DISCLAIMER: Naruto y todos sus personajes son propiedad del maestro Masashi Kishimoto
Marzo
La enfermera le miraba con mucha pena, mantenía los papeles del paciente aferrados a su pecho, el neurocirujano estaba de pie frente a la familia Uchiha y simplemente negó con la cabeza: Mikoto se desplomo en los brazos de sus esposo, Fugaku quedo en shock y su hijo mayor no estaba en mejores condiciones, el rubio que estaba a unos metros de ahí, dedujo la tragedia, la mala noticia, Konan a su lado, le miro con pena y abrazo mas fuerte a Fugaku-chan, quien permanecía aun ajeno a todo. Naruto, sin poder creerlo, le ordeno a todo su cuerpo que caminara hacia Azuma, que se acercara al doctor y le preguntara por Sasuke, por el resultado de la cirugía.
"El teme – su voz sonata apagada – Sasuke… ¿Él…?"
"Lamentablemente no soporto la cirugía"
Quiso gritar pero no pudo, ningún sonido salió de su garganta, cayó de rodillas al suelo con la cabeza entre las manos, grito hasta sentir que se desgarraba la garganta, pero la vos seguía sin estar ahí.
.
.
.
"Dob… e… be… dobe ¡Naruto! ¡Naruto!" Exclamo el chico sacudiéndolo de los hombros
"¡Noo!"
"¡Despierta Naruto!" Le grito.
Naruto abrió los ojos de golpe, le miro, sus rubios cabellos estaban pegados a su frente perlada en sudor, su corazón agitado, su latir desacompasado y su respiración irregular, miro al otro chico en la cama.
"Dobe… ¿Qué sucede?" Le pregunto con irritación y medio dormido.
"¡Sasuke!" El rubio tomo con apremio el cuerpo blanco de su azabache entre sus brazos.
"Naruto – se preocupo – ¿Pasa algo?"
"Si me hubieras dejado solo, te habría revivido solo para matarte" Le dijo con el rostro en su cuello.
"Otra vez la estúpida pesadilla – le dijo el azabache bufando y dándole unas palmaditas en la espalda – estabas soñando dobe…"
"Es que esta vez fue tan real" Le dijo intentando no llorar.
"Lo único real aquí son tus gritos de nena – le dijo serio – pataleas y lloriqueas hasta que me despiertas cada puta noche, dobe, contactare a Gai para que te ayude con esto"
"No hace falta" Se defendió el menor.
"Si que la hace – alego el moreno tallándose los ojos – no puedes despertarme cada noche por ese estúpido sueño"
"Pesadilla" Dijo el rubio viéndole con un puchero.
"Lo que sea – le dijo el moreno poniendo distancia entre ellos con sus manos – es solo eso, no es real, no paso, sigo aquí"
Naruto sonrió, si que tenía suerte. Le dio un beso al Uchiha y este le sonrió entre labios a mitad del beso, Naruto llevo su mano bajo el pijama azul de su novio y este sintió cosquillas por el contacto helado sobre su costado, le aparto la mano al deducir el rumbo y la intención de aquella caricia.
"Dobe…" Dijo entre sus labios.
"Solo un poco – le dijo al oído – un rapidito y volvemos a dormir"
"Dobe, no" Le dijo tratando de apartarlo.
"Oh, vamos teme – le mordió el lóbulo de la oreja – poquito"
"Humm – trato de no gemir – Naruto, dije que no"
El rubio sintió una intromisión entre sus cuerpos, un bultito tibio acurrucado entre su azabache y él, en medio de la cama.
"¿Pero qué…?" Levanto las sabanas, encontrándose con Fugaku-chan entre ellas, miro interrogante al azabache.
"No sé en qué momento se paso a la cama" Aclaro el azabache, jalando el cuerpecito y abrazándolo contra su pecho, aun en medio de ambos chicos.
"Esto no es justo" Dijo el rubio haciendo berrinche y acostándose de lado para mirar fijamente al pequeñín inocente aferrado al pecho de su padre.
