Holaa amigossss! ¿como estan? :D
uff por fin pude terminarles la contiii genteee, y pues ya mismo se las subooooo ^^ Siento haber demorado tanto, pero pues estoy en mi ultimo mes de clasess, y despues vacionessss! y estoy llena de trabajos y entregasss, apenas y puedo respirarr u.u, pero que le vamos a hacer, lo estudios son lo estudioss ¬¬ aunque toodos lo odiemos jejejej,
ahora si amigoss: MUCHAS GRACIAS POR TODOSS SUS REVIEWSSS! como siempre les digooo cada uno de ellos me saca una enorme sonrisa, y me sube muchos los animos para subirles mas y mas rapido la contiii XD
pero bueno, no les hago perder más tiempooo ;O solo espero que me dejenn muchiosss reviewsss, y que el capi les gusteee :)
y una aclaracion: es que creo que muchos se confundieron respecto a lo que dije en el otro capi, y es que al fic le quedan dos estancias o tres más, no dos capis más. Es decir, la primera estancia me ocupo 24 capis, y las estancias que vienen tambien me ocuparan algo así, mas o menos, quizas mas o menos, pero gira alrededor de esos capis. Asi que amigos aun falta muchiooo para que este ficc concluyaa jejeejej xD
ah una cosa mas T.T: no se que paso con , la otra pagina en donde subo mis fics, pero hubo un grann, gran problema y todos los fics se ''borraron''. Si alguien que visita esa pagina esta leyendo esto, entonces les digo que yo esperare un poco más para ver como se desenvuelven las cosas, por que puede que sea un problema temporal, pues en la parte de abajo, donde dice la informacion de cada autor, al menos a mi, todavia dice: fanfic hechos: 2, es decir, no se pueden ver los fics, pero aun estan en la memoria de la pagina, así que prefiero esperar un poco mas, una semana com máximo, y se veo que sigue así, entonces recien en ese momento me creare otra cuenta y comenzare a subir ambos fics, capi por capii, hay que tristezaa amigosss, todos los comentarioss ya no podran ser recuperadoss u.u. Solo espero que la persona que se encarga de la pagina, encuentre una solucionnn, de verdad que me siento muy mall por lo sucedido.
bueno en sí, eso es todo u.u.
espero que esten bien amigoss, y pues nos leeremos en la conti de Nuestro destino o nuestro amor? :D
se los kiere mucho genteee
besos y suerte en tdooo!
Karynita.
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
Capitulo 25: una verdad no deseada
Y sin perder tiempo alguno, volteó su rostro y clavó sus ojos negros en ella con fuerza.
-¿quieres trabajar conmigo, Sakura? -susurró suavemente y con una pequeña sonrisa-
Y Sakura sintió que se desvanecería al ver aquello, y mas aun al sentir la intensidad y la ternura de su mirada. El joven Sasuke la miraba de una manera...de una manera que ella no pudo descifrar, pero que la dejó sin aliento, y le llego al corazón, a lo más hondo de su corazón.
¿Él...él hablaba en serio?
Parpadeo desconcertada, y aun aturdida, mientras que todos los presentes permanecían en silencio, probablemente impactados por la propuesta de su patrón, y es que ni siquiera ella creía haber oído bien. Sus labios se entre abrieron, pero nada salía de los mismos, y es que lo que él acaba de decirle no era algo que se pudiera tomar a la ligera, no era algo...común, de hecho era algo...
-¡estas loco si crees que te dejaré hacer eso Sasuke! -bramó Fugaku furioso una vez que salió de su trance-
El azabache volteó el rostro hacia su padre, y la sonrisa de su rostro desapareció de inmediato.
-no estoy pidiendo tu permiso papá -aclaró frunciendo el ceño-
Él ya lo había decidido, y nadie le haría cambiar de opinión. La verdad es que ni siquiera sabía como había llegado aquella idea a su mente, pero había sido perfecta para la ocasión. Había escuchado, en silencio, como su padre y las demás, acusaban a Sakura de algo que él sabía, era inocente. Ella había pasado la noche con él, ella había estado a su lado, y él la había estrechado entre sus brazos hasta ese día, era imposible que Sakura lo hubiera hecho, y aunque las cosas no hubieran sido así, él también estaría seguro que Sakura no fue, porque ella...ella, simplemente, era incapaz de hacer algo así.
Él lo sabía con una certeza que lo sorprendía, pero no le desagradaba.
-pero Sasuke, ¿¡escuchas lo que dices! -continuó el pelinegro mayor furioso-
-señor Sasuke, no puede hacer eso -intervino Kasa de manera precipitada, aun sin creer lo que acaba de escuchar-
Esa maldita de Sakura no podía salir ilesa de aquello, aquello que ella con tanto empeño y entusiasmo había planeado.
-Sakura hizo algo...-continuó Kasa frunciendo el ceño-
-¡cierra la boca Kasa! -gruñó el azabache molesto-
La pelinegra se sobresaltó ante el tono duro del pelinegro, pero él no pudo evitarlo. Después de escuchar todo...todo lo que escuchó haces apenas unas horas, aquella pelinegra le desagradaba completamente, además de que estaba casi seguro, de que todo ese show estaba armado por ella.
-pero señor -reclamó al pelinegra en un tono diferente- ella...
-¿es que acaso estas sordo, Sasuke? -masculló su padre dando un paso hacia ellos, e interrumpiendo a Kasa- ¡esa mocosa es una ladrona!
-no digas cosas que no son -apuntó Sasuke molesto-
-solo digo lo que es obvio a ojos de todos.
-ella no pudo robarte eso.
-Tenten y Tayuya lo encontraron en su cuarto, ¿que mas necesitas para saber que fue ella? -cuestionó con el ceño fruncido-
-eso...eso es cierto señor -habló la ojimel insegura- yo lo encontré en su cuarto.
-entonces alguien lo habrá metido allí -exclamó Sasuke seguro-
-¿¡pero que demonios dices? -Fugaku comenzaba a perder el control-
Se suponía que eso no debería haber sido así, esa maldita mocosa tendría que haber quedado despedida, y a esas alturas ya no debería estar en su casa, pero no, claro que no, eso no podría suceder si su tonto hijo estaba de por medio.
-Sasuke las cosas están bastantes claras aquí, y...
-suficiente, no estoy pidiendo tu permiso ni mucho menos -gruñó el pelinegro hastiado-
Sabía que todo eso era un plan en contra de Sakura, aunque no creía que su padre fuera el responsable de ello, probablemente todo aquello era un plan de Kasa, Tenten, y Tayuya, sin olvidarse de Karin. Sí, ellas tenía que ser las responsables de aquello, pero no su padre, él no haría algo tan bajo.
-señor yo también estaba cuando Tenten encontró el reloj -apuntó Tayuya-
-¡eso es cierto señor! -bramó Kasa empujando a Tayuya hacia delante- vamos dile -instó desesperada-
-bueno, ambas entramos al cuarto porque ya habíamos buscado en toda la casa -informó la pelirroja-
-era el único lugar que nos faltaba -habló la ojimiel-
-ustedes dos cierren la boca -masculló Sasuke con el ceño fruncido- Sakura trabajará conmigo -sentenció firmemente y viendo a todos los presentes-
-¡hijo no puedes hacer eso!
-ya esta decidido papá -anunció seriamente, y sin mas volteo a ver a la pelirrosa- vamos a mi despacho -ordenó antes de tomarla de la muñeca y arrastrarla detrás de sí-
-¡Sasuke!
Ella se sobresaltó ante su tacto, pues al parecer, aun estaba bastante sorprendida ante lo recientemente sucedido, pero aun así, no evitó que él la arrastrara consigo. Sus ojos negros vieron como su padre, abría los labios una y otra vez, probablemente sin saber que decir, o reclamar, realmente aquello lo había sorprendido, y no solo a él, si no que a todos los presentes.
-j-joven Sasuke, ¿q-que...? -susurró la pelirrosa desconcertada-
El Uchiha no le dijo nada, y simplemente la llevo a su despacho, para una vez dentro de este, cerrar la puerta y dar un suspiro de alivio, y es que no creyó que llegar allí sería tan fácil, pues sabía que su padre no se quedaría de brazos cruzados. Sus ojos se enfocaron en ella, y entonces notó que sus bonitos ojos aun estaban cristalizados.
-¿y bien? -cuestionó en tono suave-
Ella parpadeo un par de veces antes de abrir los labios, y...y nada salió de los mismos. Sus ojos jade parecían indecisos, e inseguros.
-¿usted...? -balbuceó la pelirrosa- ¿u-usted lo decía e-en serio?
El pelinegro se sorprendió ante su pregunta, ¿es que acaso él no hablaba claro?
-claro que sí -asintió dando un paso hacia ella-
Su mirada recorrió su bonito rostro, deteniéndose en sus ojos, tan translucidos y hermosos, aun ahora...aun ahora no podía creer lo que había escuchado. Dios, la ojijade era tan pequeña, tan frágil, y tan buena, que él no entendía como ella podía estar allí, parada frente a él, y con la duda cargada en sus ojos ¿Como hacía para mantenerse de pie? ¿Como había podido soportar todo eso?
