-Resumen: Lucy, lo dejaste todo. Abandonaste todo por aquel mal entendido, tu hogar, tus amigos, tu magia. ¿Que se puede hacer? Encontraste la casa de la Bruja ¿Sabías que existen las Witch Slayer? Ahora eres una de ellas. Ven, te llevaré a mi gremio. Nosotros somos un gremio de sicarios.

-Autor: SuzyFei09

-Declaimer: los personajes pertenecen a Hiro Mashima, si fueran míos hace rato que Natsu declararía a Lucy como suya.

-Advertencia: aparición de nuevos personajes creados por mi persona xd


Witch Slayer

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Capítulo 24: Experimento

Acomodó sus gruesas gafas en el puente de su nariz, ansiosa y al mismo tiempo deseosa de poder probar su nueva adquisición. Hace tan solo unas horas que te habían traído un nuevo cuerpo, y sus ganas de jugar con el como un objeto no se hacían esperar. Se relamió los labios secos por el constante trabajo y decidida siguió con su nueva investigación.

Tomó su moderadamente largo cabello morado, hasta por debajo de los hombros y lo amarró en una coleta baja, para que este no molestara en su trabajo. Volvió a acomodar sus gafas y lascivamente con sus ojos verdes miró el cuerpo recostado en su camilla metálica.

—Deberías ver esto, Lissana-chan —Dijo emocionada—. Te encantaría sentir este grandioso cuerpo que tengo en mi poder. No puedo esperar más a trabajar con él.

La nombrada joven albina, acurrucada sobre una de las esquinas de la oscura celda solo se dedicó a mirar con lastima el suelo húmedo. Desde su posición no podía ver con claridad al nuevo "juguete" de la mujer. Lo lamentaba por él o ella, en el tiempo que había podido apreciar, los experimentos que realizaba esa mujer con seres vivientes la hacía vomitar, de lo sádica que era.

Lissana gruñó por lo bajo y tocó la superficie de los hilos mágicos que envolvían con fuerza el contorno de sus muñecas.

—Vamos Lissana-chan ¿Quieres que te deje salir? Puedo hacerlo si lo deseas, pero con la única y sola razón de que seas mi ayudante.

Lissana la escuchaba con un horror permanente. Prefería con todas sus ganas quedarse calada y no responder a las peticiones de aquella mujer.

—Podría ser bueno para ti —Sugirió la mujer mientras trazaba una línea en la cabeza del cuerpo —. ¿Según tengo entendido no has bebido y comido mucha verdad?

Lissana se mantuvo silencio y se encogió en su posición.

La mujer lanzó una risita de "Ya lo sabía"

—Si me ayudas, permitiré que en vez de solo una comida diaria te den dos.

Una oferta bastante tentadora si se lo decía así. Pero no estaba al nivel de rebajarse al aceptar el chantaje de la bruja.

Tragó saliva y rogó para que pronto la encontraran. Extrañaba demasiado a su familia y compañeros. ¿La estarían buscando? ¿Cómo estarían sus hermanos? ¿Lucy? ¿Natsu? Suspiró.

— ¿Vas a reconsiderar mi petición? —Escuchó decir de la bruja.

Meditó en que sería lo correcto. Y llegó a la conclusión de que no sería parte de la maquiavélica presencia de la bruja. Si tenía que morirse de hambre, lo haría. No por nada pertenecía a Fairy Tail, el mejor gremio de la historia.

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Cuando se le informó que el primero de las hadas ya había despertado corrió en dirección a la tienda que habían creado expresamente para ellos. Luego de que los encontraran heridos sobre el pastizal y en medio del bosque no dudaron en llevarlos nuevamente a City of Revenge. Además estaba bastante claro que lo dicho por Erza cuando los hallaron los dejo a todos preocupados. Que se hayan llevado a Natsu a más de uno le entraba la curiosidad por ello.

Removió la cortina que separaba la improvisada habitación de la profundidad de los árboles y maleza verde. Dentro se encontraban todos los integrantes de Fairy Tail, ya estabilizados y con las heridas vendadas. Era usual que algunos aun no despertaran, después todo necesitaban que su cuerpo descansara. Ubicó a Erza sentada en una de las camas mirando hacia la puerta, era como si la estuviese esperando.

—Hola —Saludó Lucy mientras se acercaba y tomaba una silla para sentarse a su lado.