Sasuke le beso el cabello a su hijo y le sonrió divertido al rubio, que de gracioso nada le hallaba a la situación. Hacia un mes exactamente que Sasuke se había operado y afortunadamente todo había salido bien, estuvo internado dos semanas en cuidados intensivos y al no tener mayor problema, regreso a su casa con su pequeñín y su rubio revoltoso, que hacía de todo para hacerlo sentir bien y cómodo, casi ni molestaba. Pero también desde el día de la operación había tenido la pesadilla recurrente en la que le decían que Sasuke no había sobrevivido, se despertaba por las noches: agitado y sudoroso, lleno de pánico e inmediatamente se recomponía viendo al hijo de su azabache al lado de él, durmiendo plácidamente y el recordaba que todo estaba bien. Pero con Sasuke de vuelta en casa, era otra cosa, el rubio se agitaba y se revolvía en la cama preso de la pesadilla y el azabache mayor se limitaba a darle codazos para despertarlo, una patada o tirarlo de la cama, últimamente – desde dos días atrás – simplemente lo despertaba agitándolo y le hablaba sobre pedir ayuda a Gai con aquello que ya parecía trauma.
Naruto miro al pequeñín, plácidamente dormido, sintió envidia. Sasuke tenía ya los ojos cerrados.
"Teme – le llamo bajito – teme… sé que no estas dormido"
"Si lo estoy" Le dijo sin abrir los ojos.
"No"
"Que si" Insistió serio.
"Que no" Alego.
"¿Qué carajo quieres dobe?" Le exigió en una grave vos baja, abriendo los ojos.
"Vamos – le pidió – solo un ratito" Le dijo acariciándole el antebrazo que envolvía a su hijo.
"He dicho: no" Le siseo muy serio.
Y el rubio salió de la cama enojado, directamente al baño, a desfogarse con su mano, como venía haciendo desde hacía ya unos 17 días. Si, cuando Sasuke estuvo internado no tenía el valor ni para darle un beso, sentía que podía lastimarlo pero ya recuperado lo justo era que pudiera al menor devorárselo unas cuantas veces para recuperar el tiempo perdido, pero no, simplemente no se podía: cuando no era que el azabache tenia dolor de cabeza – que lo entendía bien, pero no dejaba de molestarle (vamos, que bien podía usar la mano para ayudarlo, esa no le dolía de nada ¿Verdad?) –, era que Fugaku-chan despertaba en la otra habitación y Sasuke iba a dormirlo, quedándose en su cama al lograrlo, o en otras ocasiones el pequeño azabache aparecía de la nada entre sus sabanas, justo como esa noche.
.
.
.
Abril
La mañana de ese sábado era nublada, el cielo se veía triste y gris, como si algo lo pusiera con ese estado de ánimo. Un día perfecto para quedarse en casa, dentro de la cama, calientito y viendo televisión todo el día. Perfecto para cualquier perezoso, pero no para el geniecillo Nara, que estaba maldecido por su espíritu madrugador, el cual le condenaba a despertar siempre, segundos antes de que sonara su alarma, aun en días en los cuales no laboraba, como ese. Simplemente se incorporo, llevándose con él, las sabanas grises de su pequeña cama individual. A su paso, las sabanas descubrieron el cuerpo de piel blanca a su lado, vio como los cabellos rubios de su compañera le cubrían casi artísticamente los pechos, estos bajaban y subían con cada exhalación de la chica y Shikamaru simplemente la contemplaba. En eso consistían sus mañanas, aunque admitía que el amanecer en su apartamento era mejor, después de toda su cama era más pequeña que la de Ino y así podía tenerla más cerca al despertar. Esa imagen cada vez le gustaba más.
La chica se removió más en la cama, girándose para quedar de frente al Nara, este ya estaba recostado boca arriba, con ambos brazos bajo su cabeza y miraba el techo. La rubia despertó y sin abrir los ojos, se acercó hasta el cuerpo del chico de la coleta y se recostó sobre su pecho desnudo.
"Buenos días" Le dijo somnolienta.
El chico le paso un brazo sobre los hombros, acercando más sus cuerpos, Ino le tomo de la mano.
"Cásate conmigo" Le pidió-ordeno.
"¿Qué?" Pregunto retóricamente la rubia, levantándose de su pecho en el acto.
"Dije: cásate conmigo"
"Lo escuche – dijo seria – escuche eso pero…" Lo miraba retadoramente.
