GRACIAS POR LEER Y COMENTAR!
Se levantó rápido y escuchó a Castle murmurar algo ante el repentino movimiento de su colchón.
-Castle-dijo bastante alto, alarmada.-Castle… ¡Despierta! ¡Pasa algo!
Ante el tono de pánico que Kate había utilizado, dio un brinco abriendo los ojos y la miró desnuda de pie, con su mano en el vientre.
-¿Qué? ¿Qué pasa?
Kate señaló la sábana y él se alarmó igual que ella al ver unas pequeñas manchas de sangre en ellas.
-Vístete, nos vamos al hospital.
Castle empezó a buscar su ropa mientras Kate fue al baño unos segundos sin poder calmarse, mientras lloraba muerta de miedo y de nervios.
Al regresar, ya vestida con unas bragas y una camiseta ancha. Buscó sus leggins y se los colocó mientras Castle se ponía unos pantalones deportivos, sin siquiera buscar unos calzoncillos.
-Voy a despertar a Alexis-dijo colocándose una camiseta de los Knicks.
-No-Kate lo detuvo- Se puede quedar con tu madre.
Castle dudó.
-Ok, vamos al hospital y luego vengo a por ellas para regresar todos a Nueva York.
Veinte minutos después y tras dejarle una nota en la cocina a Martha, Kate entraba en una sala para realizarle varias pruebas mientras que Castle se movía inquieto, a su lado.
Finalmente les trasladaron a uno de los box de urgencias para esperar unos resultados tras informarles que la pequeña perdida estaba controlada.
Kate estaba recostada en la cama. Estaba pálida y aun tenía rastro del llanto, mientras Castle estaba sentado a su lado, acariciando su brazo distraído, intentándola calmar.
El vientre de Kate estaba monitorizado en todo momento por unos parches y unos cables.
-Me he asustado muchísimo-murmuró Rick- Todavía lo estoy.
Kate ladeó su rostro y lo miró con los ojos llorosos.
-Estoy aterrada… Había sangre… y tengo 25 años, Castle.-se sinceró.
Rick suspiró al verla tan asustada.
-No sé si soy capaz de soportar…
-Shhh-Castle se inclinó interrumpiéndola y besó su nariz acariciándola con cariño con su propia nariz- Escúchame. Tu eres valiente, y yo… Soy un poco páyasete, pero verás que todo va bien y sólo será un sustito… Cuando yo tuve a Alexis, tenía más o menos tu edad, también estaba cagado.
Kate sonrió entre el lloro y fue a hablar cuando la puerta se abrió dejando pasar al doctor de guardia que traía con él los resultados de las pruebas.
El doctor se presentó y tras estrechar la mano de Castle para intentar calmar sus nervios, se dirigió a ambos con los resultados de las pruebas en su mano.
-Bueno Kate, relájate –sonrió- Esto solo quedará como una anécdota. El sangrado ha sido un pequeño sustito… Nada que preocuparse… Eres muy joven y en los embarazos primerizos a veces demasiada actividad… provoca esto.
Ambos se miraron. No sabían si se referían.
-¿Demasiado Sexo?-preguntó Castle haciendo que Kate se sonrojara de golpe- Si, eso puede haber pasado, quiero decir, nosotros hemos tenido… mucha actividad-dijo moviendo sus cejas- Aunque ella tuvo sus días en los que ni siquiera soportaba mi colonia.
-¡Rick!-Se quejó Kate- ¡Por favor! –No sabía dónde meterse.
El doctor no pudo evitar reír.
-¿Entonces, esto es por haberlo hecho hace unas horas en la ducha?
-Te voy a matar-dijo Kate súper seria.
-Si, me refiero a eso…-Castle asintió, sonriendo- Pero también me refiero a actividad en general. ¿Estas trabajando?
-No, estoy estudiando para poder ascender en mi empleo… Pero me ocupo de llevar a Alexis, mi… la hija de Rick, al colegio y bueno, me ocupo de ella en general por que ahora ya está de vacaciones.
-Le digo que tiene que descansar con ese tema, doc-En ese momento Castle miró a Kate- te lo dije, y te dije que no era bueno ni para tu espalda, ni para el embarazo que cargaras con Alexis.
-Rick, llevé a Alexis en brazos cuando tenía solo cuatro meses de embarazo… Ese no es el motivo… Además, recuerda que anteayer le dije que no.
Castle bufó y miró al doctor.
-Creemos que tiene unos pocos celos de su hermano.
