Hola! - Los personajes de K-ON no me pertenecen. Los que invente yo si (I_x!..
Notas:
- Cuando los dialogos este en cursiva y entre comillas, es porque se está hablando en español. asi, nos evitamos problemas de idioma.
- El protagonista no habla (y quias nunca lo haga) bien el japonés, pero para que se entienda los dialogos de él, estarán "limpios", pero cuando los lean, imaginence a un gringo intentando hablar español... y mal (xD)
- Al final está el vocabulario de modismos de mi país (cada palabra está identificada con un número).
Vivir juntos no era fácil, como habías dicho un montón de veces, pero como no había de otra, tuviste que acostumbrarse.
Unos días más tarde, te estabas vistiendo, luego de una relajante ducha matutina, cuando tuviste que ir a buscar tu peineta al baño, te topaste con Azusa. La chica estaba todavía con su pijama, que estaba muy desordenado, con el pelo todo revuelto y con una cara de sueño total. La chica se limitó a saludarte y continuó con su trayecto a su pieza, cerrando fuertemente su puerta, dedujiste que recién se dio cuenta de cómo estaba vestida. Tomaste desayuno solo, le dejaste todo listo para que ella no perdiera tiempo, ya que, te diste cuenta de que iba a llegar muy justa a la hora. Le avisaste que te ibas, y partiste a la preparatoria. Llegaste a la estación a la hora, Mio te estaba esperando con una cara preocupada, pero al verte solo, cambió a una alegre. Se fueron juntos a clase, tu novia te llenaba de preguntas, cómo durmieron, cómo se levantaron, que comieron, entre muchas otras. Por el tono de voz de Mio, sabías que preguntaba no por celos, sino por preocupación.
Llegaron temprano, el salón estaba vacío, Mio tomó prestado el pupitre de Misaki (capítulo 23, párrafo 1), que es la que se sienta al lado tuyo, lo junto con el tuyo y se sentó usándote de almohada, como siempre. Hablaron por un largo rato, compartieron un lindo beso, aprovechando que estaban sin la Ritsu o la Naru que los molestaran.
- Oye.- dijiste.- siento que el mundo se ha detenido.
- Yo también desearía que no volviera a andar, así podría estar contigo más tiempo.
- Sería entretenido... Pero tengo que empezar mi clase y tienes que irte a tu clase, Mio.- dijo la profesora. Afuera estaban todos tus compañeros, al verlos tan acaramelados, no quisieron interrumpir.
-X-
Era imposible ocultar por mucho tiempo el hecho de que Mauricio y Azusa estaban viviendo bajo el mismo techo, menos mal que todo el mundo creyó que ambos vivían en una pensión, que no era tan mentira después de todo. En la hora de almuerzo, las chicas no dejaban tranquila a la pobre te chica, Ui corrió a las chicas copuchentas, ya que ella también quería copuchar.
- ¿cómo estás?
- Con sueño.
- ¡Qué lindo bento! Con razón tienes sueño, tuviste que hacer 2 de esas delicias.
- No, yo no lo hice.- Dijo Azusa desanimada.
- Entonces, ¿Tú te preocupas de la cena? ¿El desayuno? ¿La limpieza?
- Bueno… yo…
En el salón del club, no había día en los que Ritsu molestaba a Azusa y Mauricio, para darle celos a Mio, pero la bajista poco a poco fue pescando menos aquel anzuelo. El que se puso celoso fue Camilo, ya que Ritsu no lo molestaba tanto como antes.
El jueves era día festivo, por lo que estuvieron en casa todo el día. Mauricio estaba jugando con la consola en el living, mientras Azusa se paseaba por los pasillos reiteradas veces, buscando algo. Estaba segura de haber dejado toda su ropa sucia en el canasto del baño, pero ya no estaba, no recordaba haber lavado nada desde que llegó a la casa, por un momento se le cruzó por la mente que Mauricio la hubiese sacado, pero luego quitó de inmediato esos feos pensamientos, pero luego de un buen rato buscando, optó por ir a preguntarle.
- Mauricio, ¿De casualidad tomaste la ropa que estaba en el canasto en mi baño?
- SI, la eché a la lavadora.