La pelirrosa bajó la mirada un momento, y entonces sus puños se apretaron con fuerza.
-joven Sasuke, usted...usted tiene que creerme, yo no...no robé nada -jadeó llevando una mano a sus ojos-
-lo sé, Sakura -asintió tratando de tranquilizarla-
-yo...yo no se como...-las palabras se atragantaban en su garganta- no se como llego eso a mi cuarto, yo no entiendo...
Sus palabras se interrumpieron cuando el pelinegro apoyó una de sus manos en su mejilla, con suavidad, mucha suavidad. Sasuke vio como la pelirrosa tragaba en seco, confundida ante su acción, pero él no pudo evitarlo. Dio un paso más hacia ella, y entonces ambos quedaron frente a frente, casi sin nada de distancia. Su mano se deslizó por su mejilla, notando la humedad de las mismas, y él se las limpió, con paciencia y sin dejar de observarla.
-¡Kensu m-me violó Kasa! ¡é-él me violó y tu lo sabes!
Su ceño se frunció y su mano se tensó contra la mejilla de la pelirrosa, pero no por eso dejó de acariciarla...¿Como pudieron hacerle eso? ¿Por qué justo a ella? Una y mil preguntas se a galopaban en su cabeza, y ninguna de ellas tenía respuesta. Su respiración se agitó, y su mano libre, imitó a la otra y se colocó en la otra mejilla de la pelirrosa, apresando su pequeño rostro entre las mismas.
-joven Sas...
-shh -interrumpió sin dejarla continuar-
Ella tembló ante su cercanía, ante su tacto, ante su comportamiento, pero no se alejó, y sintió como el joven continuaba su labor. Sus dedos eran suaves, y estaban algo fríos, contrastando con el calor de sus mejillas, y aquello le brindó un pequeño alivio. Sakura lo observaba fijamente, notando recién en ese momento, que el azabache la miraba de una manera diferente, de una manera rara, y aquello...la asustó. Sus ojos negros no se posaban en los de ella, si no que recorrían su rostro de manera lenta, como intentando gravar en su memoria cada detalle del mismo, y Sakura no puedo evitar ponerse nerviosa.
-no uses esto -murmuró el pelinegro al tiempo que le sacaba el pañuelo de su cabeza-
-p-pero...
-así esta mejor -continuó una vez que los cabellos de la ojijade se deslizaron por su rostro, y entre sus dedos-
A él le encantaba todo de ella, absolutamente todo, y no quería privarse de la visión de sus exóticos cabellos. Sus dedos se escurrieron entre los mismos, y de manera lenta, acomodaron todos ellos detrás de sus orejas, a lo que ella no protestó ni nada por el estilo, sumida ante aquel acto tan íntimo. Su mirada subió por fin a los ojos de la pelirrosa, y ambos se mantuvieron en silencio, ella perpleja, y él...él pensando en todo lo sucedido ese día.
-ya te dije que eres preciosa, ¿cierto? -murmuró suavemente-
Sakura dio un respingo de la sorpresa al oírlo, de la sorpresa y la vergüenza, ¿había escuchado bien? Sus mejillas se tiñeron de inmediato, y su corazón se aceleró aun más, ¿por qué el joven estaba actuando así?
-¿te lo dije? -susurró al tiempo que colocaba un mechón que se había escapado, detrás de su oreja-
Sentía la necesidad de decirle aquello, sentía la necesidad de decirle muchas, muchísimas cosas, porque ella en verdad lo merecía. Él sentía que de aquella manera, la reconfortaría por aquello que ella ni siquiera sabía que él sabía.
-¿q-que le sucede? -cuestionó Sakura con la voz temblorosa-
Su cuerpo temblaba y se estremecía a cada roce que él le daba, y aunque ella quiso que aquello no se notará, pues era demasiado vergonzoso, aun así, no pudo evitarlo. Su cercanía la abrumaba y la aturdía. El joven Sasuke era tan...tan bueno, aunque no sabía si esa era la palabra justa, pero la verdad es que no se lo ocurría otra. Él la había defendido ya varias veces, él se había preocupado por ella, lo había hecho como nunca nadie lo hizo, y aquello...aquello le llegó al corazón.
Dios santo, ¿como no enamorarse de él?
Sin saber que hacer, solo atinó a morderse el labio inferior nerviosa, cosa que hacía muy a menudo, pero realmente, no podía hacer nada más. Las palabras se le atascaban en la garganta, y su cuerpo parecía no obedecer a su cabeza, solo a sus emociones.
-no me pasa nada -habló Sasuke por fin al tiempo que retiraba sus manos del rostro de Sakura- ahora dime, ¿quieres trabajar conmigo? -cuestionó sin levantar el tono de voz-
La ojijade tardó unos segundos en asimilar la perdida de su contacto, y tardó otros más en comprender su pregunta. Las emociones que sentía en su interior, se removieron y se agrandaron al escucharlo. Él hablaba en serio, y aquello la hizo sonreír de manera sincera y espontanea.
-s-sí -susurró con la respiración agitada- sí joven, claro que sí.
Él sonrió de medio lado, y el corazón de la pelirrosa dio un vuelco.
-bien, entonces de ahora en adelante trabajarás conmigo, Sakura -sentenció-
Y ella, sin poder contenerse, y llena de aquella dicha, se lanzó contra el pelinegro y lo abrazó, olvidándose por un momento de su verguenza. Sus brazos pasaron debajo de los de su patrón, y su rostro se hundió en su pecho, amplio y varonil. El suave aroma del azabache, pronto la inundó, y ella lo aspiró de manera suave, disfrutando aquella agradable sensación de sentirse junto a él.
El pelinegro se sorprendió ante la acción de Sakura, pero aquello no le desagradó. Su cuerpo se relajó contra el de ella, y sintió la suavidad del mismo con tan claridad, que tuvo unas inmensas ganas de estrecharla entre sus brazos, y...y lo hizo. Le pasó, de manera lenta y suave, las manos por su cintura, hasta finalmente cerrarse en torno a ella, sintiendo el acelerado latido de la chica junto al suyo.
-gracias joven -murmuró Sakura lentamente-
No sabía que mas decir ante aquello que él hacía por ella, las palabras no eran suficientes, pero era lo mínimo que podía hacer.
-de verdad, muchas gracias -continuó al tiempo que levantaba el rostro para verlo desde abajo-
-no es nada -murmuró él con la mirada clavada en sus bonitos ojos-
-s-sí, sí lo es joven -exclamó aun emocionada- de verdad usted...usted...-se interrumpió sin saber que más decir.
-esta bien Sakura -masculló Sasuke de manera lenta-
Ella abrió los labios para decir algo más, algo más para agradecerle todo lo que él estaba haciendo por ella, pero nuevamente las palabras se atascaron en su garganta, y nada salió de los mismos, así que no sabiendo que más hacer, solo atinó a subir el rostro un poco más hacia él, colocar sus manos a los costados de su cabeza, y atraerlo hacia sí, para darle un corto y suave beso en su mejilla, antes de volver a agradecerle con un simple gracias. Después de eso, se alejó y dio un paso hacia atrás, rompiendo la conexión de sus cuerpos, pero no de sus almas.
El pelinegro se quedo por unos buenos segundos, estático en su lugar, guardando en su memoria aquel suave contacto de la pelirrosa. De un momento a otro, tuvo el enorme impulso de dar un paso hacia ella, el paso que los había separado, tomar su rostro entre sus manos, y besarla como se debía, pero el mismo impulso fue detenido por otro, otro que lo llevo a la duda. Haber descubierto parte del pasado de la pelirrosa, había hecho que algo en él, cambiara la forma en como la miraba. Ahora...ahora la veía incluso más frágil, mas débil, con mas facilidad para romperse, y sentía que si se comportaba de manera brusca ella lo haría, ella se rompería entre sus brazos.
Es por eso que suspiró, y controló aquel intenso impulso de su interior. Necesitaba hablar con ella, pero sabía que no debía, en realidad, no sabía como sobrellevar aquel tema, como encarar a la pequeña pelirrosa que tenía delante de él, como hacer para que fuera ella quien le contara la verdad, su verdad, su pasado.
-¿joven Sasuke? -el murmullo de la chica lo hizo parpadear confundido- ¿se encuentra bien?
Recién en ese momento, se dio cuenta de que la había estado observando por demasiado tiempo, al menos más del permitido.
-sí, no es nada -masculló desviando la mirada, aun confundido y lleno de dudas-
Después de eso, vio como ella se removía en su lugar, inquieta y aun con una sonrisa en su rostro.
-joven -llamó pasados unos pocos segundos- y...¿de que...? -dudó insegura- ¿como...? -nuevamente calló-
Pero no hizo falta que ella dijera más, porque él lo comprendió de inmediato. Ella quería saber en que consistiría su trabajo para él, y la verdad, es que él también quería saberlo.