El médico les miró sin decir nada, viendo esa pequeña forma en la que no se ponían de acuerdo y cuando vio que ambos desviaban la conversación por otro tema que nada tenía que ver con la salud de su paciente decidió intervenir.
-Kate, apenas te queda un mes y medio para cumplir… Sólo te pido que reposes al máximo. Nada de esfuerzos. Quiero que te pases la mayor parte del día en la cama.
Beckett asintió con seriedad.
-¿Y nada de sexo?
-¡Castle!-le golpeó el brazo.
-Auch.-miró al doctor-¿Entonces?
-El sexo puede adelantar el parto, si es que se retrasara con la fecha. Sin embargo, preferiría que os tomarais las cosas con calma.
Castle le agradeció al doctor y tras despedirse esperando que le dieran el alta a Kate, empezó a sonar su móvil. Ni siquiera se habían dado cuenta que ya se había hecho de día.
Castle besó en los labios a Kate y salió de allí para hablar con su madre e informarle de todo.
Finalmente un rato después, salieron del hospital, más tranquilos.
Cuando Kate abrió los ojos, casi al medio día, se encontró con el skyline de Nueva York frente a ella. Eso le hizo sonreír.
Miró hacia el asiento trasero del Audi Q7 y vio a Martha y Alexis. Ambas la sonrieron con cariño y ternura.
Cuando Castle y ella habían regresado del hospital, ambas tenían todo listo para regresar a Nueva York. Abordaron el tema por encima y le hicieron comprender a Alexis que ahora Kate tendría que descansar en la recta final de su embarazo.
-Me he dormido-dijo algo ronca.
Martha asintió y sonrío.
-¿Estás mejor?-preguntó Rick, a su lado.
Kate asintió. Recordó que antes de salir en su camino de vuelta a casa había vomitado de los nervios y no había comido nada en toda la mañana.
Miró el perfil de su novio y suspiró. Los momentos de la noche anterior en la ducha, dormidos desnudos abrazados, como se había preocupado y había estado a su lado le asaltaron haciendo que un nudo se instalara en su estomago. Sabía que el momento de una conversación seria e intima había llegado. Ahora sólo debía escoger el momento perfecto.
Al principio había pensado que no sería tan malo. Pero ahora estaba segura de que no había peor castigo que el estar todo el día en cama, "responsado".
Sabía que todo era por el bien del pequeño Noah, pero ella siempre había sido muy activa. Nunca había sido de las que disfrutan sin hacer nada en todo el día. Y justamente eso era lo que hacía, nada. Estaba cansada ya de los reality shows que daban en la tele y de las series que Castle le compraba junto con muchos libros para que se entretuviera. Ella quería salir, ella quería trabajar. Puso una mueca y se movió incomoda en la cama.
-Katherine-Martha entró sonriente a la habitación con una taza de té para ella-¿Qué tal te encuentras hoy, querida?-Le preguntó tendiéndole la taza.
-Aburrida-Dijo con una mueca.
Martha la miró divertida.
-Entiendo que puedas sentirte así, pero recuerda que esto lo haces por el bebé.
-Sí, lo sé, es solo que odio estar todo el día en casa.
-Bueno, quizás en eso tienes razón. No veo por qué no puedas pasear un poco.
-Exacto.
-Siempre y cuando no tengas que caminar demasiado.
-Ni penséis por un momento que voy a usar una silla de ruedas. Por dios solo estoy embarazada, no inútil.
Martha puso los ojos en blanco.
-¿Has hablado de esto con Richard?
-Claro que lo he hecho. Pero él insiste en que tengo que permanecer aquí. Además creo que está algo molesto por…-Se sonrojó y apartó la vista.
Martha rió entre dientes.
-Porque el médico ha dicho que no podéis…-Movió la mano y Kate asintió bebiendo un poco del té.
-Simplemente quiero hacer algo. Estoy aburrida y frustrada. Además la prueba para ascender a detective se acerca y no tengo ni siquiera cabeza para estudiar.
Recostó la cabeza en la almohada llena de frustración.
Martha la miró con cariño y se sentó en la orilla de la cama.
-Te voy a dar un consejo, querida-Le dijo colocando una mano en la pierna de Kate-No cometáis el error de muchas parejas jóvenes. Tenéis que hablar. Sé que mi hijo a veces es bastante cabezón, pero sé que te quiere y sé que tú le quieres a él. Así que hablad lo que se tenga que hablar y ya está.
Kate asintió una vez.
Últimamente su relación con Martha se había vuelto más estrecha desde que tenía que pasar tanto tiempo en casa y su suegra le ayudaba en algunas cosas.
-Gracias, Martha.
