Yo siempre estaré contigo
25 De secretos a sorpresas
La emoción se apodero de todo el castillo, pronto se entregaría la copa de la Casa, y aunque, perdimos la Copa de Quidditch, puede que aun ganemos, después de todo, lo último que muere es la esperanza. Me recogí el cabello, ya vería al bajaría al gran comedor que sucedería, y sin darme cuenta, me había acostumbrado a que los de Slytherin estuvieran con nosotras, al parecer, las mujeres no son tan malas como parecen, les agarras simpatía cuando las conoces mejor, aunque, no puedo decir lo mismo de los hombres, durante esta última semana, todos los chicos de Gryffindor bajan de sus dormitorios con un humor infernal, hasta Remus casi se le lanza a un chico de séptimo año de Slytherin, que se estaba burlando de Peter.
-Vamos, Lily-me dijo Laura, una vez que se había puesto bien la túnica-Los chicos nos están esperando
-Si es tanta tu urgencia de ver a Remus, adelántate-le respondí mientras me ponía un collarín, el que me había regala de mi madre cuando cumplí los 15
-No digas tonterías, - no evitando sonrojarse
Sonreí divertida, en la escuela se notaba que entre ella y Remus se había formado una unión que nadie la rompe. Después de darle una mirada rápida a mi reflejo, el cual me dijo que me veía hermosa (creo nunca me acostumbrare a los espejos hechizados), me levante, para dirigirme a la puerta, seguida de mis amigas y las chicas de Slytherin. En el camino nos encontramos a Narcisa, que traía un pendiente muy bonito en forma de B con unas serpientes cruzadas, se notaba que era de plata.
-Vaya, pero si tenemos a la amante de mi primo-nos dijo sarcástica al vernos cerca
-Narcisa, no seas grosera-dijo una voz masculina antes de que pudiéramos contestarle
-No aguantas una broma, Sirius-contesto ella sonriendo, mientras movía a un lado su larga cabellera dorada.
-Ciertamente no –le contesto lo más neutral que daba su voz
-Puedo ver que no la estas usando
-Se me a olvidado en casa
-Lo sé, mi tía me la envió hace tiempo, mientras tú jugabas a la guerra, por cierto, Régulus te manda saludos.
Sirius solo gruño, Narcisa fue con Sirius, saco un pendiente igual al suyo, de un momento a otro, Sirius tenía en su cuello el pendiente resplandeciente, Narcisa se beso el dedo índice para ponerle ese mismo dedo en la boca a Sirius.
-Por cierto, Trix se casa este verano, mi tía te suplica que vayas, y no hagas el ridículo.
-¿Por qué piensa que iré a esa boda?
-Por que Trix es tu prima, además, tú y yo somos los padrinos, así que, debemos ir, nos vemos abajo, primito querido.
Después de eso, le dio un beso a Sirius muy cerca de la boca, le sonrió, y se dio la media vuelta, salió junto con sus amigas de la sala común.
-¿Qué es ese pendiente?-pregunte ansiosa
-¿Quién es Trix?-esta vez fue Laura
-¿Por qué esa mujer te tiene tanta confianza? Ni con mi primo hago eso-se quejo Sussan
-Esta es la insignia de los Black-comenzó Sirius sin muchos ánimos-Apenas nos la regalaron en navidad, a Narcisa y a mí, por cumplir la mayoría de edad, aun que, Narcisa es mayor que yo.
-Tu familia es rara-aclaro Laura sonriendo
-Y no sabes cuanto, bueno, ahora que baje Cornamenta, nos vamos
-¿Dónde está? Tampoco veo a Remus
-Pues verás Laura-dijo Peter, sin dejar de mirar con envidia la insignia de los Black-Al parecer hubo un pequeño problema con…
-¡Silencio, Colagusano!-replico Sirius golpeando en la cabeza-Esas cosas no se dicen
-¡Pe…pero….Canuto!-chillo Peter con las manos en el lugar adolorido-Como esta Lily, y es novia del jefe, pensé que no sería malo que…
-Dije que te callaras, o te doy otro golpe
-¿Por qué se llevan tan bien esta mañana? ¿Es que acaso Peter se muere hoy en la tarde? ¿O ya no se van a ver en las vacaciones?
-Cierra el hocico, Lunático-respondió Sirius mientras su rostro tomaba un todo medio rojo-¡No digas lo que no sabes!
-No es para tanto-Remus se detuvo al pie de la escalera y rió divertido al ver el rostro de Sirius-Por cierto, no se acerquen a James, esta de un humor que para que les cuento
-¿Tanto Quejicus le hizo rabiar?-preguntó Sirius asombrado
-Pues, me pareció un milagro al ver que el cuarto no exploto y no ver a Snape volar por los aires con un maleficio
-Eso lo llamo fuerza de voluntad-dijo Peter aun un poco adolorido
-Con un mal genio-termino Remus
Solo pasaron unos segundos, cuando vimos a Severus bajar por las escaleras, empujando un poco a Remus para pasar, seguido de Lucius, que tenía una desagradable mueca en la boca, inmediatamente bajo Frank seguido de James, que traía una cara, que me dio cierto miedo mirarlo.
-Buenas-dijo Frank un poco tenso-¿Han visto a Alice?
-Si, ha bajado al Comedor, hace cinco minutos-le contesto Joan con cierta dificultad
-Gracias-dijo muy secamente
Siguió su camino, James me tomo del brazo con cierta brusquedad que me dio pena decir algo, diciendo un frío "Vamonos", se dirigió a la salida de la sala común, prácticamente arrastrándome. Bajamos en silencio las escaleras, sin embargo, gracias a Dios sin duda alguna, James me tomo con mas suavidad, al parecer se dio cuenta a quién estaba jalando. Al llegar al Gran Comedor, nos sorprendió un poco al ver las banderas que adornaba el lugar, eran sin más ni menos las de Gryffindor combinadas con las de Slytherin.
-¿Qué significa esto?-preguntó Sussan sin contenerse
-Pronto lo sabremos-respondió con calma Remus.
Llegaron los maestros y se sentaron, Dumbledore solo dio dos palabras ( ¡A comer! ), apareciendo inmediatamente el Banquete, James casi no probó bocado, la verdad, a la única que le importo – y se percato de ese detalle – fui yo, pues claro, yo estoy enamorada de ese hombre. Al terminar, se limpiaron los restos de comida, para ser remplazados por los postres, tome un pequeño pastel de chocolate.
-Mira James, se ve que esta rico ¿quieres?
-No
-¿Por qué no?
-¿Nunca escuchaste de tu madre que no comas postres antes de comer la cena? Por si no lo notaste, yo no he comido casi nada
-Bueno, si, en eso tienes razón, mi madre siempre me lo repetía, y es una lastima que no hayas comido, estaba muy delicioso todo, pero ¿adivina que? Mi madre no esta aquí, y esto será tu nutriente de la noche, ahora cómetelo.