-¿en que consistirá mi trabajo? -cuestionó por fin-
-no lo sé -confesó de inmediato-
Aquella era la realidad, y es que cuando se lo preguntó, no había pensado con claridad, y aunque no se arrepentía de haberlo hecho, aun así, no sabía que podría hacer ella para él.
-¿no lo sabe? -repitió Sakura consternada-
-solo déjame pensarlo por un momento -suspiró al tiempo que pasaba una de sus manos por sus cabellos-
-pero joven -reclamó ella aun sorprendida- ¿como que no lo sabe? -cuestionó al tiempo que se cruzaba de brazos-
El pelinegro frunció el ceño.
-solo dame un momento, algo se me ocurrirá -musito lentamente-
Ella esperó a que su patrón pensará en algo, y aunque estaba impaciente por escuchar en que consistiría su trabajo, aun así no dijo nada por los siguientes segundos, aun regocijándose en el hecho de que trabajaría con su patrón, en el hecho de que él se hubiera preocupado por ella.
-p-podría ayudarlo con su trabajo, sus papeles -murmuró de repente y con una sonrisa inocente-
-¿que? -el azabache parpadeo desconcertado-
-siempre esta ocupado en eso joven -continuó intentando no intimidarse ante la mirada del chico-
-no podrías hacer eso -exclamó Sasuke al tiempo que imitaba a la chica y se cruzaba de brazos-
-¿por qué no?
-porque no entenderías que estas haciendo -masculló con total franqueza-
Ella no sabía leer, ella no sabía escribir, y ella, simplemente, no podría ayudarle con eso.
-entonces tendrá que enseñarme, y cumplir su promesa -musitó lentamente, y con un pequeño rubor en sus mejillas-
Y entones, él lo entendió de inmediato. No solo le estaba sugiriendo cual sería un trabajo para ella, si no que le estaba exigiendo, a su manera, el cumplimiento de la promesa que él le había hecho ya hace bastante tiempo. La sorpresa lo inundó por un momento, sorpresa de saber que Sakura aun pensaba en aquello, ¿acaso era tan importante para ella?
-por ahí viene la cosa, ¿cierto? -cuestionó entrecerrando los ojos-
Ella se mordió el labio para no sonreír más, pero aquello resultó inútil.
-bueno, serviría de algo, ¿no lo cree?
-lo que creo es que estás aprovechando la situación -bramó con una severidad fingida-
-no lo hago joven -exclamó llevando, esta vez, ambas manos detrás de su espalda- sería algo útil para ambos.
-¿para ambos?
-además, si no es eso ¿en que puedo ayudarlo? -preguntó seriamente-
El frunció el ceño intentando pensar en algo, algo para lo que ella pudiera serle útil, y nada cruzó por su cabeza, al menos nada sano. Así que dando un suspiró se resignó y la observó fijamente.
-bien, no habiendo más salida a esto...-murmuró no de muy buena gana-
-¡muchas gracias joven! -exclamó la pelirrosa llena de entusiasmo- lo haré muy bien, se lo prometo -aseguró de manera decidida-
-eso es lo que espero -masculló todavía no muy convencido de aquello que acaba de hacer-
Se quedó pensando por unos segundos más en lo que implicaba todo eso, pero de repente frunció el ceño, y se acercó a ella.
-esto implica que solo trabajas para mí, ¿lo entiendes? -cuestionó seriamente-
Sakura asintió un tanto insegura ante el tono de voz de su patrón.
-lo que quiere decir que Kasa ya no te da órdenes -continuó seriamente- ni ninguna de las otras.
-p-pero...-comenzó bajando la mirada-
-ahora trabajas para mí, no para mi padre, así que yo soy el único que puedo ordenarte algo Sakura -sentenció de manera decidida-
No dejaría que aquel grupo de personas continuaran tratándola de aquella manera.
-pero su padre...
-él mismo quiso despedirte hace unos momentos -interrumpió a la chica- y no digo que lo provoques ni mucho menos, pero a él ya no debes obedecerlo -sentenció- ¿lo entiendes?
Sakura volvió a asentir.
-¿lo entiendes Sakura?
-s-sí joven -afirmó seriamente-
-bien, y por dios, dime que intentarás no meterte en más problemas -masculló frunciendo el ceño-
-¡pero yo no...!
-solo inténtalo, ¿de acuerdo? -interrumpió de manera severa-
Ella frunció el ceño, y quiso decir algo, pero al ver el semblante de su patrón, no atinó a mas que simplemente encogerse de hombros.
-lo intentaré -murmuró desviando la mirada-
-bien.
-bien -repitió la pelirrosa en el mismo tono-
Y cuando él pensaba decir algo más, ella se adelanto de manera certera.
-y joven, ¿cuando me enseñará? -cuestionó impaciente-
-no lo sé, vamos de a poco ¿quieres? -masculló aun con el ceño fruncido-
-pero yo tengo que trabajar, y si usted no me enseña no podré hacerlo -exclamó frunciendo levemente el ceño-
-lo sé Sakura.
El pelinegro volvió a suspirar y sintiéndose de repente cansado, mas de lo que debería, camino hacia el sillón de su costado y se sentó de una, provocando un pequeño ruido en aquella estancia silenciosa.
-bien, veamos...-murmuró de manera pensativa-
Sus ojos recorrieron toda la estancia, intentando pensar en algo...algo que ella pudiera hacer aun sin saber las cosas básicas, sintiendo la intensa mirada de la misma sobre él. De repente, su mirada se topo con las carpetas que estaban ordenadas en el estante del lugar, carpetas organizadas por colores, fechas, y demás.
-bien, podrías comenzar por eso -apuntó indicándole con la mirada aquel lugar-
Ella siguió la dirección de su mirada, y después la volvió a posar en él, un tanto dudosa e insegura. Él le sonrió con tranquilidad, y después le hizo un gesto para que se acercara, a lo que ella de inmediato obedeció.
-siéntate -ordenó- esto nos llevará un rato.
El pelinegro vio como la pelirrosa se ruborizaba levemente, pero después de unos pocos segundos, hizo lo que él le dijo y se sentó a su lado, lo bastante lejos como para que no se rozaran, pero lo suficientemente cerca para que él pudiera aspirar su aroma, dulce, relajador, y completamente embriagador. Sasuke hizo lo posible por concentrarse, y pasado un momento, comenzó a explicar aquella simple pero morosa tarea de la que ella, de ahora en adelante, se encargaría, y mientras lo hacía, notó la mirada de Sakura en todo momento sobre su rostro.
Supo de inmediato, y con certeza, que ella estaba confundiendo las cosas. La manera en como lo miraba lo decía todo, Sakura...Sakura lo miraba llena de ternura, Sakura lo miraba con agradecimiento, con felicidad, pero sobre todo, Sakura lo miraba con amor, y aquello hacía que el corazón se le acelerara, y que la concentración desapareciera de manera brusca, es por eso que mientras hablaba, se interrumpía una y otra vez, confundido respecto a lo que estaba diciendo.
-lo siento -suspiró fastidiado al tiempo que desplomaba su espalda contra el respaldo del sillón-
-esta bien joven -musito ella con una pequeña sonrisa, ignorando el hecho de que era ella por quien él estaba así-
El azabache quiso decírselo, él quiso hacerle saber que él solo estaba siendo generoso con ella porque...porque...Su ceño se frunció, y su cuerpo se tensó de inmediato. Él simplemente lo hacía, porque no quería que ella se fuera de la casa, porque sabía que ella era inocente, solo por eso, no por más, y Sakura debería saberlo, él debía aclararle las cosas pero...pero no lo hizo, no lo hizo porque ni siquiera él estaba seguro de sus motivos. Es por eso, que simplemente continuó actuando de la misma manera, sonriendo de la misma manera, y viendo como segundo a segundo, sus bonitos ojos jade se iluminaban más y más...
Sí, ella definitivamente estaba confundiendo las cosas.
Y él...él también lo estaba haciendo.
... ... ...
Al día siguiente, y tal como se lo había propuesto, se levantó temprano, pero no lo suficiente temprano como para encontrar a su patrón. Se había sorprendido al no verlo en ningún lugar, pues él casi siempre estaba por las mañanas en la casa, pero ese día definitivamente no estaba. Un suspiró de resignación escapó de sus labios, y entonces miró a su alrededor, desganada y sin saber exactamente que hacer.
El día anterior el joven Sasuke le había aclarado los términos de su trabajo, y sin bien, no era mucho lo que debía hacer, esperaba que con el paso de los días, y a medida que él le enseñará, ella podría ayudarlo mucho más, y es que aquello de hacer tan poco, no le agradaba. Otra cosa de lo que habían hablado había sido de la señora Mikoto, y la pelirrosa recordaba a la perfección la mueca de molestia de su patrón. A pesar de trabajar para el joven, Sakura no quería dejar de atender a la pelinegra, es por eso que se lo había pedido, y para su sorpresa, él había aceptado después de una breve discusión.