Erza correspondió su saludo y se acomodó para observar con claridad a la rubia. Erza era una de las que había salido menos herida de la batalla con la bruja. Solo tenía unas herida en una de sus muñecas que cubría con unas vendas y un corte en su mejilla, que protegía con un parche.

— ¿Contra quién pelearon? —Pregunto la Heartfilia de brazos cruzados.

—Se presentó como Vera, la Décima —Respondió la de cabellos rojos.

Lucy notó que era una de las brujas que aún no conocía en persona.

— ¿Cómo fue que los derrotó a todos? —Hizo una segunda pregunta la Witch Slayer.

La Heartfilia aún no podía creer que la pura presencia de la bruja hubiese derrotado a grandes magos de Fairy Tail. Erza, siendo clase s era la que más le sorprendía.

Erza lanzó un suspiro de resignación.

—Nos cogió de sorpresa —Confesó la Scarlet—. Camino a Fairy Tail veníamos todos sumidos en los pensamientos. Natsu sobre todo, seguía diciendo que deberíamos haberte avisado. En fin —Suspiró—. La bruja apareció de la nada y nos atacó de inmediato. Utilizaba un extraño poder conformado de hilos mágicos. Salían de sus dedos y tan solo tocarnos hacía que nuestros cuerpos reaccionaran de una extraña manera. Era bastante ágil con su poder, no se demoró ni un solo minuto en apresarnos con ellas. Natsu fue el primero en ser cogido, el problema fue que sus hilos absorbían nuestro poder, y lo noté cuando me apresó a mí con ellas.

Lucy quedó pensativa unos segundos. ¿A presar con hilos mágicos? Por alguna razón sentía que ya lo había visto antes, pero no estaba segura al cien por ciento.

—Y ahí fue cuando se llevaron a Natsu —Su acento no sonó a pregunta, sino más bien a respuesta.

Erza asintió levemente con la cabeza.

—La pregunta es, ¿Por qué Natsu? —Preguntó Lucy en general.

—No sé qué precisamente estén planeando las brujas, pero espero que Natsu pueda encontrar a Lissana si es están en la misma guarida —Opinó Erza—. Sé que Natsu encontrará la manera de salir.

—Creo que tendrá que formarse una segunda búsqueda. Hay que avisarle a Fairy Tail y decirles que mañana mismo nos emprenderemos a la guarida de la bruja. Deberán mandar a sus mejores magos.

Lucy se paró decidida para hablar lo revelado con sus compañeros pero fue detenida por un sonoro sollozo provenir de la garganta de su ex compañera.

Se giró de inmediato, para percatarse de que la gran Erza Scarlet cubría su rostro, mientras lloraba con angustia sentada en la cama.

—Lo siento, Lucy, lo siento —Se quejaba la mujer.

Lucy agrando los ojos con asombro.

—Sigues preocupándote de nosotros… después de que te diéramos la espalda… —Erza realmente se sentía mal. Después de todo lo que les había pasado, Lucy aún seguía siendo la buena persona que había conocido.

—Por favor ¡Perdóname Lucy! —Gritó la peli roja.

Los ojos negros de la Scarlet y los rojos de la Heartfilia se conectaron por unos segundos. Lucy ahogó un gemido cuando percibió la verdadera tristeza contenida de su ex compañera. Realmente se veía arrepentida.

—No sé si pueda perdonarlos tan fácilmente —Dijo Lucy—. Aun me duele lo que sucedió, pero puedo hacer el intento. Después de todo el destino no quiere que nos separemos.

Quizás no fue la mejor respuesta a la petición de Erza, pero aun así se alegró de saberla. Y sus ojos negros de iluminaron al saber que al menos iban camino a eso. Dejó que Lucy saliera de la habitación y sonrió para sus adentros. Haría todo lo posible por recuperar a su amiga de nuevo.

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Lissana sintió un fuerte estruendo que la despertó de inmediato. Miró con terror a su captora, quien había lanzado una bandeja con comida y agua a sus pies. Se acercó sigilosa a los alimentos y quiso gritar cuando notó que el agua se había desparramado por toda la bandeja y remojado el pequeño pedazo de pan que le daban como víveres.

—Eso es por no haber querido ser mi ayudante —Dijo la mujer acomodándose sus lentes.

Lissana desvió su mirada con repulsión y esperó a que la bruja se marchara para probar bocado alguno. Sin cavilar se metió el pan remojado a la boca y trató de evitar el asco que le daba sentir aquella consistencia. Bebió el agua por sobre la bandeja y con el pie empujó el objeto para que se alejara de ella.