Quizás fui un poco salvaje, pero en fin, se lo comió, le metí bruscamente en la boca todo el pastel, no estaba tan grande, pero creo que esa reacción no se la esperaba, al no tener otra opción se lo trago, para después toser un poco, dándose pequeños golpes en el pecho. Tome una copa, que tenía jugo de calabaza, con un golpe de la varita, lo convertí en leche, para ofrecérsela a James, él la tomo y bebió un poco
-Rico ¿no crees?-dije sonriendo cuando dejo la copa y respiro entrecortadamente con una mano en su pecho
-¿E-Estas l-loca?-me preguntó sin cambiar su posición, junto con una expresión de asombro
-No, aun no ¿Por qué?
-Casi me matas
-Por favor, no exageres, -le di unas palmaditas en el hombro-Nadie se ha muerto por comerse un pastelillo demasiado rápido, solo mira a Sirius
-ESE traga como pato, por que ni mastica-declaro molesto señalando a Sirius, que detuvo su comida rápida mirando a James sin comprender-No me confundas con ESE, yo soy una persona normal
-Primero, -comencé tranquilamente-Yo no le llamaría normal a una persona que exagera las cosas, segundo, "ese" como tu lo llamas, es tu mejor amigo, tercero, es obvio que todos estamos disfrutando la comida, cuarto y último, deberías agradecerme que me preocupo por ti, no deberías gritarme a medio pulmón, por que, créeme que hay muchos otros que desean mis atenciones.
-Si, tienes razón, te agradezco por casi ahogarme con un pastelillo de chocolate con avellana-respondió un poco sarcástico
-De nada
Era evidente que iba a gritarme otra cosa, por esa razón le di un beso rápido, por supuesto suave en los labios; le sonreí, luego tome otro pastelillo, creo que es de vainilla o algo así.
-Ahora, -seguí hablando ignorando la expresión de asombro de James-Comete por las buenas este otro, o tendré que repetir el proceso.
De mala gana lo tomo, para comérselo lentamente, tomando ocasionalmente la leche que le había dado, divertida por la escena que mostraba James, tome su brazo y me pegue a él, tome un caramelo de fresa, para poder comérmelo. Me encanta cuando James se pone en ese plan de niño chiquito.
Después de disfrutar los postres, los platos y copas de oro quedaron limpios otra vez, se hizo una ola de emoción, hubo cuchicheos en todos lados, Laura no dejaba de hablar en voz baja a Remus, Sussan estaba furiosa al ver a Sirius hablando con Arabella, mas sin embargo, se produjo un silencio cuando Dumbledore se levanto de su asiento.
-Bueno, finalmente, ahora que han comido, desearan saber por la decoración, bien, aun que, el ganador de la copa de Quidditch fue Slytherin-una ola de gritos por parte de aquella mesa invadió el silencio del Comedor-Bien hecho Slytherin, a mi parecer, fue sorprendente, después de lo ocurrido a mitad del ciclo, pero bueno, no entremos en detalles, ya que los conocen mejor que yo,-hizo una pausa y respiro hondo-Ahora, les diré la puntuación, así será mas fácil, en tercer lugar, esta Hufflepuff con 365 puntos-hubo un cálido aplauso
-Un minuto ¿Cómo que tercer lugar?-susurro extrañado Tom, todos teníamos la misma duda
-En segundo lugar, Ravenclaw con 412 puntos-otro tibio aplauso-Y finalmente, en primer lugar, Gryffindor y Slytherin con 814 puntos
Nadie aplaudió, salvo los profesores, todos estábamos impactados, James solo refunfuño molesto, Dumbledore dejo de aplaudir, los profesores lo imitaron.
-Por supuesto-dijo James malhumorado-Después de todo, estamos compartiendo la sala común desde hace tiempo, poco más de medio año, así que ¿Por qué no juntar los puntos de ambas casas?
Dumbledore se sentó, sin dejar de sonreír, lo que había dicho James, se había escuchado en todo el Comedor, ha nadie le quedo duda alguna de lo sucedido.
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Finalmente todos estábamos subiendo al expreso, aun con el recuerdo de la noche pasada, era obvio que eso había resentido el orgullo de Gryffindor y Slytherin, por lo cual se mostraron mas fríos y amenazadores que antes, al estar sentados en un compartimiento todos juntos, el ambiente se sentía muy tenso, fue poco tiempo después, cuando el tren empezó su camino, cuando se aligero la cosa, gracias a Joan.
-Entonces-dijo ella incomoda por el silencio-¿Ustedes sabía, no? Digo, Frank y tu bajaron con cara de pocos amigos, además, Malfoy tenía una horrible expresión en el rostro ¿era por eso?
-Evidentemente-dijo James, que estaba mirando por la ventanilla-Malfoy se entero por una conversación que escucho, y quiso provocarnos, a los tres (Remus, Frank y yo) pero no iba a permitir que metieran a mi amigo a Azkaban por morder a un alumno, así que le pedí a Remus que se bajara a esperarnos.
-Pero aun así, me alegro que así haya sido-dijo Sussan con determinación
-¿Cómo puedes decir eso mujer?-le pregunto algo molesto Sirius-Estamos empatados con Slytherin en el primer lugar, tuvieron que poner la copa con los demás trofeos con una placa abajo
-No te alteres, Sirius, por que estoy de acuerdo con Sussan-replico Tom tranquilamente-Date cuenta, ahora estamos en primer lugar, si estuviéramos divididos, estuviéramos en el segundo lugar, por quinto año consecutivo, según Sir Nicolás
-385 contra 429,-repitió la puntuación Laura desanimada-Pero aun así, estamos en segundo lugar, solo tenemos 385 puntos
-Pero en la copa-la interrumpió suavemente Remus-Dice que estamos en primer lugar, y eso es lo que cuenta
-Pero tu estas viéndolo del lado positivo, Lunático
-Por supuesto, Colagusano-respondió Remus instantáneamente-Hay que ser positivos, por que, en este curso fue un milagro que pasáramos a séptimo, nuestro último año aqu
-Es cierto-ahora fui yo la que hable-Deben de pensar en lo bien que nos fue, además, el año que viene son los EXTASIS, así que, debemos estudiar
-Lily, por favor-dijo Sussan con cara de asombro-Acabamos de salir por puro milagro de sexto, y nos amargas la existencia recordándonos los EXTASIS, ya sabemos que eso pasa en séptimo, pero vamos a disfrutar nuestras vacaciones ¿quieres?
-Hablando de vacaciones ¿Qué vamos hacer? Este será nuestro último verano juntos, por que el próximo, estaremos ocupados con lo que haremos después de la escuela, y….
-Frank, cielo, respira un minuto ¿quieres?-dijo Alice sonriendo divertida
-En eso tiene razón Frank-añadió James un poco molesto-El verano que sigue estaremos ocupados, tendremos que ver en que trabajaremos, si seguiremos estudiando o no, y cosas por el estilo
-¿Tan agitado estará el próximo verano?-pregunte algo sorprendida, no me pueden culpar, mis padres son muggles.
-Pues, de verdad que si, pero no vamos hablar de eso-dijo Remus sonriendo-No vamos a perder este verano pensando en el que viene, seamos razonables.
-Bueno, como todos los veranos, James y yo haremos nuestro viaje de exploración
-¿Cómo que viaje de exploración, Sirius?
