Hola mundo, espero que todavía estén allí! xD
Bueno, hoy les traigo otro episodio de mi loco fic. Un episodio que escribí hace muchísimo tiempo, cuando era muy fan de Padre de Familia, pero lo olvidé en el arcón de los recuerdos. Pero le pasé una mano de barniz y está listo para ustedes :)
"Camino a la India" parte 1. Disfrútenlo :D
Presentación
Vemos como van avanzando los créditos con imágenes de los dos protagonistas en diferentes aventuras al azar, mientras un narrador habla:
"Baljeet y Buford en… ¡"Camino a la India"!
Con la actuación estelar de Baljeet Rai como Baljeet Rai, y Buford Van Stomm como Buford Van Stomm…
Y la participación de Mishti Patel como Mishti Patel y Ginger como Gin… maldita sea, ¿quién escribe esta porquería de diálogo? ¡No voy a ser el narrador de esta #$&% historia! Yo renuncio."
Capítulo XIII
Camino a la India
"Todo un Hare Krishna de emociones en un sólo episodio"
Primera Parte
Había llegado el viernes. Por fin, ese día tan esperado por todos arribaba para decirle adiós al colegio por unos días.
El profesor Bernard Warhol se encontraba entregando los exámenes de Historia. Baljeet se había sacado un diez, como de costumbre. Phineas también, e Isabella un diez menos.
-Oh, qué pena…-se lamentó la morocha-no llegué a diez…
-¿Cómo?-rugió su novio-¿Cómo pude sacar más que tú? ¡Esto es inconcebible! ¡Profesor, exijo que me ponga un menos!
-¿Qué?-preguntó el hippie, sobresaltado.
-¡Ya me oyó, póngame un menos!
-Eh, Phineas… sabes que aunque te ponga el menos ahí la nota no cambiará para mí, ¿verdad?
-¿Es sordo?-se enojó aún más-¡Póngame el menos!
"Ay, el amor" pensó Warhol.
-Está bien, Phineas-dijo, resignado aunque riéndose por dentro.
Bernard tomó su lapicera, y trazó un pequeño guión al lado del diez del pelirrojo. Hecho esto, él se miró con su novia, se dieron un beso y se quedaron mirándose otra vez, embobados.
Ginger los miraba, ilusionada, y, a la vez, muy celosa.
-Ah… Baljeet, si yo me hubiera sacado un diez menos, ¿habrías pedido también un menos en tu calificación?
-Ni loco-respondió el hindú.
-¿Qué?-preguntó ella, decepcionada-¿Por qué?
-No tolero esas estupideces de tortolitos, Ginger.
-Pero… ¡a veces los novios hacemos esas cosas!
-Yo no.
-Pero…-repitió-la nota no cambiará aunque te ponga el menos en…
-¡Ya te dije que yo no hago esas cosas!
Y siguió contemplando su diez, como si esa hoja le importara más que su propia pareja.
-¿Sabes, Jeet? A veces pienso que ya no me amas.
-Claro que te amo… simplemente odio a los novios que hacen locuras como esas… bueno, a Phineas y a Isabella no, pero…
Y se detuvo para mirarla, cabizbaja. El moreno se lamentó mucho de lo que había dicho, pero… ¡qué difícil le era expresar sus sentimientos por su chica!
Así fueron pasando las horas. Pero, antes de finalizar el horario escolar, primero había que terminar la hora de gimnasia.
El profesor Warhol había decidido hacer, como cada dos clases, un partido de fútbol cinco entre chicos y chicas. Por el lado de las damas, estaban Isabella, Katie, Adyson, Milly y Ginger, esta última como portera. Los chicos eran Phineas, Baljeet, Buford, Django e Irving.
-Pensar que algún día nos casaremos con ellos cinco, chicas…-suspiró la jefa de las exploradoras, al verlos.
El equipo de las chicas soltó una risita generalizada, y se dirigieron a sus posiciones.
-De cualquier forma, chicas, ¡vamos a ganarles, como siempre lo hacemos!
-¡Eso quisieras!-exclamó el bravucón, del otro lado de la cancha-¡Hoy sí ganaremos!
El hippie dio inicio al partido, y el primer ataque fue por parte de Isabella, quien avanzó por la izquierda… donde estaba Phineas.
-¡Detén a tu noviecita, campanita!-le gritó Buford, que iba por el medio.