El Nara la miraba como si nada, como siempre, sin expresión. Ino esperaba por algo más… algo que Shikamaru ni siquiera sabía que tenía que entender y decirle.
"¿Es todo?"Pregunto la rubia a dos segundos de estallar.
"Se supone que alquilemos un salón y busquemos una iglesia, pero con qué llenemos papeles en el registro civil bastara"
"Me largo" Dijo estallando.
El Nara vio desde la cama como la chica salía de entre las sabanas y recogía sus ropas y zapatos mientras murmuraba cosas inentendibles con una cara de enojo evidente, tenía el pecho y las orejas rojas y Shikamaru podía apostar que hasta calientes.
"Está enojada" Dedujo serio el chico.
La Yamanaka se encerró en el baño con un portazo y minutos después salió completamente vestida, peinada y acicalada, el rímel recién puesto se le estaba escurriendo cuando se paro al pie de la cama del chico, cruzada de brazos y retándolo con la mirada acuosa.
"¿Eso es todo lo que tienes que pedirme?"
"De hecho no era una proposición" Le aclaro categórico.
La rubia se dio la vuelta, completamente indignada por la falta de tacto de su novio-pareja-amigo-lo-que-sea.
"¿Esta triste?" Se pregunto confundido el Nara.
Escucho el azote de la puerta de su departamento y en seguida un golpe rompiendo un cristal, con pereza se levanto de la cama y fue a la ventana, había cristales rotos en el suelo: la rubia estaba cruzando la calle, se marchaba, pero antes le había roto una ventana a su auto. Shikamaru bufo, miro el cielo y luego su reloj, el día apenas empezaba. Escucho su móvil, en la cocina.
"Ya voy" Dijo yendo a paso muy lento, mientras se rascaba la nuca y bostezaba, caminando con su desnudes a través de sus departamento de soltero.
.
.
.
La música era una mezcla de Jazz y quejidos molestos por parte del rubio, que tenía en la mano un bourbon a medio terminar.
"¿Sabes cuál es el problema Shikamaru? – le pregunto Naruto con seriedad, el Nara lo miro – somos buenos, demasiado buenos… casi tontos… por eso nos tratan así"
Se quejaba recargado en la barra viendo su vaso. Shikamaru tenía un vaso de agua mineralizada en la mano, era muy temprano para beber, aun no pasaba de medio día y esos dos estaban en un bar del centro.
"Me llamaste para quejarte del Uchiha" Sentencio poniendo una mano en su frente.
"Lo que pasa es que el teme me tiene a pan y agua ¡No es justo!" Dijo empinándose la bebida.
Shikamaru asintió como si comprendiera.
"Un mes y medio Shikamaru – se quejo – tengo un mes y medio, casi dos sin follar ¡Dios, soy hombre! ¿Sabes lo que eso le hace a tu cuerpo?" Pregunto empezando la letanía de quejas y ademanes exagerados.
Sinceramente el Nara no tenía interés en los problemas de la vida sexual de su amigo, pero sabía que las llamadas del rubio no cesarían hasta que accediera a una tarde – medio día – de copas y tampoco tenía la paciencia para someterse a lo otro. Así que ahí estaban, en un bar de mala muerte, a medio día, bebiendo y charlando de cosas que no eran para nada relevantes. Shikamaru se había perdido hace dos vasos de agua mineral, no estaba escuchando la charla etílica de Naruto. No, él tenía la cabeza en otra parte, o en otra persona más bien, una chica rubia específicamente, la misma que esa mañana le rompió la ventana a su auto. Miro su reloj, su auto estaba en el taller, aun faltaban dos horas más para que el vidrio estuviera reemplazado.
"…si y me dijo que no le apetece – miro a su amigo – ha venido dándome esa respuesta desde hace dos semanas…"
El Nara no le prestaba atención, Naruto lo miro.
"Y decidí violarlo anoche – Shikamaru no atendía – use sogas, lo amordacé y lo ate a la cama… después le rendí culto… también lo azote con un fuete…"
Nada.
"Y esta mañana use mis viejas fotos sexys de Ino para desfogarme"
El Nara suspiro.
"Esta mañana le dije que se casara conmigo"
Naruto trago saliva.
"Eto… Shikamaru, solo bromeaba, no tengo ese tipo de fotos de tu chica…" Se disculpo nervioso.