-Muy simple, Laura, tomamos el dinero que podamos, y nos perdemos en cualquier parte del mundo.
-Cierto, ¿Quién quiere venir con nosotros?
-Pero…pero…James…..siempre vamos solos, así es más rápido
-Sirius, entre mas seamos, mas divertido será,-Sirius solo gruño un poco molesto, James prosiguió-Y bien ¿Quién puede ir?
-Nosotros no podemos-dijo Molly un poco sería-Arthur y yo ya tenemos planes
Todos la miramos, Arthur solo sonrió un poco nervioso, al parecer, no fui la única que noto como ese "ya" sonó tan extraño.
-En fin, ¿Quién mas puede ir?
-Me encantaría, solo tengo que pedirles permiso a mis padres, y todo listo
-Bueno, luego me avisas, Laura-dijo James, un poco más alegre-¿Quieres que te preste a una de mis lechuzas? Así será más rápido, y bien, ¿Quién mas?
-Yo también podría-Peter sonrió nerviosamente-Solo tengo que pedirle permiso a mi madre….pero…..si el jefe habla con ella, será más fácil….
-¿Por qué necesita James decirle?-preguntó Sirius un poco sorprendido-Solo basta con que le pidas permiso y ya, por dios, ya tienes 16, el mes que entra 17
-Lo sé, pero mi madre es muy…..estricta….
-No le des la lata, Sirius-le interrumpió James al ver que Sirius iba a legar algo mas-No te preocupes Peter, yo le digo, bueno, tenemos tres, ¿Quién mas?
-Un minuto-ahora fue Sussan la sorprendida-¿Cómo que tres?, solo son Laura y Peter
-Te falto Lily por supuesto,-sonrió divertido-¿Realmente pensabas que iba a abandonarla? La llevaremos con nosotros, y no le tiene que pedir permiso a nadie
-¡No voy a dejar a mi amiga en tus garras, Potter!-exclamo Sussan algo molesta-Así que, voy con ustedes
-Sussan, no tenías que hacer todo ese drama, solo tenías que decir que ibas y ya-añadió Laura sonriendo
-James….yo…tal vez…..si me dejarás…..
-Claro que te dejo Arabella, será un placer llevarte-ella sonrió satisfecha, Sussan cruzo los brazos molesta-Ahora son cinco, ¿Quién más? ¿Tom? ¿Joan?
-Lo siento, no puedo, le prometí a mi padre que iríamos a Egipto, tu sabes, para ver los hechizos antiguos, él quiere que trabaje para Gringotts como él
-De acuerdo, como quieras Tom, ¿y tu Joan?
-Tampoco puedo, Aresty va a cumplir años la semana que entra, así que su regalo va a ser un día en las montañas, claro que estaremos con muggles todas las vacaciones, pero eso es lo que mi hermana quiere.
-Bueno, entonces, ya esta, Sussan, Laura, Arabella, Lily, Peter y Remus son nuestros invitados
-Tengo que objetar con ello-interrumpió Remus tranquilamente-No puedo acompañarlos a un viaje tan largo, sería riesgoso para ustedes
-Vamos, Remus, no es para tanto, además James y yo vamos a estar ahí ¿Qué le haces? No seas tan dramático
-No me interesa, Sirius, sigo con mi objeción, así que, ustedes siete diviértanse por mí ¿esta bien?
-Pero…
-¡Basta los dos! Sirius, si Remus dice que no, es no-Sirius gruño molesto-Ahora lo que importa, es que me avisen ustedes dos (Sussan y Laura), Laura, como dudo rotundamente que tengas lechuza propia, te presto a Lain, es rápida y confiable, aun que, a veces caprichosa, pero no mucho, ¿otra pregunta? Ya casi llegamos al Anden
-Si-respondió rápidamente Arabella-¿A dónde vamos?
-Eso es un secreto, déjenos a Sirius y a mi unos días, así lo organizamos bien, para sorprenderlos.
Poco a poco, el tren comenzó a detenerse, nos quitamos las túnicas de Hogwarts, se nos había olvidado quitárnoslas por la conversación de las vacaciones, y poco a poco hubo mas bullicio, al detenerse por completo el tren, nos levantamos, y nos dispusimos a salir. Aun que fue difícil, con tantos baúles y animales encerrados, nos despedimos de Arabella, Laura, Joan, Molly, Arthur, Peter y Sirius, al ellos pasar por la barrera, James me tomo de la mano y me condujo a una parte del Anden que nunca había ido, fuimos hasta el final, donde había una pequeña puerta, al abrirla, pude observar que había muchos mas Andenes, con brujos y brujas por aquí y por allá.
-¿Qué pasa, Lily?-me preguntó Remus-¿Acaso pensabas que el Anden de Hogwarts era el único?
-Bueno, yo ya me voy, tengo que tomar ese tren-me dijo Sussan señalando un tren a la izquierda, donde la gente estaba abordando-Nos mantendremos en contacto, adiós Lily
-Nosotros vamos para allá-James me jalo un poco mas, y perdí a mi amiga de vista
-Yo me retiro-ahora fue Tom-¿Te vas con James o con migo, Remus?
-Contigo, no me gustaría dejarte a ti solo, entonces, nos vemos, Lily, James
-Nos mantendremos en contacto, Remus, no te dejaré sin vacaciones, créemelo
-Como digas, bueno, hasta luego
James me volvió a jalar un poco, cuando vi, ya estaba entrando a un tren, pero era de color azul turquesa intenso, nos sentamos en un compartimiento vació, me senté junto a James, me acomode en su hombro, mientras unos jóvenes brujos acomodaban nuestras cosas, James paso su brazo por mis hombros. Su aroma tan característico inundo el lugar, cuanto me gustaba su aroma natural
-También podemos llegar por el autobús noctámbulo, con Sirius y Peter, pero no es muy correcto para una mujer, sobre todo si se trata de mi mujer
-Vaya, que posesivo
-¿Te molesta?
-No del todo
Me sentí tan bien en sus brazos, que cerré los ojos, y ya no supe nada más.
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Me desperté tan de repente, que no sabía el por que, comprendí que alguien o algo estaba a mi lado, algo bastante cálido, al incorporarme, pude ver a mi querida Sasha, que estaba posada a un lado de mi, le sonreí mientras le daba unos cariñitos, hace tiempo que no la veía, un segundo ¿en donde estoy? Lo último que recuerdo es que estaba con James en ese tren y…… ahora me encuentro en una habitación un poco sombría.
-Que bueno que ya despertó, señorita
Di un salto junto con un grito al escuchar esa voz aguda y chillona, Sasha salió volando asustada, para quedarse en una de las puertas de un closet que estaba abierto. Dirigí mi mirada a la persona que tenía aquella voz y me sorprendí al ver a una criatura pequeña con ojos saltones y grandes de color azul intenso, largas orejas y nariz puntiaguda, al verme hizo una reverencia demasiado exagerada, se inclino tanto que su nariz rozo con el piso
-Disculpe señorita, la intención de Mei no era asustarla, Mei solo estaba contenta de verla conciente, y le quería dar la bienvenida a la señorita que trajo el amo.
