CAPÍTULO 24

SERENA

¡Dios mío qué vergüenza! Nos pillaron justo terminado de… Me quité de en medio para vestirme lo antes posible, una vez que salí y quise dejar el tema para volver a casa, me pareció extraño que Endimión quisiera hablar a solas con Darien ¿Sería por la reciente escena? ¿O había algo más?

-¡Se ve que habéis disfrutado de lo lindo!- dijo Zoisite interrumpiendo mis pensamientos, esto sólo sirvió para culminar mi vergüenza.

-No tiene gracia… - le dije bastante seria- Se supone que estábamos solos y…- al mirar a todos pude observar la cara dolida de Seiya, debería hablar con él de nuevo, al fin y al cabo era mi mejor amigo y no quería que se sintiera mal por mi relación con Darien.

-Sí, veros así fue…Impactante- dijo Kaname tan serio como siempre y rompieron todos a reír, yo estaba tan avergonzada que decidí cambiar de tema para desviar la atención de mí.

-¿Y qué me decís vosotros? – miré a Helios y Hanabusa que se pusieron muy nerviosos- ¿Dónde os metisteis que no llegasteis a casa enseguida?- tras toser, se miraron entre ellos y negaron.

-Solo fuimos dando un paseo nada más…- dijo Helios de una forma que no se lo creía ni él… Me podía imaginar muchas cosas pero la principal era que…

-Sí, estuvimos conversando y se nos fue el tiempo hasta que nos encontramos con ellos…- le secundó Hanabusa señalando al resto que ya se habían alejado un poco de nosotros, a pesar de no decir nada todos pensaban lo mismo que yo, estaba convencida de ello.

-¿Qué piensas tanto?- interrumpió Seiya el rumbo de mis pensamientos, tanto Hanabusa como Helios aprovecharon el momento para alejarse cuchicheando de algo entre ellos… Quería escuchar pero no me parecía ético, así que me aguanté las ganas y decidí hablar con Seiya, estaba convencida que los chicos sabían que lo necesitaba.

-Seiya yo… No quiero que lo de antes…- me interrumpió.

-Tranquila, ya he asumido que estas con él – me sonrió de forma sincera y yo le devolví la sonrisa de igual forma.

-Me alegro…- lo abracé fuertemente- eres muy importante para mí- el apretó su agarre y tras darme un beso en la sien contestó.

-Tú también lo eres para mí, tú… Es decir vosotros sois mi familia- sonreí.

-Una familia peculiar pero familia al fin y al cabo- me separó de él para mirarme a los ojos.

-¿Acaso no lo son todas?- nos quedamos pensativos un momento antes de empezar a reír a carcajadas.

-Tienes razón…- seguimos riendo antes que volviera a hablar.

-Oye Sere…- me dijo en un tono pícaro- ¿Qué te parece si hacemos una carrera hasta la casa?- sonreí ampliamente.

-Me parece excelente…- antes de terminar de pronunciar la última palabra corrí rápidamente hacia ella, fui tan rápido que enseguida los perdí de vista. Justo cuando iba a entrar lo sentí…Y no estaba sólo… ¡Mierda! Fluctué hasta la parte trasera del jardín donde pude ver como las niñas hablaban con él amenamente.

-Rini…Chibi… ¿Podéis entrar en casa?- les dije con la mayor tranquilidad del mundo, ambas me miraron extrañadas pero no les presté mucha atención, mi vista estaba fija en Rubeus que sonreía de forma macabra.

-¿Por qué Serena? Estamos aquí los 3 conversando…- miró a las chicas- ¿Verdad pequeñas?- asintieron muy alegres ajenas al peligro que conllevaba.

-Niñas… Necesito hablar cosas de mayores con este señor…-les volví a repetir esperando que eso las convenciera de volver dentro.

-¡Pero yo quiero jugar! ¡El me prometió que lo haríamos después…!- se quejó Chibi y Rini la cogió en brazos.

-Después lo haremos, ahora dejemos que mamá hable con su amigo…- asentí y le agradecí con la mirada su ayuda.

