Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.
...
Katniss
Llegaremos al Capitolio en un par de horas. Que Gale no me haya prometido que va a intentar portarse bien me enfada, aunque no quiero estar enfadada con él los pocos días que me quedan de vida. Así que hago de tripas corazón y en el desayuno intento hablar con él con normalidad, igual que con Peeta y con Delly, aunque sepa perfectamente que hayan dormido juntos, y quizás, también se hayan acostado como Gale y yo. Pero sorprendentemente no estoy celosa por ello, o no mucho, creo que ni me molesta en profundidad, supongo que porque no he dejado de enredarme con Gale en cuanto he podido.
Creo que tengo que decirle que no me molesta eso, antes de entrar en la Arena, antes de morir, para que sea feliz con Delly sin remordimientos.
Cuando llegamos al Capitolio hay un montón de gente saludando desde la estación, veo como Gale arruga la cara y da la espalda a las ventanas.
—Es mejor que te vayas acostumbrando, muchacho—Le dice Haymitch— Se te van a rifar…
—¿Qué quieres decir?—Me pego a Gale, casi como reclamándole.
—Oh, venga ya, encanto—Haymitch me mira y le da un trago a una petaca— tu "primo" es muy guapete, seguro que ya tiene patrocinadores a la cola… No sé si recordaras los Juegos de Odair, tenia catorce años y aun así se lo rifaban, el con diecinueve, vamos chica…
—Nadie va a rifarse a nadie.— Intento mantener la calma, y sé que debería ser bueno que tenga patrocinadores, pero no me gusta que se dediquen a comérselo con los ojos, como hacían en el colegio las chicas, aunque de eso me he dado cuenta hace poco, cuando él y yo empezamos a intimar, recordando algunos comentarios.
—Catnip, cuantos más patrocinadores tengamos mejor será dentro de la arena—Me besa en la mejilla. Tengo que pensar en él, tiene razón, estará mejor dentro de la Arena con patrocinadores, pero cuando salga, y no dudo que saldrá, no quiero que se dedique a lo que se dedica Odair. Tengo que hablar eso con el borracho de Haymitch, que se lo prohíba, él y su familia podrán vivir bien con solo las ganancias como vencedor. En cuanto el tren se para y las puertas se abren Peeta me agarra la mano, y aunque Gale frunce el ceño y no lo desfrunce hasta que montamos en el coche y me la suelta.
—Sigue siendo mi novia para todos ellos…—Le susurra a Gale, aunque puedo oírle perfectamente.—Y tenemos que mantenerlo… Aunque paséis las noches juntos y os duchéis juntos también.
—No sabes si nos hemos duchado juntos—Murmuro notando como las mejillas se encienden.
—Apestáis los dos igual…—Es Delly quien lo dice con una sonrisilla— A limón, a mi me pasó lo mismo el año pasado…me confundí de botón.
—No fue una equivocación, fue un accidente.
—Gale…los detalles sobran…
—Creo que todos los tenemos claro…—Murmura Haymitch—Sois unos inconscientes…—Nos señala a Gale y a mí y luego a Peeta y a Delly— Y vosotros también…¿Crees que no sé que dormís juntos?— Delly se pone como un tomate.—A mí me da igual lo que hagáis, folléis o no folléis, aunque ninguno de los cuatro tenéis cara de santos… ninguno…—Delly aparta la mirada de nuevo, eso me da a entender que Peeta y ella sí que se han acostado, me hubiera gustado enterarme de otra forma, supongo que como a él.—Pero vosotros dos—Ahora nos mira a Peeta y a mí y parece estar enfadado porque se le hincha una vena en la frente— Tenéis que fingir que estáis juntos. Eso significa que en público estaréis enamoradísimos, besos, caricias y tonteos…¿Entendéis?
—Eso ya lo hacen, se han cogido de la mano.—Gale protesta.
—Y parecía como si estuvieran cogiendo un trozo de carne. Comportaros como lo hacíais al principio, joder, como os comportáis con ellos.—Mira a Gale.— y no le hagas marcas, chaval, él no lo ha hecho nunca…
—¿Marcas?— Creo que los ojos se me salen de las orbitas. Gale me coge la cara con suavidad y me la gira.—Mierda…—Murmura.
—El equipo de preparación lo borrara…—Murmura Haymitch pero yo me tapo el cuello con el pelo.
—Me has dejado una marca ¿en serio?—Le susurro al oído
—Una marca pequeñita…supongo que en la ducha…—Le miro entrecerrando los ojos.
—deberías de tener más cuidado…
—No te quejaste cuando la hice…—Susurra y me besa en la mejilla.
—Caradura…—me aparto un poco de él, intentando no mirar a la calle, no me gustan las calles de la ciudad, ni cuando las miraba desde lo alto del Centro de Entrenamiento.
