OK

"Sabes que me rompe el corazón
Verte parado en la oscura soledad
Esperando a que yo regrese
Tengo demasiado miedo de aparecer
Si te está pasando
Lo que me está pasando
Estoy chocando como una ola de la marea
Que me arrastra fuera del mar
Y quiero estar contigo
Y tu quieres estar conmigo"

Stranded

Isabelle caminó bajo la suave nieve durante 15 minutos para conseguir algún tipo de transporte que consiguiera hacerla llegar a la clínica más cercana, sabía que tenía que hacerse un control, las indicaciones habían sido precisas, cada dos semanas, una muestra de sangre. Además de lo anterior, no podía usar nada que tuviera que ver con el mundo de las sombras, nada de magia, no runas, no piedras de luz, no estelas. Usaba un teléfono desechable donde eventualmente recibía algunas instrucciones en sms, el mundo mágico la buscaba no iban a contratar precisamente un hacker o algo así, la verdad vivir como mundana no era algo a lo que se acostumbraría fácilmente, ir de compras, ir al banco, cocinar (era lo peor del mundo), abordar autobús, consultar un médico mundano, pero era exactamente lo que tenía que hacer para mantenerse fuera del radar.

Había un médico que no solo hablaba el idioma nativo del país sino que también hablaba ingles, era el encargado de confirmar que todo estuviera bien y de sacarle las muestras de sangre.

-Todo está correcto señorita Moore. - Dijo el médico terminando la ecografía. Era muy rubio y ojos verdes, joven aunque a Izzy no le atrajo en lo más mínimo. - Regrese en dos semanas. - Izzy asintió recordando que parte de su nueva vida era asumir una identidad, ahora se llamaba Sophie Moore.

- Gracias. - Le respondió al hombre y salió.

Simon rara vez volvió a quedarse en casa, salía cada noche con los cazadores de sombras a buscar pistas de Isabelle, al principio Alec no quería tenerlo en la misión pero no era algo que pudiera controlar, Simon seguía siendo tan testarudo como siempre. Cada noche terminaba la misión Clary y él iban a dormirse en la casa de Luke, Jocelyn les preparaba algo de comer y los escuchaba narrar cómo iba la búsqueda, cada vez se oían más desesperanzados, Simon no dejaba de repetirse que necesitaba encontrarla, que no podía perder la oportunidad de ver crecer a su hija, más de una vez les narró cómo lucía la pequeña Becky o lo brillante que era. Luego Clary le contaba cosas que había olvidado, y algunas veces las lágrimas los inundaban a ambos y se quedaban dormidos con ellas en los ojos en medio de la desesperanza.

Tessa y el hermano Zachary tocaron las puertas de la mansión de Malcome Fade en Los Ángeles quien los recibió con una sonrisa de bienvenida.

-No estaba seguro de que llegarian tan rápido, acabo de recibir el mensaje de Catarinna.

-No puedo hacer esto en el Laberinto Espiral, sería demasiado sospechoso. - Respondió Tessa. - Nos hubiéramos quedado en Nueva York pero tampoco podemos hacerlo donde Magnus.

-No está enterado ¿verdad?

-No solemos guardarle información a Magnus pero sería ponerlo en una posición muy difícil.

Malcom asintió dándoles una señal para que siguieran.

-Pueden trabajar en mi estudio. Las muestras llegaron temprano. Las estampillas eran de Islandia. - El brujo de pelo blanco les dio una mirada curiosa

-Gracias Malcom. - Respondió Zachary sin añadir más.

Tessa y Zachary se la pasaron varios días mirando las muestras de sangre y la ecografía con el fin de poder analizar si la sangre del bebé era de vampiro o de cazador de sombras, sin embargo no era tan sencillo, el simple hecho de que siguiera vivo era contradictorio con el vampirismo pero al mismo tiempo no podían sentirse completamente seguro de que sería un Shadowhunter. Por otro lado, Catarinna había tenido razón, el corazón del bebé era notablemente más lento y Tessa estaba convencida de que era algo que podrían corregir. Zachary no se sentía tan seguro ya que en su experiencia como Hermano Silencioso pocas veces habían tenido que tratar prenatales.