-Gracias cielo…Id dentro y no os mováis de allí hasta que yo vaya- Rini me miró extrañada pero lo hizo, entre esto y lo ocurrido en el parque con Hanabusa pensarían que estoy loca de atar… Últimamente puede que tuvieran razón.

-Si mamá…-una vez que se alejaron lo suficiente me lancé contra el consiguiendo atravesar su pecho, el cogió mi muñeca mientras no paraba de reír.

-¿Vamos a empezar con lo mismo Serena?- sin parame a contestar siquiera le di una fuerte patada en la cara que salió despedido contra el árbol- Veo que va a ser por la malas…- enseguida se lanzó contra mí y pude esquivarlo, intenté ver si llevaba la daga pero no la sentía, el debió darse cuenta.

-No volveré a caer en lo mismo…Esta vez no la encontrarás…

-Te aseguro que lo haré cueste lo que cueste, tú has querido esto…- rió.

-Yo solo quiero gobernar a esas cosas…- volví a golpearlo pero esta vez me agarró y no fui capaz de soltarme…- puedo ofrecerte un trato- lo miré mal pero aun así siguió- si accedes a casarte conmigo de forma voluntaria puedo perdonarle la vida a todos…- reí.

-¿Tú crees que accederé? –me miró muy enojado e hizo fuerza en su agarre.

-¿Por qué no? Soy un buen partido y nuestra unión significaría el fin de una guerra que lleva siglos abierta- suspiré.

-Yo le pondré fin lo antes posible- le guiñé el ojo, cosa que no hizo sino enojarlo más.

-Pues en ese caso…- vi como sacaba otra cuerda como la de antes, para evitar que me la pusiera de nuevo volví a atravesarlo y eso hizo que me soltara.

-¡Maldita zorra!- parecía que le costaba regenerarse… ¿Sería posible que fuera a causa de la distancia? Antes que la llevaba encima se regeneró enseguida… En mi distracción consiguió enganchar una de mis manos en la cuerda y sentí como me absorbía la energía.

-¡Hijo de puta!- la cogí fuertemente con las manos y tiré pero cada vez me costaba más, él se acercó con aires de superioridad.

-¡Esta vez has perdido…!- con todo el odio que pude reunir cogí su brazo, tras retorcerlo lo arranqué y la cuerda se soltó de mi- ¡Puta zorra!

-¡Eso no es nada, ahora verás!- dije tratando de enderezarme y arrojando la cuerda a un lado, cuando lo hice ya se había ido, pero el brazo seguía allí… ¡Dios estaba hecha un asco y muy cansada!… Debía entrar antes que me desmayara aquí mismo… Nada más entrar y ver a todos reunidos hablando de Rubeus dije lo que pensaba… Había que matarlo cuanto antes… Después de eso me quedé dormida… Y otra vez volví a tener sueños o recuerdos de Diamante… ¡Mierda!

DARIEN

Estaba viéndolo ahí de pie y estaba en shock, el sonreía con esa superioridad tan característica de él.

-¿Qué demonios?- me levanté para tirarme sobre él pero al hacerlo lo atravesé y rió.

-No estoy aquí físicamente ¡Idiota!- le entrecerré los ojos.

-¿Y qué se supone que eres?- rodó los ojos.

-Solo soy el espíritu de lo que antes fui… Estoy apegado a ella…- la señaló.

-¿Y eso porqué si puede saberse?

-Porque me absorbió… Ahora siempre estaremos juntos- rió con suficiencia y me cabreé.

-¿Cómo que juntos? ¿De qué hablas?

-¿Recuerdas lo que papá nos decía de los espíritus?- intenté hacerlo pero la verdad es que no lo recordaba, el debió de adivinarlo porque siguió- Decía que cuando absorbemos la vida de alguien igual o más poderoso que nosotros, su alma se funde con la nuestra y nos ayuda a mejorar…- entrecerré los ojos.

-¿Y eso que tiene que ver contigo?- volvió a rodarme los ojos.

-¡Pues es fácil Darien…! Ella me absorbió y ahora nuestras conciencias están fundidas- abrí los ojos horrorizado.

-¿Puedes obligarla a hacer algo?- negó.