Ella estaba feliz, realmente feliz de que las cosas hubiera terminado así. Trabajar para el joven era algo que la entusiasmaba, y no por el simple hecho de no tener que seguir obedeciendo a Kasa, si no porque ella realmente deseaba ayudarlo.
-hola Sakura -el saludo de cierto pelinegro hizo que saliera de sus pensamientos-
Sus ojos jade fueron hacia la dirección de donde provino la voz, y entonces vio a Sai, el cual entraba a la casa por la puerta principal.
-Sai -saludó con una sonrisa-
Si bien, ella y Sai no habían compartido muchos momentos, los encuentros que tenían siempre eran agradables, y Sai, era la única persona de la casa, con excepción del joven Sasuke, y la señora Mikoto, que no la deseaban fuera.
-¿que haces tan temprano? -cuestionó el pelinegro de manera tranquila-
-es que...-balbuceó insegura- ahora trabajo para el joven Sasuke, y creí que...
-¡es cierto! -exclamó recordando algo- el señor me dijo que para hoy no tenías nada -informó Sai-
-¿que?
-esta en una reunión ahora, debo ir a buscarlo en unas dos horas, y...
-¿una reunión? -murmuró la pelirrosa de manera pensativa-
El pelinegro asintió.
-bueno, la cuestión es que tienes el día libre -exclamó el chico con una sonrisa- creo que ahora que trabajarás para el señor, tendrás mas tiempo libre.
La pelirrosa asintió, y sonrió.
-eso creo -murmuró, y de repente la curiosidad la asaltó- ¿tiene muchas reuniones en la semana?
-no muchas, es simplemente para asegurarse de que todo marche en orden.
-¿y con quien se reúne? -cuestionó intrigada-
La verdad es que no entendía en que consistía todo el trabajo de su patrón, y ahora que trabajaría para él, al menos debería comprender la punta.
-con socios, por supuesto -informó Sai como si fuera obvio-
-socios -repitió la pelirrosa de manera pensativa-
Sai la observó con extrañeza por un momento, pero pasado unos segundos, comprendió lo que ella pretendía, así que sin molestarse, se sentó en uno de los sofás de la sala, y sonrió.
-¿quieres que te explique como se maneja el señor? -preguntó de manera amable-
Y ella sonrió de inmediato, feliz de que aquel pelinegro la hubiera comprendido.
-por favor -pidió encogiéndose de hombros-
El pelinegro asintió, y la pelirrosa de inmediato se sentó frente a él, entonces el chico comenzó a hablar. Ambos se mantuvieron allí por unos buen rato, incluso tal vez una hora, él hablando, y ella asintiendo y tratando de guardar en su memoria todo lo que Sai le decía, pero de repente, ambos se interrumpieron al sentir que alguien llegaba a la casa. El pelinegro se levantó rápidamente, y se acercó a la puerta. La pelirrosa lo imitó, y grande fue su sorpresa, cuando Sai abrió la puerta y dejó a la vista a Hinata.
-hola, Sai, Sakura -saludó la ojiperla con una sonrisa-
-¡Hinata! -exclamó la pelirrosa alegre-
La peliazul entró, y Sai, sabiendo que ya no debía hacer nada allí, se despidió de ellas, y salió de la casa.
-Sakura, se que trabajas hoy pero...-comenzó la peliazul desviando la mirada-
-no trabajó hoy, Hinata -exclamo la pelirrosa con una sonrisa-
-¿de verdad? -cuestionó emocionada- entonces, ¿estas libre?
-si Hinata, ¿sucedió algo? -cuestionó al ver que la ojiperla fruncía el ceño-
-es que yo...-murmuró tímidamente- me pregunta, ¿no quieres ir al pueblo? -preguntó con una pequeña sonrisa- es que hoy hay un pequeño festival.
-¿un festival?
-algo así -asintió- ¿quieres...?
-claro Hinata -dijo emocionada-
Hacia un par de semanas que no iba al pueblo, al centro del pueblo, y la verdad es que se moría por hacerlo, por salir de aquellas cuatro paredes para respirar un poco de aire fresco, de libertad.
-solo dame un momento -pidió con una radiante sonrisa-
La ojiperla asintió, y la pelirrosa de inmediato dio media vuelta para correr a su cuarto, y sacarse el uniforme que traía puesto. Después de eso, se aseguró de dejar en buen estado a la señora Mikoto, y como siempre lo hacía cada vez que salía, cerró la puerta desde dentro, y suspiró, rogando porque nada pasará en su ausencia.
Finalmente, y pasados unos segundos, se reunió con Hinata.
-estoy lista, pero...-exclamó con un leve rubor en las mejillas-
-¿que sucede?
-¿te importa si como algo antes de ir? -cuestionó con una sonrisa, y al tiempo que llevaba una mano a su vientre- tengo hambre.
La ojiperla sonrió y negó con la cabeza.
-claro, no hay prisa -avisó con tranquilidad-
-bien -asintió antes de comenzar a caminar hacia la cocina- ¿tu quieres algo?
-b-bueno...
La pelirrosa volvió a asentir, y de manera rápida, y algo nerviosa, comenzó a preparar unos simple sándwich. Sí, nerviosa, nerviosa porque alguien apareciera allí, y estropeará aquel momento, es por eso que ni bien terminó de preparar todo, salió de la casa seguida por Hinata, la cual no preguntó nada al respecto, y Sakura se alivió de que no lo hiciera, tener que explicar las cosas que sucedían allí era bastantes incómodo.
-es un lindo día -comento Hinata al tiempo que se sentaban en las puertas del establo-
-lo es -asintió la pelirrosa para después comenzar a comer su sándwich-
La conversación entre ellas era escasa, pues ambas comían con lentitud, y sin embargo, aun así ambas sonreían a casa rato, y se contaban cosas sin mucho interés. Pasado un buen momento, bastante extenso, el sol comenzó a moverse y el horizonte que tenían delante de ellas comenzó a dibujarse con mayor claridad, por lo que ambas dedujeron que debía ser pasado el mediodía.
-¿vamos? -cuestionó la ojijade-
-vamos -asintió la ojiperla al tiempo que se ponía de pie-
Ambos caminaron fuera de la propiedad Uchiha, y unas vez que sus pies tocaron el camino, Sakura sintió un terrible alivio, y es que en todo momento había temido cruzarse con alguien.
-¿y el joven Naruto? -cuestionó de repente al tiempo que caminaban a paso lento-
El rostro de la ojiperla cambió de expresión de repente, y la pelirrosa notó como se tensaba.
-esta...por ahí -contestó sin querer dar mas respuesta-
Los ojos jade de la chica se enfocaron en Hinata, y entonces su ceño se frunció. Bien, había demasiadas cosas de las que ella no podía darse cuenta, pero sin lugar a dudas, esa no era la ocasión, pues de inmediato comprendió que algo había sucedido entre la ojiperla, y el joven Naruto.
-¿sucedió algo? -cuestionó en tono suave-
La peliazul desvió la mirada, y frunció levemente el ceño, en un claro signo de molestia.
-discutimos -confesó en tono bajo-
-¿por qué? -preguntó seriamente, y de inmediato se arrepintió, pues ella sabía por experiencia propia, que había ciertas cosas que era mejor no preguntar-
-n-no es algo...-comenzó la ojiperla-
-lo siento Hinata -interrumpió Sakura con una pequeña sonrisa comprensiva-
-no, yo lo siento, es solo que...no quiero hablar de eso -masculló frunciendo el ceño-
-lo entiendo.
-no es por ti Sakura -se apresuró a decir preocupada- es solo que...
-Hinata esta bien -exclamó la pelirrosa- créeme que...que te entiendo.
La peliazul la miró por un momento, y después sonrió al comprender que ella hablaba en serio. La verdad era que necesitaba esa salida para despejar su cabeza, y que mejor opción que con Sakura. Tal vez unos momentos disfrutando del festival, de la música y el baile, le harían olvidarse, aunque sea por un momento, de cierto pelirrubio.
-bien, entonces vamos -exclamó la peliazul acelerando el paso-
-claro.
Sakura y Hinata mantuvieron un ritmo apresurado, ambas entusiasmadas por llegar al festival y pasar un buen rato. El tramo era bastante largo, y es por eso que tardaron dos horas, e incluso bastante más, para llegar a dicho lugar. La peliazul de inmediato tomó del brazo a la pelirrosa, y la arrastró por medio de la gente, gente que reía y bailaba alegremente.
Los ojos de la pelirrosa, se movían de un lado a otro, disfrutando de la agradable sensación que desprendían todas las personas que tenían a su alrededor. Las calles estaban inundadas de personas, y los restaurantes, las tabernas, e incluso los puestos ambulantes, estaban colmados. Había varias luces colgadas en los postes de las calles, a lo largo de los caminos, aun cuando el sol alumbraba con fuerza todo el terreno.