"Ella simplemente se molesto, luego entristeció, después se marcho y por ultimo le rompió la ventana a mi auto"
Naruto lo miro, sonrió un poco.
"¿No te dijo nada?"
"Me pregunto si eso era todo" Aclaro sintiendo un repentino antojo de alcohol.
"Podrás ser un puto genio para los negocios y toda esa mierda, pero si se trata de sentimientos eres un idiota" Sentencio divertido el chico.
Shikamaru pidió sake, la botella entera y se empino el primer vasito.
"Llevan saliendo o durmiendo – aclaro – lo que sea que hagan, por un buen tiempo… si a mí me sales de buenas a primeras con que quieres casarte conmigo así de la nada, sin tacto ni dulzura… yo también me molestaría"
"Pero también se puso triste, lloro" Dijo contrariado el chico.
"Es una chica – le dijo, como si no fuera obvio – ellas piensan en rosa, flores y arcoíris, quizá simplemente esperaba algo más romántico que esa petición somnolienta y de trancazo"
"Mujeres complicadas" Exclamo el Nara, bebiendo un segundo y tercero vasito de sake.
"Piensa en cuando le confesaste tus sentimientos, quizá eso te de una pista"
"¿Sentimientos?" ¿Él tenía sentimientos por la rubia?
"Si – le aclaro Naruto, mezclando con su bebida un poco de sake – cuando le confesaste que la querías o lo que sea que le dijiste, porque ya han hablado de sentimientos ¿No?"
"Tenemos más de tres meses juntos, no necesita una confesión"
Naruto escupió su bebida. Si, el Nara era idiota en cuestiones de amor. Pasaron un par de horas más, poniéndose a tono con el sake y el vino, ya medio cruzados y como cubas partieron rumbo a la casa de Ino, el sol se estaba poniendo y Naruto le había propuesto al Nara hacer una confesión muy romántica, el de la coleta, muy ebrio y ya casi fuera de sí, acepto. Estaban frente a la casa de la rubia acompañados de un mariachi completo.
"¡Arránquense muchachos!" Dijo un rubio muy alcoholizado hasta el tope.
¿Qué había más romántico que una serenata a las 6 de la tarde?
Tras un par de estribillos de esa canción mexicana romántica de la que Naruto no entendía ni pio, salió Ino, con cara de no entender, vio a Naruto ahí parado, abrazado del mariachi que era la voz cantante, el pobre chico estaba agarrando de un brazo al rubio para que no se cayera de lo ebrio que estaba.
"Cielito lindo – tarareaba de manera graciosa el chico – de contrabando…" Repetía desentonado y cambiando la letra.
Ino sonreía.
"Naruto, el departamento de Sasuke-kun es a tres edificios de aquí" Le dijo divertida.
El chico seguía cantando lleno de alegría. Shikamaru que estaba recargado al lado de la puerta de la floristería por donde salió Ino – que no lo vio – se acercó a espaldas de la chica.
"Es para ti" Dijo serio.
La rubia se volteo, lo miro, recelosa y escéptica.
"Ha sido su idea – ambos miraron al rubio, lucia feliz cantando desafinado – pero yo he querido hacerlo también" Dijo sintiendo el piso moverse bajo sus pies.
"Claro, porque estas ebrio" Dijo la rubia algo molesta y preocupada, no sabía que Shikamaru bebiera.
"Toma – le dijo casi estrellándole el ramo en la cara – son flores de junquillo, mi padre se las regalaba a mi madre cada semana" Le dijo casi sintiendo un sonrojo, lo atribuyo al alcohol.
"Estas flores representan disculpas" Le aclaro la rubia con una ceja alzada.
"Ino – la miro fijamente – eres bipolar, intensa, fastidiosa y ruidosa"
La chica sintió ganas de abofetearlo con el ramo.
"Y eres igual a mi madre – dijo haciendo gestos, Ino se sintió confundida y casi molesta – por eso se que eres perfecta para mi… mi padre podría haber escogido a quien quisiera pero la eligió a ella…"
"Tendrás que hacerlo mejor que eso" Le advirtió la rubia, intuyendo que eso era una declaración.