-Solo puedo salir cuando duerme…-resoplé.

-Es una suerte para ti que ella duerma, si no nunca podrías salir a molestarme…-rió más fuerte.

-¡En eso tienes razón…! Así aprovecho de saludar y de paso advertirte de ese idiota- abrí los ojos sorprendido.

-¿Sabes qué paso ahí afuera con él? Asintió sonriendo.

-Le dio una buena paliza…- se quedó callado como recordando- incluso le arrancó un brazo, debe seguir en el jardín- me levanté sobresaltado.

-¿El mismo donde juegan las niñas?- asintió sonriendo todavía- ¡Mierda, debo ir a cogerlo! –salí corriendo y escuché como me decía adiós riéndose ¡Imbécil! ¡Mala suerte la mía de tener que seguir viéndolo aunque no fuera corpóreo! Nunca había escuchado de nadie que hubiera llegado a fundirse con otro pero también es verdad que nosotros nunca dormimos, tal vez esa era la razón.

Una vez en el jardín no tardé en encontrar el brazo… ¡Dios! Ya estaba cogiendo tácticas de los originales… Por lo menos las niñas no habían tenido que ver este horror.

-¿Qué es eso tío?- me interrumpió la voz de Seiya, al volverme puse ver que se encontraba junto a Andrew, ambos me miraban horrorizados, luego observaron alrededor por si encontraban algo más al no hacerlo volvió a preguntar- ¿Se puede saber a quién le has quitado un brazo?- rodé los ojos.

-No he sido yo, ha sido Serena…Y es de Rubeus…- nada más pronunciar su nombre Andrew me lo quitó de las manos.

-¿Es del mismo que tenemos que investigar?- asentí- ¡Me lo llevaré al laboratorio!

-¿Crees que pueda servir para algo?- sonrió.

-Solo hay que saber buscar Darien, estoy convencido que lograré encontrar algo en su sangre- abrí los ojos sorprendido.

-¿De verdad lo crees?

-Por supuesto, ten en cuenta que su ADN va unido a esa cosa, por lo que si averiguo como van unidos podremos encontrar la forma de romper esa unión…-siguió hablando en términos médicos que no conocía y decidí cortarlo.

-Si crees que lo necesitaremos haz lo que debas con eso- asintió antes de salir corriendo hacia dentro mientras que Seiya se quedó observándome muy serio.

-Me ha dicho Endimión que vais a organizar una boda conjunta- dijo finalmente y asentí.

-Si…Él dice que es lo mejor.

-Me alegro por ti…Y sobre todo por Serena, se merece esa felicidad después de lo mal que lo ha pasado todos estos años.

-Siento no haber estado entonces para ella, pero ahora lo estaré 100%- me sonrió.

-Eso espero…Si no…- me hizo un signo de matarme con la mano- Acabaré contigo- reí.

-Eso será si puedes…- tras unos segundos serios echamos a reír.

-¿Sabes? Siempre pensé que Serena y yo terminaríamos juntos…

-Pues ya ves que no…Ella era mía antes que tú lo supieras- suspiró rendido.

-Si…Todavía no entiendo mucho eso, pero sé que Serena te ama y contra eso no puedo hacer nada…

-Ella también te quiere…

-Pero no de la misma forma, supongo que tendré que resignarme y mirar a otro lado…- suspiró con tristeza y decidí animarlo.

-¡Lo conseguirás!- puse una mano sobre su hombro como señal de apoyo- ¡Estoy convencido de ello!

-Si…-se quedó pensativo un momento antes de volver a hablar- hay una compañera del trabajo con la que tal vez podría intentarlo…

-¡Pero eso es maravilloso!- me sonrió.

-Si… Siempre le había dado largas por si lo mío con Serena resultaba pero tal parece que lo mejor será que no… -le di un leve golpe en la espalda.

-Si de algo me ha servido este tiempo que te conozco es que eres un buen amigo para todos…- reímos.

-Lo sé…A pesar de todo me caes bien Darien y me alegro que te tenga a su lado… Aunque no quise verlo sé que nunca me amó- dijo con bastante tristeza.