-¡De aquí no pasas, linda!-la amenazó el pelirrojo, quien la tapaba bastante bien.
-Eso crees…
Pisó el balón, y sujetó al chico de la remera a rayas, para luego besarlo violentamente. Phineas quedó completamente "anestesiado" y se vio incapaz de reaccionar. Ya sin marca, la joven avanzó hacia el área a pura risotada y le dio bomba desde afuera: golazo imposible de atajar para el australiano.
-¡Buen trabajo, jefa!-la felicitó la rubia.
-Por nada… por cierto, lindos labios, Phinny… ¡mua!
Y le lanzó un beso volador, el cual impactó de lleno en la boca del muchacho y lo lanzó hacia atrás, dejándolo tirado en el suelo y perdidamente enamorado.
-Oh, Isa…-murmuró.
Ella regresó a su sector, donde volvió a reír junto a sus amigas. El chico estaba tan embobado que ni se había molestado por que le dijeran "Phinny"… pero el moreno sí, debido a su actitud.
-¡Reacciona, "dominado"!-le gritó, zamarreándolo-Desde que Isabella es tu novia, las chicas nos patean el trasero todos los partidos… ¡y siempre haciendo lo mismo!
-Pero ella… Isa… es tan dulce…
-¡Déjate de romanticismo y mira esto! Buford, vamos a hacer la jugada que ensayamos.
El bravucón sacó del medio, e hizo una doble pared con el hindú, dejando a éste solo contra su novia, que custodiaba el arco.
-¡Ay!-se sorprendió ella-Jeet, por favor, no lo hagas…
-Eh… muy bien… ¡no!
Y, dicho esto, le rompió el ángulo superior derecho, siendo así felicitado por los demás.
-Así es como se juega al fútbol, chico cursi-le dijo a Phineas-Con el corazón no, con la cabeza sí. No importa que tu novia esté enfrente.
El pelirrojo se quedó pensativo… no le gustaba hacerle frente a la morocha, era algo que nunca (o casi nunca) hacía…
-¡Oye, Phineas!-exclamó Bernard, que había visto toda la situación.
Rápidamente, se dirigió donde el profe, quien decidió aconsejarle:
-No quieres pelearte con Isa, ¿verdad?
-No, señor… ese es un grave problema que tengo…
-Oye, hasta los problemas más graves pueden resolverse… pero escucha, si no quieres llevarle la contra… ¿por qué no juegas su juego?
-¿Cómo es eso?
-Combate fuego con fuego… ella te besa para que no le quites el balón, ¿no es así?
-Espere…
El muchacho captó lo que su maestro le decía, y sonrió.
-¡Lo tengo! Gracias, señor.
-Por nada, hermano.
El joven Flynn regresó al campo, justo cuando su equipo tenía la pelota. La recibió sobre la izquierda, y se enfrentó con ella, como había pasado hacía un par de minutos.
-¿Listo para tu dosis de tranquilizante?-le preguntó la jefa de las exploradoras.
-Esta vez yo te la daré a ti-respondió él, con una sonrisa.
E imitó la misma jugada de la morocha: agarrándola del vestido, la "durmió" de un buen beso en los labios. Ya libre, le tiró un centro a Buford, que agarró la pelota de volea y marcó el 2-1 con un golazo.
-¡Vaya, buena jugada!-se sorprendió el goleador-Sabes jugar, campanita.
Así, fue transcurriendo el encuentro, que, finalmente, tuvo como vencedores a los chicos, logrando una victoria luego de mucho tiempo.
-¡Ehhhhh!-festejaron, al entrar a las duchas.
-¡Al fin nos vengamos de esas fanfarronas!-gozó la situación Irving.
-Sí, pero todo gracias a la táctica de campanita-admitió el más grande de los cinco-¿Qué decías de la cabeza, Jeet?
-No entiendo-dijo el moreno-No veo lógica en lo que pasó entre tú e Isabella…
Se sacaron la ropa, y se fueron a bañar. A principios del año la escuela había logrado que los alumnos tuvieran agua caliente para asearse, cosa que mejoró mucho la calidad del establecimiento y redujo las quejas de padres e hijos.
-Insisto…-la siguió el hindú, mientras se duchaba-¿cómo pueden embobarse sólo con besarse? ¿Tienen morfina en los labios o qué?
-¡Jeet, claro que no!-se defendió Phineas-Nos queremos tanto que nuestros besos son anestesia para el otro…
A Baljeet le desagradó tanto el comentario que vomitó, sorprendiendo a los demás.