-Creo que Catarinna podría hacerlo, ella tiene más experiencia como sanadora. - Dijo Tessa.

-¿Cómo lograrian corregir el problema si el bebé no ha nacido?

-Los mundanos hacen eso todo el tiempo. - Respondió ella.

-¿Estás sugiriendo una mezcla de magia y medicina mundana? - Tessa le dio un guiño.

-¿Crees que podríamos hacerlo?

-Podríamos intentarlo.

Vlad se adentró en la tierra de las hadas a la luz de la luna, era tan pálido, más que cualquier vampiro, como si nunca le hubiera dado la luz del sol, su piel era casi transparente y las venas secas se notaban a través de ella. Había logrado reunir un buen grupo de seguidores prometiendoles que los vampiros se levantarían otra vez y gobernarían el mundo como alguna vez lo habían hecho. Antes de cazadores de sombras, antes, cuando su ejército no podía ser detenido por nadie o por nada, cuando no tenían que cumplir reglas estúpidas, ni sentarse en Concejos que solo hablaban a favor de la Clave. Esas promesas estaban basadas en sueños y esperanzas de venganza sin piso, el problema era que ahora los Cazadores de Sombras tenían menos gente en sus filas y como nunca los subterráneos los odiaban, además tenían otro gran enemigo.

-Vlad, viejo conocido. - Saludó la reina. El vampiro hizo una reverencia.

-Su majestad.

-¿Que trae al más viejo de los vampiros a la tierra de las hadas? - la reina estaba vestida con un traje hecho de hojas y flores violeta y su cabello caía largo en su espalda.

-Venganza.

-Los vampiros siempre han sido tan directos, sin perder el tiempo. - Se quejó ella. - Como si no tuvieran todo el tiempo del mundo.

-Mi reina, se qué usted se ha enemistado con los cazadores de sombras. Si juntaramos fuerzas podríamos vencerlos, son menos ahora..

La reina rodó sus ojos con impaciencia.

-Tienes 20 vampiros que todavía creen tus estupideces, no se que a qué te refieres con juntar fuerzas. - Vlad se mordió la lengua con rabia.

-Es cierto, pero si usted me ayuda tal vez podríamos vengar juntos la muerte de Sebastian. La nefilim que está embarazada del vampiro diurno es precisamente Isabelle Ligthwood

-Tal vez si hubieras acudido cuando Sebastian juntó su ejército de Oscurecidos contra la Clave, tal vez hubiéramos ganado pero ahora…. No entraré en batalla con los Cazadores de Sombras, no me interesa perder más gente de mi ejército.

-Mi reina.

-¡Es tarde! Y no hay nada que tengas que me interese. No podrás seducirme con mi vengaza, no tienes nada que yo quiera. - Vlad hizo una reverencia y fue escoltado por las hadas hasta la salida.

-Mi reina. - Dijo un hada varón de su corte y era una versión juvenil de su perdido Meliorn. -Tal vez debería escucharlo. Tal vez algo interesante podría salir del hijo de un vampiro diurno.

-Tal vez deberías tratar de no decirme que debería hacer. - El chico hizo otra reverencia, pero la reina decidió escucharlo.

No era normal que entre brujos usarán algo tan burdo como teléfonos celulares desechables, pero era altamente efectivo cuando se intentaba evitar la magia. Tessa intentó explicarle la idea que tenía a Catarinna mientras esta trabajaba todavía su turno en el Hospital.

-No estoy segura de que debamos arriesgarnos a usar magia para sanar el bebé antes de de que nazca.

-Tal vez podrían necesitar ambos la capacidad de que se regenere como lo hacen los vampiros, ahora que hay tanta gente persiguiendolos.¿No crees?

-Pensaré en ello. Jocelyn, ella ha estado pensando en Simon.

¿Él regresó?

-Sí. Está buscando a Isabelle.

-Es mundano ahora.

-Sí lo es.

-Ok.

-OK. - La llamada se cortó.