CAPÍTULO 25

- Voy a matarte, maldito cabrón!- dijo James con los dientes apretados.

Sostenía a Damon contra la pared y en sus ojos había una furia que contrastaba con la sonrisa aburrida de su oponente.

- Eres tan gilipollas, Ford… - dijo con una mueca

James le dio dos fuertes puñetazos en el estómago que lo hicieron doblarse pero no perder esa expresión de diversión en su rostro

- Vaya, has aprendido cosas desde la última vez que nos vimos- dijo Damon sorprendido mientras se recomponía

- Hijo de puta!

James estaba fuera de sí, golpeaba y rugía enfurecido y totalmente descontrolado mientras Damon soportaba los envites sin dejar de sonreír hasta que finalmente, James lo acorraló y le mostró su mejor arma: los dientes

- Bueno, ya basta- dijo con tranquilidad

James no lo vio venir. Lo tenía prácticamente a su merced y con un solo movimiento lo bloqueó desde atrás sujetándole el cuello con un brazo mientras que el otro lo inmovilizaba fuertemente por la cintura. El muy cabrón seguía siendo más fuerte que él a pesar de tener menos envergadura.

- Damon!- gritó Kate

- Suéltame!- gruñó James

- No hasta que te calmes- dijo Damon

- Damon, por favor! No le hagas daño!

- Dios santo! Callaros los dos de una puta vez!- dijo Damon perdiendo la paciencia- Estoy harto de vosotros! Me habéis metido en esta mierda y qué pasa? Que ahora soy el chico malo? Sois patéticos!

- Te metí en esto para que la ayudaras, no para que la convirtieras es una maldita asesina- dijo James con dificultad ya que prácticamente no podía respirar

- Me llamaste porque confiabas en mí, imbécil. Lo que no entiendo es por qué has dejado de hacerlo

- Damon, ya está, vale? Suéltalo- dijo Kate acercándose despacio a ellos- No te hará daño, verdad, James?

Tenía miedo. Su cuerpo temblaba ante la posibilidad de que le partiera el cuello con un movimiento. Estaba clarísimo que podría hacerlo. Era muy superior a James.

Notó cómo se le empañaban los ojos y se le quebraba la voz, pero puso la mano con suavidad sobre el brazo que sujetaba a James.

- Suéltalo, Damon, por favor- dijo suplicándole con la mirada

- Mírala qué tierna!- dijo Damon sonriendo- Y qué estúpida! Suplica por la vida del hombre que ama pero a quien no puede soportar

- Ya basta- gruñó James

- Vas a estarte quietecito?- susurró Damon a su oído

James asintió y Damon aflojó su presión liberándolo. Se sentó tranquilamente en la cama y dijo algo oscureciendo los ojos a la pareja que había permanecido inmóvil en toda la escena.

Mientras Kate se interponía entre ambos apoyando su peso contra el pecho de James, vio cómo los chicos se vestían rápidamente y salían de ahí como hipnotizados.

- Mucho mejor así- dijo Damon olisqueando un vaso con bebida que había sobre la mesilla de noche- Estos dos no serán ya un problema

- Nos largamos- dijo James cogiendo con firmeza la mano de Kate. Miraba fijamente a Damon con los ojos inyectados en odio

- Salvatore, espero no volverme a cruzar contigo en lo que te quede de vida- dijo con rabia

- Ni lo sueñes, amigo. No he terminado con ella- dijo Damon

Se había vuelto a mover tan rápido que casi no habían poderlo ver. Bloqueaba la puerta apoyado en ella, con el gesto relajado, las piernas cruzadas a la altura de los tobillos y el vaso en la mano.

- Hijo de puta- dijo James con los dientes apretados. La presión que sintió de la mano de Kate le dijo que parase, que era inútil lanzarse de nuevo a una lucha que tenía de antemano perdida.

- Qué es lo que quieres?- preguntó ella tratando de calmar su voz

- Que me escuches. Te falta la mejor lección de todas, encanto- dio un sorbo a su bebida y relajó el gesto

- Hace tiempo que no mato jovencitas- dijo algo avergonzado- Te lo dije, Ford. Vale, es cierto que me alimento de ellas, pero no recuerdan nada y no sufren daños. Joder!- dijo con una mueca de disgusto- Debo haberme ablandado

- Pero esta chica ha estado a punto de que yo…- balbuceó Kate

- Estaba rica, eh?- dijo guiñándole el ojo- Pero te detuve a tiempo. Nuestra amiga Mandy, o era Cindy?,… Bueno, qué más da! Irá a la universidad como sus papis querían, aunque con la vida que lleva probablemente no termine la carrera y se quede preñada en poco tiempo

- Al grano- dijo James que empezaba a impacientarse

- Si, es cierto- dijo Damon asintiendo exageradamente con la cabeza- Hoy mi alumna favorita ha aprendido que es muy difícil resistirse a la llamada de la naturaleza. Y que es imposible hacerlo con una mala influencia como yo al lado.