"Eres conflictiva, pensar en ti a todas horas y no poder sacarte de mi cabeza es problemático para mí – la chica bajo la mirada – pero si mi vida será gris como este día, si no te tengo… elijo complicarme la existencia contigo"
"Más vale que tengas un anillo en el bolsillo o esto no habrá servido de nada" Le dijo conmovida y al borde de las lagrimas.
Shikamaru saco un anillo de esos que salen en las maquinitas, de juguete, tenia forma de argolla y una piedra claramente de cristal cortado.
"Naruto…" Se excuso con pena Shikamaru.
El rubio que seguía cantando le mostro el pulgar a Ino, ella simplemente negó sonriendo y casi llorando.
"Ino Yamanaka…"
"¡Híncate flojonazo!" Le grito Naruto.
Shikamaru puso una rodilla en el suelo y tomo la mano de la rubia.
"Ino – la miro – cásate conmigo… ¿Quieres?" Era lo más que podía hacer.
A la rubia le resbalo una lágrima por la mejilla y empezó a llover.
"¿Y ahora porque lloras? – pregunto el de la coleta, poniéndose de pie, muy confuso – he hecho lo que Naruto dijo y este rollo cursi del mariachi y tu…"
Ino lo callo con un beso fugaz.
"Quiero que nos compliquemos juntos la existencia" Le dijo sonriendo y con lagrimas en el rostro mojado.
"Mujer problemática" Le dijo sonriendo y besándola bajo la lluvia.
.
.
.
"Si madre, lo entiendo – dijo cansino al teléfono – si, dale saludos a mi padre, si… dile que está bien, iremos…"
"¿Papi es la abuela? – pregunto el pequeño, su padre asintió – dame el teléfono ¡quiero hablar con la abuela papi!" Le pido el niño jalando el pantalón del azabache.
"Ya voy – le dijo al niño – madre, Fugaku-chan quiere hablar contigo… si, dile a mi padre que es un hecho, ahí estaremos… si, hasta luego… te paso a tu nieto"
"¡Yeey!" Exclamo el mini azabache casi arrancándole el teléfono de las manos a su padre.
"Que modales" Bufo su padre y el pequeño le mostro la lengua divertido, sin duda otro gesto aprendido de Naruto.
Dejo al niño al teléfono con su abuela, Sasuke fue a la cocina y tomo su móvil, Naruto había desaparecido todo el día, pero su maletín estaba en casa y también todos sus trajes, además, cuando llamo a su oficina, la secretaria le había dicho que se tomo el día, pero Sasuke de eso no sabía nada. No había mensajes, ni llamadas perdidas. Cada vez se sentía más incomodo y eso desde hacía una semana atrás, cuando algo perturbado por el comportamiento de Naruto decidió hacer lo mas maduramente posible por resolver el problema y para encontrar la solución hiso lo que todo adulto, no, no lo hablo directamente con el rubio, lo gogleo. Desgraciadamente había dado con una página de una revista para chicas, cuyo artículo era titulado: Formas de saber si tu pareja te engaña, se sorprendió al leerlo y mas al darse cuenta que muchos de los puntos aplicaban a Naruto: disminuyo la frecuencia de las relaciones sexuales, faltaba al trabajo, apagaba el móvil, pero bueno eso no era más que una coincidencia. Si Naruto le fuera infiel él se daría cuenta, el rubio no era tan listo, aunque la primera vez tampoco se entero. Desde que lo encontró se quedo en duda y termino imprimiéndolo. Hiso bola el papel que llevaba en el bolsillo del pantalón y suspiro tratando de alejarse de esos pensamientos ridículos.
El teléfono vibró en sus manos, respondió en seguida.
"Dobe ¿Dónde estas? – Exigió – oh, lo siento… no sabía que eras tú…ahora mismo no puedo… sí, estoy solo con mi hijo…"
Naruto llego y abrió en silencio, cuando el pequeño Fugaku lo vio, el rubio le señalo que no dijera nada y empezó a ir por el pasillo de puntillas.
"¡Papi el dobe está en casa! – grito descubriéndolo – y parece que viene mareado"
Naruto le dedico una mirada envenenada y el niño regreso a atender su llamada.
"Si abuelita y el próximo lunes la escuela nos llevara a ver una proyección de dinosaurios…" Le contaba entusiasta.
