N/A: Muchas gracias a todos. Tengo varias cosas que decir, espero que no se me olvide ninguna. La primera es que siento no haber actualizado ayer, pero tuve un problema con mi ordenador y perdí algunas partes de mis fics... En uno incluso perdí algo que ya estaba actualizado. Pero por suerte no ha sido mucho. Aun así, esta semana voy con retraso en todas mis actualizaciones.
Por otra parte, tengo una amiga que escribe un fic Blam y apenas tiene apoyo. Espero que os paséis a leerlo, darle una oportunidad. Si buscáis en mi perfil encontraréis la historia. Se llama What If We Fall In Love? y lo escribe Gaby Klainer Marin.
Guest, muchas gracias por tu maravilloso comentario (pensaba que el capítulo anterior se quedaría sin que nadie me diera su opinión). Estamos de acuerdo, Blaine y Sam son los mejores de Glee (yo añadiría a mi BrittBritt, pero es algo personal XD). Los padres de Blaine tuvieron sus dudas pero después de cuatro años de relación, evidentemente quedaron descartadas. July ama a Sam (se ha enamorado) y quiere que él sea feliz y sabe que sólo será feliz cuando arregle las cosas con Blaine. Por supuesto que habrá una confesión pública (este capítulo) y una conversación (dentro de MUY poco). Los amigos (sobre todo Kurt y Rachel) han fallado pero no van a arreglar las cosas, ellos no deben hacerlo. En cierto modo es normal que hablaran con Blaine más que con Sam ya que salvo Artie y Brittany, todos los habitantes de Nueva York son amigos de Kurt... Y Kurt es amigo de Blaine. Pero bueno, debieron hacer algo por el bien de los dos. En el fondo Sam sabe que descuidó a Blaine y su conversación con July se lo confirmó. Ten en cuenta que el mismo Blaine ya se lo dijo "Me he convertido en "el otro". July es la que hace vida de pareja contigo. Yo sólo te espero para que cuando vengas tengamos sexo y poco más.", "Amar no siempre es suficiente. Yo necesito más en una relación. Si sólo quisiera sexo, iría a los bares gays a buscar gente para una noche. Pero eso no es lo que quiero." y además July le indicó lo que debía hacer. Sam no necesita que nadie le diga que debe demostrar lo que siente por Blaine, en el fondo sabe que debe hacerlo. Sin embargo, creo que voy a tomarte la palabra y serán los amigos los que terminen de abrirle los ojos a Sam... Pero no en este capítulo, en éste capítulo apenas tengo espacio para lo que he contado... Espero que te gusten las acciones que va a hacer Sam, son pequeños gestos (en total son tres, hoy leerás uno) pero que tienen un significado inmenso. Espero que te gusten. Besos
CAPÍTULO 25: SOY GAY O SOY BISEXUAL O... ¡YO QUÉ SÉ!
Blaine no sabía por qué se torturaba a sí mismo, pero ahí estaba en el sillón, solo, con un bol de palomitas esperando a que Sam saliera en la pantalla del televisor. Esa noche el rubio tenía una entrevista con uno de los presentadores más populares del momento y el ojimiel no había podido evitar esperar ansioso ese momento. El programa comenzó y él no pudo evitar sentirse nervioso. Algo dentro de él le decía que ese sería un gran día, aunque no sabía por qué.
El presentador, un hombre de unos treinta y cinco años, moreno con ojos marrones, comenzó entrevistando a la estrella juvenil del momento, un chico de unos diecisiete años y con un look demasiado ridículo para cualquiera que tuviera gusto por la moda. Después, fue el turno de Evans, que disfrutó de una calurosa bienvenida por parte del público del plató. El ojiverde estaba más atractivo que nunca. Su pelo, cuidadosamente despeinado, brillaba bajo los focos. Sus ojos, tan hermosos como siempre, sonreían dulcemente con anhelo y determinación. Su labio inferior era prisionero de sus dientes, mostrando un nerviosismo nunca visto por sus fans. Sus manos temblaban dubitativas, buscando un lugar donde descansar. Su camisa de rayas grises y verdes había sido una de las últimas prendas que Anderson había elegido para él. Los pantalones negros se ajustaban a su trasero y a sus piernas sin llegar a ser excesivo. Simple y elegantemente perfecto.