Aun recordaba cuando conoció a la maldita. Después que la extraña esfera de agua la envolviera y la transportara a aquel lugar tan desconocido cayó en cuenta que era observada por más de unos ojos curiosos y sádicos.

— ¿Y esta es la mujer que nos manda Marina? —Escuchó decir a una burlona.

— ¿Era ella no? —Escuchó decir a una más infantil.

—Supongo que sí —Escuchó a otra más calmada.

—Lilith, tú te harás cargo de ella —Escuchó otra voz.

Lissana se sentía realmente horrorizada. La completa oscuridad no dejaba ver nada más que los ojos malditos de aquellas mujeres. Pronto sintió unos pasos provenir hacia su persona, se encogió y rogo para que no le fuesen hacer nada malo.

Una brusca mano cogió su mentón y apretó sus mejillas. Con fuerza desvió su rostro hacia arriba, abajo y los lados. Los ojos verdes de la mujer centellearon en la oscuridad.

—Un gusto de conocerte, niña —Dijo la voz femenina—. Seré yo quien se encargara de ti, la Quinta bruja santa, Lilith.

Después de ello, lo poco que podía apreciar se esfumó al instante, pues un golpe la llevo a la inconciencia.

Despertó en una especie de jaula, escondida en una de las esquinas. No era tan pequeña pero tampoco grande, aun así contuvo las ganas de llorar. Sus manos atadas a unos extraños hilos de magia, se sentía realmente débil, como si no pudiera hacer nada.

—Malditos hilos —Dijo en un susurro la albina volviendo al presente—. ¿Cómo es que estas simples cosas no se puedan romperse con algo?

Se apoyó en la pared más cercana y escuchó la extraña risa proveniente de una de sus captoras. Definitivamente Lilith estaba loca.

Comenzó a observar con detenimiento sus muñecas rodeadas de aquel hilo. Se le hacía curioso, que por alguna razón hubiese sentido esa sensación… No lo podía creer, las imágenes habían surcado en su mente claramente. Era el mismo poder que la había cogido el día en que todo sucedió. El día en que Lucy se fue del gremio y tuvo una pelea con dos seres extraños. ¿Podría ser que aquellas brujas hubiesen estado detrás de todo, hace ya bastante tiempo? Había sido un descubrimiento bastante impactante, pues si las brujas exactamente habían actuado antes de que todo sucediera, eso quería decir que Lucy estaba destinada para un fin.

Su corazón comenzó a latir como nunca. Tenía que contarle sus sospechas a alguien, pero era probable que pasara un tiempo más antes de que la encontraran. Rogó para que pronto lo hicieran.

Escuchó unos pasos provenir hacia su celda y cerró sus ojos con extrema velocidad para hacerse la dormida. Escuchó voces, una que logro descubrir de inmediato, otra que no reconoció.

— ¿Amordázalo bien, si? — Escuchó decir de Lilith —Este es muy distinto de Lissana-chan —La alvina se tensó al escuchar su nombre—. Este chico es muy salvaje.

—Sí, Lilith-san —Respondió la otra seria. No pudo reconocer la voz de la otra. Supuso que sería la dueña de los hilos.

—La Superiora se pondrá muy satisfecha cuando termine con él.

Abrió sus ojos cuando percibió que los dos entes malignos se habían esfumado. ¿Otra persona capturada?

Se acercó gateando hacia las rejas que dividían sus jaulas. El cuerpo inerte del joven yacía mirando hacia el otro lado, por lo tanto no podía reconocer el rostro. Por entre las rendijas metió su mano y luego todo su brazo. Deseaba girarlo para notar su rostro, por alguna razón sentía que lo conocía. Le faltaba solo un poco para llegar a tocarlo. Cuando estuvo a punto de hacerlo una fuerte mano agarro la suya con rudeza.

— ¿Quién eres? —Escuchó familiarmente.

— ¿Natsu?

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Lucy se apoyó en un grueso tronco del bosque y lanzó un largo y cansador suspiro y se masajeó las sienes con tranquilidad.

Toda la mierda que estaba sucediendo la desesperaba y con creces. No podía aguantar que problemas sucedieran una y otra vez. ¿Tan mala suerte tenía?

— ¿Otra vez por aquí? —Dijo Marko que se tiraba desde una de las ramas más altas de un árbol.