Naruto resignado camino a la cocina donde sabía que estaba Sasuke, entro y lo encontró de espaldas.
"Si ya sé lo que me vas a decir, pero tengo una buena explicación…" Dijo el rubio.
"Lo siento – dijo nervioso al teléfono – luego te llamo" Y colgó.
Naruto lo miro con sospecha.
"Naruto – lo miro de cerca e hiso un gesto de asco, venia mojado y con olor a alcohol – dobe, son las 8 de la noche ¿estas ebrio?"
"Un poco – Dijo receloso – ¿Con quién hablabas?"
"Mírate nada mas – lo examino con gesto de horror – ¿Se puede saber por qué vienes así?"
"Está lloviendo afuera, genio – le dijo serio – no has respondido ¿Con quién hablabas?"
"Me refiero al olor ¡Estas borracho!"
"No tanto como debería para que me escaquees, dime ¿Con quién hablabas?"
Sasuke se llevo la mano al frente, algo exasperado.
"Date un baño helado, voy a poner la mesa mientras – le dijo dándole la espalda – que sea rápido, no quiero que Fugaku te vea así en la cena"
Y el azabache dio por terminada la discusión, Naruto ahogo todo reclamo que estuviera por salir de su boca cuando el pequeñín mencionado pasó a su lado y se le quedo viendo.
"He colgado con la abuela – le dijo contento – ella dice que nos espera mañana para la cena" Dijo sonriente.
"¿Cena…mañana?" Pregunto el rubio con un poco de pánico en el rostro.
"Podrías al menos disimular un poco tu horror" Dijo el azabache mayor, molesto.
"¿Cena con tus padres? – pregunto serio – ¿Por qué no me habías dicho?"
"Ah lo siento – dijo sarcástico – ¿será que el licenciado Uzumaki tiene la agenda muy llena? ¿Debo llamar a tu secretaria para hacer cita antes?"
"Teme no es eso…"
"Pues ya lo creo que no, si tienes el tiempo suficiente para tomarte el día libre y ¡Obviamente divertirte! – Le acuso – por lo menos puedes tener la decencia de tomarte un día para salir temprano e ir a una cena con mis padres"
El pequeño Fugaku observaba todo aquello, calladito.
"Pero – ¿en qué momento aquello apunto hacia el rubio? – ¿Qué tienes que hacer llamando a mi oficina?"
"Tuve que hacerlo – se excuso – tenias el móvil apagado ¡Dime dónde estabas y con quien!"
"¿Por qué mejor no me dices con quien hablabas?"
"¡Eso no te importa!"
"Entonces a ti tampoco te importa de dónde vengo o con quien estaba" Se defendió.
"¿Por que discuten?" Pregunto el azabache pequeño confundido.
Ambos miraron al niño, Naruto se agacho a su altura, casi cayendo de culo en el proceso.
"¡Ni siquiera puedes mantenerte en pie!" Le grito Sasuke.
"Papi y yo no estamos discutiendo – le dijo al niño, revolviéndole el pelo – solo estamos hablando un poco alto ¿Verdad Sasuke?" Pregunto entre dientes al moreno.
"Ve a lavarte las manos, para la cena, Fugaku-chan" Ordeno su padre.
"No quiero" Dijo haciendo puchero.
"Vete a lavar las manos Fugaku" Ordeno con mas firmeza.
"Me las he lavado esta tarde papi" Chillo el niño.
"Hazlo de nuevo" Le exigió.
"Pero…"
"¡Ahora!" Le grito golpeando la mesa.
El niño retrocedió un poco asustado y fue a hacer lo que su padre ordeno, Naruto miro a Sasuke con desaprobación.
"Esa es otra cosa – dijo el mayor – tengo que gritarle para que haga lo que digo"
"¿Y se supone que es mi culpa?"
"¿De quién mas si no?" Le acuso Sasuke.
"Pues tuya – le dijo serio – tu discutes por todo"
"Mi hijo no ha tenido malos modales hasta que te conoció a ti"
"¿Me estas acusando de algo?" Pregunto indignado.
"¡De malcriarlo!"
"¿Yo lo malcrío? ¿Quién lo deja entrar en nuestra cama cuando se le antoja?"