- ¡¿Quéeeeeeeeeee?! Pero… pero…
- Tranquila, separé la ropa blanca de la de color.- Dijo continuando jugando.
- Moo, Baka.- Dijo Azusa sonrojada.-Avísame cuando termine la lavadora para tenderla.
- Ya tendí.
- ¡¿Quéeeeeeeeeee?! Pero… pero…
- Deja-vú
- ¡Pervertido!
- ¿Pero por qué? Había mucha ropa sucia, ¿O querías lavar tú tu ropa? Me hubieras avisado
- Es algo natural, se nota que nunca has vivido con alguna chica.
- Viví mucho tiempo con mi prima mayor, y ella invitaba a menudo a sus compañeras de universidad, por lo general, se quedaban por semanas. Como siempre me mandaban a mí a lavar la ropa, ya es algo normal para mí. Lo siento.
- Tonto.
- Por cierto, ten por seguro que no le hice nada raro ni pervertido a tu ropa interior.
- Sé que no serías capaz de hacer algo malo… ¡También lavaste mi ropa interior! – Exclamó, dándose cuenta recién del hecho.
A la tarde, luego de que Azusa perdonara a su sempai, estaban viendo una película, sentados en el sofá. La trama era de lo más fome (1), pero estaba obligado a verla, debido a que, era su ticket de perdón, por lo que se aseguró de tomar un buen café para sobrevivir las malditas 2 horas que duraba el filme. Como era de suponer, a la mitad, al pobre Mauricio le estaba dando sueño, pero luego todo cambió, algo pasó en la película que le llamó la atención, el sueño se fue por completo, estuvo el resto de la película concentrado. Azusa, en cambio, se quedó dormida a los primeros 15 minutos, por lo que solamente él vio la película completa.
Una vez terminada la película, Mauricio apagó la tv y vio a Azusa dormida en el sofá, intentó despertarla, pero ella estaba completamente dormida. La única solución que veía, era llevarla en brazo a su pieza como una princesa, pero luego, vio que Azusa había traído una frazada, por si es que hacía frio, por lo que la tapó con ella, le puso una almohada en la cabeza, colocó un despertador a las 6:30 y la dejó durmiendo ahí
-X-
- ¿Y la dejaste ahí?- Dijo Alex, tu hijo mayor
- Si, algún problema.
- Que poco caballeroso de tu parte, papá.- Dijo Alicia, tu hija menor.- Además, la historia que estás contando, solo es creíble la mitad.
- Pero si es verdad completamente, bueno, da lo mismo, por lo menos sirvió para acortar el viaje, ya solo queda aterrizar en el aeropuerto, y de ahí, derecho al hotel a dormir.
- ¿Despierto a mamá?
- No, déjala dormir, sabes que se pone de mal humor con el que la despierta, que la aeromoza lo haga.
- Que inteligente.
- Por favor, todos los pasajeros deben ponerse el cinturón de seguridad.
- Continuaremos está historia después.- Dijiste.
-X-
El sábado llegó de golpe, Mio te despertó a las 9 de la mañana, tocando el timbre, y cómo tardaste en abrir la puerta, el timbre empezó a sonar y sonar y sonar, impregnándote ese infernal sonido a tu cerebro, "quién me mandó a instalar un timbre tan desagradable", pensaste antes de recordar, que tú mismo elegiste el tono por lo molesto que era. Tu novia estaba vestida con una polera de "Kiss" que le quedaba un poco ajustada al cuerpo, al igual que los jeans negros que llevaba. Mientras tomabas desayuno a solas con ella, ya que Azusa se fue el viernes en la noche a su casa, te llamó la atención algo que no te había llamado la atención antes, de lo que llamados de atención se pueden hacer, en la llamabilidad de las cosas (xD). Nunca habías visto a Mio usar una falda que no sea la del colegio, ni en las citas que has ido con ella, o en los campamentos a los que han ido juntos, maldiciendo a los dibujantes de mangas y anime por hacerte creer que las chicas en Japonlandia siempre usan vestidos o faldas todo el tiempo.