—Pues se ha convertido en mi lugar para reflexionar —Respondió la muchacha.

—Y no lo dudo… —Soltó el hombre con ironía.

—Se han llevado a Natsu —Habló Lucy con la mirada cabizbaja, como no oyó respuesta alguna del joven lo miró— ¿Lo sabías no?

—Era algo obvio ¿No crees? —Respondió con poca delicadeza el peli rojo—. Se encontraban todas las hadas, menos él.

Lucy se sonrojó por su imprudencia, debió de haberlo supuesto.

— ¿Irás a buscarlo, al igual que tu amiga? —Preguntó Marko sin mirarla.

— ¿Esperas que haga otra cosa? Claro que iré a buscarlos —Dijo la muchacha algo irritada.

—Deberías no hacerlo —Dijo Marko.

Lucy la miró asombrada ¿Había escuchado exactamente lo que había dicho?

— ¿Es en serio lo que dices? —Hablaba aun atontada la rubia.

— ¿Crees que no lo digo en serio? —Habló ahora el hombre completamente serio.

— ¿Cómo puedes decir eso? —Lucy se paró furiosa de donde estaba y encaró al que seguía sentado—. ¡No puedo dejar que los lastimen por mi culpa! ¡Ellos no tienen nada que ver con mi problema!

—Estás equivocada —Dijo Marko pasivo mientras se paraba para quedar a la altura de la Heartfilia—. Ese "problema" dejó de ser completamente tuyo hace ya mucho tiempo.

La rubia sintió como si sus palabras se hubiesen estancado en el fondo de su garganta. Estaba furiosa con Marko por decirle que no fuera a rescatarlos, seguía pensando que ellos no tenìan nada que ver con aquella situación. Si alguien debía de salir lastimado, ella sería esa persona.

—Deberías dejar de decir tonterías —Dijo Lucy con la voz apagada—. Ellos merecen ser salvados.

— ¿Merecen ser salvados? —Escupió con coraje el peli rojo—. Puedo aceptar que tu amiga lo merezca, pero ¿Y él? ¿Él también lo merece después de dejarte abandonada?

Aquello fue un golpe duro para la sensibilidad de la rubia. Tenía unas inmensas ganas de gritar y llorar, se sentía tan colapsada, el problema era que se negaba a explotar.

—Tú ya tienes una familia, Lucy —Dijo Marko mientras se acercaba al cuerpo congelado de la Witch Slayer—. No tienes a nadie más que proteger que a tus propios compañeros, y Fairy Tail no lo son.

Marko rodeó con sus brazos el menudo cuerpo de la rubia. Apretándola contra si como si se tratara de una niña abrazando su muñeca. Marko aún no definía con exactitud lo que sentía por la muchacha, de hecho aún no asimilaba nada. Sentir el olor de su cabello y su cuerpo lo reconfortaba, y metió parte de su rostro en el hueco que tenía Lucy entre su cuello y sus hebras doradas.

—No te metas en problemas por personas que no lo valen —Dijo el hombre —. Si es posible quédate conmigo.

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Natsu se sorprendió cuando vio aquel rostro familiar que tan bien conocía. Se alegró lo bastante cuando reconoció a Lissana, junto a él.

— ¿Lissana estas bien? —Preguntó el peli rosa que trataba de acercarse a su compañera, pero que su cuerpo cansado no se lo permitía.

—Estoy bien, no te preocupes —Le sonrió Lissana—. ¿Y tú? ¿Te hizo algo la Bruja?

Natsu se calmó de inmediato con la respuesta de su amiga. Y se dispuso a responder:

—Estoy bien, no siento nada raro más que mi cuerpo cansado y una leve molestia en mi cabeza. ¿Has estado todo este tiempo aquí?

Lissana asintió apenada.

—Malditas brujas —Insultó el joven.

—Pero eso es lo de menos ¿Cómo es que llegaste aquí? ¿Están los demás contigo?

Natsu negó.

—No recuerdo muy bien cómo es que llegué aquí —Dijo tratando de ver en lo más profundo de su mente—Solo sé que comencé a sentirme muy cansado y me desmayé.

—Son estas cosas —Dijo Lissana mostrándole sus ataduras—. Estas cosas nos quitan nuestras energías.

Natsu la miró curioso.

—Tengo algo que contarte, Natsu —Dijo Lissana seria—. Creo que ya se quiénes fueron los que provocaron el altercado que hizo que Lucy se fuera del gremio.