-¡Puaj!-se quejó Django, mirando la cosa que ahora se escurría por la cañería-¡Es la cuarta vez en esta semana que lo haces!
-Eres patético-le dijo el moreno al chico triangular-¿Cómo puedes ser tan cursi? Igual que hoy con las pruebas… ¿en serio eres capaz de permitir un vergonzoso diez menos en tu calificación sólo por una chica?
-¿Qué te pasa?-se enojó él-¿Me tienes envidia? Tú también tienes novia… ¿qué, quieres quitarme la mía?
-¡Sí! Bueno, ya no, en realidad… es que…-y suspiró, triste-Lo siento, Phineas, no quise enojarme contigo, simplemente… ah, si tan solo pudiera llevarme así con Ginger…
Los chicos salieron del lugar y empezaron a planificar como sería su fin de semana.
-¿Por qué los viernes deben ser tan largos?-preguntó Buford, luego de salir por la puerta-¿Hay acaso una ley en el universo que lo diga?
-No me preguntes esas cosas-le reprochó Baljeet-Hay cosas que no sé.
-¿No se supone que los nerds deben saberlo todo?
-¿Quieres dejar de llamarme nerd, idiota? Mejor no pierdo más el tiempo y me voy a mi casa tranquilo. Adiós, Buford.
Y se alejó de él, enojado.
-¿Vienes al parque con nosotros, Jeet?-le preguntó Phineas, antes de que se fuera, mientras Isabella intentaba arrastrarlo para que estuvieran los dos solos.
-Oh, no, Phineas-respondió él-Tengo que terminar una actividad. Veré si puedo ir en una hora...
Entonces, les dio la espalda y se fue.
-¡Te esperamos...!-le gritó el pelirrojo, mientras su novia lo sacaba de la escena con un buen tirón.
Baljeet caminó unos metros y luego, al ver que nadie lo estaba mirando, salió corriendo hacia un callejón. Allí esperó unos minutos, hasta que su novia, la morocha Ginger, se hizo presente.
-Eres más rápido de lo que creía, amor…-le dijo ella.
-Sí, sí… vamos, que tengo prisa.
Acto seguido, comenzaron a caminar hasta la casa del chico, que estaba bastante cerca del hogar de los Flynn-Fletcher.
-¿Alguna vez te dije lo mucho que me gusta mirarte a los ojos?-le preguntó ella.
-Muchas veces-dijo él, indiferente.
-¿Y de lo mucho que te amo?
-Siempre me lo dices-siguió, sin mostrar signo alguno de estar enamorado.
Ginger lo miró, decepcionada.
-¿Qué te pasa, Jeet?-le preguntó-¿Estás enojado conmigo?
-No. Así que cierra la boca y sígueme.
-¡Baljeet!-gritó ella, enojada-¡No me hables así!
Finalmente, el chico se detuvo, y decidió rendirse.
-Lo siento, lindura-le dijo-pero no me gusta que nos vean así… como dos estúpidos tortolitos enamorados…
-Oye, Phineas e Isabella se la pasan embobados el uno con el otro todo el día… ¡y nadie les dice nada!
-No metas a ellos en el asunto, somos tú y yo solos. Nadie más…
-Entonces, hagamos lo que hacen los novios… ¿un beso?
-Eh… mejor espera a que lleguemos a casa…
-No quieres que nadie te vea, ¿verdad?-le preguntó ella, aún más molesta-¡Por favor! ¿Tanto te cuesta darme un poquito de amor?
-¡Oh, está bien! ¿Quieres amor? Te daré amor, Ginger… ¡ven acá!
La sujetó de los hombros y la besó apasionadamente, dejándola estupefacta y sin aire.
-Oh, Jeet… me quedé sin palabras…
-Yo también…
Pero, por desgracia, al inclinarse para besarla, el hindú sufrió un terrible dolor en la columna.
-¡Auch!-se quejó, aún torcido-Me duele mucho la espalda…
-No será otra excusa, ¿verdad?
-¡Claro que no! ¿No podrías ayudarme a llegar a casa?
-Por supuesto…-le contestó, y se agarraron de los brazos suavemente-y te haré sentir mejor cuando lleguemos a tu hogar.
-Eso significa que me saqué la lotería…-le dijo, y sonrió.