-¿te parece si vamos ahí? -preguntó la peliazul indicando un puesto ambulante-
La pelirrosa asintió y ambas se acercaron a aquel pequeño lugar. Un lugar que consistía en un largo techo con forma rectangular, una pequeña tabla, extendida paralela al techo, y que servía para apoyar los vasos, o copas, y un pequeño mueble detrás que contenía varias bebidas, bebidas que Sakura no conocía siquiera un poco. Una vez frente al lugar, Hinata se apresuró a sentarse en una pequeño banco frente a la tabla que hacía de mostrador, y Sakura la imitó segundos después.
-¿en que les puedo servir señoritas? -cuestionó un chico que acaba de llegar hacia ellas corriendo, pues había estado entre la multitud- ¡oh pero si eres tu! -exclamó con una enorme sonrisa-
La pelirrosa parpadeo desconcertada al ver que se refería a ella, y entonces su rostro le resultó familiar, solo un poco...
-Sakura, ¿cierto? -cuestionó el pelinegro que tenía delante-
-tu eres el del restaurante -apuntó la ojiperla con una sonrisa- no creí que tuvieras doble trabajo.
Sakura lo recordó de inmediato, y no pudo evitar el leve rubor en sus mejillas al recordar aquella noche.
-no, no tengo doble trabajó, ahora este es mi trabajo -apuntó orgulloso-
-¿t-trabajas aquí? -cuestionó la pelirrosa-
-trabajo donde se necesita a alguien -musito sin dejar de sonreír- puedo hacer de todo -exclamó- ahora, ¿que pedirán las hermosas damas? -cuestionó inclinando la cabeza-
Hinata lanzó una pequeña risita ante el comentario del chico, y Sakura no pudo evitar sonreír. Aquel muchacho parecía agradable.
-mi nombre es Hinata -anunció la chica- y quiero una cerveza.
No era que estuviese acostumbrada a tomar, de hecho casi siempre prefería evitar el alcohol, pero aquel día, solo quería olvidarse de sus problemas. El pelinegro asintió, para después desviar su mirada a la pelirrosa.
-¿y tu Sakura? -preguntó-
-b-bueno yo...-balbuceó mirando las bebidas que tenía detrás- yo no bebo...-calló insegura-
-Lee, pueden llamarme Lee -informó con tranquilidad- ¿y por qué no bebes nada?
-es cierto Sakura, es un festival -reclamó la ojiperla-
-es que yo...yo no...
-mira, te daré algo que te gustará -anunció el pelinegro al tiempo que le guiñaba un ojo-
-pero yo...-y antes de que pudiera terminar la frase, Lee se dio la vuelta y comenzó a servirle ''algo'' en un vaso-
-la cerveza para ti Hinata -anunció dejando su bebida frente a ella- puedo llamarte por tu nombre, ¿cierto?
La ojiperla asintió al tiempo que bebía un largo sorbo de cerveza.
-¿y a ti?
-claro Lee -asintió Sakura-
-bien, entonces esto es para ti, Sakura -anunció depositando un vaso delante de ella-
-pero yo no bebo -repitió seriamente-
-solo prueba esto -instó el chico-
La pelirrosa observó la bebida con cautela, notando que el vaso era demasiado grande para su gusto, y que el contenido era extraño, pues era...rosa, algo que jamás había visto.
-¿que es? -pregunto acercando el vaso hacia ella-
La bebida tenía un color rosa bastante fuerte, con pequeños grumos en su superficie, y también en su interior, y olía...olía, aunque pareciera extraño, bien.
-es algo perfecto para ti, es frutilla, con un poco de cerezas, y un tanto de...de unos bebidas -informó sonriendo- pruebala, no es fuerte.
-p-pero...
-vamos Sakura, si no te gusta la dejas y ya -exclamo Hinata restandole importancia y con una sonrisa-
Sakura lo dudó unos segundos más, y finalmente, levantó el vaso hacia sus labios y probó un pequeño sorbo de aquella bebida. Lo primero que se le vino a la cabeza, es que aquella bebida era...dulce, dulce, rica, y refrescante, algo extraño teniendo en cuenta de que contenía alcohol. Sus ojos parpadearon sorprendidos, aun degustando el sabor en su paladar.
-¿y bien? -cuestionó Lee- ¿no me dirás que no te gusto?
-esto...es muy rico -avisó al tiempo que daba otro pequeño sorbo- ¿que es?
-sorbete de frutilla -informó entusiasmado de que a la pelirrosa le gustará-
-en verdad es rico -repitió dando otro sorbo-
-pues ese lo invita la casa Sakura, y el siguiente también -informó guñandole un ojo-
La pelirrosa sonrió, y sin decir más comenzó a beber su frutilla, mientras que la ojiperla también bebía la suya. Pasados unos pocos minutos, ambas jóvenes, e incluido Lee, se encontraban sonriendo y hablando animadamente, después de todo, aquel era un día de fiesta, y pasarla bien no tenía nada de malo, ¿cierto?
... ... ...
Llegó cansado a la casa, a su casa, y lo único que deseaba era tener un rato para recostarse, y descansar, pero aun tenía demasiadas cosas que hacer, por lo que el descanso debería postergarse para la noche, como casi siempre. Sai le abrió la puerta del carruaje, y él bajó y caminó hacia la casa, seguido por el mismo.
-¿le dijiste a Sakura lo que te dije? -cuestionó de repente cuando ambos entraron a la casa-
-si señor, y no parecía muy conforme -avisó con una sonrisa-
-lo supuse -musitó cerrando los ojos y dando un suspiró-
La verdad es que tenía demasiado que hacer ese día, pero la mayoría de sus tareas consistía en organizar sus papeles, tal vez Sakura podría...
-la señorita Hinata vino hace unas horas, señor -avisó Sai con tranquilidad-
-¿Hinata y Naruto?
-solo Hinata.
El pelinegro se sorprendió al escuchar eso, pues la ojiperla siempre andaba juntó a Naruto.
-¿dijo algo?
-no señor, solo vino por Sakura -informó- hoy hay un festival en el pueblo y quería que la acompañará.
-¿un festival? -repitió- Sakura...-se aclaró la garganta- ¿Sakura fue con ella? -preguntó intentando ocultar su interés-
-sí señor.
Y la molestia no se hizo esperar en su interior, algo que le pareció ridículo y patético, ¿por qué tendría que molestarse?
-ya veo...-murmuró frunciendo el ceño-
Sai lo miró de manera extraña, pero no dijo nada.
-¿necesitará algo más, señor? -cuestionó pasados unos segundos-
-no, puedes irte.
El pelinegro asintió y sin esperar más salió de allí, entusiasmado de tener el resto de la tarde libre.
-un festival -masculló entre dientes- ¿que tiene de divertido un festival?
Una de sus manos fue hacia su rostro, y un nuevo suspiró escapó de sus labios. Tendría que comenzar ahora y...La puerta de la casa se abrió de golpe, y entonces, un alborotado pelirrubio entró allí de manera atrevida.
-¿¡Naruto! -exclamo el pelinegro exaltado ante su entrada-
-¡Sasuke, que bueno que estas aquí! -bramó el pelirrubio con una sonrisa-
-¿que...que demonios haces aquí¡ -cuestionó frunciendo el ceño- ¿y es que acaso no sabes tocar?
-no es tiempo para eso Sasuke, además Sai me dejó entrar -aclaró acercándose al chico- ahora tienes que acompañarme a un lugar.
-¿que? -cuestionó confundido-
-hay un festival en el pueblo y...
-no pretenderás que te acompañe a un festival, ¿cierto? -preguntó fastidiado-
-tienes que hacerlo Sasuke.
-¿tengo que hacerlo? -repitió rodando los ojos- hablas como si fuera de vida o muerte.
-es similar Sasuke -reclamó molestó- tuve...tuve un pequeño problema con Hinata y...
-¿discutiste con Hinata? -cuestionó desconcertado-
Aquello si que era algo sorprendente, Naruto jamás discutía con Hinata.
-¡no! bueno sí, el caso es que quiero arreglar las cosas, tienes que ayudarme -pidió desesperado-
-Naruto ve tu solo, yo no tengo que hacer nada allí.
-Sasuke por favor -rogó de una manera que le dio lástima- estoy seguro que fue con Sakura, es por eso...
-sí, fue con ella -informó frunciendo el ceño-
-¡lo ves! tienes que ayudarme -reclamó-
El pelinegro se cruzó de brazos, indeciso de que hacer. No quería ir a aquel festival, además de que tenía que encargarse de demasiadas cosas, demasiadas pero...Su ceño se frunció aun más, y entonces observó al desesperado pelirrubio que tenía delante.
-Naruto...
-vamos Sasuke, te divertirás -exclamó intentando convencerlo-
No, claro que no se divertiría, pero también estaba el hecho de que...de que Sakura estaba allí, con Hinata.
-bien, maldición, te acompañaré -masculló cerrando los ojos-
-¡Sasuke eres el mejor! -exclamó el pelirrubio emocionada-
-pero solo por esta vez Naruto -advirtió desviando la mirada- tus problemas con Hinata no son...