Las palabras de Lissana lo sorprendieron bastante. Se recompuso para observar a su albina amiga y prestó su mayor atención para escuchar lo que diría la chica.

—Fueron las Brujas la que lo planearon todo —Confesó la joven—. Estoy segura de que ellas sabían que todo esto pasaría.

—Uh —Escucharon—. Tus deducciones fueron lo bastante inteligentes.

Lilith Se recargo en las rejas de la celda de Natsu.

—Solo vine para percatarme si el chico ya había despertado y me encuentro con la grandiosa historia de que los descifraste muy bien.

— ¿Qué quieres con Lucy? —Dijo Natsu enojado.

—Nada que te importe dragoncito —Dijo lasciva—. Creo que ahora podré terminar con mi experimento, te necesitaba enojado.

La mujer se fue corriendo para traer con ella una caja de metal. Entró a la celda y aprovechándose de la poca movilidad del joven se sentó sobre su regazo.

— ¿Qué haces? ¡Déjalo! —Gritó Lissana desesperada, quien no podía llegar a ellos.

—Hubiese preferido hacerlo en un mejor lugar, pero acá estará bien.

Lilith abrió con cuidado la pequeña caja y de ella sacó un hermoso diamante negro como la noche.

—Lo he creado yo misma —Dijo la bruja orgullosa de sus logros—. No por nada soy la mejor bruja especialista en hechizos. Esta hermosura, es mi más preciado experimento —Dijo señalando el diamante—. Posee uno de los contenidos más especiales del universo, la maldad. No podría haberlo hecho con un humano cualquiera, moriría tan solo tocarlo. Pero este hombre es distinto, un Dragon Slayer, es diferente. Poseen mejor regeneración y aguante. Es el hombre perfecto —Se relamió los labios—. ¡Ahora toma!

La mujer incrusto el diamante en el pecho de Natsu y el joven gritó de dolor, al igual que Lissana quien no aguantaba la desesperación.

La mujer comenzó a introducirle lentamente, haciendo q el cuerpo del peli rosa se arqueara y quejara. Cuando el diamante se vio incrustado completamente una poderosa luz salió de los ojos y boca del muchacho. Lissana se echó para atrás aturdida por la luminosidad, mientras que la bruja salía de la celda y la cerraba con llave, riendo con gracia.

Natsu se retorcía en el suelo, alaridos desesperantes salían de su boca. Lissana gateo para reunirse nuevamente con él.

— ¡Natsu! ¡Natsu! —Gritaba el nombre del muchacho.

Trataba de tocarlo, pero su mano no era lo suficientemente larga como para alcanzarlo. Lagrimas salían de los orbes azules de la muchacha. Ver a su amigo en esas condiciones era como su el dolor fuera parte de ella.

En un instante, el cuerpo de Natsu dejó de moverse y se quedó quieto, como en un ensueño profundo.

— ¿Natsu? —Dijo Lissana esperando que el chico se encontrara bien.

Pero no pudo evitar tapar su boca y llorar horrorizada cuando observó los ojos de Natsu completamente negros. Ni vistazos de la pupila había. El chico emanaba un aura de maldad que erizaba los bellos de Lissana.

—Ahora, Mi Bestia —Dijo la Bruja tras las rejas—. Yo soy tu creadora, por lo tanto obedecerás mis órdenes, y la primera es… Matar a Lucy Heartfilia.

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¿Lucy obedecerá la petición de Marko?

¿Que pasará con Natsu?

Próximo capitulo: Escondite

¿Hola que tal? Si, lo siento he subido muy tarde u.u Pero fue debido por que el maldito pc no dejaba que el capitulo se subiera y salia error y...argh. Lo siento mucho por la demora u.u

En fin, debo decir que agradezco mucho sus comentarios, siempre que los leo, iluminan mis días 3 En serio, lamentablemente los días sábados son un poco atareados para mi, honestamente casi siempre tengo algo que hacer y justamente hoy voy saliendo D: Lamento no responder sus mensajes u.u

Gracias por opinar y que les guste el fanfic. Espero que les guste y disfruten el capi.

Saludos especiales a:

yuli-chan F.D.U.L kyubi, AnikaSukino 5d, aome higurashi, kataDH, Ireth1324, Yune Leagrove, Mayu-chan, himeji-chan, Rosa Dragneel, LeyVi, sakurita1491.

Gracias a todos por comentar c:

Espero les agrade el capi :D