"Naruto eso no…"
"No, teme – le interrumpió – no soy yo quien le compensa ausencias en festivales con regalos caros, no soy yo quien le promete tiempo compartido y después no cumple y por supuesto no soy yo quien le da entraba libre a la cama cuando quiere"
"¿Todo esto es por el sexo, Naruto?" Pregunto serio el azabache.
"Por el sexo y por todo – le dijo serio – tenemos más de un mes sin hacer nada de nada, de pronto me encuentro con que mi pareja no le apetece cumplirme en la cama, aparte tomas decisiones sin consultarme…"
"Naruto la decisión de la cena ha sido de mi padre y te lo habría dicho antes, si no te pasaras toda la semana en tu oficina metido en el caso de Gaara" Le acuso con rencor.
"¡No metas a Gaara! – Gruño y Sasuke casi retrocedió – estamos hablando de nosotros, aparte hablas con personas a las que les tienes que colgar en cuanto estoy cerca…" Le miraba con rencor.
"Ye me he lavado las manos, papi" Dijo el niño sentándose a la mesa.
"Vete a bañar Naruto"
"Ese es otro puto problema"
"¡Esa boca Uzumaki!" Le gruño Sasuke.
"¡No soy tu hijo! ¡Deja de ordenarme como si fuera un niño!"
"¡Entonces deja de actuar como uno!"
"Vete a la mierda bastardo" Le dijo saliendo de la cocina.
"Naruto – le grito Sasuke siguiéndolo – aun no termino de hablar contigo"
"Pero yo si" Le dijo Naruto cerrándole la puerta del baño en la cara.
"Serás imbécil…" Dijo frente a la puerta a punto de tocarla con todas sus fuerzas.
"Si Naru-chan esta dentro ¿A quién llamare para pedir ayuda, esta vez?" Pregunto Fugaku-chan en la puerta.
Sasuke trago saliva, era obvio que el niño recordaba perfectamente el episodio con Karin y aquel lado de su padre aun estaba grabado en sus memorias. Sasuke se acercó a su hijo y sintió una presión en el pecho cuando este retrocedió con carita de preocupación.
"Fugaku – trato de tomarle la manita y el niño se alejo mas – hijo…"
Naruto que escuchaba, salió del baño y observo la escena. La mano de Sasuke vacilaba en el camino a su hijo y este le miraba casi con horror. El rubio se paro al lado de él azabache mayor y le paso la mano por el hombro, este le miro con recelo.
"Papi tiene un humor de perros mini-teme – le dijo sonriendo – pero te ama, no te haría daño…"
"Pero…"
"Nada de rezongar – le advirtió el rubio – papi está discutiendo conmigo, no es nada contigo"
"Así es – dijo Sasuke poniéndose en cuclillas – mi problema es con el dobe cabezón, así que ahora ven y dame un abrazo"
El pequeño miro a Naruto que asintió y luego miro a su padre, se acercó a paso lento y le paso los bracitos por el cuello, Sasuke lo levanto en brazos y lo estrujo.
"Ve a terminar de poner la mesa por mi – le dijo bajándolo – yo tengo algo que hablar con el dobe"
El niño sonrió y obedeció.
"Tenemos que evitar estas escenas frente al mini-teme" Dijo Naruto apenado.
"Eso se arreglaría si me dices ¿Dónde estuviste?"
"Aquí vamos de nuevo – suspiro resignado – he ido a beber algo con Shikamaru ¿Bien?"
"Shikamaru…" Le miro sin creerle.
"Si, hemos terminado como cubas y al final le he ayudado con el plan cursi para declarársele a Ino…"
"¿Ha sido él quien se declaro?" Pregunto serio.
"Si, teme, ha sido el – aclaro enojado – te he dicho ya que lo mío con Ino es amistad solamente ¿no lo entiendes?"
Sasuke se cruzo de brazos.
"Ya te respondí – dijo sacándose la camisa húmeda – allá tu si no me crees, ahora bien ¿Me dirás con quien hablabas?"
Sasuke no dijo una sola palabra, Naruto se saco el pantalón con los zapatos y los tiro en un rincón.
"Como quieras" Dijo serio y se metió a la regadera.
Sasuke recordó vagamente que uno de los puntos en el listado de las cosas que delatan una infidelidad era ese: la pareja no muestra interés ni por discutir.