-bien, bien, de acuerdo Sasuke -interrumpió al pelinegro- ahora vamos de una ves -ordenó saliendo a paso entusiasmado de la casa-
Sasuke no tuvo más remedio que seguirlo, y maldecir en voz baja, después de todo, Naruto era su amigo, su mejor amigo. Para la suerte de ambos, Sai estaba allí, y el pelinegro de inmediato le ordenó que los llevará al pueblo, a lo que Sai no tuvo más remedio que obedecer.
El festival no estaba lejos de allí, al menos no, si iban en un carruaje. El azabache observó el paisaje de su alrededor, notando que ya debían ser pasadas las cinco de tarde o algo así, pues el sol comenzaba a esconderse, y unas grandes nubes tapaban sus escasos rayos, por lo que el ambiente era algo...oscuro.
-bien, ya estamos cerca -bramó Naruto pasados unos cuantos minutos-
Y era cierto, pues solo basto un cuarto de hora más para que llegaran a aquel festival. Sasuke bajó del carruaje, seguido por Naruto, y entonces sus ojos observaron el panorama. Había gente por todos lados, la mayoría de ellos ya pasados de copas, y bailando animadamente. Su ceño se frunció al pensar que tendría que pasar por aquella multitud para encontrar a Sakura, ah y claro que también a Hinata.
-¿esto es...? -comenzó molesto-
-por favor Sasuke -interrumpió Naruto al ya prever la reacción del pelinegro- ¿no me dirás que le tienes miedo a la gente?
-sabes que no -farfulló cabreado- es solo que...
-no te pasará nada, Sasuke -apuntó el pelirrubio al tiempo que se adentraba entre la gente, arrastrando al Uchiha junto a él-
Sasuke no dijo nada más, y simplemente, e intentando no prestar atención a lo que había a su alrededor, intentó distinguir a las jóvenes subdichosas.
-hola guapo -su pasó se detuvo de golpe, cuando una pelinegra, alta y bastante voluptuosa, se paró delante de él- ¿no quieres pasar un buen rato? -cuestionó guiñándole un ojo-
El pelinegro entrecerró los ojos, sin embargo, antes de que pudiera hablar un pelirrubio se adelantó a él.
-tal vez después, ahora esta ocupado conmigo -exclamó con el ceño fruncido, y sin más continuó arrastrando al pelinegro-
-¿¡que! -el pelinegro parpadeo desconcertado- ¡no, yo no...! -exclamó inútilmente, pues el chico no detuvo su andar- -¡Naruto! -gruñó cuando se alejaron de aquella mujer, la cual, los veía de manera sorprendida-
-después podrás hacer lo tuyo Sasuke, ahora...
-¡diste a entender otra cosa idiota! -masculló dándole un fuerte golpe en la cabeza-
Maldito pelirrubio, esa ya era la segunda vez que lo comprometía de una manera completamente vergonzosa.
-¿que? ¿de que hablas? -preguntó de manera inocente-
El pelinegro hizo uso de todo su autocontrol para no matar a su ''amigo''
-olvídalo idiota, y ahora busca a Hinata que me quiero largar de aquí -bramó seriamente-
-eso es lo que intento -murmuró viendo a todos lados-
Sasuke cerró sus ojos mientras el pelirrubio recorría el lugar con la mirada. Aquello de encontrar a las dos sería algo difícil, pues el lugar estaba inundado de gente, además de que Naruto era demasiado...
-¡allí esta! -chilló el pelirrubio emocionado-
El Uchiha abrió los ojos.
-¿pero que cree que esta haciendo? -gruñó Naruto molesto-
Sasuke siguió la mirada de su amigo, y entonces vio a Hinata, a Hinata bailando con un hombre. Una sonrisa burlona se formó en su rostro.
-creo que por fin Hinata abrió los ojos -musitÓ divertido al ver la cara de molestia de su amigo-
El pelirrubio no dijo nada.
-por favor Naruto, solo están bailando -exclamó de manera tranquila-
-y allí esta Sakura -apuntó Naruto sin dejar de mirar aquella dirección-
La sonrisa del azabache desapareció cuando volvió a mirar a aquel lugar, y vio a cierta pelirrosa allí, a unos metros de Hinata...bailando animadamente con un tipo. Un estúpido tipo que le resultaba bastante familiar. Su ceño se frunció y toda la diversión desapareció de inmediato.
-Hinata me escuchará, vamos Sasuke -habló por fin el ojiceleste, ajeno a la molestia del Uchiha-
El pelinegro no se hizo rogar, y de inmediato, ambos se encaminaron en dirección a aquellas dos mujeres, dos mujeres que sonreían de manera alegre, dos mujeres que los distinguieron rápidamente cuando ellos ya estaban a solo dos metros de ellas.
-Hinata -bramó el pelirrubio-
La peliazul parecía sumamente sorprendida.
-N-Naruto -susurro Hinata al tiempo que dejaba de bailar-
-¿joven Naruto? ¿joven Sasuke? -la pelirrosa también dejó de bailar- ¿que hacen aquí? -cuestionó con una sonrisa alegre-
Los ojos del Uchiha se entrecerraron al ver el estado de la pelirrosa, pues la misma tenía las mejillas sumamente coloradas, y no creía que se debiera a la cercanía del hombre que bailaba con ella, era mas bien como si ella...como si ella hubiera tomado. Tenía los cabellos un tanto desorganizados, y sus ojos mas brillantes de lo normal, mas brillantes y mas alegres.
-oigan están interrumpiendo -se quejó Lee que aun no soltaba a la pelirrosa-
El azabache apretó los dientes furioso.
-j-joven Sasuke, ¿que hace aquí? -volvió a preguntar la pelirrosa al tiempo que se alejaba de Lee-
Y el pelinegro vio como sus ojos jade se tornaban incluso más hermosos al verlo a él.
-¡Naruto que bueno que viniste! -exclamó la ojiperla lanzándose entre sus brazos- es una hermosa fiesta, ¡vamos a bailar!
-Hinata, ¿que...? -el ojiceleste se interrumpió- ¡tomaste! -apuntó molesto, y sintiendo el olor a alcohol proveniente de su novia-
-s-solo un p-poquito -confesó tambaleándose levemente-
El pelinegro no escuchó más la charla de su amigo, y sin perder más tiempo se acercó a a la ojijade.
-¿tomaste? -preguntó frunciendo el ceño-
-¿q-que haces aquí joven? -cuestionó emocionada-
-no me respondiste -apuntó seriamente-
-usted tampoco -exclamó lanzando una pequeña risita divertida-
Ella estaba más...más entusiasmada, y alegre que de costumbre, y aquello no hizo más que aumentar su disgusto pues sabía a que se debía ese comportamiento.
-creí que no tomabas -reclamó al tiempo que la tomaba de la muñeca-
La pelirrosa no reclamó nada ante su tacto.
-oye ¿que haces? -cuestionó Lee al ver las intenciones del azabache-
-la sacaré de aquí -masculló seriamente y fulminándolo con la mirada-
-p-pero yo quiero quedarme -murmuró Sakura-
-Sakura tu...
-¡Sasuke! -exclamó el pelirrubio acercándose a ellos- ¿a donde crees que vas?
-Naruto nosotros nos largamos de aquí.
-pero yo no quiero irme -reclamó nuevamente la pelirrosa-
-oye ¿por que no te vas tu, y la dejas a ella? -preguntó Lee de repente-
-solo aguanta un poco más Sasuke, Hinata no quiere hacerme caso -farfulló viendo en dirección a la peliazul-
-solo un momento, j-joven -balbuceó Sakura-
El pelinegro lanzó una maldición por lo bajo.
-de acuerdo Naruto, pero apúrate -masculló entre dientes-
El pelirrubio de inmediato dio media vuelta y corrió hacia su novia, la cual seguía bailando.
-y tu...
-quiero sentarme -anunció Sakura de repente y sin dejar de sonreír-
Él frunció el ceño, pero no teniendo otra salida decidió que aquello era mejor que verla bailar con aquel sujeto.
-bien -asintió comenzando a caminar-
-pero Sakura -chilló Lee acercándose a ellos- creí que...
-ve a bailar con otra -exclamó el pelinegro jalando a la ojijade hacia él-
-n-nos veremos después Lee -se despidió la pelirrosa con una radiante sonrisa-
El muchacho completamente decepcionado, solo atinó levantar la mano y sonreír levemente, después de todo, había pasado una tarde agradable junto a la pelirrosa.
-nos veremos después Sakura -murmuró encogiéndose de hombros-
El pelinegro dio media vuelta, y entonces comenzó a caminar hacia unos bancos que tenía delante, a unos cuantos metros de ellos.
-no puedo creer que...-se interrumpió sorprendido cuando sintió que algo se apoyaba en su brazo-
Su mirada de inmediato se posó allí, en su brazo, y entonces vio que Sakura había apoyado su cabeza en el mismo, al tiempo que enredaba uno de sus pequeños brazos con el suyo. La visión, y sensación, de aquel contacto lo estremeció, pero supo con certeza que ella no hubiera hecho aquello si estuviera en un estado...normal.
