dejándole muy claro que nadie tenía que tocar sus galletas. Draco divisó a Astoria y Theodore y fue a verlos. La pareja saludó al rubio y Astoria le quitó una galleta de las manos del rubio y Theodore otra. Draco los fulminó con la mirada.
-"Está buenísimo, le dirás a Granger gracias de mi parte"- dijo Astoria, quitándole el merito al rubio.
-"Yo también he participado"- se defendió Draco.
-"De eso no me queda la menor duda Draco. Solo que comerse las galletas después de cocer no significa participar cariño"- se rió Astoria.
-"Querida creo que Draco dice la verdad después de todo hizo un excelente trabajo con la sección culinaria del Prophet, un verdadero chef"-agregó Theo sonriendo.
-"Theo por favor, sabemos muy bien que Draco no lo hizo solo. ¿Verdad cariño?"- Draco bufó.
-"¿Claro que lo hice solo por quien me tomas?"- en realidad tuvo que pedirle ayuda a los padres de Hermione y a Annie. Spiderman lo ayudó con las demás recetas. Annie había aceptado inmediatamente. Ella y su marido los habían invitado a él y a Hermione y después de la cena él aprovechó para pedirle unas recetas de cocina. También recibió la ayuda de Jane quien le enseñó unas recetas. Lo importante era que había podido encargarse de la sección culinaria y que había sido un excito. Todavía recibía lechuzas de unas lectoras a quienes les habían gustado las recetas. Pero sobre todo su relación con los Granger y los Edison progresaba y era muy importante para él. Porque que lo quiera o no, Hermione consideraba a los Edison como su segunda familia.
Casa de los Granger, muggle Londres
Jane y Tom habían invitado a sus hermanos a pasar la Nochebuena con la familia. El hermano de Tom estaba presente con su esposa así que sus hijos y nietos. La hermana y el hermano de Jane también estaban. Hermione pasó la mayoría del tiempo con Jonathan, su esposa y sus hijos estaban también pero su esposa estaba hablando con su padre. El pequeño John jugaba con sus primos, el más pequeño tenía un año y él estaba dormido en la habitación de la castaña.
Cantaron villancicos mientras el hermano de su padre, Paul tocaba el piano. Siempre le había gustado ese aire navideño. No le molestaba pasar la Nochebuena en familia que sea una reunión o solo con sus padres. Siempre encontraban la manera de pasarla bien como en este momento. Solo quería estar con su familia, la gente que amaba con todo su corazón. Tomó una tartaleta de fruta del plato que había sobre la mesa donde estaba la comida. Notó como el plato de galletas que había traído ya estaba casi vacío. Sonrió al recordar a su novio que si hubiera estado el plato ya estaría vacio. Sintió como si alguien tirara levemente su vestido y vio a su sobrino, el hijo mayor de su primo Jonathan. Tenía 4 años, sonrió al ver la expresión del niño sonriéndole.
-"Tía Mione, papa nos dijo que podías contarnos un cuento"- Hermione sonrió y asintió. Tomó el pequeño castaño de la mano y los dos llegaron a la sala adjunta al salón que sus padres habían convertido en una biblioteca donde había un espacio de lectura. Hermione se sorprendió, ya estaban instalados sus otros pequeños sobrinos que estaban esperando un cuento. Miró a las gemelas de 3 años de su prima y los dos pequeños de su otro primo, una hija y un hijo. La hija tenía 5 años y el niño 7 años. El hijo de su primo Jonathan se sentó con sus primos. Hermione tomó asiento entre ellos. Mateo, el hijo de Jonathan se acurrucó contra ella y del otro lado una de las gemelas imitó a su primo. Así que Hermione estaba sentada entre sus sobrinos que se acurrucaban a ella. Empezó a leerles el cuento del Grinch.
El timbre sonó y Jane fue a abrir, se preguntó quién podía ser. Todos estaban presentes y no esperaban a nadie más. Sonrió a ver quien estaba, saludó al rubio con un abrazo. No sabía que debía venir, Hermione no le había avisado. Le había dicho que estaba a una fiesta en casa de sus padres. Draco le tendió dos paquetes envueltos en un envoltorio rojo.
-"No te hubieras molestado Draco"- dijo Jane cerrando la puerta. Draco notó con sorpresa que había muchas personas en la casa. Bueno no tantos como en la fiesta en la mansión de sus padres pero cuando Hermione le dijo que se trataba de la familia, él se imaginaba una pequeña reunión, no este fiestón. Sin tener que preguntarlo, Jane le dijo donde podía encontrar Hermione, señalándole con el dedo qué dirección tomar.
Draco tomó la dirección que Jane le había indicado y encontró a la castaña rodeada de niños. 5 niños estaban escuchando atentamente mientras Hermione les leía una historia. Unos se pusieron a reír cuando imitó la voz de unos de los personajes. Draco sonrió y la miró con ternura al ver como ella hacía reír a los niños.