Cocinaron juntos, como la linda pareja que son, pero eso duró muy poco, ya que, ella te echo de la cocina. Ella quería preparar algo mas local, algo en lo que tú no servías para nada, te fuiste a jugar un juego en linea en tu notebook, invitando a Javier, Daniel y Camilo. Activaste el micrófono para poder insultar a tus compañeros, debido a que, estaban jugando súper mal
- Mauri, está listo el almuerzo
- ohhh.- Dijo Daniel.- Saluda a Mio de mi parte
- No
Después del la comida, fueron a dar un paseo, el cual, se transformó en una junta, Porque se encontraron con Naru, Camilo y Ritsu. Todos fueron al karaoke de la tía de Ritsu.
-X-
A la semana siguiente, otra vez a Mauricio se le olvidó que no tenia que lavar toda la ropa sucia, a diferencia de la otra vez, Azusa estaba espiando, junto a Mio, desde una ventana. ¿El objetivo?, cerciorarse de que Mauricio no hará nada pervertido con la ropa de Azusa, aunque confían un poco en el chico, solamente es un 40%. Mio trajo un bate de metal, solo por si acaso, esperando no tener que usarlo. El novio de Mio salió al patio con la ropa en un canasto, y empezó a tender la ropa, y tal como él había dicho, realizó el trabajo sin inmutarse por nada, solamente reclamó al ver su camisa más arrugada que la última vez.
En un principio, Azusa no hacía prácticamente nada en la casa, Mauricio sin darse cuenta se preocupaba de todo. Esto la estaba frustrando, ya que quería aportar en algo si iba a vivir en la misma casa. Primero, quiso ella preparar los bentos, pero ella no era muy buena en las artes culinarias, además de que le daba pereza prepararlos; lo mismo fue para la cena y desayuno, debido a que era siempre la última en levantarse y Mauricio le dejaba todo para que no se atrasara más. Pensó en hacer las compras, pero Mauricio comprada todo a fin de mes, solamente el pan lo compraba diariamente. Cuando ya estaba por rendirse, recordó que a Mauricio le molestaba mucho planchar, se aburría y le daba asco limpiar la loza sucia, por lo que, la Maid lo estaba haciendo por él, ahora podría hacerlo ella.
Al final, se decidió que Azusa plancharía, lavaría la loza, aliviando un poco el trabajo de la maid, además de que los lunes, miércoles y jueves compraría ella el pan y las cosas faltantes para la once(2) de Mauricio o la cena de ella. Al chico no le importó que Azusa quisiera hacer algunos trabajos en la casa, de hecho, eso le daba más tiempo libre, que seguramente malgastaría jugando o viendo tele.
-X-
Los días pasaron, las cosas fueron mejorando y calmando. Te acostumbraste a vivir con Azusa, y como el tiempo que pasan en la casa no es mucho, eso ayudo un poco, pero las quejas no tardaron en venir. Mientras más tiempo viviste con ella, más confianza fuiste depositando en Azusa, cosa que a ella no lo tomó con buen humor, al principio. Por ejemplo, como ella más chica que tú, a veces te apoyabas en ella, la empezaste a molestar, aunque no al nivel de Yui, te retaba a veces por no ordenar el living, cuando ella invitaba a sus compañeras a la casa, tu barsamente (3) te unías a compartir con ellas. Pero lo más chistoso fue el accidente del día jueves de la segunda semana de Octubre. Como todas las mañanas, te estabas vistiendo, luego de tu ducha matutina, mientras te estabas poniendo la ropa interior, tu viejo te mandó un mensaje al celular, quería saber sobre qué regalarle a tu mamá, que estaba de cumpleaños unos días más tarde, por lo que te quedaste así, a medio vestir y empezaste a chatear con él. El tiempo pasó sin darte cuenta, y de la nada, Azusa abre la puerta para alertarte de la hora que era.
- Mauricio, llegarás atrasado si no te…- Su cara se puso completamente roja.
- ¡OH!.- Dijiste viendo el reloj de tu cuarto.- Es súper tarde, gracias por avisar…
No pudiste terminar la frase, ya que Azusa te lanzó los peluches que estaban al lado de la puerta, luego siguió la silla, los libros que estaban cerca y terminó con una lámpara que estaba en la mesita donde estaban los libros. No te había avergonzado el hecho de que te haya visto en bóxer, viendo que, crees que es lo mismo que ir andando con traje de baño. Lo chistoso, es que ya te había pasado una vez con Mio, salvo que ella no te lanzó nada, porque solamente se desmayó, producto de la emoción.
