Aclaraciones: falta poco!, bueno queda este cap y el último q ya empecé porque es el q tengo en mente desde hace rato, asi q puede q tarde menos, pero no prometo nada, la inspiración se va más rápido de lo q llega jeje. Espero q les guste este cap, como los anteriores costó, pero quedé bastante satisfecha con él. Muchas gracias por sus reviews! Saludos!!!!
Capitulo 25
Itachi se alejó al ver que Orochimaru comenzaba a realizar los sellos de una invocación. Su siniestra sonrisa había aumentado mientras se mordía un dedo. El Uchiha mayor esperó. No le molestaba lo que hiciera, iba a vencerlo de todas maneras, ningún intento sería suficiente. Una gran serpiente surgió frente a él.
-Orochimaru... ¿por qué me llamas ahora?, acaso pretendes que pelee contra un Uchiha –dijo la serpiente.
-Te daré cincuenta almas si lo matas.
-Serán cien.
-Como desees. Sólo recuerda no mirar sus ojos.
-Siempre pensaste en la vida de la gente como en algo que se puede usar sin ningún tipo de límite –Itachi sentía una gran ira al escuchar la forma en la que Orochimaru hablaba, aunque no la demostrara como de costumbre- siempre consideraste a todo el mundo basura…
-Itachi… eres un pobre iluso al igual que tu hermano. El mundo entero se rige en base a normas egoístas, ustedes los Uchiha, son los seres más egoístas que existen… bueno, ya no quedan muchos… -Itachi lo observaba imperturbable- y además son tan confiados de sus fuerzas. Tu hermano es igual a ti, por eso fueron eliminados.
-Será mejor que te calles… -dijo cerrando los ojos un momento para poder controlarse.
Los Uchiha siempre fueron un Clan orgulloso y puede que el poder de sus ojos los haya llevado a considerarse superiores al resto, ese fue su error, por ello encontraron muchos enemigos, demasiados. Itachi recordaba a su padre cuando hablaba de las demás familias, él sabía mejor que nadie cómo eran los Uchiha, pero no pensaba dejar que ese hombre manchara el nombre de su Clan, porque también había habido gente buena y desinteresada en él. Gente que murió a causa de la soberbia de unos pocos.
-Y por ser unos traidores… -continuó Orochimaru- Itachi, ya te lo he dicho muchas veces. El enemigo es esta Villa, no yo.
-Las personas que habitan Konoha no fueron las culpables de esa matanza. Unos pocos lo hicieron, por ello no permitiré que sigas con esto. No dejaré que tu odio lo invada todo como una vez sucedió con mi gente.
-Por algo elegí a tu hermano para ser mi sucesor, eres demasiado terco…
-¿Yo terco?, se nota que no conoces a mi hermano en absoluto.
-Aaah, ¿y tú si?, porque si mal no recuerdo no lo has visto en quince años.
-Es mi hermano, lo conozco. El tiempo no es lo importante…
-Jaja, Itachi, a veces eres muy gracioso. Tu hermano es muy débil de mente, puede que nunca lo venzan en una batalla, pero su cabeza es otra cosa…
La serpiente gigante se lanzó contra Itachi, quien la esquivó con facilidad, la bestia era demasiado grande para moverse con la agilidad suficiente como para alcanzarlo. Sin embargo, era muy astuta. Se giró rápidamente y con su cola golpeó a Itachi, aplastándolo contra el suelo. Orochimaru sonrió victorioso.
-Los Uchiha son demasiado creídos.
-Debo admitir que eso es cierto…
Itachi apareció detrás de Orochimaru preparando un ataque de fuego, sería su fin, acabaría con él para luego ir a ayudar a su hermano.
…………………………….