Llegamos al Centro de entrenamiento una media hora después, ahí no hay tanta gente como en la estación. Aun así la gente grita tanto como allí y nos obligan a entrar rápido. Y a Gale y a mí nos separan de nuestros mentores y nos envían directos al Centro de Renovación para prepararnos para la ceremonia de inauguración. Antes de que nos separen le cojo la mano y se la beso y le vocalizo un "pórtate bien".
Me llevan a una sala con las paredes blancas un grifo en una de ellas, una mesa con un montón de botes y una camilla. Ya me sé más o menos el proceso, así que antes de que entre mi equipo de preparación me quito la ropa y me pongo la bata de papel que hay sobre la camilla.
Venia, Flavius y Octavia entran en la habitación como un torbellino, los tres corren a abrazarme medio llorando diciéndome la mala suerte que he tenido en que me cosecharan y pero que voy a ganar, y que estaré fabulosa cuando lo haga. Venia me quita la bata que llevo puesta y me obliga a tumbarme en la camilla. Dice que es una suerte que en los anteriores juegos decidieran hacerme la depilación permanente que así ahorran tiempo en prepararme. A mí no me gusta tanto porque me siento como un pájaro desplumado, y como una cría delante de Gale y Peeta, pero no me dan mucho tiempo para pensar porque pronto empiezan a restregarme potingues en mi piel que raspan y pican, para deshacerse de las pocas cicatrices que me haya podido hacer este año. Ahora pienso que quizás, la espalda de Gale deje de estar rugosa, y abultada por las decenas de latigazos. Eso me gustaría.
Dejo que trabajen en mí sin quejarme, mientras que parlotean de la pena que es que Finnick entre en los juegos, de lo guapo que es y de la suerte que tienen el equipo de preparación de Gale porque él también es guapísimo.
Tres horas después acaban con mi piel y mi pelo, y me dejan ponerme la bata de nuevo. En ese momento Cinna entra por la puerta. Es a la única persona del Capitolio que me apetece ver, así que cuando lo hago, me bajo de la camilla y le abrazo.
—Hola Katniss…
—Cinna…—Susurro.
—Siento mucho…esto…—Acaricia mi pelo suavemente.
—Ya…—Susurro, no sé que más decirle.
—Sabes que apuesto por ti ¿verdad?—Niego con la cabeza.
—No apuestes…no por mí, el chico de mi distrito…—Susurro—Por él sí…
—Él es tu primo…¿no?—Niego de nuevo, creo que a él puedo decírselo.
—No es mi primo…es…mi mejor amigo. Dijeron que era mi primo porque…bueno, enamorada de Peeta, no era muy bueno que solo me relacionara con un chico…
—Entiendo…¿Crees que él va a ganar? Podrías ganar, lo sabes.
—Podría, pero no quiero, él…estaba con él en el bosque el día que me cogieron el año pasado. Quiero que viva él…Lo he decidido—Susurro.
—Katniss…
—Cinna, por favor…no me des un sermón que no me va a servir—Intento sonreírle—Vienes aquí por el desfile, para…ponerme guapa.
—Ponerte guapa es poco…quiero que causes impresión—Murmura tirando de mi mano hacia la puerta—Pero puedes comer mientras te lo cuento…—me lleva a una sala donde hay una enorme mesa con un montón de comida sobre ella, tanta que podría dar de comer a toda la Veta con ella, y eso es solo para mí. Imagino lo enfadado que debe de ponerle todo esto a Gale.
Mientras que comemos me dice que ya no quiere dar la imagen de niña enamorada que di el año pasado con vestidos cortos y de tonos suaves. Quiere hacerme parecer mayor y más dramática. Cuando acabamos de comer, volvemos a la sala de antes y él mismo me recoge el pelo y me maquilla con sombras oscuras que hacen mis rasgos más angulosos y los ojos más fieros. Luego me pone el traje, es un simple mono que me cubre desde el pecho hasta los pies, ajustándose a las formas de mi cuerpo, en el pelo también me coloca una especie de diadema. Luego apaga la luz y aprieta un botón que hay en una de mis muñecas. Y el vestido se ilumina. Parece que miles de brasas me cubren. Jadeo sin saber que decir cuando me miro a un espejo. Estoy aterradora. Así, no se olvidarán de la chica del distrito doce. Mientras que me miro al espejo Cinna me coloca al cuello el colgante que me dio Gale, lo llevaba al cuello cuando entré aquí, pero ni me acordaba de él.
—Quiero que lo lleves puesto…
—gracias…—Acaricio el colgante, porque me lo dio Gale, aunque en realidad sea un regalo de Madge. Me pone celosa pensar en ella, pero, espero que ella ayude a Gale cuando todo termine.
—El chico, Gale, Irá igual que tú. —Imaginarme así a Gale hace que un escalofrío me recorra, debe de ser aterrador. Aunque sexy a la vez.
— Él sí que va a dejar impresionado a la gente…
—Siempre que se deje hacer, porque creo que Portia ha tenido problemas con él.— Resoplo.