-¿Sabes?, desde el primer momento en el que te vi, supe que cambiarias la vida de Richard-Sonrió-Y me alegro que lo hayas hecho porque nunca le había visto tan feliz.
Kate sonrió finalmente luego de varios días.
-Fue él quien cambio mi vida.
Castle miró a Kate que estaba recostada en el sofá y puso una mueca.
-¿Qué haces aquí, cariño?
-Estoy reposando-Dijo de mala gana.
-Se supone que tienes que hacerlo en la habitación.
-¿Qué más da donde lo haga?
-No puedes estar caminando de un lado a otro.
-No estoy caminando de un lado a otro. De hecho creo que ya olvidé como caminar.
Castle se sentó en el sofá y cogió sus pies masajeándolos.
-¿Estás molesta?
-¿Y tú?
Él la miró con el ceño fruncido.
-No realmente.
-Entonces yo tampoco.
-Kate…
-Se supone que eres escritor, los escritores escriben desde sus casas. Sin embargo estos días no has estado a penas en casa.
-Ya te lo expliqué, estaba arreglando ciertos detalles del libro en la editorial…
Acarició la pierna de ella.
-Ya.
-¿Cómo te sientes?
-Bien, genial.
-Kate, no quiero discutir.
-No estamos discutiendo.
-¿No?
Ella lo miró de forma asesina pero luego suspiró.
-Me siento aburrida y frustrada aquí encerrada.
-Sabes que esas fueron las órdenes del médico.
-Ya, ya lo sé. Y quizás si no me dejaras aquí tirada, sería más fácil…
Él ablandó el gesto.
-Vale, lo siento-Estiró la mano y acarició la mejilla de ella-Es verdad que no he estado lo suficiente en casa.
Ella puso morritos.
-Es porque ya no me quieres.
Él rió.
-Te quiero muchísimo y lo sabes.
Acercó su rostro al de ella y la besó suavemente en los labios, llevando luego sus labios hasta su mentón y su cuello.
-Dios, esto es una tortura-Susurró inhalando su olor, sabiendo que no podían hacer nada más que besarse.
-Al menos no soy la única a quien torturan aquí.
Él sonrió.
-Pero todo es por él…-Le dijo acariciando su tripa-Tengo una idea-Kate le miró expectante-¿Qué tal si preparo un baño caliente para ambos y simplemente nos sumergimos sin preocuparnos por nada mas, en agua espumosa?
Kate lo miró sonriente.
-Creo que aceptaré.
Kate se removió bajo las sábanas como pudo sin presionar su abultado vientre mientras el molesto móvil de Rick no dejaba de sonar sobre la mesita de noche, poniéndola de mal humor.
-Contesta-farfulló contra la almohada clavando sus dedos en la cintura de él sintiendo su espalda desnuda en contacto con la piel de su abdomen. Hasta Noah le pateó.
Era temprano y la noche anterior se habían quedado en la cama hablando hasta tarde.
Castle murmuró algo ininteligible y ante la insistencia del móvil y de su mujer, estiró el brazo hasta alcanzarlo.
Deslizó el dedo por la pantalla y se lo llevó a la oreja sin siquiera levantar la cabeza de la almohada o abrir los ojos.
Al otro lado de la mesita, un segundo móvil, esta vez el de Kate empezó a vibrar con fuerza.
Kate se giró lo más rápido posible que su cuerpo hinchado se lo permitió y respondió mientras bostezaba.
Ambos se embarcaron en su propia conversación.
Varios minutos después cortaron la comunicación y se giraron mirándose, expectantes.
-¿Quién era?-preguntó Rick
-Lanie, la semana que viene tengo el examen.
-Wow… Es… -el rostro de Castle no denotaba alegría por decirlo así- genial. Me alegro.
-Si, muchísimo, lo puedo notar.
-No en serio…
Kate se cruzó de brazos y bufó.
-Es que… Es muy pronto. Deberías esperar a que nazca el bebé.
Kate decidió que no tenía ganas de discutir después de la perfecta noche que habían tenido así que simplemente se recostó mejor.
Castle besó su hombro y se recostó a su lado.
-Por cierto, la llamada… Era Paula. Quiere que asista a una entrevista esta noche, no he podido negarme-Castle siguió besando su cuello y ella pudo comprobar la excitación de él contra su cadera.
-Rick…
-Kate, lo siento de verdad.
Kate se giró levemente.
-Anoche estuvo genial…
Castle sonrió y acarició su rostro suavemente y luego su vientre dónde sintió como Noah se movía.