-¿te sientes mal? -preguntó sin dejar de caminar-
Ella elevó el rostro para mirarlo, y entonces le sonrió y negó con la cabeza, por lo que Sasuke decidió no decir nada más, y pasados unos pocos segundos ambos llegaron a unos pequeños bancos, bancos pertenecientes a una taberna.
-¿por que tomaste? -cuestionó en tono serio cuando vio que la chica se sentaba-
-n-no estoy borracha, joven Sasuke -exclamo de manera divertida al saber lo que él pensaba-
-pero estas mareada.
-no joven -negó aun sabiendo que no era del todo cierto-
La verdad es que solo había tomado aquella bebida de frutilla que Lee le había dado, pero al no estar acostumbrada a tomar demasiado, el efecto había sido mayor al que hubiera producido en una persona normal. Además ahora solo estaba confundida y sorprendida, pues no había creído encontrarse con su patrón en un lugar así, pero el simple hecho de verlo, hacía que su corazón se acelerará, y que la felicidad la inundará.
-solo tomé...-dudó- algo de frutilla, y cereza -confesó- estaba muy rico joven.
-debió haberlo estado para que tomarás tanto -exclamó aun molesto-
-no tomé mucho -se defendió frunciendo el ceño- solo...tres vasos, Lee nos invitó -informó con una pequeña sonrisa-
-¿Lee?
-sí joven, usted también lo conocía, lo vimos cuando fuimos a comer con el joven Naruto y Hinata.
El pelinegro recordó ese momento, y entonces se acordó de aquel molesto mesero que no había parado de intentar llamar la atención de la pelirrosa. La molestia, junto con algo más, algo que no supo definir, hizo que su mirada recorriera el lugar en busca de aquel sujeto.
-así que estabas con él -bramó en tono elevado-
Ella asintió de manera tranquila, sin ser consiente de la molestia que crecía en el interior del Uchiha.
-¿por que estabas con él? -la pregunta escapó de sus labios antes de que siquiera pudiera procesarla-
-¿que? -por primera vez desde que la encontró, Sakura dejo de sonreír-
-nada -masculló de manera rápida, y molesto consigo mismo-
La pelirrosa bajó la cabeza de manera pensativa.
-m-me preguntó por que estaba con él -repitió la chica lentamente- ¿p-por que quiere s-saberlo joven?
-¿que? -esta vez fue Sasuke él confundido-
-¿p-por que quiere saberlo? -repitió en tono vacilante-
Y él se sorprendió de que ella le estuviera preguntando aquello, pero nuevamente atribuyó aquel comportamientos a que ella había tomado demasiado. Su mirada se enfocó en Sakura, y entonces notó lo mismo que el día anterior en sus ojos jade, las misma confusión y esperanza ante su comportamiento para con ella.
-estas confundiéndote Sakura -exclamó intentando desviar el tema-
No quería darle falsas ilusiones, no quería lastimarla, realmente no quería hacerlo, y es que lo que ella esperaba de él no...no era algo que pudiera darle. Sakura era tan...tan delicada, que él no quería ser el causante de su dolor. Debían aclarar las cosas.
-¿confundiéndome?
-estoy aquí por que Naruto me pidió que lo acompañara -confesó seriamente-
Ella asintió aun sin comprender a donde quería llegar él.
-y trabajas para mi, por que sé que tu no robaste nada -continuó frunciendo el ceño- mis acciones no van más allá de eso, Sakura.
Y entonces ella entendió a donde quería llegar el azabache, y aunque ella ya lo sabía, aun así escucharlo hizo que el corazón se le encogiera, pero ese dolor, era un dolor al cual ya comenzaba a acostumbrarse, es por eso que solo desvió la mirada, y junto ambas manos sobre sus rodillas.
-y-yo lo sé, joven -murmuró suavemente, y él apenas llegó a comprenderla, y es que con la música y los gritos de alrededor, era difícil escucharla-
-no, no lo sabes, y te estas confundiendo -apuntó seriamente-
Ella podría decir eso, pero él podía ver la verdad en sus ojos.
-las cosas entre...entre usted y yo quedaron bastantes claras, joven Sasuke -continuó sin atreverse a mirarlo-
De repente, la felicidad, y el entusiasmo que había sentido en aquel festival, desaparecieron y fueron reemplazados por la tristeza y amargura, sensaciones que eran normales y comunes siempre que estaba junto a él.
-además...-continuó con la voz temblorosa- usted esta con la señorita Ino.
No hacía falta que el pelinegro le dijera eso, por que desde que ella habló con Hinata, los límites entre ellos se habían marcado con claridad, aunque eso no quería decir que ella no sintiera lo mismo por él.
Sasuke se sorprendió al escucharla, pero se sorprendió aun más al ver la decisión en sus hermosos ojos jade.
-u-usted esta c-comprometido con ella, y yo...yo no pretendo meterme joven -continuó en tono apagado-
El pelinegro tragó en seco al oírla, ¿no se suponía que era él quien estaba estableciendo los límites? Al parecer no, por era ella quien se estaba atribuyendo aquel papel.
-si, estoy comprometido con ella -asintió con el ceño fruncido-
Ella asintió con una pequeña sonrisa.
-bien joven, entonces creo que no tenemos nada de que hablar -musitó lentamente-
Y aunque él sabía que eso era verdad, necesitaba y quería decir algo más, pero no sabía que era. De repente, ella le sonrió de manera leve, y la molestia creció en su interior, ¿es que acaso no le afectaba aquello que estaban hablando?
-lo señorita Ino -comenzó la pelirrosa aun con su pequeña sonrisa, más su tono de voz aun era apagado- ella es muy buena joven...
-suficiente, no tenemos por que hablar de ella -exclamó incomodo ante el rumbo de la conversación-
-y...y lo más importante... -dijo Sakura con un nudo en la garganta-
Sintiendo que las lágrimas escaparían de sus ojos en cualquier momento, se puso de pie, intentando que él no la viera en ese estado.
-¿a donde vas? -preguntó el chico de manera brusca-
Y sin esperar más, se puso de pie, y la tomo de la muñeca, intentando que ella no se alejará más de él.
-lo mas importante, es que lo quiere joven -concluyó ella aun sin mirarlo- no debería...
-¿y tu Sakura? -la pregunta escapó de sus labios aun cuando ya sabía la respuesta-
Ella dio un respingo de la sorpresa al escucharlo, y entonces lo miro entre molesta, y sorprendida.
-dime Sakura, ¿tu me quieres igual que ella?
-l-lo que yo sienta p-por usted -balbuceó dolida- es lo de menos, joven.
-no me respondiste.
-sabe la respuesta a su pregunta -exclamó frunciendo el ceño- entonces ¿por que me lo pregunta? -cuestionó soltándose de su agarre-
Él no supo que decir ante su pregunta, pero la verdad era que, simplemente, había querido oír una vez más sus sentimientos por él. La pelirrosa se dio la vuelta, y el pelinegro dio un paso hacia ella.
-¿a donde vas? -repitió su pregunta-
-i-iré a despedirme de Lee -informó sin saber que más decir-
En realidad, lo único que quería era alejarse de él. La cabeza le daba demasiadas vueltas debido al ruido de su alrededor, el olor al alcohol, a la música, pero en especial, debido a él, siempre, desde que lo conoció, era debido a él.
-Sakura -llamó dando un paso hacia ella-
-esta bien joven Sasuke -musitó con suavidad y sin darse la vuelta-
No quería que él le tuviera lástima ni mucho menos por ella, eso era lo último que necesitaba.
-s-solo iré un momento -anunció para después irse de allí a paso apresurado-
El pelinegro frunció el ceño cuando vio que ella se alejaba de allí, pero no la siguió, pues aun se encontraba confundido respecto a las palabras de la chica, ¿ella...ella había querido decirle que ellos dos no...? Sus puños se apretaron con fuerza al analizar las palabras de la pelirrosa, intentado encontrar el significado de las mismas, aunque las cosas estaban más que claras. Él le había dicho que no se confundiera respecto a él, pero jamás hubiera esperado que ella, que Sakura, le marcará los límites de...de aquello.
-¡maldita sea! -masculló intentando no perder de vista a la chica-
Sus ojos se cerraron un momento, y su cabeza intentó organizar todas las ideas que estaban dentro de la misma.
-entonces era cierto, ¿no Sasuke?
El pelinegro abrió los ojos de inmediato, sorprendido al escuchar esa voz. Su cuerpo volteó, y su mirada se clavó en el hombre que tenía delante de él.
-Neji -susurró aun sorprendido-
-era verdad, ¿cierto? -el ojiperla tenía el rostro serio-
El pelinegro tardó varios segundos en entender a lo que él se refería, pues lo último que creyó que le pasaría ese día, era ver al ojiperla.