—Le dije que se comportara…pero esto…el Capitolio, lo odia más que cualquier otra persona que conozca…no es personal con vosotros…
—Lo imagino, no debe de tener muy buena visión de nosotros después de lo que hacemos…Matar a niños inocentes…
—He descubierto que no todos sois iguales…
—Te sorprenderías de la cantidad de gente que hay como yo…
—¿Sí?
—Sí…pero se hace tarde, tienes que bajar a las caballerizas ya…
—Vale…—Suspiro porque quiero hacerle más preguntas.
—Tengo que ir a comprobar si Portia ha acabado, te veré abajo…— Asiento y me dirijo hacia el ascensor.
Cuando llego a las caballerizas me dirijo hacia mi carro, acaricio a uno de mis caballos mientras que mi mirada se dirige hacia los caballos marrones del siete. Reconozco a Johanna bajo el maquillaje imponente y el vestido con forma de corteza de árbol ajustado a su cuerpo, lleva en el pelo enredadas hojas de múltiples colores. Junto a ella esta Finnick Odair, están muy cerca el uno del otro, tanto que ella tiene que tener la cabeza muy levantada para mirarle, y su mano se pasea suavemente por el torso desnudo del chico, que solo lleva una pequeña red dorada que le cubre. ¿Será cierto lo que ha dicho Haymitch? Con el maquillaje que lleva no puedo descifrar la cara de ella, y desde aquí tampoco puedo leerles los labios. Aunque Odair debe decir algo gracioso porque la chica sonríe, luego veo como él le acerca un cubo cuadrado, supongo que un azucarillo a la boca a ella, cuando Johanna lo coge con los dientes veo como después le besa los dedos y el sonríe un poco más. Creo que Haymitch decía la verdad y están juntos ¿No le importará por todas las manos que pasa? A mí me molestaría…
Aparto la mirada cuando veo como Johanna me mira, me han pillado de lleno mirándoles, maldita sea. Me centro en acariciar las crines del caballo pero por el rabillo del ojo veo como Finnick se acerca a mí. Intento calmarme aunque el corazón me va a mil, no porque el atractivo de Finnick me ponga nerviosa, sino solo porque es otro tributo.
—Hola Katniss…
—Finnick…—Me giro, intentando mantener el cordialísimo que ha usado él.
—Vaya….das…miedo…—me recoloca la diadema aunque yo me aparto para que no me toque—¿Dónde está la niña enamorada?
—Creció…
—Y muy bien por lo que veo…—me acerca un azucarillo a la boca como hizo con Johanna.
—No quiero, gracias…
—Deberías endulzarte la vida, no sabemos cuánto nos queda…—Pienso que yo sí lo sé, por lo que suspiro y miro hacia Johanna que parece que va a atravesarme con la mirada.
—Ya me la endulzan…—Murmuro.
—Es una pena lo de los juegos, podrías haberte hecho aún más famosa, ganar mucho dinero, aunque no fueras un tributo la gente te adora…
—¿Tanto dinero como ganas tu? ¿en qué gastas todo lo que te pagan?—Espeto.
—uuuhhh…No te enfades…aunque no lo creas hace mucho que no me pagan con dinero, preciosa…—enreda un dedo en uno de los mechones sueltos de mi melena, yo resoplo.
—No creo que a tu amiguita le guste que me toques así…—Me aparto.
—Creo que a tu primo le gusta aún menos que a ella—me guiña un ojo y mira detrás de mí. Cuando me giro veo que Gale se acerca a grandes zancadas, esta…arrebatador. Cuando vuelvo a girarme Finnick ya no está junto a mí.
—¿Qué quería?
—Nada en especial…creo que le molestó que estuviera mirándoles…—Finnick vuelve a estar junto a Johanna.—Creo que sí que están liados.
—Pues parecía estar ligando contigo…
—¿Celoso?
—Finnick Odair no es tu tipo…— Eso me hace reí.
—¿Y cuál es mi tipo?
—Yo, por supuesto…—Pongo los ojos en blanco y prefiero no contestar a eso porque tenemos que ir colocándonos en los caballos, intento mirar si Johanna y Finnick se despiden de alguna forma especial, y solo lo hacen cogiéndose un segundo por la mano.
—Apretar el botón cuando salgáis por la puerta…—Nos indica Cinna acercándose a nosotros.— No os mostréis muy amables con el público, no necesitáis sus favores.
—Si los necesitamos—Protesto yo.
—No,¿ has visto como vamos? Nos adoraran igual—Murmura Gale mirando a Cinna. Gale se sube en la cuadriga y luego me ayuda a subir.—¿Preparada?—Niego con la cabeza aunque los caballos se ponen en movimiento. Cuando lo hacen busco la mano de Gale y me agarro a ella con fuerza. No me importa que me vean todos así. Cuando salimos por la puerta de la caballeriza y encendemos los trajes se oye un murmullo general, aunque no miro a nadie solo al frente, agarrando la mano de Gale.
...
Nota de autor: Apenas he podido corregirlo porque no tengo tiempo, espeor que no haya muchos estan en el capitolio, empiezan los Juegos!
Actualizo martes y viernes.
Besos de fuego!