Ino corría por las calles de Konoha lo más rápido que podía, no encontraba a Naruto por ningún lado. El ataque seguía, y el enemigo estaba siendo derrotado por suerte. Ella, aunque debía estar en la pelea, prefirió hacer un último intento con el caso de Danzou. En la mente de su subordinado había encontrado un nombre que al principio no le dio importancia. Pero mientras dormía la noche anterior ese nombre le había dado vueltas en la cabeza. Lo que había visto no era aun nombre, sino parte de él. "Oroc", ahora se daba cuenta: "Orochimaru". Esa era la otra persona que estuvo a cargo de la matanza del Clan Uchiha. Y una cosa más. Orochimaru, había vivido varios años en Konoha y había construido un laboratorio secreto bajo tierra que nadie conocía, excepto ella. Lo había visto en algunas imágenes aisladas que había extraído del subordinado de Danzou, pero en su momento, tampoco les había dado importancia. Muy tonto de su parte, demasiado, pero era tarde para lamentarse. Luego de darle muchas vueltas al asunto, había terminado de comprenderlo todo, y había logrado definir el lugar donde se encontraba el supuesto laboratorio de Orochimaru. Un lugar donde nadie buscaría. Un cabo suelto que fue la llave para desenmascarar a Danzou. Esa misma noche había ido a buscar el lugar y había encontrado varias pruebas que demostraban la implicación de Danzou con la matanza del Clan Uchiha. El problema es que ahora no encontraba a Naruto, quien era el encargado de ese caso. Estaba sucia, cansada y muy malhumorada para que eso le estuviera pasando en ese momento. Giró en una esquina y chocó de frente contra alguien, cayó al suelo sentada.
-Demonios…
-Ino… -Kakashi la miraba algo confundido- te hemos buscado por todas partes, ¿dónde estabas?
-¡Kakashi-sensei! –recuperó las fuerzas de inmediato al verlo, por fin alguien de confianza- ¡qué bueno que lo he encontrado! He descubierto muchas cosas esta noche, y ¡lo he conseguido!, tengo las pruebas que implican a Danzou con la matanza de los Uchiha.
-Espera Ino, estás hablando muy rápido… ¿qué has encontrado?, ¿cómo? Y ¿dónde?
-Oh es muy largo de explicar Kakashi-sensei, y puede que perdamos tiempo valioso, tenemos que encontrar a Naruto e ir por Danzou.
-Naruto está luchando contra Sasuke… creo… o por lo menos eso fue lo que oí.
-¡¿Qué?!
-No te preocupes, conozco bien a ese tonto, y a Sakura, Sasuke estará bien. Lo más importante es que me cuentes todo lo que sabes.
-Está bien, pero mientras vamos en busca de Danzou… puede que necesitemos más gente…
-Debe estar en la Torre Hokage, iremos por Tsunade-sama, y Shikamaru también está allí.
-Perfecto, ¡vamos rápido!
…………………………………….
Subaru ahora estaba preocupado, lo había golpeado con uno de sus mejores ataques, sin embargo, Sasuke seguía allí, y parecía estar mejor que antes. Sus movimientos eran más veloces e impredecibles. Si seguía así perdería, y él no podía perder, no cuando por fin tenía un objetivo concreto y que él mismo deseaba. Ya no seguía órdenes y eso le daba fuerzas, pero Sasuke seguía siendo superior. Hizo varios sellos y convocó de nuevo la lluvia, de esa forma podría sentirlo.
-No vas a ganarme con agua, Subaru… -dijo Sasuke. Respiraba con dificultad, pero aún así, mantenía su actitud orgullosa y calmada.
-Lo sé Uchiha, simplemente es para ubicarte. Tu velocidad ya no te servirá de nada. Mientras el agua te toque, yo sabré dónde estás.
-Eso tampoco te ayudará. Comienza a pensar en tus últimas palabras, porque estás muerto, Subaru. No te perdonaré que se te haya cruzado por la cabeza matarla.
-¿De verdad piensas que iba a matarla?
-Estás muy enfermo, no tienes solución.