Azusa no quería ni siquiera oír tu voz, y lo hizo dejar bien en claro en el salón del club. Ella se limitó a tomar una taza de té en la mesa, sentando a su guitarra en tu puesto, además de decirle a Daniel y los demás que comenzaran de inmediato su ensayo, eligiendo qué canciones tocar, y en todas ellas, tú no eras el vocalista, sino Andrea y Javier. El enojo de la pobre chica de coletas no desapareció hasta la hora de la cena, en el cuál, le preparaste su comida favorita. Para lograr cocinar aquel plato, que ni siquiera sabías bien cómo se llamaba, tuviste que llamar a su madre, quién encantada te dio la receta y te deseó éxito, dado que, ya sabía la razón por la que su hija estaba enojada contigo.
Al igual que tuvieron días complicados, también los hubo entretenido, como hacer las compras juntos, todo el mundo que los veían, pensaban que se trataban de unos tiernos hermanos haciendo las compras juntos. Cuando Azusa se pudo regular con los tiempos en las mañanas, caminaban juntos a la preparatoria, camino que lo pasaban hablando de muchas cosas divertidas, ya que, comparten muchos gustos en común. Algunas mañanas se encontraban con Mio y Ritsu, otras veces con Naru y Mario, que viven muy cerca el uno del otro, por lo que empezaron a llevarse bien. Los fin de semanas que no iba a visitar a sus padres, la pasaban viendo películas de terror o alguna de acción, siempre sugeridas por ti.
La primera regla en romperse fue la del baño, con el pasar de las semanas, ambos encontraban absurdo el hecho de que cada uno solamente ocupara uno, además que a Azu le daba nostalgia a la hora de cepillarse los dientes, el ver solamente su cepillo y vasito la entristecía un poco. Para no meterse en problemas, ambos le consultaron a Mio, y como ella no se acordaba si quiera que fue ella la que había dictado esa regla, fue abolida de inmediato.
Un viernes que Azusa partió a visitar a sus padres, invitaste a tus amigos a jugar y comer comida chatarra, pero como nadie se fijó a la hora en la que fueron a comprar, se quedaron sin comida y lo único que tenías a disposición era toneladas y toneladas de verduras, puesto que, habías ido a la feria el día anterior con Azusa. Como tenían hambre, se prepararon unas ensaladas que quedaron deliciosas.
- "No quiero ensalada".- Se quejaba Camilo.- "Comer pasto no me alimenta"
- "No seas llorón" – Dijiste.- "O comes o te mueres de hambre"
- "Ahora que estamos entre hombres" – Dijo Daniel.- "Cuenta, cuantas veces has visto a Azusa desnuda, o algo por el estilo "
- ¿Algo por el estilo? – Dijo camilo riendo.
- "Les insisto, no la he visto ni una sola vez, nada de nada".
- "¿Seguro?"
- "Sí, nada".
- "Listo".- Dijo Javier.- "Ya corté la grabación y se la acabo de mandar".
- "Ahora, de verdad, cuenta".- Continuó Daniel.
- "Accidentalmente 4 veces. Cuando la llave del lavamanos reventó, mojó completamente a Azu, haciendo que su polera, que usa de pijama se trasluciera. Las otras veces ha sido porque usaba un pijama que se desabrochaba unos botones".
- "¿¡Eso solamente!?" – Exclamaba desilusionado. – "Que eres niña".
- "Tengo novia, desubicado de mierda. A todo esto, ¿Cómo te ha ido con la chica esa?"
- "¡Verdad!" – Saltó Javier.- "Mauricio no sabe tu historia, Daniel".
- ¿La cuento? – Preguntó Daniel con unos ojos brillosos.
- "No, déjala para relleno de otro capítulo"
- "HDP(x)"
- Vocabulario -
(1) Fome = Aburrido
(2) Once = Es como la hora del té, que remplaza la cena.
(3) Barsamente = Sin permiso
(X) Garabatos
Nos vemos para el proximo cap! Gracias por leer este fic
ccc