-No, fue mi culpa, es solo que, no esperaba ver a……una elfina domestica, bueno ¿Podría decirme en donde estoy?
-Esta en la habitación de la antigua ama, Mei la arregla todos los días, pero a veces, Mei no tiene que hacer, por que ya esta muy limpia, Rosh le dice a Mei, no tiene caso que Mei limpie todos los días, Mei ya limpio todo, pero Mei sabe que debe tenerla arreglada y presentable, sino Mei era regañada por su antigua ama.
-Bueno, ya entendí, pero aun no has contestado mi pregunta
-¿Qué quiere que le diga la vieja Mei, señorita? Yo solo se que esta es la casa del amo y esta es la habitación de la antigua ama, eso recuerda a Mei, el amo la espera para cenar, ahora mismo iba a despertar a la señorita para darle el recado del amo
-¿Cenar? ¿Me quede dormida tanto tiempo?
-El amo la trajo en brazos, y la puso en esta habitación, le pidió a Mei que estuviera al pendiente de la señorita, que le diera todo lo que la señorita quisiera, y ahora el amo pide que Mei despierte a la señorita para que ella baje al comedor.
-Si tu amo me trajo en brazos, entonces, esta debe ser la casa de James, bueno, ahora voy…..claro, si supiera donde queda…
-No se preocupe, Mei la llevara, pero antes, Mei debe de arreglarla
-¿Arreglarme? ¿Para….?
-La señorita debe de dejarle ese trabajo a Mei
No me dejo terminar, ni me explico, solo chasqueo los dedos, segundos después, sentía ráfagas de viento que pasaban por todo mi cuerpo, de un momento a otro, mi cabello estaba amarrado, dejándome algunos mechones en la cara, tan rápido como empezó, termino.
-Mírese en el espejo, señorita, para saber si Mei ha hecho un buen trabajo
Me acerque al espejo que estaba en el closet, y me sorprendí lo que veía, traía una túnica de gala, verde botella, contrastaba muy bien con mis ojos, el cabello lo tenía amarrado con unos lazos del mismo color que la túnica, y por una extraña razón, estaba maquillada con tonos suaves de rosa, traía unos pendientes redondos, parecían perlas, y un collar que combinaba con los pendientes.
-¿Le gusta?
-Me encanta-respondí mientras me daba una vuelta para verme mejor-¿Cómo lo has hecho?
-Mei siempre ha cuidado de las señoras y señoritas que dejan a su cargo, la antigua ama le gustaba como Mei la arreglaba, pero Mei sabía que a la antigua ama le quedaba mejor el azul marino.
-Dime, Mei ¿Crees que a James le gusta?
-Mei esta segura que si, Mei siempre escuchaba como el amo halagaba a la antigua ama, cuando Mei se encargaba de arreglarla
-Gracias, Mei, pero dime ¿Quién era tu antigua ama?
-La señorita Amanda, la hermana menor del amo James
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Al entrar por las grandes puertas de roble, me asombre al ver la grandeza de ese lugar, muy amplio y elegante, el comedor era una larga mesa rectangular de roble, donde había varias sillas enfiladas, en un extremo, se encontraba James, al parecer estaba tomando un poco de vino, cuando me vio se levanto e inmediatamente fui a mi encuentro
-Lily, te ves hermosa, se nota que Mei no ha perdido su toque
-Gracias, bueno….no…..ella…..tú……cambio…..
-¿Eh?
-No, nada
James tomo mi mano, para depositarle un suave beso, luego me llevo hasta mi asiento, donde me acomodo la silla para luego sentarse él.
-Espero que te guste, a Mei no se le da muy bien la comida, por eso Rosh es el cocinero, hace días que no meriendo lo que Rosh prepara, pero recuerdo que sabe a gloria
-Y con hambre, supongo que mas
Mire la mesa, solo había dos platos, dos copas y cubiertos para nosotros, todos de plata y tenía una 'P' en cada unos de ellos, la misma que tiene el dije que James me regalo hace tiempo. De repente, apareció un plato lleno de sopa, comenzamos a comer, en silencio, al llegar al plato fuerte, me sentí un poco incomoda, nunca me ha gustado comer en silencio, así que, ha romper el hielo.
-¿Llevaba mucho tiempo dormida?
-No mucho, una hora y media
-¿Eso es poco tiempo?
-Sirius se ha quedado dormido tres horas, y Remus casi cuatro horas, según ellos, mi casa les da un no se que, lo cual provoca que se duerman por mucho tiempo.
-Entiendo, pero, me hubieras despertado, semejante susto que me dio tu elfina
-¿Así que fuiste tu la que grito? Gracias a Dios, estaba pensando que se había metido de nuevo Crerty
-¿Quién es Crerty?
-Digámoslo así, es un tipo Peeves, pero en mujer; además que es más escandalosa, la saque el verano pasado, por que molestaba mucho a Mei, pero en fin, ¿Por qué Mei te asusto?
-Me entenderías si apenas abres los ojos, notas que estas en una habitación que no conoces, no ves señales de vida y de la nada, se escucha una vocecita detrás de ti.
-Eso me recuerda la primera vez que fui a la casa de Peter, semejante grito que soltamos Remus, Sirius y yo, fue divertido, pero casi nos da un paro cardiaco-río un poco al recordar aquella escena que desconozco, los restos de comida desaparecieron, dando lugar al postre, un pastel de chocolate con helado de vainilla alrededor.
-Por cierto James, ¿Por qué nunca me dijiste que tenías una hermana menor?
Mire a James con discreción, mientras comía un poco de pastel, él no dijo nada al instante, solo miro su plato, como si estuviera meditando, por un momento, sentí que no debí preguntar algo así, pero me conteste a mi misma, que lo único que yo quería, era saber mas de él.
-¿Quién te dijo eso?
-Lo supuse
-¿Cómo llegaste a esa conclusión?
-Por que revise la habitación, después de todo había vestidos y se veía algo femenino.
-¿Sabes que no eres buena mintiendo?
-No se a que viene esa pregunta, yo solo quería saber el por que no me dijiste que tenías una hermana menor, eso es todo.
James se levanto tan de repente, que me asusto, se veía molesto, ¿acaso es tan malo saber un poco mas de la vida del hombre que amas?, sin decir nada, James comenzó a caminar a la puerta del Comedor.
-¿Adónde vas?
-A mi cuarto
-¿Y tu postre?
-No tengo apetito
James cerró la puerta tan fuerte, que resonó en todo el comedor, haciendo eco, ni siquiera toco el postre, tome mi cuchara y seguí comiendo lo que restaba de mi pastel.
-Al amo no le gusta recordar esas cosas-dijo una voz chillona, pero esta vez, un poco mas grave que la de Mei
-¿Por qué no?
-Disculpe señorita, pero Rosh le es mas fiel al amo que Mei, si el amo le dice a Rosh que haga o deje de hacer algo, Rosh lo cumple, por favor, cuando termine la llevare a su habitación.
-¿Y Mei?