Subaru volvió a mirarla, lo que hizo que Sasuke se enfureciera más. ¿Qué demonios le pasaba a ese tipo?, ¿acaso sentía algo por Sakura? Apretó los puños con fuerza. Con la transformación, había logrado recuperarse un poco, pero no era suficiente. Su velocidad era mayor, pero seguía desconcentrado. Ella aún continuaba siendo su prioridad, y el simple hecho de pensar que ese enfermo la había tratado mal, lo sacaba de quicio. Volvió a ir contra él, la furia lo hacía olvidar el dolor. Su objetivo era simple y no le importaba lo que ella pensara luego, Subaru merecía morir. Notó con cierta confusión, que su enemigo se defendía de sus ataques, pero no los respondía.
"Lo amo y no puedo vivir en un mundo donde él no esté".
Las palabras de Sakura volvieron a la cabeza de Sasuke. Eso era algo que sinceramente no se esperaba. Sabía que lo amaba, pero ¿moriría si él lo hacía? No podía permitir que eso sucediera. Sin embargo la victoria estaba lejos de ser suya en el estado en el que se encontraba. El malestar en su pecho volvió, se frenó y aunque no quería terminó por doblarse del dolor. No resistiría mucho más. Subaru no atacaba. Lo miró, estaba confundido, dudaba. Podría usar eso a su favor. Se preparó y realizando los correspondientes sellos generó un Chidori y corrió hacia su enemigo. Subaru seguía quieto. Podría matarlo, un solo golpe, un segundo y todo acabaría.
Subaru había perdido la voluntad de seguir por alguna razón que no terminaba de comprender. Se defendía, por el simple hecho de que la supervivencia era algo innato en todo ser vivo, pero ya no quería seguir. Tal vez habían sido sus lágrimas. Aunque la lluvia quisiera confundirlas, él las había visto. Si lo mataba ella no podría vivir. Si eso era cierto, terminaría realizando un acto malo. Pero el malo era Sasuke, ¿o no? ¿Estaba haciendo lo correcto o volvía a equivocarse?, ese hombre peleaba por ella, y él también, entonces, ¿por qué peleaban si el objetivo que tenían era el mismo? ¿Estaba celoso?, no, claro que no, porque sabía que aunque Sasuke muriera, Sakura nunca se quedaría a su lado, y menos si él era el asesino. Simplemente quería verla feliz, y era obvio que él la hacía sufrir… estaba confundido, demasiado confundido, no entendía y eso lo hacía dudar… ¿por qué lo amaba tanto si la lastimaba?
Su enemigo frenó y se retorció del dolor. Esa era la oportunidad perfecta para darle el golpe final. Sus ojos volvieron a desviarse hasta ella. Estaba más asustada. Miró al Uchiha, apretó con fuerza la espada de hielo que llevaba pero no se movió. Sasuke pareció notar su duda y no perdió tiempo. Vio cómo se formaba el Chidori en su mano. Estaba listo. Iría donde estaba Aome, porque merecía la muerte más que él. Sólo esperaba que pudiera cuidar a Sakura y darle la felicidad que se merecía.
Sakura se quedó quieta. La lluvia volvió a causa del jutsu de Subaru, pero ella no sentía nada. Su vista estaba fija en la persona que amaba. Iba a matar a Subaru, lo sabía, lo veía en sus ojos, su furia. Las lágrimas se confundieron con la lluvia. Ya no podía detenerlas, como era incapaz de detener a Sasuke. Como había sido siempre. Ella nunca pudo detener sus pasos hacia la sombra. En realidad, ahora que lo pensaba, en vez de sacarlo, estaba provocando que se hundiera más. Por protegerla iba a convertirse en un asesino, tal y como había dicho Subaru. Lo vio retorcerse del dolor. Abrió los ojos asustada y aunque su mente le decía que se moviera, su cuerpo no lo hizo. Pero nada pasó. Subaru estaba quieto y no atacaba como era de esperarse, entonces Sasuke volvió a erguirse y comenzó a hacer los sellos para un Chidori. Lo iba a matar…
Naruto se colocó a su lado.