Al mismo tiempo, Perry, quiero decir, el Agente P, se encontraba jugando al póker con el Mayor Monograma, Wanda Acrónimo y Pinky el chihuahua, mientras discutían la situación de la Agencia. Ejem, mejor dicho, sólo Francis y la mujer, obviamente, pero los animales hacían lo posible para meterse en la charla.
-El año se acaba y todavía los malvados no han presentado su "renuncia antes de tiempo" anual...-contó el hombre-y eso que ya pasó el periodo de tregua entre la O.S.B.A. y M.E.R.M.E.L.A.D.A.
-Esos geeks sin vida son muy resistentes-se quejó la mujer.
De repente, Carl Karl, el interno sin sueldo, entró desesperado a la habitación donde estaban.
-¡Señor, Agente P! ¡Es una emergencia!
-Carl, si se te quemaron las empanadas otra vez, estás despedido...
-¡No, Mayor Monograma! ¡Es sobre Doofenshmirtz! ¡Agente P, lo hemos descubierto en la cima del monte Everest!
El mamífero semi-acuático gruñó, molesto. Otra vez a trabajar, y encima en el lugar más alto del mundo.
-Bien, Agente P, parece que tendrás un largo viaje... ve allá y detenlo...
El animal se dirigió hacia su vehículo, y partió rumbo a los Himalayas a toda velocidad.
-Señor... ahora que el Agente P se fue, falta un jugador...
-Sí, lo sé.
-¿Puedo tomar su lugar...? ¿Siiiií?
-Ehhh...-y miró a sus compañeros-no.
De regreso a la puerta de la escuela, los chicos ya iban a subirse al micro, cuando Buford recordó algo.
-¡Chicos, Jeet olvidó su calculadora!-les avisó.
-Pero no podemos parar el autobús-le informó Django-tendrás que darle eso tú.
-Bien… suban, yo iré a su casa y se la devolveré.
-Tu madre se preocupará, Buford-le dijo Phineas.
-La llamaré desde su casa, le diré que… no sé, que me quedé a comer.
-De acuerdo. ¡Nos vemos, Buford!-exclamó Isabella, justo cuando el vehículo se iba.
Luego de quedarse un rato viéndolos alejarse, guardó el objeto en su mochila y se dirigió donde su mejor amigo.
Al llegar, tocó la puerta, pero se dio cuenta que estaba abierta.
-Qué atolondrado-murmuró, y entró-¡Baljeet! ¿Estás aquí?
No hubo respuesta. Fue entonces que decidió recorrer el lugar, encontrando tan sólo un emparedado de jamón, y al tío del chico, Maulik, durmiendo en calzones en el sofá y con un diario sobre la cara.
Luego de comerse el sándwich, se propuso entrar en la habitación del hindú, pero antes de hacerlo, pudo oír que el chico balbuceaba cosas dentro.
-Oh, sí… ahí, más fuerte… ¡oh, ahí es, ahí es! Qué buena eres…
Sorprendido, tocó la puerta, cosa que asustó a los chicos.
-¿Quién es?-preguntó él.
-Soy Buford, Jeet. Vengo a traerte tu calculadora.
-Ah, sí… déjala sobre la mesa de la cocina… ¿quieres?
-Bien… oye, ¿no quieres que pase?
-No, no puedes entrar… estoy ocupado.
-¿Tan ocupado? Vamos, sólo será un momento, no hay apuro…
-¡Déjanos solos!-gritó, furioso-¿Quieres?
-Bien…-y se fue, pero luego se dio vuelta-¿Cómo que "déjanos"?
Y entró, sólo para ver como Ginger se encontraba sentada en la cama detrás de su novio… dándole un buen masaje.
-Eh… es que me duele la espalda-se excusó.
-Oh, lo lamento-se disculpó el bravucón-No quería interrumpir este momento.
-No hay problema… pero debes ser más prudente. Me gusta estar solo con mi novia.
-¿Dónde dejo esto?-preguntó sacando la calculadora de la mochila.
-Déjala sobre mi escritorio… voy a usarla después.
El chico de remera negra accedió, y la dejó allí. Fue entonces que pudo ver varias cartas sobre el mueble.
-¿Qué es esto?-preguntó.
-¿Eh?-preguntó el hindú, bajando de su cama-Ah, cartas de mi madre. Está en la India con mi padre en este momento, arreglando algunas cosas. Si te preguntas con quién vivo, me está cuidando mi tío Maulik.