Un suspiro escapó de los labios del moreno. No tenía ni idea de que hacer con su corazón, sólo necesitaba verlo para perder la cabeza por él. Y eso era lo que más dolía.
– Sam Evans, bienvenido. ¿Qué tal va el trabajo?
– Bien, no me puedo quejar. Desfiles, sesiones de fotos, anuncios... Tengo mucho y espero que siga siendo así.
– Pareces nervioso.
– Lo estoy. Quiero que hoy sea un día especial. Quiero confesar mi gran secreto.
– Vaya, suena a algo importante.
– Lo es, lo es...
– ¿Y qué es lo que quieres contar? ¡Oh! – El presentador se sorprendió. – ¿July está embarazada? ¿Os vais a casar? ¿Lo estáis ya?
– No, July y yo no... Nunca hemos sido pareja real, sólo ha sido una amiga que me ha ayudado. – El modelo se sonrojó, estaba muy nervioso y había llegado al punto más delicado.
– ¿Qué? – Josh lo miró extrañado.
– Ella ha sido una amiga que me acompañaba para que nadie supiera que soy gay o bisexual o... ¡Yo que sé! Nunca he sido muy bueno a la hora de definir lo que soy.
– Creo que necesito que me expliques eso y también que me digas si puedo coquetear contigo o tengo que contenerme porque ya tienes novio.
– Tengo novio o... Bueno, espero recuperarlo pronto. Es mi mejor amigo, la persona que mejor me entiende y que más me ha amado.
– Explícame eso de que no sabes si eres gay o bisexual.
– Yo siempre me sentí atraído por las mujeres. Tuve varias relaciones en el instituto y dos de ellas fueron muy importantes. Estuve muy enamorado y me gustaban las mujeres. Siempre pensé que era heterosexual. Sin embargo, un día me di cuenta de que lo que sentía por mi mejor amigo no era nada comparado con lo que sentía por mis otros amigos. Era igual o incluso superior a lo que había sentido por mis exnovias. Me gustan las mujeres y amo a Blaine.
– ¿Te has sentido atraído por otros chicos?
– No, la verdad es que no. No te negaré que me he fijado en el cuerpo de otros hombres pero siempre acabo comparándolos con Blaine y todos salen perdiendo. – Una sonrisa enamorada y soñadora iluminó la cara de Evans.
– Eso es amor. – El moreno sonrió junto al otro, en un intento de hacerlo sentir cómodo. – Has dicho que querías recuperarlo... ¿Qué ha pasado?
– Fui un estúpido y lo descuidé. Empezaba a triunfar como modelo y me exigieron que fingiera una relación heterosexual para que no me perjudicaran los prejuicios. Siempre me dijeron que sería temporal pero July y yo llevamos años fingiendo y él... Simplemente llegó un momento en el que no pudo más y me... – El rubio bajó la mirada. Sabía que ese momento llegaría, no podía hablar de Blaine sin llorar y hablar de su ruptura dolía. Intentó controlar las lágrimas que amenazaban por salir, no podía llorar en público.
– ¿Crees que tienes posibilidades de recuperarlo?
– Eso espero. Si no ésto no tendría ningún sentido. Si en un futuro consigo olvidarlo e intento tener una relación, será con una mujer. Sólo hay un hombre para mí.
– ¿Cómo es él? ¿Qué te enamoró de él?
– Blaine es... Perfecto. – Las lágrimas quedaron atrás mientras volvía a sonreír. – Es muy dulce, divertido, compartimos muchos gustos, es capaz de ver cosas en mí que nadie más ve, ni siquiera yo, amo cuando simplemente nos miramos y con eso nos decimos todo, me encanta como nos complementamos y con sólo verlo feliz yo también soy feliz. Es muy sexy, sus ojos cambian de color de una manera única, su sonrisa es preciosa y... Es perfecto. – Un suspiro acompañó estas últimas palabras.
– Alguien suena realmente enamorado.
– Lo estoy, desde hace cinco años.
– Eso es mucho tiempo. ¿Por qué fingir una relación heterosexual?