-Rosh le pide a la señorita, que no meta las narices en donde no la llaman
-¿Cómo te atreves? Yo….
-A Rosh no le importa quien sea usted, por eso, Rosh si le puede decir cosas, así que, no se meta a donde no le llaman.
-Pues ya me voy, no puedo soportar que me traten as
-Su habitación…
-¿Y quien te dijo que voy para allá? Me largo de aquí, no quiero…
-Por favor señorita, no se vaya, el amo se pondrá muy triste
-No te metas, Mei, si la señorita quiere irse, se ira…..
-No, Mei no lo permitirá, por favor, vaya a su habitación, Rosh ira a la cocina, Mei llevará a la señorita a tu habitación.
Al final accedí, mientras caminaba detrás de Mei, no podía dejar de pensar en lo poco que me gustaba ese tal Rosh, ¿Por qué no podía ser tan dulce como Mei? Se nota que los elfos tienen su carácter, pero no me gusto que me hablara as
-Señorita, Mei le preparo su cama, Mei sacara agua del pozo mañana en la mañana para que la señorita se bañe.
-Gracias
-Mei le agradece a la señorita que no haya delatado a Mei, pero el amo es muy listo, y Mei recibirá su castigo, por ser una elfina mala
-No fue tu culpa, yo…
-Tranquila, señorita, Mei arreglara las cosas, mañana, el amo estará mas tranquilo, y la señorita podrá hablar con él, así que, descanse, señorita.
No me dejo decir nada, cuando vi, ya estaba afuera, cerrando la puerta con cuidado, no entendía lo que pasaba, es uno de esos días en los que te quedas con cara de tonta sin saber que paso. Me tumbe en la cama, sin quitarme nada de nada, estaba cansada, a lo mejor, lo que decían Sirius y Remus era verdad, y con lo que se refiere a James. Mañana aclarare el asunto, ahora, solo quiero descansar…….
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A la mañana siguiente, Mei solo se apareció para despertarme y cambiarme, mas sin embargo, no me dijo nada, excepto un seco "Buenos días, señorita" cuando me levante. Ahora me puso un vestido sencillo, blanco con listones azul cielo, medio me recogió el cabello, pero igual, me gusto como quede. Al ser de día, note lo hermosa que podía ser la casa de James, el sol entraba por los grandes ventanales, aunque el tapiz de las paredes azul verdoso estaban algo deterioradas, se veía muy elegante, en mi recorrido, encontré el Comedor, la cocina, la sala de estar, una puerta que no pude abrir con nada, una segunda cocina, un lugar donde tomar el te, el cuarto de juegos (y espero en Dios que esa sea) y mi favorita, la biblioteca mas grande que haya visto en mi vida, tan inmensa como la de Hogwarts. Me pasee por ella, mirando las estanterías llenas de libros, de todos los tamaños y colores, con títulos interesantes, otros ilógicos, y sin ellos, en el centro, se encontraba una mesa, en la cual había muchos libros abiertos, un tintero, una pluma y varios trozos de pergamino.
-Vaya, hasta que te encuentro.
Di un pequeño salto de susto, alguien toco mi hombro, me tranquilice al ver que era James, el me miro sin comprender, solo sonreí algo confundida
-Buenos días, James
-Buenos, ¿Qué hacías?
-Solo curioseaba por ahí, tu sabes
-Entiendo, ¿quieres desayunar?
-Claro
James me tomo por la cintura, guiándome a la salida, no pude evitar sonrojarme, aun estaba un poco sorprendida por su reacción, por que me dio la impresión de que ayer, le hice pasar un mal rato.
-Te ves linda con ese vestido
-Gracias, Mei me ayudo, como anoche
-Como siempre
Ya no me atreví a decir nada mas, entramos al comedor, nuevamente me sentó en el mismo lugar que anoche. Al sentarse él, en los platos de plata, aparecieron unos huevos revueltos con algo de tocino, pan tostado, mermelada de fresa y piña, jugo de naranja y toronja, un plato de avena y un vaso de agua.
-¿Nos vamos a comer todo eso?
-Pues, supongo que si, y Lily-bajo la voz un poco-Será mejor que intentemos comerlo todo, sino Rosh nos hará una maldición en la comida.
Sonreí divertida ante el comentario, pese a que era demasiada comida para nosotros, nos la acabamos, aun que James comió de más, lo que quedo del desayuno, desapareció para ser reemplazado por una taza de café y una charola llena de panes de dulce.
-Esto es por si quieres, es que, quería hablar contigo
-¿Sobre?
-¿Quieres azúcar en tu café?
-Si, gracias
-¿Cuántas?
-Dos, pero ¿me vas a decir de que?
-El pan de natas sabe bien ¿quieres?
-¿Estas evadiendo mis preguntas?
-¿Entonces, no quieres?
Nos miramos por un segundo, no era justo que me hiciera esto, me moría de ganas por saber que quería decirme, pero al parecer no iba a ser tan fácil sacárselo, tome un poco de mi café (que sabía exquisito), suspire suavemente.
-Solo un poco ¿bien?
-Claro
-Gracias
-Anoche, regañe a Mei por haberte dicho lo de mi hermana
-Ella no fue la que me dijo
-Si claro, fue el closet que lo dijo a gritos, créeme, el closet nunca diría quien fue su dueño si yo, que soy el dueño de esta casa, se lo ordena
-¿Me estas diciendo que el closet habla?
-También la cama ¿no los has oído? Supongo que cuando los compramos estaban casados, por que se pelean muy seguido.
-¿Estas diciéndome que cuando uno se casa se pelea?
-Bueno, ellos son muebles, no creo que tengan mucho que contar y hacer ¿no crees?
-No se que es lo que mas me sorprende, el hecho de saber que el closet y la cama hablan, o que supones que están casados
-Lily, otro día discutimos por los muebles esposos, quiero aclararte algo
-¿El por que gritaste a Mei?
-Pues, técnicamente si,-tomo un poco de café-Cuando llegamos a mi casa, le ordene a todo ser viviente que habita en este lugar, que no hablara sobre los antiguos amos, es decir, mi familia
-¿Por qué?
-Por que quería evitarme este momento de recordar cosas que me lastiman, pero en fin, ya que te entró la curiosidad, sin mas remedio
-Lo siento
-Por favor, no quiero una venta de perdones, lo hecho, hecho esta,-tomo un poco de café-Mi hermana era una niña muy bonita, dulce, gentil, la reina de la inocencia, casi nunca se enojaba, la copia exacta de mi madre, seré sincero, yo adoraba a esa niña, siempre viendo el lado positivo, no había día en que ella no apreciara la luz del sol que penetraba por su ventana o los vestidos que tenía, Mei se encargaba de cuidarla, la sobreprotegía, mas que yo.
-¿Es eso posible?
-Claro,-tomo otro poco-Mi querida Amanda, siempre le gustaba verme rabiar, por eso me contaba historias de cuando se casaría, de cómo le gustaban los chicos (como verdaderos patanes) y cosas así, me daban celos con tan solo pensarlo. De hecho, no me agradaba la idea de que fuera a Hogwarts…..
-¿Sirius supo de ella?