-Y vaya que lo está haciendo bien…-ironizó-oye, ¿puedo verlas?
-Como quieras. Ya las he leído todas.
El bravucón comenzó a leerlas detenidamente.
-Parece que están con los Patel, los padres de Mishti-observó.
-¿Quién es Mishti?-preguntó Ginger, curiosa.
-Nah, una amiga de la infancia-respondió el moreno-estuvo aquí unos días en el verano… y tuvimos una cita en un crucero que hicieron Phineas y Ferb.
-¿Te gustaba?-preguntó ella, celosa.
-Oh, vamos, eso fue antes de conocerte…
-Corrección, tú ya me conocías, aunque nunca me prestabas atención.
-¡Eh, Jeet!-interrumpió Buford-¡Esta carta no la has abierto! Aún está adentro del sobre.
-¿En serio? Déjame leerla.
La tomó, y la leyó en voz alta, para que todos la escucharan:
Querido Baljeet:
Como sabes, nuestra familia, los Rai, siempre ha sido muy amiga de los Patel, es decir, Mishti y sus padres. Y en este viaje, finalmente hemos logrado arreglar tu matrimonio con ella. ¡Felicidades, hijo, vas a casarte! No ahora, por supuesto, pero en el futuro, tienes asegurada una esposa… ¡no sabes lo felices que estamos! El domingo a la tarde firmaremos el acuerdo.
Adiós, hijo. Cuida bien del tío Maulik. Con amor,
Mamá.
-Iámarash me ha venido a buscar-dijo Baljeet, antes de desmayarse.
Al mismo tiempo, en la residencia Flynn-Fletcher, los chicos ya habían almorzado y se encontraban mirando la televisión junto a Lawrence, a la vez que mamá hablaba por teléfono con su hermana.
-Es una gran idea, Tiana. ¿Sabes? A veces me siento como una prisionera aquí adentro.
-Te escuché, Linda-le dijo el inglés, mientras tomaba una lata de cerveza.
-Calla, Lawrence… ¿ahora? Vaya, sería genial… ¡nos vemos, hermanita!
Y colgó, para luego dirigirse al living.
-Tengo una noticia para darles, familia.
-¿Te tiñes el cabello?-preguntó Phineas.
-Claro que no, hijo… si me lo tiñera… ¿tú y tu hermana serían pelirrojos como yo?
-Tal vez…-opinó ella, mientras tomaba una extraña bebida de un vaso-hoy la ciencia lo puede todo.
La señora Flynn la miró, extrañada.
-Espera… ¿estás tomando cerveza?
-No, qué va…
Enojada, le sacó el recipiente y bebió un sorbo.
-¡Candace!-gritó, enfadada-¡Estoy muy molesta contigo!
-Ay, mamá, tengo dieciséis… ¡además, no tiene alcohol!
-¡Mentira…!-y luego, se dirigió a su marido-Y tú, Lawrence… ¿no la viste tomando eso?
-Linda, por favor, tiene dieciséis… y no tiene alcohol…
-Ya he oído eso… vas a pagarla caro, Fletcher… y en cuanto a ti, jovencita, no me queda más remedio que castigarte. Te prohíbo salir con Jeremy por…
Pero, en ese momento, una bocina sonó desde afuera: habían llegado para llevársela.
-¡Oh, mis padres!-exclamó emocionada-¡Me voy, familia!
Corrió hasta la puerta, la abrió y salió al patio delantero. Candace y Lawrence respiraron, aliviados, aunque luego se preguntaron qué sucedía.
-¡Espera, amor!-gritó él-¿Adónde vas?
-¡Es un viaje de familia! ¡Con mi hermana y mis padres!
-¿Sin maletas, ni ropa, ni nada?
-¡Claro! Adonde iré no necesito nada de eso.
En el asiento del conductor, estaba Bob Webber, y, a su lado, su mujer, Tiana Flynn, hermana de Linda. Detrás, los abuelos Clyde y Betty Jo.
Los primeros bajaron del coche para saludarla.
-¡Hola, hermanita!-la saludó Tiana-¡Cuánto tiempo ha pasado! ¿Cómo estás?
-Todo está OK.
-¡OK!-gritó Bob, emocionado-Gusto en verte, Linda.
-Gracias, Bob… mira, ahí está mi marido…
-¡Oh! ¿Puedo ir a jugar con él, querida?-le preguntó, como si fuera un niño.