-Sakura-chan… -la llamó con cierta tristeza.
-Yo lo hundí… yo lo llevé a esto, Naruto… -dijo con una voz que no parecía la suya.
-Puede ser, pero por ello, eres la única que puede sacarlo. Sakura-chan…
-¿Qué puedo hacer yo?
-Sólo recuérdale quién es. Muéstrale el camino correcto una vez más…
-Ya no tengo fuerzas Naruto…
-Si de verdad lo amas, las encontrarás… yo te ayudaré…
Sakura cerró los ojos un momento. Podía escuchar el sonido de las gotas de agua cayendo, oyó el susurro del viento, y el chillido de mil pájaros del Chidori que comenzaba a formarse. "Lo amo, lo amo, lo amo" se repitió a sí misma. Abrió los ojos.
-Naruto…
El rubio no lo dudó y desapareció de su lado. Sakura juntó las manos, entrelazando sus dedos, levantó los brazos mientras reunía todo su chakra. Toda su fuerza iría a ese golpe. Lo detendría, a como diera lugar. Bajó los brazos y golpeó el suelo. El chakra se liberó por la tierra, rompiéndola. Sasuke y Subaru que estaban concentrados en sus pensamientos y en la lucha fueron atrapados por el temblor y cayeron al suelo. El Chidori desapareció al instante y el Uchiha se tomó el pecho, el dolor era cada vez más fuerte. Subaru quedó tendido en el suelo mirándola.
-Bien, ya que he obtenido su atención… -dijo la pelirrosa mirando a ambos con el ceño fruncido.
-¿Qué haces? –preguntó el Uchiha.
-Es hora de que yo también proteja lo que quiero. Ya acabó, Subaru por favor, detente, no lograrás nada con esto, y lo sabes.
El aludido no respondió la miraba fijamente, sus ojos oscuros seguían mostrando confusión. Intentó levantarse, pero Naruto apareció tras él con un kunai que puso en su cuello.
-Si te mueves, te mato. Ya ha terminado…
Subaru lo miró de reojo, intentó pararse de todas formas, pero las fuerzas le fallaron. Aún no estaba del todo recuperado del primer ataque de Sakura. Aome lo había curado de forma rápida, y no muy eficaz, por causa de su impaciencia y apuro. Él había utilizado su técnica para congelar las zonas más afectadas y poder luchar normalmente, pero ahora estaba sintiendo las consecuencias de ello.
-Sakura… -Sasuke la miró confundido cuando ella se acercó.
-Te curaré eso –le dijo y comenzó a realizar lo que mejor sabía hacer.
-¿Por qué?... –preguntó. La transformación fue desapareciendo poco a poco. Volvía a ser el hombre que amaba, el Uchiha que le había robado el corazón.
-Porque no quiero amar a un asesino, no podría seguir viéndote de la misma forma. Lamento haber causado todo esto. Pero por mí, no quiero que te sacrifiques. Jamás me lo perdonaría. ¿Es que no lo ves? –le respondió ella, sin mirarlo.
-Ya no puedes mirarme… -dijo él con cierta tristeza.
-Me siento tan culpable. Mira cómo has quedado –sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas –él estiró su brazo y colocó una mano suavemente sobre su mejilla.
-No lo hagas. Tú no tienes la culpa.
-Sasuke… no es necesario… por favor… olvídalo ya…
-No puedo, lo siento, he vuelto a dañarte, pero será la última vez.
-Si tu decisión es esa, si no hay vuelta atrás, si lo consideras correcto… entonces no hay nada que pueda hacer.
-Gracias por siempre entenderme. Gracias por hacerme quien soy. Y gracias por salvarme Sakura…
La pelirrosa asintió con una amarga sonrisa en el rostro. Naruto observaba a la escena comprendiendo poco a poco las palabras de ambos, y las de ella en especial. Lo he perdido, lo sé… ya es tarde… Ahora lo entendía. Sasuke no pensaba quedarse al lado de ella, y Sakura lo sabía. Lo había comprendido quizás antes que el propio Uchiha. Él sabía que tenía muchos enemigos, y ella jamás estaría a salvo a su lado. "Sasuke ¿te irás así como así, abandonarás tu felicidad por protegerla?" se preguntó para sus adentros el rubio.