-¿de que hablas? -preguntó haciéndose el desentendido- ¿y que haces aquí? -continuó en el mismo tono que el ojiperla-
-que hago aquí es lo de menos, pero...-su mirada se posó en algo detrás del pelinegro, pero no hizo falta que el mismo volteara a ver lo que Neji miraba, pues sabía a quien estaría viendo- solo respondeme de una vez, lo que dijo aquel sujeto es cierto ¿no?
-Neji no...
-dime la verdad Sasuke -masculló dando un paso hacia el pelinegro, haciendo que quedaran frente a frente-
El azabache quiso negar aquello, de verdad que quiso hacerlo, pero no pudo, y las razones eran simple y sencillas. La primera era que negarlo sería mentir, y la segunda era que Neji...Neji era su amigo.
-¡maldita sea! ¿por que no me lo dijiste? -gruñó el pelimarrón furioso-
-no había nada que decir.
-sabes que Sakura me interesa, y aun así...
-por favor Neji -bramó el pelinegro molesto- Sakura no puede interesarte -sentenció frunciendo el ceño-
-¿¡y tu que sabes! -cuestionó Neji- ¿¡tu que sabes Sasuke!
Neji en verdad estaba molesto.
-realmente creo que es un chica que vale la pena, y tu sabías lo que yo pensaba -reclamó molesto-
-Neji yo no...
-soy tu amigo Sasuke, aunque sea pudiste ser sincero conmigo -bramó en tono elevado-
No podía culpar a Sasuke si estaba interesado en Sakura, no, aquello no era lo que le molesta. Lo que le molestaba era que él no se lo hubiera dicho, lo que le molestaba era que Sasuke estuviera actuando a sus espaldas.
-no deberías preocuparte por mi, si no por personas como él -exclamo apuntando al furioso Uchiha-
-¿de que hablas? -pregunto frunciendo el ceño-
-hablo de que tal vez sea tu propio amigo...-dijo al tiempo que tomaba la mano de la pelirrosa- quien te traicioné.
Y lo había hecho, Sasuke lo había traicionado.
-después de todo, aquel sujeto, Kasu, tenía razón -exclamó entre dientes-
Sasuke apretó los dientes al escuchar aquello, pues sabía perfectamente a lo que se refería. Neji se sentía traicionado, traicionado por él.
-y por dios Sasuke -apunto apretando los puños- ¿tu que quieres de ella?
Muchas cosas, fue lo primero que pensó el Uchiha, pero sus labios no llegaron a expresar nada verbalmente.
-tu solo quieres acostarte con ella -acusó iracundo- te conozco y sé lo que buscas de las mujeres -sentenció-
-¡no digas cosas de las que no estés seguro Neji! -bramó el pelinegro igual de molesto-
-Sasuke por dios, ¿me dirás que tu realmente estas interesado en ella? -el pelinegro se quedó en silencio- ¿me dirás que realmente piensas estar con ella en una relación seria?
El ojiperla sonreía de manera irónica, más la furia que sentía podía notarse a simple vista.
-¿lo ves? -exclamó al ver que el pelinegro se quedaba en silencio- tus intereses y los míos por Sakura, son diferentes, completamente diferentes.
-¡ey Neji! -el bramido de cierto pelirrubio llegó con nitidez hasta donde estaban ellos-
Y en unos segundos el mismo estuvo allí, en medio de los dos, con un gesto de preocupación y cautela, pero ninguno de los dos jóvenes se digno en mirarlo.
-¿que esta pasando aquí? -cuestionó seriamente-
-no te metas en esto Naruto -exclamó Sasuke-
-vamos Sasuke dime -instó Neji- ¿realmente buscas algo serio con ella?
-¿de que hablas Neji? -cuestionó Naruto frunciendo el ceño-
-¿irías con ella a los lugares que sueles frecuentar? -continuó- ¿no te avergonzarías de estar con alguien de su clase?
El Uchiha frunció el ceño molesto, y apretó sus puños. Él no...él no se avergonzaría de...Las emociones se arremolinaron en su interior, y la confusión pronto lo embriagó. Él no podría avergonzarse de Sakura...
¿Cierto?
-¿tu sabías Naruto que Sasuke anda detrás de Sakura? -bramó Neji seriamente-
El ojiceleste se sorprendió al oírlo, y no pudo hacer más que mirar al pelinegro. La verdad es que ya sabía algo de eso, pero aun así no creía que...
-anda detrás de ella un sabiendo que yo estoy interesado en ella.
-suficiente Neji -masculló el pelinegro furioso-
-no es el lugar ni el momento adecuado para que hablen de esto -exclamó Naruto preocupado ante el rumbo de la situación-
-no respondiste ninguna de mis preguntas Sasuke, y tu sabes porqué -anunció- tu solo quieres pasar el rato con ella, mientras que yo buscó algo completamente diferente.
El pelinegro dio un paso hacia Neji, pero el agarre de Naruto hizo que se detuviera.
-basta Sasuke -exclamó el ojiceleste sujetandolo del brazo-
-creí que eramos amigos, creí que había códigos entre nosotros -habló Neji- hay cientos de mujeres y tu te vienes a fijar en la que me gusta a mi, y solo por un estúpido capricho.
-no es un capricho -farfulló lentamente-
-¿y que es entonces? -cuestionó retrocediendo un paso- ¿que es Sasuke?
-Neji basta -musitó Naruto-
-ni siquiera tu lo sabes Sasuke -bramó el pelimarrón ante el silencio de...de su amigo- entonces ¿por qué sigues aquí hablando conmigo?
Por que no quería que se acercará a Sakura.
-¿por qué seguir con esto cuando sabes que a mi en verdad me gusta? -cuestionó en tono mas bajo- yo en verdad estoy interesado en ella, y tu no, entonces ¿por que lo hiciste? -masculló entre dientes-
Los dos jóvenes se quedaron en silencio ante las palabras del ojiperla, y Sasuke no supo que decir, es por eso que Neji fue el primero en reaccionar. El pelinegro vio como el ojiperla daba media vuelta, aun molesto y dolido ante su traición, dispuesto a irse de allí. Sus ojos se mantuvieron en su amigo, queriendo decir algo más, sabiendo que debía decir algo más para arreglar todo eso, pero nada salio de sus labios, nada...hasta que la vio.
Su mirada captó, de repente, a Sakura entre la multitud, a Sakura junto a Hinata, sonriendo levemente, acomodando sus cabellos revueltos con una de sus manos, tan linda...tan preciosa como siempre. El corazón se le detuvo, y sintió su cuerpo estremecerse ante el simple hecho de mirarla.
La respiración de la muchacha se agitó, y sus ojos se entrecerraron cuando él volvió a acercarse a su rostro, pero tal y como lo había echo hace un momento, solo deslizo sus labios por su suave piel, mientras que sus manos, de manera lenta, le desataron aquel delantal blanco que era parte de su uniforme. Una vez echo, el mismo resbaló hasta el suelo, produciendo un imperceptible ruido que ninguno de los dos escucho.
-q-quédate aquí -continuo murmurando suavemente-
Y sin poder aguantar más, la besó, y en ese mismo instante ambos perdieron el equilibrio y cayeron en la cama, el azabache sobre ella, pero aquello no impidió que él continuara besándola de manera desesperada, y ansiosa, por que ella tenía lo que él tanto necesitaba, y estaba dispuesto a saber que era, que era lo que Sakura Haruno tenía.
-lo q-quiero -murmuro sin siquiera pensarlo mientras apretaba la camisa del pelinegro-
-l-lo sé...
Lo sabía, lo sabía y no quería que ella cambiara aquel sentimiento, es por eso que la beso con mas fuerza y demanda, intentando que nada cortara aquel momento que estaban viviendo, que él estaba viviendo. Su cuerpo se aplasto contra el de la ojijade, y sus brazos se enredaron con los de ella, al igual que sus piernas, y al igual que sus sentimientos...
Sus piernas se movieron de manera involuntaria, y entonces dio un paso hacia el ojiperla que ya se había alejado de él, solo unos metros, sintiendo que aquello que tenía dentro estaba apunto de estallar, sintiendo...
-¡por que me estoy enamorando de ella, Neji! -soltó en tono elevado y desde el fondo de su corazón-
El paso del ojiperla se detuvo, y la mano del pelirrubio, que hasta ese momento había continuado en su brazo, lo dejó libre de manera lenta. Neji se dio la vuelta y el pelinegro se sorprendió al ver la incredulidad en el rostro del mismo, la completa incredulidad. Fue recién en ese momento que cayó en cuenta de lo que había dicho, y la conmoción de entender sus propias palabras le hizo retroceder un paso aturdido.
No, no podía ser...
Su mirada se desvió de manera involuntaria hacia ella, hacia Sakura, y su corazón nuevamente se conmocionó ante su nuevo descubrimiento, ante sus propias palabras, ante sus sentimientos hacia ella. Sentimientos hacia ella, sentimientos por ella...
Dios, aquella era la verdad, la única verdad, una verdad que él no había querido ver, pero estaba allí, fuerta, clara y pura.
Porque aunque no quisiera, aunque había querido evitarlo...
Él...él se estaba enamorando de Sakura.