-Mmm… está bien. Pero cuídate mientras esté fuera, ¿quieres?
Se dieron un beso, y el hombre fue con el inglés.
-¿Qué onda, Lawrence?-preguntó, chocando los nudillos con él.
-Todo está de lujo…
Mientras, los Flynn se preparaban para irse.
-Este viaje será una bazofia-se quejó Clyde.
-Oh, vamos, tesoro, disfruta un momento familiar por lo menos-trató de convencerlo su esposa.
-Nada de eso, mujer. Dios, ¿por qué no puedo estar en mi casa, bien tranquilo y alejado de la civilización? Me quiero volver chango.
-Bueno, nos vamos… ¡ah, Lawrence! Reprime a Candace por tomar alcohol.
Fue así que Linda pisó el acelerador y se despidió de sus seres queridos por la ventana.
-¡Nos vemos el domingo a la noche!-exclamó.
Los cinco la saludaron. Cuando se perdió de vista, Lawrence y su hijastra se miraron.
-¿Quieres ganarte cinco dólares?-le preguntó él.
-Eh… bueno.
-Bien, entra a casa con tus hermanos y no salgan en diez horas. Y no vuelvas a mencionar lo de la cerveza, ¿sí?
-¡De acuerdo! Vengan, chicos, ya sé qué vamos a hacer hoy... ¡un túnel al centro de la Tierra!
-Vamos contigo, Candace-le dijo Phineas, y luego se dirigió a su hermano-Qué extraño sonó viniendo de ella, ¿no?
Los tres se metieron adentro. Cuando se dieron cuenta de que estaban solos, Lawrence y Bob se pusieron a festejar.
-¡Todo un fin de semana de solteros!-gritó el inglés.
-No sabes lo mucho que he esperado estar libre dos días seguidos…
-¿Y por qué dos, si pueden ser tres? Vamos, hay que comprar comida.
-Te sigo. ¡Al fin, todo estará…!
-¡…OK!-gritaron ambos al unísono.
Y se miraron un momento, hasta que el marido de Tiana preguntó:
-Oye... ¿y Perry...?
(Jingle Musical) Doofenshmirtz en el Himalaaaayaaaa!
A gran altura, y esquivando las enormes montañas, el súper deslizador del Agente P iba llegando poco a poco a la nueva guarida de su enemigo. Su equipamiento detectó la presencia de "vida humana retorcida" e inmediatamente supo que Doof estaba allí.
-Oigan, oigan, un momento, ¿cómo que "vida humana retorcida"?-se quejó el científico-¡Discriminación! ¡Xenofobia! ¡Racismo!
Perry se encontraba un tanto extrañado por ver a su enemigo quejándose frente al enrulado guionista del programa, pero se las ingenió para llamar su atención.
-Ah, ahí estás, Perry el Ornitorrinco-lo saludó Heinz-¿A ti te parece? ¿Te parece que me llamen "retorcido"? ¡Me consideran debajo del peor de los seres humanos! Por cierto… ¿qué estás haciendo aquí, Perry el Ornitorrinco? ¡Son mis vacaciones!
El monotrema lo miró con cara de sospecha.
-¡En serio! Argh. ¿Qué no puedo hacer un viajecito al monte Everest donde guardo todos mis inadores construidos durante mi adolescencia? ¿Qué dirías si yo fuera a molestarte cada vez que vacaciones, eh…? ¡Ah, cierto que no hablas! ¡Y nunca tienes vacaciones! ¡Muahahaha!-rió macabramente.
El pobre espía se enojó ante esas palabras, pero no le quedó otra que aguantársela.
-En fin, como te decía, aquí guardo todos mis inadores viejos. Tenía pensado llevarme uno o dos a casa, pero son todos una basura. Mira esto… "controlinador de cerebros: infalible", o "no sé que hace este inador pero no tiene botón de autodestrucción-inador", ¡pura basura! No sé qué me fumaba en ese entonces, pero en verdad no tiene sentido…
Ambos se miraron un rato, hasta que el malvado rompió el silencio:
-¡Nunca tienes vacaciones! ¡Muahahaha!-se desternilló de risa otra vez.
Pero en esta ocasión, la risa fue demasiado fuerte. Y eso, en una montaña, es fatal. Mientras seguía a las risotadas, un impactante temblor se sintió dentro de la cueva, y, acto seguido, un montón de nieve cayó sobre la entrada, dejando a los rivales sin ninguna posibilidad de escapar.