-Sasuke… -quiso hablar, hacer la misma pregunta pero en voz alta, sin embargo ella lo detuvo con un movimiento de su mano.
Una nueva explosión a unos doscientos metros de ellos les recordó la batalla entre Itachi y Orochimaru. Este último apareció de pronto, corría hacia ellos con una mirada asesina y furiosa. Su rostro estaba desfigurado, cubierto completamente de sangre, parecía seguir moviéndose por pura fuerza de voluntad. El cuerpo de Sasuke se tensó al instante. Estiró el brazo para alcanzar su katana que con el golpe de Sakura había salido despedida de su mano y había caído a unos metros de donde estaba.
-¡¡Tú, maldita!! –gritó Orochimaru corriendo hacia Sakura.
Estaba a un metro de Sakura y Sasuke. La mujer intentó hacer algo, pero había reaccionado muy lento. Iba a matarlos, sus ojos lo decían. Naruto gritó algo pero no pudo escuchar qué. Una sombra apareció y cuando vio bien, era Subaru, se había interpuesto entre ellos. Tenía su katana de hielo en la mano. Un grito y todo terminó.
-¡Subaru! –Sakura no podía creerlo, una vez más la había salvado.
Subaru se había quedado parado, un simple movimiento de su brazo había hecho que su espada se clavara en el pecho de Orochimaru. La serpiente, había apoyado el mentón sobre el hombro del que una vez llamó hijo.
-Adiós, Orochimaru –dijo Subaru con frialdad- nos veremos en el infierno…
Una convulsión recorrió el cuerpo de Subaru. Sakura vio que su camisa comenzaba poco a poco a mancharse de sangre en su espalda. Orochimaru quería decir algo, pero nada salía de su boca. Sus ojos quedaron fijos en la mujer antes de perder su brillo. Ella se había quedado estática, al igual que Naruto y el Uchiha. Subaru juntó fuerzas y se sacó de encima el cuerpo de la serpiente. Se tambaleó un poco y se dio vuelta para mirarla. Tenía un kunai clavado en el mismo lugar en que él había clavado su katana en Orochimaru. Cayó al suelo. Sakura se levantó, al igual que Sasuke. Los dos se aproximaron hasta su antiguo enemigo.
-No pude cumplir con mi objetivo… pero alguien lo hará por mí… los Uchiha han tenido enemigos toda la vida, esto no terminará –sonrió hacia Sasuke- lo sabes –el morocho lo observaba sin demostrar ningún tipo de sentimiento- Sakura… lo siento… desearía que nos hubiéramos conocido en otras circunstancias… de todas formas te lo agradezco… me hiciste sentir vivo…
-¿Por qué, Subaru?, ¿por qué volviste a salvarme?
-Quién sabe, tal vez me he vuelto un poco más bueno, o quizá simplemente actué por puro reflejo.
La pelirrosa se acercó un poco más. No podía no sentir lástima por ese hombre. La vida había sido muy dura para él, y jamás había tenido a nadie que le enseñara otro camino distinto al que conocía. Subaru cerró los ojos aún con una sonrisa, pronto su pecho dejó de subir y bajar.
-Adiós, Subaru… -susurró.
-¿Dónde está Itachi? –la pregunta la sacó de su ensimismamiento. Miró a Sasuke que observaba los alrededores con suma preocupación- pensé que estaba ganando, ¿cómo puede ser?...
-Hacía mucho que no peleaba, y perdí la práctica tal vez… -respondió el Uchiha mayor apareciendo, se sostenía un brazo que no paraba de sangrar- lo siento, hermano, por mi culpa, casi le sucede algo a la mujer…
Sasuke no respondió, se quedó mirándolo como si no pudiera creerlo. Sakura fue la primera en reaccionar y corrió hasta él para comenzar a curarlo.