-Ya encontrarás a la apropiada para ti, tal vez esa compañera tuya lo sea si te das la oportunidad- nos sonreímos mutuamente- y mientras tanto me gustaría que me ayudaras con los preparativos de la boda- su sonrisa se amplió.

-¡Por supuesto que lo haré! Pero… ¿Eso no es cosa de mujeres?- reí.

-Las cosas de mujeres se las dejaremos a ellas, nosotros nos encargaremos de otras cosas…

-Bien… Podemos organizar una despedida de soltero y…- seguimos hablando sobre la boda y cosas así como 2 buenos amigos, la verdad que lo apreciaba mucho pero no sentía nada que Serena me hubiera elegido a mí y no a él…

Después de más o menos una hora vinieron Helios y Hanabusa en nuestra busca, ambos venían muy alterados.

-¿Habéis visto a las niñas?- preguntaron y negué nervioso.

-No… ¿Por qué?- suspiraron mirándose entre ellos antes de contestar.

-Hace un rato que no las vemos y pensamos que estarían por aquí fuera jugando…- dijeron al fin pero algo no me convencía ¿Por qué estaban tan nerviosos?

-¿Ocurre algo?- entonces fue Helios quien contestó.

-Hace rato no las vemos y después de lo ocurrido antes…- asentí totalmente de acuerdo, tal vez no fuera nada pero era mejor asegurarse.

-Por aquí no han pasado…- miré a Seiya que asintió- nos dividiremos para buscarlas y las encontraremos- tras asentir todos, cada uno fuimos en una dirección, conforme avanzaba y no las veía más nervioso estaba… ¿Podría haberlas cogido Rubeus o alguno de sus hombres? No lo creía posible, pero antes tampoco y sin embargo Serena tuvo un encuentro con él, cuando estaba a punto de perder los nervios sentí una intensa energía proveniente de nuestra habitación y corrí hacía allí mientras que avisaba a los otros para que me alcanzaran…

SERENA

-¡Mamá!- escuché a lo lejos la voz de Rini ¡Oh dios! Me desperté todavía cansada y con dolor de cabeza… ¡Maldita sea Diamante y sus recuerdos que siguen mezclados con los míos…! ¿Por qué me estará pasando esto? Tal vez debería hablarlo con Endimión…

-¡Mamá! – volví a escucharla y esta vez noté que temblaba más de la cuenta ¿Estaría asustada? Me giré rápidamente y pude ver como un hombre la tenía cogida del cuello, estaba convencida que era uno de Rubeus…

-¡Suelta ahora mismo a mi hija o te arrepentirás…!- lo amenacé y él rió.

-Solo si acepta acompañarme a casa de mi Señor…- lo interrumpí.

-¡Ya os dije que no iré a ningún lado con ese lunático…!- grité ciega de ira- Y si sabes lo que te conviene soltaras ahora mismo a mi hija…- la ira me encendió, notaba la energía emanar de mi pero tenía miedo de provocar algo parecido a la última vez ¿Qué hacía? Miré a Rini que me señaló bajo la cama… ¿Habría alguien más en la habitación? Me concentré en la otra presencia y era Chibi ¿Qué demonios hacía bajo mi cama? Seguramente se escondió para que no la viera, no parecía que el supiera que había alguien más.

-Tú decides…Te vienes conmigo o mato a tu hija…- dijo con aires de suficiencia.

-¡Maldito hijo de…!- me callé abruptamente recordando que ambas estaban aquí y no quería que aprendieran ese tipo de lenguaje de mí.

-Mamá…-suplicó Rini, seguía mirando bajo mi cama y en ese momento supe lo que tenía que hacer…

-¡Está bien…! Me iré contigo pero suelta a mi hija…- me acerqué lentamente pero él estaba bastante desconfiado.

-Muy bien acércate despacio, con las manos al frente y deja que te ponga esto…- vi como sacaba unas cuerdas como las que me pusieron antes, concentré toda mi energía en mi mano y justo cuando iba a ponerme las cuerdas liberé la energía de mi mano mientras con la otra cogía a Rini y la apretaba junto a mí para que no viera como ardía y se desintegraba hasta quedar en la nada. Cuando estuve segura que no había peligro la separé de mí.