El Agente P lo miró con cara de odio.
-Estem… ¿jugamos ajedrez hasta que nos convirtamos en cubitos de hielo?-sugirió Doof.
Baljeet ya estaba despierto hacía bastante tiempo, pero, la verdad, tenía muchas ganas de seguir desmayado… ya que su novia se la pasaba pegándole gritos en la cara.
-¡Mentiroso!-gritó, por enésima vez-¿Cómo pudiste engañarme…?
-¡Ya te dije que ni sabía, tonta!-le respondió él-¡Todo esto es culpa de mis padres!
-Oye, Jeet, ¿qué podemos hacer?-preguntó Buford.
-Tengo que avisarle a mis padres que no quiero casarme con Mishti. Yo amo a otra chica. A Ginger, por si quedan dudas… lo malo es que ellos nunca aceptan proposiciones mediante una llamada o una carta… así que tengo que decírselos cara a cara.
-Pero… ¡ellos están en la India!-le recordó el bravucón.
-Pues iré allá, entonces.
-¡Está demasiado lejos!-exclamó Ginger-¡No llegarás!
-Oh, vamos. No es tan difícil. Sólo debo buscar un medio de transporte que me lleve rápido hasta allá, y así detener la firma del trato, que se hará el domingo.
-Lo único que podría llevarte hasta allá rápido es un avión… y creo que ni a tiempo llegarías.
De repente, el hindú recordó algo.
-Hay otra forma… ¡esperen aquí!
Se dirigió hasta su armario, lo abrió y sacó algo de allí, que parecía ser una tela enrollada.
-Voy a viajar hasta la India… pero necesitaré tu ayuda, amigo.
-¿Yo?-preguntó el chico de remera negra.
-Así es… Buford, ya sé que vamos a hacer hoy… ¡te presento mi alfombra mágica!
Y desenrolló el objeto, dando a relucir una hermosa alfombra de colores brillantes y con dibujos hindúes en ella.
-Que bonita es-comentó la chica.
-Esta alfombra fue hecha por mis ancestros en las colinas del Himalaya, y es capaz de volar a gran velocidad-informó su novio-aunque te mantienes pegado a ella mágicamente, por lo cual no puedes caerte.
-¿Y para qué me necesitas?
-Bueno, es que tiene dos asientos… y no quiero sentirme solo.
-¿Y por qué no voy yo?-preguntó Ginger.
-Me encantaría que vinieras, pero otra persona podría hacer desestabilizar la alfombra. Aparte podría ser peligroso. Deja que los hombres nos encarguemos de esto.
-¡Oh, por favor! Ustedes dos tienen menos capacidad para enfrentar los problemas que Ed Wood…
Flashback
Edward Wood está sentado en su silla, en medio del rodaje de "Plan 9 del espacio exterior".
-¡Señor Wood!-le grita un asistente-¡El señor Lugosi ha muerto!
-¡Ay, no!
-¿Detenemos la filmación?
-No… llama al quiropráctico de mi esposa… él será el reemplazante.
-Pero… ¿se parece a él?
-Claro que no… pero le pondremos un velo y así nadie notará la diferencia… ¡Ja, ja, ja! ¡Soy un genio! ¡Esta película será la mejor de la historia!
Fin del flashback
-Buen chiste, Ginger… pero eso no te ayudará.
-Oye, no estuvo mal-comentó Buford-Aunque no es tan gracioso como ver a Irving con la cabeza en el inodoro…
Ambos rieron a carcajadas, ante el enojo de ella.
-Argh… bien, como quieran, par de tontos, yo me voy.
Y se fue dando un portazo.
-Creo que se enojó feo, Jeet.
-Nah, déjala. Siempre le pasa eso. O tal vez está con Andrés.
-¿Andrés? ¿Y ese quién es? ¿Te está metiendo los cuernos?
-Buford, eres un idiota.
-¡Muévete! ¡Muévete! Argh...
Doof intentaba lo imposible para salir de la cueva, pero la nieve que había caído era demasiada. No podía ser removida tan sólo con empujarla...
-Estamos atrapados, Perry el Ornitorrinco... ¿ves? Esto es tu culpa, por haber venido a molestarme durante mis vacaciones, ¡siempre lo arruinas todo! Argh, y para colmo, se me está acabando la comida, no sé qué voy a hacer a partir de...