-Gracias, Sakura… -le dijo Itachi sonriendo- por todo…
-Demasiadas personas me han agradecido hoy –dijo con una leve sonrisa- espero de verdad merecerlo.
-Por supuesto –contestó Sasuke adelantándose- Itachi…
-Hola Sasuke…
El morocho sonrió y abrazó a su hermano mayor. Itachi hizo una mueca de dolor, pero le devolvió el abrazo. Tantos años sin verse. Tantas cosas que habían pasado y ahora por fin podían volver a ser una familia.
-Pensé que estaba solo… -dijo Sasuke apartándose al darse cuenta de lo que había hecho. Normalmente no expresaba sus emociones de esa forma.
-Nunca lo estuviste.
-Todo esto… -Sasuke lo miró con el ceño fruncido- fue por culpa de Orochimaru y Danzou.
-Lo sé.
-Danzou escapó –todos se dieron vuelta al escuchar una nueva voz. Shikamaru, que recién había llegado junto a Tsunade, Ino y Kakashi, había anunciado la noticia a los presentes.
-¿Escapó? –los puños de Sasuke se cerraron con fuerza.
-Sí –contestó Tsunade- sé lo que piensas Sasuke, pero no lo hemos ayudado.
-Jamás podría saberlo de todas formas…
-Es cierto, pero es la verdad, de ti depende, si creernos o no –contestó Kakashi- pero hemos conseguido las pruebas que necesitábamos, así que seguiremos buscando, lo encontraremos y será encerrado por el resto de su vida…
-Ya no importa eso… –Sasuke observó a la pelirrosa que aún seguía curando a Itachi y no lograba mirarlo. La tomó del brazo –Sakura.
-Lo sé. Si vas a hacerlo, hazlo de una vez. Yo no voy a detenerte, eres libre de hacer lo que quieras, yo… me quedaré aquí… en mi hogar…
-Mírame, por favor, Sakura –sus verdes ojos se fijaron en los negros de él- sabes que no puedo quedarme. Subaru tenía razón en algo, los Uchiha siempre tendremos enemigos. Yo los tengo, toda una vida al lado de Orochimaru me dio eso. Me lo merezco. Y no puedo permitir que algo te suceda.
-Lo sé –contestó ella con frialdad.
-No quiero que me hables así. No lo hago para lastimarte…
-Ya vete, Sasuke -el morocho asintió. Y luego miró a su hermano.
-Por supuesto que te acompañaré.
Sakura terminó con la curación y se alejó, Naruto se colocó a su lado. Volvía a no mirarlo, el pelo le tapaba el rostro, así que no podía ver si estaba llorando o no. El Uchiha quería abrazarla y besarla, pero eso simplemente la lastimaría más, y no sólo a ella, a él también, le sería imposible irse. Pero debía ser así, se había prometido protegerla, aunque fuera de él mismo. Dio media vuelta.
-Te esperaré… aunque nunca vuelvas, te esperaré… -le dijo ella casi en un susurro. Pero Sasuke la escuchó y sonrió con tristeza, esperaba algún día volver, pero sólo lo haría si sabía que ella no corría ningún riesgo, lo cual era bastante difícil.
Pronto los dos Uchiha desaparecieron de la vista de todos. Tsunade abrazó con fuerza a su alumna, ella sabía mejor que nadie lo difícil que era superar ese tipo de cosas. Dejar ir a alguien que se ama era algo demasiado complicado, pero más que nada doloroso.
-Volverá, Sakura, ten fe…
La pelirrosa no respondió. Sería difícil seguir luego de todo por lo que había pasado, luego de volverlo a perder, pero no había opción, tenía que continuar, porque eso también era lo que Sasuke quería. Él también estaba dándole la espalda a su propia felicidad, a vivir en paz, todo por la seguridad de ella. Por eso, no podía llorar, no podía caer, sonreiría como siempre, iría al hospital todos los días y ayudaría a los demás, como siempre. La vida continuaba y ella la viviría porque eso es lo que le había dado Sasuke, una vida que valía la pena seguir.