- Lo tendré en cuenta para elegir a mis amigos- dijo Kate con fastidio

- El problema, cielo, es cuando te eligen ellos a ti- dijo acercándose lentamente a ella- Imagina que decido perseguirte y te seduzco con mi irresistible encanto. Estarías en mis manos. No tienes nada que hacer contra mi poder

Deslizó un dedo suavemente a lo largo de su mandíbula mirándola como si fuera un delicioso bocado. Después, sus pupilas se dilataron y recibió una mirada dura y fría que la hizo estremecerse.

- Entiendes ahora lo que pasó este imbécil con Juliet? Ese cerebro idiota tuyo es capaz de comprenderlo?

Kate fue incapaz de soportar la mirada acusadora y desvió la vista hacia la ventana. Necesitaba salir de allí. Le estaba faltando el aire al comprender por qué había hecho todo eso

- Ni siquiera sé cómo tuvo los cojones de deshacerse de ella- siguió Damon obligándola a mirarlo- Pero tú sabes por qué lo hizo, verdad? Sabes por quién se liberó de esa zorra, no es cierto?

Kate percibió cómo la mano de James soltaba la suya y sintió su presencia alejarse de ella hacia la cama. Damon sujetaba sus brazos haciéndole daño, pero la opresión de su pecho y la dureza de sus palabras era mucho peor. Sintió las lágrimas deslizarse por sus mejillas heladas y apenas pudo susurrar:

- Lo hizo por mí

- Exacto! Esa puta noche del incendio. Una mocosa le devolvió la parte humana que estaba muy bien escondida. Y se enfrentó a esa zorra. Tú no lo sabes, pero estuvo desde entonces huyendo de ella porque la maldita puta lo perseguía como una jodida perra en celo. Y después el muy imbécil se enamora de ti. Y qué haces tú? Joderle la vida lloriqueando como una idiota. Mataste a mis papis!- exclamó cambiando la voz teatralmente- Si, joder! Mató a tus papis, pero tú también harías eso en su maldita situación!

- Ya basta, Damon- dijo James desde la cama

Se había sentado incapaz de soportar su propio dolor. Estaba completamente abatido por demasiadas cosas. Por haber juzgado mal a su amigo, por el dolor que estaba sintiendo ella, por recordar los días con Juliet, aquella maldita noche….

- Déjalo ya- insistió

Damon la soltó y ella se abrazó a su propio cuerpo sollozando. Incapaz de hacer que todo parase. La mirada acusadora de Damon sobre ella, el tono de voz apagado y profundamente doloroso de James…

Se acercó a la puerta y puso su mano sobre el pomo. Tenía que salir de allí.

- Espera- la voz de James la detuvo- No puedes irte así. Necesitas ayuda, Kate.

- Lo sé- dijo ella sin girarse para mirarlo. Simplemente no podía hacerlo

- Volveré a Los Ángeles esta misma noche y buscaré a Hugo

- Lo prometes?- él se había acercado y acarició su cabello casi con miedo. Puso una mano en su cintura y ella la cubrió con la suya fuertemente. Pero no tenía valor para mirarlo a los ojos

- Lo prometo

Soltó su mano, abrió la puerta y rápidamente salió de allí sin mirar atrás.

- Dale tiempo- dijo Damon dando un trago a su bebida mientras recuperaba su pose de indiferencia

James suspiró y se sentó en la cama donde se había retirado Damon.

- Supongo que te debo una disculpa

- Supones bien, gilipollas- gruñó Damon

- Cuando te vi, así, forzándola a….pensé que…

- No, no. Tú nunca has pensado. Actúas por impulsos. Te pueden las emociones. Por eso te has metido en esta mierda- dijo Damon disgustado

- La he vuelto a cagar- gruñó James

- Deberías estar acostumbrado a cagarla- dijo Damon sonriendo

- Dijo la sartén al cazo

- Vale, vale. Lo reconozco. Mis métodos son ciertamente peculiares, pero esta vez creo que ha resultado

- Ha resultado?- James lo miró con reproche- Has visto cómo se ha ido? Ahora no solo me odia a mí, también a ti.

- Pero a mí me importa un carajo que me odie!- volvió a beber divertido- El que está jodido eres tú.

- Ya- gruñó James- Bien jodido

- Ten fe en tus mayores- dijo Damon con una sonrisa- Esa estúpida está tan jodida como tú. Creo que es cuestión de tiempo que te perdone, porque para hacerlo necesitaba entender. Y ahora lo entiende todo. Ah! Y será por tiempo!- dijo riendo

- Eres un maldito pirado- dijo James sin poder evitar una sonrisa

- Pero soy el mejor y por eso recurriste a mí. Y ahora, pedazo de imbécil, tu y yo vamos a buscar un tugurio donde nos sirvan algo mejor que esta mierda. Pagas tú!

Lanzó el vaso contra la pared, puso su mano en el hombro de James y lo dirigió hacia la puerta. Ya no quedaba nadie en pie en esa casa. Los chavales estaban desparramados por el suelo. Y olía asquerosamente mal. A sudor, orín, y bebida.

- Jodidos niñatos- gruñó James saliendo al exterior

- Hija de puta! Se ha llevado mi coche la muy zorra!- exclamó Damon