Y se quedó mirando al Agente P, el cual poco a poco se fue transformando en un pavo horneado.
-Ah... lo que buscaba... no cocinar para el Día de Gracias, me servirás de mucho, Perry el Ornitorrinco...
Preocupado, el animal sacó de detrás de sí una especie de rayo de calor portátil y disparó hacia la nieve. Ésta se derritió rápidamente, y los dos estaban ahora libres.
Doof movió su cabeza de un lado a otro rápidamente y dejó de alucinar.
-¡Somos libres!-exclamó-Buen trabajo, Perry el Ornitorrinco, y...-se detuvo un poco ante la mirada de odio de su némesis-oye, no pienses mal, no pensaba comerme a mi mejor amigo, ¿no crees? ¿NO CREES? ¿CÓMO PUEDES PENSAR ASÍ? Oh, diablos...
Heinz se había ido de boca otra vez, y un nuevo alud se dirigía hacia ellos.
-Lo sé, lo sé, en realidad soy yo el que arruina todo...
Unos momentos después, ambos habían salido afuera, y habían tendido la alfombra en el césped del jardín.
-¿Seguro que esta cosa vuela?
-Claro que no. Nunca la he probado… me contaron que se activa con una palabra mágica…-informó Jeet-pero según me contaron, esa palabra está en un idioma extranjero, que no es el hindú…
-¡Diablos! ¿Quieres hacerme quedar como un idiota?-preguntó, y luego empezó a hablar con voz chillona-"Oh, mírenme, soy Buford y estoy sentado en una alfombra como un idiota junto a un tonto nerd afeminado…"
Ni terminó de hablar, que Baljeet lo había agarrado de la remera y le estaba enseñando el puño.
-Mira, llámame nerd, llámame afeminado… ¡pero nunca me digas tonto!
-¡Suéltame! ¡Yo te llamo como quiero!
Y, al mismo tiempo, se dijeron uno al otro:
-¡Eres un maldito estúpido!
E, increíblemente, la cosa comenzó a elevarse. Unos instantes después, la alfombra ya volaba a varias decenas de metros por encima de la casa del moreno.
-¡Hare Krishna!-se espantó el muchacho-¡Buford, qué hiciste!
-¡Qué hiciste tú, mejor dicho!
-¿Acaso habrán sido esas palabras que dijimos juntos?
-Si fue así, tus ancestros eran unos boca-sucias…
-Oh, olvídalo… ¡lo importante es que esta cosa por fin está en el aire! ¡Ahora, alfombra, vamos a la India!
Ante la orden, el enorme pedazo mágico de tela hizo un ruido similar al motor de un Fórmula-1, y salió despedido a toda velocidad, saliendo del Área Limítrofe en pocos segundos.
-¡Yahoo! ¡Hare Brahmāāāā!-exclamó el hindú, cegado por la adrenalina.
Iba a ser un viaje largo viaje largo y peligroso, pero los tres estaban decididos a lograrlo. Si, leyeron bien. Los tres.
Fin de la primera parte
¿Baljeet y Buford llegarán a la India a tiempo? ¿Sabrán que no estarán solos en este viaje? ¿Doof aprenderá a callarse la boca? Todo esto y más en la segunda parte de este episodio, ¡no se la pierdan!
Creo que este episodio va a ser un poco mejorcito que los anteriores, tal vez porque lo escribí en el 2010, cuando mi mente reventaba de creatividad xD
En fin, quiero agradecer a todos los que siguen leyendo este circo fandomista, y responder los reviews de:
Doof-fan: Gracias Consti, desde que me hice fan de P&S juré que haría una parodia, y lo hice xD
Alquimistaarcano77: Sip, quiero que todos los personajes tengan su momento en este fic, fíjate si no que Lawrence y Jenny protagonizaron episodios xD
LES202: Ok :) Gracias, los hermanos Flynn-Fletcher seguirán haciendo de las suyas muy pronto xD
GinnyWings: Te extrañaba Ginny *hug* te entiendo, no te preocupes. Bah, igual fue justo ese episodio, no volveremos a aparecer ni tú ni yo xD Saludos y cierto, el fandom está descontrolado desde que te fuiste...
Y bueno, a todos los que leen este fic y todavía, luego de casi dos años, lo siguen siguiendo XD
En fin, eso es todo. ¡Buenas noches a todos! Juli is out... peace!