-¿Estás bien?- asintió llorando y se lanzó de nuevo a abrazarme.

-¡Oh mamá lo siento tanto!- la estuve acariciando para tratar de tranquilizarla, en ese momento Chibi salió de debajo de cama con una muñeca en su mano y con la cabeza gacha y avergonzada.

-La culpa es mía mami…Yo creí que era mi amigo y me engañó- las pegué a ambas junto a mí y nos quedamos un rato abrazadas y en silencio.

-No te preocupes cielo…Debería haberos dicho la verdad…Ese hombre quiere hacernos daño y no debéis confiar en él por nada del mundo.

-Ahora lo sabemos…Él nos dijo que su amigo necesitaba verte para poder curarte, que estabas enferma…- ¡Hijo de puta!- Antes te vimos mal, nadie nos quiso decir nada y nosotras pensamos que…- las interrumpí.

-Lo siento cariño, solo estaba agotada, después de todo sigo siendo humana y como tal me canso y tengo que dormir para recuperarme.

-Cuando te vimos toda cubierta de sangre… Nos asustamos, nadie quería explicarnos y…- dijo Chibi muy nerviosa, me agaché a su altura para abrazarla y poder hablarle y explicarle mirándola a los ojos.

-¡Lo siento de verdad…! La culpa es mía, pero ahora que sabemos la verdad no debéis confiar ni dejar que se acerque a ninguna de vosotras…El quiere llevarse a mamá para poder mandar y gobernar sobre todos los demás- suspiraron con tristeza.

-¡La próxima vez que lo vea lo atacaré!- dijo Chibi a lo que Rini la siguió.

-¡Estoy de acuerdo contigo hermanita…! ¡Acabaremos con el…!- la interrumpí muy nerviosa.

-¡No podéis hacer eso…! ¡Puede haceros daño!- se miraron entre sí muy confiadas para luego volverse a mí de nuevo.

-Sabemos cuidarnos mamá…- suspiré.

-Pequeñas…No creo que sea lo más adecuado para…- entonces entraron en la habitación Darien, Endimión y Seiya que nos miraban algo alterados, parece que al vernos se tranquilizaron.

-¡Oh dios! ¡Menos mal que estáis aquí! Por un momento pensé que os habían secuestrado…- dijo Darien aliviado y se abrazó a nosotras- Me alegro que estéis bien las 4…- abrí los ojos sorprendida ¿Había dicho 4?

-Papá no sabe contar…- se rió Chibi- somos 3…-dijo riendo y él pareció ponerse nervioso antes de añadir.

-Tienes razón mi amor… Me he equivocado al contar, han debido ser los nervios de no encontraros por ningún sitio- se miraron entre él y Endimión, me dio la sensación que algo me estaban ocultando ¿Pero que podría ser? Entonces Endimión desvió mi atención de todo esto.

-Seiya llévate a las niñas junto a Setsuna y Zafiro, que no las dejen solas por nada- asintió y salió junto a ellas que ya se encontraban más tranquilas y felices.

-Serena, debemos averiguar la forma de acabar con todo esto cuanto antes- dijo Endimión y asentí algo derrotada.

-Primero habrá que encontrar la manera de destruirla y luego habrá que encontrarla…- me interrumpieron.

-Puede que Andrew encuentre algo que nos sea de utilidad en su sangre- les entrecerré los ojos.

-¿Qué queréis decir con su sangre?- se miraron entre ellos antes de mirarme a mí y contestar… ¿Por qué notaba algo raro en torno a ellos?

-El brazo que le arrancaste lo está investigando Andrew…- abrí los ojos sorprendida.

-¿No volvió por el?- negaron y fue en ese momento que me puse a pensar… ¿Se le habría regenerado? Tendría que preguntarles a las niñas, ellas lo habían visto y si le faltaba un brazo debieron de haberse dado cuenta…

-Serena…- entonces sentí a Darien abrazándome desde atrás y vi que Endimión nos había dejado solos en la habitación- ¿Seguro que estás bien?