-Escucha, siento que te sientas así… Agobiada. Cuando nazca… y después de que nos tomemos un tiempo para cuidarle, podrás volver a tu trabajo, hacer el examen con tranquilidad… ¿No crees?
Kate asintió. En el fondo sabía que era mejor esperar a que naciera, pero también deseaba poder perderse entre libros y estudiar y así no recordar lo aburrida y monótona que se había vuelto su vida a causa del reposo.
Richard posó sus labios tiernamente en los de ella y succionó.
Se separó risueñamente.
-Y ahora… mmm podrías chupármela.
Kate rodó los ojos. Apartó a Castle con sus dedos en su pecho y se giró para levantarse con calma de la cama.
-¿Qué? Mírame-Castle estaba recostado boca arriba, cubierto solo por una sábana que se abultaba en su entrepierna, formando una carpa.- Vamos…Kate… esto no supone ningún esfuerzo… ¿No?
-Eres increíble-cantó Beckett al otro lado de la puerta del baño, sentada en el retrete. –Deberás calmarte tu solito, cariño.
Por la noche, Martha había salido a cenar con unas amigas y tras acostar a Alexis, Kate se sentó frente al televisor con un bol de palomitas reposando en su enorme vientre mientras buscaba el canal dónde se haría la entrevista de Rick.
Finalmente y tras encontrarlo, pudo ver que el programa ya había comenzado pero ahora, al estar en tiempo de anuncios, tenían una pequeña cámara que mostraba detrás de las cámaras.
Kate pudo divisar a Castle entre bambalinas y decidió hacerle una llamada.
Marcó su número, y lo que vio a través de la pantalla no le gustó un pelo. Su novio, con una jovencita maquilladora, seguramente más joven que ella, y tras mirar su móvil, colgar.
Kate frunció el ceño y dudó si seguir viendo la entrevista o no, sin comprender nada, sobretodo después de la noche anterior.
Recordó como tras darse un baño relajante entre caricias y suaves besos, incluso con un masajes capilares, salieron sin apenas dejar de tocarse, secándose el uno al otro con una toalla.
Acabaron desnudos en la cama, piel con piel, mientras comían fresas (un antojo de Kate) con las luces atenuadas.
Kate le dio a comer a la boca mirando como él estaba recostado boca abajo a su costado, mirándola intensamente.
Rick se relamió sus labios.
-Cuéntame tu historia-susurró.
Kate frunció el ceño.
-Háblame de tu madre, Kate.
Beckett se quedó pensativa y finalmente, le habló sobre el asesinato de su madre, sobre como se sintió ante esa situación y mientras sentía sus lágrimas caer, también sintió la mano de él apretar suavemente la suya, intentando reconfortarla.
-Era preciosa, sabes. –Kate sonrió, ahora más relajada- Siempre adoré su pelo… Cómo se aclaraba en verano cuando íbamos a la playa…
Castle la escuchaba embelesado.
-Adoraba decirme "te lo dije", le encantaba el baseball cómo a mi padre… Los domingos siempre preparaba tortitas mientras echaba un ojo a la prensa… luego salíamos a pasear, o a Coney Island…-Kate hizo una pausa- Mi padre y yo… la última vez que fuimos fue en el funeral de mi madre.
Castle besó su mano y se recostó de nuevo a su lado, sin separarse de ella.
Estaba disfrutando al forma de ella de abrirse ante él, de contarle cosas tan intimas como la relación con su madre, a pesar que aun quedaba mucho por contarse.
Sintió los dedos de ella entrelazarse en su pelo, acariciando su cabeza.
-¿Y tú…?
Castle alzó su mirada buscando la de ella.
-¿Yo?
-Tu historia.
-Mi historia es pública, la puedes leer en cualquier sitio… Me googleaste poco después de contratarte.
-Si, pero no sé…
-¿Mi padre?
Kate asintió.
-No lo conocí-se encogió de hombros-me crié sin padre…
-¿Y cómo te afectó?
-Tal vez eso me llevó a meterme en las bragas de muchas mujeres.-Kate golpeó su brazo- O tal vez no… No sé, cariño… No le di importancia. No se echa de menos algo que no se tiene, pero tengo claro que jamás dejaré a Alexis o este pequeño-besó su vientre.
Kate quedó impresionada por la facilidad de él para hablar de ese tema, o para abrirse a él y además por su indiferencia.
-¿Te hiciste escritor por él?
Castle gateó por la cama y quedó a la altura de ella, cubrió su vientre por sus brazos y besó su cuello, dispuesto a dormir.