-No, cuando Sirius y yo nos separamos, me mude a esta casa, y mi hermana volvió a casa.
-¿Por cuánto eras el mayor?
-Dos años
-¿Murió antes de entrar a Hogwarts?
-No
-Pero….¿como….?
-Mi linda Amanda tenía su talón de Aquiles, como todo el mundo,-me miro fijamente, sonriéndome un poco-TU eres mi talón de Aquiles
-Ah, pues perdóname, Don perfecto.
-No, no puedo perdonarte, por que no me molesta-me miro un rato, luego tomo su taza, bebiendo un poco mas-Sus pulmones eran su debilidad, nunca pudimos revertirlo, fue algo de nacimiento
-¿Cómo….?
-No podía esforzarse, de hecho, subir las escaleras para ir a mi habitación la cansaba demasiado, nunca supimos por que, pero no podía respirar bien, sus pulmones no podía tomar el oxigeno que necesitaba, por lo cual se quedaba dormida en cualquier lugar, y se la pasaba en cama todo el tiempo
-James, si es así ¿Cómo es que Sirius no lo sabe? Es ilógico si solo eras mayor que ella dos años.
-Los primeros años, mis padres tuvieron que dejarla en San Mungo, sino moriría, cuando nos mudamos para acá, pasaron dos meses antes de que nos dieran permiso para traerla a casa, fue cuando la conocí por primera vez, la ame desde el momento en que vi su sonrisa de ángel.
-¿Y cuando…..?
-Dos días después de que cumplió los trece, mi madre se puso algo histérica, pero no hizo ningún sonido, ni lloro, ni nada, me dio miedo, pero ya no supe mucho, tenía que ir a Hogwarts, empezaba nuevamente el año escolar
Sentí como algo se destrozaba en mí, todo este tiempo ha tenido que cargar con esa pena, ni Sirius sabía la existencia de Amanda, obligándolo a contenerse el dolor. Me levanto y me arrodille a un lado de él, luego recargue mi cabeza en sus piernas.
-Ya todo paso, después de todo, eso ya terminó.
James puso sus manos en mi cabeza, no dijimos nada, ni me atreví a mirarlo, para mi era obvio lo que pasaba, James necesitaba desahogarse, y finalmente lo ha hecho, además, no quisiera herir su orgullo, quiero que siga pensando que no se que ahora, esta llorando.
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-¡Lily! ¡Lily!
-Ya, tranquila Sussan aquí estoy-dije mientras sonreía
-Es que no puedo creerlo, finalmente nos vamos, pero ¿estas segura de que no sabes a donde?
-No, James no me dijo nada, y tranquila, aun falta que llegue Sirius y Peter
-¿Y si no llegan? El tren esta por salir y….
-No empieces Laura, y me alegra que estés tan tranquila
-Bueno amiga, estuve dos semanas sin saber de ustedes, por un momento pensé que fue un engaño, me estaba sintiendo mal, después de todo, tuve que hacer de todo para que mi padre me dejara.
-Chicas, siento interrumpir-dijo James acercándose a nosotras-Pero les sugiero que vayan a escoger un vagón, el tren esta por irse
-Pero……Sirius….
-No te preocupes, Arabella, va a llegar, yo se que sí, pero ahora, suban ¿si?
Sin mas remedio, tuvimos que abordar el tren, era increíble como James se las había ingeniado para conseguir los boletos sin que me diera cuenta, ahora, había pasado casi dos semanas después de que me contara lo de su hermana, aun que, me sentí un poco melancólica por estar en esa habitación, me sentí alegre de que James me haya permitido estar en ese lugar, eso me daba a entender, que yo le importaba mucho a él, algo que ciertamente ya sabía.
-Es increíble que se le ocurra llegar tarde, tanto Peter como Sirius, ambos son unos tontos-se quejo Sussan una vez que encontramos un vagón vaci
-Es eso, o temes que no puedas ver a Sirius-añadió Laura sonriendo
-¡No digas tonterías!-chilló Sussan molesta
Comenzamos a reír, hasta Arabella se unió a nosotras, Sussan solo pudo poner cara de enojada mirando a otro lado, pero la alegría se acabo cuando sonó un silbato; el tren comenzó a moverse.
-¿Dónde están esos tres?-preguntó Laura
-De seguro Sirius no llego, y James se quedo a esperarlo-añadió Arabella un poco consternada
-No puede ser-negué rotundamente-James tiene que venir en este tren
Cada vez iba mas rápido, me acerque a la ventana y mire a todos lados, no los podía ver, mire con cuidado en cada rincón.
-¡Ahí están!-exclame al ver que James le gritaba sabrá Dios que cosa a Sirius, que llegaba corriendo a su lado, Peter iba detrás de él
Las chicas se pusieron a mi lado, mirándolos, los tres comenzaron a correr en dirección al tren, que iba mas rápido, Laura grito algo, no la escuche, estaba asustada, no lo iban a lograr, cada vez se veían mas lejos, hasta que, al dar una vuelta, los perdimos de vista.
-¡No lo puedo creer! No lo lograron, los tres son……-Sussan no termino, la puerta se abrió dándonos un pequeño sobresalto
-Siento la tardanza, pero fue culpa de Peter-dijo Sirius mientras entraba
-¡No me culpes! Fue mi madre
-En pocas palabras, si te hubieras levantado mas temprano, no hubiéramos tenido que hacer eso
-¡Un minuto!-se altero Sussan-¿Cómo le hicieron? Es decir, los vimos en la plataforma y….
-Por favor Sussan-dijo James mientras entraba-¿Es que no te acuerdas que somos brujos? Solo tuvimos que aparecernos y ya
-¿Qué? Pero si ninguno tiene licencia
-No me ofendas Bella-replico Sirius sonriendo-Ya cumplí los 17 desde hace tiempo, James también, Peter igual, aun que todavía no le dan la licencia, pero se sabe aparecer bien, además, James y yo hicimos el examen juntos.
-Cierto-James se sentó a mi lado, pasó un brazo por mis hombros-Vaya susto que me diste Sirius, ¡Llegar tan tarde! Ahora falta que no nos multen
-¿Por qué los pueden multar?
-Por aparecernos en un área en movimiento-me explico Sirius, mientras se sentaba a lado de Sussan, cruzando las piernas con sus manos detrás de la cabeza-Se supone que tenemos que hacer otro examen para ver que estamos en perfectas condiciones para hacerlo, pero, digo, estamos hablando de nosotros, no necesitamos un examen para saber que podemos hacerlo
-Estas en lo cierto-añadió James
-Bien chicos, después del susto que nos hicieron pasar-dijo Laura sonriendo-Me pueden decir ¿A dónde vamos?
-¿Qué dices, James? ¿Les decimos de una vez?
-Si ¿Por qué no?
-Bueno, espero que les guste nuestra sorpresa, tardamos casi dos semanas, tuvimos que resolver ciertos problemitas-declaró Sirius sonriendo, pero sin cambiar de posición
-Como por ejemplo, a donde iríamos
-El presupuesto
-Como hacer que todos tuviéramos un momento de diversión
-Como trasladarnos
-Y por supuesto, en donde nos alojaríamos al llegar al lugar indicado.