-Darien… ¿Por qué tengo la sensación que me ocultáis algo?- me besó y perdí el hilo de lo que pensaba, no sabía la razón pero con ese simple roce lo único que deseaba era poseerlo de todas las formas posibles.

-Te amo Serena…- me cogió en brazos y me llevó a la cama donde empezó a desnudarme a la vez que lo hacía él… Una vez totalmente desnudos comenzó a probarme dulcemente desde mis labios hasta mis pechos, donde tras dar un par de muerdos a cada uno siguió bajando mientras que sus manos seguían con el trabajo en ellos. Cuando por fin alcanzó mi intimidad estaba anhelante de más, cuando por fin sentí su cálida lengua por toda mi extensión supe que no tardaría mucho en alcanzar el ansiado orgasmo.

-Darien…- gemí de placer sin poderlo controlar y eso le dio alas para chupar más fuerte haciendo que terminara en un intenso orgasmo, tras el cual de un salto se colocó sobre mí.

-Te necesito ahora Serena- asentí perdida en el placer que acababa de experimentar, era raro pero desde que desperté siento más todo… No sabría explicarlo pero mi cuerpo reacciona de diferente manera e incluso las sensaciones son diferentes… Darien me penetró de forma rápida y me hizo perder de nuevo el hilo de mis pensamientos, bruscamente nos giré poniéndome sobre él y cabalgándolo con deseo, uno que no necesitaba ser reprimido en la intimidad de nuestra habitación. Cuando al fin alcanzamos el orgasmo nos mordimos a la vez en la unión de nuestro hombro y cuello…Su sangre nunca me había sabido tan bien… Era como si la probara por primera vez. Una vez que terminamos me hizo dar la vuelta posicionándose de nuevo sobre mí- ¿Me dejaras llevar las riendas esta vez?- sonreí.

-Mientras disfrutemos ¿Qué más da?- lo besé y aunque fue reacio al principio luego se dejó llevar.

Así comenzamos otra tarde-noche de sexo sin parar hasta que al final me quedé profundamente dormida, creo que mi cuerpo se había agotado demasiado el día de hoy. Mañana sería un nuevo día y debía volver al trabajo además de comenzar con mi rutina mientras que investigaba la forma de acabar con Rubeus.

DARIEN

Menos mal que pude desviar su atención sobre mi imprudencia a base de sexo. Sabía que estaba mal y así me sentía, pero no quería que por nada del mundo se pusiera en peligro por desviar su atención a otra cosa que no fuera el enemigo. Ahora que estaba descansando debía hacer cambios para que no pudiera volver a entrar nadie más ajenos a los nuestros, no podía ser que esa lacra pudiera entrar en mi casa con tanta facilidad de llegar a coger a mis hijas cuando deberían estar seguras aquí.

Una vez que arreglé todo con mis chicos de seguridad, dejé al cargo a Zoi y Helios para que lo supervisaran todo y ver que podían hacer para ayudar, según Helios podía usar algunos conjuros para que nos avisen si vuelven a asaltar la seguridad. Yo confiaba en su criterio y los dejé al cargo para irme junto a Andrew al laboratorio a ver si había conseguido averiguar algo, como me imaginaba tanto Seiya como Endimión ya estaban allí.

-¿Tenemos algo nuevo?- Andrew asintió muy sonriente, eso me dio ánimos y alivio a la vez.

-¡Parece que si…!- empezó a dar vueltas y mirar papeles que tenía esparcidos por ahí, antes de hablar de forma muy nerviosa y animada- según los análisis su sangre es humana, no tiene ningún signo de ser especial…- le entrecerré los ojos.

-¿Y eso es importante por?- rodó los ojos.

-Darien, eso significa que sin ese arma podrá morir como un humano- resoplé.

-Eso ya lo intentamos y no sirvió de nada- se cogió el puente de la nariz con los dedos como gesto de frustración.

-Darien, lo matasteis siendo inmortal…- Endimión lo interrumpió.

-Según sus estudios hay que volver a matarlo después de quitarle el arma, así tal vez no haga falta destruirla.

-Pero ¿Y si no funciona? Deberíamos investigar la forma de poder destruirla.