– Tenía la oportunidad de conseguir un contrato muy importante. Sin embargo, el hecho de que hubiera algunos rumores sobre si era gay había impedido que estuviera firmado. Mi agente trabajaba para conseguirme el impulso definitivo a mi carrera pero todo estaba complicado. Buscaron a una actriz que estuviera dispuesta a fingir que era mi pareja. Cuando nos dejamos ver juntos por segunda vez firmé el contrato. Debo reconocer que no me gustó la idea. Una cosa era seguir el consejo de Blaine de no hablar sobre mi vida privada para no tener que mentir sobre mi relación y otra era eso. Yo quería prescindir de ese contrato pero me presionó mucho. No tuve alternativa, era eso o quedarme sin agencia. Eso habría sido malo porque ya cambié una vez.
– ¿Te arrepientes?
– Sí. Por mucho éxito que tenga ahora como modelo, por muy bien que me vayan las cosas, no soy feliz. Prefiero estar con él, podría vivir trabajando de camarero o limpiando mierda y luego llegar a casa y poder abrazarlo, sería más feliz así.
– ¿A qué se dedica él?
– Actor de Broadway. No es muy conocido todavía porque nadie le ha dado la oportunidad de demostrar su grandioso talento. Pero te aseguro que es fantástico.
-¿Vive en Nueva York?
– Sí.
– Eso es perfecto. Blaine... ¿Cuál es su apellido?
– Anderson.
– Blaine Anderson, si realmente sigues enamorado de Sam y crees que merece una segunda oportunidad después de este gesto tan bonito que ha hecho por ti, ve a la fiesta de Vogue. Allí vamos a ir Sam y yo en cuanto acabe el programa. La dirección es...
Después de explicar detalladamente dónde sería la fiesta y de hablar un rato más sobre el trabajo de Evans, el programa acabó.
Sam llegó a la fiesta de Vogue, después de haber aparcado su coche cerca de allí. Debido al anuncio en el programa, había muchos fans y paparazzis a lo largo de todo el pasillo que conducía a la entrada. Josh había ido con él y puso una mano en su hombro como apoyo. Durante todo el camino hasta allí había visto la mirada perdida y los nervios del joven.
– ¿Lo ves? – Susurró en su oído el mayor.
– No, hay demasiada gente. – El rubio volvió a mirar su teléfono móvil a la espera de una llamada de Blaine.
– Será mejor que entremos. Tal vez haya entrado ya si alguien ha dado su nombre o algo.
– ¡Kurt y Rachel! – El menor se sintió aliviado. – Ellos son amigos de los dos y están invitados a la fiesta. Seguramente hayan hablado antes de que el programa acabase y le habrán acompañado para que le dejaran entrar.
– ¿Tenéis amigos en común que acceden a fiestas en Vogue?
-Sí, hablo de Kurt Hummel y Rachel Berry, los actores de Broadway. Los cuatro fuimos juntos al instituto en Lima.
– Eso es... Wow. Lima tenía mucho talento.
– Mercedes Jones y Santana Lopez también fueron al McKinley con nosotros.
– En esa ciudad debe haber algo raro en el agua... ¿Entramos?
Una vez dentro, Sam buscó con la mirada a sus amigos, pero sobre todo a Blaine. De repente, vio a Kurt charlando con Rachel. Ambos parecían preocupados.
– Hola chicos. – El rubio saludó en cuanto se acercó. Josh lo había seguido.
– Hola. ¿Has localizado a Blaine? – El castaño parecía preocupado.
– No.
– Sigue sin responder al teléfono. – Berry guardó el aparato en su bolso.
– La he fastidiado. – El ojiverde se pasó la mano por el pelo, desesperado.
– No lo has hecho. Blaine te ama y vais a volver juntos. Lo que has hecho esta noche era un paso necesario pero tal vez él necesite algo más. – Hummel comentó.
– No sé que más hacer. – Evans rompió a llorar. Necesitaba a Anderson, quería estar entre sus brazos, recibiendo un abrazo lleno de amor como sólo él sabía dárselo.
– Ve a hablar mañana con él. Demuéstrale que lo amas. Sabes que es inseguro y probablemente necesite algo más. – La joven añadió con una triste sonrisa.
Los cuatro estuvieron juntos durante la fiesta pero ninguno se divirtió demasiado. La música no era buena y el ambiente estaba triste por lo que decidieron irse pronto de allí, sólo un par de horas después de haber llegado.