-Si-susurró-Creía que así… Podría imaginarme como sería… Y sería como yo quería… Podría ser un astronauta… o un Cowboy…
Kate sonrió quedándose ambos completamente dormidos, el uno en los brazos del otro.
La risa de Castle que provenía del televisor le hizo sobresaltarse y dejar a un lado los recuerdos de la noche anterior. Algunas palomitas cayeron al suelo.
Castle llegó a casa encontrándose a Kate medio dormida en el sofá. La entrevista había ido bien, unas preguntas algo incomodas pero en general había estado bien. Al menos su publicista se había quedado de lo más feliz.
-Kate…-Se arrodilló acariciándole el pelo y ella abrió los ojos-¿Qué haces aquí?-Le preguntó con tono dulce, ella se revolvió y apartó la mano de él, sentándose.
Tenía un sabor agrio en la boca luego de haberse comido las palomitas.
-Me quedé dormida…-Dijo ella con el ceño fruncido.
-¿Viste la entrevista?
-Sí, y también te vi rechazar mis llamadas, en directo.
-Venga, no podía contestar, estaba a segundos de salir a la entrevista.
-Estabas ligándote a esa maquilladora-Ella se puso de pie con un poco de dificultad y comenzó a caminar hasta la habitación.
Castle cogió aire intentando no perder los estribos.
-¿Otra vez con eso?-Dijo siguiéndola.
-Te vi, ya está. No intentes negarlo.
-Estábamos…
-Castle, ya está. Enserio, no estoy de humor. Me voy a dormir.
-Kate tienes que parar de pensar que intento ligarme a todas las mujeres del planeta.
-¿No es así?
-Claro que no.
Ella se sentó en la cama y le miró muy seria.
-Cuando te conocí te vanagloriabas de ello.
Él apretó la mandíbula.
-Lo hacía. Pero ya eso quedó en el pasado.
-Dicen que la gente nunca cambia ¿no?
-¿Eso es lo que crees?
Ella se encogió de hombros y él sonrió irónicamente.
-Entonces si la gente no cambia, eso quiere decir que tú sigues siendo la misma chica que conocí con miedo a enamorarse ¿no?-Kate no dijo nada-Dime que me equivoco Kate, dime que sientes algo por mi…
Ella se puso de pie de inmediato.
-¿Enserio me estas preguntando eso? ¡Llevo a tu hijo aquí dentro!
-No, no uses esa excusa, sabes perfectamente que eso fue un accidente…
Ella miró el suelo.
-¿Cómo lo fue conocerme a mí?, quizás si yo no hubiese aparecido en tu vida con este "accidente"…
-Nunca he dicho eso. Kate, no hagas esto…
-¿Hacer qué?, yo solo quería dormir…
-Mira, entiendo que estés molesta por estar tanto tiempo en casa, entiendo que todo esto de las hormonas…
-Y allí vamos otra vez.
-No intentes hacer ver como si yo me inventara esto.
Ella suspiró exasperadamente.
-Quizás mis hormonas tienen una parte de la culpa, muy bien, pero no te veo a ti intentando hacerme este proceso más fácil.
-¡¿Qué no…?!-Él carcajeó-Me he desvivido por ti estos meses, Kate, ¿Cómo puedes decir eso?
-No me refiero a eso, me refiero a ti ligando con otras mujeres.
-¡Que no estaba ligando con nadie!
Kate sintió un pinchazo en la tripa luego de ese grito y se colocó allí la mano derecha arrugando la cara. Castle la miró con curiosidad.
-No, seguro que no, tú nunca haces nada-Siguió diciendo ella sin embargo.
-¿Estás bien?
-No se…yo…-Volvió a sentarse en la cama.
-Creo que es mejor que hagamos una pausa aquí, necesitas descansar.
-Eso es todo lo que necesito en la vida, descansar, seguro-Dijo irónica.
-¿Podrías dejar ya la hostilidad?, es la salud de mi hijo de la que estamos hablando aquí.
-Tu hijo…
Castle cogió aire nuevamente cogiendo una almohada.
-Voy a dormir al sofá.
-Haz lo que quieras.
-Y estábamos hablando de ti, por cierto. De ti y de Noah.
-¿Qué?
-Con la maquilladora, de eso estábamos hablando-Dijo mirándola duramente-Si te sientes mal, ven a buscarme-Dijo finalmente y se fue.
Kate gimió llena de frustración y acarició suavemente su tripa.
-Ya está mi vida, ya está. Papi y mami a veces discuten, pero ya pasó-Susurró mientras lagrimas de frustración salían de sus ojos.
