Seis meses han transcurrido y Kyohime estaba en un revuelo, el primer heredero de la familia real estaba por nacer y no podía causar más expectación . Kyohime estaba por hacerse más fuerte.
Los científicos tan sólo arribaron hace un mes , sin embargo su trabajo no ha parado y los comerciantes en los alrededores estaban poniendo un ojo en lo que se construía detrás de las enormes paredes de los almacenes.
Natsuki podía ver sus sueños poco a poco volverse una realidad. Y fue entonces que un pensamiento llegó a su mente ...su muerte estaba cerca.
En el pensamiento un escalofrío recorrió su cuerpo.
Natsuki le había devuelto su honor al nombre de Kruger, estaba por conocer a su heredero , Kyohime estaba cambiando para bien y su loco proyecto con sus amigos estaba por ver la luz. Consiguió lo que tanto ha deseado y más. Sin duda su muerte estaba por llegar o al menos eso es lo que marcaba la historia de su familia en sus antepasados.
Natsuki suspiró y levantó su vista en dirección a Shizuru que se encontraba tomando el sol en el jardín , su vientre prominente .
- A valido la pena- se dijo.
En ese momento, Shizuru volvió su atención a el y le dio una sonrisa brillante.
Natsuki estaba muy agradecido, de que Shizuru le hubiera perdonado, aunque posiblemente sólo fuese debido a el bebé que cargaba en su vientre. Más Natsuki se confirmaría con ello, no es como que pudiese hacer o decir algo para que eso cambiase. Sería feliz con ello...
Natsuki devolvió la sonrisa y volvió a trabajar en los últimos detalles de su plano. Su motor perpetuo estaba casi terminado, al menos en el papel...
Fue el siguiente mensaje que recibió de su mensajero real lo que cambiaría las cosas que tenía que hacer.
- Su majestad! Noticias de las fronteras! Es urgente!- voceo el mensajero que resoplaba el poco aire de sus pulmones.
Natsuki se pudo en pie y tomó el pergamino de la mano, pronto leyó el contenido, era lo que había estado esperando... Natsuki se precipitó a su papel y pluma, no había tiempo para que nadie más redactara las órdenes que sus generales debían acatar de inmediato, pronto letras llenaron un nuevo pergamino y el sello puesto en su lugar. Entregó el rollo a el mensajero.
- Entrega esto a el general más cercano, dile que debe ser reenviado a los demás en las fronteras , no hay tiempo que perder!- ordenó . El joven asirio y salió corriendo.
Natsuki volvió su vista a Shizuru que ahora le miraba con el ceño fruncido. Tenían que hablar.
El resto del día Natsuki pasó su tiempo convocando a la corte y a los gobernadores de todas las provincias del reino, el tiempo era increíblemente valioso, y todos tenían que realizar su labor con el fin de defender su territorio. La guerra estaba por llegar y Kyohime debía resultar victorioso.
- Que te ha tomado tanto tiempo?- Shizuru preguntó a su esposo desde su lugar en la cabecera de la cama, su mano frotando el vientre inchado.
Natsuki deshizo metódicamente sus ropas, un suspiro escapó de sus labios, mientras miraba a Shizuru. Una sonrisa triste se formó en sus labios.
- Eres hermosa, te lo he dicho ya?- un tono plano en su voz, sin embargo el sentimiento estaba ahí- nunca en el mejor de mis sueños pensé que te encontraría... Cuando nos conocimos yo pensé que serias como el resto de las mujeres en la corte- Natsuki rió- vaya sorpresa me lleve cuando pase esos días en tu compañía en aquel viaje!- dijo emocionado- creo que fue en ese tiempo que me vi atrapado en todo lo que era Shizuru Viola, una mujer extraordinaria como ninguna otra...- hizo una pausa- nunca tuve la mala intención de hacerte daño, quiero que lo sepas, mi amor por ti siempre ha sido sincero... Así como lo es para nuestro hijo, sea niño o niña, mi corazón les pertenecerá sólo a ustedes dos...- Natsuki miró a Shizuru con total ternura y continuo- si algo llegara a suceder a mi, no quiero que me guardes luto, no quiero que seas triste por mi, tendrás a nuestro hijo a tu lado, será el mejor recuerdo que tengas de mi, así que...- Natsuki tragó saliva - si tu corazón es capaz de encontrar a alguien a quien amar, no dudes, y se feliz, que yo lo seré por ti incluso cuando el último aliento allá abandonado mi cuerpo...lo harás?- cuestionó aún de pie a los pies de la cama.
Shizuru observó a Natsuki - Grandes palabras para alguien que no muestra ninguna expresión cuando las dice...- luego frunció el ceño- esto es por el el sabe que ha llegado a ti , esta mañana?
- Como he dicho, una mujer como ninguna otra...- respondió sonriente Natsuki
- Responde- exigió
Natsuki apretó los puños a sus lados y asintió con la cabeza- Asi es, me temo que lo ya postergado a hecho su aparición ... Shirongand planea declararnos la guerra y parece ser que ha encontrado más reinos para unirse a su causa...la guerra esta cerca...
Shizuru le miró sorprendida por un segundo , entonces preguntó- Planeas ir al frente?
Natsuki volvió a asentir- Es mi deber, soy el rey. Y no temo por lo que viene, o por lo propia vida, mi única preocupación es mantener a salvo a ti y a nuestro hijo, no pienso retroceder, y mucho menos entregar el reino a los invasores, pero sólo una cosa preocupa mi mente. Así que, lo harás?- volvió a cuestionar esperando la respuesta a su anterior cuestionamiento. Así podría marchar en paz.
Shizuru exhaló- Eres tan terco, pero sólo responderé si tu me haces una promesa antes.
Se miraron por un minuto. Natsuki sonrió- Lo que quieras...
- Promete que sin importar que, volverás a nosotros.- su tono sonaba más como una orden que una sugerencia.
- Lo prometo. Haré lo imposible por volver.
Shizuru sonrió- En ese caso, lo haré.
Natsuki asintió , entrando bajo las ropas de cama se acomodó al lado de Shizuru que ahora se había recostado por completo.
- Buenas noches Shizuru...
- Buenas noches Natsuki...