-Así que, finalmente, llegamos a esta conclusión, cuando lleguemos a la próxima estación-empezó Sirius con un poco mas de seriedad-Nos iremos a la colina mas cercana, tomaremos un translador, y llegaremos a otra estación, donde tomaremos un autobús, y terminaremos en otra estación para tomar el tren y llegar a nuestro destino.
-Felicidades, Sirius-dijo James sonriendo-Acabas de matar toda la diversión con este discurso
-Bueno, al menos no sabrán a donde vamos, hasta que lleguemos-nos dio una sonrisa picara-Pero sinceramente, no me importaría perderme por allá, después de todo, es un lugar con…..bellezas naturales únicas.
-¿Qué tipo de 'bellezas naturales', Black?-preguntó Sussan un poco malhumorada
-No seas chismosa, Marsh
Empezamos a reírnos cuando Sussan comenzó a gritarle desesperada a Sirius, molesta, mas sin embargo, el no cambio para nada su posición, se veía tranquilo, y, curiosamente, contento.
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-James ¿Cuándo voy a poder abrir los ojos?
-Cuando te quite la venda.
-Eso es obvio, pero ¿Cuándo?
-Cuando sea el momento.
-Evans, no seas tan preguntona
-A ti nadie te preguntó, Sirius
-Vaya carácter, me recuerda a ti, James.
Estaba algo cansada de semejante viaje, después del translador, pensé que nada sería peor, después de todo, no es una satisfacción sentir como algo te esta tirando un poco mas abajo del ombligo, pero me equivoque, al llegar a la otra estación para tomar el autobús, sentí una claustrofobia horrible, fui aplastada, manoseada y empujada a mas no poder. Al llegar al último tren, James me vendo los ojos, supuse que también hizo lo mismo con Sussan, Laura y Arabella, por que escuche ciertas quejas sobre aquella situación, que me hicieron reír bastante.
-¿Ya vamos a llegar?
-Mi querida Laura, la paciencia es una virtud-respondió Sirius con cierto tono de burla que me saco una sonrisa
-Si, pero ya llevamos como media hora así ¿Qué va a pasar cuando nos quiten estas vendas?
-Pues van a poder mirar algo mas que el color negro.
-No seas payaso, Sirius
-Chicas, Sirius, no se desesperen ya casi llegamos, ¿no es así, mi amigo Peter?
-Pues si, solo que es una pena que Remus no quisiera venir a…..
-¡Cállate!-exclamó Sirius algo molesto
Aun que no veía lo que pasaba, supuse que Sirius había golpeado a Peter, para que no soltara palabra, aun que, ya había metido la pata, me alegre mucho al escuchar que Remus fue invitado, pero me entro la duda, al igual que todas.
-¿Cómo esta eso de que Remus no quiso venir?-se le salió primero a Laura
-Luego les explico, cuando lleguemos a nuestro destino ¿les parece?
-Pero ¿falta mucho?
-Sussan, tranquila, ya casi llegamos
No dijimos nada por un rato, poco a poco el tren fue frenando, al estar completamente inmóvil, todos los pasillos se llenaron de murmullos y ruidos, James nos ayudo a salir del tren, note que Laura estaba al otro lado de James, además tuve la ligera sospecha que Sirius estaba ayudando a Sussan y Arabella, caminamos en silencio por unos diez minutos, hasta que James se detuvo, se puso detrás de mí y me desamarro la venda, no abrí los ojos de golpe, por que la luz me lastimaba, así que, los abrí de poco a poco, para acostumbrarme, al mirar al frente, me quede sin habla, delante de mi estaba…
-¡Así es chicas! Bienvenidas a la cuidad del amor, bienvenidas a Francia
-Saluden, a Nuestra Señora de Paris
Puse mis manos en mi rostro, tenía enfrente de mi, la instalación mas bella que podía haber imaginado, era la primera vez que estaba en Paris, enfrente de Notre Dame, James estaba a mi lado, mirando la iglesia con una sonrisa, lo abrace fuertemente.
-Gracias James.
-Bueno, tortolitos, después habrá tiempo para ello, ahora, a visitar toda Francia-exclamo Sirius mientras nos separaba un poco irritado
-Bien, pues ¿Qué les parece si entramos a verla?
Todos estuvimos de acuerdo, James entrelazo sus dedos con los míos, nos miramos un momento, para luego ser arrastrados por los demás a ver como era Notre Dame por dentro, tenía tanta felicidad y ansiedad por ver todo, que casi no cabía en mi.
Después de casi tres horas de admirarla, desde el mas oscuro rincón, hasta la mas alta torre, James y Sirius nos guiaron por la mayor parte de Francia, hasta llegar a una librería, donde se vendían libros en portugués, la librería se notaba un poco maltratada comparada con los edificios era como ver un bar descuidado, las portadas de los libros estaban descuidados y sucios, James y Sirius entraron como si nada, y no tuvimos mas remedio que seguirlos, al entrar no tuvimos mejor vista, realmente era una librería horrible, nadie en su sano juicio se atrevería a entrar a ese lugar, mas sin embargo, nos encontrábamos entre las estanterías, llenas de libros con las portadas desgastadas y los títulos en portugués ¿para que necesitan el portugués en Francia? Se que esta cerca de aquí, pero esto es demasiado.
-James, ¿recuerdas cual era?
-¿Cómo lo voy a recordar? Hace siglos que no veníamos
-Mas sin embargo, el Francés no lo han olvidado-observo Laura
-Eso es por que tengo familia aquí-contesto James mientras miraba entre las estanterías, como buscando algo
-¿Familia?-respondí Sussan cruzando los brazos-Creí que no tenías
-Si, mi familia política
-¡Lastima que no hayas tomada la belleza que tienen!-replico Sirius, dos estanterías al frente, mirando las portadas de los libros
-¡Cierra la boca, Orión!
-Ya, no es para que te agites, y no vuelvas a llamarme así, solo mi madre lo hace.
-Suena lindo, Orión-respondió Sussan con malicia
-¡No empieces, mujer!
-¿Política?-quise saber, ignorando las rabietas de Sirius mientras Sussan se reía abiertamente
-Si, al parecer, uno de los tíos de mi padre, tuvo una aventura con una veela, creo que se llamaba Estina, o algo así, pero bueno, de ellos dos, nació mi tía, Ultra, que se caso con otro mago, no me acuerdo de su nombre, pero Ultra tuvo dos hijos y tres hijas, creo que era Isaac y Sony, ellas eran…. Lluvia, Afrodita y Anfertiri, las dos ultimas, trabajaban juntas, así que, ambas murieron en su trabajo, Isaac se caso al igual que Lluvia, pero Sony decidió viajar por el mundo, no he sabido de él, tengo entendido, que Lluvia tuvo solo un hijo, que supongo yo es mi tío, es un poco mas grande que nosotros, e Isaac tuvo seis hijos, los cuales solo conozco dos.
-Ya veo, entonces, ellos no tiene parentesco con los Potter
-En cierta forma no, por que aquella veela, nunca se caso con el tío de mi padre, y como ellos se han casado y unido con las familias que hay aquí, pues, no hay mucho parentesco.