-No estamos seguros que se pueda…- resoplé más fuerte que antes.

-Serena quiere hacerlo y estoy seguro que no cejará su empeño hasta conseguirlo- resoplaron ahora ellos.

-Pues hay que hacer tiempo para que no lo haga, tal vez pueda sernos de utilidad y si podemos acabar con él sin destruirla será lo mejor- dijo finalmente Endimión, yo no estaba de acuerdo, confiaba en la intuición de Serena y ella le decía que debía acabar con esa arma, no creía que trajera nada bueno su utilización para nada, de todas maneras una vez que termináramos con él, el resto se dispersaría y podríamos estar felizmente conviviendo todos como siempre.

-Yo no estoy de acuerdo con no destruirla- dijo Seiya de repente y yo le asentí.

-Yo tampoco, creo que lo mejor es acabar con ella solo por asegurarnos- Andrew miró a otro lado y Endimión nos negó a ambos.

-Pues intentaremos encontrar la forma de hacerlo pero ya os digo que será difícil…Esa cosa ha durado muchos siglos y nadie que la haya tenido en su poder la ha intentado destruir, ni siquiera sabemos de qué está hecho.

-¿Podemos usar algo que conozcamos para probar?- negó quedándose pensativo.

-Pensaremos en algo, ahora lo importante es que Serena no sospeche de su estado y me parece…- me entrecerró lo ojos y se los rodé- que alguien no conseguirá hacerlo.

-Ni siquiera sospecha- dije convencido aunque no lo estaba realmente, era demasiado lista y antes o después conseguiría darse cuenta y hacer que se lo dijera.

-Darien…Yo pude ver que sí que sospecha… ¿Vas a decirme que tu no?- suspiré, estaba tan cansado de esto de que pudieran percibir todo lo referente a Serena, cuando yo no.

-No…La verdad es que no consigo conectar como lo hacéis vosotros. Pero mis instintos me guían- Endimión se volvió a Andrew.

-¿No te parece raro que no pueda sentir cosas referentes a su pareja?

-Puede ser que ella no quiera, estoy convencido que si Serena supiera que podemos leerla como un libro abierto nos bloquearía a todos.

-Puede ser, pero por si acaso mejor que no lo sepa…- resoplé.

-Espero que cuando nosotros…- me miró mal.

-¡La cosa no es así…! Sentimos y percibimos lo que siente o piensa pero no en todo momento, solo cuando estamos cerca…- suspiré aliviado, no me gustaría que nadie más que yo supiera lo que siente o piensa al alcanzar el orgasmo.

-Darien… ¿Qué piensas?- preguntó Seiya y tosí antes de contestar.

-Nada, solo me parecía bien que no fuera en todo momento, todos merecemos intimidad…

-Darien…- Andrew se acercó a mí- ¿Sabes porque Serena podría bloquearte para que no la sientas?- recordé lo que pasó cuando despertó, tal vez siguiera enfadada por eso.

-Ya hablaré con ella, tal vez no tenga nada que ver…- me entrecerraron los ojos y fue Seiya el que habló de repente.

-¿Por qué no dejamos el tema sentimental de Darien y Serena para centramos en cómo podemos destruir esa arma que lleva el imbécil?- le agradecí con la mirada su interrupción.

-Deberíamos reunir a los brujos y hechiceras…Seguro que alguno sabe algo…-en ese momento entró Calaverite interrumpiendo a Endimión.

-Yo tengo algo en mente que tal vez pueda resultar…- dijo muy convencida y sonriente.

-¿Y bien? Somos todo oídos…-dijo Endimión anhelante por escuchar y todos esperamos ansiosos lo que tenía que decir… ¿Podría ser posible que pudiéramos acabar con todo antes que Serena supiera de su embarazo? ¡Dios! Esperaba que sí para que todo esto tuviera un desenlace próximo y feliz…

URSU.

Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado.

Muchas gracias a todos por su apoyo, les agradecería que dejaran sus comentarios.

Cualquier cosa no duden en contactarme.

Muchos saludos y besos para todos.

*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ MERCILESS KILLER*