-"Tía Mione hay un señor a la puerta"- preguntó su sobrina. Hermione miró hacia donde apuntaba su sobrina y sonrió al ver a Draco.
-"¿Es tu novio?"- preguntó la otra hermana. Las chicas se pusieron a cantar que su tía tenia novio. Hermione le señaló a Draco que podía entrar, el rubio se sentó al suelo y el pequeño Mateo, se fue a sentar a su lado. Con su pulgar en la boca, apoyó su cabeza sobre el brazo del rubio y esperó a que su tía siguiera con la historia. Hermione sacudió la cabeza y siguió con el cuento. Draco estaba más interesado en la persona que leía el cuento que la historia en sí misma, viendo las miradas que le daba. Pero entre risas y las preguntas de los niños, la pasó genial.
Apartamento de Draco Malfoy, día de Navidad
-"Feliz Navidad dormilona"- Hermione sonrió, Draco besó su frente.
-"Feliz Navidad"- contestó con la voz soñolienta.
-"¿Vamos a abrir los regalos?"
-"Vale, pero espérate tantito, quiero quedarme así un ratito más"- Draco la abrazó más fuerte y sintió como ella acariciaba su pecho por encima de la camisa sin mangas que llevaba.
-"Recibí una lechuza de las empresas Malfoy, ellos quieren que la agencia les proporcione planos para las nuevas oficinas en Paris. ¿Estabas enterado?"- levantó la cabeza para verlo a los ojos.
-"No"- contestó el rubio-"No me mires así, es verdad. Yo lo que hice fue darle el nombre de tu agencia al responsable, nada más. En serio, si te dieron el proyecto, es porque era la elección más apropiada."- Hermione besó su barbilla.
Acabaron por bajar para abrir sus regalos al pie del árbol. Recibieron regalos de sus amigos y su familia. Incluso Spiderman les había regalado algo. Ahora solo quedaban los regalos que se habían ofrecido. Draco abrió su primer regalo y soltó una risilla al sacar el aparato de su caja.
-"Me compraste un celular Granger"- dijo el rubio con una sonrisa, un Blackberry en la mano.
-"Claro, me parecía una buena idea que tangas por fin un celular Draco. ¿No te gusta?"- Draco sonrió y le planteó un beso sonoro en los labios. Luego besó su frente.
-"Me encanta, pero ahora abre el tuyo"- le tendió una cajita y Hermione la tomó con una sonrisa. Ahogó un grito de sorpresa al abrir la caja. Sacó una pulsera de diamantes y con zafiros de la caja con cara de sorpresa. Pero no era toda también había ahí un anillo que le hacía pareja a la pulsera.
-"¿Te volviste loco?"- fue lo primero que se le ocurrió decirle. Olvidando por completo el "gracias" que era lo que normalmente se decía en estas ocasiones.
-"No"- contestó con una sonrisa, tomó la pulsera y se la puso –"Solo quiero precisar que este anillo"- tomó el anillo y lo puso en su dedo corazón de la mano derecha.-"No es para nada un anillo de compromiso. Porque de verdad no hay quien para aguantarte"- dijo el rubio bromeando.
-"Que payaso eres de verdad"- dijo Hermione sacudiendo la cabeza, acarició su quijada con la punta de los dedos.-"Gracias Draco"- Besó sus labios y pasó una mano detrás de su nuca para profundizar el beso.
-"Quiero pasar muchas navidades de esas contigo"- contestó el rubio. La recostó sobre la alfombra y empezó a besar sus hombros, bajando los tirantes de su camisón.
-"Todavía quedan unos regalos Draco"- Draco miró en dirección del árbol y en efecto quedaban dos regalos más.
-"No se van a ir a ningún lado"-Hermione le quitó la camisa sin mangas y acarició su pecho. Draco entonces le dio un beso, dejándolos sin aliento antes de quitarle el camisón. Dejando a un lado las palabras se demostraron lo mucho que querían pasar otra navidad juntos.
Draco hizo aparecer una manta para cubrirlos a los dos antes de caerse dormido, la castaña entre sus brazos. Al despertarse unas horas después, abrieron los dos regalos que quedaban. Hermione le había regalado a Draco una colección de libros de Hemingway y Draco un libro sobre la arquitectura moderna. Spiderman pasó a traerles su especialidad navideña, tenía puesta la capa y las zapatillas que le había regalado Hermione para la navidad y el nuevo traje del súper héroe que le había regalado Draco. Después se regresó para festejar con su familia. La especialidad navideña del elfo les cayó como anillo al dedo ya que se habían pasado parte de la mañana abriendo los regalos y perdiéndose en los brazos del otro. Draco no podía recodar un momento en el que se había divertido tanto para la Navidad. Él y Hermione habían pasado todo el día en su ropa de dormir, viendo películas y retozando en el sofá. Eso solo le dio por confirmado que sí, quería pasar las próximas Navidades con ella.
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