-¡Que complicado!-respondió Laura, que había escuchado todo
-Si, ellos me han ayudado económicamente, pero no hablare de ellos-se detuvo frente a un libro, mirándolo con detenimiento-¡Orión!, ¡ya lo encontré!
-¡William! ¡Cierra la boca de una buena vez!
James se sonrojo un poco, pero no quito su mirada decisiva, luego espero a que Sirius y Sussan se acercaran.
-Bien, primero, espero que no vuelvas a llamarme como lo acabas de hacer-puntualizo James mirando fijamente a Sirius, el cual solo sonrió divertido-Ahora, tomen las manos de los que están a su lado, y Sirius, no me vayas a soltar, ¿esta bien?
Sirius asintió, para tomarme la mano con la izquierda, y poner la otra en el hombre de James, después de mí, estuvo Laura, Arabella, Sussan, y Peter, que se veía algo ansioso. James tomo el libro, no sin antes darnos una mirada, cuando lo abrió, sentí que algo nos absorbía rápidamente, cerré los ojos, parecía que volábamos, sentí una leve sacudida al llegar a tocar el piso, me tambalee un poco.
-Bueno, ya llegamos,-escuche la voz de Sirius muy animada-Díganme ¿Qué les parece Francia? O debería decir ¿Veelandía?
Al abrir mis ojos, y parpadear dos veces para acoplar mi vista con la luz que nos rodeaba, me quede asombrada, era como estar en el callejón Diagon, solo que mas elegante, sus calles eran mas grandes al igual que finas, las brujos y brujos que caminaban de aquí para allá, traían túnicas de seda, de múltiples colores, las mujeres traían un sombrero bastante elegante, hasta me dio la impresión de que todos podrían ir a una fiesta formal mágica con aquella vestimenta.
Después de admirar las calles, junto con la ropa que poseían los brujos de ahí, note por que las palabras de Sirius, al parecer, todos los habitantes de ahí, poseían una belleza extraña, las mujeres con su cabello largo y dorado, que lo movían suavemente para acomodárselo, esbeltas con rasgos finos en la cara, los hombres no se quedaban atrás, si Sirius es apuesto, aquellos brujos lo eran aun mas, me quede un poco sorprendida.
-Me encantan estas bellezas únicas-repuso Sirius observando a un grupo de chicas que miraban la ropa mas fina ( o eso supongo)
-Espero que no me engañes, Lily
-¿Cómo se te pude ocurrir semejante cosa, Potter? Sería incapaz, aun que, si tuviera la oportunidad….
-¡No juegues así, Evans! Por que….
-¡WILL!
Al no poder terminar, James volteo algo sorprendido para ver de quien era aquella voz, no pudo reaccionar a tiempo, cuando una mujer de cabellos dorados con tonos cafés lo abrazaba, y sin mas, le dio dos besos en cada mejilla, para terminar besando sus labios, luego lo abrazo con cierta dulzura que no me gusto
-¡Sirius!-exclamó emocionada, después repitió lo mismo que había hecho con James.
-¡Matilde! ¡Me alegra tanto verte!-repuso James cuando aquella mujer había terminado con Sirius
-A mi también me da gusto, Will-dijo ella sonriendo elegantemente, si que era hermosa-Pensé que llegaguiguan antes
-Lo siento, es que, no entretuvimos por ahí.
-Bueno, no se queden ahí, vamos, Isaac los espega
James me tomo de la cintura, para seguir aquella mujer, estaba confundida y enojada, ¿Cómo se atrevía esa mujer el tocar a MI James de esa forma? La estuvimos siguiendo un rato mas, mientras que James entablaba conversación con esa mujer llamada Matilde. Finalmente llegamos a lo que me pareció una estación de trenes, donde se detuvo un intento de tres (por que no considero posible el hecho de que esa cosa que parece oruga y autobús sea un tren) después de cinco estaciones, nos bajamos y nos condujo a un conducto muy extraño, algo oscuro, no le di mucha importancia. De un momento a otro, nos encontrábamos enfrente de una mansión enorme.
-Vamos, no se apenen, esta es su casa,-dijo aquella cuando noto que estábamos con cara de babosos enfrente de su –casita-, Todos los amigos de Will, son nuestgos amigos
James me tomo de los hombros, lo mire inmediatamente, en aquella mirada llena de dulzura y ternura, sentí una gran confianza, aun que no tenía ni la mas remota idea de que pasaba, sabía que si James estaba conmigo, no había de que preocuparse, al entrar a la casa, no pude mirar todo boquiabierta, era cierto que la casa de James era grande y bonita, pero esta no se comparaba en nada, era demasiado elegante al igual que fina, tanto que me dio miedo caminar, quizás se pudiera romper el piso o algo así.
- Pog favorg disculpen el desorden, es que nuestra elfina no se ha sentido bien-nos comento ella al llegar a la estancia, donde solo había una taza de te olvidada-En un momento viene Isaac, por cierto Will, veo que estas muy bien acompañado.
-Se me olvido, disculpa-repuso James sonriendo-Ahora los presente, ella es Sussan Marsh, ella es hija del Ministro de Magia de Londres, ella es Laura Rogers, la otra joven hermosa es Arabella Figg y este chico es Peter Pettigrew-me tomo de la mano-Y esta preciosidad de ojos esmeralda que esta a mi lado es Lily Evans, mi novia.
-Que guagdadito te lo tenías, William,-contesto ella sonriendo alegremente-Me alegua sabeg que ya encontgaste a una chica que te aguantaga , en fin, mucho gusto, soy Matilde Deleonad, un placeg conoceglos , soy la tía de William
En ese momento, me sentí una estúpida por mis celos sin sentido, mientras que Sirius y James se daban miradas divertidas
Continuara…..
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Holas!!!
Acabo de hacer milagros!!! ¿Adivinen? Para esta historia, tengo dos betas, mis queridas niñas favoritas, Naiko-chan y Eli-chan, como las adoro a las dos, no se que haría sin ellas, aun que, es algo complicado unir las dos historias corregidas, para que quedara bien, en fin ¿quedo lindo, no? Y pues, estoy feliz, el 10 de Septiembre cumplí 16 . estoy que no entro en mi misma, jeje.
También estoy feliz por que ahora tengo un admirador, el numero uno (por que es hombre) su nombre es Edgar, un tipo medio loco ruiseño y medio burlón que me encanta hablar con él. Y ¿Qué les parece? Dos capítulos seguidos xD tal vez por eso me tarde un poco más de lo previsto, pero en fin. La espera vale la pena, y ahora, déjenme reviews, que mi objetivo es llegar a los 400 y les enviare algo a todos aquellos que me dejaron, como la vez pasada, solo que no me dará mucha gracia, pero lo haré con gusto.
Me felicitan a mis dos niñas preciosas, que sin ellas, no puedo vivir, las adoro chicas, son unas diosas bien…ya dejémosle por la paz, y ahora, los dejo para que sigan leyendo.
Hasta la próxima
Mimi-san