-Está bien, Tsunade-sama, estoy bien –dijo mostrando una gran sonrisa.
Al final, él también le había mostrado un camino sin que ella lo supiese. Antes de conocerlo, su vida era rutinaria y seguía porque eso debía hacer. Ahora sería distinto, caminaría hacia delante porque sabía que algún día volvería a verlo. Lo esperaría y cuando él considerara que podía volver, entonces la encontraría allí, bien y con los brazos abiertos.
……………………………
Sasuke e Itachi caminaban por el bosque, hasta que el hermano mayor tuvo que hablar para expresar lo que pensaba, si continuaba callado, tal vez luego se arrepentiría.
-Sasuke, ¿estás seguro?, podemos quedarnos en Konoha. Todo estaría bien…
-No puedo quedarme en Konoha sabiendo que ella podría correr riesgos. Me encargaré de que nadie nos moleste, y luego volveré.
-¿Y si eso se lleva tu vida?
-Itachi, no te pido que me entiendas, sólo que me ayudes.
-Siempre lo haré, Sasuke. Pero sigo considerando que…
-Por favor, no quiero saberlo, no quiero que me digas qué es lo que piensas. Sé que Sakura seguirá sufriendo. Lo hará hasta que vuelva, y por eso, debo cumplir mi objetivo rápido.
-Han sido muchos años de estar al lado de Orochimaru, debes de tener miles de enemigos.
-Hmp –Sasuke sonrió- no seas exagerado, miles no… cientos tal vez. Primero, quiero encontrar a quien generó todo, a la mente maestra...
-Así que primero iremos tras Danzou.
-Sí, posiblemente nos encontremos a mis enemigos en el camino.
-Te volviste popular con los años, hermanito…
-Bastante…
-No me alcanzará la vida para agradecerle a esa mujer lo que ha hecho contigo –Itachi sonrió y Sasuke lo miró confundido- he podido ver bastante de lo que eras en la mente de esa mujer pelirroja y me alegro que sus caminos se hayan cruzado, de lo contrario, quién sabe qué clase de hermano me hubiera encontrado al final de todo.
-Seguramente a un ser despreciable… no te equivoques Itachi, aún lo sigo siendo en parte. Y por esa razón es que tampoco puedo quedarme ahora… ¿puedes entenderme?
-No soy yo quien debe hacerlo. ¿Crees que ella de verdad te esperará?
Sasuke se frenó, miró el suelo un momento y luego volvió su vista atrás, hacia la Villa de Konoha, el hogar que volvía a abandonar y el lugar donde ella siempre estaría. Sakura había dado mucho por él, durante esos meses estuvo a su lado, aunque no fuera de forma física. Como una vez, cuando chico, la niña de cabellos rosas le había dado las fuerzas para continuar, ahora también se las daría. Sí, Sakura lo esperaría, porque eso le había dicho y conocía su terquedad. Sonrió nuevamente al recordar las veces que se había enojado con él, su sonrisa… sus lágrimas, eso era algo que no quería volver a ver.
-Lo hará –dijo Sasuke y volvió a caminar- encontraré al asesino del Clan y lo traeré para que sea juzgado. Me encargaré de que nadie pueda llegar a molestar a Sakura, y cuando todo eso esté hecho, volveré y por fin podré descansar y vivir mi vida…
-Está bien, hermano, yo te ayudaré a que eso suceda. Lo prometo.
-No te olvides de tus amigos… -Sasuke sonrió al escuchar una voz conocida- demonios, Sasuke, pensabas irte sin decirnos nada…
-Lo siento Suigetsu, Juugo, a donde vamos, ustedes no pueden venir.
-Es nuestra vida, tú no decides por nosotros. Te acompañaremos.
-Hmp…
